El pan de cada día
Ellos y Nosotros
Hendiendo hendiduras
afilados aguijones
perforan
hogazas del destino,
ese sorbo
tridente
deleite de su goce
fustigará
el pan
hecho ajeno
Tomaremos un día
otro día otro
los granos
de molienda
levaduras frescas y aceites
burbujas y zumos,
con la sal del mar
abrazaremos estrujando
esa amalgama escurridiza y adherente
libre se desprenderá de a poco en poco
blandamente
quedará cálida y esférica
reposando
bajo el tibio paño lino
para e-levar-se inconmensurablemente
lista para hornearse
entre incandescentes
y transformarse dorada
en nuestro pan de cada día,
sin desmayo ese, ese día, sonreiremos anchamente.








