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Resultados y discusión

Los resultados se analizan de acuerdo a las secciones predefinidas en la encuesta cualitativa. En la primera sección, se incluyeron preguntas sobre las características sociodemográficas del encuestado, tales como el grupo de edad al que pertenece, el género, y el barrio en el cual vive. Además, se estudiaron aspectos orientados a captar el grado de conocimiento y acatamiento de las medidas básicas de aislamiento y distanciamiento social implementadas por el Estado, así como el motivo, la frecuencia y las formas en que los respondientes se desplazan. La sección siguiente indaga acerca de la percepción de las personas encuestadas en relación con la participación de las instituciones, clasificando las respuestas en servicios sociales (salud, educación, seguridad, asistencia social) y servicios urbanos (limpieza y mantenimiento del espacio urbano, transporte público). La tercera sección sondea acerca de las relaciones entre los/as vecinos/as, teniendo en cuenta ítems como la limpieza de los espacios comunes; la asistencia a adultos mayores, personas con discapacidad; contención emocional o comunicación de información relevante. También en esta sección se avanza en la obtención de datos respecto a manifestaciones culturales o acciones que se observan a escala intra-barrial. Finalmente, se trata la percepción emocional del espacio público tradicional (calle, vereda, plaza, frente de agua) en tiempos de COVID-19.

Datos generales de la encuesta cualitativa

Cabe consignar que se analizarán, en primer lugar, los datos que corresponden a aspectos sociodemográficos (edad, género, distribución de las respuestas por barrio) junto con las preguntas cerradas, dejando para el final del documento las preguntas abiertas.

Una breve descripción de la muestra final indica que el promedio de edad de los que accedieron a la encuesta ronda los 43 años. Se observa un predominio de interés por completar el cuestionario del género femenino, 66,2%, esto representa unas 270 personas, mientras que del género masculino obtuvimos 134 respuestas, que corresponde al 32,8% del total. Además, una persona que accedió a la encuesta se identificó como “no binario” mientras que el resto prefirió no dar respuesta a esta pregunta (Schroeder y Vilo, 2020, p. 112).

Gráfico N° 1. Porcentaje de participación por género

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Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

Como se expresa en el apartado anterior, dada la desigual cantidad de respuestas recepcionadas por barrio, se optó por el método de cortes manuales (método Jenks) para una mejor representación cartográfica. De esta manera, en la Figura N°1 se observa que en 4 barrios de la ciudad de Neuquén se concentra la mayor participación en la encuesta, estos son, Terrazas del Neuquén (10,9%), Área Centro Oeste (8.9%), Área Centro Este (8,7%) y Santa Genoveva (7,7%) los cuales, en conjunto, totalizan 145 formularios completados. A lo anterior, se suman los barrios Limay (4,2%), Huiliches (3,7%) y Confluencia Urbana (3,2%) que muestran unas 45 encuestas realizadas. En estos 7 barrios se encuentra representado casi el 46% del total de las respuestas recibidas.

Por su parte, resulta interesante la información obtenida de los barrios Canal V (2,7%), Valentina Norte Rural (2,7%), Manuel Belgrano (2,5%), Alta Barda-Gamma (2,2%), San Lorenzo Norte (2,2%), Valentina Sur Rural (2,2%), Islas Malvinas (2,2%), Melipal (2%), Villa Ceferino (2%), Rincón de Emilio (2%), Don Bosco III (1,7%), Villa Florencia (1,7%), Confluencia Rural (1,7%), Barrio Nuevo (1,7%), Bardas Soleadas (1,7%), Villa María (1,5%), 14 de Octubre/Copol (1,5%), Gran Neuquén Sur (1,5%), Mariano Moreno (1,2%), Río Grande (1,2%), Altos del Limay (1,2%), Área Centro Sur (1,2%), Cuenca XV (1,2%) y El Progreso (1,2%), los cuales se encuentran en un rango de entre 11 a 5 respuestas recibidas por barrio y, en conjunto, representan el 42% (175) del total de la muestra.

Figura N° 1. Distribución del número de respuestas por barrios
de la ciudad de Neuquén

Fuente: elaborado por Loyra, Schroeder y Vilo, en base a los datos de la encuesta, 2020.

Asimismo, están incorporados en el análisis de las propuestas y reclamos aquellos barrios de los cuales se recepcionaron un número inferior a 5 respuestas por barrio, estos son: Valentina Sur Urbana (1%), La Sirena (1%), Provincias Unidas (1%), Valentina Norte Urbana (0,7%), San Lorenzo Sur (0,7%), Villa Farrell (0,7%), Bouquet Roldán (0,7%), Gran Neuquén Norte (0,7%), Cumelén (0,5%), Gregorio Álvarez (0,5%), Hi.Be.Pa (0,5%), Colonia Rural Nueva Esperanza (0,2%), Aníbal Sapere (0,2%) y Unión de Mayo (0,2%), los cuales suman 36 respuestas recibidas. Como se puede apreciar en el mapa, también, existen algunos sectores de la ciudad en los cuales no fue posible llegar con la encuesta cualitativa en línea.

Distanciamiento social

Como el virus se transmite de persona a persona reducir, entonces, las formas en que las personas se ponen en contacto cercano con otras es de vital importancia.

La provincia del Neuquén adhiere al DNU 297/2020 que establece el aislamiento social, preventivo y obligatorio desde el 20 de marzo, extendido hasta el 26 de abril de 2020[1]. Lo anterior implica que, todas las personas que habitan en el país o se encuentren en él en forma temporaria, deberán abstenerse de concurrir a sus lugares de trabajo y no podrán circular por rutas, vías y espacios públicos. Se encuentran exceptuadas las personas que prestan servicios de salud, fuerzas de seguridad y otros servicios considerados esenciales. El resto de la población, sólo podrá realizar desplazamientos mínimos e indispensables para aprovisionarse de artículos de limpieza, medicamentos y alimentos (Ministerio de Salud de la provincia del Neuquén, 2020).

En relación con lo anterior, uno de los primeros pedidos a las comunidades, más allá del aislamiento social preventivo y las medidas de higiene básicas, ha sido el distanciamiento social, una manera que se considera eficaz para disminuir la propagación del COVID-19. Lo anterior, implica quedarse en los hogares el mayor tiempo posible y evitar lugares muy concurridos, donde se hace más probable el contacto con otras personas. Esto abarca, como se decía anteriormente, desde plazas y parques, hasta centros comerciales, patios de comida, entretenimientos (cines, teatros), estadios e, incluso, reuniones privadas, servicios bancarios o religiosos, por mencionar algunos.

Si bien la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece como óptimo dos metros de distancia entre las personas (al momento de salir de sus hogares), la Provincia de Neuquén estableció como mínimo un metro de distancia entre las personas.

