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Acerca del diseño, la metodología de la investigación y el trabajo de campo

Presentadas en la introducción las premisas fundamentales de la metodología, en este punto nos extendemos en dicha metodología, y describimos también el trabajo de campo, la sistematización y el análisis de los datos.

Como ya hicimos referencia, la investigación se inscribe dentro del paradigma interpretativo, a partir del cual intentamos comprender reflexivamente las perspectivas subjetivas de los participantes y los significados que para los mismos poseen los sucesos, situaciones y acciones en los que están involucrados (Maxwel,1996). El diseño con el que trabajamos fue de tipo flexible, implicando la articulación interactiva de los momentos en la investigación (Maxwell, 1996; Mendizábal, 2006), considerándolo adecuado para la investigación cualitativa, y su método inductivo (Mendizábal, 2006).

Así, asumimos los datos como punto de partida para la teorización, contrariamente a lo que sucede en el ámbito cuantitativo, en que estos representan un punto de llegada (Cipriani, 2013; Suárez, 2019). Sin embargo, realizamos búsquedas bibliográficas previas, sobre temáticas vinculadas a nuestro tema estudio, como sobre algunas cuestiones tanto históricas como territoriales de la diócesis de Merlo-Moreno. Nos acercamos al campo, a través de contactos y realizamos entrevistas exploratorias a informantes claves, en una perspectiva amplia, abierta, receptiva de sus miradas. El acercamiento nos permitió realizar observaciones in situ, percibir y registrar apreciaciones sobre las situaciones, actividades y planteos, pero también visibilizar la existencia de un contexto marcado por situaciones de pobreza y de desigualdad.

En nuestras entrevistas exploratorias a informantes clave buscamos relevar apreciaciones, recibir sugerencias, orientaciones, miradas y principalmente acercarnos a su comprensión e interpretación sobre las personas en situación de pobreza y sobre la pobreza en la Iglesia católica en Argentina, como así también a su identificación de posturas que impliquen y muestren la diversidad existente en la diócesis de Merlo-Moreno.

Al hablar con estos informantes sobre la temática abordada en la investigación, los propósitos de esta, y los criterios para la selección de las unidades de análisis, pudimos comenzar a contactar a especialistas, dando origen a un vasto recorrido con distintos entrevistados, quienes nos posibilitaron ir desmenuzando y profundizando la comprensión de la problemática en cuestión.

A todos los entrevistados les hicimos una entrevista en profundidad, a partir de una guía, no con una serie de preguntas concisas, sino con una lista de temas que nos interesó desarrollar (Mallimaci y Giménez Béliveau, 2009). Esos temas se centraron en sus trayectoria, formación, trabajo y participación específica en espacios relacionados a pobres y pobreza. Como así también nos interesó conocer sus comprensiones de las causas y “reducción” de la pobreza, sus significaciones/perspectivas de la pobreza, los estereotipos sociales en relación a la pobreza, las perspectivas prevalecientes en sus ámbitos de trabajo/participación, las perspectivas contrapuestas, la relación de cada uno de estos especialistas con la Iglesia institucional y su comprensión de los acontecimientos de los que han participado y del contexto histórico general, a fin de conocer su posición frente a ciertos hechos y representaciones (Mallimaci y Giménez Béliveau, 2009).

Acordamos con cada entrevistado el lugar en que se iba a desarrollar la entrevista, fueron realizadas así en diferentes espacios, casas de religiosas, casas parroquiales, lugares de trabajo, la sede del obispado, teniendo en su mayoría una extensión mayor a una hora. De esta manera pudimos observar los espacios en que se desenvuelven los especialistas entrevistados. Resaltamos que las religiosas y sacerdotes que entrevistamos, no viven en “conventos” o “casas religiosas”, sino en viviendas al lado del templo, en el caso de los sacerdotes, y en el entramado de barrios de la zona, en el caso de las religiosas, viviendas que no difieren de las demás de ese entramado. En el caso de uno de los sacerdotes a quien debimos de esperar unos minutos para hacerle la entrevista, tuvimos la posibilidad de dialogar, mientras, con personas que coordinan y/o son parte de un centro de día que aborda el consumo problemático de sustancias.

