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7 Conclusiones

La inmigración marca a veces de modo indeleble, aunque no lo queramos reconocer, porque preferimos la ilusión de la integridad formal y de la fidelidad a nosotros mismos, o porque ni siquiera somos conscientes de ello. Pero sin duda el hecho de no ser conscientes de que hemos cambiado al contacto con aquellos entre quienes nos encontramos y con quienes vivimos sería más bien la señal y la prueba de la eficacia, de la solidez y de la perpetuación de los cambios sociales y culturales acaecidos, y demostraría su irrevocable apropiación, el hecho de que se encuentran profundamente interiorizados y plenamente incorporados, en el sentido literal del término («hechos cuerpo»). Lo mismo que no hay presencia en un lugar que no implique ausencia en otro, no hay inserción ni integración en el lugar de presencia que no implique des-inserción o des-integración en ese otro lugar que ya no es sino lugar de la ausencia y lugar de referencia para el ausente.

                            

(Sayad, 2000 como se citó en Gil Araujo, 2010, 268 p.)

La migración es un proceso que marca un antes y un después en la vida de las personas, un giro biográfico (Meccia, 2016) irreversible que posibilita transitar nuevas experiencias. El epígrafe de Sayad (2010a) sintetiza de manera lúcida lo que significa construir proyectos migratorios para las migrantes travestis/trans sudamericanas en el AMBA. La migración provoca transformaciones personales que son el resultado de la inmersión del cuerpo en una experiencia biográfica de ruptura, un devenir que posibilita y, a la vez, constriñe. A partir de la ausencia en la sociedad emisora y de la presencia en un contexto en el que se es extraño y se está sujeto a sospecha y prueba de manera permanente, la extrañeza se presenta tanto en el destino emisor como en la sociedad receptora, por lo que se presenta una subjetividad fragmentada, desplazada y cuya consolidación y establecimiento en la sociedad receptora resulta una tarea compleja. Lo expuesto a lo largo de la tesis permite concluir que la migración de las travestis/trans sudamericanas hacia el AMBA representa experiencias particulares y los proyectos migratorios son diferenciales en relación con los migrantes cisgénero sudamericanos. Esto no significa que puedan existir algunas similitudes, puesto que, además de la identidad de género, son migrantes provenientes de países de considerable tradición en el país, con lo cual, algunas comparaciones pueden resultar posibles. De todas maneras, la conjunción entre la migración y la identidad de género provoca que esas experiencias posean una estructura diferencial respecto de otras migraciones que se expresan a lo largo de los proyectos migratorios.

Los estudios migratorios han hecho énfasis en la necesidad de comprender las condiciones objetivas y subjetivas que inciden en la decisión de migrar. Como punto de partida y a partir de lo aportado por las entrevistadas, se recuperaron los contextos en los que comenzaron a expresar sus identidades de género teniendo en cuenta las actitudes de las familias de origen y otros actores que, en esos contextos, contribuyen a constituirlos como escenarios de hostilidad. La pluralidad de razones de la migración de las entrevistadas no permite reducirlas a un conjunto, pero sí observar algunas regularidades empíricas. Las travestis/trans sudamericanas experimentan malestar y frustración, y entienden que transitar sus identidades de género en las sociedades emisoras las expone a situaciones de violencia y discriminación. Por eso, a edades tempranas, comienzan a considerar la posibilidad de abandonar sus entornos y sumergirse en experiencias biográficas migratorias con las expectativas de vivir con mayores libertades y acceder a derechos.

La tesis analizó la manera en que los proyectos migratorios y la identidad de género se articulan e influyen en las trayectorias biográficas de las entrevistadas. Ante la ausencia de investigaciones que, de manera específica, hayan trabajado la migración de personas travestis/trans sudamericanas que se desplazaron hacia al AMBA, la investigación expuesta se propuso sentar las bases para que investigaciones futuras amplíen y profundicen los resultados de esta. Sin embargo, en el ámbito internacional, las escasas investigaciones elaboradas sobre el tema afirmaron que las imposibilidades de realizar la identidad de género en las sociedades emisoras motivan la migración. La heterogeneidad de la muestra construida en esta investigación y la interpretación de la información provista por las entrevistas permiten concluir que, en algunas oportunidades, la migración es constitutiva de la identidad de género. No obstante, en otros casos, estas categorías se encuentran entrelazadas (Cantú, 2009) y, a partir de la migración, se producen transformaciones sobre procesos identitarios ya en marcha en las sociedades emisoras. En definitiva, más allá de las regularidades empíricas observadas, migración e identidad de género conforman un espiral recursivo y entrelazado en los relatos de vida de las entrevistadas.

El hallazgo que establece la caracterización de los proyectos migratorios como elementos constitutivos de la identidad de género travesti/trans puede compararse con las migraciones internas, porque, como se ha demostrado en otras investigaciones (Fernández, 2004; Álvarez Broz, 2017), suele ocurrirles a las travestis/trans que, desde otras provincias que pertenecen al territorio nacional, se desplazan hacia el AMBA[1] como consecuencia de las hostilidades que experimentan en sus entornos. Esta comparación permite ratificar el hallazgo de la migración interna revalorizando su importancia en los proyectos migratorios que, en los casos aquí estudiados, permiten avanzar con el viraje biográfico que supone el abandono del entorno familiar para realizar la identidad de género travesti/trans. La migración interna representa, para algunas de las entrevistadas, ensayos necesarios para continuar la migración de manera externa.

Al comenzar la investigación, se determinó que los estudios migratorios tanto en el ámbito local como en el internacional le han prestado escasa atención al estudio de la migración de personas travestis/trans. En nuestro país, esto constituye una situación paradojal porque la migración ha representado un eje central en la edificación del Estado nación, pero, de manera contraria a lo que podría suponerse, los procesos migratorios han sido analizados de manera dispar. De este modo, las migraciones de personas cisgénero europeas y sudamericanas fueron abordados por diversas disciplinas ubicadas en las ciencias sociales y considerando distintos aspectos. Aunque los flujos migratorios han representado la columna vertebral del Estado nación, las migraciones de personas nucleadas en el colectivo LGTBIQ+ han sido prácticamente inexploradas. El interrogante que se plantea entonces es el siguiente: ¿a qué se debió tal silencio y olvido? En efecto, se afirmó que los estudios migratorios asumieron una mirada binaria del género en conjunción con presupuestos que le restaron importancia a uno de los elementos que se observa con mayor frecuencia en personas que transgreden las lógicas establecidas por la hetero-cis-normatividad.

