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4 Después de las políticas

Representaciones de trans y travestis sobre el Consultorio Inclusivo y el SCyE en Morón

Nos estamos construyendo, cada día estoy siendo la mejor versión de mí misma. Somos un gerundio constante: estoy siendo travesti, no te puedo decir a ciencia cierta qué soy. (Marlene Wayar, 2018). Recuperado de: https://bit.ly/3rIe2Jj

En este capítulo se trabajará con el objetivo específico número 3, es decir, se reconstruirán las representaciones sociales de lxs trans y las travestis que participaron del Seguro de Capacitación y Empleo y el Consultorio Inclusivo en Morón. Se analizaron las representaciones sociales respecto a cómo estxs sujetxs representaron y sintieron estas políticas sociales, así como también la evaluación que hicieron respecto a su propio trayecto dentro de estas políticas sociales municipales.

Para este trabajo de campo, entrevisté a 10 personas trans, cuatro de ellas se autopercibieron como travestis, dos como mujeres trans y cuatro como varones trans. El rango etario estuvo comprendido entre los 23 y los 57 años. Respecto a la autopercepción identitaria, las feminidades trans realizaron su transición de género, en su mayoría (N: 4), entre los 12 y 18 años. Solo una, manifestó haber iniciado su transición a los 28 años y la otra entre los 18-24 años. Respecto a las masculinidades trans, la autopercepción trans fue asumida pasando los 20 años, dos de ellos realizaron la transición superando los 30 años. Todas las personas entrevistadas manifestaron conocer la ley de Identidad de Género y, al momento de realizada la entrevista, habían hecho el cambio registral de su DNI según su identidad autopercibida.

Relativo a su lugar de residencia actual, la mayoría (N: 9) vivía en el conurbano bonaerense y una persona se encontraba viviendo en la Ciudad de Buenos Aires.

Respecto a la situación laboral, cinco (50%) se encontraban trabajando; dos lo hacían de manera formal (con aportes a la seguridad social, jubilaciones, etc.) y las restantes realizaban changas esporádicas. Las cinco personas restantes (50%) percibían ingresos a través del cobro de pensiones o el ejercicio de la prostitución.

Respecto a la trayectoria educativa, ocho personas entrevistadas finalizaron el secundario (80%). Con la particularidad de que sólo dos lo habían terminado durante la adolescencia, ya que la mayoría (N: 6) culminó sus estudios secundarios en su adultez (dos de ellas con el Seguro de Capacitación y Empleo). Al consultar las causas del abandono del secundario en su adolescencia, las personas aludieron haber atravesado situaciones de discriminación debido a su identidad de género.

Una de las primeras consultas realizadas consistió en comprender cuál había sido el vínculo con el Estado antes de concurrir al Consultorio Inclusivo o el SCyE. Las respuestas no fueron sorprendentes, ya que antes de estas políticas sociales, la mayoría (90%) habían atravesado situaciones de violencia institucional con diferentes poderes y niveles del Estado.

La particularidad que tuvo el Municipio de Morón, según fue reconocido en el capítulo anterior, consistió en la integralidad del abordaje. Los datos de las entrevistas parecieran confirmar esta afirmación ya que de las diez personas entrevistadas, ocho participaron tanto del Consultorio Inclusivo como de alguna prestación laboral en el marco del Seguro de Capacitación y Empleo. De las dos personas restantes, una participó solo del ámbito laboral (la dimensión sanitaria ya estaba cubierta) y una sólo participó del Consultorio Inclusivo.

De las nueve personas que participaron del Seguro de Capacitación y Empleo, cinco realizaron actividades formativas y de práctica laboral. Lxs cuatro restantes participaron de actividades educativas solamente. Dentro de las actividades de capacitación, se mencionó la finalización de estudios secundarios (tres personas), cursos de peluquería (una persona), cursos de moldería (tres personas), cuidado de niñxs (una persona) y maquillaje (una persona).

De las nueve personas que participaron en el Consultorio Inclusivo, todas hicieron una primera consulta con el médico clínico para luego, y de acuerdo con sus necesidades, hacer uso de los servicios ofertados tales como la hormonización, contención psicológica, participación de espacios grupales, prácticas de laboratorios, etc.

Hay que recordar que con el cambio de gobierno de Cristina Kirchner a nivel nacional y de Lucas Ghi a nivel Municipal, el SCyE se dio de baja a nivel nacional como programa y el Consultorio Inclusivo fue vaciado luego de un año de lucha por parte de la comunidad para garantizar el mantenimiento. Respecto a lo anterior, se preguntó si seguían asistiendo a alguna dependencia del Municipio. De las diez personas, solo dos seguían concurriendo al municipio de Morón. Ambas concurrieron para sostener el tratamiento de hormonización en el consultorio del Barrio Carlos Gardel.

A continuación, se analizaron las representaciones sociales de trans y travestis respecto al Seguro de Capacitación y Empleo y al Consultorio Inclusivo en Morón.

4.1 Representaciones sociales de trans y travestis sobre el Seguro de Capacitación y Empleo y el Consultorio Inclusivo en Morón

Este apartado se decidió dividirlo de la siguiente manera. En una primera instancia, se analizaron las representaciones sociales de lxs trans y las travestis respecto al Seguro de Capacitación y Empleo y al Consultorio Inclusivo en Morón, enfatizando la evaluación que realizaron lxs propixs sujetxs sobre estas políticas sociales. En segundo lugar, se analizaron las representaciones sociales de lxs trans y las travestis haciendo hincapié en los impactos que estas dos políticas tuvieron en las propias construcciones identitarias. Esta división propuesta es pura y exclusivamente con fines analíticos, ya que al momento de las entrevistas ambas dimensiones se encontraron superpuestas en las respuestas de lxs entrevistadxs.

4.1.1 Representaciones de trans y travestis en torno a las políticas

En el apartado sociodemográfico, se observó que la mayoría de lxs entrevistadxs tuvieron un vínculo negativo con el Estado antes de estas políticas, producto de las múltiples situaciones de violencia institucional que atravesaron a lo largo de su vida. A raíz de lo anterior, se consultó cómo recordaban ese primer día que llegaron al Consultorio Inclusivo de Morón o el primer día que se acercaron a la oficina para inscribirse al Seguro de Capacitación y Empleo.

La siguiente respuesta corresponde a una entrevista que fue realizada en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires en dónde me esperaba E. Eme, travesti y actual estudiantx de ciencias de la comunicación. Luego de los primeros mates compartidos en la plaza seca de la Facultad me comentó las primeras sensaciones que tuvo cuando llegó al consultorio inclusivo de Morón,

Me encontré con un dispositivo bastante armado, un grupo con muchas personas del colectivo LGBT. Esa misma gente me acompañó en el proceso. Era todo muy interesante, porque hasta ese momento, yo no había conocido a una persona travesti de esa manera. Era una realidad bastante lejana y eso es lo que me posibilitó el Consultorio, una visión distinta de la realidad porque tomé conciencia de mis opresiones como persona, como travesti, conciencia de que tenía que hacer algo por eso (E. Eme, entrevista realizada el 12 de abril del 2018).

Respecto a la segunda respuesta, la entrevista fue realizada en la casa de un amigo en común. Al igual que la primera entrevistada, S.sos, travesti de unos 40 años, se encontraba estudiando el profesorado de geografía en un Instituto de Formación Docente de Haedo, partido de Morón.

Al principio estaba un poquito nerviosa, pero dije “Se me abrió una puerta”. Era una salida porque uno siempre tiene esa esperanza de hacer un cambio para mejorar su calidad de vida, para sentirse importante en el sentido de que servís para algo. El hecho de no tener que trabajar en la calle u otras cosas que te perjudican en la salud, porque la calle tiene muchos riesgos. Yo conocí muchas chicas que hoy no están vivas y eran jovencitas. Pasaron muchas cosas feas, muchas se mataron, por eso es muy triste la calle. Así que con Diego (referente social del consultorio) yo sentí una esperanza nueva, para mí y para muchas (S. Sos, entrevista realizada el 04 de abril del 2018).

En las primeras respuestas pude destacar dos dimensiones bien marcadas: la primera de ellas fue que se encontraron con políticas bien pensadas y consolidadas. Respecto a lo anterior y de acuerdo a la violencia histórica que ejerció el Estado hacia todxs lxs entrevistadxs, considero fundamental el hecho de que hayan tenido una primera sensación de encontrarse con espacios y con profesionales que lxs respetarxn. Por otro lugar, tal como mencionó S.Sos, una de las palabras más utilizadas para describir este primer día fue el de “esperanza”. De las diez personas entrevistadas, ocho de ellas mencionaron en algún pasaje de la entrevista la expectativa que les provocó asistir a una oficina estatal que no vulnerara sus identidades.

Hubo una coincidencia en las respuestas de todxs lxs entrevistadxs, y fue el recuerdo de haber concurrido a un espacio en donde tuvieron la posibilidad de encontrarse con un otrx en su misma situación. Este encuentro posibilitó múltiples oportunidades: compartir consejos sobre estética, encontrarse con un par con quién contarse cosas y sentirse acompañadxs en los procesos que decidieran atravesar, fueran estos laborales, sanitarios o de otra índole. Sólo para graficar lo anterior, S.Sos señaló lo siguiente,

Los compañeros me recibieron con mucho amor, hasta me ayudaron con plata porque yo no tenía trabajo. Hacía los cursos y mis compañeros me ayudaban, me querían mucho, me respetaban, y sobre todo me acompañaban” (S. Sos, entrevista realizada el 04 de abril del 2018).

De la cita anterior, es necesario detenerse en otra palabra que fue transversal en todxs lxs entrevistadxs que participaron en el Consultorio Inclusivo y el Seguro de Capacitación y Empleo en Morón. La palabra repetida fue la de respeto” y la importancia que tuvo para lxs trans y las travestis que transitaron por estas dos políticas sociales. Este primer sentimiento posibilitó que lxs trans y travestis accedieran, de manera paulatina, a participar de las diferentes actividades que les fueron planteando. Las actividades de las que participaron trans y travestis tuvieron que ver con la realización de cursos de formación profesional a través del Seguro de Capacitación y Empleo, hasta la organización de banderas para promocionar el Consultorio Inclusivo. Lxs entrevistadxs, también sostuvieron que ambas políticas sociales fueron pensadas teniendo en cuenta sus diversas trayectorias e historias personales. Relacionado con lo anterior, a lo largo de la tesis, se planteó que una primera dimensión para pensar las políticas sociales era poder conocer su “direccionalidad” (Grassi, 2003). Tanto en los capítulos donde se analizaron los documentos nacionales de creación de las políticas, como en las entrevistas realizadas a funcionarixs municipales, se destacó la difícil trayectoria de lxs sujetxs trans y travestis en relación con diferentes dispositivos estatales. Según lxs funcionarixs municipales, la primera característica que tuvieron estas políticas en Morón fue generar las condiciones para que lxs trans y las travestis pudieran acceder. Según la respuesta de trans y travestis, no sólo hubo una percepción del sentido de la acción estatal (Grassi, 2003) sino que hubo un discurso coincidente entre lo que dijeron lxs funcionarixs y lo que expresaron quienes participaron del Seguro de Capacitación y Empleo y el Consultorio Inclusivo: que estas dos políticas cambiaron las orientaciones de las políticas sociales del pasado y, por primera vez, se generaron las condiciones para garantizar el acceso a la salud y el trabajo.

