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La conflictividad en el mundo del trabajo en la Argentina de las últimas décadas

Su análisis en el marco de la Olimpíada de Historia de la República Argentina

Nélida Diburzi

La Olimpíada y el Programa Nacional de Olimpíadas

Esta olimpíada forma parte del Programa Nacional de Olimpíadas, auspiciado y financiado por el Ministerio de Educación de la Nación y por la Universidad Nacional del Litoral, que en 2006 obtuvo por concurso la puesta en práctica del Proyecto Olimpíada de Historia. Dicho proyecto fue elaborado por profesores del Departamento de Historia de la Facultad de Humanidades y Ciencias de esta universidad respondiendo a la convocatoria del mencionado ministerio. De las temáticas propuestas para concursar, se eligió “Transformaciones en los procesos de trabajo en las sociedades capitalistas. Problemas y perspectivas”, por su relevancia en los tiempos presentes y su escala global, ya que propicia la comprensión de múltiples factores que ayudan a entender las sociedades actuales y su devenir en el tiempo, a la vez que, potencialmente, estimula el compromiso personal y la acción social necesaria para la construcción de una sociedad más justa, uno de los objetivos centrales de la Olimpíada de Historia. Objetivo que inspira también la propuesta del Subproyecto Capacitación Docente.

Desde 2006, año en que se concretó la primera edición, se han elaborado materiales de estudio y propuestas de evaluación para las categorías de participación de alumnos de todo el país. Así, a las categorías iniciales A y B destinadas a los dos ciclos del nivel secundario, se les fueron sumando las de inicio en la investigación histórica, denominadas CA y CB, D (nivel secundario para adultos), E (nivel secundario para adultos en contextos de encierro), F (nivel secundario en general) y propuestas anuales de concursos, como los titulados “Un logo para la Olimpíada de Historia”, “El mundo del trabajo a través de la fotografía”, “El mundo del trabajo a través de celumetrajes”, “El mundo del trabajo en historietas”, “Pensar la Independencia en el Bicentenario- Muros con Historia- producción de murales”, “Fanzines: el trabajo y el consumo en el presente” y “Escribimos cuentos históricos”.

Entre las temáticas vinculadas que se han abordado, se cuenta “La crisis del mundo del trabajo y las nuevas formas de la acción colectiva”, “El mundo del trabajo en sociedades no capitalistas” y, para el inicio en la investigación, “Transformaciones en el mundo del trabajo en la Argentina de las últimas décadas y en las formas de la movilización social”[1].

La categoría de participación CB

Está dirigida a alumnos y alumnas del ciclo superior del nivel secundario del sistema educativo argentino, adolescentes, adultos y adultos en contexto de encierro, que optan por inscribirse en esta categoría. Los trabajos producidos –requisito para la participación– son guiados por un docente tutor. Es función de la tutoría decidir en conjunto con los estudiantes la cuestión específica a investigar en el amplio marco temático propuesto, orientar el estudio a partir del mencionado manual, y sugerir bibliografía u otros materiales de acuerdo a esa especificidad, dada por el marco local-regional-temporal de la cuestión elegida. Decidir el objeto de estudio, buscar y producir fuentes (como las orales a través de entrevistas), consultar bibliografía, archivos, analizar, redactar y reflexionar sobre la propia tarea es el trabajo que se propone[2].

Se considera que son trabajos que acercan al quehacer de los historiadores, es decir, a la producción de conocimiento histórico. En este caso un conocimiento de realidades sociales cercanas en el tiempo y en el espacio, ya que se tratará de temáticas del mundo del trabajo en el propio medio de los autores. Lo que se aprende, desde una situación social problemática, situada, enmarcada temporalmente en las últimas décadas de historia argentina, puede decir, además, algo o mucho sobre procesos más amplios o generales y los modos particulares, específicos, en los que lo general se da o puede darse. En síntesis, se trata de un ejercicio de inicio en la investigación de historia reciente[3] y regional.

Los investigadores, todos los investigadores, no solo los que se dedican a la historia reciente o del tiempo presente, no hacen más que acercarse, aproximarse a la realidad social. La realidad “tal cual fue” no está ni en las fuentes consultadas por los investigadores ni en los libros que ellos escriben, y no es porque carezcan de seriedad u honestidad académica[4]. Estas cuestiones historiográficas acerca del qué y cómo producir conocimiento sobre la historia de hombres y mujeres en sociedad, hayan vivido hace cientos de años o unas pocas décadas atrás, incluso en el presente, son algo que también se aprende en estos ejercicios de inicio en la investigación.

Como se ha señalado, los trabajos requieren producción de entrevistas[5] a actores partícipes en esos conflictos laborales que se examinan. ¿Qué dicen los entrevistados? ¿Desde qué lugar de su situación presente lo dicen? ¿Qué imaginarios, qué concepciones del trabajo, de las relaciones laborales, de las situaciones traumáticas transmiten? ¿Cómo recepcionarlas, distancia generacional mediante? ¿Qué precauciones metodológicas son necesarias al entrevistar? ¿Qué operaciones de la memoria[6] se ponen en juego al recordar? Con todas estas cuestiones, también se ponen en contacto los estudiantes investigadores. Y lo hacen desde la reflexión de su propia “pequeña” práctica, con la ayuda de algunas lecturas y la de sus docentes y profesores del equipo Olimpíada.

