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3 Travestizando las políticas sociales

Producción de lxs sujetxs destinatarixs desde el Consultorio Inclusivo y el Seguro de Capacitación y Empleo

¿Por qué tengo que elegir entre los dos géneros, como si estos géneros fueran la panacea del mundo, uno por opresor y la otra por oprimida? (Lohana Berkins, 2000). Fuente: https://bit.ly/3kPTddq

En este capítulo se trabajará con el objetivo específico número 2, es decir, se analizará y comparará cómo se concibió desde el Estado a trans y travestis, en el marco del Seguro de Capacitación y Empleo y el Consultorio Inclusivo a nivel nacional y en el municipio de Morón.

Tal como se hizo en el capítulo anterior, se analizaron diferentes documentos desarrollados por el ex Ministerio de Salud de la Nación y el ex Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de Nación que se constituyeron en los fundamentos teóricos para el diseño e implementación del Seguro de Capacitación y Empleo y el Consultorio Inclusivo en Morón. Como se mencionó en el apartado metodológico, la mayoría de estos documentos fueron pensados a nivel nacional como guía para la implementación de estas políticas en los gobiernos locales, entre ellos, el Municipio de Morón. Por esta razón, como complemento al análisis de los documentos, se reconstruyeron las representaciones sociales de ex funcionarixs de este municipio, para analizar al Seguro de Capacitación y Empleo y al Consultorio Inclusivo en Morón.

3.1 Construcción de identidades travestis y trans en el Consultorio Inclusivo

Este apartado está organizado de la siguiente manera: en una primera parte, se analizará cómo se pensó a lxs sujetxs travestis y trans en los documentos, ordenanzas y resoluciones que dieron origen al Consultorio Inclusivo a nivel nacional. Para complementar lo anterior, se analizarán las entrevistas realizadas a funcionarixs y trabajadorxs del municipio de Morón.

3.1.1 Construcción de Identidades travestis y trans en el Consultorio Inclusivo a nivel nacional

En uno de los primeros documentos desarrollados por el Ministerio de Salud de la Nación destinado a fundamentar la puesta en marcha de la política del Consultorio Inclusivo denominado Salud, VIH-SIDA y sexualidades trans: Atención de la salud de personas travestis y transexuales(Ministerio de Salud de la Nación, 2010), se dedicaron varios apartados al objetivo de conocer la construcción identitaria de travestis y trans en relación con el sistema de salud. En primer lugar, hubo una mirada crítica acerca de cómo el sistema sanitario pensó y abordó a este colectivo históricamente. Este trabajo recopiló documentos producidos por el Ministerio de Salud de la Nación y llegó a la conclusión de que cuando se hablaba de la población travesti y trans, se hacía referencia a las poblaciones vulnerables como grupos de riesgo, cuando debería hablarse de poblaciones vulneradas y/o con mayor vulnerabilidad inherente, a lo sumo mencionar grupos en riesgo o en mayor riesgo” (Ministerio de Salud de la Nación, 2010: 121). Esta forma de nombrar no solo se constituyó en un problema semántico o de nominación, sino que expresó una discriminación histórica y recurrente que se tradujo, asimismo, en prácticas e intervenciones sanitarias expulsivas. Detrás de esta concepción de “sujetxs de riesgo” se ocultó la idea de que trans y travestis eran culpables del “contagio” de ciertas enfermedades. Lo anterior no solo vulneró la atención sanitaria hacia trans y travestis, sino que significó que esta población se constituyera en sujetxs residuales de la política sanitaria. Estas concepciones construyeron a travestis y trans como “sujetxs beneficiarixs y pasivxs respecto a las políticas sociales” (Danani, 2006)

Estas primeras críticas que hizo el Ministerio de Salud de la nación en sus estudios logró repensar las concepciones esgrimidas por el sistema médico-hegemónico y dio lugar al surgimiento de los primeros enfoques que se comenzaron a distanciar de las nociones de “sujetxs en riesgo” y de “sujetxs beneficiarixs” de la política sanitaria. A raíz de lo anterior, el Ministerio de Salud de la Nación, en un trabajo denominado “Homos y travestis: algunas cuestiones para mejorar la respuesta desde el sector salud(Ministerio de Salud de la Nación, 2011), emprendió un camino que buscó ampliar la forma de pensar a la población travesti y trans desde el sistema de salud. En el texto citado anteriormente, se desarrollaron conceptos que procuraron generar una visión común y compartida acerca de qué se entendía cuando se hablaba del sistema sexo-género y, por lo tanto, se comenzó a hablar de identidades de género, sexo de nacimiento y crianza, entre otros conceptos. Estas categorías comenzaron a sentar las bases para dar lugar a un nuevo sujetx trans y travesti dentro de las políticas sociales sanitarias del Ministerio de Salud. Asimismo, se identificaron barreras concretas que obstruyeron el acceso de lxs trans y las travestis en el sistema sanitario. Por un lado, se expresó qué la principal barrera al momento de la atención sanitaria de trans y travestis fue la existencia de miradas que no respetaban la autopercepción identitaria de este colectivo, construyendo a ese “Otrx” a partir de su genitalidad. Consecuencia de lo anterior, y como ha sido relatado a lo largo de esta tesis, la mayoría de las prácticas médicas no fueron realizadas dentro del sistema sanitario, ya que lxs trans y las travestis accedieron a hormonas/prácticas quirúrgicas de la mano de procedimientos informales realizados por lxs mismxs trans y travestis, lo que generó profundos riesgos a la salud (Ministerio de Salud de la Nación, 2010).

A medida que el Ministerio de Salud de la Nación fue desarrollando diferentes trabajos académicos fue posible observar cómo se complejizó la mirada sobre las identidades travestis y trans. En una serie de trabajos que se editaron en 2013 denominados Consultorios amigables para la diversidad sexual: guía de implementación” y el “Resumen ejecutivo: consultorios amigables para la diversidad sexual”, el Ministerio de Salud de la Nación comenzó poner en relación ciertas características que debía tener el consultorio inclusivo para garantizar un trato respetuoso a trans y travestis. Al respecto, se señaló que “la vulnerabilidad no es intrínseca a la travesti por el hecho de serlo sino por su carencia de derechos, es una vulnerabilidad en acto instituida por la travestofobia” (Ministerio de Salud de la Nación, 2013:123). La cita anterior marcó un cambio conceptual acerca de la forma de referirse a lxs trans y las travestis, ya que cuando se hablaba de vulnerabilidad en otros estudios, la misma era atribuible a características personales de lxs propixs sujetxs.

