En la misma colecci贸n

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7 El legado de Friedman

Hern谩n L贸pez Winne

La crisis del petr贸leo de 1973 permiti贸 a Friedrich von Hayek tomarse revancha. Ese fue un momento propicio para comenzar a propagar las ideas neoliberales. La combinaci贸n de procesos inflacionarios con bajas tasas de crecimiento les bast贸 a los partidarios del neoliberalismo para 鈥渄emostrar鈥 que la crisis de posguerra se deb铆a, fuera de toda duda, a las razones que ellos sosten铆an. El problema central era la presencia estatal en el mapa econ贸mico y el excesivo poder de los distintos sindicatos que movilizaban a los obreros para obtener concesiones sociales 鈥渆xcesivas鈥. Estas presiones tend铆an a socavar las ganancias de los empresarios por aumentos de salarios y gastos sociales del Estado. Las empresas, de esta manera, perd铆an beneficios, y la econom铆a tend铆a a la inflaci贸n creciente y constante.

Los aportes de Hayek a la construcci贸n de un nuevo r茅gimen ya hab铆an sido desarrollados en Camino de servidumbre, publicado en 1944. La apuesta por liberalizar el mercado e implantar un laissez-faire, como hab铆a propuesto Adam Smith en el siglo XIX, dejando el mercado librado a la 鈥渕ano invisible鈥, hab铆a quedado suspendida por el advenimiento del Estado de Bienestar y las pol铆ticas keynesianas implantadas luego de la Segunda Guerra Mundial. La oportunidad de ver crecer al modelo neoliberal fue justamente la d茅cada del 鈥80, que luego de la crisis del petr贸leo, dej贸 las puertas abiertas para la aparici贸n de un personaje que se instalar铆a decididamente como el nuevo gur煤 en materia econ贸mica: Milton Friedman.

Friedman hab铆a ganado el premio Nobel de econom铆a en 1976 y su libro Capitalism and freedom (1962) sent贸 las bases del que ser铆a un 茅xito resonante dieciocho a帽os despu茅s: Free to choose. Los aportes de Friedman son claves para entender las bases del neoliberalismo, y desentra帽ar su particular forma de escritura se torna necesario para comprender integralmente el pensamiento neoliberal m谩s ac茅rrimo junto a una forma muy particular de expresarlo. Indudablemente, hacer hincapi茅 en los puntos centrales de Free to choose implica reconocer que la obra fue publicada en el momento m谩s oportuno posible: Margaret Thatcher hab铆a sido elegida en Inglaterra en 1979, Reagan preparaba su camino en los EE.UU. y la ola liberal se completar铆a con K枚hl, que en 1982 venci贸 a Helmut Schmidt en Alemania, conformando el bloque conservador Thatcher-Reagan-K枚hl.

En este art铆culo se retoman algunos puntos centrales de la propuesta friedmaniana, que sirven como gu铆a para entender las posteriores decisiones y los desarrollos neoliberales que se extender铆an durante la d茅cada del 鈥90 y dar铆an nacimiento a la globalizaci贸n financiera. En conjunto con estos desarrollos se establecen relaciones con otras teor铆as que ayudan a comprender el funcionamiento del neoliberalismo y el car谩cter financiero que cobra la expansi贸n del mercado global.

Sobre el mercado

En los postulados b谩sicos del pensamiento friedmaniano se puede encontrar una constante recurrencia a la ecuaci贸n que identifica el Estado intervencionista con un obst谩culo para el desarrollo econ贸mico y pol铆tico de la sociedad. Al mismo tiempo, el mercado aparece como la forma m谩s excelsa de aquello que se debe venerar ya que es lo que permite a ciudadanos y consumidores llevar una vida alegre, libre y plena.

Todos los d铆as cada uno de nosotros utiliza una cantidad innumerable de bienes y servicios 鈥損ara comer, vestirnos, cubrirnos del fr铆o y la lluvia, o simplemente para divertirnos鈥. Damos por sentado que [estos bienes y servicios] estar谩n disponibles cuando queramos comprarlos. Nunca nos detenemos a pensar cu谩ntas personas han jugado un papel importante para proveernos esos bienes y servicios. Nunca nos preguntamos c贸mo puede ser que el almac茅n de la esquina 鈥搊, en nuestros d铆as, el supermercado鈥, tenga en sus g贸ndolas los productos que queremos comprar, c贸mo es que la mayor铆a de nosotros puede ganar dinero trabajando para comprar esos bienes.[1]

La respuesta de Friedman es evidente: el mercado es la fuerza que permite todo eso. En este sentido, un punto clave en su desarrollo te贸rico (aunque deba reconocerse que no podr铆amos hablar estrictamente de 鈥渢eor铆a鈥, sino m谩s bien de la recolecci贸n de unos cuantos postulados sustentados en el sentido com煤n), es el del concepto de 鈥渋ntercambio voluntario鈥. Dice Friedman: 鈥淓s natural asumir que alguien debe dar 贸rdenes para asegurarse de que los productos 鈥榡ustos鈥 son producidos en las cantidades 鈥榡ustas鈥 y disponibles en los lugares 鈥榠ndicados鈥. Ese es un m茅todo de coordinar las actividades de un gran n煤mero de personas 鈥揺l m茅todo del ej茅rcito.鈥[2]