A partir de estas primeras respuestas sobre el Seguro de Capacitación y Empleo y el Consultorio Inclusivo en Morón, se consultó acerca de qué aspectos destacaban de ambas políticas sociales. En líneas generales, lxs entrevistadxs sostuvieron la importancia que tuvo la organización social (Conurbanes por la Diversidad) para fortalecer los vínculos entre ellxs. Algunas de las respuestas que dan cuenta de lo anterior son las siguientes:

Había bizcochuelo de Diego (referente de la organización), y muy buena onda con las chicas, los chicos. Estaba la secretaria, Rosa, y todo muy buena onda. No me dejaron de lado como si fuese el nuevo, siempre buscaban charla. Diego hacía preguntas personales tales como cómo me llamaba, de dónde soy, qué iba a hacer allá (H. Ham entrevista realizada el 30 de abril del 2018).

Al principio me costaba sostener el espacio. A mí me pesaba mucho la familia, los hermanos, los abuelos. Siempre tuve, si se quiere, ese cordón umbilical muy atado, digamos. Llegué y me acuerdo de que en la cabeza se me cuestionaron un montón de cosas, sabía que tenía a Ale (pareja) al lado mío, que ese día no me pudo acompañar, pero en la decisión estaba yo solo. Estaba que voy, que me quedo, que me voy. Veía gente y a mí me costaba sociabilizar. Y se me acercó Diego Bochio que me vio ahí, con un pie adentro y otro afuera; no por estar inseguro de mi decisión, sino por no saber si iba a encontrar una contención o alguien me iba a poder entender. Y bueno, Diego fue astuto y me empezó a hablar y tranquilizar, hasta que llegó el momento de pasar a la consulta y ya no tenía miedo. Entré y estaba Pablo (médico) (G. Gas entrevista realizada el 23 de abril del 2018).

Las respuestas anteriores pertenecen a dos varones trans que traían una historia de invisibilización de sus identidades en las diferentes instituciones que habían atravesado: familia, escuela, trabajo, hospitales, entre otras. En el caso de la primera respuesta perteneciente a “H.Ham”, la entrevista fue realizada en una confitería de Almagro donde él trabajaba actualmente como ayudante de cocina. En el caso de la segunda respuesta, G.Gas, la entrevista fue realizada en Almirante Brown también a la salida del trabajo que él desempeñaba como repartidor. Por la historia de estos dos entrevistados, algunas cuestiones que pueden parecer mínimas en otra política social se constituyeron en basamentos y constitutivas de las mismas. Como mencionó H.Ham, que en la sala de espera del Consultorio Inclusivo haya habido un bizcochuelo preparado especialmente para ellxs o qué, como mencionó G.Gas, haya estado Diego (de Conurbanes por la Diversidad) atento a preguntar cómo se llamaban o cómo se sentían, fueron pequeñas acciones que permitieron que trans y travestis se sintieran reconocidxs. Las respuestas anteriores permiten comprender cómo fueron pensadas pequeñas estrategias desde las políticas que contribuyeron a lograr el fin último: garantizar el acceso. Que haya habido un dispositivo armado, en donde se previó esperar a lxs trans y las travestis con un mate o un bizcochuelo, adquiere especial relevancia ya que los espacios estatales que recordaban estas personas eran lugares de maltrato y expulsión. Esto demuestra la forma en que el Municipio de Morón apropió y resignificó tanto el SCyE como el Consultorio Inclusivo, de manera que con muy pocos recursos generaron las condiciones para que las personas que asistían al Consultorio o a la Oficina de Empleo, se sintieran identificadxs y validadxs a través de estos espacios. Estas pequeñas acciones, denominadas por Chaves como miropolíticas (2014), operaron directamente sobre las barreras de acceso y las vulneraciones históricas del colectivo travesti y trans ante dispositivos estatales transfóbicos. Considero que se estableció una estrecha vinculación entre las prácticas de lxs agentes estatales y las historias de lxs trans y travestis, como forma de crear lazos que modificaron la relación de trans y travestis con el Estado municipal. Estas prácticas de lxs trabajadorxs del SCyE y el Consultorio Inclusivo posibilitaron operar directamente sobre las subjetividades de trans y travestis. A raíz de todo lo anterior, se observó cómo se fueron plasmando en el territorio algunos objetivos propuestos por los documentos de creación de los programas, como los analizados en los capítulos II y III, que hablaban de que lxs trans y las travestis puedan acceder a la salud y la educación, con un trabajo articulado que tenía que hacer el municipio con organizaciones sociales de base (Ministerio de Salud, 2010; Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, 2012).

Hasta este momento se consultó a lxs entrevistadxs por los primeros días vividos tanto en el Consultorio Inclusivo como en la Oficina de Empleo en Morón. Con el transcurrir de las entrevistas, mi interés radicó en conocer si una vez que ingresaron a estos dispositivos, sostuvieron su presencia en estas políticas sociales, y las razones esgrimidas para esa permanencia. La mayoría mencionó, en el caso del Seguro de Capacitación y Empleo, la posibilidad que tuvieron de capacitarse y, como contrapartida, haber obtenido un beneficio económico por estas capacitaciones. Respecto al Consultorio Inclusivo, fue mencionada la importancia de haber accedido a un “derecho” que estuvo vedado por muchos años para este colectivo. En el medio del bullicio de la plaza seca de la Facultad de Ciencias Sociales, E.Eme sostuvo que,

Me comentaron cómo era el programa del Seguro de Capacitación y Empleo. Mencionaron que era un apoyo económico de doscientos veinticinco pesos y que se podía ampliar en una capacitación. También me comentaron que eran doscientos veinticinco pesos por el término de dos años, que se ampliaba si hacías una capacitación o un entrenamiento laboral (E.Eme entrevista realizada el 12 de abril del 2018).

Las siguientes dos entrevistas fueron realizadas a travestis: la primera de ellas en un café del barrio de Once y, la segunda, en la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual de la Ciudad de Buenos Aires, actual lugar de trabajo de esa persona. También consultadas por las razones por las que se habían acercado a estos espacios, me dijeron,

Me comentaban que pagaban ciento cincuenta o doscientos pesos y podían estudiar, capacitarse, que era muy bueno. Porque hay muchas compañeras trans que no tienen la posibilidad de estudiar. Recuerdo que Dubi hizo peluquería, Emi también, ambas estaban muy contentas con esos cursos (P. Pel entrevista realizada el 16 de abril del 2018).

Es un Programa que consistía en que puedas terminar el secundario, hacer un curso de capacitación en oficios, tipo administrativa, costura, panadería, Y por hacer esas actividades te pagaban $225 por mes y en el caso de que te capacitaras, se aumentaba a $450 (I.Gut, entrevista realizada el 11 de abril del 2018).

En las respuestas anteriores se observó cómo en el Seguro de Capacitación y Empleo de Morón primó la representación social de ingresar a esta política laboral motivadxs por la contraprestación económica obtenida. Por otra parte, cuando lxs entrevistadxs mencionaron las razones por las que asistieron al Consultorio Inclusivo, se observa una diferencia respecto del Seguro de Capacitación y Empleo, ya que en ningún momento mencionaron un beneficio económico, sino que hablaron de la posibilidad de volver a un espacio en donde se sintieran escuchadxs y contenidxs. Algunas de las respuestas que surgieron son las siguientes:

Me gustó estar en un lugar en donde se me incluyó (P. Pel entrevista realizada el 16 de abril del 2018).

(Fue) la posibilidad de ir a un espacio nuevo que me respete (G. Gas entrevista realizada el 23 de abril del 2018)

Quiero destacar que todxs quiénes asistieron al Consultorio habían pasado por algún hospital o un centro de atención primaria anteriormente y, por lo tanto vivieron situaciones de maltrato y discriminación tal como se viene recorriendo en esta tesis (Ministerio de Salud de la Nación, 2013; ATTTA y Huésped, 2014; INDEC E INADI, 2012). Considero que haber asistido a un consultorio médico que respetara sus identidades, generó representaciones sociales de gran expectativa y de una inmediata identificación con esta política. A diferencia de lo anterior, ninguna de las travestis o trans había asistido a una oficina de empleo con el objetivo de buscar trabajo. Si bien siempre se habló de la exclusión de lxs trans y las travestis respecto a este derecho (Berkins, 2007; INDEC-INADI, 2012; entre otrxs), esta población no intentó acceder al mercado laboral a través de una Oficina Pública de Empleo. Por lo anterior, se observó menor conocimiento y, por lo tanto, menos expectativa respecto al Seguro de Capacitación y Empleo en un principio. Si bien se evidenció que una vez que ingresaron en el SCyE, realizaron cursos de formación y prácticas laborales, el principal motivo de ingreso fue el económico.

Otra de las diferencias que encontré en las respuestas de trans y travestis fue la forma en la que se implementó cada una de estas políticas. Resulta importante recordar que el Consultorio Inclusivo fue una política creada desde cero tanto a nivel nacional como municipal, por lo que el espacio físico, la forma de promoción y atención, estuvo pensada específicamente en relación con la trayectoria e historia de lxs trans y las travestis. Lo anterior, según lxs entrevistadxs, pudo verse en la forma en la que se armó el Consultorio, y que terminó constituyéndose como un espacio de encuentro, escucha y aprendizaje. Más allá de que el principal objetivo era la atención médica, se brindaban talleres de capacitación, se pasaban documentales, se compartían meriendas y se compartían momentos lúdicos. Estas propuestas generaron que el Consultorio Inclusivo no sea solo un lugar de atención sanitaria sino que se constituyó, según lxs propixs entrevistadxs, en una política en la cual encontraron un espacio en donde “mirarse”.