Como se citó anteriormente, el haber conceptualizado a trans y travestis como un colectivo “de riesgo”, reforzó estigmas y culpabilizó a esta población por no acceder a prácticas sanitarias dentro del sistema de salud. A raíz de que fue el Ministerio de Salud de la Nación quien identificó las barreras levantadas desde el propio sistema sanitario; y a su vez, comenzó a utilizar conceptos tales como “travestofobia”, logró ampliar los límites de sentido y las categorías que comenzaron a guiar las prácticas dentro del sistema de salud.

Sólo para enfatizar todo el desarrollo anterior, el Ministerio definió que “se precisa pasar de respuestas justas a respuestas equitativas. Precisamos asumir el desafío de realizar propuestas focalizadas que no sean estigmatizantes” (Ministerio de Salud, 2013: 7). En la cita anterior, se planteó la pertinencia de pensar políticas sociales que no estigmaticen y que, además, contemplen la integralidad del sujetx travesti y trans. Asimismo, se planteó el desafío de generar políticas equitativas que prioricen y contemplen la atención de trans y travestis en los diferentes efectores de salud (Ministerio de Salud de la Nación, 2013).

A partir del 2015, y ya habiendo sido sancionada la Ley de Identidad de Género, se observó cómo en los diferentes documentos del Ministerio de Salud de la Nación se incorporaron los conceptos principales de este marco normativo. Los textos analizados comenzaron a relacionar de forma directa a trans y travestis con el paradigma de los derechos humanos. Lo anterior va en línea con lo que desarrolla Farji Neer (2013) acerca de cómo el Estado fue produciendo diferentes discursos a lo largo de los años para pensar a sujetxs travestis y trans. A partir de ese momento, se consideró que lxs trans y las travestis son sujetxs activxs de derechos, en especial respecto a las decisiones personales como la autopercepción género y su construcción corporal (Ministerio de Salud, 2015). En el documento citado anteriormente, denominado Atención de la salud integral de las personas trans, guía para equipos de saluddel 2015, también se definieron la adecuación de las prácticas médicas a la Ley de Identidad de Género. Al respecto se mencionó que,

Frente a este reconocimiento en el campo de derechos y al desconocimiento generalizado entre quienes integran los equipos de salud, en su mayoría producto de la falta de acceso a información actualizada durante su formación y/o práctica, en línea general con la propuesta de despatologización trans nacional e internacional, se propone brindar una perspectiva integral para el cuidado de la salud de personas trans (Ministerio de Salud de la Nación, 2015: 9).

La anterior cita marcó una línea de continuidad respecto a la Ley de Identidad de Género, ya que prescribió como un principio básico de la atención sanitaria la despatologización de las identidades trans y travestis. Asimismo, se estableció que deberían arbitrarse todos los medios para garantizar una atención integral e interdisciplinaria dentro del Consultorio Inclusivo. En estos trabajos, también se recomendó que cualquier profesional de la salud que intervenga en la atención de trans y travestis tenía conocer los diferentes marcos normativos y producciones teóricas sobre esta población, como una forma de respetar el trato y garantizar derechos, tal cual lo establece la Ley de Identidad de Género en su artículo 11 y 12, respecto al trato digno.

Por último, dos textos editados por el Ministerio de Salud de la Nación en 2016 y 2017 reconocieron a la “identidad de género como un derecho humano fundamental que el Estado Argentino garantiza” (Ministerio de Salud, 2016: 5). El trabajo del 2017 ilustró la manera en que el Estado, a través del Ministerio de Salud de la Nación, fue apropiándose de los discursos de los derechos humanos para pensar a las identidades trans y travestis. En términos concretos, a través del Consultorio Inclusivo debió procurarse el “respeto del derecho de las personas, la promoción de su autonomía, la apuesta a mejorar su capacidad de volverse activas en la prevención y/o atención del VIH” (Ministerio de Salud de la Nación, 2017: 9)

Como resumen de este apartado, por un lado, hubo una primera línea de investigación desarrollada por el Ministerio de Salud de la nación, que consistió en realizar una mirada crítica acerca de la forma en que el sistema médico pensó y abordó históricamente a lxs trans y las travestis. Tal como lo señalaron Farji Neer (2016) y Fernández (2004), entre otrxs autorxs y estudios citadxs en esta tesis, la mirada rectora a la hora de pensar a las travestis y lxs trans tuvo como guía históricamente al paradigma médico-hegemónico. Producto de reconocer los errores de esta mirada, por considerarla estigmatizante y expulsiva, el Ministerio de Salud de la Nación trató de pensar nuevos vínculos entre la población travesti y trans, la construcción identitaria y el sistema de salud. La diferencia con los enfoques médicos clásicos, residirá en que el Ministerio de Salud de la Nación comenzó a ser muy respetuoso para no caer en definiciones y abordajes estigmatizantes que puedan afectar el acceso de este colectivo al sistema sanitario.

En segundo lugar, se observó un avance en términos conceptuales en la mirada sanitaria, ya que empezó a primar un enfoque de derechos a la hora de diseñar y plantear las líneas de intervención en el Consultorio Inclusivo. Esta nueva perspectiva enfatizó la noción de sujetxs travestis y trans implicadxs e involucradxs respecto a lo que sucede en el consultorio inclusivo. Siguiendo los conceptos de Pecheny (2002), por primera vez desde el sistema de salud se comenzó a pensar que trans y travestis, podían constituirse en interlocutorxs válidos.

Aún quedan algunos interrogantes por responder. Tal como se recorrió en el marco teórico, es un eje fundamental para esta tesis comprender cómo trans y travestis se apropian de las políticas sociales tal como nos dice Danani (1996) cuando nos habla de las políticas sociales en general, y Wayar (2018), cuando habla del colectivo travesti y trans en particular. En los objetivos del Consultorio Inclusivo no se encontraron referencias directas acerca de si se pensó a estos dispositivos, en relación con la apropiación del espacio. Si bien el Ministerio de Salud de la Nación prescribió como requisito fundamental la articulación con organizaciones de la sociedad civil de la diversidad, no está claro cómo se tuvieron en cuenta las representaciones de lxs propixs sujetxs acerca de sus prácticas, historias e identidades. Considero que si uno de los objetivos fue crear sujetxs de derechos en el ámbito del Consultorio Inclusivo, debió establecerse como prerrogativa principal, la participación activa de trans y travestis en el diseño de esta política.

