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2 Atravesando las disciplinas

Trataré de distinguir las categorías políticas de la ciencia. Digo “políticas”[1] porque dichas unidades de análisis que estudiaré tratan de convivir organizando los conocimientos. Dicha organización apunta a que las ciencias convivan armoniosamente, respetando sus identidades, buscando acuerdos para servir al fin último del conocimiento que es la mejora del ser humano, lo que también será materia de discusión entre las disciplinas, frente al avance de la genética y la posibilidad de una nueva especie. De ahí que el diálogo sea fundamental y la ciencia política es una herramienta importante.

Tanto Morin como Nicolescu distinguen las categorías científicas de la ciencia, es decir, la multidisciplinariedad, la interdisciplinariedad y la transdisciplinariedad. No será objeto de este trabajo el panorama de las principales ideas vinculadas a la interdisciplina y la transdisciplinariedad, herramientas metodológicas de moda. Sino que se apuntará a caracterizar la transdisciplinariedad tomando de la interdisciplina sus principales ideas afines y diferenciadoras, en general.

13. Cabe señalar como una introducción, a la manera de transición entre la disciplina y la multidisciplina, algunos caracteres de la disciplina, que militan contra la multidiscplina como género, y en la cual podemos colocar todas sus variantes, incluida la transdisciplinariedad.

Le besoin de sécurité, l’instinct de propriété, le sentiment de territorialité, le désir d’obtenir rapidement des résultats sont autant de mobiles qui militent pour la monodisciplinarité; en revanche, le désir d’appartenir à une collectivité, de participer, de donner un sens à la vie, la soif d’aventure parlent en faveur de l’interdisciplinarité.[2]

Pareciera que la monodisciplinariedad es el conocimiento de las categorías multidisciplinarias y su abandono consciente, tal vez por falta de estatus epistemológico, mientras que la “disciplinariedad” es el desconocimiento de las relaciones categoriales entre las ciencias ya presentadas.

14. La multidisciplinariedad, o pluridisciplinariedad según Nicolescu, significa estudiar un tópico de una única y misma disciplina por más de una disciplina al mismo tiempo.[3] Hay aquí simplemente una yuxtaposición de disciplinas.[4] Lo que generará que la disciplina en cuestión incorpore las perspectivas de las otras disciplinas, pero este “plus” siempre está al servicio de la disciplina en consideración.[5] El conocimiento del objeto en la propia disciplina se profundiza por el aporte pluridisciplinario.[6] Si bien se rebasan los límites disciplinarios, la meta se mantiene en el marco de la investigación disciplinaria.[7] Morin habla de la polidisciplinariedad, y si bien dice que implica cooperación, reunión, diálogo entre diversas disciplinas para abordar un fenómeno determinado, lo que significa intercambio de información y métodos y eventual nacimiento de nuevas disciplinas, hay un marcado rasgo reduccionista.[8]

Con respecto al origen de esta visión, cabe destacar el positivismo, en donde se limita el campo de las ciencias a lo observable, a la descripción, a la medida y a la relación de los fenómenos descubriendo leyes más o menos generales, rehusando la búsqueda de las causas.[9] Y hay que resaltar sobre todo la creencia de que dividiendo se accede mejor al conocimiento. Recuérdese que Kelsen expulsó las relaciones causales de la ciencia jurídica, gran causa de la desconexión del Derecho de su realidad vital. Justificando la conexión de la realidad social con el Derecho, mutatis mutandi, señala Piaget: “[…] combien la recherche des explications causales est à la fois indispensable à l’activité scientifique et source de connexions interdisciplinaires”.[10] Todo lo cual hace el trialismo con su dimensión sociológico-jurídica, y con su horizonte de sociología jurídica. Contra la unidad del conocimiento, surge un despedazamiento de lo real en territorios más o menos separados que se corresponden a los dominios bien delimitados de las diversas disciplinas científicas.

Cabe señalar que la formación universitaria contribuye a la visión multidisciplinar, por el marcado sesgo divisor, segmentador, reduccionista y especialista que hay a cada paso en todos sus cuadros. “Elle développe elle-même son enseignement et sa recherche dans des facultés […] jalouses d’un isolement qui leur apparaît être la condition de leur reconnaissance budgétaire et de leur survie scientifique”.[11] Esto tendría aplicación en alguna jornada en donde se invita a distintos profesionales que tocan un tema que los aglutina, lo que a nivel organizacional toma la forma de una reunión con mesas redondas, coloquios, etc.[12] Entonces se desarrollaría una discusión en donde cada uno daría su punto de vista.[13] A nivel pedagógico puede asimilarse a la enseñanza simultánea de las ciencias que señalan dominios diferentes.[14] En el caso de los comités de bioética, cada profesional participante daría su propio diagnóstico[15] o su punto de vista, lo que difícilmente permitiría llegar a un resultado común y en el mejor de los casos se brindaría la recomendación por “sí” o por “no”, con escasísima fundamentación, que es lo que enriquece su labor y la hace demandada.

No hay una síntesis de los puntos de vista en cuestión. Sólo hay una clarificación de un mismo objeto desde distintos aspectos, pero no hay intento de armonizarlos.[16] El objeto es el protagonista, la problemática. De ahí que el esfuerzo articulador quede en manos del auditorio, el alumno, etc.[17] La problemática sirve de unión a las clarificaciones sucesivas y simultáneas.[18] Nadie intentaría criticar la significación aportada ni la validez de su existencia.[19] A lo sumo se aclararán los malentendidos, se responderán preguntas y las respuestas mostrarán la complejidad del tema abordado.[20]

Piaget lo llama el estadio inferior según la interacción de los componentes, en tanto la solución de un problema requiere la información prestada a dos o más ciencias, sin que las disciplinas en cuestión sean modificadas o enriquecidas. Esto puede constituir el estado de partida. Es lo que suele ocurrir con los llamados grupos, reuniones o encuentros interdisciplinarios que sólo se quedan a un nivel de información mutua y acumulativa sin interacción. En estos casos será un placer recibir la información, remediar las ignorancias y se escucharán con cortesía las exposiciones, pero sin que haya interés por las preocupaciones de dichos especialistas. Por ejemplo, en el caso de la Geología, donde un especialista en tectónica es requerido para reconstruir la historia y explicar la formación de una cadena de montañas, que tiene necesidad de los conocimientos de un paleontólogo y de los conocimientos de un especialista en minerales para determinar los estados de los terrenos. No hay acción de regreso.[21] No hay idea y vuelta.

15. La interdisciplinariedad. Lo que no se plantea un pensamiento complejo y transdisciplinario es la interdisciplinariedad, que si bien para muchos no es yuxtaposición, es un tipo de integración que puede llamarse impura, confusa, desorganizada, inorgánica, casi yuxtapuesta.

[…] sería del todo insuficiente el conformarse con convocar a estas disciplinas alrededor de una mesa redonda. Lo que […] interesa […] no depende de la yuxtaposición de “factores” aislados, repartido cada uno en una disciplina, sino de sus interacciones en el seno de un sistema global homo, constituido precisamente por esas interacciones.[22]

Para Follari la transdisciplina es definida como “[…] el tipo de interrelación que une orgánicamente aspectos de diversas disciplinas en relación con un objeto nuevo no abarcado por ninguna de ellas”.[23] En este caso, propongo al trialismo como un caso de aplicación transdisciplinaria en donde no hay objeto nuevo, sino la visión de un objeto tradicional desde otra perspectiva. Mientras que la interdisciplina sería para el autor la interacción de disciplinas diferentes, en el sentido de que las modalidades de una puedan servir a otra, como por ejemplo, la noción de “estructura” tomada por Levi-Strauss desde la lingüística[24] y aplicada a la antropología. Morin expresa que

[…] Claude Lévi-Strauss no hubiera podido elaborar su antropología estructural si no hubiera frecuentado, en New York, bares en donde se encontraba con Jakobson, que había ya elaborado la lingüística estructural; y […] [ambos] no se hubieran encontrado si uno y otro no hubieran sido refugiados de Europa, uno habiendo huido algunos decenios antes de la revolución rusa, y el otro habiendo abandonado Francia ocupada por los nazis.[25]

Lo que muestra la

[…] interdependencia entre el sistema de signos lingüísticos y el sistema más general de signos sociales descubierto gracias al estudio etnográfico. […] para la constitución de una semiología general, disciplina que entrevió F. de Saussure y hacia la cual se orientan los trabajos más recientes del estructuralismo lingüístico contemporáneo.[26]

Piaget señala los contactos de los análisis lingüísticos de Saussure y los sociológicos de Durkheim respecto del carácter colectivo e institucional de la lengua, en el sentido durkheimiano, opuesta al habla en cuanto a las partes respectivas de la colectividad y del individuo en las innovaciones, lingüísticas para Saussure y cualesquiera para Durkheim.[27]

La semiología etnográfica que entonces se arma es producto de un estructuralismo que abarca métodos para las estructuras significadas y los sistemas significantes, donde también participa el álgebra general y la matemática cualitativa que es la lógica contemporánea.[28]

Cuando Piaget estudia la interdisciplina la caracteriza como aquella que permite la colaboración entre disciplinas diversas o entre sectores heterogéneos de una misma ciencia.[29] El trialismo cumple las directivas interdisciplinarias en el sentido piagetiano, al portar sectores heterogéneos dentro de sí. Todo lo cual conduce a interacciones, es decir, reciprocidades en los intercambios, lo que implica un enriquecimiento mutuo, producto del resultado de una búsqueda más profunda que recala en las estructuras.[30] Vemos entonces que no hay disciplina nueva, sino “diplomacia académica”, aunque el autor suizo profundiza y no se queda en el intercambio, siendo entonces la interdisciplina el paso previo a la transdisciplinariedad en donde aquí sí hay un objeto nuevo, con sectores heterogéneos, vocabulario nuevo, es decir, una nueva “disciplina”, pero compleja.

