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4 Funcionamiento del complejo axiológico

1. Los distintos valores que conocemos confluyen al fin para dar existencia plena a la humanidad. Ellos son la verdad, la utilidad, la belleza, la salud, el poder y, por supuesto, la justicia. Cada uno en su medida y armónicamente contribuyen al hombre pleno[1]. Así, “[…] todos los otros valores a nuestro alcance surgen del más alto valor que podemos satisfacer: la humanidad[2]”. Relacionar los valores entre sí implica establecer entre ellos vinculaciones en función de una cierta jerarquía, que no es otra que jerarquizar en última instancia a la humanidad, ya que todas las disciplinas en las que se divide la ciencia apuntan a la plena realización del hombre. En efecto, “[…] todos los valores a nuestro alcance [son] descomposiciones -como la luz en el arco iris- del valor supremo que podemos realizar en la humanidad […][3]”. Sobre esta tenue jerarquización, de la que Morin da cuenta también[4], señala Alejandro Korn:

[…] la unidad intrínseca de las valoraciones la hallaremos quizás, no por una disposición jerárquica sino por un concepto sintético común a todas. Esta síntesis, puede intentarse por dos vías. Podemos hallarla en una raigambre común de donde emergen las valoraciones o en una finalidad hacia la cual tienden[5].

2. Edgar Morin tiene nociones semejantes a las relaciones entre valores y acerca de la importancia de que ninguno de ellos se arrogue el material estimativo del otro, es decir, que ningún valor se alce contra otro de su misma jerarquía[6]. En el ejemplo que muestra Morin, la economía, cuyo valor representativo es la utilidad, se arroga el material estimativo de la salud (humana y ambiental). Así,

[…] le barrage d’Assouan fut une très grande chose, mais on n’avait pas pensé qu’il retenait les limons qui fertilisaient depuis toujours les plaines du Nil et faisaient vivre la population locale le long de fleuve, car le reste de l’Egypte est un désert. Ils ont aussi réduit le nombre de poissons, qui sont restés en amont du barrage. Cela a produit des migrations en masse vers les grandes cités surpeuplées. […] Cela aurait pu être pensé dès le départ […][7].

Por ello, hay que tomar la decisión en función del contexto[8], además de no privilegiar solamente la ganancia.

3. Al hablar de la hominización, cuyo estadio final que implementar es la humanidad, señala que el desarrollo debe abandonar sus tintes economicistas. También expresa que, al no haber certidumbre histórica, el desarrollo multidimensional es biodegradable, es decir, sometido al principio de degradación y renovable[9]. En relación con aspectos planetarios, Morin señala también que deben revisarse las nociones de “desarrollo” y “subdesarrollo”, que asocian a los países periféricos con el segundo concepto, cuando en realidad hay en los países “desarrollados” un subdesarrollo psíquico y moral, por su miseria mental, la carencia de amor, la agresividad y maldad de los intelectuales, la proliferación de ideas generales vacías, la mutilación de las visiones y la pérdida de la globalidad[10]. A lo cual hay que agregar los vicios de la especialización, cuantificación, abstracción e irresponsabilidad[11]. El consenso ha caído prisionero de la aristocracia tecnocrática utilitaria, amenazando el valor humanidad, sobre todo en los países desarrollados[12]. Los países “subdesarrollados” son –y han sido– portadores de culturas orales y no son analfabetos[13]. Agregaría que en los países del sur hay doble subdesarrollo en los sentidos que señala Morin: económico y ético[14], y que en los países del norte proliferan ahora rupturas en el desarrollo económico a partir de la crisis de las hipotecas de ee. uu.

4. La utilidad no debería arrogarse el material estimativo de la verdad en el ámbito del saber y la educación.

¿Cómo reconfigurar los espacios educativos que se construyeron bajo la pretensión de la reproducción del mundo del trabajo y la realidad social en el interior de las escuelas, por medio del filtro simplista del lucro inmediato, el trabajo seguro y la eficacia por la eficacia, fuera de toda posibilidad de contextualización y sobre todo, indiferente al juego de la sensibilidad y la intuición?[15]

Frente a esto, el Derecho que no tenga capacidad estratégica resultará fácilmente instrumento del economicismo[16]. Por lo cual se propende a que no todo quede reducido a la estrategia económica, sino que haya una estrategia valorativa. Un Derecho estratégico es un Derecho trialista, en cuanto incluye en sí diagnóstico de la realidad, lógica reflexiva y lógica valorativa, es decir, crítica. También se señala que hay arrogación del material estimativo de la justicia por la verdad, cuando el positivismo descalifica los estudios dikelógicos[17].

