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Epílogo

Si algo nos han dejado los trabajos presentados es la necesidad de pensar América Latina como unidad infinitamente rica y diversa; pensar en términos del lugar que ocupa en el sistema internacional, lugar conferido por las potencias de turno, como también por las decisiones de las élites gobernantes a lo largo de nuestra historia.

El ejercicio del pensamiento hace de la coyuntura histórica una condición de inexorable análisis a la hora de reflexionar sobre el objeto de estudio, por lo que los nuevos vientos que vienen soplando en la región marcarían cierto rumbo pero no, y de momento, la tendencia general.

Los espacios de integración logrados a base de criterios autonómicos pareciera que buscan mantenerse a pesar de la coyuntura y los aires restauradores. Contradiciendo a Marshall Bergman, no todo lo sólido se desvanece en el aire: las lógicas de integración y cooperación regional continuarán en tensión en tanto proyectos nacionales vinculados a la globalización neoliberal.

Por tanto, el regionalismo tomará probablemente la configuración de la puja entre el neo-regionalismo abierto y el regionalismo autonómico, identificados por la Alianza del Pacífico, el uno, y por el MERCOSUR/UNASUR/CELAC, el otro.

Entendemos que la gran inquietud que nos asiste en el epílogo del presente trabajo es dilucidar si ambos enfoques podrían desplegar lineamientos complementarios o, evitando esfuerzos en torno a ceder soberanía, cristalizarse como excluyentes.

Y es en este punto donde comienza a perfilarse cada vez más un nuevo actor que incide en la política internacional: la sociedad civil; por tanto, de las demandas de la sociedad civil podría inclinarse hacia dónde se estabilizarían las formas de los esquemas integracionistas, como la definición de nuestro lugar en el mundo. Porque como se ha demostrado en los últimos tiempos, la dinámica social que han imprimido las movilizaciones populares va dando cuenta del mayor involucramiento de la sociedad civil en los destinos de la región, como así también los movimientos sociales. Y cualquier presidente que se diga representativo deberá, inevitablemente, escuchar la voz de quienes lo ungieron en la Primera Magistratura.

El privilegio de pensar hoy América Latina ‒analizando el recorrido epistemológico para desentrañar y consolidar nuestro lugar en el mundo‒ nos lleva hacia el exhaustivo análisis de estructuras y coyunturas que nos han legado hasta aquí, con el compromiso de forjar un camino para las nuevas generaciones.

 

Mgter. Claudio Luis Tomás

Profesor

Integración y Cooperación Internacional

Profesor Política Internacional

Facultad de Derecho y Ciencia Política

Universidad Abierta Interamericana



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