Por eso, mediante la construcción de los antecedentes, además de iluminarse las principales áreas de vacancia, se presentaron las investigaciones que interpelan a este estudio mediante conceptos y análisis de procesos que poseen semejanzas, o bien, sus aportes pueden aplicarse al problema de investigación construido. Asimismo, se buscó establecer matices a partir de la identificación de diferencias y similitudes que contribuyeron a verificar, ampliar y cuestionar la teoría existente. Es posible afirmar que, en los últimos veinte años, un campo emergente se ha constituido en torno a recuperar la importancia de las migraciones de personas del colectivo LGTBIQ+ en donde se evidencia la relevancia mundial que ha ido adquiriendo la temática.

De esta manera, la investigación tuvo como principal objetivo analizar la articulación entre los proyectos migratorios de las travestis/trans sudamericanas y las posibilidades de constituir una identidad de género en un ambiente que es construido por ellas mediante representaciones sociales como menos hostiles. En el desarrollo de los capítulos se realizó un análisis en donde ambas categorías medulares (proyecto migratorio e identidad de género) se vincularon y fue observada, en las biografías de las entrevistadas, la influencia recíproca de estas. El escrito consistió en presentar diferentes momentos de los proyectos migratorios observando su circularidad, comenzando por el contexto de la transición en las sociedades emisoras hasta abordar experiencias de retornos temporales luego de efectuar la migración al AMBA. Los tres tiempos de los proyectos migratorios vinculan las condiciones objetivas y subjetivas e involucran tanto a las sociedades emisoras con las receptoras.

En el contexto de las sociedades receptoras, las cadenas migratorias, la discriminación, violencia, criminalización y la consolidación de los proyectos migratorios puede derivar en retornos temporales o en la migración hacia “terceros países”. Sin embargo, no debe asumirse una linealidad porque, más allá de algunas regularidades que pueden identificarse y sintetizarse, los proyectos migratorios poseen una estructura heterogénea que puede variar entre las entrevistadas. De ahí que fuera señalado el carácter polimórfico, circular e inestable de estos desplazamientos. La provisionalidad de los proyectos migratorios de las entrevistadas, tal como lo plantea la hipótesis de trabajo, se relaciona con la búsqueda de escenarios de menor hostilidad, puesto que las entrevistadas relataron las dificultades para establecerse en un escenario determinado y en consecuencia migran hacia otros entornos (Eribon, 2000; Berkins, 2003).

De esta manera, el capítulo destinado a la metodología fue construido de acuerdo con el propósito de proporcionar lineamientos útiles para que otros investigadores puedan tener una referencia sobre la aplicación de la teoría fundamentada. Una de las cuestiones que permite concluir el capítulo es que la combinación de métodos y técnicas puede contribuir a la validez y a la confiabilidad de las investigaciones cualitativas considerando su respectiva traducción. También, se plantearon algunas discusiones respecto de la reflexividad en el trabajo de campo observando el lugar del cuerpo sexuado del investigador. La antropología social y la Sociología han considerado que aspectos como el género, la orientación sexual, la edad, la condición de nativo e, incluso, la clase social son atributos que deben ser tenidos en cuenta (Kulick, 1998; Cutuli, 2013). Esto permite aseverar que el capital social inicial del investigador es fundamental para poder contactar a las personas que entrevistará y sus características influyen y condicionan el acceso al campo. Como fue mencionado, la posición del investigador en el espacio social, al ser nativo, de clase media y varón cisgénero, condicionó y posibilitó acceder a determinados espacios. En general, las organizaciones políticas evidenciaron menos proactividad para generar instancias de entrevistas u observaciones participantes, mientras que en los venues y bares fue posible contactar a la mayoría de las entrevistadas.

Los múltiples escenarios en los que fue realizado el trabajo de campo permitieron transitar vivencias etnográficas de diferente carácter y que, de alguna manera, reflejan aspectos de los proyectos migratorios de las entrevistadas. En los venues, fue pertinente observar las desiguales distribuciones espaciales que vinculan la identidad de género y la condición migratoria. Con respecto a las organizaciones políticas, es pertinente destacar que se pudo accederse a entrevistadas con vastas trayectorias migratorias que permitieron desarrollar y hacer densas las categorías de análisis. Las decisiones metodológicas que se tomaron respondieron a las necesidades y obstáculos que se presentaron en la investigación, y con el fin de construir una muestra teórica que contemplara una cantidad de casos considerables y que, al mismo tiempo, tuvieran la relevancia y profundidad teórica para abordar el problema de investigación.

Un aspecto para destacar reside en la diversidad de métodos y técnicas empleadas, como también en los procedimientos de procesamiento y análisis de la información aplicados de manera sistemática. El método biográfico aplicado, bajo la modalidad del relato de vida (Bertaux, 2005), posibilitó inmiscuirse en experiencias biográficas caracterizadas por diversas rupturas, entre ellas, la identidad de género y la migración. Al ser ambas categorías centrales, requirieron de la inmersión de parte del investigador y de la rememoración de parte de las entrevistadas de experiencias biográficas pasadas. Esto posibilitó comprender la compleja trama de experiencias interceptadas por múltiples categorías. En relación con el método etnográfico, algunas de sus premisas como el “estar allí” y la descripción densa mediante observaciones participantes, libres y no estructuradas posibilitaron acceder a contextos de intimidad, lo que robusteció el material empírico aportado por la entrevistas.

