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Introducción

1. Presentación y justificación

La pregunta-problema de la que parte esta investigación es comprender qué tipo de relaciones existen entre discursos críticos y prácticas espectaculares y mediáticas, focalizando en el estudio de la televisión y la crítica de televisión periodística argentina, así como en su interrelación con la producción de la crítica académica, para interpretar de qué manera se desarrollan los mecanismos de legitimación / deslegitimación que rodean a la televisión en tanto espectáculo y cultura de masas.

Los interrogantes que motivan este trabajo están en relación con el lugar preponderante que ocupa la televisión en la vida cotidiana; en efecto, la hegemonía de la cultura massmediática ha reorganizado e interpelado a otras áreas como la educación y la política, por ende consideramos de suma importancia preguntarnos por las características de los metadiscursos que se encargan de dar sentido y de configurar imaginarios sobre uno de los medios de comunicación que mayor penetración tiene en la sociedad. Para ello, nos planteamos investigar la crítica de televisión en la prensa gráfica en el período que denominamos de construcción y consolidación de los multimedios (1900-1994) y analizamos la crítica en los siguientes materiales: las revistas NoticiasLa Maga, El Porteño y Página/30, los suplementos de Espectáculos de los diarios Página/12, Clarín y La Nación, así como también los libros sobre la televisión publicados por algunos críticos. Todo ello nos habilita una mirada integral de la crítica y su relación con las perspectivas teóricas del campo académico comunicacional durante dicho período.

Es importante aclarar inicialmente el concepto de crítica con el que trabajamos en esta tesis. Retomamos un escrito de José Luis Fernández (2005) en el que desarrolla tres tipos de críticas. La primera la denomina crítica silvestre, hace referencia a aquella que realiza cualquier individuo en el seno de un grupo, donde se posiciona manifestando una opinión, evaluando o participando de clasificaciones jerárquicas. Por otro lado, también menciona a la crítica teórica: “es la que debería reproducir, con respecto a los medios, los esfuerzos de rigurosidad de la crítica de arte y literaria y que, en términos estrictos, sólo está especialmente desarrollada, con equivalencia frente a lo artístico, para el cine de ficción” (s/p); se desarrolla en la academia y se publica generalmente bajo formato libro o en revistas especializadas, en la actualidad también se encuentra disponible en sitios de Internet. Por último, hace mención a la crítica-género: “aparece como género incluido en distintos medios y que tiene como objeto el comentario acerca de textos de los medios presentados públicamente en el mismo régimen de actualidad del que forma parte la propia crítica-género” (s/p). Este último tipo de crítica es el que trabajamos en la tesis.

1.1. ¿Por qué investigar la crítica de televisión?

¿Por qué es importante centrarnos en el análisis de un tipo de crítica que toma por objeto a uno de los medios de comunicación de menor prestigio en términos estéticos? ¿Es la crítica de televisión un discurso relevante para el propio medio? ¿Qué grado de legitimidad genera este metadiscurso? ¿Cuáles son las contribuciones de una investigación de este tipo al campo comunicacional?

Para comenzar a acercarnos al análisis de la crítica es necesario tener presente las propias características del objeto que ésta aborda. Desde el campo de las Ciencias Sociales, específicamente desde la Ciencias de la Comunicación, existen numerosos estudios sobre la televisión; sin embargo, hay muchos menos en torno a su crítica. Sin agotar otras posibilidades observamos que las investigaciones que se centran en la televisión lo hacen desde las siguientes cuatro dimensiones: los estudios que se basan en la economía política de los medios, estableciendo especial énfasis en las condiciones estructurales de los mismos y su regulación legislativa (por ejemplo, Muraro: 1974, 1987; Graziano: 1974, 1986; Argumedo: 1987; Becerra y Mastrini: 2001, 2006; Bolaño y Mastrini: 1999; Mastrini: 2001, 2005; Mastrini y De Charras: 2013; Henkel y Morcillo: 2013); aquellos estudios que profundizan en la televisión desde perspectivas más culturalistas (por ejemplo, Landi: 1992; Grimson y Varela: 1999; Varela: 2005; Mazziotti: 2006; Duek 2012); el énfasis en la dimensión discursivo-ideológica (por ejemplo, Ulanovsky y Walger: 1974; Mangone: 1992; Gándara, Mangone y Warley: 1997; Sarlo: 1992, 1994; Carlón: 2004, 2006, 2009); aquellas investigaciones que abordan a la televisión desde lo historiográfico, es decir, realizan un recorrido cronológico de las modificaciones del medio a lo largo de los años (por ejemplo, Sirvén: 1988, 1998; Ulanovsky, Itkin y Sirvén: 1999; Ulanovsky y Sirvén: 2009; Nielsen, 2004, 2005, 2006, 2007)[1].

