Otras publicaciones:

9789877230666-frontcover

DT_Jablonka_Katz_13x20_OK1

Otras publicaciones:

Book cover

12-2770t

“Exploradores paranormales en vivo”: comunidades virtuales y creencias en el “más allá” en tiempos de pandemia

Viviana Marcela Fernandez y Bárbara Novoa

Introducción

La creencia en un mundo o plano espiritual y la preocupación del ser humano por la muerte y por lo que sucede luego de ella son temas presentes en distintas sociedades en diferentes momentos históricos, con profundas implicancias ontológicas. Para minimizar esa incertidumbre, se han buscado explicaciones desde religiones y filosofías; sin embargo, muchas personas continúan hoy en día tras la búsqueda de respuestas, pruebas o reafirmaciones de ese supuesto mundo espiritual. Principalmente desde el año 2020, en el contexto de pandemia por el COVID-19, miles de personas en distintas partes del mundo fueron atraídas por individuos o grupos llamados “exploradores paranormales” o “urbex paranormales”, que llevan adelante programas transmitidos en vivo por la red social Facebook. Los exploradores van a la búsqueda del fenómeno paranormal y realizan recorridos a lugares “encantados” y cementerios, con el objetivo de ofrecer evidencias a sus seguidores sobre vida en el “más allá” y seres espirituales y mágicos (espíritus de personas fallecidas, brujas, demonios, duendes, entre otros).

Estos programas nos abren una nueva ventana al mundo de las creencias y los imaginarios acerca de lo que se piensa que ocurre después de la muerte. Por otro lado, posibilitan acercarnos a una comunidad que ofrece a sus participantes un espacio de sociabilidad, identidad, intercambio de saberes y experiencias, así como formas de afrontar la pandemia.

En este trabajo nos propusimos analizar estas comunidades virtuales como tejido de relaciones sociales que se producen en un espacio o territorio virtual que aúna personas que creen (o buscan creer) en la existencia de un “más allá” y en una continuidad espiritual luego de la muerte, situación que adquirió especial relevancia durante la pandemia. Nos centramos en el funcionamiento de estas comunidades virtuales como parte del conjunto de creencias e imaginarios que trascienden fronteras físicas en el territorio virtual, considerando las formas de conducirse y el discurso de los sujetos participantes durante los programas en vivo. Por otra parte, analizamos lo que representaron estas comunidades para los seguidores en el contexto de pandemia. Para la concreción de dichos objetivos, utilizamos como fuentes 16 páginas de Facebook de exploradores de lo paranormal de México, Colombia y Argentina,[1] sus exploraciones transmitidas en vivo, y los chats sincrónicos donde interactuaron los participantes de la comunidad durante el periodo 2020-2021.

Abordaje metodológico

Las comunidades virtuales de “exploraciones paranormales” fueron abordadas metodológicamente desde la ciber­etnografía (Ruiz Torres, 2008), con un conjunto de técnicas y métodos que, si bien en principio son retomados en sus aspectos generales de la etnografía clásica, deben ser adaptados según la especificidad del espacio virtual concreto sobre el que realizamos nuestra investigación. En este sentido, fue necesario evaluar las características de estas comunidades virtuales para decidir las estrategias para la recolección de información acordes a nuestros objetivos.

Realizamos observaciones participantes diarias de los programas en vivo durante los años 2020 y 2021, aspecto que nos permitió adquirir una competencia comunicativa (Iñiguez, 2003) y entender los códigos, la especificidad temática, el lenguaje y las costumbres de los distintos países analizados.

Para comprender el funcionamiento de la “comunidad paranormal”, observamos las prácticas de los exploradores, así como el comportamiento del resto de sus integrantes: los mediadores espirituales, los administradores y los seguidores. A través de nuestra interacción en los chats sincrónicos a los programas, realizamos preguntas disparadoras, comentarios o intervenciones para orientar el hilo conversacional de acuerdo a temas de nuestro interés investigativo.

En el chat nos propusimos observar, registrar y analizar el comportamiento de los miembros de la comunidad teniendo en cuenta sus discursos, cómo interactuaban entre ellos, qué temas, preocupaciones o temores manifestaban y las reacciones del resto de los participantes frente a ello. Para registro de lo discursivo, utilizamos como estrategia la fotografía o captura de pantalla del comentario asociado al enlace del video. Por otra parte, analizamos cómo los seguidores lograban posicionarse dentro de la comunidad (por ejemplo, cómo obtenenían la insignia de “fan destacado”); para ello seguimos sus recorridos habituales, compartiendo, comentando y suscribiéndonos a distintas páginas con contenido similar. Mantuvimos contacto verbal con los seguidores, administradores y mediadores espirituales que hemos individualizado y que circulaban por distintos programas. También relevamos las características de los miembros a través del chat y la información obtenida de Facebook (nacionalidad, edad, país desde donde se conectaban, actividad laboral, identificación de creencias o religiones a las que adscribían).

En relación con los programas emitidos, observamos las prácticas y los discursos de los exploradores y el intercambio que mantenían con el resto de la comunidad, las características de las exploraciones, las locaciones donde se realizaban y las reacciones que generaban en el público seguidor, así como también las herramientas que utilizaban y los rituales que llevaban adelante. Por otra parte, indagamos en las motivaciones que tenían los exploradores para realizar estos programas (obtener beneficios económicos, descubrir evidencias paranormales, ayudar a los seguidores, acumular status, etc.). Para esto, además de relevar sus discursos durante los programas, utilizamos la entrevista etnográfica (Guber, 2011) durante emisiones especiales en vivo en las cuales los exploradores responden preguntas de los seguidores.

Paralelamente, analizamos sus páginas de Facebook, donde brindan el material de las exploraciones y postean sobre temas relacionados a lo paranormal, para recabar información acerca del número de seguidores, la cantidad de videos semanales que publican, los servicios que proveen, la monetarización, los temas que se exponen, las características de la comunidad de seguidores, etc.