En cambio, el Seguro de Capacitación y Empleo era una política laboral que funcionaba en la oficina de empleo municipal, previamente constituida. Si una travesti o trans quería inscribirse en esta política, debía concurrir al mismo espacio físico en donde también eran orientadxs vecinxs en búsqueda de empleo de todo el municipio de Morón. En esta oficina asistían personas que cobraban el seguro de desempleo, un emprendedor que iba a la oficina a buscar financiamiento para su proyecto, o lxs trans y travestis que se iban a anotar al Seguro de Capacitación y Empleo. Si bien todxs lxs entrevistadxs manifestaron haber sido tratadxs con respeto, no hubo actividades ni talleres que generaran el deseo de “quedarse en ese espacio”. Por todo lo anterior, si el Consultorio Inclusivo se convirtió un espacio que podían y querían “habitar”, el Seguro de Capacitación y Empleo se tornó un espacio en donde anotarse para una política determinada.

Una vez entrado en un terreno de confianza con lxs entrevistadxs, se observaron ciertas representaciones sociales que expusieron problemas o dificultades con las que se encontraron en el Seguro de Capacitación y Empleo y en el Consultorio Inclusivo de Morón.

4.1.2 Aprendizajes en torno al Consultorio Inclusivo en Morón

Respecto al Consultorio Inclusivo, lxs entrevistadxs mencionaron varias dimensiones a tener en cuenta: la articulación entre los efectores de salud, la falta de recursos de la política o la continuidad de estos dispositivos con los sucesivos cambios de gobierno. En primer término, E.Eme mencionó,

Creo que para mejorar hay que poner un equipo que tenga una dedicación de horas, que haya más insumos, más psicólogas, más médicos, que se sume más gente. A la vez que haya un presupuesto acorde para sostener eso en el tiempo. Que haya promotoras, que fue lo que se cortó cuando cambió la gestión (E.Eme, entrevista realizada el 12 de abril del 2018).

Esta primera respuesta mencionó un tema clave para cualquier política social y es el tema del presupuesto. Una particularidad del Consultorio Inclusivo, es que si bien el Municipio de Morón destinó profesionales de diversas áreas para lograr la atención integral e interdisciplinaria en el Consultorio Inclusivo, el médico generalista era financiado a través de un subsidio que recibió la organización social “Conurbanes por la Diversidad”. Como mencionó la entrevistada, la gestión del intendente Ramiro Tagliaferro (del partido político CAMBIEMOS) a partir de diciembre de 2015, discontinuó la política y no siguió financiando ninguna de las actividades propuestas por el Consultorio Inclusivo. Por una parte, considero que debió establecerse en el presupuesto municipal, una partida específica para el desarrollo de estas actividades sin depender de un subsidio de un Ministerio Nacional. No obstante, al momento en que sucedió el cambio de gestión, el subsidio del Ministerio de Salud de la Nación podría haber sido gestionado por Ramiro Tagliaferro y no lo hizo porque no existió la voluntad política de implementar este tipo de acciones. En el caso de la entrevistada, pudo continuar su tratamiento en un hospital de la Ciudad de Buenos Aires pero, sin lugar a duda, este punto se convierte en uno de los más problemáticos. Como se viene relatando hasta el momento, trans y travestis que participaron del Consultorio Inclusivo, por primera vez, habían encontrado un espacio sanitario que no sólo respetaba sus identidades sino que muchxs accedieron a prestaciones como la hormonización, asistencia psicológica o un espacio de encuentro. Más allá del financiamiento o el cambio de gestión, quiénes fueron perjudicadxs han sido lxs trans y las travestis ya que, por primera vez, habían encontrado un espacio en donde alojar sus demandas.

En otro sentido, siguiendo con los problemas identificados en el consultorio inclusivo, A.An, varón trans de unos 45 años, quién se enteró por un grupo de facebook que existía el consultorio inclusivo, mencionó ciertas problemáticas producto de la desarticulación entre distintos niveles de salud. En la entrevista realizada en un café de Escobar, ponderó el hecho de haber podido acceder al tratamiento de hormonización en el municipio de Morón aunque resaltó lo siguiente,

El hecho de que te dan las consultas y te las tenés que hacer sí o sí en Morón. Yo vivo en Escobar y si vengo con órdenes de Morón, acá en los hospitales me ponen miles de trabas para atenderme (A. An, entrevista realizada el 11 de mayo de 2018).

La respuesta anterior deja entrever un problema clásico en las políticas sociales y, en particular, en las políticas sanitarias, y es la articulación que se da entre los distintos niveles y efectores del sistema de salud. Como se mencionó en el capítulo anterior, el hospital de Morón no contaba con todas las especialidades que demandaban lxs trans y las travestis. Por esta razón, el médico del Consultorio Inclusivo debía derivar a otros efectores de salud para que puedan realizarse diferentes prácticas. Si bien varixs entrevistadxs mencionaron que hubo por parte del Municipio y, sobre todo, por parte del referente de la organización social, la voluntad de articular con otros efectores, hay que recordar que esta política es de orden nacional y que su implementación evidenció la falta de articulación para garantizar la integralidad en el abordaje. En la respuesta anterior, también se evidenció un factor que fue común al resto de lxs entrevistadxs y es cómo los itinerarios sanitarios marcan la vida de las personas trans y travestis (Braz, 2014). En el caso particular del Municipio de Morón, se observó en los capítulos II y III, que el consultorio inclusivo no contó con todas las especialidades médicas que demandaron lxs travestis y trans. Asimismo, hasta que no se reglamentó el artículo 11 de la Ley de Identidad de Género (que sucedió en 2015), el Consultorio Inclusivo no contó con las hormonas que muchxs sujetxs demandaban. Todo lo anterior, expresó la naturalización de una práctica extendida en este colectivo y fue la necesidad de realizar viajes por múltiples efectores de salud para acceder a las prácticas médicas-sanitarias que necesitaban. Sin embargo, la mayoría de lxs entevistadxs no vivían esta situación como un problema, lo que denotó un acostumbramiento y hasta una resignación, de tener que atravesar estos itinerarios terapéuticos, para ejercer correctamente su derecho a la salud.

Por otra parte, Ham, también concurrió por la hormonización, y al no poder seguirla, tuvo que realizar su tratamiento en el hospital Durand. Al respecto Ham señaló,

Que sean más especializados los médicos. Me llegaban los rumores que era clínico el médico, te derivaba a laboratorio pero veía tu vida con los ojos de un médico clínico. Faltaba la parte de endocrinología, por eso no pude conseguir las hormonas (Ham, entrevista realizada el 30 de abril del 2018).

En esta última respuesta, surgió en la representación social del entrevistado que el médico no era lo suficientemente especializado para trabajar con él. Por una parte hay que señalar que el resto de lxs entrevistadxs remarcaron la idoneidad del médico pero, en este caso, se trataba de un varón trans que tenía intenciones de hormonarse y no encontró en el consultorio los recursos (ni la especialidad, ni las hormonas) para hacerlo.

Otra dificultad remarcada fue que el Consultorio Inclusivo funcionaba los días viernes de 15 a 17 hs. Por lo tanto, en muchas de las respuestas surgió la necesidad de que este espacio pudiera funcionar con mayor oferta de días y horarios,

Tendría que ser algo de más horas y más días, donde tenga la herramienta de que el lugar existe, no como centro cultural pero que sepa que tiene anclaje ahí. Que si una chica tiene un problema un martes a las dos de la tarde, no tenga que esperar a viernes a las cinco de la tarde para que alguien la ayude (G. Gas, comunicación personal, 23 de abril del 2018).

Recapitulando las dificultades anteriores, en el capítulo II se mencionó que uno de los objetivos específicos del Consultorio Inclusivo (Ministerio de Salud, 2013) era la mejora del acceso y la calidad de la atención médica. Por una parte, creo que hubo grandes avances en cuánto a garantizar el acceso al Consultorio Inclusivo. Al respecto, se pensaron ciertas particularidades para la puesta en marcha de esta política que generaron un “boca en boca” que posicionó a este Consultorio como un espacio de referencia en zona oeste. Por otro lado, hubo en términos generales, una representación social positiva, de haber sido tratadxs con respeto y en un espacio con gran profesionalidad. No obstante, para pensar intervenciones sanitarias de calidad es pertinente mencionar que cualquier política social debe garantizar una coordinación entre los distintos efectores de salud, la especialización de sus profesionales, la amplitud de los horarios de atención y, por sobre todas las cosas, la garantía de tener continuidad en el tiempo más allá de las gestiones de gobierno.

4.1.3 Aprendizajes en torno al SCyE en Morón

Respecto al Seguro de Capacitación y Empleo hubo ciertas dificultades manifestadas por trans y travestis en torno al Seguro de Capacitación y Empleo,

Era muy poca plata, muy precario en cierto sentido. Creo que había que estar muy decidida para ingresar. Como travesti tenés a la prostitución que es mucha plata, así que había otras chicas que no querían hacer ese esfuerzo. En mi caso fueron muchos años de prostitución y estaba decidida a hacer el cambio. Entonces creo que debería ser un poco más de plata, porque si no, no ingresabas. (I.Gut, entrevista realizada el 11 de abril del 2018)

En la respuesta anterior, la entrevistada pone en tensión lo que se fue observando a lo largo de la tesis, la insuficiencia del monto dinerario que se brindaba por la realización de las actividades previstas por la política. En segunda instancia, surge como representación latente, la idea de que si lxs trans y las travestis no ingresaban al Seguro de Capacitación y Empleo era porque no tenían la seguridad y el acompañamiento para hacerlo. Múltiples son las barreras sociales, culturales y económicas que perjudican el acceso a derechos en este colectivo (Berkins, 2007) y las posibilidades de sostener un programa de empleo, como el que se está analizando.