Desde el campo del arte se hace presente la idea de que en el siglo XX la crítica “construye” a las obras, se puede advertir, entonces, el valor de estos dispositivos en tanto productores de opinión y de imaginarios, entendiendo esto último como capitales o competencias culturales. Analizar a un medio es también dar cuenta de sus metadiscursos para observar los diversos modos de generación de sentidos, ausencias, posibilidades y límites en relación con el contexto en el cual se desarrolla. Jorge Rivera expresa que “el rastreo pormenorizado por diarios y revistas permitiría recomponer una serie de historias de las que carecemos y cuya importancia no parece accesoria: una historia, por ejemplo, de la televisión” (1987: 81); nosotros agregamos que la relevancia también reside en poder reconstruir la propia crítica, que entendemos como un objeto de análisis que en parte completa una mirada integral sobre la televisión. Además, desde el momento que escribió Rivera a la actualidad, se ha actualizado la cantidad de libros que se ocupan de la televisión, no así de su crítica. En este sentido coincidimos con Gustavo Aprea en que:

Cuando se analiza el lugar que un medio ocupa o ha ocupado en nuestra sociedad la observación de los metadiscursos sobre dicho medio y sus productos permite dar cuenta tanto de algunos de los condicionamientos existentes en sus modos de generación de sentido como de los límites de las diferentes interpretaciones y usos que la sociedad plantea para dichos fenómenos mediáticos (2000: s/p).

Desde las Ciencias Sociales, específicamente desde el campo de la comunicación, existe cierta área de vacancia crítico / analítica en lo que respecta a los análisis de la crítica de televisión; quizás esto se corresponda con el carácter efímero y el escaso valor estético que suele adjudicarse al propio medio. Precisamente, una de las diferencias con otros productos culturales como el cine, la fotografía y la literatura es la valoración estética que se realiza de los mismos. Muchas veces esta afinidad hace que se los intente “retener”, y aun exhibir por medio de la conformación de bibliotecas o de videotecas. Por el contrario, en el caso de la televisión existiría la dificultad de “retener” a los programas para su contemplación[2]. La crítica de televisión se ubica, consecuentemente, en una posición de menor prestigio y legitimidad en relación con el campo de la crítica cultural y artística en general.

Habitualmente lo que constituye nuestro objeto de interés es abordado en las investigaciones como complemento de otro tipo de análisis que reconstruyen parte de la historia y modificaciones del medio o de sus géneros. Por ejemplo, Carlos Ulanovsky y Sylvina Walger en TV Guía Negra (1974) desnaturalizan y contextualizan los mensajes que circulan por los medios masivos; el libro está conformado por notas periodísticas publicadas entre mayo de 1971 y mayo de 1973 en los diarios La Opinión y Mayoría, lo que nos permite visualizar las preocupaciones y tendencias de la crítica en relación con el contexto político al que hacen referencia los autores. En La imaginación técnica (1992a), Beatriz Sarlo nos permite comprender de qué manera las nuevas invenciones tecnológicas son percibidas a través de algunas publicaciones. El libro de Mirta Varela, La televisión criolla. Desde sus inicios hasta la llegada del hombre a la Luna 1951-1969 (2005), recorre desde una perspectiva cultural los primeros años de la televisión argentina y reconstruye los imaginarios acerca del medio a través de diversas fuentes, entre las que se encuentran revistas y periódicos. Por último, cabe mencionar aquellos trabajos que abordan a la televisión desde lo historiográfico. Hacemos referencia a los libros de Pablo Sirvén (1998 [1988]), y del autor junto a Silvia Itkin y Carlos Ulanovsky (2006 [1999]), así como los tomos de Jorge Nielsen (2004; 2005; 2006; 2007; 2008; 2009); estas publicaciones reponen una minuciosa historia de la televisión, en ocasiones recurren a las críticas en revistas y suplementos de Espectáculos de los diarios a modo de contextualizar y complementar la descripción.