Otra dimensión que surgió del análisis de estos primeros estudios fueron las diferentes conceptualizaciones que el Estado fue dando a trans y travestis. En el capítulo anterior se observó cómo ciertas políticas sociales en los `90s, tuvieron una orientación asistencial (Danani, 2006; Pautassi y Abramovich, 2009), lo que constituyó que lxs sujetxs se denominen bajo la categoría de “beneficiarixs”. Relacionado con lo anterior, pudo observarse como el Ministerio de Salud comenzó hablando de trans y travestis como sujetxs de riesgo hasta llegar a una concepción más actual, en donde se menciona que trans y travestis son sujetxs de derecho. Por todo lo anterior, y teniendo en cuenta lo que se analizó en los documentos, el principal interrogante que voy a intentar responder es si trans y travestis, al momento de participar del Consultorio Inclusivo de Morón, lograron autopercibirse como sujetxs de derechos en su tránsito por esta política.

En el apartado siguiente, se buscará conocer cómo se construyó a lxs sujetxs travestis y trans en el Consultorio Inclusivo de Morón desde la mirada de lxs funcionarixs.

3.1.2 Identidades travestis y trans en el Consultorio Inclusivo en Morón: Imaginarios desde las representaciones sociales de funcionarixs

En este apartado, se complementó el análisis de los documentos desarrollados por el Ministerio de Salud de la Nación con entrevistas que fueron realizadas a informantes claves de la política del consultorio inclusivo en Morón.

Al igual que el capítulo anterior y tal como se planteó en el apartado metodológico del capítulo 1, se realizaron entrevistas en profundidad a ex funcionarixs públicos de la gestión municipal de Morón. Lxs funcionarixs entrevistadxs revistieron funciones en la Secretaría de Políticas Sociales y Abordajes Integrales, de la cual dependió el “Hospital de Morón” y el Consultorio Inclusivo durante el período 2011-2015.

Las primeras preguntas indagaron las principales razones por las cuales se decidió comenzar a pensar en trans y travestis como sujetxs de política social municipal. Lxs entrevistadxs mencionaron lo siguiente,

Primero, hubo acciones en el Área de Empleo, teniendo en cuenta la cuestión del cupo laboral y la dificultad que significaba para la población trans el tema de empleo; donde termina quedando, como casi como única opción la prostitución. Prostitución que somete y violenta al propio cuerpo en función de alguien que ejerce el poder porque tiene el recurso y la asimetría de poderes (P.F, entrevista realizada el 05 de abril de 2018).

Después de empleo, paulatinamente comenzaron a surgir desde la Dirección de Género acciones concretas” (P.F, entrevista realizada el 05 de abril de 2018).

Respecto a lo que dijeron lxs entrevistadxs, destaco la forma en la que se decidió comenzar a trabajar con travestis y trans en Morón. Si bien existían áreas temáticas específicas encargadas de abordar a este colectivo, como la Dirección de Género o el área de Salud municipal, el Área de Empleo fue la que puso en discusión la necesidad de generar políticas sociales que incluyeran a esta población. Al momento de consultar cuáles consideraban que habían sido las razones por las que desde la Secretaría de Empleo municipal se habían impulsado estas políticas; la entrevistada mencionó que esta área había logrado identificar y plantear con claridad, que la población trans y travesti era una de las más vulneradas respecto al campo laboral, en particular, y al social, en general. Lo anterior, según lxs entrevistadxs, fue producto de que la Secretaría de Empleo tuvo un largo camino en la implementación de políticas laborales trabajando con distintas poblaciones con problemáticas vinculadas a la inserción laboral, como las mujeres con hijxs, jóvenes y personas mayores de 45 años, entre otras.

Lo anterior supone ciertas particularidades que se dieron en el municipio de Morón y que, por lo tanto, difieren del proceso general que se describió en el marco teórico. Por una parte, en el marco teórico se concluyó que fue el sistema médico hegemónico el que monopolizó desde un primer momento la construcción de sentido sobre las identidades travestis y trans. De manera muy posterior, es posible notar cómo desde el ámbito académico se fueron construyendo otros enfoques para pensar las identidades en este colectivo ligadas a nuevos ámbitos, como son el trabajo, relaciones intersubjetivas, relaciones con el Estado, entre otras (Barreda, 1993; Farji Neer, 2013 y Cutuli, 2012). En el caso del municipio de Morón, para pensar una política social como el Consultorio Inclusivo se tuvo en cuenta la agenda planteada por otra área municipal. Lxs entrevistadxs, además, mencionaron que en las reuniones de gabinete en donde se encontraban todas las Secretarías (empleo, salud, abordajes integrales, entre otras), surgió una demanda muy fuerte desde la Secretaría de Empleo para que se trabaje con la población travesti y trans.

Por otro lado, lxs entrevistadxs expresaron otros elementos que influyeron en la inclusión de la población travesti y trans como sujetxs de política social municipal,

En un momento la Dirección de Género, que estaba muy centrada en la temática de la mujer, empezó también a recibir la demanda de incluir a la población travesti y LGTB. Costó eso, no fue un proceso que se dio de inmediato ni espontáneo, creo que hubo por parte de, en ese momento, la organización Jóvenes por la Diversidad, una presencia y una demanda explícita, que no claudicó ante las primeras resistencias para implementar el consultorio en el municipio (P.F, entrevista realizada el 05 de abril de 2018).

En la respuesta anterior, la entrevistada mencionó que la organización “Jóvenes por la Diversidad” fue la encargada de fundamentar, ante el municipio, las razones para implementar acciones en el colectivo travesti y trans en el sistema de Salud Municipal. Tal como se mencionó en el capítulo anterior, hubo ciertas tensiones por parte del ejecutivo municipal en estas primeras reuniones debido a que no había un convencimiento pleno en ciertxs integrantxs del Ejecutivo en desarrollar esta política. Algunas de las inquietudes planteadas por quiénes tenían responsabilidades ejecutivas, consistieron en tener que llevar adelante una política social específica para este colectivo habiendo otras demandas en el territorio de Morón. Una de las frases que me llamó la atención en la respuesta de la entrevistada es la referencia a “no claudicar” utilizada para describir la postura de la organización social ante el ejecutivo municipal. Cuando se repreguntó que significaba para la entrevistada que la organización social “no claudicó”, ella relató que si bien había una Dirección de Género municipal, la misma estaba circunscripta a las demandas de las mujeres cis.[1] que sufrían algún tipo de violencia de género. Hasta ese momento, según el análisis que se hizo de la entrevista, la Dirección de Género municipal seguía trabajando bajo un esquema que reproducía los enfoques binarios. Si bien el Municipio de Morón desarrolló desde su Concejo Deliberante ordenanzas que podrían denominarse de vanguardia para la época, como la Ordenanza 10971/2008, que garantizaba el respeto a la identidad de género en los efectores de salud, las estructuras del ejecutivo municipal no demostraron seguir este ritmo a la hora de pensar políticas sociales que incluyan a trans y travestis. En este sentido ni la Dirección de Género del Municipio ni el Sistema de Salud Municipal, fueron áreas que pensaron programas específicos para esta población hasta ese momento.