La interdisciplina sólo coordina las relaciones diplomáticas entre las disciplinas, determinando sus fronteras, las zonas francas, los códigos de comunicación e incluso, en el mejor de los casos, abre el espíritu a los demás puntos de vista.[31] La interdisciplina es integración de conceptos y métodos de las disciplinas.[32] Se habla de límites, de disciplinas vecinas.[33] De hecho se señala como un fundamento de la interdisciplina “[…] la cooperación económica, científica y técnica entre los Estados [que] se ha convertido en una necesidad objetiva de orden internacional […]”.[34] Puede haber intercambio y cooperación[35] e incluso Nicolescu señala la posibilidad de transferencia de métodos de una disciplina a otra.[36] Se señala como ejemplo de intercambios la “[…] utilización del material empírico de una ciencia para la elaboración de las estructuras empíricas de otra, y utilización de la teoría de una ciencia para la elaboración del material empírico de otra”.[37] También se señala que la abstracción es lo que hace posible la transferencia de estructuras de un campo de estudio a otro, precisamente por la generalidad de éstos.[38] Hay una conexión entre lo anterior y la generalidad que cabe pensar de los métodos que bien pueden aplicarse tanto a una como a otra disciplina,[39] es decir, son transferibles, portables. “[…] los métodos de una disciplina pueden ser aplicados, más o menos fácilmente, tal como son, o con algunas modificaciones, a otras disciplinas”.[40] Esta transferencia es posible precisamente por el empleo inteligente de la analogía, que permite desplazar los niveles de simbolización de una disciplina en relación con otra. Piaget habla del isomorfismo, o de correspondencia,[41] en donde los especialistas perciben el hecho de que sus análisis terminan por desprender estructuras semejantes y los detalles en un dominio son susceptibles de aclarar otro.[42] “[…] en philosophie, la relation du sens à l’existence est analogue à celle que le théologien postule entre Dieu et l’homme […]; en droit, la loi est aux membres du groupe ce que, du point de vue de la psychanalyse, le père est au sujet […]”.[43] Piaget señala otro ejemplo cuando los etnógrafos se sirven del estructuralismo lingüístico para desenredar un conjunto de mitos; y estos análisis contribuyen a dar cuenta del carácter simbólico de los mitos, lo que se orienta entonces en el sentido de la constitución de una semiología general.[44] Lo fundamental del pensamiento del autor suizo es que en la interdisciplina hay intercambio: una disciplina, producto de la similitud estructural, da y recibe. Otro ejemplo se da respecto del conjunto de conexiones posibles entre las estructuras lingüísticas y otras estructuras de un tipo diferente, como las de los sistemas operatorios de la inteligencia.[45]

Un ejemplo de interacción de disciplinas, al punto del surgimiento de una nueva, es el caso de la Biofísica, que se plantea como un ámbito en donde la comprensión de lo vivo, objeto de la Biología, es imposible sin la utilización de las aproximaciones físicas. El desarrollo de los niveles molecular y genético impacta en el estudio de las enfermedades, como el cáncer, el envejecimiento, es decir, se afecta el proceso de la vida. Para entender los cambios que se producen en el ADN es necesario conocer los procesos físicos de las interacciones entre las moléculas que constituyen estos sistemas. También se utilizan los mecanismos de acción de las moléculas (ámbito físico) en relación con los procesos genéticos (biológicos). Por ejemplo, se puede estudiar la interacción de la cafeína en el ADN, que a su vez interacciona en muchos medicamentos para el tratamiento de enfermedades.[46]

[…] el físico sugiere el diseño de ciertas moléculas con determinados grupos atómicos con propiedades que inhiben o facilitan los procesos en el ADN, el químico los valora y puede sintetizar dichas moléculas, posteriormente el biólogo evalúa las propiedades biológicas de ellas, que seguidamente el médico podría aplicar en humanos. En este ejemplo se expresa claramente el carácter multidisciplinario del trabajo del biofísico.[47]

Lo que se plantea como un hallazgo en 2005, ya lo decía Piaget en 1970:

El biólogo sabe bien que tiene necesidad de física y de química, el químico sabe bien que tiene necesidad de física y de química, el químico sabe que su ciencia reposa sobre la física, un físico sabe que no puede hacer nada sin las matemáticas […][48]

Otro ejemplo de interdisciplinariedad se da a propósito de la documentación, en tanto para su adecuado tratamiento hay que enfatizar las dimensiones lingüística, discursiva y psicológica de dicho proceso.[49] “El estudio del análisis documental y de las implicaciones discursivas que subyacen en él constituyen un asunto en el que confluyen lo psicológico, lo cognitivo, lo contextual, lo ideológico”.[50]

A la hora de hablar de la Psicología, Piaget señala los contactos que tiene con la neurología y con toda la biología en los terrenos psicofisiológicos y etológicos (psicología animal). Las mismas tendencias se encuentran en los trabajos sobre fonética experimental en unión con las leyes de la fonación y en las investigaciones cibernéticas, eslabón entre las ciencias humanas y las biológicas, por un lado, y exactas, por otro.[51] Con lo que se llama la Psicología Social, la Psicología se pone en contacto con la Sociología, lo que puede verse en temas como las operaciones intelectuales, los sentimientos morales, la voluntad, etc.[52] Luego señala que a propósito de la psicolingüística se intentan analizar las funciones del habla, a través de los psicólogos de lengua francesa. Lacan ha tomado para la elaboración de su pensamiento la ayuda de la lógica, la topología y la teoría de los nudos.[53] Y señala cómo las palabras y los significantes que provienen del lenguaje nos constituyen[54] y permiten acceder al inconsciente. La lingüística estructuralista ha permitido descubrir las estructuras abstractas cuya generalidad las hace independientes de tal o cual grupo social particular.[55] Y se trata de averiguar a qué corresponden esas estructuras en la vida mental del sujeto, lo que relaciona lenguaje y pensamiento (Miller, Chomsky, etc.).[56] La Psicología tiene a su vez relación con la Economía Política, en tanto ciertas teorías del valor se refieren a mecanismos psicológicos muy generales y además, la regulación de las fuerzas a disposición del individuo para organizar sus conductas evidencian una “economía interna y espontánea”, lo que llama a la relación con los intercambios interindividuales y la economía social.[57]

En cuanto a la Epistemología, Piaget señala que ya no es obra de los filósofos, sino que los fundamentos tienden a estudiarse desde los hechos particulares en donde cabe atender a la historia de las ciencias.[58] La Epistemología interna encuentra problemas psicológicos, como lo mostraron los matemáticos Enriques, Gonseth y Poincaré; lo que ha dado lugar a la Epistemología Genética con un Centro en Ginebra fundado en 1955.[59] La Cibernética estudia mecanismos programados y autorregulados, como los seres vivos, utilizando modelos que provienen del álgebra general, la lógica, la teoría de la información y la de juegos o la decisión. “[…] es en el momento actual el lugar de encuentro más polivalente entre las ciencias físico-matemáticas, las ciencias biológicas y las ciencias humanas”.[60] Es necesario atender a los mecanismos del pensamiento en relación con el funcionamiento del cerebro, en relación con ciertas formas de aprendizaje, con los procesos de desarrollo mental por equilibraciones sucesivas.[61]

Algo interesante que se menciona en oportunidad de la interdisciplinariedad y que se relaciona con la transdisciplinariedad o la metodología trialista es el “paso”, es decir, cuando se habla en otros dominios del paso de lo físico a lo biológico, de lo biológico a lo social,[62] como podría señalarse que ocurre en el trialismo, al mostrarse sus relaciones, tal como “pasos”, concesiones, relaciones o interrelaciones. Cuando se habla de la interdisciplina llamada “sistémica integrada”, se hace alusión a lo que el trialismo desarrolla:

Los elementos que la componen son estudiados por sí mismos y no como elementos de un conjunto. […] durante mucho tiempo la ciencia ha utilizado las disciplinas respectivas para estudiar no la biosfera en su conjunto, sino los diversos elementos autónomos que la componen. Sólo recientemente ha sido revelada por el conjunto integrado de las ciencias de la biosfera la relación sistémica que las une.[63]

Algo similar ocurre cuando se hace mención de la lingüística, que ha dejado a la sombra elementos como los sociales y psicológicos.[64] El mismo reproche le ha hecho el trialismo al normativismo, que ha dejado de lado los aspectos sociales y de justicia que aquél incorpora con las jurísticas sociológica y dikelógica.[65] Y así hay entonces vinculaciones con la transdisciplinariedad.

Se mantiene la simplicidad en la disciplina, la frontera y la ausencia de diversidad ontológica. Sigue habiendo investigación disciplinar.[66] “[…] para que haya interdisciplinariedad es necesario que haya disciplinas […]”[67] Morin y Nicolescu coinciden en señalar que eventualmente pueden surgir nuevas disciplinas, como la cosmología cuántica y la teoría del caos.[68] Otros también señalan que “[…] la aproximación interdisciplinaria consiste […] en un intercambio recíproco de resultados científicos y en un desarrollo mutuo de las diversas disciplinas, comprendida la nueva disciplina que nace del propio intercambio”.[69] Piaget señala que se favorecen los intercambios y las colaboraciones, lo que puede reforzar la idea de cada disciplina según las comparaciones hechas.[70]

Hay en la interdisciplina toma de consciencia de los procedimientos y el trabajo de los otros en función de una meta común, aclaraciones o traducciones, el hecho de compartir presupuestos, puntos de vista o lenguajes empleados por otros. También hay el esfuerzo de la revisión, redefinición o reestructuración teniendo en cuenta todos los aportes para lograr un todo significativo, en función de una autoría compartida.[71] Una metáfora ilustrativa es la de las distintas definiciones que encontramos de una palabra al leerla en un diccionario. Las distintas columnas son un ejercicio interdisciplinario.[72] Coincide con la visión de revisión, redefinición y reestructuración Resweber: “[…] la méthode interdisciplinaire s’attachera à dè-construire ces condensés de significations pour y dégager un écart fondamental, analogue à ce que les sciences entendent sous le terme de loi”.[73] Tomando el ejemplo de la muerte, que puede ser vista desde un ángulo sociológico, periodístico, médico y entonces cobra importancia lo biológico, desde el ángulo psicológico, y cobran preponderancia los procesos inconscientes y la muerte como experiencia de castración. Reagrupando estas visiones, se recortan en un punto nodal que sería la muerte vista como una experiencia de ruptura reconocida o rechazada a partir de la cual el hombre quiere dar sentido a su vida.[74] Aquí se ve la diferencia con el trialismo y la transdisciplinariedad, en tanto no hay esfuerzo sintetizador, que borre los aspectos que se trataron, sino que cada uno de ellos permanece con sus categorías y en articulación. Cabe agregar también, a propósito del ejemplo, que si la muerte fuera vista únicamente a través del criterio biológico, podría hablarse de muerte tanto cuando hay ausencia de función cardio-respiratoria como cuando hay ausencia de actividad cerebral. Lo que implica que hay criterios extra-biológicos que ayudan a decidir cuándo una persona está muerta. Y las consecuencias de la adopción de uno u otro criterio son distintas: la muerte cerebral permite la extracción de órganos de un cuerpo ‒muerto‒ cuyo corazón todavía late, mientras que en el caso contrario, los casos de ablación podrían retardarse mucho tiempo, ya que habría que esperar a que el corazón deje de latir. “[…] la reconnaissance de la mort cérébrale rend possible un plus grand nombre de prélèvements […]”.[75] De hecho, Platón, Aristóteles y Galeno identificaban la vida con el calor innato, cuyo asiento principal está en el corazón.[76] “[…] el segundo sistema fisiológico básico de Galeno: el sistema arterial, que se origina en el corazón y lleva la sangre arterial a través de las arterias, impartiendo vida a los tejidos y órganos del cuerpo”.[77] En efecto, la cuestión acerca de saber cuándo un ser humano puede considerarse muerto es una cuestión moral o filosófica.[78] Incluso podrían dejarse de lado los clásicos criterios de la función cardio-respiratoria, la actividad cerebral, para pasar a otros en donde se consideraría muerto a aquel que se encuentra en estado vegetativo crónico, lo que redefiniría la muerte y daría paso a un criterio en donde primaría la apreciación subjetiva, fundado en la calidad de vida.[79]