Los datos de la encuesta muestran un nivel de acatamiento medio a esta medida básica y prioritaria. Entre los que responden “a veces” respetar la distancia establecida y los que, directamente, dicen “no” acatar dicha normativa, se obtiene un 50% del total de las respuestas que merece la atención de las autoridades correspondientes (Gráfico N°2). Si bien hay que ser cautelosos al momento de buscar explicaciones y de hecho son limitadas las evidencias como para hacerlo en este momento, se puede inferir que en este comportamiento entra en juego la idiosincrasia propia de cada comunidad, de cada barrio, en este caso. El acervo cultural y las necesidades económicas podrían ser factores que inciden en la menor propensión a acatar las normas establecidas (Schroeder y Vilo, 2020).

Gráfico N° 2. Distanciamiento social: nivel de acatamiento

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

Cuando se analizan los datos por barrios se encuentran diferencias que merecen destacarse. Como se muestra en Figura N°2, en algunos barrios de la ciudad, como Valentina Norte Rural, Cuenca XV, Barrio Nuevo, Villa María, San Lorenzo Norte y Terrazas del Neuquén, se observa un menor acatamiento respecto al distanciamiento social, dado que se han volcado en mayor proporción a responder por “no” respetar el metro y medio de distancia al momento de encontrarse con otras personas. Además, en Confluencia Rural, Mariano Moreno, San Lorenzo Norte, Río Grande, Área Centro Sur y Manuel Belgrano, existe un predominio de respetar pero esporádicamente el distanciamiento físico.

En este sentido, algunos comentarios dan cuenta de lo mencionado como, por ejemplo, el pedido de varios vecinos de “mantener la distancia entre persona y persona […] no abusar de los horarios permitidos, ya que la gente considera que puede transitar libremente” (encuesta n.°119, Valentina Norte Rural). También se observa un cierto reclamo a aquellos segmentos etarios que, en principio, estarían menos afectados por la pandemia: “[…] la juventud debería tomar conciencia [sic]” (encuesta n.°69, Terrazas del Neuquén).

Por su parte, los barrios 14 de Octubre-Copol, Rincón de Emilio, Alta Barda, Bardas Soleadas, Área Centro Oeste, Santa Genoveva, Islas Malvinas, El Progreso, Don Bosco III, Limay, Altos del Limay y Villa Florencia, al parecer, serían los que presentan un mayor nivel de acatamiento a la norma establecida.

Figura N° 2. Distanciamiento social: nivel de acatamiento analizado por barrio

Fuente: elaborado por Loyra, Schroeder y Vilo, en base a los datos de la encuesta, 2020.

Motivos y frecuencia de los desplazamientos

Ahora bien, cuando se indaga acerca de los motivos por los cuales las personas se desplazan desde su hogar o domicilio habitual hacia otros lugares, como muestra el Gráfico N°3, un porcentaje alto, esto es, un 64,4% lo hace para abastecerse de alimentos, tanto en centros comerciales de escala regional como en las despensas y almacenes barriales.

Un porcentaje menor corresponde a cuestiones laborales (9,8%), aspectos vinculados con el tratamiento de la salud (7,1%) y diligencias relacionadas con la asistencia social (3,7%). Mientras que un 13,2% del total de los encuestados, consigna no haberse desplazado de su hogar. En este último porcentaje, se presume que pueden estar contenidas personas que forman parte del grupo de riesgo, es decir, adultos mayores, personas de cualquier edad con afecciones subyacentes graves (inmunodeprimidos, afecciones cardíacas graves, obesidad grave, personas con diabetes, enfermedad renal crónica, entre otras) o personas con movilidad reducida y que necesitan algún tipo de asistencia o colaboración.

Gráfico N° 3. Motivos por los que los sujetos se movilizan de sus hogares

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

Otro aspecto interesante de poder medir, ha sido la frecuencia en la que la población se traslada, principalmente, en lo que respecta a la realización de compras. En este caso, un poco más de la mitad de los encuestados (53,2%), sale una vez por semana, mientras que un 26,1% lo hace una vez cada cuatro días y un 13,7% del total de la muestra obtenida, se traslada para realizar compras cada dos días. Si a lo anterior se agrega el 1,7% que dice movilizarse todos los días, se evidencia una cierta asiduidad en los desplazamientos por compras (Gráfico N°4).

Gráfico N° 4. Frecuencia de los desplazamientos por compras

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

Si bien, como se aclaró en el apartado correspondiente, en algunos barrios y dado el número escaso de formularios recibidos, no es correcto realizar una generalización de los comportamientos, es dable avanzar en una primera aproximación de los motivos por los cuales las personas se desplazan en los diferentes barrios de la ciudad.

Como se puede apreciar en la Figura N°3, de la composición interna de los barrios se infieren algunas diferencias en cuanto a las generalidades obtenidas. Más allá de que el porcentaje mayoritario se lo lleva el motivo “compras”, en algunos barrios, se observa una mayor incidencia de los traslados por cuestiones laborales, esto sucede en: Valentina Norte Rural, Altos del Limay, San Lorenzo Norte, Gran Neuquén Sur y Cuenca XV. En cuanto a las necesidades vinculadas con asistencia social, las respuestas referidas a este ítem tienen mayor participación en la composición general de los barrios: San Lorenzo Norte, Villa María, Cuenca XV, Altos del Limay y Confluencia Rural. Por su parte, tuvo mayor presencia el motivo “salud” en los desplazamientos de los barrios: El Progreso, Canal V, Villa Florencia y Villa María.

Figura N° 3. Motivos de los desplazamientos durante la cuarentena,
según barrios de la ciudad de Neuquén

Fuente: elaborado por Loyra, Schroeder y Vilo, en base a los datos de la encuesta, 2020.

Movilidad urbana barrial

Las medidas de confinamiento tomadas por los gobiernos, en todas las escalas, han propiciado la disminución del tránsito vehicular y, por ende, la congestión en gran parte de las ciudades del mundo, en porcentajes nunca antes experimentados. Esto impactó, naturalmente, en el transporte particular aunque, también, se observaron descensos importantes en el uso del transporte público de pasajeros.

Es evidente que durante la cuarentena han cambiado las formas y los motivos por los cuales la población se desplaza. Si bien es una situación atípica, es importante obtener información acerca de los medios de transporte utilizados y poder captar también las percepciones relacionadas con ellos (Schroeder y Vilo, 2020, p. 116).

Pese a que un porcentaje importante de los encuestados (73,3%) expresa no haber cambiado su medio principal de transporte, un 26,7% sí lo hace y este dato puede ser interesante para trabajar en las líneas de gestión.

Del 26.7% que cambió su movilidad habitual, el vehículo particular (47,8%) y el desplazamiento a pie (47,3%) ocupan un lugar relevante en la nueva forma de movilizarse en la ciudad. Por su parte, el desplazamiento en bicicleta (1,9%), el transporte público de pasajeros (1,4%), motos (1%) y taxis y remises (0,5%), aunque en menor porcentaje, representan medios de transporte que comienzan a tener una nueva significación social, también, a escala barrial (Ver Gráfico N°5).