Asimismo, otra de las razones esgrimidas para incorporar a trans y travestis como sujetxs de intervención fue el marco que dio al municipio de Morón tener una Ley de Identidad de Género a nivel nacional. Tal como mencionaron lxs entrevistadxs,

Era una deuda pendiente histórica, me parece que fueron también pasando cosas a nivel nacional muy fuertes que tenían que ver con la ampliación de derechos de la población LGTB, con la ley de matrimonio igualitario y, sobre todo, con la ley de identidad de género. También el municipio seguía una concepción de derechos humanos, con los pilares fundamentales que eran memoria verdad y justicia, y las nuevas demandas que tenían que ver con el aquí y ahora. Esto último nos dimos cuenta que no estaba saldado (P.F, entrevista realizada el 05 de abril de 2018).

Tal como surge de las citas anteriores, fue generándose en las representaciones

sociales de lxs funcionarixs un camino claro que fue llevando a que se implemente el Consultorio Inclusivo en Morón. Por un lado la posibilidad y a la vez la obligación que brindaba la Ley de Identidad de Género para seguir ampliando y garantizando derechos. Lo anterior también se manifestó, según lxs entrevistadxs, en un Ministerio de Salud nacional que tuvo una idea clara de política social que se trabajó directamente con los municipios.

A medida que iban transcurriendo las entrevistas se consultó concretamente, cómo la implementación del consultorio inclusivo en Morón fue pensada en relación a lxs trans y las travestis. Lxs entrevistadxs señalaron lo siguiente,

Lxs trans y las travestis padecían esa discriminación, esa marginación por parte de la sociedad de su entorno a veces hasta de su familia, uno empezó a escuchar relatos muy fuertes respecto a la salud, educación, historias que ya estaban pero que empezaron a decirse en voz más alta (P.F, entrevista realizada el 05 de abril de 2018).

Queríamos enfatizar sobre los colectivos que históricamente fueron relegados y estigmatizados (J.M.G, entrevista realizada el 5 de diciembre de 2018).

Existe una coincidencia entre las respuestas de lxs entrevistadxs con los documentos analizados en el apartado anterior del Ministerio de Salud de la Nación. En ambos casos se mencionó la fuerte estigmatización ejercida hacia lxs trans y las travestis y las múltiples exclusiones que atraviesan a lo largo de su vida. A diferencia de los documentos del Ministerio de Salud de la Nación (2010, 2011), desde un principio lxs entrevistadxs hicieron presente las barreras con las que se encuentran lxs trans y las travestis a lo largo de su vida y las distintas limitaciones impuestas por la sociedad hacia este colectivo.

Asimismo, unx de lxs entrevistadxs mencionó que,

Queríamos profundizar en los últimos años la diversidad y los derechos en todos los sentidos. Por eso hablamos mucho más de las personas trans, enmarcadas en un territorio, con sus demandas específicas. Se requirió enmarcar el consultorio inclusivo, en la estrategia del municipio de abordajes integrales (J.M.G, entrevista realizada el 5 de diciembre de 2018).

La respuesta anterior identificó que la estrategia de abordajes integrales fue clave para el desarrollo del Consultorio Inclusivo en Morón. De modo general, lxs entrevistadxs plantearon que todxs lxs trabajadorxs de las áreas municipales debían conocer las políticas sociales que desarrollaba el municipio y, por lo tanto, articular y trabajar interdisciplinariamente con personal de otras dependencias municipales. Como práctica concreta, la implementación de un abordaje integral significó que se fue involucrando a todas las áreas del gabinete socio sanitario en el Consultorio Inclusivo como forma de pensar las intervenciones de manera complementaria. De esta forma asistían diferentes profesionales de distintas disciplinas al Consultorio Inclusivo, para identificar vulneraciones de derechos en este colectivo y generar respuestas acordes a estas situaciones. Considero que estas prácticas de intervención planteadas desde el Consultorio Inclusivo de Morón fueron abordajes pioneros al momento de pensar políticas sociales en el territorio ya que contemplaron las múltiples dimensiones de exclusión del colectivo travesti y trans.

Algo que fui observando cómo representación social de lxs entrevistadxs fue que se consideró a lxs trans y las travestis, desde un primer momento, como sujetxs de derechos. En ningún momento hubo nociones que plantearan sujetxs pasivxs y/o beneficiarixs respecto a la política del Consultorio Inclusivo, tal como se observa en las siguientes respuestas:

Me parece que el protagonismo de la población trans fue clave para las transformaciones favorables, positivas, que se fueron haciendo en la política pública municipal, al menos en el caso de Morón. Fueron sujetxs activxs en cuanto a sus demandas, en cuánto a sus derechos” (P.F, entrevista realizada el 05 de abril de 2018).

Un espacio donde las personas que muchas veces se habían mostrado indiferentes, terminaron siendo protagonistas y partícipes del Consultorio Inclusivo, personas que se involucraron y fueron conscientes de sus derechos (J.M.G, entrevista realizada el 5 de diciembre de 2018).

Como se observa en las respuestas anteriores lxs entrevistadxs se refirieron a lxs sujetxs como protagonistas, ya que participaron en cada instancia del Consultorio Inclusivo de Morón. Esta participación, según expresaron lxs funcionarixs municipales, fue clave para transformar esta política social en algo más que un espacio sanitario.

A continuación se pondrá en relación la construcción de sujetxs que se hizo desde el Ministerio de Salud a nivel nacional con la del municipio de Morón.

3.1.3 A modo de síntesis

Se ha abordado en estos dos apartados la forma en la que se pensó desde el plano nacional y desde el plano local a las identidades travestis y trans en relación con el acceso a la salud en general y el Consultorio Inclusivo en específico.

