Otras publicaciones:

DT_Jablonka_Katz_13x20_OK1

porquemal

Otras publicaciones:

Book cover

Book cover

Introducción

Daniel Chao y María del Mar Solís Carnicer

En su texto sobre la acumulación originaria, Karl Marx le daba a la violencia una agencia sustancial en la historia humana al reconocerla como “la partera de toda sociedad vieja que lleva en sus entrañas otra nueva” (cfr. Capítulo XXIV de El Capital). Lejos de la literalidad, esas palabras tenían como objetivo poner en crisis la forma idílica con que la economía política liberal había entendido y difundido el desarrollo del capitalismo europeo, y además le servían al padre del materialismo histórico para tirar amarras empíricas a un corpus disperso y discontinuo como el que sustenta este texto frecuentemente citado. Pero también esa frase deja en evidencia que las violencias, con diferentes grados de direccionalidad, en gran medida físicas, pero también simbólicas, más o menos organizadas y vinculadas a estrategias específicas, son formas permanentes de relaciones humanas a lo largo de la historia, que se abordan y analizan, en gran medida, para comprenderlas y alertar sobre su funcionamiento, transformaciones y vigencias.

Los capítulos que conforman este libro son producto de la selección, reelaboración y construcción de una obra integral que parte de los intensos días de discusión que tuvimos en las jornadas Violencia, política y sociedad en el NEA. De la resistencia peronista a la vuelta a la democracia (1955-1983), llevadas a cabo entre el 18 y 19 de noviembre de 2021 de manera virtual, organizadas por el Núcleo de Estudios Contemporáneos sobre Estado, Política y Sociedad (NECEPS) desde el Instituto de Investigaciones Geohistóricas (IIGHI) de Resistencia, Chaco, junto a la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE). Buscamos, en ese espacio de diálogo, visibilizar algunas de nuestras investigaciones y convocar a colegas del Nordeste argentino a compartir sus producciones con el fin de ampliar el conocimiento de lo que suele denominarse el pasado reciente, que, en nuestra región, presenta algunas vacancias de estudio (cfr. Solís Carnicer y Maggio, en esta obra). Los lectores y lectoras de esta obra se encontrarán con textos escritos y editados especialmente para el libro.

Las jornadas convocaron a participar teniendo a la violencia como categoría central, la cual conformaba una tríada junto a política y sociedad. Las razones radican en que nos interesaba ver los modos en que estos tres elementos se unen, separan e intercalan en diversos momentos, espacios y casos, y se erigen en prismas para pensar el pasado. Las violencias que nos interesan son aquellas cometidas con fines políticos, producto de decisiones en ese plano, e insertas en estrategias diversas, ejercidas por los Estados, fracciones estatales, paraestatales o privadas, jefes militares, grupos u organizaciones político-militares o paramilitares; enmarcadas en lógicas y procedimientos que articulaban la legalidad con la ilegalidad, y en copresencia de acciones y prácticas que intentaban mantener el marco de resolución no violenta de problemas políticos. Asumimos así un primer a priori general: la violencia es una variable que no puede evitarse para pensar cabalmente al siglo XX en su escala global, y fundamentalmente su segunda mitad en Argentina y Latinoamérica.

A la par, planteamos un período canónico (“De la Resistencia peronista a la vuelta a la democracia”) para esa subdisciplina histórica que en nuestro país denominamos historia reciente (Franco y Lvovich, 2017), tiempo histórico signado por la violencia política, fundamentalmente estatal y ejecutada principalmente por las Fuerzas Armadas pero con una intensa agencia de organizaciones político-armadas[1]. Establecimos de esta forma unas coordenadas de trabajo, sostenidas en lo que Pierre Nora (1985) llamó “acontecimientos monstruos”, término utilizado para referirse a procesos del pasado que quedan canonizados por modos de reflexión que exceden al de la práctica historiográfica, y que se imponen como explicaciones previas a las que esa propia práctica invoca. Sin embargo, autores y autoras importantes del campo de la historia argentina como Marina Franco (2012) o Waldo Ansaldi (2014), afirman que en esa periodización puede hallarse una unidad de sentido o un ciclo medianamente homogéneo, con algunos elementos comunes y coherentes entre sí. La elección de las casi tres décadas que van desde 1955 hasta 1983 funcionó, así, como un segundo a priori histórico que permitió organizar nuestro interés de abordaje y discusión con las y los colegas.