Pero es obvio, contin煤a Friedman, que el general no puede tener control sobre el soldado m谩s raso. 驴C贸mo se llega, entonces, a manejar grandes n煤meros de personas? A trav茅s de una t茅cnica 鈥渕enos obvia pero mucho m谩s sutil y fundamental鈥 que es la cooperaci贸n voluntaria. Una econom铆a basada en la cooperaci贸n voluntaria, completar铆a Friedman, tiene en su seno el potencial de promover tanto la prosperidad como la libertad humana. De esta manera, la vieja mano invisible de Adam Smith encontrar铆a un camino f茅rtil para propagarse.

La f谩bula de la cooperaci贸n voluntaria

Al carecer de un fundamento te贸rico profundo sobre el cual apoyarse, Friedman centra su an谩lisis en la cuesti贸n de la 鈥渃ooperaci贸n voluntaria鈥. De esta manera, transforma al Estado en un obst谩culo indeseable que impedir铆a a los individuos actuar libremente seg煤n esa cooperaci贸n, sustentada en principios solidarios. Es oportuno se帽alar una simp谩tica historia que cita Friedman en Free to choose llamada I麓, Pencil: My family tree.[3] La misma permite ver, seg煤n el autor, c贸mo es posible que millones de personas cooperen unas con otras para el bienestar de todos. La historia de Read comienza as铆 [el narrador en primera persona es el l谩piz]: 鈥渘ing煤n individuo, por s铆 mismo, sabe c贸mo fabricarme鈥. Luego, dice Friedman, 鈥渆l autor nos cuenta todas las cosas que intervienen en el proceso de fabricaci贸n de un l谩piz. Primero, la madera viene de un 谩rbol鈥; se necesitan serruchos para cortarla, camiones y sogas para transportarla.

Muchas personas e innumerables habilidades est谩n involucrados en el proceso: quienes producen el acero para construir serruchos, hachas y motores; quienes fabrican las cuerdas; los lugares donde descansan los le帽adores; 隆e inclusive miles de personas han dado una mano en cada taza de caf茅 tomada por los le帽adores![4]

聽La historia de Read es extensa pero estos se帽alamientos alcanzan para comprender la conclusi贸n a la que Friedman se esfuerza por llegar:

鈥淣inguna de estas personas involucradas en la producci贸n del l谩piz realiz贸 sus tareas porque quer铆a un l谩piz. Algunos de ellos ni siquiera vieron nunca un l谩piz y tal vez podr铆an no saber para qu茅 sirve. Cada uno vio su trabajo como un medio para obtener los bienes y servicios que deseaba [鈥 Nadie sentado desde una oficina central dio 贸rdenes a esos miles de personas para que produjeran l谩pices. Ninguna fuerza militar tuvo que actuar para obligarlos a cumplir con su trabajo. Estas personas viven en distintos territorios, hablan distintos idiomas, practican distintas religiones, e inclusive podr铆an odiarse, pero nada les impidi贸 cooperar entre ellos para producir un l谩piz. 驴C贸mo sucedi贸 esto? Adam Smith nos dio la respuesta hace doscientos a帽os.鈥[5]

Todo eso fue posible, claro est谩, gracias a la existencia providencial del libre mercado. Casi todo el pensamiento de Friedman se sustenta en 鈥渆l genio de Adam Smith鈥, como 茅l mismo lo nombra. A partir de ideas muy espec铆ficas retomadas de Smith, Friedman construye un mundo donde cualquier referencia al Estado es espuria. Uno de los argumentos centrales se relaciona con lo que Friedman denomina 鈥渆l papel de los precios鈥 y con la 鈥渟encilla forma鈥 en que ellos pueden ser determinados fuera de la intervenci贸n estatal.

El sistema de precios

Lo que para muchos te贸ricos podr铆a resultar un desarrollo de cuestiones complejas y articulaci贸n de conceptos, Friedman lo resume en pocas l铆neas y con la misma idea que le sirvi贸 para defender la 鈥渕ano invisible del mercado鈥. De hecho, su razonamiento pretende sustentarse en la autoridad de Adam Smith. Friedman toma de La riqueza de las naciones el concepto de intercambio entre dos partes: 鈥渟i un intercambio entre dos partes es voluntario, no suceder谩 salvo que ambas crean que se beneficiar谩n de 茅l鈥.[6]. Para continuar con el paneg铆rico: 鈥淓l genio de Adam Smith fue reconocer que los precios que emerg铆an de un intercambio voluntario entre compradores y vendedores 鈥揺n un libre mercado鈥 pod铆an coordinar la actividad de millones de personas, cada una buscando su propio inter茅s, de manera tal que cada uno saliera beneficiado.[7]