16. Transición.[80] Se dan casos de autores que asimilan la interdisciplina a características de una disciplina compleja o a la transdisciplinariedad. “La interdisciplinariedad es […] la asociación de la ‘información’ procurada por varias disciplinas en su acto final, de una naturaleza tan compleja que […] se adquiere una cierta homogeneidad del campo de ejercicio del conocimiento […]”.[81] En este mismo camino se señala como un fundamento de la interdisciplina la interpenetración que produce entre las diversas esferas de la vida social,[82] lo que se da en el trialismo, tomando como ejemplo las interpenetraciones entre los repartos autónomos y autoritarios, y las relaciones entre las dimensiones.[83] Asumiendo implícitamente la necesidad de un abordaje complejo se expresa: “[…] cooperación concreta de sabios que pertenecen a disciplinas diferentes, llamados a dilucidar un problema complejo de teoría o de ciencia aplicada, o […] a constituir un marco teórico de un objeto de conocimiento complejo considerado bajo todos sus aspectos más modernos”.[84] La insistente y textual alusión a la complejidad nos llama a tomar contacto con la transdisciplinariedad y un campo de aplicación en el Derecho: el trialismo, terreno fértil del cual puedan tomar sus frutos otras disciplinas científicas a fin de complejizar su estudio. “[…] la transdiscplinarité […] souvent confondue avec l’interdisciplinarité […]”.[85] A tal punto se confunden a veces que muchas de las ideas interdisciplinarias, en tanto son reveladoras de complejidad y no de yuxtaposición, pueden aplicarse al pensamiento trialista. “[…] les prétentions du savoir vont encore plus loin: elles sont insatisfaites tant que l’esprit n’a pas dans un même panorama les diverses prises de vue représentées par chaque discipline”.[86] En efecto, la interdisciplina tiene por tarea recuperar la manera compleja en la que progresa el conocimiento, analizar el juego de factores diversos que se plantean en un problema, señalar las encrucijadas donde los discursos heterogéneos se reagrupan.[87]

Otras ideas interdisciplinarias que toman contacto con la transdisciplinariedad señalan a aquélla como permitiendo un objeto en donde es posible la articulación de los métodos de análisis, un terreno de aplicación de diversas leyes, y como un juego de efectos y consecuencias de las relaciones que tienen lugar con otros objetos.[88] Todo lo cual nos recuerda al trialismo, donde hay diversos métodos de captación de cada aspecto del Derecho, diversas leyes, en el sentido de reglas aplicables a cada método, y relaciones con otros objetos, como el de la sociología y la ética, sin ser absorbidos por éstos, ya que el Derecho trialista no estudia la población ni la moral, sino cómo estos objetos se relacionan con el Derecho.

Cuando se habla de interdisciplina se señala que una disciplina dada puede comprender varias subdisciplinas, incluso subtareas diferentes.[89] La asociación con el trialismo es inmediata. Se señala el ejemplo de la física teórica y la física experimental, que recurren a métodos diferentes, y el caso de la medicina, en donde concurren la preventiva, la curativa, la humana, la animal, la individual, de grupo, cada una con objetos y métodos diferentes.

Otra aproximación interdisciplinaria cercana a la transdisciplinariedad es la idea de la reconstitución. El objeto jurídico trialista, decimos en el Derecho, no es el mismo que el objeto jurídico analítico, por ejemplo, porque las posibilidades del sujeto jurídico (abogado, docente, investigador, juez, etc.) son mucho más amplias en el trialismo. Por eso, la visión pluridisciplinar se queda en una foto, que es tomada por distintos ángulos, momentos, luces, pero sigue siendo el mismo objeto.[90] La mirada interdisciplinaria, y ahí se coincide con el trialismo, crea un nuevo objeto, sobre la base del material existente, a la sazón el mismo paisaje, precisamente a propósito de la reconstitución de la realidad,[91] que será ahora multidimensional y no reducida.

Cuando un autor habla sobre el método interdisciplinario coincide con Nicolescu y señala que sus estrategias son: “[…] les niveaux et les aspects du réel prétendu et cerné […]”.[92] También Resweber coincide con mi visión de la resolución de los comités en clave problemática.[93] Todo lo cual significa partir de la idea del saber como un movimiento de la realidad que se realiza.[94]

Si hablamos de transición, las palabras del autor suizo son fundamentales.

[…] une étape supérieure qui serait “transdisciplinaire”, qui ne se contenterait pas d’atteindre des interactions ou réciprocités entre recherches spécialisées, mais situerait ces liaisons à l’intérieur d’un système total sans frontières stables entre les disciplines.[95]

El aporte fundamental, que respalda la visión compleja, es que Piaget condena también el reduccionismo, que significa ausencia de equilibrio entre lo integrado, donde un aspecto se siente superior [96] o absorbe al otro, como ocurre en el Derecho con la norma, o en el comité con el saber de los médicos. Con este reconocimiento, el paso de avance, civilizado, es la transdisciplinariedad.

17. La transdisciplinariedad. Lo que Morin aplica a la identidad humana bien puede aplicarse al resto de las temáticas que tratan las “ciencias”, en este caso, el Derecho. El cual, desde la teoría trialista, plantea no sólo relaciones sistémicas, sino intersistémicas en su seno,[97] lo que implica que las distintas dimensiones interactúan en un mismo objeto de estudio, y revelan así su complejidad. Cada dimensión se nutre de distintas disciplinas y se crean categorías al interior de una nueva, y ellas interactúan en tanto lo reclame la realidad jurídica. El filósofo francés da el ejemplo del estudio del hombre, en donde cabe incluir procesos anatómicos como la posición, la bipedestación, el desarrollo de la mano y la reestructuración del cerebro; procesos genéticos como las reorganizaciones cromosómicas, ontogenéticas, la disminución y la prolongación del período de la infancia; procesos ecológicos como las modificaciones climáticas que hacen retroceder el bosque en beneficio de la sabana; procesos tecnológicos como la cooperación durante la caza, el lenguaje de doble articulación y su soporte fonético, la cultura, las reglas de organización del poder, la distribución de los alimentos, mujeres; etc.[98] Si distintos factores han contribuido y contribuyen a la evolución del hombre, cabe preguntarse por qué no puede ocurrir lo mismo con el Derecho, que es su deseo de hacer justicia en el mundo. Tal como ocurre con las dimensiones del trialismo, no hay entre estos factores preponderancia de uno sobre otro,[99] aunque siempre se tenga como norte, en el caso del Derecho, la justicia.[100] Tampoco hay aquí subordinación a una disciplina maestra, como ocurre en la teoría analítica que subordina el Derecho a la lógica o la matemática. Sí hay interdependencia[101] entre los factores, es decir, una organización dinámica que constituye el fenómeno total del Derecho, la especie jurídica del hombre.[102] “Il n’est pas d’élément, d’événement, de point quelconque au monde qui soit indépendant, qui ne soit dans un rapport quelconque de liaison ou de rupture avec un autre élément ou événement ou point […]”[103] De ahí que podamos decir con Morin que el problema clave sea el de la organización de las interacciones[104] entre las dimensiones. Estas ideas que Morin señala bien podrían completar la metodología transdisciplinaria, en tanto aluden a relaciones entre niveles que van más allá de las disciplinas.[105] El antagonismo organizador es la condición y el principio formador de toda sistematización.[106] Por ello, si es tan común en la física, con la antimateria, la antipartícula, el antiprotón, los antiquarks y las antisupercuerdas,[107] ¿por qué no habría de existir en el Derecho la antinorma? Que a la sazón estaría flanqueada por la jurística-sociológica y la dikelógica. Nicolescu da cuenta de esta organización de la contradicción, citando a Lupasco: “Pour qu’il y ait simultanéité et conjonction il faut […] qu’il y ait des éléments à la fois identiques et divers […]”.[108] Así se muestra organizado el trialismo. El principio del tercio incluso se basa en el hecho de aceptar que a todo fenómeno, elemento o acontecimiento lógico, debe siempre asociársele un antifenómeno, un antielemento y un antiacontecimiento.[109]

De hecho Nicolescu plantea un torbellino de interacciones a partir de las contradicciones, señalando que cada teoría será reemplazada a medida que nuevos niveles de realidad sean descubiertos por teorías más unificadoras.[110] Si bien el trialismo no es una teoría “unificadora”, sí es una teoría conglobante ‒en el sentido de la dialógica moriniana‒ de los postulados principales de las teorías generales del Derecho en oposición, como el normativismo, el jusnaturalismo, el realismo, el criticismo; en tanto capta elementos de cada teoría en cada una de sus dimensiones. “La dichotomie classique réel-imaginaire disparaît ainsi dans la vision transdisciplinaire”.[111]

