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Introducción

Este libro surge de un trabajo de tesis doctoral (dirigido por el Dr. Roberto Frenquelli), que se construye a partir de la observación de la práctica cotidiana. Se advirtió que enfermería, al seguir la orientación del modelo médico, carece de una autoreflexión apropiada. Reflexión dirigida a su propio accionar, teniendo en cuenta los sentimientos y pensamientos que se gestan al momento de atender al paciente hipertenso.

Se sumó a lo observado la prevalencia de la hipertensión dentro de los problemas de salud y el valor del accionar independiente en el cuidado y el control de estos pacientes, avalado por las incumbencias profesionales. De esta forma, se estimó que era necesario definir el rol que desempeña la enfermera frente al paciente hipertenso.

El ejercicio de la enfermería siempre ha implicado la prestación de un servicio socialmente imprescindible. A diferencia de otras áreas, el desarrollo tecnológico aplicado a la salud no puede reemplazar las tareas de enfermería, que exigen una elevada responsabilidad y cuyo personal se expone a permanentes tensiones producto del contacto con los pacientes y sus familias, con el sufrimiento humano y con las vicisitudes propias del trabajo en un equipo de salud inmerso en una institución, con sus recursos y política particulares.

Las enfermeras siempre se han preocupado por la relación enfermera-paciente. Se estudian en el pregrado las capacidades y habilidades que deben adquirirse para una óptima relación, pero no se alude a cuestiones sobre los afectos que padece la enfermera y que se imbrican en su accionar.

El caso de la hipertensión arterial delinea, más allá de los avances y estudios actuales, una enfermedad de difícil tratamiento desde la enfermería. La dificultad radica principalmente en que, al ser silente, el paciente no se adhiere al tratamiento y la enfermera encuentra dificultades en el seguimiento y control del mismo. El momento de la información de la cifra, frente a la pregunta “¿Cuánto tengo?”, es muchas veces traumático para el paciente. También es un momento difícil para la enfermera, sensible a esta reacción.

La presente investigación tiene como eje la reflexión sobre el rol de la enfermera y su inserción en el ámbito de la salud en la actualidad.

Se consideró la importancia de explorar en profundidad el rol de enfermería, con el fin de trazar propuestas aplicables en las instituciones formadoras y prestadoras del cuidado, e implementar estrategias que fortalezcan el accionar.

Los pocos trabajos sobre hipertensión arterial en relación al lugar de la enfermera, los claroscuros de la identidad profesional y el contexto sociocultural, llevan a pensar que estudios de esta naturaleza permitirían aclarar los límites entre la enfermera y el médico, dando como resultado un trabajo en equipo más integrado. A su vez, se incrementarían las posibilidades de modificar el enfoque de la práctica de enfermería dentro del sistema de salud, contribuyendo a mejorar la relación vincular con el paciente hipertenso en particular, y con la población en general.

Por todo lo antedicho, este libro se propone reflexionar a partir de dos supuestos que orientan el camino recorrido. En primer lugar, las dificultades en la visualización del rol de los profesionales de enfermería ocasionan menos eficacia operacional en el proceso salud y enfermedad del paciente hipertenso. En segundo lugar, la práctica de enfermería plantea dificultades identitarias, encontrándose en un proceso de elaboración en pos de delinear una mejor demarcación de su campo disciplinar.

En consonancia con estas conjeturas, este trabajo estudia el rol de enfermería frente al paciente hipertenso en distintos ámbitos de salud de la ciudad de Rosario. Particularmente, se desarrollan las concepciones que posee la profesión acerca de la hipertensión arterial y el paciente crónico, las vicisitudes de la relación enfermera-paciente hipertenso en el marco de la práctica cotidiana y la movilización afectiva en enfermería generada en el vínculo con el paciente hipertenso y su incidencia en el control de las tareas. Estos aspectos conducen finalmente a una reflexión acerca de la identidad profesional del enfermero.

Para guiar al lector, algunos apartados delinean aspectos propios de la disciplina: “Una enfermera en el país de los médicos” es un testimonio real de cómo la enfermera percibe el espacio, de esa sensación de desorden y de extrañeza que emerge como resultado de sentirse extranjera en el país que habita cotidianamente.

“Entre ángeles y enfermeras” y “Las enfermeras y el imaginario social” definen la relación del rol de la enfermera con lo místico; relación que fue consolidándose a lo largo de la historia y que coadyuvó a que la profesión se halle hoy en día en un espacio reinado por la incertidumbre. Por un lado, se observa un reclamo constante de autonomía; por otro, se evidencia que el tejido religioso la invade. Fantasías nutridas por lo sacro y lo profano envuelven al género y a la enfermera.

Otros apartados dan cuenta de la formación académica, el conocimiento y la real importancia que tiene la toma de la tensión arterial. Ofrece una mirada minuciosa de la intensa formación técnica y del hincapié que se hace en la conciencia que debe tenerse de cada uno de los pasos de la toma de tensión.

En “Salud y enfermedad en el sujeto hipertenso. Una visión desde enfermería” se revela la fragilidad resultante de la mezcla de los aspectos mecanicistas con la necedad en el reconocimiento de la condición humana. Se evidencia una crisis de percepción que también puede apreciarse en los conceptos de salud-enfermedad.

Sin embargo, “El paciente crónico hipertenso. Sus características” y “Discutiendo sobre el rol de la enfermería en el paciente hipertenso” concluyen advirtiendo la necesidad de otorgarle un lugar a la subjetividad, tanto del paciente como de la enfermera. Esta última no está exenta de fantasías, sensaciones, contradicciones. Las manifestaciones de los entrevistados demuestran que empieza a visualizarse la amplitud del rol de la enfermera en hipertensión, pese a que aún no se lo haya podido ocupar como es debido. Se advierte la presencia de una frontera imaginaria que encierra, limita y da la sensación de ser infranqueable.



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