A nivel nacional, a través de los estudios producidos por el Ministerio de Salud de la Nación hubo un proceso en donde fueron repensadas las intervenciones que tuvo ese organismo respecto a trans y travestis. Esta crítica expresó como históricamente se pensó a trans y travestis desde la noción de “Sujetxs de riesgo” y bajo la categoría de “beneficiarixs” de las políticas del Ministerio de Salud. Para alejarse de estas categorías, el Ministerio de Salud de la Nación intentó profundizar el conocimiento respecto de quién iba a ser su sujetx de política social a través del Consultorio Inclusivo, y de esta forma construir intervenciones por fuera de los esquemas binarios tradicionales. En el municipio de Morón la construcción e inclusión de sujetxs travestis y trans en el marco del Consultorio Inclusivo tuvo como guía 4 grandes dimensiones: 1) Que haya una política nacional que descentralizó recursos en los municipios para trabajar con esta población, 2) la Ley de Identidad de Género, como gran marco de derechos para implementar el Consultorio Inclusivo, 3) que exista en el territorio una organización social como “Conurbanes por la Diversidad” que lograra sintetizar las demandas de este colectivo y 4) la propia influencia que tuvo el área de Empleo Municipal en el Consultorio Inclusivo.

Tanto en el Ministerio de Salud de la Nación como en el Municipio de Morón, se identificaron vulneraciones históricas ejercidas hacia este colectivo que obturaron el pleno ejercicio del derecho a la salud. A raíz de lo anterior, se construyó y conceptualizó a un sujetx trans y travesti, que no es responsable de esta vulneración, sino que a lo largo de su vida fue encontrándose con diferentes barreras sociales que obturaron el ejercicio de sus derechos.

Finalmente, el sujetx que se buscó construir desde el plano nacional y local estuvo ligado a un paradigma de derechos. En el caso particular del Ministerio de Salud de la Nación, se notó una evolución a lo largo de los años que fue influida radicalmente con la sanción de la Ley de Identidad de Género a nivel nacional. En el Municipio de Morón fue más clara la visión de pensar a trans y travestis desde una perspectiva ligada a los derechos humanos.

A continuación, se analizará la forma en que se pensaron a lxs sujetxs travestis y trans en la política del Seguro de Capacitación y Empleo.

3.2 Construcción de identidades travestis y trans en el Seguro de Capacitación y Empleo

En este apartado se analizará cómo el Seguro de Capacitación y Empleo, pensó a las identidades trans y travestis, en un primer momento, a través de los documentos y resoluciones que dieron origen a esta política social a nivel nacional. En un segundo apartado, se reconstruirá cómo lxs funcionarixs municipales pensaron a travestis y trans a través del análisis de sus representaciones sociales. Al finalizar, se realizará una breve síntesis para poner en diálogo a ambas políticas sociales.

3.2.1 Construcción de identidades travestis y trans en el Seguro de Capacitación y Empleo a nivel nacional

Al igual que el Ministerio de Salud de la Nación, el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación ha producido a lo largo de los años diversos textos que, en un primer momento, buscaron comprender la situación, trayectoria y la construcción identitaria del colectivo travesti y trans en relación con el mundo laboral. A partir de estos documentos, el MTEySS definió los lineamientos del Seguro de Capacitación y Empleo a nivel nacional.

A diferencia del Consultorio Inclusivo que fue una política social pensada y diseñada específicamente para trans y travestis, el Seguro de Capacitación y Empleo era una política existente dentro de la estructura del MTEySS y, por lo tanto, fue ideada para sujetxs de intervención diferentes al colectivo trans y travesti tal como se manifestó en la siguiente cita,

Se ampliaron las políticas públicas de empleo ya existentes que, no habiendo sido diseñadas e implementadas con un enfoque de género y diversidad sexual, debieron ser revisadas y modificadas para poder responder a las condiciones de una población específica excluida (Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, 2015: 2).

Lo anterior, implicó que el MTEySS haya tenido que construir un marco conceptual que justificara la necesidad de ampliar las líneas de intervención originales del Seguro de Capacitación y Empleo. Hay que recordar que el Seguro de Capacitación y Empleo fue una política social que emergió en la crisis del 2001. En un primer momento, lxs sujetxs destinatarixs de la política fueron lxs desocupadxs que eran Jefes y Jefas de Hogar. Gracias a procesos como la sanción de la Ley de Educación Sexual Integral en el 2006, del Matrimonio Igualitario en el 2010 y la Ley de Identidad de Género en el 2012, se fueron creando las condiciones para crear políticas destinadas a satisfacer las demandas de trans y travestis. Tal como se observó en el capítulo anterior, el MTEySS firmó una serie de convenios marco que fueron introduciendo en la agenda estatal nacional la importancia de trabajar con estos colectivos, y los lineamientos fundamentales que debía tener una política destinada a trans y travestis.

Además de estos convenios marco, el MTEySS publicó varios textos entre ellos un documento publicado en 2013 denominado “Guía informativa para sindicatos. Diversidad sexual en el ámbito de trabajo” (Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, 2013) en donde, de manera similar a como hizo el Ministerio de Salud de la Nación, desarrolló conceptos clásicos respecto a las categorías de identidad de género, sexo biológico, orientación sexual, entre otros. Paulatinamente, el MTEySS, decidió abandonar intervenciones binarias a la hora de pensar políticas laborales ya que este marco dejaba por fuera al colectivo trans y travesti.

Siguiendo el recorrido que realizó el MTEySS para incorporar a trans y travestis como sujetxs del Seguro de Capacitación y Empleo, se desarrollaron documentos que buscaron conocer la construcción identitaria de esta población en relación con el mundo del trabajo. Un documento en donde se observó este esfuerzo por entender la construcción identitaria ligada a la dimensión laboral de lxs sujetxs, fue la resolución 331/2013. La misma incorporó nuevas poblaciones que podían incorporarse al Seguro de Capacitación y Empleo. En sus considerandos estableció que,

las personas del colectivo travesti, transexual y transgénero conforman una de las poblaciones más vulneradas de nuestra sociedad, así como también se observa que la mayoría vive en extrema pobreza, posee un bajo nivel de instrucción educativa y de formación para el empleo, y tiene un escaso acceso a las instituciones de salud, todo ello producto del peso de la discriminación y el estigma social que también obliga a una inmensa mayoría al ejercicio de la prostitución como principal medio de subsistencia (Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, 2013).

Por un lado, la resolución enfatizó la extrema vulnerabilidad y pobreza de lxs trans y las travestis en general. De manera particular, se mencionaron las bajas credenciales educativas formales que alcanzó esta población, combinada con la falta de acceso a la formación para el empleo y a las instituciones de salud. Por otro lado, también se buscó poner en evidencia la forma en que los procesos de exclusión de lxs trans y las travestis fueron generando sujetxs marginadxs con escasos vínculos sociales, capacidades organizativas e, incluso, la posibilidad de establecer reclamos, tal como se vio con Novick (2009) en el marco teórico.