Finalmente, la delimitación espacial de las investigaciones convocadas fue el tercer a priori. Al solicitar que los trabajos se centrasen en casos acaecidos en el NEA, región conformada actualmente por las provincias de Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones, quisimos hacer un aporte al conocimiento de estudios en historia regional no sólo por pertenecer a un Instituto situado en las márgenes de las metrópolis argentinas, sino porque esa subdisciplina forma parte de un trayecto institucional en el que nos enmarcamos. Sin embargo, como han señalado de mejor forma autores como Sandra Fernández (2015), Darío Barriera (2006) o Susana Bandieri (2018) entre otra/os, el estudio de la región es una cuestión de escalas y a la vez el resultado de un proceso histórico que conecta experiencias humanas, no humanas y tecnológico-objetuales a espacios en donde se relacionan y desenvuelven, motorizados por problemas específicos e historiables, por lo cual no debe confundirse (o simplificarse) con una historia provincial, municipal o jurisdiccional.

Este último a priori es crítico y trastoca los anteriores. Basta hacer algunas preguntas para que esto quede demostrado: por ejemplo, ¿puede decirse que pertenecen al mismo ciclo de violencia político-estatal acontecimientos como el Plan CONINTES y sus efectos en Buenos Aires, y la brutalidad policial chaqueña que aún no se despegaba de las prácticas de la vieja Policía de Territorios, pese a que sus acciones se enmarquen en acciones represivas permitidas por el mismo decreto presidencial?; o bien, ¿qué peso explicativo tendría lo que sabemos de la Resistencia peronista en provincias “jóvenes” como Chaco, Formosa y Misiones?; la región NEA y sus fronteras, ¿es suficientemente densa para explicar internamente lógicas represivas en esta parte del norte argentino o, a la luz de la porosidad con países limítrofes como Paraguay y Brasil, requiere internacionalizarse?, y en ese mismo sentido, ¿qué análisis pueden hacerse sobre esos mismos países cuando procesos políticos desestabilizadores locales fueron planificados, financiados y ejecutados desde las provincias nordestinas argentinas? Por otro lado, y enfocándonos especialmente en un actor relevante como el militar, ¿dónde quedan las escalas nacional-regional-local en procesos donde los mandos y decisiones tienen diversas postas y jerarquías, como en las políticas de defensa y organización del Ejército, y sus grandes cambios doctrinarios entre las décadas de 1960 y 1970? Estas preguntas, que pueden estar acompañadas de muchas más, se complejizan ante políticas de violencia (Rodrigo, 2014) más homogéneas como las desencadenadas por el Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983), sobre todo por el componente rural de la represión en estas latitudes y la mirada urbana con que la historiografía, en general, lo leyó.

Los trece capítulos de este libro portan, como marca de origen, estas coordenadas apriorísticas, pero las resuelven enfocando en los rasgos regionales y locales de los casos que se restituyen. La mirada no va desde el marco nacional hacia las provincias, sino que el período, las categorías y el espacio presupuesto funcionan como un marco de lectura inicial que luego cada autor/a resuelve con su propio trabajo histórico, el cual vuelve a poner en duda aquellas primeras limitaciones.

