En Argentina comienzan a registrarse exposiciones a partir del año 1829. Ese año, la primera muestra de arte expuso 379 pinturas de grandes maestros europeos, tales como Caravaggio, Tiziano, Tintoretto y Velázquez. En 1853 se desarrolló la primera Exposición de las Artes y de la Industria en Mendoza y, desde 1858, con la I Exposición Agrícola-Rural Argentina, exposiciones rurales y ganaderas, hasta que en 1875 se desarrolló la I Exposición y Feria de la Sociedad Rural Argentina, que dio inicio a la historia ferial. Las ferias y exposiciones comienzan a realizarse cada vez con más frecuencia entrado el siglo XX, en su mayoría vinculadas a productos rurales. Recién en 1928 se realiza la primera muestra de la industria editorial: la 1a. Exposición Nacional del Libro (Grassi, 2011).
En lo que respecta a la Argentina, no hemos encontrado estadísticas oficiales en esta materia. Recién en los anuarios 2013 y 2014 del INDEC se consignan estadísticas referentes a este sector. Dichas cifras fueron obtenidas, según manifiesta el instituto, de la revista Ferias & Congresos para el período 2008-2010 y del Observatorio Económico de Turismo de Reuniones para los últimos años.
En el año 2010 se firmó un acuerdo marco entre la Secretaría de Turismo de la Nación; la Asociación Argentina de Organizadores y Proveedores de Exposiciones, Congresos y Eventos (AOCA); el Instituto Nacional de Promoción Turística (INPROTUR) y la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, para crear el Observatorio Económico de Turismo de Reuniones. El principal objetivo de este observatorio es generar un sistema de monitoreo de las principales actividades del sector, a través del relevamiento de datos vinculados a ferias y exposiciones, y congresos y convenciones.
Según consta en los anuarios, para la generación de los datos y estadísticas, el observatorio reúne información específica de estos eventos que le es provista por organismos nacionales y provinciales de turismo, cultura, deporte, educación y salud, así como por burós de convenciones de los destinos, cámaras y asociaciones empresarias y colegios profesionales. La perspectiva desde la cual se reúnen y evalúan estos datos es la de la rama del turismo de reuniones, por lo tanto, los resultados expuestos están más vinculados al impacto que tienen estos eventos en el turismo que al desarrollo de la industria ferial. Asimismo, los datos aportados por el Observatorio están más enfocados al rubro de congresos y convenciones que al de ferias y exposiciones. De hecho, recién en el anuario 2012 se aportaron datos significativos sobre ferias y exposiciones.
Un dato interesante que aporta el observatorio en su anuario 2014 está vinculado a las cinco temáticas más frecuentes de ferias y exposiciones: las reuniones de Cultura e ideas presentan una mayor duración promedio (8,57 días), y es la única que supera el promedio general de 3,87 días. Luego se encuentran las temáticas Ciencias y educación (3,41 días), Agrícola, ganadera y alimenticia (3,28 días), Multisectorial (3,07 días), e Industria, tecnología y energía (3,04 días). Además, se estima que las ferias y exposiciones de Cultura e ideas tuvieron la mayor cantidad de asistentes promedio.
Por otra parte, la editorial Ferias & Congresos ha desarrollado estadísticas propias que se publican anualmente en la revista homónima como balance del sector y que nos han hecho posible sistematizar datos desde el año 1988. Estas estadísticas nos permiten observar el desarrollo de las ferias y convenciones a lo largo de los años, en este caso sí, desde una perspectiva más industrial.
Cabe destacar que las cifras de los últimos años en los rubros afines que declara el Observatorio tienen discrepancias con las que se consignan en la revista Ferias & Congresos. En el anuario 2012 del Observatorio se indica que los resultados de la información estadística relevada por los diferentes destinos sede se sostienen en
la premisa fundamental de que la calidad de la información procesada y analizada depende enteramente del compromiso de los destinos con el relevamiento de la información, con el objeto de la conformación del Calendario de Reuniones y el estudio de la Demanda y la Oferta del sector.
De hecho, para el segmento ferias y exposiciones se incrementó la cantidad de eventos relevados de 2011-2012 en un 13 y 6% respectivamente.