En la transdisciplinariedad se concibe al sistema en su conjunto, con la organización de los distintos puntos de vista parciales provenientes de las distintas disciplinas para concebir la unidad compleja del fenómeno.[112] Lo que también hace el trialismo. La norma no puede ser disociada del contexto social que la hizo surgir, el que también da espacios a normas no oficiales como las consuetudinarias, y tampoco debe ser disociada de su contexto dikelógico, a fin de criticarla positiva o negativamente, porque no todo lo oficialmente sancionado puede ser dócilmente aceptado.[113] No puede entenderse la norma sin su contexto social ni valorativo, porque en la norma concurren dichos elementos, tal como si al analizar el valor caemos en la cuenta de que se inscribe en una cultura determinada y que a su vez se plasma en normas. Al mismo tiempo, los repartos ‒conductas‒ son captados por normas y anidan en ellos valores. En cada parte se manifiesta la realidad sistémica compuesta por las interacciones;[114] cada momento actualiza los otros al formar un todo.[115]

Une collectivité ‒famille, entreprise, nation‒ est toujours plus que la simple somme de ses parties. Un mystérieux facteur d’interaction, non réductible aux propriétés des différents individus, est toujours présent dans les collectivités humaines mais nous les rejetons toujours dans l’enfer de la subjectivité.[116]

El Derecho no se define alternativamente por referencia a una de sus partes/dimensiones, sino que se define de manera total,[117] es decir, socionormodikelógicamente. Las relaciones complejas, como interrelaciones entre dimensiones y relaciones al interior de las dimensiones, son inherentes a la complejidad/transdisciplinariedad.[118] Nicolescu hace referencia a Dalí y la teoría de la relatividad, y ambas guardan cierta similitud con las relaciones que se desarrollan en el trialismo. “[…] il n’y ni lieu ni temps mais des événements. Le fait que l’espace et le temps sont entremêlés (ils n’ont pas d’existence séparée) a dû intriguer Dali”.[119]

En el nacimiento de la transdisciplinariedad ya Piaget hacía referencia a estas características según lo anota Nicolescu, en tanto las interacciones y las reciprocidades se darían al interior de un sistema total sin límites estables entre las disciplinas.[120] En efecto, cuando se lee otra mirada sobre la transdisciplinariedad, se dice que para Piaget la transdisciplina será una etapa superior, en donde no bastará encontrar interacciones y reciprocidades entre las investigaciones especializadas, sino que situaría esos enlaces en el interior de un sistema total.[121] Lo que se asemeja a las relaciones que pueden darse entre las jurísticas trialistas y sus horizontes, en tanto pueden enriquecer las categorías de aquéllas y aclarar la visión del jurista. No obstante, de manera general, puede decirse que Leibniz planteaba una filosofía de la integración, al señalar que cada cosa expresa el todo bajo un aspecto particular y que el universo es un juego de espejos donde las cosas se reflejan las unas en las otras.[122] Algo que será central para el estudio de los comités en clave transdisciplinaria será el entendimiento de la necesidad de descubrir los lazos entre las cosas para esclarecer, hacer brillar la verdad,[123] lo que aplicado a este tema significa encontrar las articulaciones entre las profesiones, para que todas ellas contribuyan a comprender y recomendar en temas de salud. Y así como cada disciplina es una forma de interrogarse sobre el todo, de reinscribir el orden total del universo en un campo definido,[124] la Medicina lo hizo desde el punto de vista biológico, la Psicología desde el punto de vista mental, la Filosofía desde el punto de vista espiritual, el Arte desde el punto de vista de la belleza, el Derecho desde el punto de vista de la justicia, y ahora hay que unir en el comité esos puntos de vista. A propósito de las carencias de la medicina tradicional, no es casual que un metodólogo plantee a la interdisciplina desde Kant, señalando que la razón crítica, la moral, se vea como el lazo simbólico faltante entre las disciplinas.[125] De hecho, muchas de ellas dejan de lado la ética. Por ello la reducción de la Epistemología al contexto de justificación, la reducción del Derecho a la norma, y el faltante en la Medicina tradicional de su contexto social y valorativo. Algo para rescatar de la inscripción de la interdisciplina en el pensamiento de Heidegger es el hecho de su llamado de atención respecto de que el saber se cierra a toda significación si se busca en su propia esfera y no fuera de ella la ley de su articulación.[126]

El objetivo es entonces superar la idea del comité como agrupamiento interdisciplinario de profesionales que se ocupan de la consulta, estudio y consejo frente a dilemas éticos que surgen de la práctica de la atención médica hospitalaria[127] y plantearlo como un articulador complejo basado en la transdisciplinariedad y el trialismo. La forma de hacerlo es a través del “‘organizacionismo’ [que] es el único medio de superar la óptica disciplinaria (que en la concepción interdisciplinaria, en lugar de ser superada, es decir, integrada en un conjunto organizador más rico, sigue estando estratificada en el interior de sus límites)”.[128] La visión de los comités desde el punto de vista transdisciplinario y trialista implicará aplicarles la declinación trialista y valernos de las categorías transdisciplinarias, todo lo cual será desarrollado en este trabajo. Ello superará el mero normativismo, reductor de los comités a la ley que los organiza, y a la interdisciplina, donde los miembros discutirán inorgánicamente alrededor de una mesa.

Hay que “[…] lograr la transformación e integración de sus aportes respectivos en un todo coherente y lógico”.[129] Es decir, pueden aplicarse al comité las estructuras trialistas y transdisciplinarias, para que la Bioética sea una ciencia interdependiente con distintos niveles de realidad, estructura tridimensional, en suma, compleja. Apunto a valernos de la filosofía trialista y transdisciplinaria, y compleja también, que desembocan en la articulación a partir de un espacio nuevo. Sí hay

un nuevo mapa cognitivo común sobre el problema en cuestión […] llegan a compartir un marco epistémico amplio y una cierta meta-metodología que les sirven para integrar conceptualmente las diferentes orientaciones de sus análisis: postulados o principios básicos, […] enfoques, procesos metodológicos, instrumentos, […], etc.[130]

Esto es lo que desarrolla el trialismo en el Derecho, articulando los aportes de la jurística-sociológica, la jurística-normológica y la jurística-dikelógica. No hay necesidad de contactar sociólogos, lógicos o filósofos, porque el Derecho ‒trialista/complejo/transdisciplinario‒ ya tiene categorías propias, merituadas por el valor justicia, que es el filtro de la necesidad que delimita las fronteras e integra los aportes. Lo que sumado a las ideas transdisciplinarias como marco general permite articular al comité trialista y transdisciplinariamente. La tarea es entonces lograr un vocabulario propio, categorías propias y enriquecer la declinación trialista de la bioética con la transdisciplinariedad y el pensamiento complejo para lograr una “Bioética compleja”.[131] En efecto, cuando se habla de la interdisciplina se señala que ella permite los intercambios entre las disciplinas, los préstamos de modelos, la determinación de puntos de vista comunes, pero cuando se señala que puede aproximarse a aprehender un objeto totalmente, tendiendo a organizar una nueva disciplina, comparte características con la transdisciplinariedad.[132] En efecto, así como a una concepción jurídica unidimensional se le reclama interdisciplina, el trialismo la cumple, pasando a una concepción jurídica compleja y transdisciplinaria. En suma, “[…] ‘l’interdiscipline’ d’aujourd’hui est la ‘discipline’ de demain”.[133] Acertadamente, Ciuro Caldani rechaza la interdisciplinariedad ‒verdadero método‒ en el Derecho:

A veces, para salvar la mutilación kelseniana del objeto de nuestros intereses se dice que la consideración de elementos no lógicos sería un enfoque interdisciplinario, pero ¿cómo puede hablarse de una “interdisciplinariedad” que es imprescindible en todos los casos? Estudiar la realidad social y los valores es […] parte de la “disciplina jurídica.[134]

La integración debe hacerse al interior de la disciplina.

De forma análoga a como el trialismo encara el Derecho, Piaget plantea a la Biología la necesidad de incorporar aspectos diversos, heterogéneos[135] a su estudio.

C’est ainsi qu’à l’intérieur d’une même science, mais bien différenciée en ses diverses spécialités, l’étude du développement oblige sans cesse à établir des liens entre les chapitres initialement sans contacts: par exemple, en biologie une analyse un peu complète de l’ontogenèse appelle nécessairement celle des pouvoirs de synthèse du génome, celle de la transmission héréditaire, puis de la variation évolutive et de la phylogenèse en son ensemble sans que sur aucun point on puisse parler de commencement proprement dit.[136]

La visión sistémica y no analítica de la ciencia y de las ciencias es la que permite que a partir de un punto se pueda comenzar a analizar el “mundo entero”. Es así como a partir de un análisis complejo de una disciplina ella puede servir de aproximación a un cuerpo categorial que pueda ser usado en disciplinas afines.

Les différentes approches systémiques ont souvent un point de départ très particulier, ancré dans une science ou dans une autre et ce point de départ sert de fondement pour une généralisation qui est supposée s’appliquer à d’autres branches de la science.[137]

Ya se dijo a propósito de la transdisciplinariedad que su tarea es esclarecer los márgenes, los puentes y las fronteras entre los campos.[138] Y se puede tomar a la teoría trialista como ejemplo aplicado al campo del Derecho en este sentido. La transdisciplinariedad

se définit comme un processus épistémologique et méthodologique de résolution des données complexes et contradictoires situant les liaisons à l’intérieur d’un système global et hiérarchisé (représentant l’ensemble des niveaux de réalité et incluant un réel ouvert) mais sans frontières immuables entre les disciplines, de façon à trouver des solutions pratiques.[139]

Ya vimos que el trialismo conjuga en sí aspectos contradictorios y desarrolla entre sus dimensiones relaciones, y también en el ámbito de las dimensiones propiamente dichas. Asimismo, se vio en mi tesis cómo los aportes que se le hicieron y se le hacen al trialismo renuevan sus categorías, lo que lo califica como una teoría abierta a la vez que plantea un cuerpo de soluciones prácticas para aquellos que se desarrollan tanto en el ámbito de la abogacía, la docencia, la administración como en la ciencia jurídica. Esto posiciona la teoría cumpliendo con las exigencias del lenguaje interdisciplinario que se reclama, asociándolo a la filosofía que permite el diálogo.[140] No sólo ha dialogado con el juspositivismo, el jusnaturalismo, el realismo y la teoría crítica, sino que hay apertura al interior de cada dimensión. Y la dimensión valorativa es la apertura, a través de sus categorías y su horizonte, a la Filosofía. “[…] le langage philosophique décloisonne les territoires réservés”.[141] En efecto,