Gráfico N° 5. Desplazamientos según tipo de transporte utilizado,
durante el período de confinamiento

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

La circulación en el espacio público es un factor determinante para comprender si las medidas de restricción se respetan pero también analizar cómo pueden reaccionar las personas/los usuarios, al momento de flexibilizar las medidas de confinamiento. Lo anterior lleva a una serie de interrogantes. Por ejemplo, ¿predominará el transporte particular en la movilidad cotidiana, en detrimento del transporte público, incrementándose la congestión en la red vial?; ¿es posible que los usuarios del transporte público migren hacia otros modos de transporte por cuestiones de protección sanitaria? o ¿se generará un cambio hacia la movilidad no motorizada (peatonal y bicicleta)?

Durante la cuarentena, se vislumbra un desplazamiento en un radio de influencia reducido, de entre 5 a 10 cuadras, preferentemente a pie, desde el lugar de residencia, favoreciendo la escala barrial. Lo anterior lleva, además, a percibir de otra forma el entorno, entrar en contacto de otra manera con los vecinos y prestar atención a comportamientos que en una situación normal no se hubiesen notado.

La encuesta avanza sobre estos aspectos consultando acerca de la percepción referida a la circulación en los espacios públicos tradicionales, es decir, calles, veredas, plazas, paradas de colectivo, a lo que se agregó también el comercio, dado que ha sido el motivo principal de los traslados (Ver Gráfico N° 6). La pregunta del cuestionario planteaba la opción múltiple entre baja, media o alta circulación percibida. A continuación se realiza una síntesis de las respuestas recibidas, especificada por tipología de espacio  (op. cit., pp. 116-117).

  • En las plazas se percibe menor circulación de personas, solo un porcentaje muy bajo dice ver desplazamientos o no sabe qué responder al respecto.
  • En las veredas y paradas de colectivo, las personas observan una mayor circulación en comparación con las plazas. En este caso, la percepción media y baja en la circulación se muestran como porcentajes a considerar.
  • En las calles es en donde se percibe la mayor circulación, entre media y alta. Como se explicaba anteriormente, esta situación se presenta dado que un porcentaje importante de la población (86,8%) se moviliza por algún motivo en particular.
  • En los comercios aumenta considerablemente la percepción respecto a la alta y media circulación, esto se relaciona a que el 64,4% se traslada para realizar aprovisionamiento de alimentos (Ver Gráfico N°3).
Gráfico N° 6. El grado de percepción respecto a la circulación
en el espacio público

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

Intervención de las instituciones

Poder analizar la presencia e intervención de las instituciones, a escala barrial, es de suma importancia dado que centra el foco de atención en el rol del Estado, fundamentalmente, en aquellas áreas en las cuales no se puede resignar o delegar ningún derecho u obligación. Para facilitar el análisis de la encuesta, se dividió la participación de las instituciones en dos grandes categorías, por un lado, cuestiones referidas a servicios sociales (salud, educación, seguridad, asistencia social) y, por el otro, los servicios urbanos (recolección de residuos sólidos, mantenimiento del espacio público y transporte) (op. cit., p. 117).

A priori, se observa que, como muestra el Gráfico N°7, los servicios sociales presentan una baja calificación o, al menos, una limitada percepción de los vecinos de la ciudad respecto a su participación en la pandemia, mientras que los servicios urbanos cuentan con una mejor calificación en este aspecto.

Servicios sociales

En esta gran categoría incluimos los servicios de (a) salud, (b) educación, (c) seguridad y (d) asistenciales. Lo anterior, refiere a un conjunto de servicios y actuaciones que impactan directamente en el bienestar de las personas y las familias, a partir de ocuparse de atenciones esenciales y básicas. Estas prestaciones, normalmente, se encuentran a cargo del Estado, en sus diferentes escalas, nacional, provincial y municipal. En este sentido, los servicios que estas instituciones prestan, tienen competencia directa con las situaciones que la emergencia sanitaria debe atender, dado que no sólo incluyen la salud y el bienestar psicológico, sino que la situación de confinamiento altera, dinámicas pedagógicas, ritmos laborales y aspectos referidos a la seguridad general de la comunidad (ibíd).

En esta línea, la encuesta cualitativa indaga acerca de la percepción de la comunidad respecto a la prestación de los servicios de salud, educación, seguridad, y asistenciales con el fin de poder captar la opinión que se tiene sobre los mismos y, de alguna manera, comenzar a inferir si el acceso a estos servicios esenciales se encuentra garantizado para un contexto de crisis sanitaria.

Si bien la percepción en cuanto a los servicios de salud, educación y seguridad es buena, al compararlos con otras prestaciones, existe un porcentaje importante de la población que los califica como regulares. Esto se hace más notorio, en lo que refiere a asistencia social, dado que un porcentaje elevado se lo lleva la calificación de regular y mala (Ver Gráfico N°7).

Gráfico N° 7. Percepción comunitaria de la participación de las instituciones

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

Percepción acerca de los servicios de salud

Los médicos y demás miembros del equipo de salud, así como el personal de limpieza, constituyen la primera línea de atención en esta contingencia. La pandemia de COVID-19 ha sacado a la luz ciertas falencias en la prestación (pública y privada) de la salud.

En términos generales, el déficit de infraestructura hospitalaria y de las unidades primarias de atención (salas médicas barriales), se suma a la escasez de recursos humanos y de insumos necesarios para dar respuesta a la emergencia sanitaria. En este sentido, se observan ciertas falencias en la coordinación y los controles (provisión, administración, distribución, entrega en tiempo y forma de insumos, test) así como en las medidas de asepsia y la provisión de los elementos de protección personal necesarios para evitar los contagios y la propagación del virus, de acuerdo a los protocolos vigentes.

Según las fuentes oficiales disponibles, el Sistema de Salud en la ciudad de Neuquén está integrado por 11 establecimientos con internación (considerando públicos y privados) entre los que se destacan el Hospital Provincial Neuquén (Castro Rendón), Nivel Central, Hospital Horacio Heller, Hospital Bouquet Roldán. En relación con lo anterior, la ciudad cuenta con 1.064 camas disponibles -468 en establecimientos públicos y 596 en servicios privados (de acuerdo con datos del 2017)-. En el caso de los establecimientos con atención ambulatoria exclusiva, existen 18 centros de salud, 1 puesto sanitario y 7 centros de día (Dirección General de Información Sanitaria, 2017). De esto resulta que, para la ciudad de Neuquén, el número de camas disponibles por habitantes -tomando tanto las del sistema público como las de privado, y una población estimada, al 2017, de 268.211[2] habitantes- es de unas 4 camas por cada 1000 habitantes. La OMS sugiere de 8 a 10 camas por cada 1000 habitantes (Schroeder y Vilo, 2020).