Un ejemplo que se dio en la vida jurídica de la importancia de esta categorización es el caso “Camps” en el voto del juez Petracchi. Aquí puede verse cómo el poder secuestra el material estimativo de la verdad, la justicia. Ya que el Poder Legislativo establece la presunción absoluta de que determinados oficiales, en determinada época, obraron bajo obediencia debida, sin posibilidad de ser juzgados a fin de establecer si ello fue efectivamente así. Dice Petracchi: “La justicia no es justicia si no se apoya en la verdad […]” (consid. 31). Puede verse entonces aquí una relación de contribución, horizontal, entre los valores señalados. Que en el caso es patente, ya que solo puede haber justicia, vista en este caso como retribución/resocialización, si hay información comprobada sobre lo que efectivamente ocurrió. Este caso es interesante porque plantea el problema de otra relación entre valores que es la de secuestro por inversión, de la justicia, del material estimativo del poder, en cuanto había que analizar en el caso si los tribunales podían llevar a cabo justicia ante la posibilidad de no cumplimiento de sus sentencias, por la intensa fuerza que tenían los militares en aquellos momentos, que continuamente amenazaban y efectivizaban rebeliones, levantamientos, alzamientos, etc.

5. En otra oportunidad, al diferenciar al sujeto viviente, al individuo, de los autómatas, de los seres artificiales, señala que su finalidad no es la optimización.

L’optimisation est un concept technologique issu de l’artefact et adapté à la machine artificielle: il permet de déterminer un programme rationnel en fonction de fins claires et précises et d’une économie-fonctionnalité des moyens. Mais, […] il est impossible d’optimiser la complexité et singulièrement la complexité vivante […][18].

Porque existe la “[…] l’impossibilité de définir de façon évidente et claire […] ce que serait une ‘vraie vie’, une bonne vie, la meilleure des vies[19]”. Esto interesa por los avances de las posturas economicistas del Análisis Económico del Derecho, en donde “chaque individu […] s’efforce de maximiser ses chances vitales et minimiser ses risques mortels[20]”. Rememorándose el axioma utilitarista de maximizar el placer y evitar el dolor[21]. “Le vivre ne peut être réduit à l’utilité, l’économie, l’homéostasie, l’adaptation, encore qu’il comporte toutes ces dimensions. Le vivre fait éclater, non la rationalité, mais toute conception close de la rationalité[22]”. Como señala Richard Lipsey: “‘Ha de quedar claro que la economía no nos podrá mostrar jamás qué es lo que debemos hacer, sino qué es lo que va a suceder como consecuencia de nuestras acciones’[23]”.

6. En otra ocasión, el filósofo francés señala los efectos devastadores de la absolutización del poder, a lo que puede llegarse con la absolutización de la normatividad, que es creada por los que tienen el poder, y que permite asegurarlo.

Menacés par rivaux ou prétendants, les despotes deviennent pathologiquement méfiants de tous (cf. La vieillesse de Staline et de Mao), développent de façon hypertrophique leur police secrète et frappent en aveugles leurs disciples mêmes. Le pouvoir, sphère de l’Ordre suprême, devient en même temps la sphère du désordre extrême […][24].

Se trataría aquí del secuestro subversivo por el poder del material estimativo de la justicia, en cuanto un valor inferior se alza contra uno superior[25].

7. En otra oportunidad hace referencia Morin a las relaciones de contribución entre el poder y la justicia.

On ne peut ni disjoindre ni confondre éthique et politique. Les grandes finalités éthiques nécessitent le plus souvent une stratégie, c’est-à-dire une politique, et la politique nécessite un minimum de moyens et des finalités éthiques, sans pour autant se réduire à l’éthique[26].

Se trata de una vinculación coadyuvante por contribución, en cuanto valores inferiores apoyan la realización de valores superiores[27].

8. El tratamiento que hace la teoría de “las relaciones entre los valores” implica no centrar el aspecto axiológico del derecho en el valor justicia, si bien es considerado uno de los más importantes, culminando el concierto de dichos valores en la humanidad. “La justicia es uno de los valores que más fácilmente se abren a la integración, y por eso se ha dicho con acierto que es una ‘virtud’ completa[28]”. La temática apunta a considerar la dimensión dikelógica como un complejo axiológico constituido por un conjunto de valores, de diferente jerarquía con relación al valor humanidad, al respeto del hombre.