En el capítulo 3, en acuerdo con la idea de que la migración representa un hecho social total (Gil Araujo, 2010) que implica la confluencia entre emigración e inmigración decisiva (Sayad, 2010b), se describieron las características de las sociedades emisoras a partir del relato de las entrevistadas y representó un punto de partida para comprender la génesis de los proyectos migratorios. Que las travestis/trans sudamericanas migran por la hostilidad que experimentan en sus entornos es un aspecto que, de manera indirecta, habían mencionado otras investigaciones. A fin de cuentas, la violencia y discriminación de sus entornos fueron señaladas por la literatura académica (Fernández, 2004; Berkins, 2007; Álvarez Broz, 2017, entre otras). Sin embargo, sobre los motivos de la decisión de migrar al AMBA por parte de las migrantes travesti/trans sudamericanas, era menos lo que se conocía. Durante la niñez y la adolescencia, las entrevistadas declararon haber percibido las primeras manifestaciones de sus identidades de género, lo que ocasionó el malestar de las familias, vecinos, amistades y fuerzas de seguridad que derivaron en violencias y discriminaciones. Además, pudo constatarse que las migrantes reproducen miradas binarias respecto de la identidad de género, considerando que esta refiere a procesos naturales e inmutables. En resumen, pudieron registrarse algunas afirmaciones propias del sentido común mediante taxonomías que pueden resultar patologizantes.

En el desarrollo de la investigación, se descubrió que las migrantes poseen motivos para migrar vinculados al acceso a derechos, como acceder a la acreditación de la identidad de género mediante la adquisición del DNI, el estudio terciario y universitario en instituciones públicas, y el acceso a la salud mediante la realización de tratamientos hormonales. Incluso, una de las migrantes afirmó que migrar era un derecho, factor que se encuentra estipulado en el artículo cuarto de la Ley de Migraciones (Ley N.o 25871). De todas maneras, por lo general, las entrevistadas no mencionaron que la normativa migratoria argentina y su endurecimiento, a partir del año 2017, hubieran influido en la decisión de migrar. En oposición a las investigaciones que asociaban la migración al embellecimiento de los cuerpos y la búsqueda de mejores condiciones económicas y culturales (García García y Oñate Martínez, 2008; Pelúcio, 2009; Vartabedian, 2012, 2014), esta tesis demostró que el acceso a derechos es un eje fundamental de los proyectos migratorios.

El reconocimiento de la identidad de género como derecho humano plasmado en la Ley de Identidad de Género (Ley N.o 26743) ha representado un hito sociopolítico de impacto global. Reconocer la identidad de género, mediante la obtención del DNI, la posibilidad de formalizar un nombre propio y rectificación registral garantizando el acceso a la salud mediante intervenciones quirúrgicas para readecuar la imagen corporal al género auto percibido, son aspectos decisivos en materia de DD. HH. De igual manera, la Ley de Migraciones, sin desconocer los decretos que contemplan interpretaciones regresivas, reconoce la migración como derecho humano y permite acceder al estudio y al sistema de salud sin que medie la situación de regularidad migratoria. El poder estudiar en la universidad pública y en institutos terciarios les permitió a las migrantes incrementar el capital cultural institucionalizado, factor primordial para mejorar sus posiciones en el espacio social. Además, el acceso a la salud, mediante la realización de tratamientos hormonales, fue un aspecto mencionado en menor medida, aunque no por ello menos importante.

En este orden de ideas, otro hallazgo consistió en observar que las razones para migrar se encontraban ligadas a la presencia de cadenas y redes migratorias (Pedone, 2002, 2005, 2006, 2010) en el AMBA. Este concepto permitió explorar, luego, las características del modo de migrar de las entrevistadas, aunque en esa instancia posibilitó establecer la importancia de las redes vinculares para constituir la migración. Además de los soportes materiales que brindan estas personas, contribuyen a producir representaciones sociales sobre la sociedad receptora. Una de las conclusiones sobre los motivos de la decisión de migrar al AMBA de mayor densidad teórica se vincula a tres características principales: un marco normativo que en el contexto latinoamericano no tuvo (ni tiene) precedentes, es decir, la Ley de Identidad de Género y la Ley de Migraciones; el crecimiento económico durante el período (2002-2015), y la conjunción entre redes migratorias y representaciones sociales que posicionan al AMBA como un destino abierto y propicio para transitar identidades de género no legitimadas por la hetero-cis-normatividad.

Con respecto a la Ley de migraciones se afirmó que a pesar de las modificaciones regresivas ha representado un avance en materia de DD HH (derechos humanos) constituyendo al migrante como sujeto de derecho. Además de reconocer la migración como un derecho humano garantiza el acceso a la salud y la educación sin que medie la situación de regularidad migratoria. La Ley de identidad de género reconoce la identidad de las personas travestis/trans desde una óptica que no patologiza esa condición y permitiendo el cambio de nombre sin mediación judicial, además de contemplar el acceso a la salud mediante intervenciones corporales que permite readecuar la expresión de género. En relación con el factor económico, el crecimiento de la economía nacional durante los años indicados, más allá de sus oscilaciones, ha sido un factor que ha incidido y que las entrevistadas lo han experimentado en concordancia con la prosperidad del mercado sexual durante esos años.

En esta línea, se describieron las representaciones sociales que las migrantes travestis/trans sudamericanas construyen respecto del AMBA como destino migratorio. En este sentido, en otras investigaciones (Perez Ripossio, 2018, 2019), se demostró que el contexto local es construido como el resultado de una mosaico de alteridades europeas, un “crisol de razas” constituido por identidades que provinieron de ese continente. Las entrevistadas, en concordancia con esta representación, elaboraron una lectura multicultural en donde se considera que existen mayores libertades para constituir una identidad de género en un espacio que se caracteriza también por el respeto hacia la diferencia cultural. La retórica de la apertura hacia la alteridad tanto por la condición migratoria como por la identidad de género se desvanece luego de transitar algunas experiencias en el AMBA. Por eso, las representaciones sociales no son homogéneas; por el contrario, hubo migrantes que destacaron que, más allá del avance de la normativa, el cambio cultural se encuentra aún en incipiente estado y han descripto situaciones de violencia, criminalización y discriminación que han sido relacionadas con el vínculo entre la condición migratoria y la identidad de género. Es importante destacar que las representaciones sociales mutan en el tiempo y la mirada sobredimensionada del AMBA se transforma desde que se produce la llegada al territorio y conforme se desarrollan los proyectos migratorios.