Los dos primeros capítulos invitan a reflexionar sobre la producción académica que se ha enfocado, o que podría hacerlo, en el pasado reciente. En “(Re) pensar la historia reciente en clave regional. Miradas, aportes y debates desde la historiografía (Nordeste, 1955-1983)”, María del Mar Solís Carnicer y Mayra Maggio, realizan una revisión de la literatura sobre el período en la región NEA, enfocándose principalmente en los aportes realizados por la historiografía política. El texto divide a los estudios entre los que se enfocaron en las reconstrucciones de la vida política en períodos de golpes e intervenciones, los que se centraron en las instituciones y políticas públicas, hasta los que han puesto la mirada en organizaciones sociales, rurales (en especial las experiencias de Ligas Agrarias) o estudiantiles, o los abordajes sobre la represión y la conformación de organismos de derechos humanos. Esta sistematización permite a las autoras mostrar los grados de autonomía de la historiografía regional respecto a los cánones de los estudios de la historia reciente, pero además revela las temáticas que aún requieren ser estudiadas.

Con su capítulo “Problemas, temas, enfoques y métodos para el estudio del Ejército en la historia reciente del Nordeste argentino”, Germán Soprano reflexiona sobre los posibles cruces entre historia regional, historia reciente e historia sociocultural del mundo militar y de la guerra para un posible análisis del papel del Ejército en el NEA. El autor propone pensar de manera amplia el impacto de mundo castrense y sus miembros en las tramas políticas y culturales de la región, corriéndose de presupuestos naturalizados que obturan la complejidad del tema. Un estudio sociocultural del Ejército podría aportar claves potentes para comprender el período 1955-1983 en la región, sobre todo si tomamos en cuenta el despliegue territorial y la presencia de esa Fuerza en una zona fronteriza como la que nos ocupa. Al igual que el capítulo previo, el trabajo de Soprano abre campos posibles de estudio y advierte sobre ciertos lugares comunes que podrían impedir identificarlos.

Los siguientes capítulos conforman abordajes de casos, que fueron organizados y vinculados siguiendo algunas líneas de afinidad. “Chaco y Corrientes durante el Plan CONINTES (1960-1961). Persecución política, tensiones fronterizas y reorganización del Ejército en la región”, de Nahuel Castelo y Daniel Chao, ensaya un estudio comparado analizando el despliegue del Plan de Conmoción Interior del Estado (CONINTES) en ambas provincias entre marzo de 1960 y agosto de 1961. Utilizando una articulación de fuentes diversas (policiales, judiciales, militares, parlamentarias de los niveles nacionales y provinciales, etc.) e iluminando una serie de casos de detenciones y acciones concretas en ese período, el capítulo muestra los usos del Plan para conflictos políticos locales, y al mismo tiempo, las acciones de algunos miembros del mundo militar en la región, no sólo en los intentos golpistas contra el gobierno nacional, también su papel en la frontera paraguaya respecto a organizaciones que intentaban derrocar al dictador Alfredo Stroessner. Con la frontera y la represión como objeto de estudio, el capítulo “Represión en Paso de los Libres. El rol del Destacamento de Inteligencia N° 123”, de María Alejandra Mumbach, se centra en las características del sistema represivo en la ciudad correntina de Paso de los Libres, que limita con la localidad brasileña de Uruguayana, como un modo de entender las cooperaciones internacionales existentes durante las últimas dictaduras militares de ambos países. Basándose en fuentes judiciales, periodísticas y en testimonios orales el capítulo describe al detalle el funcionamiento de las formas de secuestro, tortura y desaparición en la zona fronteriza, extendiéndose hasta su señalamiento como lugar de memoria en los primeros años del siglo XXI.