La semiótica, entre las diversas disciplinas, es la que más indaga sobre la crítica en general y la de televisión en particular. La literatura al respecto se encuentra preponderantemente en revistas académicas y ponencias. Entre sus autores se destacan Gustavo Aprea (2000; 2001; 2003), Gastón Cingolani (2006a; 2006b; 2007), Raúl Barreiros (2005; 2006), Oscar Traversa (1984), Mabel Tassara (2005), Oscar Steimberg (2005) y José Luis Fernández (2005). Algunos de ellos trabajan sobre la crítica en relación con otros productos culturales –la radio, Fernández (2005) y el cine, Tassara (2005)– y otros se centralizan en los análisis de casos específicos (Steinberg: 2005), (Verardi: 2003)[3]. Cingolani publica artículos acerca de la construcción semiótica de la crítica (2007) y también sobre los programas metatelevisivos (2006b), así como en su libro de compilación Discursividad televisiva (2006a) él junto a Barreiros hacen referencia a la temática. Los trabajos de Aprea ayudan a recomponer los desplazamientos de la crítica de televisión desde sus comienzos hasta 1990[4].

En lo que respecta a los estudios de grado, existe un seminario en la Universidad Nacional de Córdoba, en la Escuela de Ciencias de la Información, llamado “La crítica y los medios en la era del entretenimiento” dictado por Gustavo Aprea en el año 2008. En la Universidad Nacional de Salta, en la licenciatura de Ciencias de la Comunicación, se encuentra la asignatura “Prácticas críticas” a cargo de Paula Andrea Cruz. En la Universidad Nacional de La Plata, Facultad de Periodismo y Comunicación Social, se ofrece la materia “Análisis y crítica de medios” a cargo de Carlos Vallina[5].

Dada la tensión crítica de artes / crítica de medios, la tendencia investigativa es a privilegiar la primera. En el Instituto Universitario Nacional del Arte (IUNA) se encuentra la carrera de grado de la licenciatura en “Crítica de Artes” y en el posgrado, la especialización en “Producción de Textos Críticos y de Difusión Mediática de las Artes”, y en 2011 inicia la Maestría en “Crítica y difusión de las Artes”[6]. Asimismo, las publicaciones electrónicas Figuraciones. Teoría y crítica de artes y Crítica[7], del área de Crítica del Arte del IUNA, tienen por objetivo la difusión de análisis y reflexiones sobre la crítica de artes y, en menor medida, de medios.

En cuanto a reuniones académicas como congresos, simposios y jornadas, desde el 2008 el Área transdepartamental de Crítica de Artes del IUNA organiza Coloquios ad hoc: “Teoría y métodos de la crítica” (octubre de 2008), “Críticas del Juicios: lecturas contemporáneas” (junio de 2009), “Los poderes de la crítica” (noviembre de 2009), y “Crítica 2.0” (junio de 2010). Una parte de las ponencias presentadas trabaja sobre la crítica de televisión, con énfasis en los análisis de casos puntuales. Así también, en el VI Congreso de la Asociación Argentina de Semiótica (2005), que tiene por nombre Discursos Críticos, hubo mesas dedicadas especialmente a la crítica de televisión. Recientemente se ha creado el Área de Comunicación, Artes Escénicas y Artes Audiovisuales de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, que entre algunas de las actividades que promovió aparece el “1° Encuentro de Críticos y periodistas culturales” realizado el 28 de septiembre de 2013; tuvo por objetivo el relato de experiencias y el intercambio de dudas y de conocimientos sobre la actividad. El grupo de profesionales invitados se ocuparon de las temáticas del cine y del teatro, creemos que esta omisión de la crítica de televisión se corresponde con la tensión sobre el lugar que ocupan la televisión y su crítica.