Las recurrentes apelaciones al pensamiento liberal de Adam Smith le permiten a Friedman intervenir en la discusi贸n sobre c贸mo enfrentar la crisis del Estado de Bienestar. Avalado por la crisis del petr贸leo de 1973, Free to choose resulta una defensa apolog茅tica de la ausencia necesaria del Estado como una fuerza interventora sobre la sociedad. Se puede deducir lo mismo para el sistema de precios. 驴Es acaso infalible, dentro del pensamiento neoliberal friedmaniano, el intercambio voluntario, el triunfo de los intereses individuales de cada consumidor y vendedor, la m谩gica regulaci贸n de los precios, resultado de estas transacciones justas en las que todos ganan? La respuesta es simple: de ninguna manera el sistema es infalible. Eso s铆, hay una 煤nica raz贸n por la cual el sistema puede fallar y ella es la intervenci贸n del Estado. Eso es lo que provoca la contaminaci贸n de un sistema que sin 茅l funcionar铆a de forma 贸ptima. Toda legislaci贸n, toda medida administrativa que tienda a intervenir en el sistema de precios, es intr铆nsecamente perniciosa y maligna. El Estado, por lo tanto, no es m谩s que una presencia demon铆aca.

En relaci贸n con el denominado 鈥渟istema de precios鈥, aparecen tres conceptos vinculados en el desarrollo friedmaniano que cierran esta f谩bula donde el Estado es el ogro, y el mercado, la v铆ctima que hay que salvar: los precios como transmisores de informaci贸n, los incentivos para la acci贸n y la distribuci贸n del ingreso en el mercado.

Transmisi贸n de informaci贸n

Una de las funciones principales que Friedman asigna a los precios es su capacidad de transmitir informaci贸n a quienes intervienen en el mercado, tanto a los consumidores como a quienes cumplen determinados roles en la divisi贸n del trabajo, desde el que vende el producto en su negocio (por ejemplo, l谩pices), hasta quien corta la madera para fabricarlos. Nuevamente en una amena forma narrativa, m谩s que te贸rica, Friedman explica el funcionamiento de esta transmisi贸n de informaci贸n: 鈥淪upongamos que aumenta la demanda de l谩pices. Los vendedores minoristas se dar谩n cuenta de que est谩n vendiendo m谩s l谩pices, y pedir谩n m谩s cantidad a los mayoristas. Los mayoristas pedir谩n m谩s l谩pices a los manufactureros, que a su vez ordenar谩n m谩s madera, bronce y grafito, todos los productos necesarios para fabricar l谩pices. Para inducir a sus proveedores a que fabriquen m谩s productos, deber谩n ofrecer un precio mayor por ellos. Este precio ofrecido inducir谩 a los proveedores a redoblar su fuerza de trabajo para satisfacer el aumento de la demanda. Para contar con m谩s trabajadores deber谩 aumentar los salarios u ofrecer mejores condiciones laborales.鈥[8]

La f谩bula deja una conclusi贸n alentadora: este c铆rculo virtuoso se diseminar铆a por todo el mundo, informando sobre la existencia de un aumento de la demanda de l谩pices. Todos los eslabones en la cadena de la producci贸n se ver铆an beneficiados, sin la necesidad de ning煤n Estado que regulase los precios de ning煤n producto (ni siquiera de los sueldos que percibir铆an los trabajadores). Debe destacarse aqu铆 que no hay lugar para la desigualdad, o en todo caso para la 鈥渋njusticia鈥, puesto que cada individuo que interviene en el circuito econ贸mico sale beneficiado. Esta idea aparecer谩 reforzada en manifestaciones posteriores en las que el pensamiento neoliberal se va a referir a la equidad y a la libertad.

Incentivos para la acci贸n

Gracias a la informaci贸n transmitida por los precios, los individuos pueden estar motivados para actuar 鈥渃orrectamente鈥. 鈥淎l productor de madera no le resulta productivo que le informen que hay una mayor demanda de madera salvo que tenga un incentivo para reaccionar a la suba del precio de la madera y producir en consecuencia m谩s madera. Una de las bellezas de un sistema de precios libres es que los precios que transmiten informaci贸n tambi茅n proveen un incentivo para reaccionar frente a ella y los medios para hacerlo.鈥[9]

聽Nuevamente, es posible observar c贸mo el comportamiento dentro del mercado queda supeditado a esa mano invisible que gobierna todas las decisiones. Es notable c贸mo la debilidad te贸rica del pensamiento friedmaniano intenta ser contrarrestada con f谩bulas narrativas en las cuales el sentido com煤n es el argumento m谩s fuerte, el motor que las hace funcionar.