Por otra parte, siguiendo con las dificultades, lxs entrevistadxs mencionaron algunas barreras en las actividades propuestas por esta política,

Era de 9 a 13, cinco días. Lo que hacías era encuestas socio habitacionales, para las cuales una tenía que viajar, a veces a la UGC6 que es en Morón Sur. Tenías que hacer las encuestas, el trabajo era re lindo, yo lo re disfrutaba, lo único es que sentía que era mucho para poca remuneración y que las condiciones no eran las adecuadas, existía esa contradicción. Y por otro lado pensaba que podía pasar, que si uno hacía el trabajo bien, quedara efectivizada.” (E. Eme, entrevista realizada el 12 de abril del 2018)

Es dable recordar que una de las actividades previstas por el Seguro de Capacitación y Empleo era la realización de una práctica laboral, similar a una pasantía. En la cita anterior, se vuelve a notar cómo se expresó el malestar por la insuficiencia del monto recibido por la realización de la práctica laboral y se agrega una variable más: la expectativa que se generó en este colectivo acerca de la posibilidad de ser contratadx una vez finalizada la práctica laboral. Si bien fue fundamental para lxs entrevistadxs realizar este tipo de práctica, se corrió el riesgo de no contemplar las expectativas de un colectivo que históricamente tuvo vulnerado su ingreso al mercado de trabajo. No obstante lo anterior, quiero destacar que cuando se analizaron los itinerarios laborales dentro del Seguro de Capacitación y Empleo, de las cinco personas que realizaron la práctica laboral hubo dos que fueron efectivizadas como trabajadorxs dentro de la planta temporaria municipal.

Nacionales (Salud y Trabajo), que no generaron ningún tipo de articulación

En otro sentido, Grassi (2003) planteó que las políticas sociales en la década del `90 tuvieron la particularidad de asumir un carácter focalizado en poblaciones específicas. Esta focalización, fue combinada con el hecho de que las mismas fueran diseñadas por diferentes Ministerios Nacionales que no generaron ningún tipo de estrategia de articulación para lograr una mejor llegada a las poblaciones “beneficiarias”. Lo anterior tuvo como correlato que lxs sujetxs tuvieran que asistir a diferentes ventanillas del Estado con el objetivo de captar recursos. Esta desarticulación en las políticas, la focalización en los recursos y el contexto económico fue lo que Grassi denominó “la nueva década infame”. En coincidencia con lo anterior, el SCyE y el Consultorio Inclusivo también fueron políticas diseñadas por dos Ministerios para mejorar el impacto de las mismas tal cual se observó en el capítulo II. Asimismo, estuvieron focalizadas en un grupo estrictamente definido como es el colectivo trans y travesti. Por todo lo anterior, me interesó preguntar como impactó en travestis y trans el hecho de que se implementaran en el territorio de Morón políticas diseñadas por dos Ministerios Nacionales, sin ningún tipo de conexión previa. ¿Implicó que sujetxs trans y travestis tuvieran que ir por diferentes ventanillas estatales? ¿este tipo de diseño planteó en los sujetxs una fragmentación, tal cual lo planteó Grassi? En las respuestas analizadas se expresó que si bien el Seguro de Capacitación y Empleo y el Consultorio Inclusivo eran políticas implementadas por Secretarías diferentes y con equipos técnicos distintos, funcionaron para lxs entrevistadxs, en los hechos, como una sola política integral.

Llegabas al consultorio, y estaba Juliana del área de empleo ofreciéndote actividades para hacer dentro del Seguro. Eso me gustó, no me lo esperaba. (G. Gas, entrevista realizada el 23 de abril del 2018)

Yo conocí el consultorio cuando me ofrecieron hacer una pasantía. Había hecho cursos de peluquería, cuidado de niños, y trabajar en el consultorio fue una de las mejores cosas que me pasó. Promocionaba las actividades, estaba con las chicas (G.G, entrevista realizada el 05 de mayo del 2018).

Lo anterior es uno de los aspectos relevantes que se encontraron porque demuestra que se pueden implementar dos políticas nacionales surgidas desde diferentes Ministerios nacionales, sin ninguna vinculación previa, pero que por la propia realidad en la implementación municipal son reinterpretadas y desarrolladas de manera diferente a su diseño original. Cuando se entrevistó a lxs funcionarixs de las áreas de salud y de empleo del municipio de Morón, se mencionó como un avance del municipio, el hecho de tener una concepción de abordajes integrales de las problemáticas sociales. En este sentido, me permito disentir con Grassi en el hecho de que puede haber un diseño de política focalizada e, incluso, implementada por Ministerios Nacionales diferentes, pero que en los sentires de lxs sujetxs, pueden ser representados socialmente como una sola política, en tanto y en cuanto, la implementación resuelva los problemas del diseño. De acuerdo con lo anterior, hay algunos datos que reflejan estas articulaciones en términos concretos. En primer lugar, en términos cuantitativos, de la totalidad de lxs entrevistadxs, el 80% concurrió tanto al Seguro de Capacitación y Empleo, como al Consultorio Inclusivo. Por todo lo anterior, se expresa como un dato positivo que un mismo Municipio pueda garantizar de manera integral derechos relativos al campo sanitario y al campo laboral de manera conjunta, tal cual fue expresado por lxs entrevistadxs.

En otro sentido, retomando algunos planteos que surgieron en el marco teórico y en los capítulos del trabajo de campo, fue destacado por varixs autorxs (Casal y Pugliese, 2009; Farji Neer, 2016; Boy, Rodríguez y Pedrani; 2017) que en ciertas políticas sociales existe un esfuerzo desmedido de parte de lxs trabajadorxs que implementan políticas para el colectivo LGBTI+, sin tener un compromiso institucional que garantice que estas políticas funcionen más allá de estos esfuerzos individuales. En contraposición y siguiendo las representaciones surgidas en lxs trans y travestis, pienso que fue un gran logro pensar al Seguro de Capacitación y Empleo y al Consultorio Inclusivo de manera articulada e impulsada por las autoridades de la propia gestión municipal.

Por otro lado y relacionado con algunos planteos expresados en el marco teórico, es dable señalar, la forma en la que se pudieron articular en un mismo municipio medidas distributivas y de reconocimiento, tal como lo plantearon Fraser (2009) y Rapisardi (2009). Por un lado, el Consultorio Inclusivo fue una acción concreta, que pensó la forma en que trans y travestis accedían al derecho a la salud desde la reivindicación de su construcción identitaria y comunitaria. Por otro lado, el Seguro de Capacitación y Empleo acompañó este proceso de reconocimiento, brindando una prestación dineraria por las actividades formativas y laborales que realizaron trans y travestis. De esta forma, se observó una complementariedad entre la dimensión del reconocimiento y la dimensión de la redistribución.

4.1.4 A modo de síntesis

Este apartado ha tenido como objetivo analizar cuáles fueron las representaciones de lxs trans y travestis respecto al Consultorio Inclusivo y al Seguro de Capacitación y Empleo en Morón.

En primer lugar, se observó que ambas políticas fueron representadas socialmente por lxs trans y las travestis como iniciativas estatales que lograron su objetivo principal: garantizar el acceso a la salud y el trabajo (Ministerio de Salud de la Nación, 2013; Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, 2013). Como se analizó en la respuesta de lxs entrevistadxs, el Municipio logró desarrollar miropolíticas en los términos en que los plantea Chaves (2014), que contribuyeron a generar un sentido de pertenencia e identificación con estas políticas. Si bien se observó un sentimiento de identificación mayor en el Consultorio Inclusivo respecto al Seguro de Capacitación y Empleo, ambas políticas implementadas conjuntamente por el municipio de Morón, marcaron un camino para la reparación de derechos en este colectivo.

En segundo lugar, aparecen ciertas similitudes y diferencias entre el Seguro de Capacitación y Empleo y el Consultorio Inclusivo según las respuestas de trans y travestis. En primer lugar, ambos espacios fueron sentidos como lugares de respeto y como una plataforma desde donde pudieron realizar actividades que les fueron vedadas históricamente. No obstante, el Consultorio Inclusivo fue sentido por lxs trans y las travestis como un espacio que cumplió con un objetivo que excedió el derecho a la salud ya que, como se observó en las respuestas, fue sinónimo de encuentro, escucha y contención. Asimismo, hay una diferencia en cuanto a las expectativas que tienen lxs trans y las travestis sobre ambas políticas. Si el Seguro de Capacitación y Empleo fue representado socialmente como una política que les brindaba ciertos beneficios económicos o la posibilidad de realizar alguna actividad formativa, el Consultorio Inclusivo, fue vivido y representado por lxs entrevistadxs como una política desde donde podían saldar deudas pendientes, de un pasado que lxs excluyó. En este sentido, hubo una diferencia conceptual en las expectativas que trans y travestis tuvieron acerca de estas políticas, que pueden explicarse por la concepción acerca del rol del Estado en materia sanitaria y laboral. En el primer caso, la salud es un derecho que lxs trans y las travestis exigían claramente al Estado municipal, sobre todo luego de la Ley de Identidad de Género. En cambio, el rol del Estado respecto a la promoción del acceso al trabajo, no surgió como una demanda latente en las representaciones sociales de lxs entrevistadxs en un primer momento y, por lo tanto, el Seguro de Capacitación y Empleo generó menores expectativas en trans y travestis.

En tercer lugar, en las entrevistas se expresaron algunas problemáticas en torno al Consultorio Inclusivo y al Seguro de Capacitación y Empleo. Respecto al Seguro, surgió algo que fue expresado en el capítulo II cuando se entrevistó a lxs funcionarixs del Área de Empleo de Morón relativo a la insuficiencia en la prestación económica que brindaba el programa a cambio de la realización de alguna actividad. También, respecto a las actividades que podían realizar, aquellas que despertaron mayor ponderación fueron las prácticas laborales. En todxs lxs entrevistadxs que realizaron estas actividades, se valoró el hecho de haber atravesado una experiencia laboral, aunque se puso en discusión que, una vez finalizadas, no fueron contratadxs de manera formal. En relación con el Consultorio Inclusivo, también se observaron ciertas dificultades que habían sido señaladas en las entrevistas que se realizaron a lxs funcionarixs de salud, relativas a las falencias que había habido en torno a la articulación con diferentes efectores y niveles de salud. Asimismo, en el tiempo que duró la ejecución del programa se destacó que hubo algunas especialidades que no fueron incluidas como, por ejemplo, el servicio de endocrinología.

Por último, se tornó fundamental la representación social acerca de la integralidad que tuvieron estas dos políticas para lxs trans y las travestis. Como se expresó en los documentos analizados en diversas partes de esta tesis, tanto en el Seguro de Capacitación y Empleo como con el Consultorio Inclusivo hubo una intención de generar “políticas diferenciales, justas y equitativas” (Ministerio de Salud, 2013: 7). Si bien estas políticas no pueden considerarse integrales desde su diseño, ya que los Ministerios Nacionales no generaron articulaciones entre sí, considero que la apropiación e implementación municipal a través de la estrategia de abordajes integrales fue uno de los mayores logros. Independientemente de si la persona acudía a la Oficina de Empleo o al Consultorio Inclusivo, el profesional responsable que orientaba y guiaba tenía una mirada integral de la trayectoria de esxs sujetxs. El haber podido combinar medidas redistributivas y de reconocimiento (Fraser, 2009) es un primer paso para pensar en una nueva lógica de atención estatal borrando límites entre Secretarías temáticas (como las de empleo y salud) y fortaleciendo la integralidad de las políticas sociales. En última instancia, se generó en los sentires de trans y travestis una sensación de estar, por un lado, cumpliendo con el objetivo de ir hacia un camino de redistribución, combinado con acciones de reconocimiento, algo que según varixs teóricxs como Dubet 2014), es de imposible cumplimiento.