En la carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires (UBA) de un total de 2866 tesinas de grado evaluadas hasta el año 2012[8], sólo nueve abordan cuestiones vinculadas con la crítica; cuatro hacen referencia específicamente a la crítica cinematográfica[9], una a la crítica musical[10], una sobre crítica de artes[11], y una sobre la metacrítica en los programas autorreferenciales[12]. Sobre la crítica de televisión en la prensa gráfica no hay tesinas. En lo que respecta a tesis de posgrado, en la maestría en Comunicación y Cultura de la UBA sólo se encuentra la tesis que hemos presentado en el año 2011 y en el doctorado de Ciencias Sociales de la UBA no hemos registrado trabajos al respecto.

Por lo mencionado, consideramos que investigar sobre la crítica de televisión contribuye al campo científico de la comunicación en general, y a tres áreas en particular. Por un lado, a los grupos que estudian a la televisión (en relación con los sentidos e imaginarios sobre el medio que se hacen presentes en la prensa durante una época determinada), en segundo lugar, a quienes se nuclean en torno al análisis de las críticas (ya que colabora en una reflexión específica sobre las características y particularidades de este metadiscurso), por último, a los estudios que reflexionan sobre los balances y las perspectivas teóricas y metodológicas del campo comunicacional en sus diferentes etapas (ya que pone de manifiesto la relación de mutua influencia entre la academia y la crítica).

Investigar sobre la crítica de televisión tiene una doble tensión y desafío: por un lado, al ser un objeto que ocupa un área de relativa vacancia nos permite realizar un verdadero aporte a los estudios en comunicación; por el otro, ofrece las dificultades de acercarnos a un tema poco explorado, lo que implica ir definiendo y aun postulando algunas de sus características, para ello nos basamos en diversas teorías y perspectivas que se han ocupado de la crítica, de la televisión y del campo comunicacional. Una lectura que no pretende descartar lo trabajado sino forjar algunas reflexiones sobre su objeto.

1.2. Elección del período y de las publicaciones

El recorte temporal 1990-1994 se basa en diversos fundamentos. Los cambios a nivel de la estructura de medios, que surgen con la privatización y conformación de los multimedios a inicios de la década de 1990 son un dato esencial desde el cual parte la tesis. Al reorganizarse los medios de comunicación, la crítica de televisión que hasta entonces se había posicionado, con matices, por fuera de las lógicas e intereses del propio medio también se ve afectada. Asimismo, el avance tecnológico y el plan de convertibilidad promueven la reorganización de diversos aspectos económicos, sociales y culturales, de los cuales la televisión y su crítica no quedan excluidas. A nivel de la pantalla, se reconoce desde la academia a este período como de renovación en sus estéticas y formatos. Por su parte, el campo comunicacional transita por un momento de modernización de sus carreras[13] y de legitimación de los medios. La elección de este período se corresponde con un nuevo clima de época en el que prevalece la hegemonía de la cultura massmediática (Sarlo: 1993; 1994a) y, por ende, el análisis de un metadiscurso sobre el medio nos permite observar las tensiones y disputas por los sentidos e imaginarios preponderantes en una época de cambios en los discursos sobre los medios de comunicación.

