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Euménides

Personajes

La Pitia: sacerdotisa del templo de Apolo.

Orestes: hijo de Agamenón y Clitemnestra.

Apolo.

Sombra de Clitemnestra.

Coro de Erinis, luego Euménides: divinidades vengadoras de crímenes de sangre.

Atenea.

Cortejo.

Argumento

Comienza la tragedia con la salida que hace la Pitia, horrorizada, del templo de Delfos. Allí ha visto a Orestes, que ha llegado como suplicante manchado de la sangre de su madre, y junto a él, dormidas, a las Erinis. Aparece Apolo, que lo incita a que huya bajo la protección de Hermes, se refugie en Atenas y suplique protección a la diosa Palas. La Sombra de Clitemnestra despierta a las Erinis para que persigan al fugitivo y la venguen.

La escena se traslada a Atenas, donde Orestes abraza la estatua de Atenea. También hasta allí han llegado las Erinis, que lo acechan danzando. Aparece la diosa porque ha escuchado al suplicante. Después de la explicación que cada uno hace sobre el motivo de su presencia, Palas para resolver el caso decide convocar a doce jueces irreprochables de la ciudad, que constituirán para siempre un tribunal, el Areópago. Comienza el proceso. Se presentan los defensores: Apolo, de Orestes y las Erinis, de Clitemnestra. Votan los jueces y, en último lugar, debido a la paridad de votos, lo hace Atenea a favor de Orestes. Queda el joven absuelto. La furia de las Erinis, convertidas desde ahora en Euménides, se ve aplacada por promesas de honra y de veneración en la ciudad de Atenas.

Sentencias de Euménides

1) Eu. v. 38

Pitia.

Una vieja asustada no es nada, es como un niño.

 

δείσασα γὰρ γραῦς οὐδέν, ἀντίπαις μὲν οὖν.


2) Eu. vv. 92-93

Apolo a Hermes.

Zeus venera el respeto por los proscriptos, respeto que impulsa a los mortales con suerte favorable.

 

   σέβει τοι Ζεὺς τόδ᾽ ἐκνόμων σέβας

ὁρμώμενον βροτοῖσιν εὐπόμπῳ τύχῃ.

93 βροτοῖσι Dat. pl. m. ép. de βροτός (s. poét.), hombre, mortal, opuesto a ἀθάνατος o θεός.


3) Eu. vv. 104-105

Sombra de Clitemnestra al Coro de Erinis.

Dormida, una mente se ilumina con sus ojos, pero de día es destino de los mortales no ver claro.

εὕδουσα γὰρ φρὴν ὄμμασιν λαμπρύνεται
[ἐν ἡμέρᾳ δὲ μοῖρ ἀπρόσκοπος βροτῶν.]


4) Eu. v. 212

Corifeo a Apolo.

No puede haber asesinato de uno de la misma sangre.

 

οὐκ ἂν γένοιθ᾽ ὅμαιμος αὐθέντης φόνος.

212 γένοιθ᾽ 3ª pers. sing. aor. opt. de γίνομαι (v.), llegar a ser, producirse. En griego el modo optativo con la partícula ἄν expresa una oración enunciativa de hecho posible (“no podría haber asesinato”). El hecho aludido es tan aberrante que el Corifeo evita darle la entidad que le aportaría el modo indicativo.


5) Eu. vv. 217-218

Apolo al Corifeo.

Para el esposo y la mujer el lecho designado por el destino es más poderoso que un juramento protegido por la justicia.

 

εὐνὴ γὰρ ἀνδρὶ καὶ γυναικὶ μόρσιμος 
ὅρκου ‘στὶ μείζων τῇ δίκῃ φρουρουμένη.

217 μόρσιμος Nom. sing. masc. de μόρσιμος (adj. poét.), fijado por el destino, fatal. 218 στί  Aféresis de ἐστί.


6) Eu. vv. 261-263

Coro de Euménides.

La sangre de una madre en la tierra, imposible hacer que vuelva: una vez derramado el líquido en el suelo, desaparece.

 

  αἷμα μητρῷον χαμαὶ

       δυσαγκόμιστον, παπαῖ·

    τὸ διερὸν πέδοι χύμενον οἴχεται. 

263 χύμενον Nom. sing. n. part. aor. med. ép. de χέω (v.), derramar, volcar.


7) Eu. vv. 273-275

Coro de Euménides.

Debajo de la tierra el gran Hades es juez de los mortales: todo lo contempla y lo registra en las tablillas de su mente.

 

μέγας γὰρ Ἅιδης ἐστὶν εὔθυνος βροτῶν 

ἔνερθε χθονός, 

δελτογράφῳ δὲ πάντ᾽ ἐπωπᾷ φρενί.


8) Eu. v. 286

Orestes al Corifeo.

El tiempo, a la vez que envejece, va lavando todo.

[χρόνος καθαίρει πάντα γηράσκων ὁμοῦ.]