Inicialmente comentamos a los entrevistados los propósitos de la investigación, y aseguramos el anonimato, por lo que identificamos las entrevistas con letras. Comenzamos cada entrevista con una pregunta abierta que pudiera desencadenar el relato del entrevistado, dejándolo hablar y no interrumpiéndolo, solo re preguntábamos, introducíamos un nuevo tema, e incluso cuando consideramos conveniente pusimos a discusión nuestros propios supuestos o hipótesis (Mallimaci y Giménez Béliveau, 2009). La mayoría de las entrevistas fueron grabadas (hubo una sola excepción), pero en todas procedimos a realizar además de la grabación registros escritos, lo cual junto con diferentes memos realizados nos permitieron avanzar en el proceso de análisis. Le pedimos también (a todos los entrevistados) sugerencias de personas a quienes consideraran necesario o conveniente entrevistar y datos respecto a quiénes consideraban como especialistas de diferentes líneas del catolicismo en el territorio.

Llevamos a cabo así numerosas entrevistas exploratorias y posteriormente, entre 2017 y 2019, entrevistamos a más de veinte especialistas católicos intermedios y al obispo de la diócesis. A medida que avanzamos con más entrevistas comenzamos a notar la saturación de datos. Considerando lo señalado por Glaser y Strauss (1967) respecto a la saturación teórica, finalizamos entonces la etapa de entrevistas.

Paralelamente a las entrevistas realizamos una observación participante, en una actividad llevada adelante por una de las especialistas religiosas entrevistadas, mantuvimos numerosas conversaciones informales con diferentes agentes del territorio y analizamos documentos, publicaciones y materiales de distintos grupos, de la diócesis, del papa Francisco, etc. Participamos además de las I Jornadas de Vida Religiosa Femenina, de las que fueron parte religiosas de Merlo–Moreno. Realizamos informes de esa observación, de las conversaciones informales y de los documentos, publicaciones y materiales (Guber, 2013; Ameigeiras, 2006).

Finalizando el trabajo contactamos a cuatro Trabajadores Sociales que desarrollan su trabajo en diferentes zonas de Merlo y/o Moreno, dos involucrados en el trabajo territorial de la Iglesia, no desde una identidad católica sino insertos en actividades llevadas adelante por Cáritas y por “el Galpón” (centro de día que trabaja con jóvenes con consumos problemáticos), y dos insertos en el territorio como agentes del Estado, desde diferentes áreas municipales. A los cuatro le presentamos una afirmación (que explicitamos, desarrollamos y analizamos en el capítulo V), referida a las relaciones entre Estado y la Iglesia en el trabajo territorial y la pusimos a discusión. Por las dificultades para lograr el encuentro de estos trabajadores sociales intercambiamos las perspectivas de cada uno en relación a esa afirmación/hipótesis vía internet (Wasap, Facebook y mails). Todos los materiales se pusieron en relación entre sí, y con el contexto conceptual de la investigación para elaborar el informe final de trabajo.

Desde la primera entrevista, observación y lectura de documentos comparamos constantemente los datos que íbamos teniendo (Glaser y Strauss,1967). A medida que comparábamos y analizábamos los datos nos fuimos haciendo nuevas preguntas, para las que necesitábamos nuevos datos (Andreu Abela, García Nieto, Pérez Corbach, 2009) e íbamos decidiendo nuevos criterios y entrevistados. Tomamos notas, hicimos apuntes, analizamos, fuimos sumando ideas. Leímos cuidadosamente las entrevistas realizadas, la información con la que contábamos, las notas (Hammersley y Atkinson, 1994). El análisis de la información no fue un proceso diferente al de la investigación, se inició ya en la formulación del diseño y en la construcción de las preguntas de investigación y se extendió hasta la escritura de todo el trabajo. En lo que podemos considerar el análisis más formal, partimos de un esquema acorde con los planteos de Taylor y Bogdan (1986), teniendo en cuenta temas, subtemas, frases y palabras y fuimos considerando cuestiones significativas, como verbalizaciones, gestos, movimientos corporales, actitudes y emociones (Rockwell, 2009; Suárez, 2019).