Por otra parte, estas representaciones sociales, son el inicio en la conformación de un habitus migratorio (Kleidermacher, 2015) que, en tanto disposiciones adquiridas, constituye un acervo que les permite a las migrantes saber cómo actuar en la sociedad receptora, factor que permite establecer regularidades y da cuenta de la manera en que las travestis/trans desarrollan sus proyectos migratorios. El habitus migratorio estructura prácticas y sentidos que recorren los proyectos migratorios desde sus comienzos y permite anticiparse y transitar determinados momentos. Este concepto permite dar cuenta de que, más allá de las variaciones que pudieron observarse en el proceso migratorio, pueden identificarse conductas duraderas que constituyen regularidades observables empíricamente. Ante condiciones objetivas hostiles en las sociedades emisoras y representaciones sociales que constituyen al AMBA como un escenario atractivo, los motivos de la migración se vinculan el poder acceder a derechos, factores culturales de mayor apertura, oportunidades económicas y al establecimiento de cadenas migratorias.

Uno de los ejes del capítulo 3 consistió en describir las estrategias de reproducción social de las entrevistadas. Las migrantes travestis/trans sudamericanas desarrollan distintas estrategias de reproducción que se encuentran destinadas a mejorar la posición en el espacio social y en la estructura de clase. Se halló que las migrantes despliegan estrategias económicas, simbólicas, eróticas, educativas y matrimoniales. Los aportes conceptuales de Pierre Bourdieu permitieron observar las variaciones en la estructura global de capitales y las características de su composición, como así también su transformación a lo largo de la construcción de los proyectos migratorios. Sin desconocer la compleja teoría sobre las clases sociales propuesta por el sociólogo francés, se sentaron algunas bases para profundizar en futuras investigaciones. De este modo, en el capítulo tres, se describieron las principales estrategias de reproducción social llevadas a cabo por las entrevistadas, observando las modificaciones en el volumen y estructura del capital, como así también algunas estrategias de reconversión.

A pesar de las diferencias en los proyectos migratorios de las migrantes según la edad en la que asumen la identidad de género, lo que sucede en la mayoría de los casos es que sus capitales se ven erosionados (Álvarez Broz, 2017). Esto permite concluir que existen distintos tipos de estrategias de reproducción que dan cuenta de la agencia del universo de estudio ante condiciones objetivas complejas. La teoría de las clases sociales del sociólogo Bourdieu es compleja, pero, en esta línea de interpretación, la interseccionalidad representa una perspectiva teórica que permite incorporar otras variables, además de la condición migratoria y la identidad de género, que podrían considerarse en futuros abordajes. Dicho de otro modo, la edad y la clase social representan variables de relevancia; por eso, se tomaron algunas de sus dimensiones como referencias con el fin de observar la dinámica de las relaciones interculturales, entendidas como relaciones sociales de dominación (Cohen, 2009, 2013).

En los proyectos migratorios de las migrantes travestis/trans sudamericanas, la edad representa una variable pertinente que se vincula con el expresar socialmente la identidad de género. Aquellas migrantes que lo hacen siendo jóvenes transitan una serie de violencias y discriminaciones que las constituyen como cuerpos abyectos (Butler, 2002), como resultado del rechazo de sus entornos familiares y la erosión de los capitales adquiridos hasta el momento. Por eso, se señaló que, cuando las entrevistas asumen y expresan sus identidades de género, por regla general, sus condiciones de vida se ven deterioradas. Algunas de ellas abandonan el sistema educativo es sus diferentes niveles, se alejan de sus familias perdiendo capital social y, si poseían trabajos, al quedar desocupadas, se deterioran sus capitales económicos.

Las migrantes travestis/trans de edades avanzadas transitan de manera clandestina el género travesti/trans (Álvarez Broz, 2019) en diferentes espacios y en complicidad con otras subjetividades construidas por los grupos dominantes como socialmente desviadas (Becker, 2009; Meccia, 2016). Estas prácticas, en algunos casos, se encuentran acompañadas de padecimiento, sufrimiento y temor por no poder expresar sus identidades de manera libre, aunque también pueden representar y tácticas para eludir las hostilidades, violencias y discriminaciones de los entornos. Al parecer, en los proyectos migratorios, tanto las jóvenes como las de mayor edad terminan ejerciendo la prostitución/trabajo sexual, puesto que representa la principal estrategia de supervivencia (Fernández, 2004; INDEC, 2012; Ministerio Público de la Defensa, 2017; Álvarez Broz, 2017, entre otras). De todas maneras, se halló que algunas migrantes han podido constituir capital cultural institucionalizado a partir de la realización de estudios terciarios y universitarios en el país, y acceder a trabajos formales, por lo cual pueden observarse otras estrategias de reproducción.

Por otra parte, fue descubierto que la migración representa una estrategia de inversión medular, un atajo que es necesario ensayar y someter a prueba debido a las dificultades que involucra. Por eso, se describió una etapa previa en la que algunas unidades de análisis transitaron la migración de manera interna o por distintos países de la región. En algunos casos, se ha podido observar que la movilidad regular y las dificultades para afianzar los proyectos migratorios se deben a una conjunción entre la hostilidad y la ausencia de cadenas migratorias en esos entornos. Si las migrantes travestis/trans experimentan el género travesti/trans de manera clandestina (Álvarez Broz, 2019) en las sociedades de origen debido al rechazo que vivencian, en estas ciudades comienzan a anonimizarse mediante el distanciamiento de las familias de origen. Este ensayo expresa también el abandono del padecimiento que implicó llevar a cabo un control de la información personal en el entorno y ámbito familiar para comenzar a expresarse con mayores libertades y construir un proyecto de vida. Otras investigaciones (Fernández, 2004; Berkins, 2007; Álvarez Broz, 2017; Ministerio Publico de la Defensa, 2017) demostraron que algo similar ocurre con las migrantes nativas que se desplazan de las provincias hacia el AMBA u otras capitales con el fin de constituir sus identidades de género y proyectos migratorios con mayores libertades. Por eso, esas etapas previas representan ensayos que les permiten a las entrevistadas realizar experiencias sin que impliquen rupturas biográficas de difícil reversión, ya que, por lo general, se trasladan hacia ciudades o países de los que pueden regresar con relativa facilidad.