Lo que Friedman denomina 鈥渋ncentivos鈥, que est谩n 铆ntimamente relacionados con el 鈥渟istema de precios libres鈥, representan, ni m谩s ni menos, que la actitud neoliberal frente al mercado: los individuos son libres en el mercado, los precios all铆 son justos, las posibles elecciones de cada uno tambi茅n son justas, e inclusive las acciones de cada consumidor vienen dadas por los intereses individuales que a trav茅s de la cooperaci贸n voluntaria permiten que el sistema de precios funcione correctamente. Estos incentivos para la acci贸n llevan directamente al tercer elemento que menciona Friedman respecto de los precios: la distribuci贸n del ingreso en el mercado.

Distribuci贸n del ingreso en el mercado

鈥淓l ingreso que cada persona obtiene del mercado est谩 determinado por la diferencia entre lo que recibe por la venta de bienes y servicios y los costos en los que incurre para producir esos bienes y servicios.鈥[10] Sustentado en el sistema de precios planteado anteriormente, no tienen por qu茅 intervenir otras variables en el comportamiento del mercado. Todo es cuesti贸n de cu谩nto cuesta producir y cu谩nto se obtiene por las ventas de los productos. Por otra parte, debe destacarse que desde la 贸ptica de Friedman no existe el 鈥渋ngreso de las corporaciones鈥. En realidad, explica el Premio N贸bel de Econom铆a de 1976, quienes obtienen dinero son los due帽os de las corporaciones. La aclaraci贸n de Friedman no puede ser m谩s iluminadora porque decir 鈥渂eneficios corporativos鈥 es, en realidad, 鈥渓enguaje figurado鈥, una mera met谩fora.

鈥淪贸lo los hombres tienen ingresos y los derivan del mercado a trav茅s de los recursos que poseen, sean estos stock corporativo, bonos, tierra o capacidad personal.鈥[11]

La sencillez con la que aparecen desarrollados los argumentos principales a favor de una pol铆tica neoliberal probablemente sea la caracter铆stica com煤n que presentan los defensores del neoliberalismo, como lo se帽ala Atilio Boron.[12] Se puede reafirmar que lo que aporta sustento al desarrollo neoliberal de Friedman no es su capacidad de desarrollo te贸rico, sino la forma narrativa con que expone sus diversos argumentos. La apelaci贸n al sentido com煤n es algo que se observa en sus textos tan aceptados desde el momento de su aparici贸n.聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽

Igualdad y libertad neoliberales

La pregunta que sigue a la cuesti贸n del Estado es, en el pensamiento friedmaniano (y en el de todos los neoliberales), si igualdad y libertad son conceptos que pueden convivir o si resultan contradictorios. En su momento, von Hayek se hab铆a preguntado lo mismo, diagnosticando que era imposible asegurar ambas cosas. Esto se debe a que quienes nacen pobres no tienen ni podr谩n tener nunca la misma posibilidad de 鈥渢riunfar鈥 鈥搖na idea bien capitalista, la cuesti贸n del 茅xito鈥, por la sencilla raz贸n de que ya han nacido en un lugar y en determinadas circunstancias que le impedir谩n tal cosa. Y esto, para von Hayek y tambi茅n para Friedman, no tiene ninguna relaci贸n con la desigualdad entre clases, es tan s贸lo fruto del azar.

Para retratar con m谩s precisi贸n el pensamiento neoliberal, debe introducirse una cuesti贸n que resulta central en el esquema friedmaniano y que llamaremos la 鈥渋gualdad de resultados鈥.[13] Existe la igualdad ante Dios, ya que todos los hombres 鈥渉an sido creados iguales鈥, y la igualdad de oportunidades, en la que cada individuo puede desarrollarse 鈥渄e acuerdo a sus talentos personales鈥. Por supuesto, indicar谩 Friedman, 鈥渦na literal igualdad de oportunidades es imposible. Un ni帽o nace ciego, y otro nace con vista. Claramente, no tienen id茅nticas oportunidades, y no hay manera de que sus oportunidades puedan parecerse鈥.[14] Pero de ninguna manera deber铆a pensarse esto como conflictivo. Antes bien es la base del neoliberalismo, cada cual es lo que es porque ha podido explotar su talento propio, innato, al m谩ximo. De esta manera, Bill Gates y tantos otros multimillonarios han logrado sus fortunas gracias a sus capacidades y habilidades personales y no por haber nacido, por ejemplo, en el seno de familias adineradas. 鈥淣i la igualdad ante Dios, ni la igualdad de oportunidades entran en contradicci贸n con la libertad.鈥[15] Por esta raz贸n, el pensamiento neoliberal se apoya en la igualdad de oportunidades como basti贸n para defender la explotaci贸n capitalista. Y aqu铆 Friedman completa su f谩bula narrativa con una cr铆tica que a los ojos de un neoliberal puede resultar sarc谩stica, pero que resulta siendo infantil.