Construimos una matriz provisoria de trabajo que nos permitió inicialmente el agrupamiento, la lectura y el análisis de datos, sumando a esto las notas de campo y memos. Para dicha construcción tuvimos en cuenta lo que aparecía en las entrevistas como nudos de tensión y/o conflicto, las perspectivas de pobreza de cada entrevistado, las que presentaba como diferentes a la propia y la caracterización que realizaba de cada una de estas. También lo que emergía como contextualización histórica de lo que presentaban. Esta matriz fue flexible y la íbamos reconstruyendo a medida que identificábamos nuevos datos que nos aportaban a la problemática estudiada. También tuvimos en cuenta cuestiones similares y diferencias que se iban presentando en las entrevistas y observaciones, definimos algunos ejes o categorías para la organización de los datos, y acordamos las que consideramos fundamentales, prestando atención a las relaciones entre estos ejes o categorías (Hammersley y Atkinson, 1994). A partir de aquí fuimos desarrollando también la estructura narrativa del trabajo, delimitando los capítulos y sus diferentes puntos.

Para profundizar nuestra compresión de las significaciones/perspectivas y de las estrategias de los especialistas intermedios sobre pobres y pobreza construimos una tipología, considerando esas dos cuestiones, significaciones/perspectivas y estrategias sobre pobres y pobreza, como así también la relación de estos especialistas con la Iglesia institucional (Hammersley y Atkinson, 1994).

Todo el proceso de investigación, el diseño, el trabajo de campo, la sistematización, el análisis y la interpretación de los datos, incorporó nuestras experiencias, intereses y asunciones personales (Charmaz, 2006; Suárez, 2019). Acordamos con Charmaz (2013) en que ningún método cualitativo se basa en la mera inducción, participamos como investigadores en el proceso de construcción de los datos, pero consideramos también, acorde al planteo de Vasilachis (2013), que dicha construcción requiere, imprescindiblemente, de la participación de los otros, de nuestros entrevistados, los que compartieron con nosotros esta compleja tarea de construir conocimiento. En tanto el conocimiento es una construcción cooperativa, en la que son necesarios, el conocimiento del sujeto cognoscente como el del sujeto conocido, sujetos con igual capacidad de conocer (Vasilachis, 2013). Proceso en el que el conocimiento del sujeto cognoscente está también atravesado por su experiencia de vida, sus cosmovisiones, sus posicionamientos ideológicos, etc. (Suárez, 2019). En todo el trabajo, y en el análisis particularmente, tratamos de observar nuestra relación con los entrevistados, con lo que íbamos observando, con cómo esto también interpelaba nuestros supuestos iniciales y nuestros conocimientos previos sobre el campo católico (Vasilachis, 2006). Este ha sido nuestro intento, pero sobre todo nuestra convicción, un esfuerzo en que debemos comprometernos como investigadores.

Fue central para este trabajo de investigación ubicar las experiencias subjetivas de los entrevistados en estructuras más generales o más macro y así posibilitar una mejor comprensión del funcionamiento de estas estructuras, por lo que dimos cuenta de algunas cuestiones micro y macro de la Iglesia católica, en Argentina, de las relaciones históricas entre religión y política, entre la Iglesia católica y el Estado. Buscamos así ubicar la experiencia subjetiva de los especialistas intermedios católicos en Argentina para comprender el funcionamiento no solo de la estructura Iglesia católica, sino y como hicimos referencia inicialmente, seguir una línea de trabajo que indaga las significaciones y prácticas de agentes que ocupan posiciones de especialistas en diversos campos, y que tienen el poder simbólico de nombrar, delimitar fronteras, fijar recorridos, etc., y así comprender procesos de construcción social de la pobreza (Aenlle, 2013). Nos propusimos conocer significaciones, en relación a posiciones en campos, y así procesos estructurales, y también prácticas. Prestando atención a contradicciones entre mitos y realidades, retórica y práctica, y fines y medios (Charmaz, 2013).

Tanto en el trabajo anterior sobre las representaciones de pobres y pobreza en los agentes de la Política Social, como en este trabajo, partimos de considerar la común identidad de las personas como las diferencias existenciales en que se encuentran (Vasilachis, 2003). Dicha consideración hace no solo necesario y obligatorio repensar el proceso de conocimiento sino también las injustas condiciones de vida de muchos y las formas en que esos procesos y esas condiciones se naturalizan y legitiman. También buscamos aportar a una sociedad donde sea reconocida la común identidad de las personas y en la que se actúe, definan políticas, intervenciones, etc. teniendo como base ese reconocimiento.



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