Abordar estos espacios virtuales posibilita llevar adelante una “etnografía multisemiótica” (Mason y Dicks, 1999; Ruiz Torres, 2008), ya que se accede a nuevos procedimientos de acceso a la información, cruzamientos entre fuentes en diversos formatos y diferentes espacios que se conectan dentro de la red.

Comunidades virtuales en torno a la búsqueda del fenómeno paranormal

La comunidad es un tejido de relaciones sociales que puede estar fundamentada en un territorio, en intereses similares o en características comunes de los sujetos, o, como en este caso, en una plataforma online (Moreno Mínguez y Suárez Hernán, 2010). Es una categoría analítica que define la interacción humana como constitutiva de la realidad social, redimensionando al sujeto como persona socializada en un grupo concreto, con sus representaciones sociales y simbólicas y sus valores culturales (Moreno Mínguez y Suárez Hernán, 2010). En el sentido de los autores, podemos considerarla como un contexto de acción que contribuye a la generación de realidades basadas en entramados simbólicos. Las comunidades virtuales constituidas en torno a la búsqueda del fenómeno paranormal tienen por objetivo conseguir evidencias o ratificar la existencia de la “vida en el más allá” y de seres o entidades como espíritus de personas fallecidas, brujas, demonios, duendes, entre otros. Algunos también se proponen ayudar tanto a las “entidades fantasmales” a “trascender”, como a los seguidores a “liberarse de espíritus o brujas” que creen los acechan, o a contactarse con sus seres queridos fallecidos.

Estos espacios congregan a personas interesadas en lo paranormal, que buscan un grupo de pertenencia como forma de socializar y de obtener aceptación de sus creencias en seres sobrenaturales. Pero también se presentan como ámbitos donde encontrar ayuda, contención y una forma de afrontar el temor a la muerte.

El contexto pandémico ha sido clave en el desarrollo del fenómeno de la exploración paranormal, incrementando notablemente su difusión y crecimiento en las redes sociales. Del total de 16 páginas analizadas, el 38 % fueron creadas antes del 2020; sin embargo, su actividad se intensificó durante el aislamiento social. Por otra parte, el 62 % surgieron durante la pandemia. Todas las páginas analizadas tienen un exponencial crecimiento entre 2020 y 2021, el 62 % realizan programas diarios, el 25 % son esporádicos, y el 13 % solo transmiten los fines de semana.

La cantidad de seguidores de una página, y, por lo tanto, el éxito de un explorador, depende de varios aspectos: que ofrezca transmisiones diarias, que durante los programas “se perciban muchas manifestaciones” y que estos se realicen mayormente en cementerios. También incide el carisma de los exploradores y el ofrecimiento de ayuda o servicios relacionados a lo espiritual a sus seguidores, como, por ejemplo, enseñanza de rituales, tiradas de tarot, “limpiezas” de malas energías o espíritus, etc.

Entre los programas mexicanos, aquellos que se emiten diariamente y se desarrollan principalmente en cementerios tienen mayor cantidad de seguidores, como El Payaso de la Toledo, con casi un millón y medio de espectadores, Espectros de Medianoche, con más de 400.000, y Munra, con 120.000 seguidores. En los chats interactúan entre 10.000 y 25.000 personas. Otras páginas con características similares son Urbex Paranormal, Leyendas Urbanas Hermosillo, Cazador de Almas Perdidas y Bando Paranormal, que también cuentan con numerosos seguidores; sin embargo, en los chats en vivo, asisten menor cantidad de personas (entre 250 y 1.000), debido a que se emiten pasada la medianoche y presentan “menor actividad paranormal”, según el público consumidor.

Le siguen en nivel de popularidad El Breik 4:20, con 100.000 seguidores, y Poltergeist, con 30.000, y se caracterizan por ir tras la “búsqueda de brujas”, otro de los temas preferidos entre el público mexicano y colombiano. En estas transmisiones los participantes fluctúan entre 1.000 y 2.500 personas. Otros exploradores de las páginas 035 Paranormal Laguna, Sacramentum y Sendero de Nox realizan programas esporádicos o solo los fines de semana y tienen por ello, notablemente, menor cantidad de seguidores (entre 8.000 y 6.000) y de espectadores (entre 50 y 250).

En Colombia se ha identificado un equipo de exploradores, El Ritmo de la Noche, que tiene casi 60.000 seguidores, y en sus programas interactúan entre 50 y 1.500 participantes. Por su parte, las páginas argentinas como Cazadores de Mitos y Leyendas Urbanas Patagones-Viedma y Aterrados Paranormal no producen programas diarios o regulares como en los otros países analizados; por lo tanto, la cantidad de seguidores no supera los 3.000 y en sus emisiones en vivo participan entre 50 y 150 personas.

En el ciberespacio se producen interacciones entre sujetos y culturas a partir de las cuales se generan comunidades virtuales, translocales o transnacionales e identidades desterritorializadas (Argyriadis y De la Torre, 2008). La virtualidad permite la interacción entre los programas de exploraciones paranormales de diferentes países y entre los participantes que físicamente se encuentran en distintas partes de Latinoamérica, Estados Unidos y España, principalmente. Se produce un vínculo que trasciende las fronteras físicas y los acerca; las creencias, los mitos y las prácticas locales se entrecruzan y adquieren identidad propia y coherencia en el marco de la “comunidad virtual paranormal”.[2]

Los integrantes de estas comunidades son los exploradores, mediadores espirituales (médiums, canalizadores, armonizadores, entre otros), administradores y seguidores que interactúan principalmente en el territorio virtual a través de chats y, en algunos casos, por medio de grupos de WhatsApp y llamadas telefónicas. A continuación, caracterizamos a cada uno de ellos.