El capítulo 4 exploró las características de la llegada al AMBA, incluyendo las dificultades para poder sortear el ingreso al territorio. Las migrantes travestis/trans sudamericanas son desacreditadas, debido a que son portadoras de estigmas que resultan difíciles de ocultar o enmascarar. De acuerdo con lo aportado por las entrevistadas, ingresar al país puede resultar una experiencia compleja, debido a que, en algunas oportunidades, fueron intimadas y asociadas al narcotráfico siendo representadas como peligrosas (De Georgi, 2000/2005) y amenazadoras del orden social (Domenech, 2011) en tanto potenciales transgresoras de las normas. Los DNU 68/2017 y el 70/2017 representan un giro regresivo en la política migratoria que se traduce en un mayor control de los procesos migratorios, sobre todo, en la inspección al momento de ingresar, deportaciones y procesos de selectividad criminal, teniendo en cuenta que el DNU 70/2017 asocia a los migrantes sudamericanos con la narcocriminalidad. De todas maneras, es pertinente destacar que los estigmas constituidos en las interacciones no involucran de manera exclusiva la asociación entre las migrantes con la venta de drogas. También pudo constatarse que la identidad de género puede considerarse amenazante y la asociación que se establece con la misma es el ejercicio de la prostitución/trabajo sexual. Por eso, fueron descriptas estrategias de enmascaramiento y control de la información personal con el fin de evadir los controles de ingreso al territorio.

También, en el desarrollo del capítulo 4, se caracterizó el modo de migrar de las travestis/trans sudamericanas mediante las principales cadenas migratorias que han constituido. Estas fueron descriptas como verticales y horizontales, de acuerdo con el tipo de relaciones sociales que se entretejen. Esto permite concluir que las cadenas constituidas mediante maridos y madrinas expresan relaciones sociales de dominación marcadas por asimetría, dicotomías y conflictos. En relación con las madrinas, estas representan un actor clave como agentes de integración social que no se circunscriben de manera única al ejercicio de prostitución/trabajo sexual. Al ser travestis/trans de mayor edad, las madrinas experimentan que la prostitución/trabajo sexual no es redituable, debido al deterioro de capital erótico que experimentan y a la centralidad que este adquiere en tal actividad. Si bien el capital erótico refiere a múltiples indicadores, en el ejercicio de la prostitución/trabajo sexual, se encuentran ponderados, y la belleza corporal, facial, la juventud y las habilidades sexuales resultan decisivas.

En efecto, se halló que las madrinas, en tanto agentes de integración social, permiten que las novatas y recién llegadas incorporen valores y normas para desarrollarse en las sociabilidades travestis/trans al igual que los códigos culturales propios de la sociedad receptora. Las relaciones entre las madrinas y las hijas fueron definidas como relaciones de dominación, en las que priman asimetrías que se cristalizan en la apropiación de recursos económicos que provienen de la prostitución/trabajo sexual y se consolidan mediante aspectos coercitivos y consensuales en donde la lealtad y el reconocimiento son fundamentales.

Además, se identificaron los tipos de vínculos entre las travestis/trans sudamericanas que si bien, no pueden reducirse a la prostitución/trabajo sexual, se considera uno de sus epicentros. Ellas se vinculan en los barrios en los que viven, en las pensiones y hoteles, en los venues y en reuniones o eventos privados. En estos espacios, pueden observarse una sociabilidad que exceden a las constituidas durante el ejercicio de la prostitución/trabajo sexual. Sin embargo, en relación con las madrinas, estas influyen en los modos de ejercer dicha actividad y sustentan el ejercicio del poder mediante mecanismos de coerción y de consenso que se asientan en la violencia física y en la legitimidad que proporciona el carisma que han constituido en las paradas. Dicho de otro modo, la lealtad es el resultado de relaciones de dominación que permiten consolidar el ejercicio del poder mediante procesos que se encuentran historizados y que responden a la revalorización que este grupo social realiza sobre los conflictos y la violencia.

Respecto de las cadenas migratorias horizontales, se halló que las amistades, familiares y las organizaciones políticas permiten efectuar la migración, lo que expande el capital social en la sociedad receptora. A diferencia de los vínculos que las recién llegadas tejen con las madrinas y con los maridos, las amistades, familiares y las organizaciones políticas poseen la tendencia de trazar relaciones sociales en las que priman la solidaridad y a la cooperación. Esto no significa la ausencia de conflictos y diferencias que pueden jerarquizarse; no obstante, en función de lo que las entrevistadas relataron, se concluye que se trata de lazos atravesados por el compañerismo, el cariño y la solidaridad.

En el capítulo 5, se abordaron diferentes aspectos enmarcados en el segundo tiempo de los proyectos migratorios. En estos, la violencia y la criminalización son dos aspectos recurrentes. Respecto de la violencia, se describieron aquellas que ejercen la policía y los clientes, y que poseen connotaciones sexuales, verbales y físicas. Respecto de la criminalización, en función de datos de carácter cuantitativo, se profundizó en el significado de los procesos de selectividad criminal teniendo en cuenta que la mayoría de las travestis/trans detenidas son migrantes sudamericanas. De acuerdo con lo aportado por las entrevistadas, pudo constatarse que la venta de estupefacientes fue el principal motivo del estar privadas de su libertad. En este sentido, la Ley “de drogas” es el principal dispositivo jurídico que se emplea para llevar a cabo tales procesos, puesto que en el ejercicio de la prostitución/trabajo sexual el consumo de estupefacientes es frecuente. Además, sobre los penales, las entrevistadas relataron maltratos, pero también describieron tácticas y estrategias para vivir en mejores condiciones, como la militancia política dentro de las cárceles y la participación en talleres formativos. En definitiva, se pudo comenzar a observar que, en un plano estructural y de relaciones interpersonales, la condición migratoria y la identidad de género interactúan en una matriz de dominación (Hill Collins, 1990) que acentúa la vulnerabilidad de esta población.