Se opta por la elección de tres momentos condensadores para analizar las críticas en los diarios y las revistas, si bien ello no nos impedirá utilizar materiales de otros meses. En primer lugar, el momento de apertura de temporada: de la misma manera que durante marzo y abril comienza el ciclo lectivo y demás actividades organizadoras de la agenda anual, la programación también se relanza. En estos meses se produce, mayoritariamente, el recambio de programación de los canales, por lo cual la prensa dedica especial atención a las nuevas emisiones. Los balances anuales son el segundo momento: durante diciembre se realiza una suerte de recuento y análisis de lo ocurrido durante el año; con la crítica sucede lo mismo, se producen arqueos, estableciendo lo positivo, lo negativo, y las cuestiones por modificar. Por último, la programación de verano: durante enero se produce el receso por vacaciones (escolar y laboral) y en la pantalla sucede algo similar, es el mes de menor audiencia, la televisión se permite dos acciones entre sí antagónicas, por un lado se experimenta un poco más y, por el otro, es una programación que se reitera año tras año en su mismo formato y estilo. La temporalidad social en que se inscribe la crítica está en relación con la temporalidad en que se ubica la televisión en la vida cotidiana, al respecto Martín-Barbero se pregunta retóricamente: “¿Y no es insertándose en el tiempo del ritual y la rutina como la televisión inscribe la cotidianidad en el mercado?” (1987: 236).

En cuanto a la elección de los materiales optamos por un abanico lo suficientemente amplio de críticas publicadas en revistas y periódicos que nos permitan observar, como expresa Ronald Barthes (1971), un sistema completo de semejanzas y diferencias. Así también, y siguiendo a este autor, el corpus al ser una colección finita de materiales determinados previamente por el analista posee cierto grado de arbitrariedad, no obstante lo cual existen criterios de justificación. En lo que respecta a las críticas publicadas en las revistas La Maga, Página/30, Noticias y El Porteño, con sus matices y diferencias -relación institucional[14], públicos a los que se dirigen, periodicidad- se posicionan de manera externa a los intereses de la propia televisión. Por su carácter de publicaciones mensuales, quincenales y semanales, las críticas no se adaptan directamente a las prioridades y tiempos que la televisión impone. Se opta por estas revistas ya que fundamentalmente realizan un periodismo de interpretación. Los suplementos de Espectáculos de los diarios La Nación, Clarín y Página/12 nos permiten observar de qué manera se construye el discurso sobre el medio en un régimen periódico, los tiempos de la televisión se encuentran más cercanos a un tipo de publicación diaria. Además, nos interesa dar cuenta –teniendo siempre presente los diferentes estilos y públicos a los que se dirige cada periódico- cómo se conforma la crítica al estar relacionada la televisión y la prensa a partir de la conformación de los multimedios.

Como complemento de las críticas publicadas en los diarios y revistas optamos por analizar libros escritos por algunos críticos. El objetivo es detectar las perspectivas predominantes y los ejes de preocupación en que se centran los periodistas. Nos interesa observar los desplazamientos al interior del campo periodístico en consonancia con los cambios en el campo académico, que están atravesados por las metamorfosis en la noción de crítica. Las publicaciones con las que trabajamos son: TV Guía Negra (1974) de Sylvina Walger y Carlos Ulanovsky; Quién te ha visto y quién TV (1988 [1998]) de Pablo Sirvén; Estamos en el aire (1999 [2006]) Carlos Ulanovsky, Silvia Itkin y Pablo Sirvén; y ¡Qué desastre es la TV! [pero cómo me gusta(2009) de Pablo Sirvén y Carlos Ulanovsky. La elección se corresponde, por un lado, con el lugar destacado que ocupan los periodistas en tanto críticos de medios; además, sólo trabajamos con libros que abordan a la televisión desde una mirada integral y panorámica[15]. Tres de las cuatro publicaciones son producciones colectivas de sus autores, lo que permite dar cuenta de ciertas coincidencias y supuestos en común desde los que parten.

2. Organización del trabajo y modo de abordaje

Con el objetivo de estructurar nuestro trabajo planteamos una serie de interrogantes: ¿cuáles son las características de la crítica de televisión y qué relación tiene con las críticas que la precedieron?; ¿desde qué parámetros de análisis se constituye el discurso crítico?; ¿cuál es el devenir de la crítica de televisión?; ¿cuáles son los núcleos y ejes principales que aborda la crítica en los materiales seleccionados?; ¿desde qué perspectivas o posicionamientos se lo hace?, ¿qué tipo de relación se produce entre la crítica y el campo académico de la comunicación? A partir de estas preguntas organizamos el trabajo en una introducción, once capítulos y las conclusiones.