El marco histórico de la temática propuesta para la Olimpíada y su categoría de inicio en la investigación histórica

A partir de la crisis de los años 70, el sistema capitalista se reconfiguró. Así, al patrón de acumulación basado en la organización fordista de la producción y el trabajo, la demanda masiva y el Estado de bienestar, les sucedieron la producción just in time, la nueva división internacional del trabajo, la demanda fragmentada y el Estado de “malestar”[7]. En esta nueva fase capitalista, las empresas multinacionales y el capital financiero obtienen enormes ganancias, mientras que los sectores asalariados se ven profundamente afectados. Se trata de una nueva relación entre capital y trabajo, en un capitalismo global, favorecido por la crisis del socialismo real. En este contexto se imponen los planteos neoliberales de la escuela monetarista de Chicago que postulan al mercado como regulador de la economía y la sociedad.

En el caso latinoamericano y argentino, empieza a cuestionarse el rol social y empresario del Estado, a la vez que el endeudamiento externo impone fuertes condicionamientos en las decisiones gubernamentales. A partir de los 70, y con la plena aplicación de políticas neoliberales en los 90, se va reestructurando la economía y la sociedad. Se observa el abandono de la industrialización como sector dinámico y una reorganización tendiente a adecuar las economías periféricas a la nueva división internacional del trabajo, reorientando las inversiones hacia el sector primario, minero en particular, y hacia las agroindustrias, junto con la liberalización del mercado de capitales, las privatizaciones de empresas del Estado, la apertura a las importaciones. Las consecuencias son la quiebra de numerosas pequeñas y medianas empresas, desempleo, pérdida del poder negociador de los sindicatos, concentración de la riqueza, surgimiento de nuevos pobres, polarización social, exclusión, marginalidad, y desmantelamiento de las políticas sociales propias del Estado distribucionista de la fase anterior.

En el plano laboral, a la disciplina social que logró la dictadura en los 70, se le suma el resultante de la creciente desocupación, especialmente la reforma de las leyes que protegían los derechos de los trabajadores y con ello el logro de la flexibilización laboral, que se expresa en bajas salariales, reducción de las indemnizaciones por despidos, extensión de la jornada laboral, disminución de los aportes patronales para los sistemas de seguridad social, reformas impositivas que aumentan la presión fiscal sobre los sectores de menores ingresos, planes de reducción del gasto público en general y en las áreas de salud, educación y asistencia social en particular.

La propuesta didáctica del equipo Olimpíada tiene como uno de sus objetivos el conocimiento de estas transformaciones y supone una opción de enseñanza-aprendizaje de la historia, como así también una concepción de sociedad en que la conflictividad es una dimensión constitutiva.

Desde el punto de vista del devenir de la historia argentina, la década que desembocó en la crisis del 2001 dejó hondas consecuencias sociales, en particular en el mundo del trabajo. Como correlato, las anteriores formas de conflictividad social, que se expresaron a través de las diferentes demandas y acciones llevadas a cabo por las organizaciones sindicales que representaban a los trabajadores, fueron dando lugar a otras, con nuevos actores[8], nuevos reclamos y formas de plantearlos.

Desde el punto de vista historiográfico y desde diferentes ámbitos de las ciencias sociales, se hizo necesario conocer quiénes eran esos nuevos actores, dónde se realizaban las demandas, cuáles eran las razones por las que se efectuaban los reclamos y ante quién/quienes. Esto dio centralidad a la cuestión de la acción colectiva contenciosa, el estudio de la protesta social y los movimientos sociales[9].

Desde el punto de vista de la enseñanza-aprendizaje de la temática y su encuadre temporal, se hace necesaria la indagación que permita construir conocimiento sobre ella pensando en abordajes que den cuenta de la complejidad de ese pasado reciente (Carnovale y Larramendy, 2010). Esto exige una apropiación del saber científico sobre el cual la transposición didáctica debe ser realizada, una puesta al día acerca de los problemas teórico-metodológicos, y, además, asumir el compromiso ético-político que implica, haciendo conscientes las propias representaciones de ese pasado reciente. Igual compromiso atañe a los investigadores, al que se suma el que se deriva de un quehacer regido por cánones disciplinares, propios de la producción de conocimiento sobre la historia y en particular sobre la historia reciente. Estos son algunos de los desafíos que la elección de la temática general de la Olimpíada y de la propuesta para los trabajos de inicio en la investigación supone.

La enunciación de títulos de algunos TIIH presentados desde el año 2010 para la participación en la Categoría CB muestra la variedad de situaciones que fueron investigadas por alumnos de todo el país. Estos títulos expresan centralmente la crisis de la sociedad del trabajo y las variadas respuestas a ella, que incluyen, en muchos de los casos investigados, formas diversas de acción colectiva. Desde dichos casos, situados espaciotemporalmente, es posible enumerar fenómenos generales del período que dan cuenta principalmente de la aplicación de las políticas neoliberales y sus consecuencias.