Los exploradores de lo paranormal

Las exploraciones en busca de lo paranormal están constituidas por un individuo o grupo de individuos, mayormente varones, que asisten a determinados lugares con el fin de intentar “contactar” con algún ser del plano espiritual. Estos exploradores pueden ser divididos en dos grupos, según los intereses que manifiestan y las capacidades y los medios con los que cuentan. Por un lado, están los que son o tienen en su equipo a maestros espirituales o armonizadores y, por lo tanto, detentan un mayor conjunto de saberes en torno al mundo espiritual. Estos no solo buscan evidencias, sino también ayudar a los seguidores y a las “entidades a ascender”, como por ejemplo El Ritmo de la Noche o Cazadores de Almas Perdidas. El otro grupo lo integran personas que son creyentes, pero solo quieren obtener “pruebas concretas” y compartir experiencias con los seguidores, como es el caso del explorador argentino de Aterrados Paranormal.

Los exploradores asisten a estos espacios con un equipo especial que consideran científico, para “posibilitar el contacto” y obtener evidencia del mundo espiritual. Estas herramientas consisten en aparatos especialmente diseñados para la “búsqueda de pruebas” de lo paranormal y que están a la venta en el mercado. Entre ellas se encuentran las siguientes: el spirit box, que creen les permite obtener psicofonías del “más allá”; el ghost meter, un artefacto electrónico utilizado para recibir respuestas por sí o por no; la red laser, bombas de humo y linternas con filtros de colores para detectar a las entidades paranormales, entre otras.

Otros elementos son resignificados para este uso, como las varillas de rabdomante para que el ente o espíritu se comunique. También se utilizan elementos tradicionales para atraer a las almas o ayudarlas a “trascender”, como velas, sahumerios para armonizar, sal para realizar círculos de protección, agua bendita, cruces, estampitas de santos, amuletos, etc. Para “atraer a los espíritus”, utilizan campanas, cuencos tibetanos o un diapasón. En todo momento filman el proceso mientras los espectadores observan.

Sumados a la utilización de estas herramientas, los exploradores realizan diferentes rituales para “abrir un portal” hacia el otro mundo e invocar a estos seres, o para que las “almas trasciendan” y sigan su “camino de evolución espiritual” (El Ritmo de la Noche, 29/02/20). Para ello utilizan diferentes oraciones de invocación o de protección, como el padrenuestro, las “12 verdades” o la de san Benito.

Empleando estas diferentes herramientas y rituales, los exploradores se posicionan como especialistas en el contacto con el “más allá”, que intentan dar cuenta de que el mundo espiritual existe. Sus discursos se sustentan en creencias provenientes del catolicismo, con mayor intensidad entre los mexicanos y colombianos, a las cuales se suman creencias del espiritismo y narrativas vinculadas a la espiritualidad Nueva Era.

Interrogamos a los exploradores acerca de por qué realizaban estos programas y qué los había llevado a iniciarlos, y las respuestas en general estuvieron relacionadas a sus propias experiencias espirituales con el “más allá”. Mencionaremos tres casos a modo de ejemplo. Pipe, el explorador colombiano de El Ritmo de la Noche, piensa la experiencia como forma de ayudar a las personas dueñas de los lugares que visitan y a las almas de las personas fallecidas para que encuentren el descanso (El Ritmo de la Noche, 29/01/20). También busca enseñar a sus seguidores a ser mejores personas y a que se acerquen a lo espiritual. Este explorador era un cantante que tuvo una experiencia con el mundo sobrenatural que lo llevó a abandonar su profesión, con la que ganaba mucho dinero, para convertirse en una persona que quiere ayudar a los demás (El Ritmo de la Noche, 29/01/20 y 23/06/21). Anteriormente a la pandemia, hacía otro tipo de programas, que eran más esporádicos. Sin embargo, durante el año 2020, empezó a realizar emisiones diariamente, de alrededor de dos horas, que consisten en ayudar, según sus palabras, “a las almas a trascender” (El Ritmo de la Noche, 29/02/20) y a las personas “hostigadas por presencias fantasmales” (El Ritmo de la Noche, 29/01/20 y 23/06/21), generalmente en sus domicilios. Pipe no cobra a quienes va a ayudar para “alejar a las entidades”, solo requiere poder realizar el programa en vivo. Además les solicita a los seguidores que puedan económicamente que les regalen estrellas de Facebook[3] y, en general, les pide sus likes y que compartan con otras páginas el programa. Cada día tiene un monto de estrellas que pretende reunir, que van entre 3.000 y 5.000. No tiene un trabajo clásico y las estrellas que les envían los seguidores son fundamentales para su economía. Durante el día realiza otras transmisiones mostrando distintas actividades de su vida a fin de cumplir con las horas de programa que le exige Facebook para sostenerse en el aire y lograr monetizar. Esta actividad se convirtió en un trabajo no clásico (De la Garza Toledo, 2009)[4] para varios exploradores; algunos consiguen o intentan obtener un beneficio económico con las transmisiones a través del citado sistema de estrellas de Facebook, la venta de productos (velas, amuletos, etc.) o de servicios (“limpiezas” energéticas, armonizadoras o de maleficios, tiradas de tarot, etc.) o la publicidad en sus portales web, mientras que otros obtienen utilidades relacionadas, por ejemplo, el status o la fama.

En cuanto a Aterrados Paranormal, al ser interrogado Eze, el argentino que es la cabeza del equipo, afirmó que inició este programa a raíz de la pandemia. Fue una forma para él y sus amigos de salir del encierro y realizar algo que les gustaba y les provocaba una “suba de adrenalina”. Para él es una “pasión” buscar contactarse con las “energías espirituales”, como llama a los espíritus de fallecidos, y lo hace siempre que puede (Aterrados Paranormal, 5/05/21). Generalmente asiste solo a las locaciones y, como tiene un trabajo estable, sus programas son más esporádicos y la dinámica es diferente: no lleva adelante rituales, ni “abre portales”, solo pretende contactarse y encontrar evidencias. Este explorador únicamente solicita compartir los programas para conseguir más seguidores ya que cuenta con pocos participantes (entre 50 y 150 personas). Al no ofrecer transmisiones diarias, no accede al sistema de estrellas de Facebook.