[…] la philosophie est moins une discipline au sens institutionnel qu’une façon de penser, d’interroger et de s’exprimer. […] elle devrait être enseignée: non comme un langage autonome, mais comme une langue apte à être pratiquée par le juriste, le médecin, le scientifique, le sociologue […][142]

Todo lo cual posibilita el funcionamiento del trialismo y la transdisciplinariedad en los comités, formados precisamente por profesionales provenientes de distintas ciencias. En efecto, la transdisciplinariedad y su comprensión necesitan de la Filosofía:

[…] les problèmes techniques, politiques et pédagogiques que pose l’optimisation de la recherche et du développement au moyen d’un enseignement et d’une recherche interdisciplinaires relèvent des trois parties de la philosophie ‒épistémologie, la métaphysique et la théorie des valeurs‒ […][143]

También se señala, como oportunamente lo he mostrado, que tanto como el trialismo, “[…] la transdisciplinarité s’inscrit donc dans une démarche hypothético-déductive mais inclusive d’autres rationalités plus inductives, herméneutiques, intégratives, heuristiques […]”.[144] Otros autores que analizan la problemática de los comités también ven la conveniencia de propiciar una aproximación a ellos sistémica y en alguna medida compleja, señalando distintos caracteres a la Bioética, que yo llamé compleja. Hay entonces un conjunto de elementos en interacción, los unos con los otros, que tienen relaciones específicas entre ellos. Lo que implica que no hay yuxtaposición, sino relaciones que implican interdependencia o interacción. Hay que agregar que la estructura de la Bioética no es entonces lineal, sino que involucra nociones como “bucle”, “archipiélago”, “red”, lo que da cuenta de la complejidad.[145] Nótese como Morin señala estas palabras en toda su obra.[146] “[…] la bioéthique peut être appréhendée comme un système. […] la notion de système n’est pas incompatible avec le changement, ou la transformation; un système peut être stable ou dynamique, et un système n’est pas nécessairement fermé”.[147] En clara consonancia con estas ideas, podemos volver a las de Nicolescu respecto de las generalidades que comparten las ciencias, lo que permite las traslaciones y cooperaciones, a fin de formar una Bioética trialista-transdisciplinaria, en suma, como lo decía, compleja. “[…] les lois étudiées par les différentes sciences sont très différentes entre elles, mais il est postulé qu’il existe des lois très générales qui permettent d’assurer une certaine unité de la science”.[148]

No está mal que en los comienzos los comités se desarrollen “interdisciplinariamente”, en tanto un primer paso, teniendo como horizonte de “llegada” o, mejor dicho, de “arribo” a la transdisciplinariedad, es la toma de consciencia de que la convergencia de cada disciplina alrededor de la búsqueda de la solución del problema de la salud humana ayuda a mejorar la visión. “[…] deux observations conduites à partir de disciplines différentes détermineront deux systèmes ‘observateur-objet observé’ fondamentalement différentes”.[149] En el mismo sentido se señala que “[…] elle [l’interdiscipline] a pour fonction d’articuler les limites du savoir […] car le savoir n’est pas constitué de parties mais de membres”.[150] Luego vendrá la Bioética transdisciplinaria, en donde se encontrará una visión común y sistematizada.

En un momento pensé que sería dispersar la tarea del comité que éste desarrolle tareas de capacitación, docencia e investigación, pero ellas son las que harán interactuar transdisciplinariamente a los miembros y a la vez desarrollar un lenguaje común, en función de la tarea de proteger la salud humana.

Afin de se sentir légitime pour statuer sur de cas, le staff s’est constitué en groupe de travail et a entrepris de se doter d’une culture commune et d’une expertise en éthique clinique. A cette fin, il se réunit sous la forme de séminaires intensifs de 3 jours tous les 2 mois.[151]

En efecto, cuestionándose sobre un mismo tema de estudio, los especialistas ponen en cuestión su propia disciplina y reconocen entonces que ella es sólo una manera original de comprender y hablar.[152] Tanto el diálogo como la lectura de trabajos provenientes de otras disciplinas es la primera etapa en el reconocimiento del otro profesional como proveniente de otra disciplina. “[…] toute interaction à des fins de communication, consiste à modifier le processus de production des connaissances tant chez celui qui reçoit l’information que chez celui qui l’émet”.[153] A la inversa, un trabajo será disciplinar cuando haya uniformidad en el discurso. “Deux études relèveront de la même discipline si elles renvoient chacune à un nombre suffisant d’ouvrages de référence de l’autre, ou bien si toutes deux se réfèrent à un nombre suffisant de sources communes”.[154] A lo cual cabe agregar: actividades profesionales semejantes, relaciones profesionales frecuentes, estudios vecinos, acciones preparatorias emparentadas, y referencia semejante a las mismas fuentes. De ahí que estos indicadores son más importantes que la división de las ciencias en duras y sociales, en tanto los analíticos suelen hacer referencia a la misma calidad de obras que los físicos o químicos, al menos desde el punto de vista epistemológico. En efecto, parecería haber claves transdisciplinares (palabras clave) o lenguajes transdisciplinares, que atraviesan las disciplinas pero que están más allá de ellas, en tanto agrupan personas con un mismo tipo de visión del método científico, y que no se diferencian por áreas o disciplinas de la ciencia. De allí que aun en una misma ciencia, se hable de una misma disciplina pero que a) el trabajo no sea el mismo, b) los modelos o instrumentos conceptuales no sean idénticos, c) el lenguaje utilizado por los interlocutores no sea el mismo, d) los métodos pedagógicos no sean idénticos.[155] En efecto, lo que une y separa son los paradigmas de simplificación y complejidad. Es evidente que un trialista no comparte los métodos de investigación y de desarrollo conceptual de un analítico, aunque docentes de las mismas corrientes compartan métodos pedagógicos.

La interdisciplina implica el contacto entre disciplinas donde todas cooperan aportando cada una de ellas sus propios esquemas conceptuales, su forma de definir los problemas y sus métodos de investigación,[156] pero sin abandonar sus límites disciplinares. Mientras que la transdisciplinariedad implica un esfuerzo integrador y en este sentido se relaciona estrechamente con la complejidad, cuya idea base es dicha integración y la articulación.[157] Así, “implica el contacto y la cooperación entre las diversas disciplinas […] cuando éstas […] han terminado por adoptar un mismo método de investigación, para hablar de forma más general, el mismo paradigma”.[158] Como ocurre en el caso del trialismo, que es una teoría jurídica, única, que explica el Derecho a través de un método único pero multidimensional, que da cuenta de los variados aspectos. Lo que también ocurriría en los comités transdisciplinariamente si se aplicaran estas categorías. Otros autores también resaltan la necesidad de la integración, criticando la interdisciplina:

[…] la unidad del saber así realizada es una unidad por acumulación, según el modelo de un montón de piedrecitas. Buen número de seminarios, coloquios y sesiones de estudios se encuentran constituidos por la reunión de cierto número de especialistas que, a pesar de estar sentados unos junto a otros en la misma sala, no tienen nada que decirse porque no tienen un lenguaje común.[159]

En el caso del comité, allí deberán hacerse esfuerzos por generar un método de funcionamiento apto para articular los aportes de los distintos profesionales a través del reglamento. “Este modelo exige la creación de un metalenguaje, en el cual se puedan expresar los términos de todas las disciplinas participantes […]”.[160] El propio Nicolescu, cuando habla de las relaciones entre el arte y la informática menciona una serie de “palabras clave” de la transdisciplinariedad que podrían tomarse en cuenta: la interconectividad, la creación de conjunto, el acuerdo, lo que une en la creación, la investigación experimental.[161] François habla de “control”, “feedback”, “regulación”,[162] y “sistema”.[163]

La importancia de la filosofía en el espíritu del comité está dada por el hecho de permitir la escucha y estar habilitada para traducir el mensaje. Lo dicho entonces para el lenguaje interdisciplinario puede aplicarse a la apertura transdisciplinaria: “[…] elle s’apprend au fur et à mesure qu’elle se parle, elle s’invente en rendant compte par interprétation d’une commune interrogation”.[164] De ahí la necesidad de dejar espacio a la incertidumbre, lo imprevisto, el caos. “[…] tout en supprimant les frontières au profit de systèmes imprévus de transformations”.[165] Siempre se conoció a la Filosofía como la gran cuestionadora de los supuestos, tendiente a lograr que cada individuo encuentre su propio camino. Y así debería ser la meta del comité. “Rien n’est plus digne de l’homme que cette aventure qui consiste pour lui à refouler le sol qu’il foule et à prendre pour sol la figure même de ses pas”.[166] Como el comité es de ética, se suele relacionar a esta rama con la filosofía, es decir, con la mirada razonada producto de la reflexión.[167] Otra mirada interdisciplinar muy importante también acentúa este devenir en el comité, haciendo hincapié en la integración y la construcción. “Le but de ces recherches est de préciser la signification des connaissances en fonction de leur mode de construction: toute connaissance demeurant inachevée et tendant à s’accroître par correction, par complément ou par intégration en un système plus large et plus cohérent […]”.[168] De hecho Piaget plantea en su época el desafío de imaginarse un cuerpo en tren de vivirse, un sistema neuronal en tren de pensarse y englobar la biología y la psicología, lo que ubicaría en un nivel transdisciplinar.[169] La tarea del comité reclama entonces una visión transdisciplinar.