De acuerdo con información periodística, la situación más crítica estaría en la disponibilidad de camas de terapia intensiva:

[…] hay sólo 8 camas de Unidad de Terapia Intensiva para adultos centralizadas en el Hospital Castro Rendón en la capital neuquina. Hospital que además es el de mayor complejidad de la Patagonia, por lo que habitualmente se ve sobrecargado de pacientes del resto de la región, que necesitan cuidados intensivos [sic] (15/03/2020, La Izquierda Diario).

Con respecto a la dotación de camas, es importante aclarar que la disponibilidad está sujeta también al personal, equipo y servicios de apoyo necesarios para garantizar que las mismas estén en condiciones de uso. Además, junto con este indicador, se suele analizar el porcentaje de ocupación, con el fin de medir la eficiencia en la utilización de los recursos hospitalarios. En relación con esto, el Hospital Horacio Heller es el que presenta mayor porcentaje de ocupación en la Provincia, seguido del Hospital Provincial Neuquén. Esto podría estar relacionado con la mayor complejidad de los mismos y la recepción de pacientes de otras áreas de la Provincia (Dirección General de Información Sanitaria, 2017). A continuación, se incorpora información sobre los recursos humanos del subsector público, dividido por profesionales médicos/as, enfermeros/as, odontólogos/as y psicólogos/as.

Según la OMS, el índice de recomendación por cada 1000 habitantes es de 3 médicos/as y 9 enfermeros/as. Sin embargo, si tomamos sólo las categorías profesionales y de auxiliares de la salud, en la ciudad, dicha recomendación no se estaría cumpliendo dado que habría menos de 2 médicos/as por cada 1000 habitantes (2,48) y no llega a 4 la cantidad de enfermeros y enfermeras (3,48). Del resto de las funciones necesarias para el sostenimiento de la atención de la salud de la comunidad, al momento, no contamos con datos oficiales. Estos datos preliminares estarían evidenciando una cierta sobrecarga sobre el personal sanitario, que se puede exacerbar en el contexto de emergencia sanitaria actual (Schroeder y Vilo, 2020, p. 118).

En la provincia de Neuquén, a mediados de marzo, el gobernador creó mediante un decreto el Comité de Emergencia para la formulación e implementación de políticas públicas vinculadas a la prevención y mitigación del coronavirus COVID-19. La misma norma legal establece la emergencia sanitaria en la provincia por un plazo de 180 días[3].

Respecto al servicio público de salud, se dispusieron medidas orientadas a facilitar el acceso de los ciudadanos a los servicios de salud de manera remota. A continuación, se sintetizan algunas de las medidas:

  • Priorización de turnos para personas de 65 años o más y/o con enfermedades crónicas no transmisibles.
  • Turnos virtuales, a través del Sistema Andes y otros, de manera telefónica.
  • Atención extendida con horarios vespertinos en centros de salud.
  • Visitas domiciliarias para pacientes sintomáticos respiratorios.
  • Consultas médicas virtuales, tanto en el subsector público como en el privado.
  • En un escenario, con casos confirmados simultáneos, se considerará la atención de pacientes con síntomas respiratorios en diferentes sitios específicos exclusivos, dispuestos a tal efecto.
  • Elaboración provincial de insumos críticos en el Hospital de Junín de los Andes (alcohol en gel en laboratorio propio).
  • 0-800-333-1002, con aplicación chat, con respuestas automáticas para preguntas frecuentes.
  • Diagnóstico local de COVID-19, en el Laboratorio Central del Ministerio de Salud de la Provincia.
  • Frente a un escenario de incremento de casos de coronavirus, el Ministerio de Salud establece de uno o más sitios específicos para el tratamiento de pacientes con trastornos respiratorios.
  • Protección de adultos mayores de 65 años.
  • Cierre preventivo de centros de día para adultos mayores. El compromiso del personal del Ministerio de Desarrollo Social de visitar regularmente, en sus domicilios, a los adultos mayores que asisten a esos Centros, para proveerles de refuerzos alimentarios, artículos de higiene, y acompañamiento social.
  • Geriátricos privados: medidas más rigurosas que fortalezcan la higiene y la protección de la salud. Supervisiones y monitoreos por parte del Estado.
  • Vacuna antigripal: se dispondrán todos los medios y espacios necesarios en la Provincia para que todos los adultos mayores de 65 años puedan recibir la vacuna antigripal y el esquema secuencial contra el neumococo.

Se puede inferir que las medidas tempranas tomadas, algunas de ellas, mencionadas en el párrafo anterior, pueden haber contribuido a una percepción, en líneas generales, positiva en este ítem.

Es así que los resultados de la encuesta muestran que un porcentaje mayoritario de la población (52,8%) tiene una percepción buena y muy buena de los servicios de salud mientras que casi un 40% considera que la prestación se encuentra entre los rangos regular y mala, predominando la primera por sobre la segunda.

Gráfico N° 8. Percepción general sobre los servicios de salud

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

Cuando se realiza un detalle por barrio, la mala apreciación de dichos servicios, en comparación, es más elevada en los barrios de: Terrazas del Neuquén, San Lorenzo Norte, Manuel Belgrano, Limay, Altos del Limay y Rincón de Emilio. En el extremo opuesto, barrios como Área Centro Este, Área Centro Oeste, Terrazas del Neuquén, Alta Barda-Gamma, Santa Genoveva, Villa Florencia y Valentina Norte Urbana, presentan las percepciones comparadas más positivas.

Gráfico N° 9. Percepción del servicio de salud, por barrios

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

Al momento de la redacción del presente documento, el gobernador anunció la incorporación de 60 profesionales de la salud:

[…] para fortalecer los equipos ante la emergencia sanitaria [que] en la ciudad de Neuquén se sumarán a los hospitales Castro Rendón, Heller; y a los Centros de Salud de los barrios San Lorenzo Norte, Villa Farrell y Colonia Rural Nueva Esperanza (La Mañana del Neuquén, 23/04/2020).

Percepción acerca de los servicios educativos

El lunes 16 de marzo el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, anunció la suspensión del dictado de clases presenciales en todo el país, en el marco de la pandemia de COVID-19 (Res. n.°104, n.°105, n.°106 y n.°108; publicadas en el Boletín Oficial). Esto abarca los niveles inicial, primario, secundario (en todas sus modalidades), e institutos de educación superior.

En este panorama tan dinámico y cambiante, las medidas se fueron ajustando y cada provincia definió, de acuerdo a su realidad, una modalidad de aplicación de la normativa. Más precisamente, la resolución n.°106 dispone la creación del Programa “Seguimos Educando” en el ámbito del Ministerio de Educación, con el fin de “colaborar con las condiciones para la continuidad de las actividades de enseñanza en el sistema educativo nacional”.