9) Eu. vv. 413-414

Atenea a las Erinis.

Hablar mal de los vecinos sin motivo está lejos de lo justo y se aparta de la ley divina.

λέγειν δ ἄμομφον ὄντα τοὺς πέλας κακῶς 
πρόσω δικαίων ἠδ᾽ ἀποστατεῖ θέμις.

414 ἠδ(έ) (conj. ép., jón. y trág.), y también.


10) Eu. v. 432

Atenea al Corifeo.

Digo que las cosas que no son justas no triunfan con juramentos.

ὅρκοις τὰ μὴ δίκαια μὴ νικᾶν λέγω.


11) Eu. vv. 448-450

Orestes a Atenea.

Es ley que un asesino esté mudo hasta que el degüello de una res lechal, ante un hombre purificador de un crimen de sangre, lo salpique con la sangre del sacrificio.

ἄφθογγον εἶναι τὸν παλαμναῖον νόμος
ἔστ ἂν πρὸς ἀνδρὸς αἵματος καθαρσίου
σφαγαὶ καθαιμάξωσι νεοθήλου βοτοῦ.

448 παλαμναῖον De παλαμναῖος (s.), aquel cuyas manos están contaminadas con un asesinato (Dindorf).


12) Eu. vv. 517-519

Coro de Euménides.

En muchas ocasiones es preciso que exista el terror y que, como guardián de la mente, permanezca firme sentado en el trono.

ἔσθὅπου τὸ δεινὸν εὖ
καὶ φρενῶν ἐπίσκοπον
δεῖ μένειν καθήμενον·

517 τὸδεινὸν Terror. Según Rose, el Miedo Sano es un gobernante o una deidad severa, pero beneficiosa. ὅπου (adv. de lugar), donde; aquí con valor temporal: hay casos en que, en muchos casos, con frecuencia (Bailly). 519 καθήμενον El part. de κάθημαι (estar sentado, permanecer) refuerza la figura del trono mencionado en el v. 512 (Rose) y también la idea de estabilidad inherente a μένειν (Ammendola).


13) Eu. vv. 520-521

Coro de Euménides.

Es conveniente aprender a ser prudente bajo el peso de la angustia.

ξυμφέρει
σωφρονεῖν ὑπὸ στένει.

521 στένει Dat. sing. n. de στενός (s. eól.), angustia.


14) Eu. vv. 530531

Coro de Euménides.

A todo término medio el dios ha concedido poder, pero vigila cada cosa de manera distinta.

 

παντὶ μέσῳ τὸ κράτος θεὸς ὤπασεν, ἄλλ᾽ 

     ἄλλᾳ δ᾽ ἐφορεύει.


15) Eu. vv. 532-537

Coro de Euménides.

Proclamo una sentencia oportuna: la soberbia es, en verdad, hija de la impiedad, pero de la firmeza de la mente proviene la amada por todos y tan anhelada felicidad.

ξύμμετρον δ᾽ ἔπος λέγω, 

δυσσεβίας μὲν ὕβρις τέκος ὡς ἐτύμως·
ἐκ δ᾽ ὑγιείας
φρενῶν  πᾶσιν φίλος 
καὶ πολύευκτος ὄλβος.

533 δυσσεβίας Genit. sing. f. de δυσσέβεια (s. lír.), impiedad. 534 ὑγιείας De ὑγίεια (s.), salud. En este contexto, firmeza, robustez.


16) Eu. v. 544

Coro de Euménides.

El fin señalado espera.

κύριον μένει τέλος.

544 En la interpretación de Rose, el sentido de esta sentencia es que llegará el momento en que los injustos sean castigados. La consumación de las acciones de un hombre está fijada de antemano, de modo que si elige actuar con injusticia sabe cuáles son las futuras consecuencias.

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17) Eu. vv. 553-557

Coro de Euménides.

Digo que el que ataca con descaro, el transgresor de la ley que obtiene mucho sin justicia y por la fuerza, con el tiempo recogerá la vela cuando se apodere de él la fatiga al quebrarse el mástil.

 

τὸν ἀντίτολμον δέ φαμι παρβάδαν 
<ἄγον>τα πολλὰ παντόφυρτ᾽ ἄνευ δίκας 
βιαίως ξὺν χρόνῳ καθήσειν

 λαῖφος, ὅταν λάβῃ πόνος 

      θραυομένας κεραίας.

553-557 Según Rose, la metáfora contenida en esta sentencia es náutica en su totalidad: un barco pirata cargado de tesoros es atrapado por fuertes ráfagas en el promontorio; el penol se rompe, la nave se vuelve ingobernable, no puede rodear el peñasco y va hecha pedazos por el arrecife. 553 παρβάδαν Hermann lee παρβάταν (Rose), ac. sing. m. de παραβάτης (adj. poét.), transgresor de la ley o de la justicia. φαμί 1ª pers. sing. pres. indic. act. dór. de φημί (v.), decir, afirmar. 554 δίκας Genit. sing. f. de δίκα (s. dór.), justicia. 555 λαῖφος Ac. sing. n. de λαῖφος (s. poét.), vela. 557 θραυομένας Genit. sing. f. part. pres. m. dór. y eól. de θραύω (v.), romper, quebrar, destruir. κεραίας Genit. sing. f. de κέρας (s. poét.), mástil.