Dicho método significará respetar las particularidades de cada comité, por lo cual es desaconsejable que una ley fije muchos pormenores. Así, se podrían unir las disciplinas de forma sistemática,[170] generando categorías propias del funcionamiento del comité, tanto como el trialismo hizo lo propio al tomar aportes de la sociología jurídica y de la filosofía de la justicia, que instrumentalizó jurídicamente en las jurísticas sociológica y dikelógica respectivamente. “La logique du tiers inclus est une logique de la complexité […] elle permet de traverser […] les différents domaines de la connaissance”.[171] De esta manera, el esfuerzo de lograr una síntesis que se propone la interdisciplina, tan resaltado por algunos autores,[172] será menos necesario cuanto más categorías transdisciplinarias haya, en tanto ya ellas crearán las condiciones para aplicarse al campo ‒práctico‒ y generar resultados, aplicaciones. En efecto, lo que Resweber señala para la interdisciplina ‒ya que no todos los autores coinciden en sus características‒ puede aplicarse al comité, a la Bioética compleja, vista como Bioética transdisciplinaria y trialista. “Il n’y aurait pas […] d’interdisciplinarité, si ces chassés-croisés ne modifiaient en totalité ou en partie la problématique des disciplines constantes, s’ils n’enrichissaient pas leur domaine d’investigation, s’ils ne leur fournissaient pas un nouveau jeu de langage”.[173]

La complejidad puede aportar al funcionamiento del comité sus categorías que comprenden el todo, la organización y la articulación de partes interrelacionadas.[174] De hecho la complejidad es la base de la transdisciplinariedad, aunque no es materia de este trabajo vincular la complejidad con el comité más que en las relaciones de coincidencia y matices entre Nicolescu y Morin. El comité es visto así como un “todo”; la unitas multiplex del comité comprende lo diverso en lo uno. El comité de ética asistencial necesita articular aportes de distintas disciplinas, para lo cual precisa de un armazón organizativo, un marco común que le permita intercambios para sobrevivir.

Hay que destacar que la pretensión de la transdisciplinariedad de convertirse en una teoría general de la ciencia[175] no implica unificar las ramas al ritmo de una en particular,[176] como la filosofía, por ejemplo,[177] sino de generar un ámbito de diálogo donde sean factibles los intercambios, las concesiones, los préstamos, las creaciones de categorías, de nuevas disciplinas, métodos, etc., siempre en función de las necesidades del objeto, del sujeto. “[…] es la finalidad práctica la que determina la división de los hechos que deben estudiarse; éstas reciben de ella la transmutación necesaria para la objetivación de los fenómenos […]”.[178] Nicolescu señala el énfasis en la necesidad producto de los desafíos sin precedentes de un mundo turbio como el nuestro.[179] Así, “[…] el interés no se centra en los confines y en los límites mutuos entre las disciplinas; se trata de un conocimiento de los límites o en los límites, instituyendo […] un régimen de copropiedad, que justifica la posibilidad de un diálogo entre los interesados”.[180]

Partir del pensamiento complejo significará que el comité debe permitir espacios para la desorganización, o lo que es lo mismo: la reorganización permanente, ya que el trabajo entraña desorganización, entropía.[181] Esto puede traducirse en la necesidad de no formalizar extremadamente las reuniones, dar participación al médico solicitante, al paciente,[182] mantener miembros no permanentes, rotativos, resolver en clave problemática, incorporar la “oscilación”, etc. Cada temática, ámbito de estudio o de investigaciones marcará los límites de la organización de la integración. Por eso sólo podemos dar aquí pautas y confrontarlas con los hechos.

Así como es interesante reconocer la evolución del hombre, lo propio cabe pensar de la evolución de las ideas, más precisamente de las ciencias,[183] viendo cómo han nacido, surgido, se han desarrollado y seguido un paradigma monodisciplinar, para pasar a la necesidad del contacto en la interdisciplina, y a la institucionalización u organización operacionalizada a través de la transdisciplinariedad, en donde el contacto con las disciplinas es ya propio de cada una de ellas. Y se mantiene complejamente, articuladamente, la separación y la unión, tomando aspectos positivos de cada uno de esos momentos epistémicos.

Antes de pasar a la declinación trialista de los comités es importante mostrar las coincidencias entre las teorías en estudio, como introducción filosófica.