En relación con lo anterior, los mecanismos de formación y aprendizaje han pasado al espacio virtual, como se expresaba, a través de plataformas a distancia, de las propias instituciones o de aplicaciones educativas abiertas. Esto exige, también, articular mecanismos de apoyo en línea a maestros/as, profesores/as y alumnos/as. Las modalidades no presenciales de vinculación pedagógica, además de propiciar el rol social de educar, proporcionan tranquilidad sobre la preservación de la salud, junto a la continuidad del trayecto educativo.

Desde muchas instituciones educativas, se deja en claro que estas nuevas modalidades no reemplazan la potencialidad de los vínculos y métodos de la presencialidad sólo permiten, en este contexto de excepcionalidad, lograr el objetivo de continuidad, vinculación e integración del alumnado.

En relación a este ítem, del total de las respuestas recibidas, surge que el 70% de las personas que accedieron a la encuesta tienen una percepción entre regular y buena respecto a los servicios educativos (Ver Gráfico N°10). Esto podría estar evidenciando ciertas dificultades, tanto para los establecimientos educativos como para las familias, respecto a la enseñanza a través de los entornos virtuales.

Gráfico N° 10. Percepción general sobre los servicios educativos

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

Cuando se realiza un detalle midiendo la percepción sobre educación en los barrios de la ciudad, se observa que el calificativo de mala (en comparación) es mayor en los barrios: San Lorenzo Norte, Cuenca XV, Rincón de Emilio, Santa Genoveva, Huiliches, Gran Neuquén Sur, Confluencia Urbana y Altos del Limay. En el otro extremo, se perciben como muy buenos (con comparación) los servicios educativos en los barrios: Terrazas del Neuquén, Santa Genoveva, Área Centro Oeste, Área Centro Este. En estos últimos, es dable recordar que constituyen los barrios en donde la encuesta tuvo mayor recepción (Ver Gráfico N°11).

Queda claro que el espacio virtual no es el espacio físico, aunque no por ello deja de haber un intercambio sociocultural, con otros códigos y significados que enmarcan dicha interacción. Una de las preguntas que surge es respecto al tipo de espacio que propone/genera el mundo digital: ¿reproduce las desigualdades del espacio material?

En la educación, precisamente, el problema es poder garantizar condiciones de igualdad de oportunidades en el acceso a los recursos tecnológicos y también en el acompañamiento de los/as alumnos/as para implementar estas modalidades, flexibilizando los regímenes de cursado y asistiendo materialmente a quienes más lo necesitan. El acceso diferencial a la vivienda, a los servicios básicos de millones de familias, y también las propias carencias que presentan muchos establecimientos educativos, agudizan aún más las diferencias sociales  (op. cit., p. 130).

Gráfico N° 11. Percepción del servicio educativo, por barrios

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

Si por espacio virtual entendemos el acceso a Internet podemos decir que, por sí solo, no es espacio público dado que el requisito es, precisamente, estar conectado, poder contar con un dispositivo y tener el conocimiento y acompañamiento necesarios para propiciar una experiencia educativa positiva.

De acuerdo con datos de UNICEF Argentina, existen en el país alrededor de 4.200.000 estudiantes provenientes de contextos vulnerables y rurales (UNICEF, 2020). Por ello, es de vital importancia garantizar la continuidad educativa, así como también, fortalecer los comedores populares y generar acciones tendientes a apoyar la nutrición de niñas, niños y adolescentes. Otros aspectos no menos importantes son la prevención de la violencia doméstica y la contención emocional y salud mental de la población de 0 a 18 años.

De acuerdo a las expresiones vertidas por Vargas (Delegada CPEM N°27), dado que en Neuquén son

[…] pocas las escuelas que cuentan con comedores escolares […] el gobierno provincial definió cerrar completamente las escuelas e instruyó a las direcciones y supervisiones para que en todos los niveles educativos se dictaran ‘clases virtuales’ o se enviara algún tipo de tarea (Vargas para La Izquierda Diario, 02/04/2020).

Desde muchas supervisiones se exige la realización de las tareas virtuales, afirmando que todas las familias tienen un celular para conectarse, desconociendo o dejando de lado las condiciones materiales y humanas en las que viven los niños, niñas y adolescentes en la provincia (ibid.).

La misma nota da cuenta de las palabras de la ministra de Educación de Neuquén, Cristina Storioni, quien habría expresado que

[…] sólo el 30 % accede a la virtualidad, haciendo mención a que sobre un total de 225 mil estudiantes del sistema educativo sólo hubo 70 mil visitas a la página del CPE [Consejo Provincial de Educación]. Demostrando en la práctica que la virtualidad y el acceso a internet y conectividad es desigual. Sin embargo este diagnóstico no condujo a una práctica no desigual [sic] (ibid.)

Percepción sobre seguridad

La seguridad es un servicio público que, en la actualidad, se presenta no sólo como garante de la integridad física, sino como ente de control de las medidas de restricción en la vía pública, para vigilar la cuarentena obligatoria, con el objetivo de prevenir la propagación y minimizar el contagio.

Como se explicaba en los apartados iniciales, se debe permanecer en el lugar de residencia habitual y reducir la circulación de personas en la vía pública, con desplazamientos mínimos e indispensables permitidos (por ejemplo: aprovisionarse de artículos de limpieza, medicamentos y alimentos), salvo para quienes estén expresamente autorizados y exceptuados de cumplir con la obligación. En esta línea, el Ministerio de Seguridad de la Nación y las fuerzas policiales y de seguridad federales (Gendarmería, Policía Federal, Prefectura y Policía de Seguridad Aeroportuaria) y provinciales y así como agentes de tránsito municipales, de manera coordinada y en el ámbito de sus competencias específicas están a cargo del cumplimiento de la medida.

En relación con lo anterior, la Procuraduría de Violencia Institucional (PROCUVIN) elaboró un documento en el que se exponen las facultades y límites a la actuación de los agentes de las fuerzas policiales y de seguridad en el marco del control del “Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio”. Asimismo, el trabajo señala las pautas del cumplimiento de la medida excepcional dispuesta por el Poder Ejecutivo Nacional[4].

Los controles de circulación en la vía pública es una de las mayores preocupaciones detectadas en la encuesta dado que, entre las medidas propuestas por las personas que accedieron al formulario, el 33% consideró que es necesario incrementar la seguridad en la vía pública, sobre todo, orientada al control de la circulación de personas y vehículos (Ver Gráficos N°16 y N°17).

Respecto a la percepción de los servicios de seguridad, un 45% de las respuestas se orientan a una apreciación entre regular (34%) y mala (11,2%). No obstante lo anterior, un 53,3% considera entre buena (41,9%) y muy buena (11,4%) la actuación de las fuerzas de seguridad y policiales (Gráfico N°12).