A continuación, se analizarán las entrevistas realizadas con el objetivo de reconstruir cómo el Seguro de Capacitación y Empleo y el Consultorio Inclusivo de Morón impactaron en las identidades travestis y trans.

4.2 Representaciones sociales en torno a los procesos subjetivos

A lo largo de la tesis, se analizó que el relato que pensó a trans y travestis fue monopolizado, en un principio, por el campo de la medicina, lo que contribuyó a construir una mirada patologizante de sus identidades. En la actualidad, cuando se piensa en el colectivo travesti y trans, no sólo se piensa en la mirada médica sino que se busca conocer a este colectivo a través de diferentes dimensiones. Uno de los interrogantes que me ocupa en esta tesis es cómo trans y travestis se relacionaron con dos políticas sociales: el SCyE, destinada a reparar derechos en acceso al mundo del trabajo y el Consultorio Inclusivo, pensada para reparar derechos en el acceso a la salud. Por todo lo anterior, en este apartado me interesa analizar cómo fue el proceso de apropiación de lxs trans y travestis del Seguro de Capacitación y Empleo y el Consultorio Inclusivo; y cómo esta apropiación incidió o no en la forma en que se autoperciben. Algunos de las interrogantes que busco responder es si trans y travestis lograron autopercibirse como sujetxs de derechos, y conocer las representaciones respecto al acceso en estas políticas. Dichas representaciones, ¿están en relación con el paradigma de derechos humanos?

En un primer momento analicé las respuestas en torno al Consultorio Inclusivo y, en una segunda parte, me adentré en las respuestas en torno al Seguro de Capacitación y Empleo.

4.2.1 Apropiaciones en torno al Consultorio inclusivo de Morón

Cuándo lxs trans y las travestis entrevistadxs respondieron mi pregunta respecto a qué significó participar del Consultorio Inclusivo de Morón, aparecieron de forma reiterada las siguientes palabras: familia, encuentro, contención. Como se señaló anteriormente, E.Eme, actual estudiante de la carrera de Ciencias de la Comunicación, al momento de acceder al Consultorio Inclusivo se encontraba haciendo su transición de género. Ella comentó,

Era un espacio re lindo, compartíamos historias, charlábamos, compartía mi historia y escuchaba otras. Una de las primeras que me acompaño fue Rubí, que fue la que me aconsejó y acompañó, que era una promotora del Consultorio, ella y otra que se llamaba Sol. Ellas me aconsejaron tanto estética como emocionalmente, para llevar a cabo el proceso, ya que después la que cumplió ese rol fui yo. A las personas nuevas que entran se les realizaba un acompañamiento y se trataba de escucharlas básicamente. (E. Eme, entrevista realizada el 12 de abril del 2018)

En el relato anterior, se observa cómo el Consultorio Inclusivo fue vivido como un lugar de encuentro con otrxs. La entrevistada asistió al Consultorio Inclusivo en el mismo momento que hacía su transición identitaria y, como ella misma relató, su expectativa inicial había sido que un médico le recete el tratamiento adecuado para la hormonización. No obstante, gracias al compromiso de los equipos interdisciplinarios y al referente de la organización social, el participar del Consultorio implicó muchas más cosas que la prescripción médica de las hormonas. Como se pudo observar en la cita anterior, haberse encontrado con otras travestis en este espacio significó un aprendizaje no sólo de cuestiones estéticas, sino de un acompañamiento emocional que esta persona no encontraba en otros espacios (familia, amigxs, etc.).

A medida que se fueron entrecruzando las respuestas de lxs entrevistadxs, se logró dar cuenta de cómo los espacios propuestos por estas políticas dejaron de ser expulsivos, para convertirse en lugares donde se fortaleció la propia autopercepción identitaria. Así lo señala P.Pel, entrevistada de unos 50 años aproximadamente, quién ejerció la prostitución por muchos años. La misma relató las múltiples situaciones de exclusión sufridas en diferentes ámbitos, entre ellos en instituciones de salud, y cómo, en contraposición, el Consultorio Inclusivo le permitió ir resignificando estas experiencias pasadas,

Me encontré con una familia, una unidad. Yo tenía un concepto de un hospital y de un consultorio, de pasillo, de cara triste y fría, de cada uno en su mundo, que iba a ser atendida por el médico y cada uno se iría. Pero cuando llegué fue todo brazos abiertos, me saludó todo el mundo. Me atendí con Pablo (médico) pero además hubo mates, diálogo, una fraternidad, una unidad y una camaradería muy importante que hizo Diego (organización social) en esos tiempos (P. Pel, entrevista realizada el16 de abril del 2018).

A nivel individual, todxs lxs entrevistadxs mencionaron una situación de discriminación en diferentes consultorios médicos a lo largo de su vida. Las respuestas anteriores, evidenciaron como esa política fue cambiando las propias representaciones sociales de trans y travestis respecto al acceso a la salud. Es dable resaltar que este tipo de representaciones positivas respecto al Consultorio Inclusivo de Morón, también fue producto de acciones deliberadas y pensadas por los responsables de la política social para lograr que el Consultorio Inclusivo fuera un espacio de aprendizaje y se sostuviera en el tiempo. Lxs entrevistadxs mencionaron que,

El espacio era creativo, lindo, había charlas, recreación, se hacían folletos, dibujos y merendábamos todos juntos como forma de compartir. Más allá de las cuestiones básicas del cuidado, como dar preservativos, que era lo principal” (S. Sos, entrevista realizada el 04 de abril del 2018).

Había psicólogas (al haber psi, ya no es sólo médico el espacio) que hacían dinámicas para que nos entretuviéramos, veíamos cine. También fueron chicos de Fundación Huésped que nos capacitaban sobre los cuidados. Y las chicas de género que nos asesoraban sobre otras cuestiones (P. Pel, entrevista realizada el 16 de abril del 2018).

Como se analizó en el capítulo anterior, la particularidad que tuvo el Consultorio Inclusivo de Morón es que dentro del mismo, trabajaban interdisciplinariamente trabajadorxs de la Secretaría de Empleo, de la Dirección de Género, del Programa de Abordaje de Padecimiento Humano, entre otrxs profesionalxs y dispositivos municipales. Lo anterior hizo que fueran pensadas estrategias de intervención de manera conjunta para que las personas que asistían al consultorio lo sostuvieran en el tiempo.

A medida que fui ganando en confianza con lxs entrevistadxs comencé a observar cómo estos espacios habilitaron el desarrollo de otros atributos en sus autopercepciones, en personas que históricamente tuvieron vulnerado su derecho a la salud. H. Ham, varón trans de unos 22 años, relató que nunca se había relacionado con feminidades trans ni masculinidades trans. La estrategia desarrollada a la largo de su vida, tuvo que ver con invisibilizar su identidad para no “llamar la atención” y así evitar sufrir situaciones de discriminación y de posibles violencias. Él manifestó que,

Después más que nada iba para chusmear con las chicas. Nos llevábamos bien, nos juntábamos siempre en la plaza de Morón. Había una relación que se daba ahí y continuaba después del consultorio. Íbamos a fiestas, a cumpleaños. Cuestión que se creó algo más aparte del consultorio” (H. Ham, entrevista realizada el 30 de abril del 2018).

En el testimonio anterior se observó cómo el Consultorio Inclusivo comenzó a tener impactos claros en términos de relaciones sociales. La construcción de lo vincular entre las propias personas travestis y trans fue una de las dimensiones que se evidenciaron como positivas en las respuestas de lxs entrevistadxs, aun habiendo sido ignorado en los objetivos generales y específicos planteados por el Consultorio Inclusivo (Ver Capítulo II). Muchxs de lxs entrevistadxs manifestaron haber tenido una relación conflictiva con otrxs trans y travestis a lo largo de su vida, por lo que estos primeros sentimientos de identificación entre ellxs, adquieren una relevancia especial en la política del Consultorio Inclusivo.

Por otro lado, G, Gas, varón trans de unos 40 años, mencionó que el escuchar otras historias de personas trans posibilitó muchas más cosas que las esperadas originalmente cuando concurrió al Consultorio Inclusivo de Morón,

En el Consultorio conocí la necesidad, obviamente muy parecida a la mía, necesidad de pasar por la prostitución, para comer, sobrevivir, ser violentadas. Porque siempre yo tuve mucho miedo que me reconocieran en la calle en su momento, me movía como lesbiana para evitar que me agredieran, me pegaran y me violaran. Pero como un varón trans también, pero dije “La puta, no estoy tan expuesto como ellas”. Conocí a Emily, a Sol, a Penélope, a Cuca (Cuca es lo más). También aprendí, me di cuenta de que eso también ayuda a sacar eso que todos tenemos, esa mirada del otro tan burlista, si se quiere hasta media facha, dirigirse peyorativamente hacia las chicas, pero en el Consultorio aprendí a limar esa parte. Yo creo que hace diez o quince años atrás no hubiera caminado con ninguna de ellas por la calle” (G. Gas, comunicación personal, 23 de abril del 2018).

Esta respuesta demuestra algo que fue señalado por varixs de lxs entrevistadxs, relativos a cómo el Consultorio Inclusivo amplió el marco de sentido y de comprensión de diferentes realidades. G.Gas contó que antes de concurrir al consultorio intentó alejarse, tanto de varones trans como de travestis y mujeres trans, por temor de que reconocieran su propia identidad. Como se observa en la respuesta, el entrevistado contrapuso su propia experiencia de exposición con la de otras travestis del consultorio y se encontró que, más allá de diferencias puntuales, tenían historias de vidas similares, signadas por situaciones de violencia y discriminación. Lo anterior, generó en el entrevistado una identificación que lo sorprendió positivamente.