Acerca de las privatizaciones, la desocupación, las resistencias, mencionamos: “La lucha de ex ypefianos en Comodoro Rivadavia” (2010); “La privatización de YPF. El caso de la petroquímica Mosconi (Ensenada). De obreros calificados a desocupados” (2012); “Accionar de los gremios en el proceso de privatización de Ferrocarriles Argentinos. Caso: Reconfiguración de las tramas sociales en la Ciudad de Villa María, Córdoba, durante la coyuntura privatizadora (1991-1997)” (2016); “El mito de la no movilización obrera durante la crisis ypefiana. Las políticas económicas argentinas y su impacto local-regional” (2019); “Abandonos de La Pampa: lo que el Tren se llevó” (2016); “Lo que la movilización nos dejó”; “Trabajadores de la construcción desempleados y una ficticia paz social. Comodoro Rivadavia 2012-2013” (2013); “Dragones, trabajadores de la construcción en busca de igualdad salarial e identidad sindical. Comodoro Rivadavia, 2005-2012” (2012); “El capítulo más triste de nuestra historia. El cierre del Ferrocarril” (2010); “Adiós a lo público; memorias de un Banco que fue (Landeta, Santa Fe –1978 a 1992)” (2019).

Acerca de desindustrialización, empresas recuperadas y cooperativas: “Leche en mal “Estado”. A 20 años del conflicto de la ‘mala leche’, el cierre de la Fábrica Sastre, 1991-2011” (2011); “Ayer, industria. Hoy, barrio residencial. Devenires del cierre de la fábrica Carelli en Venado Tuerto” (2014); “Cooperativa ‘La nueva Esperanza’” (2011); “El cierre del frigorífico Yuquerí en 1980 en el contexto de la última dictadura cívico-militar: memorias de los ex trabajadores” (2016); “Sin patrón, ¿hay ganancias? Una mirada acerca de la toma y recuperación de la fábrica de alimentos Blasón, en la ciudad de San Pedro, provincia de Buenos Aires durante la crisis del 2001” (2018); “Las formas de protesta, organización y movilización implementadas por los trabajadores de la fábrica Buriasco de la localidad de María Juana durante la aplicación de las políticas neoliberales a partir de 1990 en nuestro país” (2018); “Conflictividad empresarial-laboral en la Aceitera del Litoral (Paraná, Entre Ríos) durante el año 2014, causado por el aumento de aranceles de exportación” (2018); “De carne fuimos. La huelga y el cierre del Frigorífico Swift y su impacto social en Berisso (1979-década de 1980)” (2017); “La unión ante la crisis: La experiencia de la Cooperativa de la Costa de Berisso 2001-2017” (2017); “Algo no cuaja: del abandono empresarial a la recuperación de los trabajadores. La fábrica El Amanecer S.A. en Mar del Plata desde los años 90 hasta la actualidad” (2016); “El impacto económico y social de las políticas neoliberales en la vida de los trabajadores durante la década de 1990. Análisis de un caso: el cierre del frigorífico de Santa Elena” (2019); “Causas y consecuencias del cierre de la principal fuente de trabajo de la localidad de Grütly durante el fin de la década del 90” (2014); “La dignidad de las mujeres de la localidad ex ingenio San Pablo en 1987-1996” (2014); “Conflicto laboral y gremial de los trabajadores de la empresa Naranpol, que abarca el período comprendido desde el año 2011 hasta el día de la fecha, en la ciudad de Reconquista, Santa Fe” (2013).

Trabajo autogestionado, precarización: “Arriba recicladores de Bariloche” (2010); “Fortaleciendo redes: Agrupación Piquetera Virgen de Fátima” (2011); “El MOCAR como ejemplo de reinserción socioeconómica y comunitaria” (2011); “Organizaciones de Recuperadores de Materiales Reciclables en Córdoba Capital. La gestión de la cooperativa Los Carreros de Villa Urquiza como instrumento de transformación social” (2014); “De la olla al trabajo autogestionado San Miguel de Tucumán-Tucumán” (2012); “Trabajo Informal en el barrio de Liniers” (2019); “Donde unos siembran desperdicios, ellos cosechan su historia. Son actores sociales adolescentes, que viven, trabajan y proyectan su futuro, en y desde el volcadero de basura de la ciudad Paraná, provincia de Entre Ríos, a partir de la década del 90” (2013); “La producción artesanal en la Quebrada del Toro: Cambios y permanencias en la organización del trabajo, Salta 2007-2014” (2014); “Tu seguridad nos limita, nuestra resistencia es infinita. Marcha de la gorra” (2018); “Un nuevo amanecer. La economía social como alternativa a la crisis. La industria láctea en Mar del Plata 1990-2013” (2015); “Santiago no late, repica: El patio del Indio Froilán en Santiago del Estero, un espacio de economía social y solidaria como respuesta a las políticas neoliberales” (2019).