Gráfico N° 12. Percepción general sobre seguridad

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

Al indagar las percepciones por barrio, se nota un predominio de las negativas en: San Lorenzo Norte, Villa Ceferino, Confluencia Urbana, Cuenca XV, Huiliches, Limay, Islas Malvinas, Área Centro Oeste, Terrazas de Neuquén, Alta Barda y Melipal. Cabe mencionarse que, si bien en todos los barrios de la ciudad la percepción favorable es mayoritaria, es necesario observar aquellos donde se podrían reforzar medidas al respecto (Gráfico N°13).

Gráfico N° 13. Percepción sobre la seguridad según barrios

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

Percepción acerca de los servicios de asistencia social

La asistencia social es una de las mayores demandas en el marco de la emergencia sanitaria COVID-19. Su trabajo se orienta a que todos los individuos puedan satisfacer sus necesidades básicas. Lo habitual es que la asistencia social se desarrolle a través de instituciones del Estado, organizaciones no gubernamentales (ONGs) o, incluso, congregaciones religiosas o acciones de voluntariado.

Estas instituciones y organizaciones sociales son canales privilegiados para compartir información y para la detección de carencias, tanto en materia sanitaria como educativa. En este sentido, es importante comprender la percepción de los servicios asistenciales para entender también las debilidades existentes.

En el gráfico N°14 se puede observar que un 55% de las personas que acceden al formulario tienen una percepción entre regular y mala, predominando la primera con un 33,5% por sobre la segunda. Mientras que un 21,5% considera como positiva la intervención en servicios asistenciales. Sólo un porcentaje reducido plantea como muy buena la percepción. Además, un 21,3% de los encuestados dice no saber de la participación de instituciones respecto a esta categoría; de esto se desprende que podría ser debido, por un lado, a la propia situación de aislamiento y, por otro, a la falta de necesidades al respecto.

Gráfico N° 14. Percepción general sobre servicios de asistencia social

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

Las instituciones que, actualmente, se perciben con mayor participación en asistencia social son las religiosas, sociales y de organización espontánea. Se destaca la actuación, en función del orden de presencia y participación, de las comisiones vecinales (en adelante, CVs), los comedores barriales y las “salitas” médicas. En una segunda línea, los encuestados notan la presencia de agrupaciones políticas; el Municipio, identificado así en las respuestas, o como “desarrollo social” e iglesias, principalmente, las evangélicas. Asimismo, bomberos, policías, la Cooperativa Eléctrica CALF, el Consejo de Educación, Defensa Civil y Gendarmería aparecen entre las instituciones y organizaciones que se percibe su presencia en la ciudad, brindando colaboración en la situación de emergencia sanitaria.

Un 16% de las propuestas giran en torno a medidas tendientes a colaborar en aspectos referidos a la asistencia social (Ver Gráfico N°17) ocupando el tercer lugar en el orden de prioridades comunitarias. A continuación, se incorpora el Gráfico N°15, en el cual se muestra la necesidad y demanda de servicios asistenciales, por barrio. Aquí, se puede apreciar cómo disminuyen, considerablemente, las percepciones positivas y aumentan de forma notable las negativas.

Gráfico N° 15. Percepción sobre la asistencia social según barrios

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

Participación de organizaciones sociales

En relación con el párrafo anterior, es indispensable conocer la participación de organizaciones sociales que complementan la asistencia social institucional. En este punto, se observa que es relativamente baja la percepción de la intervención y participación de organizaciones sociales y sindicales durante la emergencia sanitaria, dado que sólo el 12,2% de los encuestados afirman conocer acciones organizadas en esta dirección, mientras que un 35,4% expresa que no existe presencia alguna que pueda marcar una diferencia asistencial. Asimismo, un 52,4% de los encuestados desconoce la participación de alguna institución. Este apartado es uno de los que necesitan ser ampliados.

Gráfico N° 16. Participación de organizaciones sociales, sindicales
y/o asistenciales

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

Del 12,2% de las personas que plantean conocer organizaciones e instituciones que participan activamente en los barrios, las CVs son las que se perciben como las más activas dentro de la situación de pandemia. Luego, le siguen las salas barriales de atención primaria de la salud y los comedores y merenderos comunitarios.

En el caso de estos últimos, algunos de ellos, se encuentran organizados por iglesias de culto evangélico y por diferentes movimientos sociales que comparten ideologías de políticas de izquierda. Se observa una realidad social acuciante en ciertos barrios de la ciudad de Neuquén. Los problemas de acceso a una vivienda digna, se suman a la carencia de servicios básicos y, principalmente, a los problemas de precariedad e informalidad laboral que esta pandemia ha mostrado crudamente. Al respecto, muchos referentes de los comedores y merenderos han planteado que la asistencia se ha multiplicado, incluso, triplicado a partir de la situación de crisis sanitaria (Schroeder y Vilo, 2020).

[De las] 2700 raciones semanales […] las que reciben del gobierno …[son] 450…Tenemos los remitos controlados que no nos dejan mentir. El resto se cubren con donaciones que hemos recibido, de gente que se ha solidarizado y también por el esfuerzo de las compañeras para estirar la comida. Aunque llega un punto en que nos quedamos sin raciones cuando vienen a buscar un plato de comida [sic] (expresiones vertidas por Diego Mauro, referente del Frente de Organización en Lucha, para el diario La Mañana del Neuquén, 09/04/2020).

Por su parte, Gladys Aballay, integrante de la organización Barrios de Pie, da cuenta de una situación similar. En los 30 comedores que tiene la organización en la ciudad de Neuquén se ha incrementado la asistencia de “[jóvenes y adultos] que hoy no tienen ingresos formales porque hacían changas o trabajos informales y que debido al aislamiento que deben cumplir no generan los ingresos necesarios para mantener a sus familias [sic]” (Pablo Montanaro para La Mañana del Neuquén, 26/03/2020).

Atender cuestiones básicas como son la alimentación y la salud, debería ser una acción prioritaria para las autoridades que tienen incumbencia en el área social.

Gráfico N° 17. Participación de las instituciones y organizaciones,
según la percepción, expresado en %

gRAF 17

Fuente: Schroeder y Vilo, 2020, p. 122.

Servicios urbanos

Los servicios urbanos son aquellos servicios básicos que se desarrollan en el espacio público y que están estrechamente vinculados a garantizar una buena calidad de vida a la comunidad. Más allá de las características propias de cada ciudad, normalmente, se incluye, la recolección de residuos domiciliarios, la limpieza de veredas y aceras, mantenimiento de los espacios verdes, transporte urbano de pasajeros, entre otros. Estos servicios, concesionados o no a terceros, dependen de la esfera pública.

