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Prólogo

Valeria Sonna[1]

El presente libro surgió a raíz de una serie de conferencias sobre las mujeres en la Antigüedad que organicé junto a la Dra. Mariana Gardella en la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales gracias al invaluable apoyo del Dr. Esteban Bieda, sin cuya gestión este libro no podría haberse materializado. El tema que reúne los escritos de este volumen es el de las representaciones de la maternidad, los partos y los nacimientos en el pensamiento Antiguo.

Recientemente se ha editado una compilación de textos sobre la sexualidad en la Grecia antigua que se titula Bien avant la sexualité [2]. El título es sugerente, pues parece indicar que el estudio de los griegos es el estudio de una sociedad que está ubicada temporalmente “antes de la sexualidad” o, para decirlo de otra manera, una sociedad sin dispositivo sexual. Esta manera de abordar el problema se hace eco de la tesis foucaultiana que afirma que la sexualidad es una experiencia histórica singular y de nuestra historia reciente. [3]. Siguiendo la reflexión de Boehringer [4] sobre la sexualidad en la introducción a dicho tomo, y haciendo un paralelo con el problema que nos convoca en este libro, cabría preguntar si es pertinente interesarse en las sociedades antiguas de Grecia y Roma, siendo que su experiencia de las maternidades, los partos y los nacimientos se da por fuera de los dispositivos que articulan esta experiencia en nuestra sociedad actual.

Volver la mirada sobre el período clásico nos sirve, desde un punto de vista antropológico, porque nos muestra la diversidad de las sociedades humanas y la fluidez de sus conceptos, como arguye Boehringer[5]. Asimismo me permito agregar que, desde un punto de vista genealógico, nos permite reconstruir el contexto de emergencia de los mecanismos mediante los cuales se ejerce la dominación sobre las mujeres en virtud de su capacidad reproductora. Como veremos en cada uno de los ensayos que componen este libro, hay una forma de dominación patriarcal que insiste y subsiste en las sociedades griegas, así como en la romana, y que se manifiesta en su producción cultural, tema que aborda cada uno de los ensayos que componen este libro.

El tema no es menor, la maternidad y el nacimiento están en el centro de las discusiones en torno a dominación patriarcal. En las últimas décadas ha ganado importancia la pregunta acerca del lugar que la sociedad atribuye a la maternidad como función social. Mientras que la función paterna tiene una función clara desde el punto de vista simbólico, político y económico, no es para nada claro cuál es el rol que en consecuencia se le atribuye a la maternidad. Esto ha sido denunciado por Victoria Sau como un vacío que, según la autora, es subsidiario del lugar al que históricamente han quedado relegadas las madres como función del padre.[6] En el caso griego, la ausencia de la madre, tanto en los mitos que relatan el origen cuanto en la vida política ateniense, ha sido denunciada por Loraux e Iriarte[7] y es especialmente elocuente si se analiza el lugar de las madres ante el derecho griego, que atribuye al padre el poder sobre la casa y los hijos e hijas.[8]

Muraro denuncia este vacío como un borramiento sistemático de nuestro propio origen y encuentra este borramiento en la historia de la metafísica occidental, cuya pregunta por el origen se remonta siempre a un olvido fundamental, el olvido de la madre.[9] Aunque no todas las mujeres seamos madres, necesariamente todas tenemos una madre, hemos nacido y hemos sido paridas por mujeres. Nos debemos el retorno a ese origen uterino porque la reivindicación de ese origen es la piedra angular para recuperar la voz de la experiencia de las mujeres, silenciada a lo largo de los siglos: volver sobre el problema del origen, abordarlo con una sonrisa y dos signos de interrogación, como decía Nietzsche a propósito del cogito cartesiano.[10] Ninguna deconstrucción del yo es posible, ni psicoanalítica ni metafísica, si no revisamos el lugar que atribuimos a ese origen ante la ley, tanto la del derecho como la de la moral.

Como toda deconstrucción comienza con los griegos, haremos lo propio y nos proponemos dirigir la mirada hacia el modo en que los antiguos concebían y representaban las maternidades, los partos y los nacimientos.

Los primeros tres capítulos del libro están dedicados a la mitología y al orden simbólico que se atribuye a la maternidad y a los nacimientos en la religión griega. El primer capítulo, escrito por María José Binetti, aborda la figura de la Gran Diosa Minoica que representa el momento preolímpico de la religión griega, es decir, un momento en el que el número de deidades femeninas era mayor y estas eran más importantes. El segundo capítulo, de mi autoría, retoma el tópico literario de los partos de Zeus. El texto propone un recorrido por las distintas manifestaciones del deseo masculino de apropiarse de la capacidad reproductora de las mujeres que está presente en Euménides, la tragedia de Esquilo, buscando algunos paralelos en la obra de Hesíodo y en algunas concepciones de la medicina. La obra de Hesíodo es retomada en mayor profundidad en el tercer capítulo. El texto de María Cecilia Colombani traza una cartografía de los nacimientos en Teogonía, recuperando la importancia de la modalidad partenogenética que es exclusividad de las diosas femeninas, así como la relevancia política detrás de las distintas maneras en las que las diosas conciben y dan a luz, la sexuada y la no sexuada.