En los primeros cinco capítulos se trabajan diversas cuestiones vinculadas con la historia de la televisión, las características de las críticas y los debates académicos en torno al medio. Esto nos permite contextualizar, reflexionar y describir estas tres grandes áreas, brindándonos un estado de situación en el que, además, desarrollamos la interpretación. Si bien no pretendemos realizar una división tajante entre las descripciones y desarrollos teóricos y el análisis de los materiales, consideramos pertinente en estos primeros capítulos acercarnos a investigaciones de otros autores que nos permitan reponer y construir nuestras propias reflexiones.

Comenzamos dando cuenta de la historia de la televisión, para entender los principales cambios del medio, centrándonos específicamente en la década de los ‘90. Nos remitimos tanto a investigaciones que desde lo historiográfico reconstruyen el devenir de la televisión desde sus inicios en el país, como a autores que abordan desde la perspectiva de las políticas de medios las modificaciones legales y de estructura; también damos cuenta de algunas de las características de la crítica de televisión en la prensa en cada uno de los momentos señalados. Continuamos reflexionando sobre diversos aspectos de la crítica, reconstruimos los antecedentes en que se inscribe, es decir, nos retrotraemos a los orígenes de la crítica literaria y de artes, para luego focalizar en las críticas a otros productos de la industria cultural como el cine y el teatro, esto nos permite comprender los orígenes de la crítica de televisión. Así luego nos detenemos en las particularidades de ésta, indagamos de qué manera la prensa argentina realiza sus primeras intervenciones sobre la televisión, qué se dice del medio y desde qué perspectivas o preocupaciones. Sistematizamos los parámetros de análisis que se ponen en discusión al momento de evaluar un programa o la televisión en general. Asimismo, reflexionamos sobre la mutación de la crítica en consonancia con los cambios del propio medio. Para ello, trabajamos sobre tres estadios de la crítica, a los dos primeros los denominamos paleo crítica y neo crítica, y el tercer momento se caracteriza por la snack crítica y la metatelevisión. Por último, reconstruimos las perspectivas teóricas que se desarrollan sobre la televisión desde el campo académico de la comunicación latinoamericano, pero específicamente argentino.

Una vez abordadas las características de la televisión, de la crítica y de los debates en el campo académico, a partir del capítulo seis nos adentramos en la interpretación de los materiales. Creamos, para ello, ejes de análisis a partir de los temas y los objetos que más se reiteran, es decir, en los que centran su atención las críticas, que reagrupamos en aquellas que trabajan aspectos relacionados con la estructura de medios, y las que enfatizan en cuestiones del contenido de los programas en particular o la programación en general; también realizamos un análisis de las críticas por cada diario y revista. Por último, transversalmente al total de los materiales, detectamos la constante interpelación por parte de la crítica (más allá del tema, objeto, género en el que se detiene) a los profesores del campo comunicacional, entonces, nos detenemos en reflexionar de qué manera se los convoca y qué es lo particular de sus intervenciones. Como complemento, trabajamos con los libros sobre televisión publicados por los críticos. Todo esto nos permite observar los mecanismos de legitimación y deslegitimación sobre el medio, es decir, reconstruir los imaginarios que predominan en la crítica.

En lo que respecta al modo de abordaje, es necesario anteponer una reflexión sobre la manera en que nos acercamos y construimos los ejes de análisis. Partimos de la idea de que la investigación cualitativa configura diversos tipos de métodos y perspectivas, esto facilita un diseño de investigación flexible y abierto.