De todas las experiencias políticas y organizativas de las décadas de 1960 y 1970 en el NEA, no cabe dudas que las Ligas Agrarias diferencian esta región respecto a otras. En “Escribe lo que sientes: una aproximación al periódico El Campesino de las Ligas Agrarias del Chaco” Carlos Quiñonez, Darío Román y Adrián Almirón abordan, desde una historia cultural y de los Medios, el periódico El campesino producido por las LACH en la década de los ‘70. Este objeto les permite situar la experiencia liguista en el marco general en la región, a la vez que analizar el papel de la publicación en la reivindicación política y la recuperación de la voz campesina, y, en paralelo, abordar las dificultades y objetivos trazados por quienes llevaron adelante la publicación. El trabajo balancea la descripción interna y editorial con el estudio del uso político y educativo que la organización le daba. En estrecha vinculación, el capítulo “Las memorias sobre las Ligas Agrarias del Chaco en tiempos de lucha armada. Propuestas para una discusión desde la perspectiva testimonial” de Claudia Calvo reflexiona sobre las memorias de las Ligas Agrarias Chaqueñas, tanto en el presente como en la recordación de algunos de sus principales líderes en textos circulantes posteriores a la década de los ‘80. La propuesta de Calvo es un acercamiento en simultáneo a las dificultades de la organización campesina actual a partir de las formas en que se lee la experiencia liguista, a la vez de rescatar los procesos llevados a cabo por emprendedores de memoria sobre este período en la década de los 2000. Ambos capítulos permiten ver de forma diversa la experiencia liguista, tanto en su propio presente, como su impacto en las organizaciones campesinas postdictadura.

Sabemos que el proceso liguista tuvo un despliegue amplio que incluyó otras provincias del NEA (además de Santa Fe), en las cuales adquirieron características diferenciales. En ese sentido, Javier Ferragut aborda la formación y desarrollo de las Ligas Agrarias Correntinas (LAC) desde el punto de vista etnográfico, procurando comprender su surgimiento, las características de sus agentes, la institución de un sujeto colectivo y las formas en que la institucionalización de la organización se convirtió en un acto performativo de sus acciones. Al igual que el capítulo que lo precede, Ferragut se sostiene en entrevistas a exmiembros de las LAC conectándolas a testimonios editados en biografías u otras ediciones, pero a la vez, proponiendo un ejercicio reflexivo sobre los modos de conocer, interpretar y entender esas experiencias situadas.

Los estudios sobre la memoria y las experiencias colectivas e individuales de las víctimas de la represión han sido fundamentales para entender los períodos de mayor intensidad de la violencia estatal. En “Memorias de los años setenta en el Nordeste argentino. Militancia e imaginario político en torno al caso de la Masacre de Margarita Belén”, Elías Zeitler y Carolina Fule recuperan las experiencias de ex detenidos políticos, militantes e hijos de desaparecidos vinculados a la llamada Masacre de Margarita Belén, operativo conjunto entre la Policía del Chaco y el Ejército que finalizó en el fusilamiento y desaparición de 15 militantes políticos el 13 de diciembre de 1976. Articulando memorias editadas en diversos formatos con entrevistas abiertas, Zeitler y Fule analizan sus posiciones en la construcción de la memoria individual y colectiva, desde las vivencias que les permitieron sobrevivir, como el compañerismo, la solidaridad, la defensa de ideales políticos y la búsqueda de la verdad. En esa gama de soportes, la elaboración de un recuerdo colectivo, su transmisión generacional y su concreción en organizaciones de derechos humanos fueron fundamentales. Este aspecto se replica en “Los derechos humanos en Formosa (1982-1989)” de Gabriela Alucin, que aborda el devenir del reconocimiento de los derechos humanos en la provincia de Formosa durante el período 1982-1989. La autora analiza el período de la transición democrática destacando el sostenimiento de silencios y olvidos en torno a la dictadura que imposibilitaron un conocimiento más integral de lo sucedido, revalorizando la lucha principalmente de familiares que a través de demandas particulares generaron el avance en las causas. La movilidad temporal del texto nos permite comprender los modos en que se desplegó el sistema represivo en la provincia, las formas de resistencia y la recuperación de esas experiencias por los organismos de DD. HH..

