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¿Quién mata a Lucas Muñoz?

Este libro trató de ser una reflexión en tinta para pensar la policía de Río Negro. Con la intención de abrir preguntas, reunir datos, traer problemas específicos y generales de la fuerza policial. Es también una forma de crecer personal en la búsqueda de entender algunos problemas que discutimos a diario y desde siempre. Qué es la policía, qué significa ser policía, existen policías humanizadas y consientes de los derechos humanos. Podemos empezar por pensarlos dentro de la sociedad y los derechos que peleamos.

Pero en el fondo es una búsqueda por llenar un silencio que ensordece. Alguien gatilló y mató a Lucas Muñoz. Alguien sabe y oculta. Alguien es cómplice y teme. Alguien olvida y facilita. Alguien niega y oculta. Alguien resuelve y archiva.

Vale la pena recordar que en 1983, Rodolfo Peregrino Fernández, Comisario Inspector de la Policía Federal argentina compareció voluntariamente frente a la comisión argentina de derechos humanos y quebró el “pacto de silencio” del terrorismo de estado que había gobernado el país por 7 largos años. El acto de valentía de este policía que por su jerarquía estuvo en contacto con genocidas de alto rango todos (fuerzas armadas y policiales) representó una pieza clave para demostrar los vínculos, estrategias del plan sistemático de exterminio de argentinas/os y, también, para conocer el destino de muchos desaparecidos. Además en su testimonio Fernández dejó expresa referencia, con nombres y datos específicos, de los asesinatos de policías a manos de policías durante la dictadura.

Lucas Muñoz fue muerto en un proceso que aun demanda un trabajo de la justicia, con la complicidad de la policía, desconocemos hasta qué grado. Esto es el pasado. Para pensar un futuro diferente tenemos que pensar nuestro presente, hoy, ahora. Entonces, ¿Quién mata a Lucas?

El que calla, el que olvida y el que niega.

Vaya este aporte a gritarle al silencio.

 

Bariloche, invierno de 2017



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