Por su parte, la revista Ferias & Congresos afirma que sus estadísticas son auditadas por AOCA. Asimismo, sostiene que los datos del segmento vinculado con la asistencia de público a cada muestra son suministrados por los organizadores, pero el departamento de marketing de Ferias & Congresos realiza una estadística propia de ese número.
Vamos a tomar para el análisis del sector ferial las estadísticas de la revista Ferias & Congresos, porque nos permiten tener un panorama más amplio del desarrollo del sector.
A la hora de analizar los datos de las ferias y exposiciones, es importante tener en cuenta que en los años impares suele haber una mayor cantidad de muestras, ya que se llevan a cabo muchos eventos bienales, así como que algunos de los datos más significativos para evaluar la evolución del sector son la superficie neta ocupada, y la cantidad de visitantes y de expositores –tanto nacionales como extranjeros–.
Ferias y exposiciones
(se incluyen monográficas, especializadas, agroindustriales y ganaderas de todo el país)[1]
*El cálculo incluye los gastos en: compra de lote/stand; arquitectura publicitaria; folletería y merchandising; recepcionistas, promotoras, seguridad y limpieza; gastronomía, hotelería y recreación de expositores extranjeros. El cálculo del año 2001, incluye los gastos en: compra de lote/stand; arquitectura publicitaria; folletería y merchandising; recepcionistas, promotoras. A partir del año 2000, el cálculo incluye los gastos en: compra de lote/stand; arquitectura publicitaria. En el cálculo del gasto de 2012, 2013 y 2014 no se incluyen los datos de gastos de Tecnópolis.
En los años 1988 y 1992 no se incluyen las muestras ganaderas del interior en la cantidad total de muestras realizadas.
Fuente: elaboración propia sobre la base de datos de la revista Ferias & Congresos.
Los primeros años sobre los cuales tenemos registros están signados fundamentalmente por la inestabilidad política, económica y social de los últimos años del gobierno de Raúl Alfonsín. Para 1989, año recesivo y de especulación financiera, según consta en el balance de la revista Ferias & Congresos (enero-febrero 1990), se preveían 150 ferias y finalmente se desarrollaron alrededor de 110, entre comerciales y ganaderas de todo el país (sin tener en cuenta las muestras de Córdoba y Rosario). Según Ferias & Congresos, la única feria que creció en ese año con respecto al anterior fue la Exposición Feria Internacional El Libro Del Autor al Lector, con 381 expositores y casi un millón de visitantes. Asimismo, el año 1989 es el que marca el inicio de la Feria del Libro Infantil y Juvenil, que tuvo su primera edición en los pabellones Frers y 10 de La Rural.
Ya a partir del año 1992, el comienzo de la estabilización inflacionaria evidencia los primeros síntomas de reactivación, un aumento sobre las muestras realizadas, la superficie ocupada y la cantidad de expositores con respecto al año anterior, que estuvo fundado, según la revista, en cuatro pilares: las ferias Ganadera, El Libro, Argenplas y Emaqh.
Los años subsiguientes estuvieron marcados por una profundización de las privatizaciones iniciadas por el gobierno de Carlos Menem, entre las que se incluyeron algunos predios feriales como FECOR y Puerto Madero, así como por el plan de convertibilidad y la estabilidad financiera, factores que le dieron ímpetu a la actividad privada. Hasta el año 1999 se observa un crecimiento sostenido en los principales indicadores de la actividad ferial: superficie ocupada, muestras realizadas, cantidad de expositores y de visitantes.
A partir del año 1999, acompañando la recesión económica del país, se evidencia una caída en los índices de la actividad ferial. Si observamos la superficie ocupada, se reduce a menos de la mitad en comparación con el año 1998, teniendo en cuenta además que se desarrollaron para ese año tres ferias y exposiciones más que en el año anterior. Los números continuaron en descenso hasta tocar en el año 2002 un mínimo histórico. La economía argentina en ese año cayó entre un 12 y un 14%, lo que, sumado a la inestabilidad política, terminó de hundir a la industria ferial, como a tantas otras industrias nacionales. Para ese año, la participación de empresas extranjeras bajó un 60,96%.