Transformaciones productivas, consolidación del modelo extractivista: “Con la soja al cuello. El modelo sojero en la Argentina y el ‘fallo San Jorge’ (Santa Fe) como paradigma de los cambios en la economía, el ambiente y la salud (1996- 2012)” (2012); “¿Catamarca crece con la Minería? Una tríada en conflicto” (2013); “Modelo económico excluyente: precarización del empleo rural y expulsión de mano de obra en la localidad de Esteban Rams (Santa Fe) desde los años 90 hasta la actualidad” (2013); “La tierra para quien la trabaja: Campesinos desalojados en los Bajos Submeridionales de Santa Fe y su lucha (2000-2013)” (2013); “Proceso de tecnificación en la estructura industrial del Gran Buenos Aires: impacto laboral y capacitaciones en la Cervecería y Maltería Quilmes, durante la década del 90” (2015); “Campesinos en fuga: el éxodo rural en Landeta durante el período 1990-2010” (2015); “La producción de la nuez en San Pedro-Capayán: entre las promesas del desarrollo a través de la tecnología y la precarización del empleo real (2001-2016)” (2016); “Lo que se esconde detrás de la soja: visibilización del conflicto socioeconómico por la tenencia legítima y legal de tierras en San Félix a partir del año 2000 hasta la actualidad” (2017); “Fuego en Animaná: del Animanazo a las transformaciones socioeconómicas producidas por la industria vitivinícola 1960-2010, Departamento Cafayate, Salta ( 2018); “Mujeres protagonistas de la historia. Movilización social de las mujeres agropecuarias de Winifreda, provincia de La Pampa, en contra de las políticas neoliberales de los 90” (2019); “Impacto de la mega minería en la agricultura de Jáchal (San Juan) y el surgimiento de la Asamblea Jáchal No Se Toca. 2004-2018” (2019).

Análisis de TIIH desde las categorías de orden y conflicto

La temática propuesta para el inicio en la investigación habilita a pensar los cientos de trabajos de estudiantes, recibidos desde el año 2010, desde las categorías orden y conflicto, puesto que las transformaciones que se indagan refieren centralmente a la crisis en el mundo del trabajo. Crisis, conflicto, resistencia y desafíos al orden son cuestiones intrínsecamente ligadas, y así se observa en los TIIH.

Cuando nos referimos a orden social, tenemos en cuenta las relaciones de fuerza que se ponen en juego en una sociedad dada en un tiempo dado: el resultante de esas relaciones es un determinado orden. En este caso, el del capitalismo en su actual fase de desarrollo histórico, en el que, como hemos visto, el neoliberalismo ha moldeado la economía y la sociedad. En este orden anidan relaciones de poder, que se construyen en el marco de esas relaciones de fuerza y dan su impronta al resultante orden social[10]. El mantenimiento del orden requiere la aplicación de modos de intervención por parte de actores que buscan conseguir la conformidad social respecto de lo instituido con la finalidad de evitar o reprimir la resistencia u oposición. En este sentido, nos referimos a control social.

¿Cómo nos hablan de relaciones de fuerza, orden, poder, resistencia y control social los trabajos de los estudiantes?

En una primera mirada, lo que aparece centralmente son fenómenos puntuales situados en un lugar y en determinados años: desocupación, precarización laboral, cuentapropismo, pérdida de derechos laborales, trabajo autogestionado, informalidad laboral. Si profundizamos la mirada, estas dimensiones se muestran como consecuencias de políticas económico-sociales neoliberales en la actual fase de desarrollo capitalista.

Algunos trabajos dan cuenta de conflictos ligados a estas transformaciones que llevan a protestas, acciones colectivas contenciosas en pos de la reinserción en el mundo del trabajo; otros permiten “leer” formas de resistencia pasivas, incluso modalidades de aceptación de un orden que convertía a trabajadores en desocupados, en buscavidas, en retirados “voluntarios”…

¿Cuál es ese orden que provoca estas y tantas otras secuelas? Los TIIH lo describen cuando contextualizan históricamente el caso u objeto de investigación. No refieren a un orden desde categorías teóricas, ese orden está allí, en cada trabajo, enunciado apenas o descripto en detalle, pero siempre visibilizado desde los datos aportados por la información periodística, por las encuestas y entrevistas realizadas, y está también en los sentimientos, sensaciones, representaciones de cada entrevistado que, desde el presente, rememora. Así se puede observar en algunas investigaciones de casos en el espacio santafesino.

“La tierra para quien la trabaja: campesinos desalojados en los Bajos Submeridionales de Santa Fe y su lucha (2000-2013)”[11]

Los autores investigan las resistencias de pequeños propietarios rurales y campesinos ante los desalojos producidos en los Bajos Submeridionales del Departamento 9 de Julio, provincia de Santa Fe, desde el año 2011. Décadas atrás, por tratarse de tierras de escaso rendimiento y valor, se crearon asentamientos de campesinos que se dedican a la ganadería especialmente, sin tener títulos firmes de propiedad. Hacia los 90 se inició la reconversión productiva para adaptarse a la demanda del mercado mundial; la producción de oleaginosas, soja especialmente, implicó no solo grandes inversiones de capital, sino también cambios en el paisaje de provincias como Santiago del Estero, Chaco y Santa Fe en su zona norte, debido a los desmontes y la construcción de canales de desagües en los Bajos y la reducción de la producción ganadera.

