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Presentación y coordenadas de abordaje

La lectura del mundo precede a la lectura de la palabra.

 

Paulo Freire (1963)

La presencia de la radio en el sistema educativo lleva unos ochenta años. Ha sido el medio de comunicación más utilizado con fines didácticos en América Latina y, al mismo tiempo, el menos estudiado como recurso pedagógico. Contribuyó con la alfabetización de millones de latinoamericanos desde los años 40 del siglo XX y acompañó, en buena medida, el tránsito de la comunicación educativa hacia la comunicación popular. Sesenta años después, sus características como dispositivo de intercambio simbólico y sus capacidades como tecnología de comunicación motivaron su introducción al interior de las escuelas, transformando en forma radical el vínculo entre educación y comunicación. En el siglo XXI, su presencia en las escuelas argentinas se multiplicó, pasando de 44 casos en el año 2002 a más de 300 una década después. Tal crecimiento fue acompañado por la expectativa de que las prácticas radiofónicas contribuyeran a la retención escolar y la motivación de los alumnos. Su empleo fue incluido formalmente en la legislación audiovisual y en el currículo educativo a nivel nacional y provincial.

Este trabajo, realizado a partir de la Tesis de Maestría en Educación, Lenguajes y Medios (UNSAM) por parte del autor, se plantea contribuir al conocimiento sobre los aportes de la radio FM en los procesos educativos como recurso técnico pedagógico basado en la producción lingüística, en las escuelas de enseñanza primaria y secundaria, en un marco temporal y contextual, con el fin de conocer su incidencia y aportes al trayecto escolar. Se propone hacerlo desde una reflexión situada en el compromiso con el sentido social de la comunicación y desde la trayectoria educativa que la radio ha tenido en América Latina.

El Capítulo 1 aborda las motivaciones y circunstancias que condujeron al autor a pensar el objeto de estudio e indagar sobre su desempeño. Las particularidades de la radio como tecnología, como lenguaje; como organizador de prácticas escolares en un contexto de múltiples sentidos de la realidad. Toma nota de los alcances del uso de radios en contextos educativos bajo la creciente influencia de los medios. Su dimensión cuantitativa, su distribución geográfica, su anclaje institucional y sus alcances pedagógicos. El texto examina los usos de este dispositivo como emergente de unas prácticas que podrían considerarse un verdadero eslabón perdido en el camino entre la lectoescritura y el mundo multimedia en la educación. Se formula preguntas e hipótesis que tratarán de guiar el trayecto de la investigación en camino hacia un mejor conocimiento de este vínculo entre una herramienta y los procesos educativos.

El tema es abordado desde la historia y su devenir. En el Capítulo 2 se describen los encuentros y desencuentros de la relación radio-escuela, desde sus inicios con las campañas masivas de alfabetización. Mediante la consulta y revisión de numerosas fuentes documentales, el autor confecciona un cuadro de periodización sobre esa relación, estableciendo cuatro etapas, situadas entre los años 40 del siglo pasado y la primera década del siglo XXI. Ubica el paso de la radio del exterior al interior de la escuela como parte de un proceso histórico, pero también como ruptura epistemológica en el proceso educativo. La posibilidad de que fuera la escuela misma el ámbito de construcción de un mensaje radiofónico propio permite examinar un cambio de modelo y definir un período de investigación (2009-2012).

El abordaje metodológico que se propone en el Capítulo 3 intenta aproximarse a la cuestión de la comunicación desde nuevos lugares, saliendo de las instancias de la recepción como único lugar de reflexión, para comprender mejor su dinámica como mediación, y desde los procesos que implica su apropiación por parte de actores educativos determinados. Adopta la investigación cualitativa como un proceso de indagación y exploración de un objeto en construcción, al cual el investigador accede por medio de aproximaciones sucesivas. También toma nota de la dimensión cuantitativa del objeto, con el fin de ponderar su trascendencia y alcances, procurando evitar la contaminación estadística sobre sus alcances epistemológicos. Se trata, en este caso, de acudir a los datos para entender la magnitud del fenómeno y tener una visión más completa del objeto en estudio. A tal fin, propone el análisis de prácticas, testimonios, documentos y registros, agrupándolos en dimensiones o ejes de análisis (política pública, instrumento pedagógico, motivación, articulación comunitaria, demanda institucional) para construir un marco de interpretación. Visita las prácticas de los actores del proceso, sus textos, aportes y reflexiones. La generación de datos flexibles y sensibles al entorno social, intentan, en el diseño, abarcar los fenómenos desde su complejidad, en detalle y dentro de su contexto.