En líneas generales, como se viene observando a lo largo de la tesis, el SCyE tuvo como objetivo general alcanzar a la población travesti y trans y generar políticas que garanticen el acceso de esta población al mundo del trabajo. Para cumplir con este objetivo, el MTEySS siguió definiendo al sujetx de intervención del SCyE. Al respecto, se destaca lo siguiente,

Las personas trans se ven afectadas por una alta tasa de desempleo; sobre todo en aquellos sectores que no tuvieron acceso a la educación formal. Esta realidad llevó a la mayoría de las personas trans a someterse a situaciones de explotación sexual o a adherir a sistemas de prostitución como único modelo de subsistencia (Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, 2013: 26).

Por otra parte, las pocas personas trans que tuvieron acceso a un trabajo registrado han denunciado graves situaciones de discriminación, estos hechos claramente atentaron contra el derecho al trabajo, y a la no discriminación en el ámbito laboral. También han manifestado que tuvieron la necesidad de cambiar de empleo a causa de la discriminación motivada por su identidad o expresión de género. Además, incluso en aquellos casos en los que se cumpliese con los años de aportes previsionales, las mujeres trans adultas mayores debían continuar trabajando hasta llegar a la edad de la jubilación fijada para la población masculina” (MTEySS, 2013: 27).

Las citas anteriores me permiten observar varias dimensiones que contribuyeron a delinear el sujetx de intervención planteado por el Seguro de Capacitación y Empleo a nivel nacional. Por un lado, se identificaron barreras sociales que obturaron el efectivo ejercicio de derechos de este colectivo. La principal dificultad que identificó este organismo y por lo tanto, imposibilitó el acceso de trans y travestis en el mundo laboral, fueron los procesos de discriminación ejercidos hacia este colectivo. Lo anterior se vio agravado por las múltiples situaciones de estigma que atraviesan trans y travestis, no sólo en el área laboral sino también de manera general en la educación, salud y vivienda. De esta forma, el MTEySS definió que la transfobia existente en la sociedad se constituyó en la principal barrera que impidió el ingreso de lxs trans y las travestis en el campo laboral.

En las citas anteriores también se cuestionó la noción de empleabilidad, entendiendo que la finalización del secundario no garantiza el acceso a un trabajo digno en trans y travestis. Incluso aquellos casos en que trans y travestis lograron conseguir un empleo formal, tuvieron dificultades para sostenerlo debido al acoso de lxs compañerxs producto del desconocimiento y discriminación hacia este colectivo.

En definitiva, el MTEySS estableció tanto en la resolución que dio origen al Seguro de Capacitación y Empleo como en los documentos antes analizados, que las exclusiones que sufrieron trans y travestis en distintos ámbitos sumado a la falta de políticas estatales, fueron llevando a que este colectivo tenga como un destino obligado el ejercicio de la prostitución, y la realización de changas informales, como las principales vías para obtener ingresos económicos.

En este apartado se analizó cómo lxs trans y las travestis se constituyeron en sujetxs de una política social de empleo de alcance nacional. Se reflejó cómo las políticas sociales atraviesan distintos contextos y, producto de los mismos, se van construyendo distintos sujetxs de intervención. Es importante volver sobre el hecho de que el Ministerio de Trabajo hizo uso de políticas existentes y por lo tanto, tuvo que incorporar nuevas miradas sobre lxs sujetxs que pretendía alcanzar con la ampliación de estas políticas sociales.

Por otro lado, el MTEySS construyó una propia mirada sobre travestis y trans alejadas del paradigma médico hegemónico clásico. De esta forma, se desarrollaron diversos estudios que no sólo visibilizaron las exclusiones en materia laboral, sino que se lograron identificar las principales barreras que imposibilitaron que este colectivo se desarrolle en la sociedad.

No obstante lo anterior, quedan pendientes una serie de interrogantes: uno de los principales logros del diagnóstico para construir el Seguro de Capacitación y Empleo fue identificar la “travestofobia” existente en la sociedad como la principal barrera que tuvo este colectivo para acceder al mundo laboral. Por todo lo anterior, se estableció que si bien es importante que trans y travestis accedan a políticas de formación profesional/laboral, el simple hecho de capacitarse no garantizaba que este colectivo acceda a un puesto de trabajo. Analizando los objetivos generales y específicos del SCyE expuestos en el capítulo II, se identificó que las principales líneas de intervención planteadas por esta política social a nivel nacional fue pensar en estrategias de formación para el trabajo (capacitarse para oficios o finalizar el secundario). Si bien considero importante que el Ministerio Nacional brinde posibilidades de formación, me pregunto lo siguiente: ¿por qué terminar el secundario es garantía de que trans y travestis accedan a un empleo formal? Estos objetivos del SCyE, ¿no reafirman estigmas y refuerzan la noción de que no acceder al mundo del trabajo se debe a que lxs propixs trans y travestis no finalizaron sus estudios?

Relacionado con lo anterior, si la principal causa del no acceso al trabajo es la transfobia existente en la sociedad, ¿no sería pertinente poner el foco de esta política en lxs generadorxs de empleo (empresas, PYMES, etc)?

En el apartado siguiente, se buscará conocer cuál fue la construcción que se hizo en el municipio de Morón de las identidades travestis y trans, a través del análisis de las representaciones sociales de lxs funcionarixs que trabajaron en el SCyE

3.2.2 Identidades travestis y trans en el Seguro de Capacitación y Empleo en Morón desde las representaciones sociales de funcionarixs

De manera similar a como se hizo con la política del Consultorio Inclusivo de Morón, en este apartado se buscará reconstruir las representaciones sociales de quiénes fueron lxs encargadxs de implementar la política del Seguro de Capacitación y Empleo en el municipio de Morón. Se analizaron las entrevistas de trabajadorxs y funcionarixs de la Secretaría de Promoción del Empleo y Economía Social. Como se mencionó en el capítulo anterior, lxs entrevistadxs han sido seleccionadxs porque desarrollaban la implementación del Seguro de Capacitación y Empleo en la oficina central del municipio de Morón y en sus distintas unidades descentralizadas. Asimismo, dichxs trabajadorxs fueron las encargadas de descentralizar la atención de la oficina de empleo en el marco del Consultorio Inclusivo.