Los campesinos y pequeños propietarios de la zona no formaban parte de los grandes poderes económicos ligados al agro santafesino, trabajaban la tierra y criaban ganado para su subsistencia y para el comercio local y regional. Ante los desalojos y remates, fueron acompañados y apoyados por el gremio de docentes AMSAFE delegación 9 de Julio, la CTA de Reconquista y el Norte Amplio de los Derechos Humanos, apoyos que fueron clave para la organización de la acción colectiva, testimoniada a través de múltiples entrevistas que acercan a la cotidianeidad, a los hechos en sí y a la subjetividad de los actores.

Lo que evidencia este TIIH es el orden derivado de la aplicación de políticas neoliberales, que se expresa en este caso en las transformaciones productivas que conllevan concentración de la propiedad de la tierra a favor de los jugadores más poderosos (grandes propietarios, pool de siembra, capital extranjero); a esto se le suma la escasa o nula intervención del Estado observable en la falta de regulación del régimen de propiedad de la tierra; en suma, se trata del triunfo del modelo de pampeanización y agriculturización, orientado hacia el mercado internacional. Frente a este nuevo orden, la resistencia de los trabajadores rurales del norte santafesino poco pudo conseguir, en primer lugar por las dificultades para organizarse y por la falta de apoyos.

Lo que también es importante en esta investigación, además de los conocimientos logrados por los autores, es lo que en ellos provoca. Se lee en sus reflexiones sobre la tarea realizada:

[…] tuvimos problemas para definir nuestras posturas […] diferentes miradas […] sobre esta problemática […]. Primero, se nos plantearon interrogantes respecto a qué es lo que defendemos o a qué sector queremos dar voz, porque nos fueron llegando comentarios sobre la trayectoria de vida de algunos de los campesinos supuestamente “desalojados” de “sus” tierras y vimos que no todo es tal cual se lo muestra. Al no tener una información […] empezaron las dudas entre nosotros sobre qué postura tomar para profundizar más el tema. Además, nos planteamos qué modelo económico es el que debe prevalecer, si aquel que promueva una economía de subsistencia o uno que funcione para el mercado (es decir, que produzca para comerciar aunque favoreciendo los bolsillos de unos pocos) […]. Por eso, más allá de algunas historias de vida particulares, nos interesó rescatar los casos fehacientes de desalojos a productores a los que no se les reconoció el derecho de posesión (como a Juan Domingo Juanovich y Ovidio Medrano…) y todas las acciones llevadas a cabo para que el conflicto se visibilizara y entrara en una agenda pública provincial. Desde este punto, destacamos la organización de los campesinos y las adhesiones de varios grupos que colaboraron en la lucha desde diferentes ámbitos y con diferentes acciones.

Se observa el involucramiento de quien investiga, el reconocimiento de su postura o de sus indefiniciones, los límites de las fuentes. Todas estas son cuestiones historiográficas, del quehacer del historiador, que aparecen en estas reflexiones finales.

“Cristalería Vitrofín: la recuperación de una fábrica de Cañada de Gómez por sus propios trabajadores, 1995-2003”[12]

El objeto de estudio elegido por los alumnos es el proceso de recuperación de la Cristalería Vitrofín, fundada en 1960 como Verdefin en Cañada de Gómez (provincia de Santa Fe) por la familia Travaglino, vecinos de la ciudad; fue cerrada en los años 90, producto de las políticas económicas neoliberales, según afirman los autores.

Los alumnos trazan el devenir de la empresa en el contexto histórico del país, la desindustrialización producto de las políticas económicas de la dictadura en los 70 que afectaron a Verdefin, su corta recuperación en los 80, ya como Vitrofin S.A., y el posterior endeudamiento, que fue una de las principales causas del cierre en 1995.

En el transcurso, los trabajadores habían creado la cooperativa de trabajo Cristalería Vitrofin Ltda., con el objetivo de obtener un crédito para reabrir la fábrica y así resguardar la fuente laboral de 80 familias. Recién en mayo del 2002, con el apoyo del gobierno municipal y del Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas, se inició un proyecto de reapertura y se convocó a exempleados, maestros y oficiales artesanos para que se reincorporaran al trabajo. La fábrica, deteriorada por seis años de cierre y saqueos, pasó a custodia legal de los trabajadores que se organizaron para cuidar el predio día y noche, mientras el proceso de quiebra avanzaba hacia la subasta. En esta coyuntura, la cooperativa intentó comprar la exfábrica compitiendo con algunos capitalistas de la ciudad y grupos de inversores interesados.

El apoyo a los trabajadores provino de los vecinos y familiares y también de miembros de otras cooperativas. “El 23 de marzo de 2003, los hornos volvieron a funcionar”, según manifiesta un entrevistado; los trabajadores habían logrado comprar la empresa. En ese mismo año, fueron distinguidos en la Casa de Gobierno por el entonces presidente de la nación con el premio al “Mérito Empresario por nuestro aporte al desarrollo socioproductivo del país”, en palabras de otro entrevistado.