En el Capítulo 4 se aborda el estado del arte en la encrucijada doctrinaria que articula los campos de la comunicación y la educación; en particular, su relación con los paradigmas fundamentales. Desde una perspectiva transdisciplinar, que rechaza las reducciones y dogmas de cada campo, el trabajo examina la correspondencia entre la comunicación vertical y la educación instruccional, ambas verticales, que niegan un modelo dialógico donde se aborden tanto la escucha crítica como el habla con autonomía. Propone, en este sentido, avanzar un paso más desde las teorías de la recepción crítica y la pedagogía de los medios para indagar en las prácticas de las escuelas como sujetos comunicativos, como enunciadores mediáticos, como artífices de una nueva mediación pedagógica. De esta manera, la noción clásica del alumno/depósito/audiencia puede encontrar su reverso comunicacional en el alumno/hablante/productor de sentido en los medios. Esos procesos ocurren en medio de cuestionamientos al sistema educativo clásico (asociado con el encierro, la rigidez de normas y contenidos) y del modelo de comunicación (cuestionado en su concentración económica y discursiva) que interpelan a los jóvenes con la renovación de prácticas educativas. La escuela es convocada a pensarse como actor comunicacional con nuevos desafíos en la producción de conocimiento, en la redistribución de bienes materiales y culturales, así como en la formación docente, la organización del sistema escolar y de las instituciones educativas.

A la luz de estas premisas y encuadres, el Capítulo 5 se ocupa del análisis documental y testimonial del material, de acuerdo con el diseño metodológico de categorías o dimensiones orientadas a organizar la producción de conocimiento. Este tramo considera las políticas educativas que incluyen a la radio como recurso pedagógico; la visión del Estado y los alumnos sobre esas prácticas; su articulación con la comunidad y el valor social de la experiencia. Asimismo, las expectativas de autoridades escolares sobre su empleo; la visión de sus resultados a través de algunos de sus protagonistas, y el establecimiento de relaciones que conecten la experiencia comunicativa con la agenda curricular. El autor asume la densidad conceptual del tema y procura articular las premisas de partida y las preguntas de investigación, observando una vigilancia epistemológica que prevenga atajos o desviaciones. Se trata de recortar e iluminar un fenómeno con la esperanza de aportar un enfoque que contribuya a pensar la potencialidad de este particular encuentro entre un dispositivo (la radio) y un proceso (la educación) a través de la comunicación.

Las conclusiones del Capítulo 6 toman nota de ese particular momento histórico. Asumen que la etapa analizada expresa un punto de condensación de demandas sociales, tanto de democratización comunicacional como de una escuela capaz de educar en la ciudadanía; que la distribución de la palabra ‒su uso y ejercicio por parte de nuevos actores‒ y la formación educativa para mejorar el acceso a bienes materiales y simbólicos, son parte de un proceso convergente. Un fenómeno que probablemente se exprese también en el uso y apropiación de medios por parte del sistema escolar. Diversas prácticas de interpelación, mediación, experimentación pedagógica, juego simbólico y aprendizaje significativo, entre otras, permiten situar el rol de la radio escolar como un disparador lúdico que constituye un universo lingüístico y cultural que posibilita a los alumnos designar su mundo para encontrarse con el mundo propio y exterior desde una nueva subjetividad. Esa premisa de partida es la que intentará conocer y dilucidar el autor en este trabajo.



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