18) Eu. v. 621

Apolo al Corifeo.

Un juramento no tiene más fuerza que Zeus.

ὅρκος γὰρ οὔτι Ζηνὸς ἰσχύει πλέον.


19) Eu. vv. 647- 648

Apolo al Corifeo.

Cuando el polvo sorbe la sangre de un hombre que muere una sola vez, no existe la resurrección.

ἀνδρὸς δ ἐπειδὰν αἷμ᾽ ἀνασπάσῃ κόνις 
ἅπαξ θανόντος, οὔτις ἔστ᾽ ἀνάστασις. 


20) Eu. vv. 658-659

Apolo al Corifeo.

No es la madre la que llaman progenitora del hijo, sino la nodriza del embrión recién sembrado.

οὔκ ἔστι μήτηρ  κεκλημένη τέκνου 
τοκεύς, τροφὸς δὲ κύματος νεοσπόρου·

658-659 Según Hogan, estos versos encierran una discusión crucial que ha despertado diversas reacciones entre los críticos modernos. Apolo afirma que la madre es mera portadora del semen del padre, por lo tanto se convierte en receptora y nodriza, pero no existen entre ella y el hijo lazos sanguíneos ni psicológicos. Esta teoría no es invención de Esquilo, fue aceptada por Aristóteles y tiene sus orígenes entre los pitagóricos.


21) Eu. v. 663

Apolo al Corifeo.

Puede haber padre sin madre.

 

πατὴρ μὲν ἂν γείναιτ’ ἄνευ μητρός·

663 Apolo hace referencia a Atenea, que nació de la cabeza de Zeus y, por esto, se dice en el texto “sin madre”.


22) Eu. vv. 694-695

Atenea al pueblo ateniense.

Si ensucias el agua limpia con barro, de ninguna manera encontrarás agua potable.

 

   βορβόρῳ δ᾽ ὕδωρ 

λαμπρὸν μιαίνων οὔποθ᾽ εὑρήσεις ποτόν.

694-695 La gnome aparece registrada en varias colecciones del Corpus Paroemiographorum Graecorum (Diogeniano II 7, Ps. Diogeniano III 55, Gregorio Ciprio Leid. I 68, Macario II 84, Apostolio V 14), lo que demostraría que la frase circulaba con valor proverbial antes de que Esquilo le diera forma. La crítica interpreta que estos versos hacen alusión a la reciente reforma del Areópago, tribunal supremo de la antigua Atenas integrado por ex arcontes. Es muy probable que la admisión de los zeugitai (pequeños terratenientes y artesanos), aparentemente en el 457 a. C., como miembros del Areópago haya estado bajo discusión cuando esta obra fue puesta en escena (Rose, Hogan). 694 ὕδωρ Esquilo recurre a la imagen del agua, de valor incuestionable en el imaginario griego. Cf. Píndaro O. I v.1: “Lo mejor es el agua”.


23) A. Eu. vv. 950-955

Atenea al pueblo ateniense.

Mucho puede la augusta Erinis entre los inmortales y entre los de bajo tierra, y lleva a término manifiesta y acabadamente las cosas de los hombres, procurando a algunos canciones y a otros, por el contrario, una vida nublada de lágrimas.

μέγα γὰρ δύναται πότνι Ἐρινὺς 

παρά τ᾽ ἀθανάτοις τοῖς θ᾽ ὑπὸ γαῖαν,

περί τ᾽ ἀνθρώπων φανέρ᾽ ὡς τελέως 

διαπράσσουσιν, τοῖς μὲν ἀοιδάς, 
τοῖς δ αὖ δακρύων 
βίον ἀμβλωπὸν παρέχουσαι.

950 πότνι(α) Augusta, venerada. Epíteto de los dioses (Dindorf). Ἐρινς Erinis, diosa de la venganza. En plural, las Erinis, divinidades infernales que vivían en el Tártaro y eran las encargadas de castigar los crímenes de sangre. En esta tragedia, por intervención de Atenea, las Erinis se transforman en Euménides y pasan a ser diosas protectoras de la ciudad de Atenas.


24) Eu. vv. 10011002

Coro de Euménides.

A los que están bajo las alas de Palas el padre de la diosa los respeta.

 

Παλλάδος δ᾽ ὑπὸ πτεροῖς 

ὄντας ἅζεται πατήρ.

1001 Παλλάδος  De Παλλάς (s.), Palas, epíteto de Atenea.



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