El grupo mexicano de Cazadores de Almas Perdidas también comenzó en Facebook a raíz de la pandemia y es un grupo conformado por un maestro armonizador y sus ayudantes. Cuando entrevistamos a su creador, el Profe, sostuvo que tuvo muchas experiencias que lo llevaron a sumergirse en este mundo y que tiene el don de “poder conectarse con el mundo espiritual”, como también otros integrantes del equipo (Cazador de Almas Perdidas, 25/12/20). El objetivo de este grupo es llevar “luz a las almas perdidas y liberarlas de la negatividad”, y ofrecen su servicio como “equipo de investigación de fenómenos paranormales, esoterismo y demás campos del ocultismo” (Cazadores de Almas Perdidas, s.f.). También enseñan a sus seguidores diversas formas de protección, como rituales específicos para quienes se sienten atormentados por sucesos paranormales. Este equipo se mantiene económicamente no solo de las estrellas de sus seguidores, sino también de los servicios que ofrecen y la publicidad, ya que tiene auspiciantes como empresas de transporte o bien establecimientos de comida.

Los mediadores espirituales

Otros integrantes de la comunidad son los mediadores espirituales, entendidos como individuos que afirman que pueden contactarse con seres del plano espiritual, es decir, asumen el rol de intermediarios entre el mundo físico o material y el espiritual o inmaterial. Dentro de esta categoría, podemos incluir a los médiums y a los canalizadores.[5] Ellos son tanto mujeres como varones y muchas veces tienen un rol central dentro del programa, ya que asisten al explorador “avisándole de un peligro” o diciéndole dónde “encontrar a una entidad”, qué espíritus están presentes y qué quieren; también indican los pasos a seguir para que esa “alma trascienda a la luz” (El Ritmo de la Noche, 28/07/21). Son admirados por todos los seguidores y tratan de ir demostrando sus capacidades a través del chat del programa. Esto ocasiona que vayan construyendo en torno a su figura un halo de “veracidad” y “capacidad”, con lo cual van adquiriendo capital simbólico (Bourdieu y Wacquant, 1995), transformándose en especialistas a quienes recurrir en caso de necesitarlo. Por ejemplo, si algún seguidor cree que le han hecho un trabajo de brujería o “tiene manifestaciones” en su casa, estos mediadores están disponibles para asistirlos, pues la comunidad considera que tienen los saberes necesarios para ello. A los exploradores de Cazadores de Almas Perdidas, los asisten varios médiums y canalizadores a través del chat, aunque hay dos principales que son de Argentina. Por su parte, en el programa de El Ritmo de la Noche, las médiums participan tanto en el chat como con su presencia en las locaciones. Otros programas que no cuentan en su equipo con mediadores espirituales aprovechan a las personas entre el chat que afirman serlo, como en Aterrados Paranormal o Almas y Obscuridad.[6]

Los mediadores espirituales no solo ayudan en el programa, sino que este es una vidriera para demostrar sus conocimientos y que contribuye a construir su capital simbólico, para acceder así a más oportunidades de beneficio económico. En privado, los seguidores les hacen consultas, los contratan para armonizar sus casas, “sacar un hechizo” o contactarse con un familiar fallecido. Es decir, el programa se convierte en una posibilidad laboral; por este motivo, se producen pujas entre ellos para conseguir un lugar en él y convencer a los seguidores de que se estiman hábiles en el manejo de entidades espirituales. Los mismos mediadores han sido individualizados en el chat de la mayoría de las páginas analizadas y varios de ellos son argentinos.

Administradores y seguidores

Los programas en general cuentan con personas, quienes generalmente son elegidos entre el grupo de seguidores, que administran y controlan tanto el contenido que se sube a las páginas, como lo que ocurre durante los chats en vivo. Son quienes dan la bienvenida al resto de los seguidores y los encargados de invitarlos a compartir, dejar sus estrellas y controlar y moderar todas las intervenciones de los participantes. Cuando algún seguidor manifiesta algo contra la página o la actividad que realizan los exploradores, pueden ser bloqueados por ellos para que no sigan interactuando. Los administradores no necesariamente son de los mismos países o localidades de procedencia de los exploradores, sino que en general están dispersos por distintas partes de América. Por ejemplo, en los programas mexicanos como Cazadores de Almas Perdidas o Bando Paranormal, los administradores son de Argentina, y, en el caso de Almas y Obscuridad, de Texas, Estados Unidos.

Por su parte, los seguidores provienen mayormente de países de Latinoamérica,[7] de Estados Unidos y España. Los participantes argentinos son de distintas provincias, principalmente de Buenos Aires, Neuquén, Río Negro, Tucumán, Mendoza y Santa Fe. Las edades oscilan entre los 20 y los 50 años principalmente, y sus actividades son diversas: docentes, personal de seguridad y de salud, estudiantes, empleados en empresas y comercios, y cuentapropistas. El nivel de formación también es variable, y entre ellos detectamos universitarios. Entre los participantes individualizamos a dos grupos de personas: los creyentes de lo paranormal, cristianos principalmente, y los no creyentes que buscan respuestas y son notablemente los menos.

Los seguidores se van conociendo y agregándose como amigos en Facebook, comenzando a construir amistades a la distancia con gente de distintos países. Se cuentan sus problemas y esperan reunirse en torno a una noche maravillosa llena de adrenalina. Comparten el “en vivo” entre sus amigos y otras páginas, también van creciendo en prestigio dentro de la comunidad y se esfuerzan por conseguir el rótulo de fan destacado, miembro fundador y distribuidor de contenido. Los fans destacados necesitan mantener una actividad diaria en mirar, colocar su like y compartir el contenido; entre ellos se elige quiénes pueden administrar las páginas.

El contacto con el “más allá”: creencias y formas de afrontamiento

Los lugares elegidos para llevar adelante las exploraciones en busca del contacto con el mundo espiritual son principalmente los cementerios y, en segundo lugar, los espacios “encantados” o “embrujados”, como edificios abandonados, rutas, puentes, espejos de agua y casas de familias donde exista alguna leyenda o se conozca que haya sucedido algún acontecimiento paranormal. También son de su interés aquellos sitios donde han ocurrido catástrofes, accidentes, homicidios, entre otros, con el fin de comunicarse con los espíritus de las personas fallecidas. Sin embargo, en sus exploraciones también buscan “contactar” con brujas, duendes, hadas, demonios o seres míticos populares como la Llorona o la Dama de Blanco.