  1. Sobre el tema véase GALATI, “La ciencia de la transdisciplinariedad o política compleja”, en Revista Desafíos, 1(27), Bogotá, Universidad del Rosario, 2015, págs. 83-120.
  2. APOSTEL, “Les instruments…”, cit., pág. 177. “La necesidad de seguridad, el instinto de propiedad, el sentimiento de territorialidad, el deseo de obtener rápidamente resultados son tantos móviles que militan por la monodisciplinariedad; sin embargo, el deseo de pertenecer a una colectividad, de participar, de dar un sentido a la vida, la sed de aventura hablan a favor de la interdisciplinariedad” (trad. del autor).
  3. NICOLESCU, La transdisciplinarité. Manifeste, cit., pág. 64. Sería el caso de la filosofía marxista, que puede ser estudiada por la visión cruzada de la filosofía, la física, la economía, el psicoanálisis o la literatura. “[…] sumar varias disciplinas, agrupando sus esfuerzos para la solución de un determinado problema […]”. MARTÍNEZ MIGUÉLEZ, op. cit., pág. 43. Otros la ven como “una mera aditividad entre diferentes áreas del saber […]”. FOLGUERA, Guillermo, “Avatares en las relaciones disciplinares. El caso de la caracterización del hombre en la biología evolucionista y la filosofía existencialista”, en Prometeica. Revista de Filosofía y Ciencias, nº 4, 2011, en http://goo.gl/dRDSu7 (30/5/2015), pág. 5.
  4. DUGUET, Pierre, “L’approche des problèmes”, en AA.VV., L’interdisciplinarité…, cit., pág. 10.
  5. NICOLESCU, La transdisciplinarité. Manifeste, cit., pág. 65.
  6. Íd.
  7. NICOLESCU, “Transdisciplinarity – Past…”, cit. Véase también NICOLESCU, La transdisciplinarité. Manifeste, cit., pág. 65.
  8. MORIN, Articular…, cit., pág. 29.
  9. PIAGET, “L’épistémologie…”, cit., pág. 132.
  10. Íd. “[…] cuando la investigación de explicaciones causales es a la vez indispensable para la actividad científica y fuente de conexiones interdisciplinares” (trad. del autor).
  11. RESWEBER, op. cit., pág. 70. “Ella misma desarrolla su enseñanza y su investigación en las facultades […] celosas de un aislamiento que les aparece ser la condición de su reconocimiento presupuestario y de su supervivencia científica” (trad. del autor).
  12. Íd., págs. 71-72.
  13. Íd., pág. 72.
  14. Íd., pág. 71.
  15. Íd., pág. 72.
  16. Íd., pág. 73.
  17. Íd., pág. 74.
  18. Íd., pág. 73.
  19. Íd.
  20. Íd., pág. 74.
  21. PIAGET, “L’épistémologie…”, cit., pág. 141.
  22. MORIN y PIATELLI-PALMARINI, op. cit., pág. 206.
  23. FOLLARI, Roberto, “Estudios culturales, transdisciplinariedad e interdisciplinariedad (¿hegemonismo en las ciencias sociales latinoamericanas?)”, en Utopía y Praxis Latinoamericana, nº 14, 2001, pág. 41.
  24. Íd., pág. 41.
  25. MORIN, Articular…, cit., pág. 41.
  26. PIAGET, Psicología…, cit., pág. 122.
  27. Íd., pág. 120.
  28. Íd., pág. 122.
  29. PIAGET, “L’épistémologie…”, cit., pág. 142.
  30. Íd.
  31. MORIN y PIATELLI-PALMARINI, op. cit., pág. 206.
  32. DUGUET, op. cit., pág. 10.
  33. SMIRNOV, Stanislav, “La aproximación interdisciplinaria en la ciencia de hoy. Fundamentos epistemológicos y ontológicos. Formas y funciones”, en AA.VV., Interdisciplinariedad…, cit., pág. 62.
  34. Íd., pág. 56.
  35. MORIN, Articular…, cit., pág. 50. “[…] especialistas de un campo científico emprende[n] […] actividades de investigación en otros campos”. SMIRNOV, op. cit., pág. 65.
  36. NICOLESCU, “Transdisciplinarity – Past…”, cit. El filósofo rumano-francés hace referencia a una interdisciplinariedad de aplicación, donde los métodos de la física nuclear se transfieren a la medicina y conducen a la aparición de nuevos tratamientos contra el cáncer; una interdisciplina epistemológica, donde se han transferido los métodos de la lógica formal en el Derecho (véase su aplicación en la Escuela Analítica); y un nivel interdisciplinario donde se crean nuevas disciplinas, como es el caso de la transferencia de los métodos de la matemática a la física, que creó la física matemática; de la física de partículas a la astrofísica, que creó la cosmología cuántica; de la informática al arte, que creó el arte informático. Íd. NICOLESCU, La transdisciplinarité. Manifeste, cit., pág. 148.
  37. SMIRNOV, op. cit., pág. 64.
  38. Íd., pág. 57.
  39. Íd.
  40. Ibídem
  41. PIAGET, “L’épistémologie…”, cit., pág. 143. Incluso el autor luego habla de grados de intercambios: desplazamientos, proyecciones, afinidades, similitudes. Íd.
  42. Íd., pág. 142.
  43. RESWEBER, op. cit., pág. 96.
  44. PIAGET, “L’épistémologie…”, cit., pág. 142.
  45. Íd., pág. 143.
  46. GONZÁLEZ JIMÉNEZ, Eduardo e IVANOVICH POLTEV, Valery, “La Biofísica, ¿ciencia básica o aplicada?”, en Elementos: Ciencia y Cultura, 12(57), Puebla, México, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, 2005, págs. 47-49, en http://goo.gl/agUQaP (30/5/2015).
  47. Íd., pág. 49.
  48. PIAGET, Psicología…, cit., pág. 115.
  49. Véase PEÑA VERA y PIRELA MORILLO, op. cit.
  50. Íd., pág. 60.
  51. PIAGET, Psicología…, cit., pág. 123.
  52. Íd., pág. 124. Sobre el tema y otros contactos véase mi tesis doctoral, cap. 5, y también GALATI, “Introducción…”, cit.
  53. CHAUMON, Franck, “Lacan et l’inconscient freudien: continuité et rupture”, en Bulletin Interactif du CIRET, nº 20, 2007, en http://goo.gl/75i5Y6 (6/9/2010).
  54. Íd.
  55. Hay que tener en cuenta la opinión contraria de Emile Durkheim. “La causa determinante de un hecho social debe ser buscada entre los hechos sociales antecedentes, y no entre los estados de la conciencia individual”. “Las reglas del método sociológico”, extracto de BOURDIEU, Pierre; CHAMBOREDON, Jean-Claude y PASSERON, Jean-Claude, El oficio de sociólogo. Presupuestos epistemológicos, trad. de Fernando Azcurra, Bs. As., Siglo XXI, 2008, pág. 188.
  56. PIAGET, Psicología…, cit., págs. 124-125.
  57. Íd., pág. 125.
  58. Véase íd., pág. 126. Véase por ejemplo el Doctorado en Epistemología e Historia de la Ciencia de la Univ. Nac. de Tres de Febrero.
  59. PIAGET, Psicología…, cit., pág. 126.
  60. Íd., pág. 127.
  61. Íd.
  62. SMIRNOV, op. cit., págs. 59-60. Sobre el tema véase GONZÁLEZ JIMÉNEZ e IVANOVICH POLTEV, op. cit.
  63. SMIRNOV, op. cit., pág. 61.
  64. Íd.
  65. “En realidad, no existe aún ninguna interdisciplinariedad sistémica integrada suficientemente elaborada y que haya alcanzado su estadio óptimo de desarrollo”. Íd., pág. 62. El trialismo sí ha alcanzado tal desarrollo y espero lo propio de la Bioética. Smirnov insiste en la necesidad de “la unidad objetiva sistémica integrada de ciertos campos de la realidad que, hasta ahora, no eran más que campos de estudio distintos, dependientes de disciplinas autónomas.” íd., pág. 63. Lo que se da en el trialismo.
  66. NICOLESCU, La transdisciplinarité. Manifeste, cit., pág. 66. “[…] se pone el énfasis en las relaciones disciplinares manteniendo la identidad de cada uno de los campos del saber, a la vez que obligando a una comprensión de las disciplinas externas […]”. FOLGUERA, op. cit., pág. 6.
  67. BOTTOMORE, op. cit., pág. 19.
  68. NICOLESCU, “Transdisciplinarity – Past…”, cit. MORIN, Articular…, cit., pág. 29. “[…] el saber se sitúa desde ese momento en una tensión, en una dialéctica de puntos de vista que alimenta y hace florecer los estudios interdisciplinarios […]”. SINACEUR, op. cit., pág. 28.
  69. SMIRNOV, op. cit., pág. 54.
  70. PIAGET, Psicología…, cit., pág. 115.
  71. MARTÍNEZ MIGUÉLEZ, op. cit., pág. 48.
  72. RESWEBER, op. cit., pág. 81.
  73. Íd., pág. 83. “[…] el método interdisciplinario se ligará a deconstruir estos resúmenes de significaciones para retirar una diferencia fundamental, análoga a lo que las ciencias entienden bajo el término de ley” (trad. del autor).
  74. Íd. pág. 83.
  75. MONNIER, Les comités…, cit., pág. 138. “[…] el reconocimiento de la muerte cerebral torna posible un mayor número de ablaciones […]” (trad. del autor).
  76. LINDBERG, David, Los inicios de la ciencia occidental, trad. de Antonio Beltrán, Bs. As., Paidós, 2002, pág. 174.
  77. Íd., pág. 175.
  78. MONNIER, Les comités…, cit., pág. 138.
  79. Íd.
  80. Sin saberlo, ya Piaget planteaba a la multi, inter y transdisciplina como una evolución epistemológica del conocimiento científico, en donde el último estadio cerraría el ciclo, al menos temporariamente. Véase PIAGET, “L’épistémologie…”, cit.
  81. SINACEUR, op. cit., pág. 28.
  82. SMIRNOV, op. cit., pág. 55.
  83. Como lo mostré en mi tesis doctoral en los caps. 9 a 11. Cfr. también. GALATI, “Introducción…”, cit.
  84. SMIRNOV, op. cit., pág. 65. Es recurrente la cita de Piaget a la palabra aspects. PIAGET, “L’épistémologie…”, cit.
  85. PAUL, op. cit., pág. 6. “[…] la transdisciplinariedad […] a menudo confundida con la interdisciplinariedad” (trad. del autor).
  86. RESWEBER, op. cit., pág. 41. “[…] las pretensiones del saber van incluso más lejos: ellas son insatisfechas tanto como la mente no tiene en un mismo panorama los diversos puntos de vista representados por cada disciplina” (trad. del autor).
  87. Íd., pág. 50.
  88. Íd., pág. 76.
  89. APOSTEL, “Les instruments…”, cit., pág. 154.
  90. RESWEBER, op. cit., pág. 77.
  91. Véase íd. Nótese sin embargo que este autor trata a la interdisciplinariedad en gran medida como transdisciplinariedad, mientras que en mi caso asocio a la interdisciplinariedad como la entiende Piaget, por ejemplo.
  92. Íd., pág. 87. “[…] los niveles y los aspectos de lo real pretendido y delimitado” (trad. del autor).
  93. Véase el punto 28 h.
  94. RESWEBER, op. cit., pág. 107.
  95. PIAGET, “L’épistémologie…”, cit., pág. 144. “[…] una etapa superior que sería ‘transdisciplinaria’, que no se contentaría con esperar las interacciones o reciprocidades entre investigaciones especializadas, pero situaría esas conexiones al interior de un sistema total sin fronteras estables entre las disciplinas” (trad. del autor).
  96. Íd.
  97. Véase mi tesis doctoral, cit., caps. 9 a 11. Cabe cfr. también GALATI, “Introducción…”, cit.
  98. MORIN y PIATELLI-PALMARINI, op. cit., pág. 206.
  99. Íd.
  100. Sobre el papel de la justicia en el seno del sistema jurídico trialista véase mi tesis doctoral, cit., y también GALATI, “Introducción…”, cit.
  101. Nicolescu señala que la complejidad, base de la transdisciplinariedad, tiene como presupuesto histórico la interdependencia universal. NICOLESCU, “The relationship…”, cit.
  102. Véase MORIN y PIATELLI-PALMARINI, op. cit., pág. 206.
  103. NICOLESCU, Quest-ce que la réalité…, cit., págs. 27-28. “No hay elemento, acontecimiento, de cualquier punto del mundo que sea independiente, que no esté en una relación cualquiera de ligazón o de ruptura con otro elemento, acontecimiento o punto […]” (trad. del autor).
  104. MORIN y PIATELLI-PALMARINI, op. cit., pág. 206.
  105. Véase el punto 28 h.
  106. NICOLESCU, Quest-ce que la réalité…, cit., pág. 24.
  107. Íd., págs. 29-30.
  108. Íd., pág. 31. “Para que haya simultaneidad y conjunción debe haber elementos a la vez idénticos y diversos” (trad. del autor).
  109. Íd., pág. 40. Véase también NICOLESCU, “Le tiers…”, cit., pág. 115.
  110. NICOLESCU, La transdisciplinarité. Manifeste, cit., pág. 76.
  111. Íd., pág. 106. “La dicotomía clásica real-imaginario desaparece así en la visión transdisciplinaria” (trad. del autor).
  112. Véase MORIN y PIATELLI-PALMARINI, op. cit., pág. 206.
  113. “[…] el individuo disociado entre organismo (biología) y espíritu (psicología) pierde su realidad de individuo; […] el sistema homo es una realidad ‘trinitaria’ cuyos términos resultan indisociables porque son interdependientes unos de otros: individuo-especie-sociedad”. Íd., pág. 207. Véase el punto 10.
  114. Íd., pág. 206.
  115. Véase también GUSDORF, op. cit., pág. 42.
  116. NICOLESCU, La transdisciplinarité. Manifeste, cit., pág. 29. “Una colectividad ‒familia, empresa, nación‒ es siempre más que la simple suma de sus partes. Un misterioso factor de interacción, no reducible a las propiedades de los diferentes individuos, está siempre presente en las colectividades humanas pero nosotros lo expulsamos siempre al infierno de la subjetividad” (trad. del autor).
  117. MORIN y PIATELLI-PALMARINI, op. cit., pág. 207.
  118. Sobre el tema véase mi tesis doctoral, cit., y también GALATI, “Introducción…”, cit.