La igualdad de resultados, dice Friedman, entra en conflicto con la libertad. 鈥淭odos deben tener el mismo nivel de vida, todos deben terminar la carrera al mismo tiempo.鈥[16] Nada m谩s pernicioso que esto para el empresario capitalista ya que la explotaci贸n resultar铆a imposible si existiera la igualdad de resultados. El desarrollo de la idea es interesante, puesto que apunta a discutir la cuesti贸n de la 鈥渏usta鈥 distribuci贸n de la riqueza. 驴Qui茅n determina qu茅 es lo justo? se pregunta Friedman. 驴Por qu茅 el Estado debe promover medidas para que cada individuo obtenga una justa distribuci贸n de bienes? Estas medidas reducir铆an la libertad. Y aqu铆 parecen resonar los ecos de von Hayek, de su Camino de servidumbre. 鈥淢ucho del fervor moral detr谩s de la lucha por la igualdad de resultados viene de la creencia de que no es justo que algunos ni帽os tengan una gran ventaja sobre otros simplemente porque han nacido en una familia rica.鈥[17]

Para completar Friedman cierra su reflexi贸n diciendo que 鈥淟a vida es injusta. Es tentador creer que el gobierno puede rectificar lo que la naturaleza ha creado.鈥[18]

Las reflexiones de Friedman exponen con facilidad la m谩s expandida creencia neoliberal seg煤n la cual es una cuesti贸n de naturaleza que haya individuos que nazcan en familias pobres; que por puro capricho de la Madre Naturaleza cualquiera podr谩 tener la chance de ser un empresario magnate o un obrero explotado. Como se ha dicho en un principio, el pensamiento neoliberal, y particularmente lo hasta aqu铆 expuesto sobre Friedman, no se sustenta en desarrollos te贸ricos o conceptuales, sino en bonitas historias que se utilizan como ejemplos para explicar, por un lado, por qu茅 el Estado no debe intervenir en la econom铆a. Por otro lado, se explica por qu茅 nadie debe quejarse de la pobreza o la injusta distribuci贸n de la riqueza porque es lo que la naturaleza ha decidido, o lo que cada uno ha podido hacer con sus propios talentos personales.

Neoliberalismo y democracia

De esa especie de 鈥渟elecci贸n natural鈥 surge como consecuencia casi inevitable una concepci贸n de democracia, neoliberal, vaciada de pr谩cticas que tradicionalmente fueron consideradas democr谩ticas dentro de la pol铆tica moderna.

La experiencia latinoamericana iniciada con la dictadura de Pinochet en Chile indica que fue justamente un escenario contrario a lo democr谩tico el propicio para la propagaci贸n de las ideas neoliberales. Terrorismo, censura, medidas tendientes a la acentuaci贸n de la desigualdad, promoci贸n de medidas a favor del mercado financiero y de la liberalizaci贸n de capitales, fueron premisas compartidas por la instauraci贸n de las dictaduras militares que comenzaron con Pinochet y Videla y se extendieron por toda Am茅rica Latina.

La democracia neoliberal, en tanto igualdad de oportunidades, segu铆a funcionando: quien m谩s capital pod铆a invertir resultaba exitoso. Las empresas m谩s importantes, en tanto estuvieran en connivencia con el r茅gimen militar, pudieron seguir funcionando con prosperidad. En Argentina, medios como Clar铆n, La Naci贸n, Gente, subsistieron justamente gracias a su no oposici贸n a las pol铆ticas de censura y represi贸n de la dictadura. Inclusive la guerra de Malvinas, defendida a ultranza como una 鈥渞esistencia contra el imperialismo brit谩nico鈥, fue vivada desde los grandes medios de comunicaci贸n nacionales.

El fin de las dictaduras, en la d茅cada del ochenta, sufri贸 en la posterior transici贸n hacia gobiernos democr谩ticos, las herencias dejadas por el terrorismo de Estado. La herencia de los setenta repercuti贸 en los ochenta, y la mayor铆a de los pa铆ses latinoamericanos sufrieron sensibles bajas en sus PBI per c谩pita. De esta manera, el camino hacia la instauraci贸n de pol铆ticas neoliberales estaba abierto. Fujimori, en Per煤, y Menem, en Argentina, son casos modelo de lo que fue la d茅cada del 90鈥 en materia pol铆tica: regulaci贸n a favor de las empresas, privatizaciones y recorte del gasto p煤blico, entre otras medidas. Como forma de salir de la crisis, fue el mismo Estado el que opt贸 por 鈥渁chicarse鈥. Siguiendo los preceptos friedmanianos, se dej贸 de lado aquello donde m谩s 茅nfasis deb铆a hacerse, si lo que se pretend铆a era reconstruir un modelo de pa铆s que estaba horadado.