El resumen de lo planteado en este TIIH muestra la historia de la empresa en íntima relación con la del país. Los alumnos afirman que el cierre fue producto de las políticas neoliberales y la recuperación y transformación en cooperativa, el fruto de un accionar colectivo y de apoyos gubernamentales observables en la etapa final abordada en el trabajo, cuando el modelo económico que se empezaba a implementar ya era otro.

Como en otros TIIH, lo que aparece son algunas de las consecuencias del orden neoliberal, los conflictos resultantes en el mundo del trabajo, las formas de resistencia, que dieron lugar a una transformación de los desocupados en cooperativistas; en esta transformación no hay solo una acción colectiva exitosa, sino además otro desempeño del Estado observable hacia el final del período considerado. Desde esta perspectiva, se podría pensar en un debilitamiento de aquel orden y el inicio de lo que se ha dado en llamar “etapa de gobiernos posneoliberales”.

“Un presente sin historia”[13]

“El sistema capitalista no solo delinea un modo de producir bienes, sino también una forma de pensar”; la afirmación se enlaza con el “sin historia” del título del trabajo, lo cual se va descubriendo a medida que se avanza en su lectura. El caso analizado es el de la industria textil Cilsa de la localidad de Villa Constitución, Santa Fe. Muestra muchos puntos de contacto con el trabajo presentado precedentemente: industrialización sustitutiva en los 40-60, desindustrialización a partir de los 70, impacto neoliberal en los 90. La empresa, exportadora de telas de calidad, sufrió las crisis desde los 80 y la posterior reconversión tecnológica que impactó en la disminución de la planta, que ocupaba 150 trabajadores. Según los autores, las causas de su cierre eran previsibles: casi una década de neoliberalismo, de apertura a las importaciones, habían generado una pérdida de su posición en el mercado por las dificultades competitivas, producto de un dólar barato, pero que se justificaba por los altos costos laborales. La pérdida de derechos, la baja de salarios, los despidos se sucedieron hasta el cierre en 1998. En este caso los autores sostienen que no se visibiliza el modelo cierre-recuperación-organización de cooperativa ya que el desarrollo de formas de autogestión de los trabajadores no es la regla de un sistema que además las obstaculiza.

No hubo movilización, pero sí saqueos hasta la desaparición física y posterior reconversión del predio en un parque, “el tiempo borró la historia junto con los restos de la fábrica-edificio”, y esto habilita las preguntas que se leen en el trabajo: “¿Es posible que el capitalismo opere también desde lugares simbólicos, borrando la historicidad, la lucha de los sectores trabajadores, para de esa forma naturalizar las desigualdades y la pérdida de empleos como algo inevitable?” Y, aludiendo a la tradición obrera combativa en los 70, agregan: “Cuando Cilsa cerró sus puertas, no hubo otro villazo”.

A los autores les interesa y les ocupa el después del cierre, la constitución del Parque Recreativo Cilsa, lo que este simboliza como borradura de la historia, ocultamiento del conflicto tras la armoniosa imagen que traduce ese espacio público, igualitario, para la recreación, para todos. Y estas conclusiones se basan en las entrevistas y especialmente las encuestas que dan cuenta del alto porcentaje de villenses que, al ser preguntados por el lugar, no saben qué había allí antes. Cilsa desapareció físicamente y desapareció en la memoria.

Se podría pensar a partir de este caso en otras facetas del capitalismo neoliberal: falta de resistencia ante el desempleo –no solo de los trabajadores, sino de sectores de la localidad a los que indirectamente Cilsa beneficiaba–, individualismo, naturalización de fenómenos sociales y el olvido, que parece responder afirmativamente a una de las preguntas de los alumnos: “¿Se pueden enterrar las historias?”.

“Precarización laboral de los trabajadores municipales contratados de la localidad de Avellaneda provincia de Santa Fe”[14]

El trabajo plantea que el 38 % de los trabajadores del municipio se hallaban en situación irregular, contratados y sin derechos laborales propios del trabajo registrado, en algunos casos con 10 o más años de antigüedad. Se analiza la precarización laboral desde lo conceptual y en el marco de los procesos de flexibilización o desregulación del mercado de trabajo: reducción de salarios, abaratamiento del despido, ausencia de indemnizaciones, falta de coberturas sociales, contratación temporal, formas de empleo antes atípicas como el trabajo a tiempo parcial, el cuentapropismo, la flexibilidad en la jornada laboral, y la ausencia de beneficios sociales. Tan atípicas eran, que en el caso investigado los autores mencionan que a estos empleados llegaron a pagarles con bolsones de comida, “ayuda social”, en palabras de los funcionarios. La conflictividad fue acallada por el miedo de los precarizados a perder lo poco que tenían, por la falta de apoyos de los vecinos y por la brecha entre los trabajadores permanentes y los contratados. Ese miedo se expresó incluso en las serias dificultades que tuvieron los estudiantes para entrevistar a los involucrados directos, a los precarizados, por sus temores a represalias, sanciones y despidos por parte de la Secretaría de Servicios Públicos.