Como contraparte en el capítulo “La etapa de “terror” en Formosa: fechas, conmemoraciones y personajes de un pasado que no termina de pasar”, Mariela Leguizamón describe y analiza cómo se da forma a las memorias sobre el pasado reciente de Formosa, deteniéndose en los escenarios sociales y procesos en que se desarrollan las conmemoraciones, hitos y personajes alrededor de los cuales las personas construyen significaciones y sentidos sobre el terrorismo de Estado. Las construcciones de acontecimientos como el ataque de la agrupación Montoneros al Regimiento de Infantería de Monte 29 en octubre de 1975, el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, o las figuras de algunos miembros del gobierno durante la dictadura, son las claves de entrada para comprender las disputas entre sectores sobre cómo recordarlos y constituir memorias oficiales, y además como disparadores de memorias individuales.

Finalmente, las prácticas políticas -espacialmente las político-institucionales- fueron co-constitutivas de los períodos dictatoriales y conformaron las condiciones de posibilidad de la reconstrucción democrática tras la caída del PRN. En “El retorno del peronismo al poder en el Chaco. Tensiones y conflictos internos durante el primer año del gobierno de Deolindo F. Bittel en 1973”, Diego Zacarías estudia el proceso de transición política entre la apertura electoral de 1972 y el triunfo del peronismo en las elecciones de marzo de 1973 en la provincia del Chaco. Su trabajo explora las características del naciente gobierno de Deolindo Felipe Bittel así como la experiencia de la llamada “Primavera Camporista” y sus consecuencias durante el primer año de gobierno provincial. Las estrategias implementadas en torno a las elecciones, la organización del FREJULI a nivel local y las disputas en torno al manejo del poder, son parte de este análisis que permite ver la dinámica política en el Chaco y el lugar de las violencias ejercidas desde organizaciones parapoliciales en las internas peronistas.

Desde otras coordenadas y actores, y con un recorte temporal más amplio, el capítulo de Nicolás Godoy, titulado “De ‘la oposición constructiva’ a la ‘alternativa popular’: las prácticas políticas del radicalismo. El rol de la juventud. Misiones (1966-1983)”, propone reconstruir la historia política de la provincia de Misiones en el período 1966-1983 a partir de la experiencia de participación de un espacio de la Unión Cívica Radical. El trabajo analiza la trayectoria y la trama de relaciones y prácticas políticas del radicalismo misionero, enfocándose en el rol de los jóvenes agrupados en el espacio llamado “Nueva Idea Radical” (NIR) en la UCR provincial. El autor muestra que la intervención de este espacio cambió las tradiciones políticas radicales, mantuvo en actividad al partido en períodos de dictadura y se constituyó en una base para la victoria de la UCR en las elecciones de 1983.

En el último capítulo de este libro, Marina Campusano se propone analizar la reorganización de los partidos políticos en la provincia del Chaco en torno a la convocatoria a las elecciones de 1983. Comparando los principales partidos políticos de la segunda mitad del siglo XX en Argentina, “Enfrentar las elecciones. La reorganización de la UCR y el PJ en la reconstrucción democrática en la provincia del Chaco (1982-1983)” recorre la dinámica política y partidaria provincial, atendiendo a las características del proceso de reorganización de las agrupaciones y a la intervención de distintos actores políticos en el futuro diseño institucional en la nueva etapa de reconstrucción democrática. Para ello, se sostiene en fuentes documentales de la prensa gráfica local y las triangula con una serie de entrevistas a, en ese entonces, jóvenes militantes que tuvieron participación durante el período analizado. De esta forma la autora busca comprender los elementos que intervinieron en las relaciones políticas entre los actores involucrados, destacándose la mesura condicionada por el momento de fragilidad institucional que se atravesaba postguerra de Malvinas. A la vez, la apertura de elecciones puso en crisis los aparatos institucionales de ambos partidos luego de años de prohibición, lo cual motorizó nuevas prácticas y formas de convivencia política.