En relación con la pregunta-problema que guía esta investigación, -en tanto comprender qué tipo de relaciones e interrelaciones existen entre las prácticas mediáticas, la crítica periodística y la crítica académica, para observar cómo se desarrollan los mecanismos de legitimación y deslegitimación de la televisión en la crítica-, el modo de abordaje por el que optamos implica una organización del trabajo a partir de un método comparativo, utilizando herramientas de análisis del discurso que culmina con una sistematización, análisis e interpretación de los aspectos relevantes que surgen de las propias críticas. Al trabajar sobre materiales culturales, es necesario un tipo de abordaje abierto ya que los modos de indagación y la constitución de perspectivas forman parte de una reflexión continua a lo largo de toda la investigación. Sobre las problemáticas que vayan emergiendo del análisis, construimos categorías que nos facilitan reagrupar en diversos ejes los aspectos sobresalientes. Se han realizado también entrevistas en profundidad a los críticos de televisión, lo que permite conocer y posteriormente sistematizar las percepciones acerca de su labor profesional y las dificultades en el ejercicio de su trabajo.

En cuanto a las entrevistas, nos ubicamos cercanos al tipo de muestreo bola de nieve, no porque los entrevistados estén ocultos, sino por el difícil acceso a ellos. Al haber podido establecer un primer contacto con uno de los periodistas -Pablo Sirvén- es él quien nos brinda información y oficia de referente para presentarnos ante otros. Consideramos que lo dificultoso en el acceso a los críticos se encuentra en relación con las tensiones existentes entre el campo periodístico y el académico en materia de análisis de los medios. Pierre Bourdieu en Sobre la televisión (1996) lo explica, y aunque su análisis es realizado en Francia encontramos ciertas similitudes en los funcionamientos de dichos campos en su versión local. Al menos en nuestra experiencia, hubo resistencia por parte de algunos críticos para concedernos la entrevista, ignorando la solicitud o alegando falta de tiempo. El criterio para la selección de los entrevistados se basa en elegir periodistas que hayan trabajado o trabajen como críticos de televisión en los suplementos de Espectáculos de los diarios o revistas del período analizado. De las entrevistas realizadas se desprende una permanente comparación con la crítica teatral, es así que también realizamos algunas entrevistas a críticos de teatro para observar las diversas perspectivas en torno al ejercicio de la crítica. En cuanto a la cantidad de entrevistas realizadas nos basamos en lo que plantean Glaser y Strauss (1967): el principio o criterio de saturación teórica, entendiendo por ello “que no se encuentran datos adicionales por medio de los cuales el sociólogo pueda desarrollar las propiedades de la categoría” (p. 67), es decir cuando de las entrevistas no se obtienen informaciones o datos nuevos.

De esta manera nos proponemos acercarnos a los materiales y realizar el análisis. La tesis se desarrolla, entonces, a partir de las descripciones sobre la televisión, de las reflexiones y construcciones de categorías sobre la crítica, del abordaje de los principales desplazamientos teóricos sobre este medio producidos desde el campo académico comunicacional, para analizar y en consecuencia interpretar los rasgos preponderantes de un metadiscurso que toma por objeto a uno de los medios de comunicación con mayor influencia en la sociedad.