El cuarto capítulo está dedicado a Nosis de Locri, poetisa del período helenístico. En este texto, Mariana Gardella cuestiona, mediante la sugerente expresión, “el parto de la lengua”, la clásica polarización que asocia a la mujer al ámbito de la naturaleza en virtud de su función reproductora dejando la producción cultural a los varones. En este texto la autora pone de relieve la apropiación de la producción cultural por parte de esta poetisa, en virtud de la metáfora de la maternidad.

Los siguientes capítulos, quinto y sexto, están dedicados a la biología y los tratados ginecológicos. Carolina Terán, en el capítulo quinto, hace una lectura crítica de La generación de los animales, uno de los tratados biológicos de Aristóteles. La autora problematiza la apropiación de la función reproductiva de las mujeres que se oculta detrás del rigor científico del texto de Aristóteles, en el cual se atribuye la capacidad genética al varón y a la mujer el rol de mero receptáculo. La autora revisa críticamente los distintos supuestos misóginos que expresa la concepción que el Estagirita tiene de la reproducción y de la fertilidad del cuerpo de las mujeres. El sexto capítulo también retoma el tema desde el punto de vista de la medicina, en el mundo romano, a propósito de los tratados ginecológicos de Mustio y de Trótula de Salerno. En este texto, Carolina Durán hace una lectura crítica de los contenidos morales que se esconden detrás del léxico científico en el tratado de Mustio y rescata la larga tradición de las mujeres en el ámbito de la obstetricia, especialmente, la importancia del tratado de Trótula.

El epílogo de este volumen, escrito por Jesica Buffone, es un ensayo sobre la maternidad y el amor sacrificial en el Banquete de Platón. En este texto la autora retoma una serie de interrogantes que se suscitan a partir de los textos anteriores a propósito de una lectura muy original del discurso de Aristófanes sobre Éros. La autora traza una analogía entre ideal del amor que propone el poeta cómico con el lugar de abnegación que nuestra sociedad atribuye al amor materno. La autora cuestiona la romantización del amor que impone a las mujeres un ideal de compleción que solo se lograría con la maternidad.

 

Febrero de 2020, Ciudad de México.


  1. Realicé la redacción de este escrito, así como la corrección y edición del presente volumen, durante una estancia de investigación posdoctoral en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, financiada por el Programa de Becas Posdoctorales de la Dirección General de Asuntos de Personal Académico (DGAPA).
  2. Halperin, David et alii, Bien avant la sexualité. La experience érotique en Grèce ancienne, Paris, Epel, 2019.
  3. Según Foucault “se trata más bien de la producción misma de la sexualidad, a la que no hay que concebir como una especie dada de naturaleza que el poder intentaría reducir, o como un dominio oscuro que el saber intentaría, poco a poco, descubrir. Es el nombre que se puede dar a un dispositivo histórico”. Cf. Foucault, Michel. Historia de la sexualidad. La voluntad de saber. Vol. 1 (3 vols.) Madrid, Siglo XXI Editores, 2006, p. 129.
  4. Boehringer, Sandra, “After Before: trente ans de sexualité antique et autant de voyages transatlantiques” en Halperin, D. et alii, op cit, pp. 7-29.
  5. Boehringer, S. ídem, p. 8.
  6. Cf. Sau, Victoria, 1994, “La maternidad una impostura”, DUODA Revista d´Estudis Feministes, 6: 97-113; El vacío de la maternidad: madre no hay más que ninguna, Barcelona, Icaria, 1995.
  7. Loraux, Nicole. 2017. Los hijos de Atenea, Barcelona, Acantilado; “La madre, la tierra” en Tubert (comp.) Figuras de la madre, Valencia, Ediciones Cátedra, 1996, pp. 53-72; Loraux, Nicole, Nacido De La Tierra, Buenos Aires, El Cuenco de Plata, 2012; Iriarte, Ana “Ser madre en la cuna de la democracia o el valor de la paternidad”, en Tubert (comp.) op. cit., Valencia, Ediciones Cátedra, 1996, pp. 73-94.
  8. Cf. Levick, Barbara, “Women and law”, in James, Sharon L. and Dillon, Sheila (ed) A companion to women in the ancient world, Oxford, Wiley-Blackwell, 2012, pp. 96-106; Leduc, Claudine, “¿Cómo darla en matrimonio? La novia en Grecia, siglos IX-IV a.C.” en Duby, G. y Perrot, M. Historia de las mujeres, Vol. 1, Barcelona, Random House, 1993, pp. 230-289.
  9. Cf. Muraro, Luisa, El orden simbólico de la madre, Madrid, Cuadernos inacabados, 1994.
  10. Nietzsche, Friedrich W. Más allá del bien y del mal, Alianza, secc. 16.


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