En un primer momento, de manera coincidente con lxs funcionarixs entrevistadxs que se desempeñaron en el Área de Salud Municipal, desde el Área de Empleo se destacó la importancia que tuvo poder ampliar lxs sujetxs alcanzadxs en el Seguro de Capacitación y Empleo en Morón. Entre las motivaciones principales para implementar el SCyE, lxs funcionarixs destacaron la prioridad que tuvo el municipio para incorporar poblaciones históricamente excluidas como lxs trans y las travestis. Al respecto señalaron,

Me parece que había una voluntad política de abordar las distintas poblaciones, no sólo la población de diversidad sino también se abordaba la población que salía de la cárcel, a las mujeres en situación de violencia de género. Hubo un trabajo de pensar qué poblaciones aún no habían podido encontrar empleo, y se comenzó a pensar en colectivos estigmatizados como la población travesti. Luego estuvo la voluntad política de pensar una política de empleo que sea inclusiva a todos los vecinos y vecinas de Morón (J.P, entrevista realizada el 28 de abril de 2018).

Consistió en ver cuáles son las poblaciones excluidas y de qué manera el Estado genera los instrumentos que permiten reparar esos derechos (E.N, entrevista realizada el 14 de mayo de 2018).

De acuerdo con lo anterior, se enfatizaron dos aspectos que fueron surgiendo a lo largo de esta tesis. En primer lugar, se volvió a ponderar la voluntad política, algo que no me parece menor, si pensamos que las políticas sociales existen si se encuentran enmarcadas en contextos políticos, económicos y sociales específicos, tal como dice Danani (1996). Por otro lado, se reforzó la idea de que hubo, pese a un contexto económico progresivo en materia de empleo, poblaciones que hasta el 2013 no habían podido acceder al mercado laboral. Si bien la Secretaria de Empleo y Economía Social municipal tenía experiencia en la implementación de políticas laborales destinadas a poblaciones con dificultades de inserción en el campo laboral como el Programa Jóvenes con Más y Mejor Trabajo, programas para mujeres con hijxs, entre otras; lxs entrevistadxs mencionaron que “la gestión de Morón empieza en el 99, pero en materia de inclusión laboral, el trabajo con personas trans no estaba originalmente incluido” (E.N, entrevista realizada el 14 de mayo del 2018). Hubo un primer antecedente concreto de trabajo con el colectivo trans y travesti, mediante el Programa de Inclusión Educativa desarrollado entre 2008 y 2011 que el Municipio de Morón articuló con el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad para la finalización de estudios secundarios en esta población. Aun valorando positivamente lo anterior, no había ingresado en la agenda política municipal la posibilidad de universalizar el abordaje a este colectivo mediante una política laboral. Por todo lo anterior, el SCyE fue una política que posibilitó que el municipio de Morón introdujera desde el departamento del Ejecutivo Municipal, la importancia de trabajar con esta población e, incluso, sirvió para influir a otras áreas como la de salud, tal como se vio en el apartado anterior.

Todo lo anterior se vio reforzado por la siguiente respuesta del entrevistado,

Se buscó poner en agenda, a partir de tener un bagaje previo, acerca de cuáles son las poblaciones excluidas y de qué manera generar los instrumentos del Estado que permitan reparar esos derechos. En segundo lugar, la acción de los organismos representantes de esas personas que fueron encontrándose, en su andar, con gestiones que tienen una visión similar del rol del Estado. Lo que se genera de esa interrelación de esos actores posibilita llevar adelante políticas públicas. Y la puesta en agenda y la movilización por parte de esas organizaciones de cómo generar esos instrumentos (E.N, entrevista realizada el 14 de mayo del 2018).

En la respuesta anterior se entramaron varias dimensiones que me interesan señalar. Por una parte, volvió a reforzarse la importancia de que un Estado local, como el Municipio de Morón, haya podido construir una agenda que incluyó a colectivos históricamente excluidxs. La respuesta del entrevistado anterior, no solo resaltó la importancia de tener una agenda municipal propia sino que rescató las acciones y la historia previa que hizo que la municipalidad pueda llegar a implementar el Seguro de Capacitación y Empleo para personas travestis y trans. Por otro lado, tal como se observó en el desarrollo de la construcción del Consultorio Inclusivo, se mencionó la importancia de que haya habido una organización social como “Conurbanes por la Diversidad” que aportó a la política social, y legitimó el sentido y las acciones del Estado municipal. Entre la Secretaría de Promoción del Empleo y Economía Social y la organización social se mencionaron diferentes estrategias de articulación a lo largo de los años. Al momento de entrevistar al referente de la organización social, comentó que lxs promotorxs del Consultorio Inclusivo fueron sugeridxs por trabajadorxs del área de empleo ya que estaban incorporadxs al Seguro de Capacitación y Empleo. El hecho de que trans y travestis hayan realizado esta tarea de promoción en el marco del SCyE, fue reconocido como la realización de una práctica laboral y por lo tanto, recibieron una contraprestación económica que acompañaba la ejecución de esta tarea.

Con el objetivo de seguir conociendo y analizando los marcos de intervención que posibilitaron abordar a lxs trans y las travestis desde el ámbito local, se consultó a lxs entrevistadxs por qué creían que el SCyE se había implementado en este municipio y no en otros. El entrevistado se explayó de la siguiente manera,

Entiendo que hay una perspectiva ideológica y política de entender cuál es el rol del Estado, y en ese entendimiento, que la reparación en derechos es una de las vías de la acción, en materia de salud, empleo y trabajo. Entendiendo cuáles eran las poblaciones que son más excluidas y tienen mayor dificultad para conseguir un trabajo. Y también al calor de las discusiones que se fueron dando, el devenir de la gestión y de la reparación de esos derechos (E.N, entrevista realizada el 14 de mayo del 2018).

En la cita anterior, se puso en relación la intervención del Estado municipal en materia de empleo con la finalidad de reparar derechos hacia trans y travestis. Asimismo, como fue resaltado en el capítulo anterior, esta reparación de derechos fue posible por la integralidad que tuvo esta política municipal, al trabajar de manera articulada con el Consultorio Inclusivo y la organización “Conurbanes por la Diversidad”. Otra de las particularidades que fueron mencionadas por lxs entrevistadxs J.P. y E.N, fue que el Seguro de Capacitación y Empleo fue implementado de manera descentralizada en las diferentes Unidades de Gestiones Comunitarias distribuidas en las diferentes localidades de Morón. Al consultar las razones de esta descentralización, mencionaron que a veces se tornaba muy difícil que trans y travestis se acercaran a la Oficina de Empleo ubicada en el centro de Morón. Por esto, así como fue destinada una trabajadora para que se desempeñara directamente en el Consultorio Inclusivo de Morón, otrxs trabajadorxs tuvieron su lugar de trabajo en las Unidades de Gestiones Comunitarias del municipio. Al respecto mencionaron que se realizaron distintas actividades de difusión, talleres de inserción laboral, operativos de inscripción al Seguro de Capacitación y Empleo en distintos barrios como Carlos Gardel, Castelar Sur y Morón Sur, territorios periféricos y populares dentro del Partido de Morón.