Por otra parte, de manera específica, el capítulo 5 propuso determinar la manera en que la discriminación vinculada a la condición migratoria y la identidad de género se articulan en el contexto de la sociedad receptora, lo que constituye nuevas desigualdades. Para ello, fue necesario identificar las propiedades que hacen a cada una de estas discriminaciones. En primer lugar, fueron abordadas las discriminaciones vinculadas a la identidad de género que algunas entrevistadas describieron como inexistentes. A pesar de ello, otras relataron experiencias ligadas a la sociabilidad nocturna y al espacio público, en donde percibieron y experimentaron agresiones de distintos tipos. Además, se introdujo la cuestión del passing (Missé, 2018), puesto que las entrevistadas relataron que pasar como mujeres cisgénero posibilita el acceso a determinados espacios y sociabilidades, teniendo en cuenta las exigencias sociales ancladas en principios hetero-cis-normativos.

Respecto de la discriminación asociada a la condición migratoria, uno de los principales ejes estructuradores de esta se vincula a la lógica de la distribución espacial del ejercicio de la prostitución/trabajo sexual, en donde las travestis/trans nativas detentan los espacios a los que asisten clientes dispuestos a pagar tarifas más elevadas. Además, se halló que la restricción en el acceso a derechos como la vivienda y el trabajo formal son los elementos principales identificados por las entrevistadas. Las dificultades y obstáculos para poder acceder al DNI obstaculizan el acceso a derechos y la burocratización para poder obtenerlo representó un impedimento pertinente. Lo expuesto en ese capítulo permite concluir que uno de los principales agentes discriminadores son las travestis/trans nativas, las fuerzas de seguridad, los clientes en el ejercicio de la prostitución trabajo/sexual y otros miembros de la sociedad civil. De todas maneras, en el capítulo 5 fue señalado que las travestis/trans nativas no pueden ser asemejadas a los demás agentes de discriminatorios, ya que padecen un conjunto de vulnerabilidades, siendo la discriminación un modo de apropiarse de recursos.

El interrogante que permitirá continuar con desarrollos teóricos-empíricos a futuro son los siguientes: ¿qué ocurre cuando un grupo social atravesado por vulnerabilidades y discriminaciones múltiples discrimina a otro grupo social en situación de vulnerabilidad?, ¿cómo se juegan las normas y las sanciones para producir la desviación al interior del grupo? Planteado en estos términos, es pertinente establecer que, dentro de la multiplicidad de agentes discriminadores (fuerzas de seguridad, clientes, miembros de la sociedad civil y travestis/trans), que las travestis/trans oficien de agentes discriminadores no es lo mismo que lo hagan las fuerzas de seguridad o los clientes. En primer lugar, las entrevistadas que relataron violencias y discriminaciones de parte de policías y clientes afirmaron que se trataban de varones cisgénero; por lo cual, esas formas de proceder no pueden escindirse del género como elemento constitutivo de relaciones de dominación entre las masculinidades y feminidades. Además, las fuerzas de seguridad fueron definidas como una de las instituciones que contribuyen en la gestión de la diversidad cultural mediante la represión de ilegalismos. Las travestis/trans nativas, en cambio, son personas que comparten con las sudamericanas situaciones de vulnerabilidad y discriminación, y, en ese contexto, la condición migratoria y la nacionalidad acentúan condiciones de vida desfavorables.

También, se identificaron diferencias según la nacionalidad en la valorización que la sociedad receptora realiza de las migrantes. Se halló que las brasileñas y las colombianas son exotizadas por los clientes en el ejercicio de la prostitución/trabajo sexual, en relación con las peruanas que, mediante discriminaciones asociadas a rasgos fenotípicos, son caracterizadas de acuerdo con calificativos peyorativos respecto de su capital erótico. Con base en las críticas a la noción de capital erótico elaboradas por Green (2013), pudo concluirse que este se encuentra incrustado en estructuras relacionadas a la nacionalidad y la edad. Por lo tanto, la adquisición de tal capital no es el resultado de la voluntad individual; es parte de una serie de condicionamientos que acaban por deteriorar la posición de las migrantes travestis/trans peruanas en el ejercicio de la prostitución/trabajo sexual.

Aunque las migrantes peruanas se desempeñan en tal actividad, se reconoce que poseen un lugar relegado dentro de este y algunas de ellas han desarrollado tácticas para que no sean identificadas como tales, dado que su nacionalidad deteriora su posición al quedar asociadas a los atracos, las riñas y la fealdad. Esto permite concluir que las propiedades vinculadas a la diferencia que provoca la identidad nacional, al escaso capital erótico y a lo normativo, es decir, a las transgresiones jurídicas, se articulan y es decisiva la nacionalidad de las entrevistadas. De este modo, un concepto central es el racismo simbólico que ilustra modos de discriminación que, luego de la Segunda Guerra Mundial, han adquirido características de mayor sofisticación que se orientan en jerarquizar las diferencias culturales mediante expresiones ocultas e intangibles.

Cabe destacar que el análisis de las discriminaciones fue elaborado desde el enfoque de las relaciones interculturales y los estudios migratorios, y, de manera auxiliar, se recuperó la perspectiva interseccional que fue empleada con fin de comprender la manera que las discriminaciones se presentan de manera articulada en una matriz de dominación (Hill Collins, 1990/2000) tanto por la identidad de género como por la condición migratoria y la nacionalidad. Las entrevistadas lograron identificar que las discriminaciones que experimentan se deben a una imbricación entre la condición migratoria y la identidad de género. No obstante, algunas de ellas afirmaron que, a diferencia de los que les había sucedido en las sociedades emisoras, en el AMBA no habían experimentado discriminación alguna. Se referían a la discriminación asociada a la expresión social de sus identidades de género afirmando que, por lo general, la discriminación ocurría como consecuencia de su condición migratoria. Un aspecto metodológico señalado en el capítulo 5 fue el sesgo de la deseabilidad social (D’Ancona, 2009) que refirió a la inclinación, por parte de las entrevistadas, a dar respuestas esperadas, acordes con posicionarse como excepción a la regla afirmando que no habían experimentado discriminación alguna.