  119. NICOLESCU, Qu’est-ce que la réalité…, cit., pág. 95. “[…] no hay ni espacio ni tiempo sino acontecimientos. El hecho de que el espacio y el tiempo son entremezclados (no tienen existencia separada) debió intrigar a Dalí” (trad. del autor).
  120. NICOLESCU, “Transdisciplinarity – Past…”, cit. Véase lo que digo a propósito de la “oscilación” en el punto 28 f.
  121. SOMMERMAN, op. cit.
  122. RESWEBER, op. cit., pág. 124.
  123. Íd., pág. 125.
  124. Íd.
  125. Íd., pág. 129.
  126. Íd., pág. 130.
  127. BECA, Juan Pablo y KOTTOW, Miguel, Orientaciones para comités de ética hospitalaria, Santiago de Chile, Serie Documentos Programa Regional de Bioética OPS/OMS, 1996, pág. 3. “[…] conformar un grupo interdisciplinario equilibrado […]” (íd., pág. 18). “[…] llegar a constituir un grupo multidisciplinario […]”. Íd., pág. 20. Tal es también la opinión de otros autores: “El Comité de Bioética es un órgano interdisciplinario de consulta sobre los aspectos éticos de los casos clínicos que resultan dilemáticos o controvertidos”. LUNA y otros, Aborto por motivos terapéuticos: artículo 86, inciso 1º del Código Penal Argentino, Bs. As., FLACSO-CEDES, 2006, pág. 16. “[…] la discusión interdisciplinaria de temas bioéticos […]”. Resolución 857/1993 del Ministerio de Salud de la Nación. “Los Comités de Ética Asistencial (CEA) son instituciones hospitalarias de carácter interdisciplinario que han sido específicamente establecidos para valorar y orientar la atención de profesionales de la salud”. RODRÍGUEZ, op. cit., pág. 235.
  128. MORIN y PIATELLI-PALMARINI, op. cit., pág. 208.
  129. MARTÍNEZ MIGUÉLEZ, op. cit., pág. 43.
  130. Íd., pág. 48.
  131. La “Bioética personalista” se queda en el mero aspecto valorativo y no es laica, dada su filiación católica. Véase en este sentido BORDIN y otros, cit. Allí se señala que la bioética debe aspirar a un lenguaje común en función de satisfacer al hombre como una totalidad, la necesidad de romper las barreras académicas, pero pocos instrumentos teóricos se mencionan para canalizar dicho programa. Sí se expresa, en afinidad con la transdisciplinariedad, que “en Bioética no se trata tanto de escuchar otras disciplinas para realizar una suerte de síntesis. […] es una disciplina en sí misma, su fuente es lo ‘trascendente’ de cada una de las otras disciplinas o ciencias” . Íd., pág. 15. También se dice, en concordancia con el pensamiento complejo, que los problemas bioéticos tienen distintas dimensiones, que justifican una disciplina autónoma. Se trata no sólo de la dimensión biológica y ética, sino de la jurídica, económica y política. Íd. Se alude al ingreso del observador en la realidad. Íd., pág. 33, como lo desarrolla ampliamente el pensamiento transdisciplinar. El texto habla de un “derecho ético”. Íd., pág. 35. Porque carece de la visión trialista que incorpora la justicia al mundo jurídico, con una visión compleja, cercana a la transdisciplinar. 
    El libro menciona muchas veces a la “transdisciplina” (véase por ejemplo la pág. 64) pero no explica ni desarrolla en qué consiste, ni cita a sus principales exponentes y fundamentos: Basarab Nicolescu y Edgar Morin, de manera que desconoce un paso fundamental en la ciencia que es el reconocimiento de la labor de los predecesores. Además, quien lee el subtítulo del libro: Bioética. Experiencia transdisciplinar desde un Comité Hospitalario de Ética, espera un desarrollo transdisciplinar que finalmente no está.
    Hay también manifestaciones de Bioética compleja aunque de manera impura en TINANT, op. cit., pág. 168. De hecho habla de una bioética empírica, y una bioética jurídica que determina lo que debe ser. Íd., pág. 169. Precisamente el trialismo contempla el ámbito del ser en las dimensiones sociológica y normológica, y el ámbito del deber ser en la dimensión dikelógica, de manera sistemática, interrelacionada. Sobre el tema véase GALATI, “Introducción…”, cit.
  132. RESWEBER, op. cit., pág. 114.
  133. GASS, op. cit, pág. 7. “La ‘interdisciplina’ de hoy es la ‘disciplina’ de mañana” (trad. del autor).
  134. CIURO CALDANI, Metodología jurídica, cit., pág. 52.
  135. PIAGET, “L’épistémologie…”, cit., pág. 134.
  136. Íd., pág. 139. “Es así que al interior de una misma ciencia, pero bien diferenciada en sus diversas especialidades, el estudio del desarrollo obliga sin cesar a establecer vínculos entre los capítulos inicialmente sin contactos: por ejemplo, en biología un análisis un poco completo de la ontogénesis llama necesariamente a aquel del poder de síntesis del genoma, a aquel de la transmisión hereditaria, después al de la variación evolutiva y al de la filogénesis en su conjunto sin que sobre punto alguno se pueda hablar de comienzo propiamente dicho” (trad. del autor).
  137. NICOLESCU, Nous…, cit., pág. 104.
  138. PAUL, op. cit., pág. 5.
  139. Íd., págs. 5-6. “[…] se define como un proceso epistemológico y metodológico de resolución de datos complejos y contradictorios situando los vínculos al interior de un sistema global y jerárquico (representando el conjunto de niveles de realidad e incluyendo un real abierto) pero sin fronteras inmutables entre las disciplinas, de manera de encontrar soluciones prácticas” (trad. del autor).
  140. RESWEBER, op. cit., pág. 119.
  141. Íd. “[…] el lenguaje filosófico liberaliza los territorios reservados” (trad. del autor).
  142. Íd., pág. 120. “La filosofía es menos una disciplina en sentido institucional que una manera de pensar, de interrogarse y de expresarse. […] ella debería ser enseñada: no como un lenguaje autónomo, pero como un lenguaje apto a ser practicado por el jurista, el médico, el científico, el sociólogo […]” (trad. del autor). “[…] le philosophe est celui qui demande, à propos de chaque activité, quelle est sa fonction, quel est son objet, et si elle en a un”. APOSTEL, “Les instruments…”, cit., pág. 148. “[…] el filósofo es aquel que demanda, a propósito de cada actividad, cuál es su función, cuál es su objeto y si ella tiene uno” (trad. del autor). 
  143. Íd. “[…] los problemas técnicos, políticos y pedagógicos que plantea la optimización de la investigación y del desarrollo al medio de la enseñanza y de una investigación interdisciplinarias recogen tres partes de la filosofía ‒epistemología, la metafísica y la teoría de los valores‒ […]” (trad. del autor).
  144. PAUL, op. cit., pág. 6. “La transdisciplinariedad se inscribe en un andar hipotético-deductivo pero inclusivo de otras racionalidades más inductivas, hermenéuticas, integrativas, heurísticas […]” (trad. del autor).
  145. MONNIER, op. cit., pág. 19.
  146. Sobre el pensamiento de Morin y sus obras véase GALATI, “La teoría trialista…”, cit., especialmente el t. 1.
  147. MONNIER, op. cit., pág. 19. “[…] la bioética puede ser aprendida como un sistema. […] la noción de sistema no es incompatible con el cambio o la transformación; un sistema puede ser estable o dinámico, y un sistema no es necesariamente cerrado” (trad. del autor).
  148. NICOLESCU, Nous…, cit., pág. 101.
  149. SNACKEN, op. cit., pág. 120.
  150. RESWEBER, op. cit., pág. 87. “Ella [la interdisciplina] tiene por función articular los límites del saber […] porque el saber no está constituido de partes sino de miembros” (trad. del autor).
  151. FOURNIER, “Les enjeux…”, cit., pág. 2211.
  152. RESWEBER, op. cit., pág. 44.
  153. APOSTEL, “Les instruments…”, cit., pág. 152. “[…] toda interacción tiene fines de comunicación, consiste en modificar el proceso de producción de los conocimientos tanto en aquellos que reciben la información como en aquellos que la emiten” (trad. del autor).
  154. Íd., pág. 151. “Dos estudios reportarán de la misma disciplina si ellas reenvían cada una a un número suficiente de obras de referencia de la otra o bien si ellas dos se refieren a un número suficiente de fuentes comunes” (trad. del autor).
  155. Íd., pág. 152.
  156. BOTTOMORE, Tom, “Introducción” a AA.VV., Interdisciplinariedad y ciencias humanas, trad. de Jesús Gabriel Pérez Martín, Madrid, Tecnos, 1983, pág. 11.
  157. “[…] en el caso de la transdisciplinariedad son directamente disueltas las barreras disciplinares”. FOLGUERA, op. cit., pág. 6.
  158. BOTTOMORE, op. cit., pág. 11.
  159. GUSDORF, op. cit., pág. 40. El resaltado es mío. Sobre la importancia de un “lenguaje común” véase también BRENA SESMA, op. cit., pág. 150.
  160. MARTÍNEZ MIGUÉLEZ, op. cit., pág. 45. Para lo cual es necesario que todas las disciplinas necesarias integren el comité. Lo que no ocurre en el caso del Hospital Provincial de Rosario, en el que nos fue imposible acceder a fuentes documentales fidedignas para controlar los miembros en cantidad y profesiones. Conozco algo de investigación científica, pero no de los gajes del detective ni del espionaje.
  161. NICOLESCU, La transdisciplinarité. Manifeste, cit., pág. 148.
  162. Que Morin llama “restricción” o “constricción”.
  163. Op. cit.
  164. RESWEBER, op. cit., pág. 119. “[…] ella se aprende a medida que ella se habla, ella se inventa dando cuenta por interpretación de una interrogación común” (trad. del autor).
  165. PIAGET, “L’épistémologie…”, cit., pág. 144. “[…] suprimiendo las fronteras en beneficio de sistemas imprevistos de transformaciones” (trad. del autor).
  166. RESWEBER, op. cit., pág. 120. “Nada es más digno del hombre que esa aventura que consiste para él en rechazar el suelo que él pisa y en tomar por suelo la figura misma de sus pasos” (trad. del autor).
  167. CORTINA, Adela, Ética mínima. Introducción a la filosofía práctica, 6ª ed., Madrid, Tecnos, 2000, pág. 22.
  168. PIAGET, “L’épistémologie…”, cit., pág. 139. “El objetivo de estas investigaciones es precisar la significación de los conocimientos en función de su modo de construcción: todo conocimiento permanece inacabado y tiende a incrementarse por corrección, por complemento o por integración en un sistema más amplio y más coherente […]” (trad. del autor).
  169. Íd., pág. 144.
  170. BOTTOMORE, op. cit., pág. 12.
  171. NICOLESCU, La transdisciplinarité. Manifeste, cit., pág. 48. “La lógica del tercero incluido es una lógica de la complejidad […] ella permite atravesar […] los diferentes dominios del conocimiento” (trad. del autor).
  172. SINACEUR, op. cit., págs. 26, 30.
  173. RESWEBER, op. cit., pág. 114. “No habría […] interdisciplinariedad si esos cruces no modificaran en su totalidad o en parte la problemática de las disciplinas constantes, si no enriquecieran su dominio de investigación, si no le proporcionaran un nuevo juego del lenguaje” (trad. del autor).
  174. De hecho, cuando algunos autores hacen referencia a la interdisciplinariedad, de la que Morin diferencia la complejidad y Nicolescu la transdisciplinariedad, bordean categorías de la complejidad y la transdisciplinariedad, como la integración, el todo y las partes, el tejido, los diferentes elementos, la organización, el sistema. Véase SINACEUR, op. cit.
  175. BOTTOMORE, op. cit., pág. 14. Resweber también habla de crear un lenguaje universal que permita reabsorber las diferencias entre las disciplinas. RESWEBER, op. cit., pág. 117.
  176. Smirnov prevé como procesos transdisciplinarios la “conceptualización y unificación general del lenguaje científico: proceso de formación de conceptos científicos generales y de constitución de un lenguaje unificado para todas las ciencias”. SMIRNOV, op. cit., pág. 64. Aunque luego señala: “[…] este lenguaje científico general no puede ser elaborado más que como resultante de la interacción de todas las disciplinas y no como reducción del conjunto del lenguaje científico al de una ciencia única”. Íd.
  177. RESWEBER, op. cit., pág. 118.
  178. SINACEUR, op. cit., pág. 28.
  179. NICOLESCU, La transdisciplinarité. Manifeste, cit., pág. 8.
  180. GUSDORF, op. cit., págs. 40-41.
  181. MORIN y PIATELLI-PALMARINI, op. cit., pág. 210.
  182. “[…] la imposibilidad de constituir una ciencia del hombre aislada del sujeto que la concibe y, en consecuencia, aislada de los aspectos sociales, éticos, políticos”. Íd., pág. 211.
  183. “[…] las disciplinas tienen una historia: nacimiento, institucionalización, evolución, extinción, etc”. MORIN, Articular…, cit., pág. 37.


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