Y en relaci贸n con la igualdad de oportunidades, en el mundo neoliberal, pareciera ser aceptable la desigualdad, en la medida que es simplemente una expresi贸n de lo que la naturaleza le ha provisto a cada individuo. El que nace pobre, o el que nace ciego, como lo ense帽a Friedman, nada puede hacer. No es su culpa estar en inferioridad de condiciones pero tampoco responsabilidad del Estado intentar equilibrarlas.聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽

El Estado, la bestia negra

Luego del auge del Estado de Bienestar keynesiano que se vio colapsado por la crisis del petr贸leo de 1973, la conclusi贸n para explicar la crisis qued贸 pr谩cticamente servida para quienes apoyaban la doctrina de Friedman. Se consideraba que el Estado se hab铆a entrometido demasiado en cuestiones que no le compet铆an o que no deb铆an competerle: asignaciones de precios, regulaciones de demanda y oferta, beneficios sociales que generaban d茅ficit. 驴Qu茅 sentido ten铆a intentar una redistribuci贸n de la riqueza si quien ten铆a menos recursos era porque, o bien no hab铆a utilizado sus 鈥渢alentos鈥, o bien porque la naturaleza as铆 lo hab铆a decidido? 驴Por qu茅 preocuparse por regular el mercado, si evidentemente 鈥搚 la crisis del petr贸leo as铆 lo evidenciaba para los neoliberales鈥 la intromisi贸n estatal hab铆a generado un rotundo fracaso? En definitiva, lo que se tom贸 en Am茅rica Latina en la d茅cada del 70 fue el remedio neoliberal. El Estado se convirti贸 en un conveniente chivo expiatorio, funcional a la explicaci贸n del problema que los pensadores neoliberales pretend铆an introducir. As铆 fue como Friedman, por ejemplo, amparado en la pedagog铆a de Adam Smith, pudo explicar c贸mo una sociedad pod铆a y deb铆a funcionar sin intervenci贸n estatal 鈥搒alvo los casos en los cuales s铆 ten铆a que hacerlo para favorecer a las empresas y garantizar la 鈥渓ibre competencia鈥濃. Como afirma Boron, 鈥渓a derecha capitaliz贸 notablemente la disconformidad y las protestas de los sectores populares ante una instituci贸n cuyo funcionamiento 鈥搉o s贸lo en la Argentina sino en toda Am茅rica Latina鈥 deja mucho que desear.鈥[19]

En eso constituy贸 el triunfo neoliberal. Ante el descontento generalizado, gan贸 lugar el discurso que anunciaba que, con ciertas medidas, 鈥渁cortando鈥 gastos, la situaci贸n cambiar铆a. Fue la piedra de toque para dar lugar a lo que Samir Amin ha caracterizado como 鈥減olarizaci贸n鈥, se帽alada para el sistema capitalista perge帽ado en los 80鈥 y perpetrado en los 90鈥.[20]

El mundo polarizado

El proyecto de un mundo polarizado, claramente dividido entre ricos y pobres, entre centro industrializado y periferia atrasada, se ha constituido como fundamento del pensamiento neoliberal. El excelente trabajo de Amin aborda con justeza esta cuesti贸n y se帽ala que dicha polarizaci贸n se da, por un lado, entre los pa铆ses del globo, pero tambi茅n al interior de cada uno de esos pa铆ses. Esta polarizaci贸n justifica los deseos de Friedman: sosteniendo la desigualdad, es posible fomentar la competencia, est铆mulo necesario para el crecimiento capitalista.

El objetivo central de esta polarizaci贸n mundial fue constituir a los pa铆ses de la periferia como un engranaje m谩s dentro de un sistema de producci贸n mucho mayor, donde los pa铆ses perif茅ricos producir铆an para los pa铆ses centrales. De esta manera, la industrializaci贸n de las periferias no constituy贸 un proceso de desarrollo econ贸mico, sino m谩s bien una se帽al m谩s de la situaci贸n internacional. Fue 茅sta la situaci贸n de Am茅rica Latina y Asia. El desgaste producido alrededor del concepto de Estado, la definici贸n respecto de su rol en la econom铆a, y su intervenci贸n para promover el funcionamiento de una sociedad democr谩tica (con sus respectivos efectos deseables, tales como redistribuci贸n de la riqueza, beneficios sociales, mejoras en salud y educaci贸n) se constituyeron como elementos centrales para la cr铆tica neoliberal, que propici贸 la construcci贸n de un nuevo mapa mundial, en el cual algunos autores han celebrado 鈥渆l fin del Estado-Naci贸n鈥, como un momento en el cual las fronteras parecen haber desaparecido, dando lugar a una nueva forma de econom铆a[21]. De hecho, se pregunta Ohmae, si la guerra fr铆a ha terminado, el dinero ya est谩 fuera del alcance de los gobiernos y circula alrededor del globo, entonces, 驴para qu茅 queremos un Estado nacional?

