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Agradecimientos

Esta tesis es un producto, al menos, de los últimos 5 o 7 años de mi vida. En todo ese tiempo estuve centrada en esta investigación. Y en todo ese tiempo, tuve un montón de soportes, académicos, pero también de los que están todos los días, acompañando y alentando el proceso. Esos que, además y en muchos casos, ya vienen estando desde siempre. Y ahora quiero agradecerles.

Esta tesis es sobre la juventud en riesgo y los programas, pero estas categorías son personas, muchas de las cuales me dejaron conocer sus vidas, sus trabajos, sus inclemencias, sus dudas, y sus deseos. Varones y mujeres jóvenes beneficiarios y beneficiarias, y profesionales del programa Comunidades Vulnerables, y también del programa Envión, dejaron que sobre sus cotidianidades yo interpretara un problema, sin que, en lo inmediato, pudiera ofrecerles algo a cambio. Está mi convicción honda de que el saber es poder y mi motivación de contribuir a una sociedad más justa y menos desigual, pero con mis convicciones nadie resuelve un día a día que, al menos para quienes habitan en los barrios en donde hice trabajo de campo, es tanto más arduo que el mío…

Si ellos y ellas me dieron mucho del qué, Gabriel Kessler y Valeria LLobet me dieron el cómo, y eso es invaluable. Mucho más que directores, fueron maestros. Siempre escucharon, respetaron y motivaron mis ideas, sin imponerles ninguna direccionalidad propia. Más vale, me ayudaron a encontrar los caminos, a desandar los que ya se habían recorrido, a identificar pistas sugerentes para el análisis.

A Gabriel le agradezco desde la confianza inicial en el proyecto, hasta el último correo, sobre la noche del domingo previo a un lunes de entrega. También sus aportes precisos, esos que con una palabra abren el panorama, y te introducen en campos indispensables; y sus observaciones siempre constructivas y super respetuosas hacia mi trabajo, que subrayaban las ideas notables y mejoraban los aspectos más cuestionables. Y finalmente, haber apoyado siempre mis presentaciones a becas del CONICET, discutiendo los proyectos línea a línea.

A Valeria le agradezco haberme permitido sentir que la investigación puede ser una casa cálida, plena de aprendizajes académicos pero también de las delicias cotidianas. De los aprendizajes, le agradezco su infinita generosidad intelectual para compartir todo lo bueno que sabe aprender y conseguir. También, muy especialmente, de trasmitirme un modo de entender al Estado y las políticas sociales que es absolutamente movilizador. No creo haber entendido aún toda esa complejidad, pero sí creo que voy por la buena senda. Y, sobre todo, estoy segura de qué es tanto más lindo aprender cuando te explican con rigurosidad pero con paciencia, cuando se comparte trabajo de campo y las reflexiones volviendo en el tren, y cuando por cualquier duda sabés que hay alguien ahí para preguntar cualquier cosa en cualquier momento.

Todo este tiempo de tesis lo pasé dentro del Programa de Estudios Sociales en Infancia y Juventud, de la Universidad Nacional de General San Martín. Allí compartí, en el grupo que dirige Valeria, decenas de reuniones de formación y discusión con unas colegas divinas Cecilia Litichever, Florencia Gentile, Catarina Vilanova, Gabriela Magistris, Cecilia Gaitán, María Consuelo Gaitán Clavijo y Carolina García Cejudo. De las reuniones con todas ellas y sus trabajos también se nutre esta tesis, y en sí, mi aprendizaje de estos temas. Ellas también formaron parte de esa casa cálida, donde la investigación de inserta en las vidas cotidianas, en las que también nos fuimos acompañando. Amigas, infinitas gracias.

También quiero agradecer a las dos sedes de trabajo que tuve durante la elaboración de esta tesis, correspondientes a mis becas doctorales tipo I y tipo II de CONICET. En primer lugar, al Área de Sociología de la Universidad Nacional General Sarmiento, espacio que me albergó los primeros dos años y medio; a sus miembros, mi agradecimiento por las lecturas y trabajos compartidos y por la calidez con la que me recibieron durante mi estadía allí; especialmente a Mariana Luzzi, quien, además, me recomendó lecturas indispensables para esta tesis. En segundo lugar, quiero agradecer a Amalia Eguía y a todos los miembros del CIMeCS y del IdIHCS de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de La Plata, por darme una estadía muy amena en este último tiempo. Esta tesis se realizó en el marco de dos becas consecutivas doctorales del CONICET, organismo a quien agradezco la posibilidad de haberme formado en estudios de posgrado con dedicación exclusiva para ello.