  1. Sobre el tema p. v. Galati, “La Bioética y el Bioderecho y las relaciones entre valores. Propuestas de soluciones para los comités de ética”, en aa. vv., Derecho y complejidad, coord. por Eduardo Lapenta y Fernando Ronchetti, Azul, Fac. de Derecho, unicen, 2011, pp. 383-391.
  2. Ciuro Caldani, “Ubicación de la justicia en el mundo del valor (El asalto al valor justicia)”, en Estudios de Filosofía…, t. II, p. 17. V. tb. “La ciencia del valor humanidad (Praxitología)”, en Investigación…, n.º 25, Rosario, fij, 1995, p. 51 y ss.
  3. Ciuro Caldani, Derecho y Política…, cit., p. 33.
  4. V. el cap. 5 del tomo 4.
  5. V. Ciuro Caldani, Derecho y Política…, cit., p. 33.
  6. Ciuro Caldani, “Ubicación…”, cit., p. 26.
  7. Morin, “À propos de la complexité”, en bit.ly/3AAWlym (20/03/2005), p. 4. “[…] la represa de Assouan fue un cosa muy grande, pero no habíamos pensado que retenía los limos que fertilizaban desde siempre las llanuras del Nilo y permitían a la población local vivir a lo largo del río, ya que el resto de Egipto es un desierto. Ellos también redujeron la cantidad de peces, que permanecieron más arriba del embalse. Esto produjo migraciones en masa hacia las grandes ciudades superpobladas. […]. Esto podría haber sido pensado desde el comienzo […]” (trad. del autor). V. tb. Morin, “Complejidad restringida…”, cit., p. 116.
  8. Íd.
  9. Morin y Kern, op. cit., p. 119.
  10. Íd., p. 121. “[…] existen en la actualidad pueblos muy desarrollados que podrían tener calidad de vida plena, porque tienen altamente satisfechas sus necesidades fisiológicas básicas y posibilidades ciertas de satisfacer necesidades de otro orden, no obstante lo cual tienen afectada de manera notable la percepción de su calidad de vida, porque en muchos casos advierten que no pueden realizar su propio proyecto de vida y en otros tantos comprueban que esa calidad no deriva de su relación dinámica con la comunidad y el hábitat en que viven, sino que les viene dada por el desarrollo científico tecnológico sin esfuerzo de su parte”. Nicolau, Noemí, “Significación de la metodología trialista aplicada a la construcción de las nociones jurídicas (Un ejemplo: el derecho a la calidad de vida)”, en aa. vv., Dos filosofías…, cit., p. 154. También se están superando actualmente los índices de medición de la calidad de vida que tomaban en cuenta únicamente variables macroeconómicas, como, por ejemplo, el pbi. Íd., p. 155.
  11. Morin y Kern, op. cit., p. 122.
  12. Ciuro Caldani, “Integración…”, cit., p. 904.
  13. Morin y Kern, op. cit., p. 122. Se señala el caso de la preparación del maíz en México, que se creyó era algo mágico, hasta que se descubrió qué provocaba que el maíz asimilara la lisina, sustancia nutritiva, y que lo que parecía irracional tenía una explicación, una racionalidad. Íd., p. 123.
  14. “[…] el subdesarrollo mental, psíquico, afectivo, humano, incluyendo el de los desarrollados, es de aquí en más un problema clave de la hominización”. Íd., p. 124.
  15. Motta, “Filosofía…”, cit., p. 59.
  16. Ciuro Caldani, El Derecho Universal…, cit., p. 26.
  17. Ciuro Caldani, “Ubicación…”, cit., pp. 26-27.
  18. Morin, La Méthode 2…, cit., p. 412. “La optimización es un concepto tecnológico surgido del artefacto y adaptado a la máquina artificial: permite determinar un programa racional en función de fines claros y precisos y de un ahorro-funcionalidad de los medios. Pero […] es imposible optimizar la complejidad y singularmente la complejidad viviente […]”. Morin, El Método 2…, cit., p. 475.
  19. Morin, La Méthode 2…, cit., p. 412. “[…] imposibilidad de definir de forma evidente y clara, […] lo que sería una ‘verdadera vida’, una buena vida, la mejor de las vidas”. Morin, El Método 2…, cit., p. 475.
  20. Morin, La Méthode 2…, cit., p. 403. “[…] cada individuo […] se esfuerza por maximizar sus probabilidades vitales y en minimizar sus riesgos mortales”. Morin, El Método 2…, cit., p. 465.
  21. P. v. Mill, John Stuart, El utilitarismo, trad. de Esperanza Guisán, Barcelona, Altaya, 1994.
  22. Morin, La Méthode 2…, cit., p. 413. “El vivir no puede ser reducido a la utilidad, el ahorro, la homeostasis, la adaptación, aunque comporte todas estas dimensiones. El vivir no hace estallar la racionalidad, sino toda concepción cerrada de la racionalidad”. Morin, El Método 2…, cit., p. 477.
  23. V. Ciuro Caldani, Derecho y Política…, cit., p. 47.
  24. Morin, La Méthode 5…, cit., p. 207. “Amenazados por rivales o pretendientes, los déspotas se vuelven patológicamente desconfiados de todos (cfr. la vejez de Stalin y Mao), desarrollan de forma hipertrófica su policía secreta y golpean ciegamente a sus discípulos mismos. El poder, esfera del Orden Supremo, se convierte al mismo tiempo en la esfera del desorden extremo […]”. Morin, El Método 5…, cit., p. 203.
  25. Ciuro Caldani, “Ubicación…”, cit., p. 22.
  26. Morin, La Méthode 6…, cit., p. 97. “No se puede ni disjuntar ni confundir ética y política. Las grandes finalidades éticas necesitan las más de las veces una estrategia, es decir, una política, y la política necesita un mínimo de medios y finalidades éticas, sin por ello reducirse a la ética”. Morin, El Método 6…, cit., p. 89.
  27. Ciuro Caldani, “Ubicación…”, cit., p. 19.
  28. Íd., p. 20.


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