Para describir la situaci贸n de los pa铆ses m谩s poderosos en relaci贸n con la periferia, Samin menciona cinco monopolios que ostentan dichos pa铆ses centrales y que resultan fundamentales para comprender c贸mo funciona el mapa econ贸mico actual, en pleno auge neoliberal. Por un lado, el monopolio tecnol贸gico, que s贸lo beneficiar谩 y podr谩 ser afrontado por pa铆ses ricos que pueden destinar grandes gastos para inversi贸n en tecnolog铆a, principalmente militar. Por otra parte, se produce tambi茅n un control de los mercados mundiales, ya que con la liberalizaci贸n del mercado el dinero excede la circulaci贸n nacional. En tercer lugar, hay que mencionar tambi茅n que quienes m谩s capital tienen, y por ello tambi茅n ostentan m谩s poder, son quienes pueden explotar los recursos naturales del planeta. Asimismo, esta misma explotaci贸n puede darse en torno de los medios de comunicaci贸n ya que quien puede controlarlos, tendr谩 tambi茅n ascendencia sobre el resto. Por 煤ltimo, el monopolio de armas de destrucci贸n masiva, que seg煤n Amin est谩 en manos de EE.UU.

Estos cinco monopolios se articulan y funcionan en conjunto. De esta forma, definen qui茅nes son los pa铆ses m谩s poderosos y cu谩les los m谩s vulnerables. 鈥淓l resultado final es una nueva jerarqu铆a en la distribuci贸n de los ingresos a escala mundial, que subordina las industrias de las periferias y las reduce a la categor铆a de subcontratadas. 脡ste es el nuevo fundamento de la polarizaci贸n.鈥[22]

En el mapa de la globalizaci贸n financiera advenida en los finales de la d茅cada del 90, con la creciente liberaci贸n del mercado financiero y la apertura de capitales, con el inevitable acrecentamiento de poder de los pa铆ses que ostentan los mencionados monopolios, sucede lo que tambi茅n Friedman supo celebrar. Esto es una desigualdad que aumenta, situaciones desoladoras en la mayor铆a de los pa铆ses (con el caso de 脕frica como ejemplo m谩s terrible), y una periferia que, cada vez m谩s, adopta una posici贸n subyugada respecto de los pa铆ses industrializados. En el esquema neoliberal capitalista, esto es resultado de lo que la naturaleza le ha deparado a cada uno, y de este argumento se desprender la imposibilidad de cambio. Muy por el contrario, en esa polarizaci贸n internacional se sostiene el andamiaje de todo el capitalismo financiero.

La circulaci贸n del dinero y el fin de las fronteras

Como se ha adelantado, en la citada obra de Kenichi Ohmae se hace hincapi茅 en el fin de las fronteras que ha advenido a partir del crecimiento del sistema econ贸mico mundial y de su orientaci贸n financiera. Hay una pregunta central que gu铆a su pensamiento 驴son las fronteras geogr谩ficas 鈥揳rbitrarias鈥 realmente significativas a la hora de hablar en t茅rminos de econom铆a? Por supuesto la respuesta es negativa, y se puede explicar a trav茅s de 鈥渓as cuatro 铆es鈥: Inversi贸n, Industria, tecnolog铆a de la Informaci贸n (Information technology), e Individuos. Estos cuatro elementos permiten comprender el funcionamiento de la 鈥渘ueva econom铆a mundial鈥[23].

En primer lugar, en cuanto a la inversi贸n, 茅sta ya no se limita a ning煤n tipo de frontera geogr谩fica. La fluidez del mundo global permite que, sin importar la ubicaci贸n donde se asiente una industria, con oportunidad de 茅xito, el dinero llegar谩 sin problemas. Y vale como aclaraci贸n que el dinero ser谩 mayormente 鈥減rivado鈥, algo que una d茅cada atr谩s suced铆a mayormente entre gobiernos o entre prestamistas internacionales y gobiernos. Ohmae resume en esta situaci贸n la inutilidad de los Estados: 鈥淐omo en nuestros d铆as la mayor parte del dinero que atraviesa fronteras es privado, los gobiernos no tienen por qu茅 participar en ninguno de los dos extremos. El dinero ir谩 al lugar en el que se encuentren las buenas oportunidades.鈥[24]

En segundo t茅rmino, est谩 la cuesti贸n de la industria que tambi茅n es hoy mucho m谩s mundial que nacional. Si en d茅cadas anteriores las empresas se preocupaban por lograr acuerdos con gobiernos anfitriones 鈥渆n virtud de los cuales aportaban recursos y conocimientos para disfrutar de un acceso privilegiado a los mercados locales鈥[25], en el nuevo sistema econ贸mico mundial esto ya no sucede. Las estrategias de las corporaciones multinacionales se dirigen hacia los mercados m谩s atractivos que encuentren. Pierde importancia la ayuda financiera que pueda brindar un gobierno como anzuelo para captar empresas, pues 茅stas se desplazan, gracias a la posibilidad de circulaci贸n del dinero, adonde ellas consideren conveniente en t茅rminos econ贸micos.