A través de todo este análisis, se pudo observar cómo lxs entrevistadxs de la Secretaría de Empleo y Economía Social del Municipio de Morón destacaron el proceso por el cual se incluyó a trans y travestis como sujetxs de intervención municipal. En primer lugar, lxs entrevistadxs expresaron que se volvió una prioridad municipal el abordaje de la población travesti y trans, ya que históricamente había sido excluida de la intervención del Estado municipal. En segundo término, destaco cómo lxs entrevistadxs comprendieron que para reparar derechos en esta población debían pensarse intervenciones integrales que excedieran el ámbito laboral. Se reconocieron las múltiples barreras que enfrentó este colectivo históricamente y por lo tanto, la única forma de garantizar sujetxs de derechos fue a través de la mirada interdisciplinaria del ejecutivo municipal.

3.2.3. A modo de síntesis

Todo lo anterior me permitió observar cómo se fueron creando las condiciones para que sujetxs travestis y trans ingresen en la agenda política del MTEySS y el municipio de Morón.

A nivel nacional, la firma de convenios específicos con organismos como el INADI posibilitó conocer a estxs nuevx sujetxs que se intentaba incorporar dentro de las políticas socio laborales del Ministerio de Trabajo. Como se señaló anteriormente, el SCyE no había tenido como sujetxs de intervención a la población travesti y trans originalmente, por esto fue necesario conocer la situación de esta población en el mundo del trabajo. En cambio, el municipio de Morón tuvo como bagaje para la implementación de esta política, el hecho de haber tenido experiencias concretas de trabajo con sujetxs travestis y trans.

Una de las principales coincidencias entre el nivel nacional y el local fue que se lograron identificar las diferentes barreras de exclusión que atravesó este colectivo a la hora de pensar su ingreso en el mundo del trabajo. Por otro lado, el municipio de Morón estableció que si el objetivo final era reconocer y reparar derechos vulnerados a trans y travestis en el mundo del trabajo, debían articular con otras disciplinas y sumar otras políticas municipales en pos de garantizar derechos. Lo anterior fue una de las principales diferencias entre el diseño del SCyE a nivel nacional y a nivel local.

A continuación se hará un resumen de todo el capítulo poniendo en diálogo la construcción de sujetxs que se hicieron tanto desde los Ministerios nacionales como desde el municipio de Morón en ambas políticas sociales.

3.3 Síntesis del capítulo

En primer lugar, me interesa destacar cómo fueron ingresando en la agenda de los organismos estatales los reclamos históricos de la población travesti y trans. Por un lado, el Ministerio de Salud de la Nación decidió realizar un análisis crítico acerca de las propias construcciones y prácticas médico-sanitarias destinadas al colectivo travesti y trans. Se observó que este Ministerio había conceptualizado históricamente a travestis y trans como sujetxs de riesgo y fruto de este análisis, se buscó cambiar esta conceptualización para pasar a reconocer a lxs a integrantes de este colectivo, desde un enfoque de derechos. El Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, si bien tenía experiencia implementando políticas laborales a colectivxs estigmatizadxs y vulneradxs, a través del SCyE, incorporó por primera vez en una política social nacional a población trans y travesti. A diferencia del Ministerio de Salud, no había tenido intervenciones estigmatizantes hacia este colectivo, aunque tuvo que realizar un proceso de aprendizaje sobre las distintas situaciones que atravesaban travestis y trans para poder incluirlxs dentro de lxs sujetxs que abordaba el SCyE.

A nivel municipal, desde un primer momento se pensó a travestis y trans desde un paradigma de derechos humanxs. Además, se puede pensar que la construcción de estxs sujetxs, como sujetxs de intervención municipal, fue producto de varias dimensiones relacionadas: en primer lugar, se encontraba el SCyE y el Consultorio Inclusivo, políticas sociales nacionales que destinaban y descentralizaban recursos en los municipios. En segundo lugar, había una organización social, Conurbanes por la Diversidad, que supo poner en la agenda política municipal la pertinencia y urgencia de trabajar con trans y travestis. En tercer lugar, la Ley de Identidad de Género impactó fuertemente en las prácticas municipales. Por último, el municipio de Morón con la gestión de Lucas Ghi (Frente para la Victoria-Frente de Todos), tuvo una sensibilidad particular para entender al colectivo travesti y trans como una población que requería de la intervención municipal.

En segundo término, existió una diferencia fundamental que se dio entre el nivel nacional y el nivel local ya que, desde un primer momento, desde los ministerios nacionales, se analizaron y propusieron políticas destinadas a trans y travestis de manera desarticulada. Esto quiere decir que si bien el Ministerio de Salud reconoció exclusiones en el ámbito laboral y el Ministerio de Trabajo reconoció exclusiones en el ámbito de salud, no se dieron estrategias de articulación entre ambos Ministerios. En cambio, en el municipio de Morón, se reconoció la importancia de implementar una política de abordajes integrales, que prescribía que las políticas sociales debían dar respuestas de manera conjunta y articulada; independientemente de que cada política social se desarrollara desde diferentes Secretarías temáticas. Si bien lo anterior fue algo que surgió en las entrevistas con lxs funcionarixs, en el próximo capítulo intentaré conocer si lxs propixs sujetxs travestis y trans vivieron al SCyE y al Consultorio Inclusivo como políticas integrales.

Por último, como se observó en el marco teórico con Farji Neer (2013), Pautassi (2013) y Danani (2006), se destaca el paradigma actual que piensa a lxs sujetxs trans y travestis desde un paradigma de derechos humanos. Siguiendo los documentos analizados y las respuestas de lxs entrevistadxs, a nivel nacional y a nivel local, las travestis y lxs trans, se convirtieron en sujetxs de intervención siguiendo este enfoque de derechos. Por esto, la principal inquietud que trataré de responder en el capítulo siguiente es cuál fue la representación que tuvieron trans y travestis acerca de su paso por el Consultorio Inclusivo y al Seguro de Capacitación y Empleo. Es decir, qué tipo de repercusiones subjetivas tuvo en ellxs transitar por estos nuevos espacios institucionales.


  1. Personas que se reconocen en el sexo y género asignados en el momento del nacimiento


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