Se podría preguntar qué posibilidades tenían en ese contexto los trabajadores contratados. Tal vez solo la de intentar un respetuoso reclamo, y, en este sentido, resulta interesante la referencia a una carta que le fuera entregada a los estudiantes por uno de los entrevistados: “No está fechada, no reúne las condiciones básicas de la redacción de notas, con precaria ortografía, y se estima que fue realizada durante la gestión municipal de Orfilio Marcón, hoy senador provincial”.

El control social, favorecido por el miedo, se expresó en el accionar de la intendencia: ejerció presión a los precarizados mediante una bonificación a aquellos que no adhirieran a las medidas propuestas por la Federación Sindical de Trabajadores Municipales y el descuento de salarios a los que sí lo hicieran, acción que fue denunciada por la Federación mientras la gestión municipal negaba el problema y los dirigentes gremiales de la localidad mantenían una actitud de pasividad casi absoluta.

Se pueden visualizar en el trabajo facetas del orden neoliberal tales como las transformaciones en las condiciones laborales, la falta de poder de las organizaciones sindicales, el achique del Estado. La conflictividad se contuvo, se reprimió con diversos tipos de sanciones y las resistencias quedaron reducidas a expresiones mínimas. Los perjudicados no lograron apoyos ni siquiera de sus compañeros municipales de planta permanente y escasamente de sus dirigentes sindicales. Nuevamente, la lógica del capitalismo neoliberal se hace visible: individualismo, naturalización de lo social, papel disciplinador del desempleo…

Bibliografía

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Lorenz, F. (2006). El pasado reciente en la Argentina: las difíciles relaciones entre transmisión, educación y memoria. En Carretero, M., Rosa, A. y González, M. F. (comps.). Enseñanza de la historia y memoria colectiva. Paidós, Buenos Aires.

Tornay, M. L. y Vega, N. (2009). Entre la memoria y la historia: deslindes conceptuales y cuestiones metodológicas. En Alonso, L. y Falchini, A. (eds.). Memoria e historia del pasado reciente. Problemas didácticos y disciplinares. Ediciones UNL, Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe.

Traverso, E. (2007). Historia y memoria. Notas sobre un debate. En Franco, M. y Levín, F. (comps.). Historia reciente. Perspectivas y desafíos para un campo en construcción. Paidós, Buenos Aires.