En cercanía a los 40 años de democracia argentina ininterrumpida, y en tiempos donde las violencias físicas y simbólicas contra la política emergen nuevamente, este libro se presenta como un aporte valioso para repensar los años previos a 1983. Años en los cuales la violencia era parte de las condiciones de existencia de toda práctica política partidaria, organizacional e institucional, y que requieren ser revisitadas para ampliar la comprensión de las experiencias y expectativas que actores y actrices sociales tenían de su tiempo. En ese sentido, la relevancia no solo radica en que cubre una deuda de conocimiento sobre el pasado reciente en clave regional, también en que se propone ser una base para ampliar en investigaciones futuras, de manera situada o comparada, y desde diversas fuentes, lo que sabemos de ese tiempo que, de manera recurrente, alimenta lo que hoy decimos sobre nuestro presente democrático.

Referencias bibliográficas

Águila, G. (2017), “Represión y terror de Estado en la Argentina reciente: nuevos abordajes y perspectivas de análisis”. Ayer: Revista de Historia Contemporánea, 107 (3), 47-71. ISSN 1134-2277.

Ansaldi, W. y Alberto, M. (2014). “Muchos hablan de ella, pocos piensan en ella. Una agenda posible para explicar la apelación a la violencia política en América Latina”. En W. Ansaldi, W. y V. Giordano (coord.), América Latina: Tiempos de Violencias, Buenos Aires: Ariel.

Bandieri, S. (2018). “Haciendo historia regional en la Argentina”; Tempo, Espaco, Linguagem,9; 1, 4, Universidad Estadual do centro – Oeste, 83.-102. http://dx.doi.org/10.5935/2177-6644.20180002

Barriera, D. (2006). “Escalas de observación y prácticas historiográficas: la construcción de horizontes alternativos de investigación”. En G. Dalla- Corte & otros (coord.) Homogeneidad, diferencia y exclusión en América. X Encuentro-Debate América Latina ayer y hoy. (15-38) Barcelona: Universitat de Barcelona.

Fernandez, S. (2015). “La perspectiva regional/local en la historiografía social argentina”, Folia Histórica del Nordeste, n° 24, pp. 189-202. ISSN 2525-1627. Recuperado de https://revistas.unne.edu.ar/index.php/fhn/article/view/309. DOI: http://dx.doi.org/10.30972/fhn.024309

Franco, M. (2012). “Pensar la violencia estatal en la Argentina del siglo XX”. Lucha Armada en la Argentina, Año 8, 20-31. ISSN 1669- 7855.

Franco, M. & Levín, F. (2007). “El pasado cercano en clave historiográfica” En: Franco, M. y Levín, F. (comp.) Historia Reciente. Perspectivas y desafíos para un campo en construcción. Buenos Aires: Paidós.

Franco, M. & Lvovich, D. (2017). “Historia reciente: apuntes sobre un campo de investigación en expansión”. Boletín del Instituto de Historia Argentina y Americana “Dr. Emilio Ravignani”, 47, 190-217. Recuperado de http://revistascientificas.filo.uba.ar/index.php/boletin/article/view/6707

Marx, K (2005). El Capital. Tomo I. México: Siglo XXI. [1867].

Nora, P. (1985). “La vuelta del acontecimiento”, en J. Le Goff & P. Nora (eds.) Hacer la historia (pp. 221-239). Barcelona: Laia.

Rodrigo, J. (2014). “Heterofobia: las políticas de violencia en la Europa del Novecientos”. En J. Rodrigo (ed.). Políticas de la violencia. Europa Siglo XX (pp. 9-32) Zaragoza: Prensas de la Universidad de Zaragoza.


  1. La denominada historia reciente constituye un campo de enorme desarrollo en las últimas décadas en la Argentina. Inicialmente se asoció a los estudios sobre la memoria, el terrorismo de Estado, la violencia política y la violación a los derechos humanos en los años de la última dictadura (1976-1983) para luego ampliarse a otras temáticas, enfoques, períodos y escalas de análisis (Franco y Levín, 2007 y Aguila, 2017).


Deja un comentario