Eleonor Faur fue la directora de mi tesis de Maestría y, en rigor de verdad, la primera que escuchó este proyecto, y que creyó en él. No puedo dejar de agradecerle nuevamente su generosidad y todo lo que me enseñó, tanto sobre qué leer, sobre cómo mirar. Esta tesis se hizo recordando varios de sus bellos consejos, ella sabe bien.

También quiero agradecer a María Graciela Rodríguez, Daniel Jones, y Silvia Elizalde. Fueron jurados de mi tesis de Maestría y no sólo leyeron aquel trabajo con mucha dedicación y respeto. Sino que aportaron valiosísimas claves para seguir pensando, varias de las cuales traté de seguir en esta tesis.

Mi amiga Brenda Focas compartió conmigo estos dos últimos de trabajo de tesis. Las peripecias de la vida y la investigación nos encontraron todas las semanas, en casa, trabajando, cada una en sus tesis, con temas parecidos pero no tanto. Lo importante, compartir los mates, bibliografía, ansiedades, hallazgos, almuerzos. Una maravilla para paliar la soledad que a veces ataca a la investigación.

Hasta acá, quienes estuvieron involucrados/as en la tesis en sí misma. Pero como todos y todas sabemos, este producto es uno importante, pero uno en la vida, que corre muchas veces por otros carriles, y necesita muchas otras cosas.

Les agradezco infinitamente a mis amigas de siempre y a mis amigos, el acompañamiento también en este proceso, como en tantos otros. Con ellas y ellos no discutí los contenidos de la tesis, pero sí los avatares del mientras tanto, los del final. Y como respuesta, ellas especialmente geniales, me sacaron a pasear, me llenaron de ímpetu, y de promesas de juerga post tesis. Definitivamente, queridos y queridas, son los soportes que estoy orgullosa de haber elegido, gracias.

A otra amiga de otra especie, mi bola de pelos felina, Luna, todas mis gracias por ya ser una de las instituciones de mi vida. De tanto escucharme leer en voz alta, debe ser la que más sabe de la tesis.

A mi mamá y a mi papá les agradezco, sobre todo, ser seguramente los mejores. Porque han hecho todo lo material y lo simbólico posible, para criarme con libertad y para que siempre yo pueda estar contenta. Desde los esfuerzos de todo tinte para que mi educación fuera la mejor, hasta un día a día en el que nunca falta la duda, la curiosidad, y el afán por conocer. A mi papá, además de papá, botánico, le agradezco su especial estímulo a todo lo que tenga que ver con investigar y su genuino interés en todo el mundo social al que pertenezco. A mi mamá le agradezco ser la base de una familia que permanente trata de conciliar el saber con el afecto, donde es muy placentero estar y a donde siempre quiero volver. Y sobre todo, a mi mamá, por decirme, en todos los momentos de más estrés, que todo va a estar bien.

A mi hermana Violeta le agradezco el que compartamos la vida, como grandes compañeras que somos, y cada vez más. Y, sin dudas también su apoyo en este último tiempo, para terminar la tesis. Pero sobre todo, que, junto con Mariano, me hayan hecho tía de Mora. Le debo a la chiquita muchas promesas de tiempo juntas, espero ya, con tesis entregada, poder cumplírselas.

Finalmente, mis gracias a Diego Quesada-Allué, o Kiu, como le decimos todos, por tener la valentía y el amor para que nos acompañemos estos últimos años -todos de vida con tesis-, y especialmente los últimos meses. Por estar tan disponible para ayudarme con todo, todo, todo, y llevarme a pasear a la hora fatal cuando la cabeza ya no daba más. Y fundamentalmente, porque es el biólogo más social que conozco, y eso da el equilibrio justo para que mi vida con él sea tan linda, y sea la que quiero tener.

Gracias totales a todos y todas.



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