Por último, el Consultorio Inclusivo posibilitó el surgimiento de nuevas dimensiones e intereses personales. Un efecto no previsto de la política fue el despertar en muchas de estas personas la “necesidad” de militar por sus derechos. Relativo a lo anterior, cuando en la entrevista se pidió que se presentaran, seis de lxs entrevistadxs lo hicieron como activistas/militantes de la diversidad sexual. El hecho de que se hayan presentado como activistas, me generó la necesidad de preguntar en qué momento sentían que había surgido este activismo (si era posible identificarlo). Al respecto, también consulté qué significaba ser activistas, y cómo surgió este deseo de “militar” por los derechos de la diversidad sexual. Al respecto alguna de las respuestas fueron las siguientes,

En ese momento fue también que empecé a sentir esa necesidad de organizarme y en el Consultorio comenzó mi militancia LGBT. Me di cuenta que si no me involucraba, había muchas cosas que no se iban a poder lograr (E. Eme, entrevista realizada el 12 de abril del 2018).

Comencé a pensar que es necesario que se pongan en nuestro cuerpo, o mejor, que no hablen por nosotras, creo que la lucha por nosotras tiene que ser hecha por nosotras. Se terminó que un político, un gay o una lesbiana o un hetero hablen por nosotras; nadie sabe mi cuerpo, ni mi mente, o mi necesidad (P. Pel, entrevista realizada el16 de abril del 2018).

Considero que este aspecto es uno de los más significativos y representativos acerca de la política del Consultorio Inclusivo de Morón ya que no fue parte de los objetivos del programa en su creación (Ministerio de Salud, 2013), ni tampoco fue una dimensión resaltada por lxs funcionarixs municipales entrevistadxs. Al momento de poner en común las respuestas de todxs lxs entrevistadxs, identifiqué que la principal razón para comenzar a militar por sus derechos fue que entendieron que con esta participación, podían modificar sus condiciones de vida. Fueron mencionadas distintas instancias donde se juntaron a organizar banderas para promocionar al Consultorio Inclusivo, charlas a las que asistieron para promocionar el espacio, y capacitaciones a otros municipios visibilizando esta política. Otra de las razones que esgrimieron como motivo para involucrarse fue el desmantelamiento que se hizo del Consultorio Inclusivo desde el gobierno de Tagliaferro en 2016. Al respecto se expresó que,

Al Consultorio lo haría por medio de una ordenanza, lo haría municipal, que venga el gobierno que venga, lo salvaría. Hoy por hoy, no está el Consultorio y creo que eso es lo peor (P. Pel, entrevista realizada el 16 de abril del 2018).

Hasta acá he analizado las respuestas correspondientes al Consultorio Inclusivo. A continuación voy a indagar las transformaciones subjetivas de las personas que transitaron por el Seguro de Capacitación y Empleo.

4.2.2 Apropiaciones en torno al Seguro de Capacitación y Empleo en Morón

Antes de conocer las respuestas, hay que recordar que el Seguro de Capacitación y Empleo preveía la realización de una serie de actividades por las cuáles mediaba una contraprestación económica. Estas actividades eran formativas, a través de la finalización de los estudios primarios/secundarios, la realización de “entrenamientos laborales” y la posibilidad de la realización de un emprendimiento autogestivo (Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, 2013).

Según diferentes estudios (Berkins, 207; FALGBT, 2015; INDEC-INADI, 2012, entre otros), las travestis y lxs trans se encontraron, en su mayoría, excluidxs del mundo laboral formal. Es muy bajo el porcentaje de travestis y trans que accedieron a pasantías laborales, y es muy poco significativa la realización de alguna changa laboral dentro de la informalidad por parte de estas personas. En relación con lo anterior, las feminidades travestis y trans se vieron obligadas a ingresar al mundo de la prostitución, en el cuál no solo obtuvieron un ingreso económico sino que fue un espacio de aprendizaje y encuentro intersubjetivo (Benedetti, 2004; Ornat y Silva, 2008; Carvalho, 2006). Respecto a las masculinidades trans, se puede mencionar que utilizaron como estrategia el ocultamiento de sus identidades a la hora de buscar empleo. Asimismo, aquellos que lograron ingresar al mercado laboral formal, se encontraron con un completo desconocimiento de sus identidades por parte de sus compañerxs de trabajo (FALGBT, 2015).

Por todo lo anterior, en las distintas respuestas de lxs entrevistadxs se observó, que aquellxs que habían realizado prácticas laborales en el marco del SCyE, vivieron cambios significativos a nivel individual y también social. En su totalidad, estas prácticas fueron realizadas en distintas Secretarías del municipio de Morón como se muestra en la siguiente tabla.

Tabla 5: Trans y travestis que participaron de entrenamientos para el trabajo en el SCyE diferenciada por Secretaría Municipal y puesto de trabajo. 2014-2015

Secretaría Municipal del entrenamiento laboral

Nombre del puesto del entrenamiento laboral

Cantidad de personas que participaron

Breve descripción de las tareas

Secretaría de políticas sociosanitarias y abordajes integrales

Atención al vecinx (Dirección de Acción Social)

1

Orientación y derivación al equipo de orientación social de vecinxs del Partido de Morón

Secretaría de políticas sociosanitarias y abordajes integrales

Promotxr del consultorio inclusivo (Dirección de Políticas de Género)

2

Difusión y promoción del consultorio inclusivo en diferentes eventos municipales y en los corredores de prostitución del partido de Morón

Secretaría de políticas sociosanitarias y abordajes integrales

Personal de mantenimiento (Dirección de Políticas Ambientales)

1

Realización de tareas de mantenimiento y mejora del espacio público dentro de la Reserva Natural Urbana de Castelar Sur

Secretaría de Promoción del Empleo y la Economía Social

Orientadxr ocupacional (Dirección de Coordinación de Políticas para el Trabajo

1

Orientación ocupacional a vecinxs desocupadxs del Municipio de Morón para derivarlos a diferentes Programas de Promoción del Empleo y la Economía Social

Fuente: elaboración propia

El cuadro anterior permite visualizar que tanto la Secretaría de Promoción del Empleo y la Economía Social, encargada de implementar el SCyE y la Secretaría de Políticas Sociosanitarias y Abordajes Integrales, encargada de implementar el Consultorio Inclusivo, fueron quienes incluyeron a travestis y trans en diferentes puestos de trabajo en el marco de los entrenamientos/pasantías laborales. Respecto a los puestos de trabajo que desempeñaron trans y travestis, se observó que la mayoría tuvo que ver con actividades de orientación y/o promoción de políticas municipales.

A continuación, se destaca la experiencia de S.Sos, travesti de unos 40 años, quien comenzó trabajando en la tarea de mantenimiento del espacio público en la reserva natural urbana dentro de la Dirección de Políticas Ambientales. Al finalizar la pasantía laboral, la misma fue contratada en el municipio de Morón, trabajo que mantiene en la actualidad.

Fue mi primera entrevista laboral formal. Nunca había ido a ninguna así que estaba nerviosa. Pasé a esa entrevista y les dije a los entrevistadores del Municipio que antes de derivarme a la entrevista con la terminal, les dijeran que yo era travesti” (S. Sos, entrevista realiza el 04 de abril del 2018).

En primer lugar, S.Sos nunca había pasado por una instancia formal de entrevista. A partir del cruce de la situación de la totalidad de lxs entrevistadxs, ningunx de ellxs había transcurrido por instancias formales de búsqueda de empleo. En el caso S.Sos, esta situación generó una sensación de inestabilidad e incluso pensó en no concurrir a las entrevistas por miedo al rechazo. Es pertinente destacar que la entrevistada ejerció la prostitución hasta antes de ingresar a la Dirección de Políticas Ambientales. El hecho de tener que pasar por una entrevista formal, según sus propias palabras, la hacía sentirse expuesta de una forma que no estaba acostumbrada. No obstante lo anterior, S.Sos mencionó que por haber concurrido tanto al Consultorio Inclusivo como por haber realizado cursos de formación, como el de cuidadoras domiciliarias, pudo generar la confianza suficiente como para concurrir a la primera entrevista laboral. S.sos relató que para acceder a la pasantía, tuvo dos entrevistas: una con el área de la Oficina de Empleo quienes, a su vez, la derivaron a una última entrevista con la Directora del Área de Políticas Ambientales. La entrevistada mencionó que antes de la derivación se reunió con lxs responsablxs de la Oficina de Empleo quiénes la aconsejaron, armaron el currículum y, sobre todas las cosas, la acompañaron y escucharon en todas sus dudas. Lo anterior, por una parte, demuestra la complementariedad de ambas políticas sociales ya que, según la entrevistada, haber participado del Consultorio Inclusivo posibilitó que se generara la confianza suficiente para concurrir a la Oficina de Empleo.

Asimismo, hay varios aspectos mencionados por lxs entrevistadxs que son necesarios resaltar:

Yo primero comencé como administrativa en la Oficina de Empleo y de a poco comencé a atender al público. Fueron ocho meses de entrenamiento laboral, y luego me contrataron como empleada municipal. La verdad que esa experiencia me cambió la vida, fue la primera vez que tuve una rutina, un horario” (I.Gut, comunicación personal, 11 de abril del 2018).

Fue una de las cosas que más me gustó, porque era la primera vez que trabajaba en grupos, éramos como 30 personas. Si bien ellos nunca habían trabajado con una chica trans, fueron siempre muy respetuosos. Es hasta el día de hoy que tengo amigos en ese lugar. Además esa experiencia también me permitió conocer el Consultorio Inclusivo que también funcionaba en el Municipio, así que íbamos los viernes y acompañábamos a las personas que asistían al consultorio” (I.Gut, entrevista realizada el 11 de abril del 2018).

En el testimonio anterior se observó cómo fue la trayectoria ocupacional de esta persona dentro de este dispositivo. En este caso, I.Gut, travesti de 36 años, accedió al Seguro de Capacitación y Empleo por un taller que se hizo dentro del barrio donde vive (Carlos Gardel). Luego de la inscripción al Seguro de Capacitación y Empleo participó de diferentes actividades, hasta que ingresó a trabajar dentro de la Oficina de Empleo Municipal. Una vez vencido el plazo de la pasantía, que fueron ocho meses, fue contratada como empleada municipal. I Gut, actualmente se encuentra trabajando en un organismo público de nivel nacional, trabajo que consiguió gracias a las relaciones sociales construidas en la Oficina de Empleo municipal. Al igual que la entrevistada anterior, I.Gut había ejercido la prostitución hasta los 32 años, y al momento de ingresar al Seguro de Capacitación y Empleo sobrevivía gracias a la ayuda de familiares y amigxs.