Un tercer punto clave desarrollado por Ohmae tiene que ver con las tecnolog铆as de la informaci贸n. Gracias a los avances tecnol贸gicos advenidos con el siglo XXI, una empresa puede operar en distintas partes del mundo sin tener que asentarse en cada uno de los pa铆ses en los cuales invierte. Empresas estadounidenses pueden monitorear sin problemas f谩bricas subsidiarias que tienen diseminadas por distintos pa铆ses a trav茅s de un sistema inform谩tico que procesa la informaci贸n. 鈥淵a no hay que trasladar a un ej茅rcito de expertos; ya no hace falta formar a un ej茅rcito de trabajadores. La capacidad puede estar en la red y se puede poner a disposici贸n de quien la necesite, pr谩cticamente en cualquier lugar, cuando haga falta.[26]

Por 煤ltimo la 鈥淚鈥, correspondiente a los individuos consumidores. Por la nueva configuraci贸n del sistema econ贸mico mundial, Ohmae resalta que hoy, gracias al mayor acceso a la informaci贸n, los consumidores desean siempre el mejor precio independientemente de la procedencia de los productos.

Combinando estos puntos, es posible vislumbrar la situaci贸n de los mercados mundiales actuales. Lo que se puede cuestionar es la calificaci贸n de esta situaci贸n. Tanto para Ohmae como para los neoliberales en general, estas cuatro 鈥溍璭s鈥 funcionan 鈥渆stupendamente鈥 y no precisan de ning煤n Estado-Naci贸n que intervenga para regular el mercado. Es m谩s, lo que suelen hacer m谩s frecuentemente es estorbar.

Algunas consideraciones finales

Se han desarrollado hasta aqu铆 algunos problemas y reflexiones en torno de la cuesti贸n del Estado y el neoliberalismo. A modo de cierre, deber铆a resaltarse, a partir de las ideas friedmanianas 鈥搎ue han cimentado las bases neoliberales impuestas en Latinoam茅rica a partir de la d茅cada del 70鈥, lo que constituye un s铆ntoma de dichos pensamientos. Lo que en el neoliberalismo se percibe como sustento de una sociedad justa y libre, en la que cada uno tendr铆a 鈥渓o que le corresponde鈥 de acuerdo a c贸mo la naturaleza ha decidido, es precisamente el fundamento capitalista y lo contrario a una sociedad justa. Es la divisi贸n del trabajo, que tan bien divis贸 Marx, y que constituye las bases del nuevo sistema polarizado mundial en el que las potencias centrales se constituyen en due帽as del capital, y en el cual los pa铆ses perif茅ricos no son m谩s que puntos subsidiarios de dichas empresas.

Bibliograf铆a

AMIN, S. (1997) El capitalismo en la era de la globalizaci贸n, Londres, Paid贸s Ib茅rica.

BORON, A. (2003) Estado, capitalismo y democracia en Am茅rica Latina, Buenos Aires, CLACSO.

FRIEDMAN, M. (1980), Free to choose, Londres, Peng眉in Books.

OHMAE, Kenichi (1995) El fin del Estado-Naci贸n, Santiago de Chile, Andr茅s Bello.


  1. FRIEDMAN, M. (1980) (la traducci贸n es propia), p. 27.聽
  2. FRIEDMAN, M. (1980), p. 28.聽
  3. 聽聽聽 READ, L. 鈥淵o, L谩piz: Mi 谩rbol geneal贸gico鈥 cuento citado en FRIEDMAN, M. (1980), p. 30-31.聽
  4. FRIEDMAN, M. (1980), p. 31.聽
  5. 聽 FRIEDMAN, M. (1980), p. 35, la traducci贸n es nuestra (el destacado es del autor).聽
  6. FRIEDMAN, M. (1980), p.32.聽
  7. 聽聽聽 IBID.聽
  8. IBID, p. 34.聽
  9. IBID, p. 37.聽
  10. IBID, p. 39.聽
  11. IBID, p. 40.聽
  12. cf. BORON, A. (2003), passim.聽
  13. 鈥淓quality of outcome鈥 en FRIEDMAN, M. (1980), p. 159.聽
  14. FRIEDMAN, M. (1980), p. 163.聽
  15. IBID, p. 159.聽
  16. IBID, p. 160.聽
  17. IBID, p.168.聽
  18. 聽 IBID, p. 169.聽
  19. BORON, A. (2003) p. 208.聽
  20. 鈥淓l futuro de la polarizaci贸n global鈥 en AMIN, S. (1997).聽
  21. Ver especialmente 鈥淚ntroducci贸n鈥 y 鈥淐ap铆tulo 1: La ilusi贸n cartogr谩fica鈥 en OHMAE, K. (1995).聽
  22. AMIN, S. (1997) p. 19.聽
  23. OHMAE, K. (1995), p. 16-19.聽
  24. OHMAE, K. (1995), p. 17.聽
  25. OHMAE, K. (1995), p. 17.聽
  26. OHMAE, K. (1995), p. 19.聽


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