El capítulo 6 exploró diversos aspectos ligados al vínculo con las familias de origen una vez que se ha consumado la migración. En una investigación sobre procesos migratorios de personas travestis/trans, en Estados Unidos, Cerezo et al. (2014) afirman que futuras investigaciones podrían profundizar las transformaciones experimentadas en los vínculos entre las migrantes y las familias de origen una vez que el proyecto migratorio se afianza. De este modo, la investigación halló que las migrantes travestis/trans, por lo general, continúan manteniendo vínculos con las familias a la distancia. En estas instancias, ante el distanciamiento, utilizan diversas TIC (tecnologías, de información y comunicación) y redes sociales, que diluyen las diferencias espaciales e impactan en el retorno migratorio. Para ellas, sus familias de origen son importantes y la mirada y opinión sobre ellas resulta fundamental en el proceso de constituir una identidad de género travesti/trans. La recomposición del capital social en esas experiencias de retorno temporal es uno de los principales factores observados. El retorno permanente que, debido al carácter inestable de los proyectos migratorios, fue definido como establecido y pudo observarse en un caso, que continuó su curso luego de elevar el capital cultural institucionalizado en el país.

Además, en algunos casos, el AMBA representa un escenario migratorio transitorio, puesto que las travestis/trans pretenden migrar hacia Europa (Italia, Francia y España). Algunas de ellas han efectuado la migración hacia Europa y se encuentran desarrollando sus proyectos migratorios en uno de esos países. Uno de los hallazgos consistió en detectar que las migrantes travestis/trans consideran que, antes de migrar a Europa, deben pasar por otras fases que implican ensayar la migración. De ahí que se haya conceptualizado que, en algunas ocasiones, el AMBA representa un trampolín hacia Europa. En otros casos, si bien el AMBA iba a representar un escenario de transitoriedad, devino en permanente producto de diversas condiciones que no les permitieron continuar el proyecto de migración en tránsito. Se concluyó que los caminos migratorios se cruzan en el AMBA y, a pesar de las contradicciones del entorno, algunas de sus características son revalorizadas, ya que las entrevistadas afirman haber podido realizar un viraje biográfico significativo experimentando mayores libertades.

En relación con los vínculos entre las migrantes y las familias de origen en las experiencias de regreso, se concluye que la migración permite una escalada en los niveles de aceptación de las familias, puesto que las entrevistadas se empoderaron como consecuencia de la composición del capital a nivel global que se alteró de manera favorable luego de transitar la migración. El capital económico, cultural, erótico y social se juega con el fin de obtener aceptación por parte de las familias de origen. Respecto de la identidad de género, reviste una profundidad que complejiza poder determinar la aceptación o rechazo de parte de las familias de origen. No obstante, en los casos en los que se observó aceptación, las migrantes fueron recibidas en las viviendas familiares; incluso, se les proveyó recursos materiales para que pudieran efectuar el regreso, aspectos que no deberían subestimarse. Las entrevistadas han demostrado ser perseverantes en relación con sus familias de origen y han empleado diversas tácticas para que las comprendan, ya que consideran que es necesario recomponer esos vínculos. La apropiación de diferentes capitales no debe empañar factores ligados a la afectividad, debido a que las travestis/trans sudamericanas afirmaron que factores como el paso del tiempo y el pedido de disculpas incidieron en los vínculos con sus familias de origen.

Tanto la transitoriedad como el regreso son ilustrativos de la inestabilidad y polimorfismos de los proyectos migratorios de las entrevistadas. El migrar a Europa no excluye la posibilidad de realizar retornos temporales al AMBA o, incluso, a las sociedades emisoras, aunque la tesis se ha concentrado en los casos que desde el AMBA retornan a los contextos de origen. Para asumir y expresar socialmente las identidades de género, las entrevistadas se alejan de las familias de origen, lo que genera una ruptura con esos lazos. Pero, por lo general, mantienen comunicaciones mediante TIC y redes sociales, y se inicia un proceso de recomposición del vínculo que contempla diferentes aspectos. El envío de remesas favorece las economías familiares, que destinan los ingresos económicos al consumo de bienes y servicios. También se observan aspectos simbólicos porque tales envíos toman la forma de tributos (Carrijo, 2011) vinculándose al “precio que se debe pagar” para alcanzar la aceptación de sus familias de origen. Se trata de retribuciones económicas enlazadas con cuestiones afectivas que mutan en el tiempo. La dimensión afectiva y la recomposición de los vínculos con las familias responden a un factor espacial y temporal, en donde el distanciamiento y el paso del tiempo habilitan la posibilidad de reencontrarse dejando de lado resquemores pasados.

Las familias de origen suelen estar al tanto del proceso de construcción identitaria de sus hijas, ya que se comunican con ellas y acceden a sus redes sociales. Esos dispositivos les permiten a las entrevistadas construir realidades sobre sus proyectos migratorios que las exponen como exitosas. Suele ser un factor el ocultarles que ejercen la prostitución/trabajo sexual, puesto que consideran un elemento que deteriora las posibilidades de transformar los vínculos con las familias. Aceptación, tolerancia y rechazo remitieron a las experiencias de regreso o retornos temporales en función de los relatos que proporcionaron las entrevistadas. Se trata de propiedades complejas que no pueden interpretarse de manera estática y pueden transformarse en el curso de estas. Por eso, en relación con lo expuesto en el capítulo, fue descubierto que la migración posibilita alcanzar mayores niveles de aceptación y que, si bien la exposición de éxito migratorio por parte de las entrevistadas es pertinente, se trata de una categoría compleja que involucra diferentes tipos de capitales. No obstante, el capital económico y el erótico son decisivos. Los retornos temporales y las experiencias de regreso no cierran los proyectos migratorios de las travestis/trans, puesto que se trata de ciclos abiertos. De este modo, se concluyó que el regreso al AMBA, luego de atravesar esas estancias en las sociedades emisoras, les permitió constituir un capital simbólico que, en el contexto de las sociedades emisoras, otorga prestigio y reconocimiento.