Estos lugares se convierten en espacios a los que se les otorga una valoración simbólica particular y pueden poseer, como en el caso de los cementerios, una alta carga de significaciones. Los cementerios son los espacios predilectos de los seguidores; los urbex que visitan estos lugares atraen más visualizaciones, pues es donde presumen que podría haber mayor cantidad de manifestaciones del mundo espiritual.

El cementerio es definido como un lugar de memoria social (Sempé, Rizzo y Dubarbier, 2002); es un testimonio permanente de las creencias, costumbres e historias de la comunidad a la que representa y pertenece. Es decir, es un espacio dinámico de alto contenido simbólico y de resignificación permanente, que manifiesta el sistema de pensamiento, creencias y estructura de la sociedad a la que pertenece y trasciende (Fernández, 2013). Los cementerios son considerados por la comunidad como espacios sagrados que hay que respetar. Estos son percibidos y vivenciados con emoción y sentimiento por el creyente (Rosendahl, 2008). Se llevan adelante determinados ritos antes de comenzar la exploración, como decir una oración para solicitar permiso a los seres espirituales o “pagar” con una moneda el “derecho de paso”.

La sacralidad de los cementerios y todo lo que ocurre en ellos trasciende las barreras geográficas y transita por el espacio virtual, produciéndose una suerte de contínuum entre lo que ocurre en la locación y lo que vivencian los seguidores. Estos forman parte activa de la exploración; se les solicita tomar capturas de pantalla, anotar el minuto en que creyeron ver una manifestación o quedarse solos en la transmisión observando si “aparece una entidad”. A su vez, los participantes creen que pueden verse perjudicados a la distancia por las manifestaciones o rituales que llevan adelante los exploradores en la locación, con testimonios de malestares físicos, ruidos en sus casas, objetos que se mueven, voces que les hablan, etc. Por esa razón, son advertidos por los exploradores y seguidores más antiguos de silenciar el audio mientras se realizan las invocaciones o la apertura del “portal al más allá”. En este sentido, uno de los urbex de 035 Paranormal Laguna (3/06/21), que es canalizador, sostiene: “Les digo, los portales viajan por internet, si ven que juegan ouija por internet o que se abre un portal apaguen, porque se puede ir abriendo un portal en sus casas y pueden tener manifestaciones, hay muchos casos”.

Cuando los exploradores visitan estos espacios sagrados, el espacio virtual se sacraliza, ya que el territorio sagrado y lo que ocurre en él trascienden lo físico para vehiculizarse por el territorio virtual extendiéndose a los diferentes lugares de proveniencia de los seguidores, los cuales también se sacralizan, y esto provoca en ellos efectos positivos o negativos. En el caso de los efectos positivos, podemos mencionar como ejemplo un ritual de “liberación de entidades” que se realiza para que los espíritus trasciendan y sigan su camino al “más allá”. Es decir, aunque este ritual sea presenciado o escuchado a través de la virtualidad, los participantes de la comunidad creen que puede liberar de espíritus el espacio, cualquiera sea este, en donde se hallan los seguidores. Estas prácticas son llevadas adelante por exploradores que sostienen tener la potestad para hacerlo personalmente porque son maestros espirituales o armonizadores, o, si no, a través de algún integrante del equipo al que le reconocen esa habilidad, como sucede con Cazadores de Almas Perdidas o Bando Paranormal, entre otros.

A su vez, la comunidad cree que lo que acontece en la locación desde donde transmite el explorador también puede tener consecuencias negativas, por ejemplo, en caso de que un espíritu que contactaron en un cementerio colombiano se presente y perturbe a un seguidor que vive en la Argentina.

Por otra parte, los cementerios se perciben no solo como lugares donde comprobar la existencia del mundo espiritual u obtener evidencia de esta, sino también como un espacio de contacto entre los “vivos” y los “muertos”. Los exploradores ayudan a los seguidores que quieren contactarse con sus seres queridos fallecidos, es decir, sirven de intermediarios para posibilitar la comunicación. Los interesados que tienen familiares o amigos enterrados en algún cementerio solicitan en el chat a los exploradores que los invoquen o vean si se manifiestan: “J. A: Ahí en ese panteón está un familiar podría acercarse xfas[8]. Se llamaba Javier”. Otro seguidor afirma: “Aquí esta Javier dice” [se escuchaba Javier “a través del Spirit Box”], y el explorador responde a lo solicitado tratando de comunicarse con su pariente: “¿Que ocupa, Javier? ¿Qué ocupa? [Se refiere a qué necesita] Dime! [Se escuchan golpes] ¿Estas enojado, Javier? Se manifestó…” (Leyendas Urbanas Hermosillo, 10/06/2021).

Los exploradores, como intermediarios entre ambos planos, intentan responder a los pedidos de sus seguidores, como visitar a algún familiar para poder contactarse. Leyendas Urbanas Hermosillo de México atiende a estas solicitudes, pero durante una exploración son muy cuidadosos con el sector de los niños, en el mismo programa Marcos afirma que no visitan las tumbas a menos que el familiar se lo pida.

Por su parte, Eze, el explorador argentino de Aterrados Paranormal, también intenta “obtener respuestas de los espíritus” y sobre todo en el contexto de pandemia. En uno de sus programas, hizo referencia al difícil momento que estábamos transitando en nuestro país y envió sus condolencias a todos los seguidores que habían perdido a alguien. Al respecto, preguntó en el cementerio donde exploraba, haciendo alusión a los fallecidos durante la pandemia y en relación con los seguidores que estaban mirando el programa: “Nos queremos comunicar con quien quiera dar un mensaje. ¿Algún conocido que quiera dar un mensaje?” (Aterrados Paranormal, 2/06/21).