En líneas generales, de la encuesta surge una buena percepción sobre estos servicios si se los compara con los servicios sociales. De todas maneras, al indagar en la particularidad de cada uno de ellos se puede observar que el servicio de recolección de residuos sólidos tiene una percepción mucho más alta, dado que las personas lo consideran como bueno y muy bueno, en un porcentaje mayoritario. En cambio, en los servicios de mantenimiento del espacio público y de transporte público de pasajeros se tiene una percepción que fluctúa entre regular y buena.

Percepción sobre servicio de recolección de residuos urbanos

El servicio de recolección de residuos sólidos urbanos es esencial para garantizar las condiciones de higiene en el espacio público, siendo necesario su funcionamiento durante el aislamiento preventivo, dado que la actividad de limpieza en los hogares y permanencia en ellos genera un mayor volumen de residuos.

Este servicio presenta una percepción muy positiva, dado que un 36,1% de las personas lo califica como muy bueno, mientras que un 55,4% opta por considerarlo bueno, siendo muy bajo el porcentaje de encuestados que tiene una percepción regular o mala.

Lo anterior se repite a escala barrial. Es reducido el porcentaje de personas que tiene una mala percepción sobre el servicio; esto está presente en los barrios: Altos de Limay, Confluencia Urbana, Don Bosco III y Santa Genoveva. En realidad, esta percepción negativa se encuentra más relacionada con la convivencia vecinal que con el servicio en sí. Por ejemplo, en algunos casos, se consigna que existe una “falta de respeto de los días y horarios para retirar los residuos de los hogares”. Esto mismo se repite, aunque con una percepción regular, en comparación, en los barrios del Centro y, en este caso, guarda relación con las actividades de limpieza reguladas/materializadas por los consorcios de edificios en donde surgen, también, medidas de organización vecinal para la limpieza de los espacios comunes y el retiro de residuos.

Gráfico N° 18. Percepción sobre el servicio de recolección
de residuos urbanos

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

Gráfico N° 19. Percepción sobre recolección de residuos urbanos,
según barrios

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

Percepción sobre los servicios de transporte

El servicio de transporte durante las dos primeras semanas de la emergencia sanitaria redujo los servicios considerablemente, frente a las restricciones de circulación. Ante ello, para el traslado de personas para cumplir con servicios esenciales, el transporte público de pasajeros es un servicio necesario, y en cuanto a la percepción, esta va a variar de forma notoria en relación al medio principal de transporte que utilice la persona encuestada.

Pese a ello, la percepción es positiva, en términos generales, dado que el 61,1% responde entre buena (48,5%) y muy buena (12,6%). De todas maneras, también es considerable el porcentaje que lo asocia a percepciones como regular (24%) y mala (10%) (Ver gráfico N°19).

Al indagar por barrio y dada la desigual participación de las personas en la encuesta, no es posible obtener una calificación adecuada. Por lo que las percepciones, según los barrios de la ciudad de Neuquén, merecen un análisis diferencial, específico a los usuarios del transporte.

Gráfico N° 20. Percepción general sobre el servicio de transporte

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

A modo de síntesis, se detecta que la prestación de servicios urbanos presenta una mejor valoración que los servicios sociales. Esto guarda relación a la demanda de servicios asistenciales ante la situación económica de muchas familias que presentan un trabajo informal o por encontrarse en actividades autónomas. Lo anterior genera cierta incertidumbre, especialmente, en hogares donde el día a día sin un ingreso deriva en la necesidad de asistencia social.

Relaciones entre los vecinos

La articulación comunitaria es un factor importante durante la emergencia sanitaria, por lo tanto se consultó respecto a la organización entre las personas para colaborar en alguna actividad. Entre las respuestas recibidas, una de las mayores vinculaciones que se dieron, a escala barrial, se debe a la organización para la compra y reparto de alimentos, así como también cierta organización interna para la elaboración de dulces y otros alimentos procesados. Estos últimos, para entregar a personas mayores de edad y en comedores comunitarios. También estuvo presente la colaboración en la limpieza de espacios comunes, la seguridad comunitaria, la colecta de ropa, entre las que se destacan.

En un porcentaje menor, apareció la ayuda para retirar dinero de los cajeros automáticos y pago de impuestos, ambos orientados al segmento de adultos mayores. Otras respuestas consignaron conocer la colaboración en la reparación de computadoras a estudiantes, de manera gratuita, y las clases de apoyo así como lecciones de música, vía web (Schroeder y Vilo, 2020).

Cabe detallar que la mayoría de las personas que respondieron la encuesta, dicen que la organización de los vecinos es más eficiente en acciones tendientes a compartir información acerca de las medidas y lo que sucede en el barrio, datos sobre las empresas de delivery y conocer cómo van cambiando las medidas estatales respecto a la pandemia.

En el gráfico N°20, se puede apreciar que el 3,5% colaboran tanto en forma presencial como virtual. Esta última categoría incluye la ayuda para la entrega de alimentos, medicinas, ropa, entre las principales. Mientras que, un 40,8% mantiene una organización virtual en redes sociales, evidenciando la importancia del entorno digital para la organización y logística de la ayuda organizada. Es elevado el porcentaje (41%) que dice no saber acerca de la existencia de organización vecinal, marcando la falta de acompañamiento social de algunas personas en lo que respecta a la ayuda vecinal.

Gráfico N° 21. Formas de colaboración vecinal

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

Participación vecinal para la colaboración

En relación con lo anterior, este punto indaga acerca de la valoración comunitaria según el grado de percepción referida a aspectos como la limpieza de lugares comunes, la ayuda de adultos mayores, la asistencia a personas con discapacidad y a personas con necesidades económicas y la contención emocional, entre las principales.

Si bien muchos de los encuestados no saben si existe algún tipo de colaboración vecinal en estas acciones, es de destacar que, en general, no se observa una participación favorable para este tipo de acciones comunitarias (Ver Gráfico N°21), siendo llamativa (como mayoritaria y en comparación) sólo la colaboración vecinal a los efectos de compartir información referida al contexto del COVID-19. La asistencia a adultos mayores le sigue en percepción positiva (entre buena y regular, en mayor medida), mientras que la limpieza de los lugares comunes tiene la peor percepción en términos de colaboración, de acuerdo a las personas que accedieron a la encuesta.

Gráfico N° 22. Percepción respecto a la colaboración
entre los/as vecinos/as en el espacio público

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

Manifestaciones culturales y/o de acciones comunitarias

La significación de manifestaciones culturales y/o de acciones comunitarias vivenciadas es un elemento más que permite analizar el grado de participación inicial dentro de una escala barrial, tanto de quienes proponen una acción individual para tomar contacto con sus vecinos, como para quienes reaccionan ante esta de manera pasiva o indistinta.