Lo expuesto permite concluir que la migración representa una estrategia de inversión económica y simbólica que permite mejorar la posición en el espacio social. Esto se traduce en mayores niveles de aceptación por parte de las familias y de los entornos. Entonces, es posible afirmar que la recomposición de capitales a partir de la migración se expone bajo la categoría de éxito migratorio, que implica mostrarse como triunfante luego del largo proyecto construido.

En términos generales, la tesis concluye que la migración es un atajo, una estrategia de reproducción social medular para mejorar las condiciones de vida y expresar con mayores libertades la identidad de género travesti/trans. En algunos casos, implica toparse con un camino plagado de escollos que acaba por deterioran aún más las condiciones de vida, mientras que, para otras, representa una salida con respecto a las sociedades emisoras. Desde una mirada analítica y de acuerdo con lo indicado por la hipótesis principal, mediante representaciones sociales, las migrantes construyen al AMBA como un ambiente abierto y comprensivo. Una vez que los proyectos migratorios se desarrollan, se observa que se reconfiguran diferentes discriminaciones en donde la condición migratoria resulta fundamental.

Como fue mencionado en la introducción, este recorrido implicó la caracterización de los proyectos migratorios de acuerdo con tres tiempos que representan instancias analíticas que lejos se encuentran de establecer una cronología migratoria. La migración de estas personas involucra la disidencia de las normas de género y de la sexualidad; es disidente y transgresora, dado que los itinerarios corporales y geográficos se funden en trayectorias distintivas y específicas. Sin embargo, este planteo posibilitó entender que la migración de las travestis/trans sudamericanas, en algunas oportunidades, comienza en las sociedades emisoras o de manera regional de acuerdo con un habitus migratorio que, siendo parte de esta población, configura procesos de desplazamiento con las expectativas de encontrar escenarios de menor hostilidad. Una vez que las cadenas migratorias permiten que el desplazamiento se efectúe, la integración social en el AMBA es compleja y se experimentan diversas hostilidades. De ahí que tenga sentido pensar en un tercer tiempo migratorio en la medida en que la búsqueda de escenarios más propicios puede derivar en experiencias hacia Europa, o bien retornar a las sociedades de origen de manera empoderada. Es justamente esta complejidad la que permite aseverar que la evaluación de los proyectos migratorios en el AMBA, por parte de las entrevistadas es dispar y a pesar de que este entorno les proporciona condiciones objetivas arduas, algunas de ellas consideran que viven en mejores condiciones en relación con otros contextos.

Por otra parte, una posible línea para continuar indagando reside en el estudio de las migraciones internas de personas travestis/trans al interior de la República Argentina. Al investigar a las travestis/trans sudamericanas, las nativas, aunque también migrantes, fueron excluidas del universo de estudio. De este modo, podrían establecerse comparaciones con los resultados de esta investigación, pudiendo identificarse similitudes y diferencias. Además, ha existido una línea de investigaciones, por cierto, escasa, sobre migraciones de personas travestis/trans internas en Ecuador (Díaz García, 2016), en México (Lewis, 2012) y en Colombia (Prada et al., 2012). Al haber sentado las bases exploratorias de una investigación pionera en estas problemáticas, podrían aplicarse similares supuestos e hipótesis con el fin de contrastarlos y compararlos.

Además, otra línea posible de investigación puede consistir en entrevistar a travestis/trans en las sociedades emisoras para rastrear qué expectativas y representaciones sociales poseen respecto del AMBA. También, en estos contextos, pueden abordarse cuestiones vinculadas al retorno bajo modalidades temporales o establecidas. Esto permitiría observar discrepancias, desconocimientos y conocimientos respecto del destino migratorio, así como también las características de cómo se constituyen las cadenas y redes migratorias. Dentro del análisis propuesto aquí, se plantea desarrollar la incorporación de otras variables al análisis, tales como la clase social y la edad, considerando la interseccionalidad como principales perspectivas teóricas.

Además, los procesos de criminalización de las migrantes travestis/trans sudamericanas fueron caracterizados de acuerdo con la información provista en las entrevistas. Los informes que dan cuenta de esta problemática señalan que la mayoría de las travestis/trans que se encuentran presas son extranjeras y casi la mitad de ellas entiende que su condición de migrante influyó en esos procesos. De acuerdo con la articulación teórica y empírica con perspectivas criminológicas críticas e información provista por informantes clave, es posible concluir que la condición migratoria y la identidad de género se articulan en los procesos de selectividad criminal. Por ende, pueden abordarse cómo dialogan las fuerzas de seguridad y el poder judicial en la criminalización hacia las migrantes. También, ya que se dispone de condiciones de acceso, es posible entrevistar travestis/trans sudamericanas que se encuentran detenidas en el penal de Ezeiza. Además de observar el proceso de criminalización, puede incrementarse la muestra de acuerdo con el enfoque planteado por esta investigación con el fin de continuar profundizando en las líneas de investigación propuestas por la presente tesis.

Mediante esta tesis, se apela a realizar un aporte a los estudios migratorios, a las estudios de géneros y sexualidades, y a los estudios trans con el fin de motivar a otros/as investigadores/as a retomar estos resultados para discutirlos, ampliarlos y profundizarlos, sobre todo en un contexto en el que la proliferación de derechos y políticas públicas que reconocen las identidades de género y la diversidad cultural impactan en la cuestión social.

Las migrantes travestis/trans sudamericanas merecen el respeto de la sociedad receptora y el reconocimiento de sus derechos por parte del Estado y la sociedad receptora. Los conflictos que provoca el encuentro con la alteridad y con lo diferente, en este caso particular, sexogenérico y cultural, representa la posibilidad de constituir sociedades enriquecidas desde el punto de vista cultural y con perspectiva de género. Solo en un contexto en el que la alteridad sea vista como posibilidad y no como amenaza, podrá constituirse órdenes sociales más justos.


  1. También la migración puede ocurrir a otras ciudades capitales dentro de provincias (Berkins, 2007).


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