La pandemia ha acercado el temor a la posibilidad de la muerte: muchos de los seguidores han tenido familiares en estado grave o los han perdido y la preocupación por la muerte y por qué pasa en el “más allá” es un tema recurrente en los chats. Un participante de El Ritmo de la Noche (3/06/2021) consulta: “Pipe q dijo diana [la médium] de como es la vida después de la muerte”. Otro seguidor le responde: “Que es personal pero ya van a seguir aclarando”. También existe preocupación por el destino de las almas de las personas que fallecieron por COVID-19; en el mismo programa, preguntan al respecto: “Con la cantidad de gente que está muriendo por el COVID que pasa con ellos se van y ya, o tienden a quedar por el tipo de muerte?”. La médium le responde: “Es algo muy personal, eso depende de cada uno” (El Ritmo de la Noche, 3/06/2021).

Como hemos mencionado, algunas páginas trabajan con médiums o canalizadores que asisten a los exploradores en el programa y dan respuesta a los seguidores acerca de la vida en el “más allá”. Estos mediadores espirituales se presentan como intermediarios entre el plano físico y el espiritual, sirviendo de “intérpretes” de los seres sobrenaturales (espíritus, demonios y otros seres). El producto de esa supuesta comunicación, percepción o conocimiento del “más allá” es dado a conocer a las personas del plano físico, y, por lo tanto, concentran sobre su figura “el saber” de lo que ocurre en el terreno espiritual, algo que los posiciona en un lugar de poder y autoridad. Se convierten en mediadores espirituales, especialistas capacitados no solo en el “contacto con ese otro mundo”, sino también en cómo interactuar con él. Por esta razón, parte de las transmisiones giran en torno a responder dudas y a resolver problemas que plantean los seguidores, quienes preguntan vía el chat o vía telefónica, esperando que estos mediadores espirituales puedan ayudarlos, como vemos en los siguientes comentarios: “Aprovechando que está D. [la médium], podría saber si mi papá está bien?, él falleció hace poco y han pasado cosas extrañas en casa. Gracias”. También es un ámbito donde se solicita consejo y acompañamiento: “Hoy se cumple 1 mes de fallecida de mi hermana y estoy muy triste porque ella no se fue tranquila… y yo me acuerdo de eso todo el tiempo… y sufro mucho” (El Ritmo de la Noche, 3/06/2021).

En el contexto pandémico, la “comunidad paranormal” se presenta como un espacio de contención y como herramienta de afrontamiento religioso-espiritual, entendida como una forma de afrontamiento donde se utilizan creencias y comportamientos religiosos para prevenir o aliviar las consecuencias negativas de los aconteceres estresantes de la vida, así como para facilitar la resolución de problemas (Pargament, 1997, en Yoffe, 2015). Algunos seguidores le piden a la comunidad que rece por ellos o sus familiares, otorgando un sentido positivo al apoyo sustentado en el poder de la comunidad a través de la oración: “A.C: Felipe disculpe por lo que voy a decir, solo le pido un pequeño favor de rezar por mi familia que están muchos graves en el hospital por covid, familia paranormal también les pido una cadena de oración” (El Ritmo de la Noche, 10/05/21). El resto de los integrantes del chat responden a su compañera con palabras de aliento, bendiciones y oraciones.

Quienes pasan por esta situación de pérdida o enfermedad son contenidos por la comunidad y, por otro lado, los discursos emanados de estos intermediarios y mediadores espirituales les otorga una posible certidumbre a través de la creencia en una continuidad existencial en el “más allá”, como les trasmite una médium a sus seguidores: “D.: adonde van es algo personal, algunos reencarnan, otros quedan atados, por eso hay que dejarlos ir, no llorarlos para que sigan su camino” (El Ritmo de la Noche, 3/06/21). El afrontamiento a través de las creencias ayuda a las personas a orientarse en la realidad tangible a través de conceptos y supuestos acerca del mundo y sobre su situación personal e interpersonal (Yoffe, 2015). Como sostiene Alma López (2016), la figura del “fantasma” aparece relacionada a la negación de la propia muerte; la certeza de la finitud de nuestras vidas genera siempre una tensión que, consciente o inconscientemente, está casi permanentemente en nosotros. En el momento en que las personas se sienten rodeadas por la muerte, como en el contexto de la pandemia, surge con fuerza este temor, una cercanía con nuestro propio devenir; esto lo observamos en las situaciones por las que atraviesan algunos seguidores que se sienten enfrentados a su propia muerte o a la de sus seres queridos. En estudios recientes, la preocupación más comúnmente reportada del miedo al virus SARS-CoV-2 fue el temor por la salud de los seres queridos (Valero Cedeño, Vélez Cuenca, Durán Mojica y Torres Portillo, 2020). La antigua creencia en que continuaremos el camino hacia un “más allá”, “al cielo”, “al paraíso”, “hacia la reencarnación”, en que existen los fantasmas, o en que los espíritus de los seres queridos aún están allí, escuchando, ayudando, es una manera de afrontamiento ante la muerte propia y de las personas queridas. La creencia en este mundo espiritual da esperanza, y así estas comunidades ayudan a afrontar las pérdidas y la propia incertidumbre, como podemos ver en una publicación de 035 Paranormal Laguna (11/06/2021):

El dolor de la despedida: si estás mal por la pérdida de un ser querido, trate de no dejar que la desesperación se convierta en depresión y otras enfermedades. De hecho, no has perdido a nadie, ya que la muerte es simplemente un cambio de domicilio (035 Paranormal Laguna, 11/06/21).

Como sostiene Yoffe (2015: 210), la percepción de los fantasmas y las apariciones de espíritus sería un modo como las personas se aseguran de que no se acaba todo con la muerte, una forma de negación o transición hacia su afrontamiento y, en cierto modo, de darse una esperanza de que podrán seguir visitando este mundo, actuando sobre él y “viviendo” en algún punto con aquellos a los que quieren.