Todxs lxs entrevistadxs que participaron de prácticas laborales concibieron como un cambio positivo la posibilidad que brindó el Seguro de Capacitación y Empleo respecto a poder formar parte de un grupo de trabajo. También, la totalidad de lxs trans y las travestis que realizaron entrenamientos laborales, al no haber tenido experiencia laboral formal, también se encontraron por primera vez con la experiencia de tener que cumplir con un horario determinado o seguir directivas de unx jefx.

Fue la primera experiencia que tuve de trabajar en un espacio formal de trabajo como administrativa. Creo que primero me dio una experiencia laboral que valoro mucho, tengo muy lindos recuerdos de ella ya que mis compañerxs de trabajo me trataron con respeto y pude aprender de ellos. La verdad que tener un trabajo formal -o lo más cercano a uno- es importante para el autoestima, la salud.” (E. Eme, entrevista realizada el 12 de abril del 2018).

En la respuesta anterior, se observó nuevamente, cómo tener un grupo de trabajo produjo cambios en la vida de lxs trans y las travestis. Según la mayoría de lxs entrevistadxs, gracias a haber participado en las pasantías laborales, construyeron lazos de amistad que perduran hasta la actualidad. Quiero destacar la importancia que adquiere esta última dimensión en la vida de las travestis y lxs trans, debido a las múltiples situaciones de rechazo y exclusión que tienen a lo largo de su vida (Berkins, 2007). Asimismo, como se comenzó diciendo en este capítulo, según varios estudios el único lugar donde se produjo una aceptación de sus propias identidades y la creación de lazos de sociabilidad entre pares fue en el ejercicio de la prostitución. Según todo lo analizado, las prácticas laborales dentro del Seguro de Capacitación y Empleo cumplieron un rol similar para lxs entrevistadxs. No sólo en términos de aprendizaje concreto por la tarea que realizaron en los diferentes puestos de trabajo, sino que lxs trans y travestis forjaron vínculos socio afectivos desde donde revalidaron sus propias identidades.

G.Gas, varón trans de unos 40 años, logró resumir lo relatado por la mayoría de lxs entrevistadxs que participaron del Seguro de Capacitación y Empleo en Morón. El entrevistado, antes de ser promotor en el Consultorio Inclusivo de Morón, tuvo experiencias laborales informales generalmente vinculadas a seguridad en boliches de “tortas” (lesbianas), como él mismo denominó:

Fue una de las mejores experiencias de mi vida. No sólo porque me permitió tener un trabajo formal, sino (por) la importancia cuando mi familia vio que me levantaba todos los días para ir a trabajar. Además de poder salir de la noche, los vicios, volver a tener una rutina (G. Gas entrevista realizada el 23 de abril del 2018).

La verdad que todo mi entorno me comenzó a valorar de otra manera, mi mamá, mis hermanos y mis amigos sintieron un gran orgullo por mí. La forma en que comencé a vincularme con otros fue una de las cosas más importantes. Aparte por primera vez me sentí con derechos. Después de la ley de identidad de género comencé a pensar que era posible poder tener un trabajo, que me valoren, que me llamen por mi nombre (G. Gas entrevista realizada el 23 de abril del 2018).

Lo anterior resume en pocas palabras lo expresado por las personas que atravesaron el proceso de práctica laboral en el marco del Seguro de Capacitación y Empleo en Morón. Se evidencia los impactos que este tipo de práctica laboral tuvo tanto en la dimensión familiar como en la social, enmarcado en un proceso más amplio en donde fueron mejorando su autoestima y reafirmando sus propias identidades.

Para ir finalizando, de manera similar a como se observó anteriormente con el Consultorio Inclusivo, emergieron representaciones sociales en lxs propixs travestis y trans, relativas a pensar al trabajo como un derecho. Lo anterior, evidenció como fue cambiando su propia autopercepción individual y colectiva, de pensarse como sujetxs que iban al Estado a pedir algo hasta llegar a pensarse como sujetxs de derechos (Farji Neer, 2013; Abramovich y Pautassi, 2009). Una de las preguntas que realicé fue cómo se imaginaban una política social laboral destinada a trans y travestis. Inmediatamente, y en contraposición a mi pregunta, me contestaron que si bien fue importante el Seguro de Capacitación y Empleo, ellxs estaban buscando otra cosa:

Primero creo que se tendría que cumplir la ley de cupo, pero no sólo a nivel provincial sino a nivel nacional. Sé que con eso no es suficiente, pero tener un trabajo formal ayuda la verdad. Después donde es más importante que haya políticas es en la educación, es el ámbito en donde más seguimos siendo discriminadas, es un horror la escuela, te abuchean, tratan mal. Tiene que haber una política educativa que contemple a las trans (I.Gut, entrevista realizada el 11 de abril del 2018).

Todos tenemos derecho y obligación al trabajo. Está la Ley de cupo pero no se cumple. Tiene que haber personas trans dando clases en una escuela, hablando, que se den charlas para que eso se pueda lograr y se mejore todo eso. Hay mucha gente de nuestro colectivo que necesita trabajar (S. Sos, entrevista realizada el 04 de abril del 2018).

Una de las cosas importantes, es que hay una ley en la provincia de Buenos Aires, que dice que el 5 por ciento de la planta del Estado tienen que ser para personas trans, creo que se tiene que hacer efectivo el cumplimiento. La idea sería que estos programas sean de acompañamientos efectivos en ese trabajo, que se trabaje desde el cupo laboral trans, con los equipos interdisciplinarios de salud, con los equipos de empleo, para garantizar que esa persona pueda ir atravesando estos procesos (E.Eme, entrevista realizada el 12 de abril del 2018).

En estas respuestas, surgió la categoría de “trabajo” como un derecho al cual el colectivo travesti y trans tiene que acceder. En el marco de esta concepción de derechos, lxs entrevistadxs se imaginaron la posibilidad de ocupar puestos laborales que hasta hoy fueron vedados, como en el sistema educativo.

Se puede observar un trayecto laboral interesante, ya que en un principio lxs entrevistadxs manifestaron haber tenido miedo de atravesar entrevistas laborales, hasta el relato en donde ellxs manifestaron su propia autopercepción, de sujetxs con derecho al trabajo. Lo anterior se enmarca en un proceso mucho más amplio que excede al Seguro de Capacitación y Empleo, ya que lxs entrevistadxs se vieron atravesadxs por el debate por la ley de cupo laboral provincial travesti y trans “Diana Sacayán”. Si bien la ley de cupo laboral travesti-trans no se encontraba reglamentada al momento de realizadas las entrevistas, en los relatos surgió que dicha ley, es una estrategia validada por el colectivo para garantizar el acceso al trabajo. Incluso, muchxs de ellxs se encontraban participando al momento de la realización de las entrevistas en diferentes grupos políticos que buscaban introducir en la agenda parlamentaria la ley de cupo a nivel nacional.

Por último, lxs entrevistadxs expresaron que políticas como el Seguro de Capacitación y Empleo podían servir de apoyo a la ley de cupo, acompañando los procesos de inserción laboral de esta población en el Estado. Repregunté cómo se imaginan este acompañamiento y lxs entrevistadxs mencionaron que, en un principio, es complejo que una travesti o un varón trans pueda cumplir horarios de trabajo o cumplir con los requisitos de idoneidad al ingreso al sistema público, tal cual exige la ley de cupo laboral trans de la provincia de Buenos Aires aprobada en 2015. En este sentido, un programa como el Seguro de Capacitación y Empleo, podría acompañar trayectorias laborales y/o educativas, para que este ingreso no sea traumático y repita exclusiones pasadas.

4.2.3 A modo de síntesis

En este apartado se han reconstruido las representaciones sociales de lxs trans y travestis en relación con el Seguro de Capacitación y Empleo y el Consultorio Inclusivo de Morón.

En primer lugar, todxs lxs entrevistadxs mencionaron haber tenido trayectorias laborales inestables que, en el caso de las travestis y femineidades trans, derivó en el ejercicio de la prostitución en algún momento. En el caso de los varones trans, realizaron trabajos en donde tuvieron que ocultar sus identidades para no enfrentar situaciones de discriminación. Respecto al ámbito de la salud, también fue expresado por lxs entrevistadxs, la forma en que se habían sentido discriminadxs históricamente en este campo. Para este colectivo, haber participado de estas dos políticas sociales en el municipio de Morón, pareció constituirse en una respuesta para ir venciendo miedos e ir estableciendo nuevos lazos de socialización que perduran hasta la actualidad, a pesar de que estas políticas se desmantelaron en 2016. Tal como se recorrió en el marco teórico, uno de los únicos espacios en donde las travestis y trans femeninas sintieron un lugar de construcción individual fue a través en el ejercicio de la prostitución (con los costos que esta actividad supone). Para la mayoría de los estudios citados, el vivir de la prostitución era sentido de forma ambivalente por lxs sujetxs, ya que si bien la mayoría hablaba de la prostitución como un “destino obligado” por no tener la posibilidad de obtener otras fuentes de ingresos, también se constituyó en la vida de lxs trans y travestis en un espacio de aceptación personal (Álvarez Broz, 2017). Asimismo, algunxs autorxs plantearon que la sensación de camaradería es algo frecuente en el ejercicios de la prostitución (Marcos Benedetti, 2004; Marcio Jose Ornat y Joseli Maria Silva, 2008; Berkins, 2007). De manera similar, el Seguro de Capacitación y Empleo y el Consultorio Inclusivo, brindaron la posibilidad de construir lazos de camaradería y socialización y, en última instancia, de aceptación y reafirmación de sus identidades. Todo esto adquiere un carácter fundamental, ya que expresó un cambio histórico respecto a la forma en que el Estado se posicionó en relación con la población travesti y trans. Como se recorrió a lo largo de esta tesis, el Estado había sido un actor desde donde se vulneraron derechos de trans y travestis. Si bien lo anterior se mantiene en la actualidad en algunas situaciones, se pudo observar cómo mediante estas dos políticas sociales en Morón, el Estado se constituyó en un soporte que promovió positivamente las subjetividades travestis y trans.

Por último, algo que se logró con la participación de lxs trans y las travestis en el Seguro de Capacitación de Empleo y el Consultorio Inclusivo de Morón fue la forma en que fueron percibiéndose como sujetxs de derechos tanto respecto al mundo del trabajo como al campo sanitario. Fue notorio cómo durante las entrevistas, trans y travestis comenzaron contándome su trayectoria e historia desde un lugar de vulnerabilidad, hasta finalizar su relato bregando por el cumplimiento de sus derechos.

A continuación, se hará una breve síntesis de lo relatado en este capítulo.