  1. Cabe aclarar que estos autores están vinculados con el campo periodístico más que al académico, quizá por lo permanente en su oficio de críticos de televisión es que han publicados diversos libros recontando la historia del medio.
  2. Excepto las miniseries o las series de “prestigio”, que se ofrecen en onerosas presentaciones (y que salen a disputarle un lugar el cine, cuanto menos en las góndolas de exhibición). Por ejemplo, las críticas “en progreso” sobre “Lost” que Daniel Link publicó en su blog linkillo.blogspot.com.ar.
  3. Lorena Steinberg, analiza las críticas de cine sobre la película Farenheit 9-11 publicada en la prensa tanto especializada como no en la Argentina. Malena Verardi, trabaja con las críticas a La ciénaga publicadas en los diarios La Nación, Página/12 y Clarín. 
  4. Hacemos mención, espacialmente, a los siguientes artículos: “El nacimiento de la crítica televisiva en la Argentina” (2000), “¿Por qué resulta imposible hablar bien de la televisión? Problemas sobre la construcción de una memoria y una historia mediática” (2001), y “La construcción de la memoria mediática en la Argentina: el registro de la aparición de los medios masivos de comunicación a través de la prensa gráfica” (2003).
  5. Por sólo dar algunos ejemplos por fuera de la Argentina, diversas universidades españolas -Universidad de Navarra, Universidad Rey Juan Carlos y Universidad Complutense de Madrid- ofrecen asignaturas vinculadas con la crítica de televisión y cine en los primeros años de las carreras de Periodismo o Comunicación Audiovisual.
  6. El director de la maestría y la especialización es Oscar Steimberg, y el cuerpo docente estable lo conforman: Oscar Steimberg, Oscar Traversa, Marita Soto, Mabel Tassara, Graciana Vázquez Villanueva, Mariana di Stéfano, Carlos Dámaso Martínez, Raúl Barreiros, Sergio Moyinedo, Daniela Koldobsky y Gastón Cingolani.
  7. Su primer editorial del año 2006 se presenta de la siguiente manera: “Crítica es una revista casi institucional, oscilante: pretende ser lo más informal posible, sin dejar lo institucional. Representa a “Crítica del Arte” del IUNA, pero antes a sus debates, diferencias, búsquedas y humor, que a sus decisiones de gestión. Como institución pública, el diálogo no se acota al interior del IUNA, sino que se genera y piensa en su interrelación social, con el presente cultural y político de los discursos críticos y el arte argentino. Así nace Crítica” (p. 9).
  8. Sólo existe registro de las tesis defendidas hasta dicho año, verificado en julio de 2013.
  9. Valeria Román y Mariano César, La censura cinematográfica (1996). Silvina Patricia Bruno, Crítica de cine de 1896 a 1920. Historia de una ausencia (1998). Javier Porta Fouz, La crítica de cine en el diario Tiempo Argentino (1999). Leonardo Ariel Ramón Maldonado, Surgimiento y configuración de la crítica cinematográfica en la prensa argentina (1896-1920) (2000). Silvana Blanco Rodrigo, Después de las imágenes, las palabras. El presente de la crítica cinematográfica (2000). Yanina Berezán, Del impresionismo a la ‘intelectualización’: la crítica de cine en la Argentina 1940-1960 (2010).
  10. Liana Andrea Lobos, Letra y música. Crítica periodística, libros y rock argentino (2003).
  11. Anabella Marciello, El discurso de la crítica de arte no especializada en seminarios de interés general, en su intención de influir en los lectores: comparación de dos períodos (la década del 60 y el comienzo del siglo XXI) (2004).
  12. Jimena Laura Besteiro, Los programas “autorreferenciales”: cuando el uso de archivos audiovisuales construye memoria, recuerdo y crítica de la televisión en la televisión. Un enfoque desde la semiótica (2008).
  13. Por ejemplo, la carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires se funda en 1985 y sus primeros egresados son del año 1990.
  14. Si bien desarrollaremos las características de cada publicación en el capítulo IX, cabe mencionar en relación con los vínculos institucionales que El Porteño, en su última etapa, es una cooperativa de periodistas, Página/30 es la revista mensual del diario Página/12Noticias pertenece a la editorial Perfil y La Maga nace vinculada con la escuela terciaria de periodismo TEA.
  15. Otros libros como el de Julián Gorodischer (2003), Laura Ubfal (1991), Adriana Schettini (2000), no han sido incorporados porque analizan cuestiones específicas del medio –los fans club, la juventud, y la política. Así como también otras publicaciones de Sirvén: sobre el peronismo y los medios, y Goar Mestre (1984; 1996). Los libros de Jorge Nielsen sobre la historia de la televisión argentina ofrecen una descripción cronológica de los cambios en la televisión, pero no un análisis de ésta.


1 comentario

  1. librolab 06/02/2019 5:57 pm

    Tesis doctoral de Yamila Heram, profesora de la Universidad de Buenos Aires y coeditora del número actual de Commons:
     
    http://congresoevalcomdev.com/ultimas-noticias/tesis-doctoral-de-yamila-heram/

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