  1. Temática propuesta para la Categoría CB, Trabajos de Inicio en la Investigación Histórica (TIIH), destinada a alumnos del ciclo superior del nivel secundario. Las cuestiones conceptuales fundamentales para ser abordadas por los y las estudiantes y la correspondiente bibliografía forman parte del denominado Manual C (aportes para la iniciación en la investigación histórica). Unidad II (orientaciones y herramientas conceptuales para la investigación), en la cual se presentan las mencionadas orientaciones, un listado de conceptos y consideraciones sobre la entrevista como fuente de información. Los textos incluidos en el Manual C tienen los siguientes objetivos: profundizar el conocimiento del período comprendido entre los años 60 y la crisis de 2001, proporcionar marcos metodológicos y herramientas conceptuales útiles para encarar investigaciones centradas en temáticas de nuestra historia reciente, orientar el proceso de inicio en la investigación y producción de trabajos de investigación histórica. El Manual C fue elaborado por docentes integrantes del Equipo Olimpíada de Historia de la República Argentina entre 2011 y 2012.
  2. Producir los TIIH requiere: conocimiento general del mundo del trabajo en las últimas décadas; manejo de información sobre situaciones laborales presentes o recientes en la localidad o región según el objeto de estudio; elección de una cuestión puntual en el marco del tema general, que se constituirá en el caso a investigar; diseño de las actividades a llevar a cabo para investigar (relevar archivos periodísticos e históricos, consultar bibliografía, entrevistar). El conjunto implica actividades centradas en el análisis de la información obtenida, elaboración de informes escritos parciales y elaboración del trabajo final.
  3. No hay acuerdo en cuanto a establecer los límites temporales de la historia reciente, lo cual está vinculado con la definición de su objeto de estudio. Hay cuestiones que pueden ser más o menos cercanas en el tiempo, pero que comparten la característica de ser un pasado-presente, que no pasa o que no muere. Por ende, lo que define a la historia reciente no es un determinado período para investigar, sino la copresencia de pasado y presente, la existencia de una memoria social viva, de actores capaces de dar su testimonio al historiador y hasta la propia contemporaneidad de este con su objeto de estudio (Franco y Levín, 2007).
  4. Desde la tradición positivista, se plantea la necesidad de la distancia temporal del objeto de estudio con respecto a su investigación como garante del conocimiento producido. A esta objeción a la historia reciente, enlazada con la cuestión de la objetividad, la posibilidad de responder se halla en la posición que sostiene que el historiador investiga acerca del pasado próximo desde su práctica profesional, es decir, desde un marco de pensamiento que dispone de determinados criterios de autoridad y validación (Lorenz, 2006).
  5. Al “hacer” historia oral, el investigador crea la fuente, decide a quiénes entrevistar, orienta el discurso, activa la memoria; su protagonismo es indudable. Sin embargo, la entrevista es un producto intelectual compartido con esos actores sociales, obreros, trabajadores precarizados, mujeres, población pauperizada, grupos marginados, personas cuyas vidas están al margen del poder, sectores subalternos en general, los sin voz en la historia tradicional, cuya voz ahora importa. A partir de esas voces que narran hechos, acontecimientos, pero que también silencian, transmiten emociones, brindan interpretaciones, la operación del historiador será interpretar esas interpretaciones previas, es decir, reinterpretar; no solo analizar, también construir significados; leer los niveles ocultos del discurso (Tornay y Vega, 2009). La historia oral ofrece oportunidades para la historia de lo no expresado en esa relación del entrevistado con el entrevistador y, a la vez, la del entrevistado con su propia conciencia histórica. Y en este punto no se puede olvidar el rol de la ideología en la estructuración de la conciencia del individuo y en cómo concibe sus relaciones con las condiciones de la existencia. Y la clave para el entendimiento de ese rol es la hegemonía, la lealtad voluntaria que un grupo social dominante obtiene de otros (Grele, 1991).
  6. La historia reciente y la historia oral son dos campos historiográficos en los que la utilización de la memoria como fuente de información es fundamental, entendiendo a la memoria como la capacidad de recordar y activar el pasado en el presente. Historia y memoria son dos esferas distintas que se entrecruzan. La historia nace de la memoria y hace de ella una de sus formas de investigación (Traverso, 2007).
    La veracidad, la confiabilidad de los testimonios orales ocupó un lugar central en los debates historiográficos. Como toda fuente, las entrevistas orales plantean al investigador desafíos a los que se agregan otros propios de las particularidades del testimonio oral que porta información fáctica, como también revela las estructuras mentales, culturales, las posiciones ideológicas de quien rememora, lo que es también objeto de conocimiento histórico. En este sentido, no hay testimonios orales falsos o poco creíbles; en ellos está lo que los entrevistados piensan; aún si se equivocan, siempre es lo que creen o interpretan. La narración de un testigo será siempre su verdad (Traverso 2007). Y aquí se vuelve central el trabajo del historiador; como con cualquier fuente, la triangulación de testimonios, el uso de otros tipos de fuentes, la aplicación de sus conocimientos sobre la época, sobre el contexto de producción de la fuente, todo ello forma parte del lugar profesional en el que se sitúa quien investiga (Franco y Levín, 2007).
  7. Expresión acuñada por Eduardo Bustello, citada por Alonso, F., Diburzi, N. y Larker, J. (1998).
  8. Personas que vivieron determinadas situaciones –en este caso, vinculadas al mundo del trabajo–. Rescatar estas voces es hacer un ejercicio de historia desde abajo, una historia de la gente común, de la cual fueron pioneros los historiadores marxistas británicos. Personas cuyas vidas están al margen del poder y cuyas voces permanecen ocultas porque sus vivencias improbablemente sean documentadas en otras fuentes; he aquí una de las potencialidades de las investigaciones de la historia oral (Thompson, 2003).
  9. La acción colectiva se entiende como un acontecimiento en el que los participantes actúan juntos ocasionalmente; si lo hacen expresando intereses del conjunto que son contrarios a los intereses de otros (sus oponentes), la acción colectiva adquiere el carácter de contenciosa. A través de esta, se expresan reclamos, demandas que pueden incluir o no el uso de la fuerza. Las protestas incluyen acciones colectivas contenciosas (huelgas, manifestaciones callejeras, sabotajes). Pueden formar parte de las acciones que realizan los movimientos sociales, entendidos como desafíos colectivos de actores que comparten objetivos, intereses y mantienen en el tiempo la actividad colectiva frente a sus opositores (Larker, 2012).
  10. Manual para alumnos Categoría C, 2012.
  11. EESOPI n.º 8237 Regional Tostado. Tostado, Santa Fe (2013). En Olimpíada de Historia de la República Argentina, Categoría CB – Trabajos de Iniciación en la Investigación Histórica, Facultad de Humanidades y Ciencias, Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe.
  12. Colegio Superior Florentino Ameguino n.º 47. Cañada de Gómez, Santa Fe (2013). En Olimpíada de Historia de la República Argentina, Categoría CB – Trabajos de Iniciación en la Investigación Histórica, Facultad de Humanidades y Ciencias, Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe.
  13. EESOPI n.º 8186 Hijas de Cristo Rey. Villa Constitución. Santa Fe (2019). En Olimpíada de Historia de la República Argentina, Categoría CB – Trabajos de Iniciación en la Investigación Histórica, Facultad de Humanidades y Ciencias, Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe.
  14. EESOPI n.º 8169 Gustavo María Zuviría. Avellaneda, Santa Fe (2013). En Olimpíada de Historia de la República Argentina, Categoría CB – Trabajos de Iniciación en la Investigación Histórica, Facultad de Humanidades y Ciencias, Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe.


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