La comunidad virtual “paranormal” ofrece a sus participantes un espacio de sociabilidad, identidad, intercambio de saberes y experiencias, formas de afrontar el contexto de pandemia de COVID-19 y de reducir la incertidumbre acerca de una posible continuidad de existencia en el “más allá”.

En este marco, las subjetividades articuladas en torno a las comunidades de exploradores paranormales pueden leerse en términos ontológicos, como expresiones del mundo espiritual disruptivas –aunque solo en apariencia– de la realidad materialista propia de la modernidad occidental y capitalista, un tema que merece ser estudiado en profundidad.

Palabras finales

En el presente trabajo, hemos abordado las comunidades virtuales que se conforman en la red social Facebook en torno a la creencia en lo paranormal, ofreciendo un análisis en cuanto a cómo están constituidas, su funcionamiento, las creencias acerca de la continuidad espiritual después de la muerte y la significación que tuvieron para los seguidores durante el contexto pandémico en el cual han proliferado. Estas comunidades se configuraron no solo como un espacio donde se relacionan personas aunadas por las creencias en entidades sobrenaturales y por la búsqueda de respuestas, evidencias o reafirmación de la existencia del “más allá”, sino que también se han convertido en espacios de sociabilidad y contención y una forma de afrontamiento ante la muerte en el marco de la pandemia. La red “paranormal” conecta diferentes personas, espacios geográficos, culturas y creencias que se entrecruzan y se retroalimentan en torno a la creencia en la existencia de un mundo espiritual.

Bibliografía

035 Paranormal Laguna [calamargos1975] (11 de junio de 2021). “El dolor de la despedida” [Publicación de estado]. Facebook. En bit.ly/3IzidOm.

035 Paranormal Laguna [calamargos1975] (3 de junio de 2021). “Panteón Ejidal La Esperanza” [Video]. Facebook. En bit.ly/3DkMBep.

Almas y Obscuridad. [lalocuraparanormal]. 18 de diciembre de 2020. “Cerro de la enfermera…” [Video]. Facebook. En bit.ly/3Iu2a4c.

Argyriadis, K. y De la Torre, R. (2008). “Introducción”. En Argyriadis, K., De la Torre, R., Gutiérrez Zúñiga, C. y Aguilar Ros, A. (coords.). Raíces en movimiento. Prácticas religiosas tradicionales en contextos translocales (pp. 11-27). México: COLJAL, CEMCA, IRD, CIESAS, ITESO.

Aterrados Paranormal [profile.php?id=100063887373221] (5 de mayo de 2021). “Feliz cumpleaños, Aterrados!!!” [Video]. Facebook. En bit.ly/36oT9fN.

Aterrados Paranormal [profile.php?id=100063887373221] (2 de junio de 2021). “Aterrados Paranormal” [Video]. Facebook. En bit.ly/36GUUEM.

Bourdieu, P. y Wacquant, L. (1995). Respuestas por una antropología reflexiva. México: Grijalbo.

Cazadores de Almas Perdidas [cazadoralmasperdidas] (25 de diciembre de 2020) [Video]. Facebook. En bit.ly/3D4mckC

Cazadores de Almas Perdidas [cazadoralmasperdidas] (s.f.). Información [Página de Facebook]. Facebook. Recuperado 20 de mayo de 2020 de bit.ly/3Oxmztz.

De la Garza Toledo, E. (2009). “Hacia un concepto ampliado de trabajo”. En Neffa, J., Garza Toledo, E. y Muñiz Terra, L. (comps.). Trabajo, empleo, calificaciones profesionales, relaciones de trabajo e identidades laborales (vol. i, pp. 111-140). Buenos Aires: CAICyT/CLACSO.

El Ritmo de la Noche [El-Ritmo-de-la-Noche-403153340173411] (29 de enero de 2020). “Y esto es lo q la gente no ve después de un Programa. Gracias a los que siguen creyendo en esto. No solo es que te asusten, es ayudar”. @pipemartinezoficial [Publicación]. Facebook. En bit.ly/3tAyvST.

­­­El Ritmo de la Noche [El-Ritmo-de-la-Noche-403153340173411] (20 de febrero de 2020). “Y esto es lo que hacemos detrás de cámaras para ayudar a trascender. Hermosa la forma final del remolino”. Libre albedrío @pipemartinezoficial. [Video]. Facebook. En bit.ly/3NjLu2T.

El Ritmo de la Noche [El-Ritmo-de-la-Noche-403153340173411] (29 de febrero de 2020). “Y esto es lo que hacemos detrás de cámaras para ayudar a trascender”. [Publicación]. Facebook. En bit.ly/3NgLDEo.

El Ritmo de la Noche [El-Ritmo-de-la-Noche-403153340173411] (10 de mayo de 2021). “El Ritmo” [Video]. Facebook. En bit.ly/3L5SA9q.

El Ritmo de la Noche [El-Ritmo-de-la-Noche-403153340173411] (3 de junio de 2021).
“Hablemos” [Video]. Facebook. En bit.ly/3tBdxTy.

El Ritmo de la Noche [El-Ritmo-de-la-Noche-403153340173411] (23 de junio de 2021). Hablemos. #paranormal #espiritus #fantasmas @pipemartinezoficial. [Video]. Facebook. En bit.ly/3iyuOXw.

El Ritmo de la Noche [El-Ritmo-de-la-Noche-403153340173411] (28 de julio de 2021). [Video]. Facebook. En bit.ly/3NfDqAa.

Fernández, M. (2013). “Los cementerios, territorios de memoria urbana e identidad. El paso de lo público a lo privado”. En x Reunión de Antropólogos del Mercosur. Situar, actuar e imaginar antropologías desde el cono sur, UNC. Recuperado de bit.ly/3isqCbI.

Fernandez, V. M. (2021). “El movimiento Nueva Era y la Bandera de la Paz en Bariloche (Norpatagonia, Argentina)”. En Creencias y espiritualidades en Patagonia. Nicoletti, M. A. y Barelli, A. I. (coord.). Sociedad y Religión, 8 (58), 1-21.