En una primera instancia, se observa que el 50,6% de los respondientes plantean que no se realizan manifestaciones culturales o acciones comunitarias desde el interior de las residencias hacia la comunidad vecinal. Esto da cuenta de un porcentaje elevado de población que es indiferente a la participación comunal. A pesar de lo anterior, hay personas que sí participan en algún tipo de acción o manifestación, dado que el 48,8 % dice haber presenciado en forma activa o participado (como organizador o espectador) en alguna actividad cultural o de significación para el barrio (Ver Gráfico N°22).

Gráfico N° 23. Iniciativas de manifestaciones culturales o acciones comunitarias

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

Si bien se observa una participación inicial, individual, hacia los vecinos o de expresión comunitaria general, muchas de ellas, tienen relación con poder expresar el agradecimiento al personal que trabaja prestando servicios de salud, a través de acciones como aplaudir a una determinada hora (en forma organizada), a partir de las 21 hs, por ejemplo. En algunos sectores de la ciudad, cantan el Himno Nacional o Provincial; aquí dan cuenta de manifestaciones vinculadas con la expresión del patriotismo y de orgullo nacional. Otras acciones que se dieron en el tiempo que estuvo activa la encuesta, estuvieron circunscritas a ciertos momentos y conmemoraciones particulares como, por ejemplo, el ruidazo feminista, la colocación de pañuelos blancos en el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia o, incluso, cacerolazos para manifestar una situación de disgusto o protesta por ciertas medidas implementadas por el gobierno nacional.

Otra de las manifestaciones interesantes de poder destacar son las artísticas que eligen expresarse desde patios internos de las residencias, balcones, o en forma virtual, a partir de los espacios que brindan estos entornos. Los recitales de música de intérpretes conocidos de la ciudad o de amateurs junto con la música transmitida a través de parlantes, los karaokes improvisados o cantarle el cumpleaños feliz a vecinos/as, ha generado otros vínculos de socialización, un diálogo desde espacios privados que se tornaron públicos. En general, se consigna que alegran, sacan de la rutina del encierro aunque también generan discusiones o quejas (con denuncias policiales incluidas) cuando el volumen es elevado o cuando estas actividades de “esparcimiento” se extiende en horarios nocturnos o no son del agrado de personas, que no comparten dichos momentos, por diferentes motivos (personas mayores, familias con hijos pequeños, personas con alguna afección, etc.) (Schroeder y Vilo, 2020).

Vinculado con esto último y a los efectos de comprender mejor la interacción que se tiene frente a estas manifestaciones culturales, la encuesta indaga, precisamente, si las personas participan o no en las mismas. Al respecto, el Gráfico N°22 muestra que el 40,3% de las personas que accedieron a la encuesta manifiestan no haber presenciado alguna, expresando que el sector donde viven no existen estas expresiones artísticas, mientras que un 6% no le interesa participar de las mismas. En cambio, un 38% ha consignado participar activamente y un 15,6% lo aprueba aunque participando en forma pasiva, por ejemplo, observando lo que sucede.

Más allá del tipo de interacción y las tensiones que puedan generar, existe una necesidad de comunicación con el otro que se vislumbra desde las respuestas y se puede confirmar con la propia experiencia de cada uno/a de nosotros/as.

Gráfico N° 24. Participación en manifestaciones culturales expresada en %

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

Percepción sobre situaciones de violencia o agresión en el barrio

Desde el comienzo de la emergencia, y por las medidas tomadas, a pesar de los controles de las instituciones de seguridad en el espacio público, se considera necesario indagar acerca de situaciones de violencia o agresión en los barrios. Durante las dos primeras semanas de cuarentena, el 72,3% no observó o escuchó este tipo de situaciones, el 11.8% no sabe y pero un 15,9% de las personas encuestadas ha percibido algún tipo de violencia o agresión en el espacio público/privado.

Gráfico N° 25. Situaciones de violencia/agresión percibidas en el barrio

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.

Las situaciones de violencia o maltrato se perciben al interior de los hogares, entre vecinos/as, en la vía pública o en espacios comerciales. En el interior de los hogares: se plantea que se escuchan insultos, gritos, peleas, violencia de género, maltrato a menores, problemas familiares ante situaciones de alcoholismo.

Asimismo, se plantea como una situación de violencia y/o agresión, también, la falta de respeto de la cuarentena por parte de quienes no cumplen el aislamiento social obligatorio, como también a las detenciones por incumplir la cuarentena.

La percepción emocional del espacio público

Al indagar en la percepción del espacio público tradicional, estos son calle, vereda, plaza, parque, ribera, entre los principales, se observa un alto porcentaje que los percibe como tranquilos, silenciosos y vacíos lo que da cuenta también de la baja circulación en los espacios públicos. Otro dato que complementa lo anterior, es la baja percepción de los espacios como ruidosos, esto marcaría la reducida cantidad de veces que las personas salen de sus hogares por diversos motivos, al menos, en la primera fase de la cuarentena. A pesar del vaciamiento, la tranquilidad y el silencio, no se percibe un espacio público alegre; un porcentaje muy bajo de las personas encuestadas lo percibe con la cualidad de alegre, mientras que hay quienes lo perciben como tristes (Ver Gráfico N°25).

El propio aislamiento social da cuenta del estado emocional de algunas personas, que se refleja en la percepción que se tienen sobre las calles, veredas, plazas, etc., como el propio reflejo de sus emociones. Lo anterior se nota, también, en las medidas que propone la comunidad a través de la encuesta. Por ejemplo, se pueden leer aquellas que refieren a asistencia social para ayudar emocionalmente a las personas durante y post-aislamiento y/o las políticas referidas al esparcimiento y recreación hacia el interior de los hogares. Al momento de la redacción final de este documento, se está tratando la posibilidad de articular salidas breves (no más de 1 hora) y a corta distancia (500 metros) del lugar de residencia (Schroeder y Vilo, 2020).

Gráfico N° 26. Percepción emocional de los espacios públicos

Fuente: elaboración propia en base a los datos de la encuesta.


  1. Al momento de redacción del presente Informe, se anuncia la extensión de la cuarentena hasta el 10 de mayo de 2020, bajo la modalidad de “cuarentena focalizada”, con restricciones que permanecen en los grandes conglomerados urbanos aunque más flexible en zonas menos afectadas (DNU 408/20). Para mayor información véase al respecto: Expediente n.° EX-2020-27946119-APN-DSGA#SLYT, Ley n.°27.541, Decretos n.°260, del 12 de marzo de 2020 y sus modificatorios, n.°287 del 17 de marzo de 2020, n.°297 del 19 de marzo de 2020, n.°325 del 31 de marzo de 2020 y n.°355 del 11 de abril de 2020 y sus normas complementarias.
  2. La estimación fue realizada al 01/07/2017 por el Ministerio de Salud, en base a los datos del último censo nacional (2010).
  3. Para mayor información véase al respecto: https://tinly.co/D5qRL.
  4. Para mayor información, véase al respecto: https://tinly.co/rziUy.


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