4.3 Síntesis del capítulo

En primer lugar, a nivel general, se reconstruyeron las representaciones sociales de trans y travestis respecto al diseño e implementación general de las políticas. Respecto a la orientación y direccionalidad (Grassi, 2003) del Seguro de Capacitación y Empleo y el Consultorio Inclusivo, puede decirse que fueron percibidas por lxs sujetxs, como políticas bien consolidadas, con profesionales idóneos y bien estructuradas. Lo anterior, tuvo su correlación en las representaciones sociales respecto al trayecto de lxs propixs trans y travestis en estas políticas, ya que se observó que las primeras sensaciones que tuvieron al ingresar fue la de sentirse respetadxs, contenidxs y escuchadxs. Siguiendo con las consideraciones generales, lxs entrevistadxs observaron un buen trabajo de coordinación entre el municipio y la organización social Conurbanes por la Diversidad, tal cual los objetivos planteados por los Ministerios Nacionales (Ministerio de Salud, 2010; Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, 2012). Asimismo, surgió algo que considero que debe tenerse en cuenta, y es la forma en que se diseñaron estrategias de intervención validadas y representadas positivamente por lxs propixs sujetxs. Solo por mencionar alguna de ellas, se destaca la organización de talleres comunitarios dentro del espacio del Consultorio Inclusivo, la organización de espacios compartidos de socialización, la organización de una merienda o la proyección de una película. Si bien hubo algunas recomendaciones generales por parte de los Ministerios de Trabajo y el Ministerio de Salud de la Nación para la implementación de estas políticas, el municipio diseñó estrategias de intervención novedosas, que en esta tesis se identificaron como miropolíticas (Chaves, 2014), y que tuvieron impactos positivos en trans y travestis. Lo anterior fue una de las causas que contribuyó a generar un sentimiento de apropiación de las políticas en lxs sujetxs y, en consecuencia, impactaron en cómo estas personas sostuvieron su permanencia dentro del SCyE y el Consultorio Inclusivo en Morón.

En segundo lugar, como se viene planteando a lo largo de la tesis, es fundamental analizar qué tipo de política social es diseñada para abordar ciertas problemáticas sociales y, a su vez, cómo ese diseño impactó en lxs sujetxs (Danani, 1996). Desde la Municipalidad de Morón, hubo un reconocimiento certero de las diferentes problemáticas sociales que atravesaban lxs trans y las travestis; por lo cual, entendieron que una de las posibles formas de dar respuesta, era a través de la implementación del Seguro de Capacitación y Empleo, y el Consultorio Inclusivo. Estas dos políticas sociales fueron pensadas desde el nivel nacional por diferentes ministerios que no generaron articulaciones, pese a estar dirigidas a la misma población. En el municipio de Morón, también estas políticas fueron implementadas por dos Secretarías diferentes aunque hubo una concepción diferente sobre la forma en qué se iban a implementar. En los capítulos II y III, lxs funcionarixs municipales enfatizaron que tanto el Seguro de Capacitación y Empleo como el Consultorio Inclusivo fueron pensadas desde un primer momento bajo la lógica de abordajes integrales. En concreto, en la mayoría de las respuestas de lxs trans y las travestis se expresó que ambas políticas fueron presentadas en conjunto e independientemente de si lxs sujetxs asistían al Consultorio Inclusivo o a la Oficina de Empleo, había un dispositivo integrado por diferentes profesionales que pensaban sus historias de vida desde un marco de integralidad. La importancia de este abordaje municipal, en primer lugar, es que lograron subvertir las desarticulaciones que se dieron a nivel nacional. Por otro lado, la implementación de estas políticas desde una concepción de integralidad, sumado a las acciones de “miropolíticas” del Estado local, superaron la desarticulación original del diseño minimizando la fragmentación de lxs sujetxs en los términos en que lo planteara Grassi (2003). En última instancia, destaco que si bien desde el diseño nacional de las políticas se evidenció una escisión y desarticulación, las propias representaciones sociales de trans y travestis identificaron soluciones integrales desde una concepción de redistribución y de reconocimiento (Fraser, 2009; Rapisardi, 2009). En tercer lugar, hubo una inquietud central planteada a lo largo de los capítulos I, II y III que se puso en diálogo en este capítulo. Se viene analizando que existen ciertos condicionantes y barreras sociales que provocaron que lxs trans y las travestis se encuentren más expuestxs a sufrir riesgos sanitarios y exclusiones en el mercado de trabajo. Por todo lo anterior, me pregunté cómo el Consultorio Inclusivo y el Seguro de Capacitación y Empleo iba a trabajar con estos condicionantes logrando una inclusión y apropiación de lxs sujetxs en ambas políticas. Asimismo, se planteó que la prostitución brinda mucho más que la percepción de un ingreso económico, ya que muchas veces es sentida como un espacio en donde las travestis y mujeres trans afirman sus identidades personales (Álvarez Broz, 2017) y su encuentro con otrxs (Benedetti, 2004; Ornat y Silva, 2008; Carvalho, 2006). Distinto es el caso de los varones trans quienes tienen una trayectoria de vida en donde, en general, utilizan estrategias para invisibilizar sus identidades (FALGBT, 2015).

A raíz de las respuestas de lxs trans y las travestis que participaron de ambas políticas, considero que producto del abordaje integral y comunitario se logró dar respuesta a estas inquietudes. En el caso del Seguro de Capacitación y Empleo, la posibilidad de que trans y travestis participaran de “entrenamientos laborales” permitió que puedan integrar un grupo laboral y tengan una rutina definida, lo que poco a poco significó una paulatina recuperación de autoestima individual. Esto se expresó desde un primer momento cuando accedieron a una entrevista laboral formal, ya que no se sintieron discriminadxs; hasta cuando comenzaron a formar parte de una organización que, por primera vez, lxs vio y percibió, como sujetxs trabajadorxs. A todo lo anterior, se suma el hecho de que trans y travestis hayan podido cumplir, a través de la realización de estas prácticas, con un horario de trabajo que impactó en sus propias rutinas y en el entorno familiar inmediato. Asimismo, se pudo reconstruir en las entrevistas la representación social de trans y travestis, que comenzaron a pensarse como sujetxs que podían ocupar lugares de trabajo, dejando de lado la sensación de que sólo era posible obtener ingresos a través de la prostitución o bajo el precio de ocultar sus identidades.

En el caso del Consultorio Inclusivo, se observó en la respuesta de lxs sujetxs trans y travestis cómo volver a un espacio sanitario implicó saldar deudas del pasado.

Por todo lo anterior, estas políticas significaron un lugar de contención y acompañamiento tal como otrxs autorxs le adjudicaron al ejercicio de la prostitución. Esto demuestra que a través de la implementación del SCyE y el Consultorio Inclusivo en Morón, no sólo se generó el acceso a un derecho específico sino que hubo dos políticas desde donde lxs sujetxs pudieron reafirmar sus identidades y validar sus historias, enmarcadas en un proceso colectivo de socialización y encuentro intersubjetivo. Todo lo anterior, evidenció un cambio en la relación que trans y travestis tuvieron con el Estado, ya que se pasó de un Estado que se erigió como obstaculizador de derechos, a uno desde donde pudieron validarse como sujetxs y como colectivo.

En cuarto lugar, hay algunas situaciones problemáticas que quedaron planteadas. Por un lado, en el Consultorio Inclusivo se observó una falta de articulación entre los efectores de salud, falencias en las prestaciones otorgadas en el consultorio (como la falta de algunas especialidades), la falta de institucionalización y la poca cobertura del espacio, ya que funcionaba un solo día a la semana durante dos horas. En el caso del Seguro de Capacitación y Empleo fue expresado por trans y travestis, la insuficiencia del ingreso recibido por la realización de las actividades y la expectativa no cumplida de perdurar en los puestos de trabajo una vez finalizada la práctica laboral.

En quinto lugar, me parece fundamental, señalar cómo lxs trans y las travestis fueron concibiendo tanto al trabajo como a la salud como un derecho. Esto significó, en última instancia, comenzar a percibirse ellxs mismxs como sujetxs de derecho. En el caso del Consultorio Inclusivo, durante la implementación de esta política social se fueron realizando diferentes actividades destinadas a promocionar el espacio en diferentes ámbitos. Fueron lxs propixs trans y travestis quiénes se convirtieron en promotorxs de esta política. En este punto se dio un punto quiebre cuando se inició el proceso de desmantelamiento del Consultorio Inclusivo por parte de la gestión de Ramiro Tagliaferro (de Juntos por el Cambio). A partir de este momento, fueron ellxs quiénes asumieron la responsabilidad y tomaron conciencia de que debían involucrarse si querían que el Consultorio Inclusivo perdurara. En definitiva, lo que buscaron según sus propias representaciones sociales, era que se sostenga el dispositivo como forma de seguir ejerciendo su derecho a la salud.

En el caso del Seguro de Capacitación y Empleo, se observó cómo esta política fue un puntapié para pensar el derecho al trabajo desde un plano más general. En el trayecto en que trans y travestis participaron del Seguro de Capacitación y Empleo, y el Consultorio Inclusivo de Morón fueron tomando conciencia que el trabajo es un derecho, y por lo tanto, comenzaron a involucrarse en reclamos más generales como, por ejemplo, la reglamentación e implementación de la ley de cupo laboral travesti y trans.

Por último, en este capítulo se ha logrado consolidar la idea de que, independientemente de que el Seguro de Capacitación y Empleo y el Consultorio Inclusivo de Morón tuvieran dimensiones a mejorar, a nivel general, lxs travestis y las trans que participaron de estas políticas pudieron apropiarse positivamente de ambos dispositivos. Esta apropiación fue útil para estxs sujetxs, en tanto que contribuyó a la validación y reapropiación de sus historias, a la construcción de nuevas subjetividades individuales y colectivas, y a comenzar a autopercibirse como sujetxs de derechos. La principal inquietud que me surge por todo lo anterior es qué sucede cuando el Estado interviene activamente a través de políticas sociales y, por un cambio de gestión, todo lo anterior parece desvanecerse para estxs sujetxs. ¿Qué nuevos espacios tendrán esxs sujetxs travestis y trans para seguir reapropiándose de sus historias? ¿encontrarán espacios colectivos en donde encontrarse con otrxs y, así, poder construir nuevas formas de sociabilidad? ¿cómo será la representación que construirán travestis y trans frente un Estado que pareció alojarlxs a través de políticas sociales y, ante un cambio de gestión, retiró su cobertura?

A continuación, se expondrán las conclusiones de esta tesis.



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