Guber, R. (2011). La etnografía. Método, campo y reflexividad. Buenos Aires: Siglo xxi Editores.

Iñiguez, l. (2003). Análisis del discurso. Manual para las Ciencias Sociales. Barcelona: UOC.

Leyendas Urbanas Hermosillo. [marcoselfantasma86] (10 de junio de 2021). Panteón de las sombras [Video]. Facebook. En bit.ly/3tzelIM.

López, A. (2016). “La constitución de la identidad a través de la relación con el fantasma”. Cinta Moebio, 56, 197-213. En bit.ly/3Li7E4i.

Mason, B. y Dicks, B. (1999). “The Digital Ethnographer”. Cybersociology, Issue 6: Research Methodology Online. Recuperado de bit.ly/3iwJkyN.

Melton, J. G. (1992). “New Thought and the New Age”. En Lewis J. y Melton, J. G. (comps.). Perspectives on the New Age (pp. 13-30). Albany: SUNY Press.

Moreno Mínguez A. y Suárez Hernán, C. (2010). “Las comunidades virtuales como nuevas formas de relación social: Elementos para el análisis”. Espéculo. Revista de Estudios Literarios, 43, 1-11.

Rosendahl, Z. (2009). “Hierópolis y procesiones: lo sagrado y el espacio”. En Carballo, C. (coord.). Cultura, territorios y prácticas religiosas (pp. 43-56). Buenos Aires: Prometeo.

Ruiz Torres, M. A. (2008). “Ciberetnografía: comunidad y territorio en el entorno virtual”. En Ardévol, E., Estalella, A. y Domínguez, D. (coords.). La mediación tecnológica en la práctica etnográfica (pp. 117-132). Madrid: Ankulegi.

Sempe, M. C., Rizzo, A. y Dubarbier, V. (2002). “El cementerio como lugar de memoria social”. En Primeras Jornadas Bonaerenses sobre Patrimonio Cultural y Vida Cotidiana (pp. 1-8). Dirección de Museos, Monumentos y Sitios Históricos, Subsecretaría de Cultura de la Provincia de Buenos Aires, La Plata.

Valero Cedeño, N. J., Vélez Cuenca, M. F., Durán Mojica, Á. A. y Torres Portillo, M. (2020). “Afrontamiento del COVID-19: estrés, miedo, ansiedad y depresión?”. Enfermería Investiga, 5(3), 63-70.

Yoffe, L. (2015). “Afrontamiento religioso espiritual de la pérdida de un ser querido”. Avances en Psicología, 23(2), 155-176.


  1. De México: El Payaso de la Toledo (bit.ly/3wvnWSG), Espectros de Medianoche (bit.ly/3L3YDes), Leyendas Urbanas Hermosillo (bit.ly/3Nf6nwc), Cazador de Almas Perdidas (bit.ly/36j9rqG), Munra Blogs (bit.ly/3JzEGvH), Almas y Obscuridad (bit.ly/3wwpa05), Sendero de Nox (bit.ly/3quOgJ8), Urbex Paranormal (bit.ly/3qwbbn3), Bando Paranormal (bit.ly/3LaUCoU), El Breik 4:20 (bit.ly/3quC0Ik), Poltergeist (bit.ly/3um5V6O), Sacramentum (bit.ly/3Laha97), 035 Paranormal Laguna (bit.ly/3quG3EL). De Colombia: El Ritmo de la Noche (bit.ly/3Iuqp25). De Argentina: Cazadores de Mitos y Leyendas Urbanas Patagones-Viedma (bit.ly/3IAXKs8) y Aterrados Paranormal (bit.ly/3MxnVCr).
  2. Notamos que, para los integrantes de la comunidad, el “panteón” de seres “paranormales” se incrementa. Lejos de verlos como característicos de una región o país, se suman al conjunto de seres propios, locales. Lo mismo sucede con oraciones, rituales, prácticas, que son emitidos desde un contexto particular y reapropiados por los participantes de otras localidades.
  3. Las estrellas de Facebook constituyen una función que permite monetizar los videos en vivo. Los espectadores pueden comprar estrellas y enviarlas mientras se transmite en vivo o en videos en vivo anteriores en los que se activaron las estrellas. Por cada estrella que reciben, Facebook paga 0,01 USD.
  4. Entre los ejemplos de trabajos atípicos o no clásicos que cita el autor, se pueden encontrar los siguientes: de tiempo parcial, estacional, a domicilio, el teletrabajo, el domiciliario, el del freelance, la venta callejera, las actividades delictivas, entre otros. En los trabajos no clásicos, la tradicional relación laboral entre asalariados y empresario se convierte en una relación triádica entre trabajador, cliente y empresario o bien en el de trabajador autoempleado y cliente que está implicado directamente en la producción. En nuestro caso, la construcción social de la ocupación, en el sentido de De la Garza Toledo (2009), implica la relación o interacción que se establece entre los exploradores que ofrecen un producto (transmisiones, bienes y servicios “de protección espiritual”) que es consumido por los seguidores a cambio de likes, de compartir el programa o de dinero.
  5. Los canalizadores están asociados al movimiento Nueva Era y llevan adelante la práctica de la canalización que hace referencia al contacto con seres espirituales (Melton, 1992). Sostienen que pueden comunicarse con una o varias entidades que les transmiten mensajes para la evolución de la humanidad (Fernández, 2021).
  6. Una de las seguidoras de Almas y Obscuridad, Mari, se presenta como mediadora espiritual y colabora en el programa realizando comentarios acerca de lo que los espíritus o entidades manifiestan. Puede verse como ejemplo Almas y Obscuridad (18/12/20).
  7. Honduras, Panamá, República Dominicana, Chile, Argentina, Costa Rica, Uruguay, Perú, Colombia, México, Paraguay, Guatemala, Cuba y Bolivia.
  8. Aclaramos que las citas a lo largo del texto están transcriptas manteniendo su formato original (errores ortográficos, mayúsculas, abreviaciones, etc.).


Deja un comentario