Es interesante destacar en este contexto la situación de la Feria del Libro de Buenos Aires. En plena crisis económica, en el año 2000 se concreta su traslado del Centro Municipal de Exposiciones al predio privado La Rural. Asimismo, en el año 2001, en pleno estallido del modelo económico, la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires fue la actividad ferial que atrajo más público, según consigna la revista Ferias & Congresos. Seguramente, la inversión de $500.000 del gobierno de la Ciudad para permitir el acceso gratuito del público de lunes a viernes, así como el atractivo de la cantidad y variedad de actividades culturales, habrá tenido mucho que ver en ese resultado. En esa ocasión, el secretario de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Telerman, afirmó que esa inversión perseguía “posibilitar mayor concurrencia, mayor compra de libros, mayor acercamiento de la población al libro y fortalecer internacionalmente los atractivos del turismo cultural a la Ciudad de Buenos Aires” (Ferias & Congresos, junio-julio 2001: 13).
En el año 2002, la Feria se realizó a pesar de que USD/$400.000 destinados a la realización del evento quedaron atrapados en el “corralito” y fueron liberados “a última hora por una gestión del secretario de Cultura, Rubén Stella” (Ferias & Congresos, abril-mayo 2002: 4). El entonces presidente de la Fundación El Libro, Hugo Levín, expresaba con ocasión del discurso inaugural: “Esta feria, casi un palacio entre las ruinas, es un acto de resistencia”.
Por su parte, Marta Díaz, directora ejecutiva de la Feria, aseguraba:
Por los pasillos de la Feria del Libro, en sus 27 ediciones anteriores, pasó la historia. Han dejado sus huellas grandes personalidades; se sufrió el oprobio de la censura; se vivió la persecución política, la alegría de la nueva democracia, la tristeza de las Malvinas y tantas otras cosas. Por eso, este año no importan las estadísticas de asistencia. La Feria se hizo porque la cultura es un derecho al que no podemos renunciar. (En Ferias & Congresos, abril-mayo 2002: 6)
En el año 2003 se observa un significativo repunte de la actividad, marcado, sin dudas, por el fin de la paridad peso-dólar y por el crecimiento de la actividad productiva:
En 2003 se realizaron, entre monográficas, generales y agroindustriales, 234 exposiciones, una cifra que marca un crecimiento del 36.8% sobre el periodo anual inmediatamente anterior. Pero si se pondera que en 2002 la actividad retrocedió un 35% sobre 2001 y en ese año, a su vez, había descendido un 13.5% sobre 2000, el porcentaje positivo del año que terminó más que un avance señala casi una resurrección. (…) El negocio ferial tiene la particularidad de ser el sector que refleja más claramente y casi con inmediatez la realidad macroeconómica del país. (Ferias & Congresos, febrero-marzo 2004: 5)
Por otro lado, cabe destacar que en el año 2005 se sancionó la Ley 26.079, que modifica el artículo 7º de la Ley de Impuesto al Valor Agregado, y que exime del pago del IVA a “la explotación de congresos, ferias y exposiciones y la locación de espacios en los mismos, cuando dichas prestaciones sean contratadas por sujetos residentes en el exterior, y los ingresos constituyan la contraprestación exigida para el acceso a los eventos señalados”. Esta ley beneficia tanto a quienes participan de congresos, ferias y exposiciones como a quienes contratan espacios en los mismos. Además, también beneficia a expositores argentinos que tomen parte en eventos desarrollados en países que aplican la misma exención, y que hasta el momento no aplicaban ese beneficio ante la falta de reciprocidad.
El crecimiento sostenido de la economía en general y de la actividad industrial en particular se vio reflejado en la industria ferial que registró todos sus índices en alza hasta el año 2008. El año 2007 fue el mejor año ferial de la historia hasta ese momento.
El total de visitantes a las muestras fue de 8.650.787, otro ítem en el que 2007 señala una marca hito en la historia de la actividad ferial argentina, a partir de una cifra no demasiado alejada –para tener en cuenta la importancia de este desarrollo– de los 9.723.793 visitantes a las 159 ferias internacionales en Alemania durante 2006. (Ferias & Congresos, febrero-marzo 2008: 5)
En 2008, la crisis financiera mundial, marcada por el desplome bursátil de Estados Unidos, puso un freno a la inercia positiva que se venía experimentando en los últimos años. Asimismo, la denominada “crisis del campo”, que se extendió por 127 días y que incluyó paro agropecuario, lock out y cortes de ruta, fue un factor que incidió en un 2008 con caída, aunque no tan pronunciada como la del año 2002. Hay que tener en cuenta que una buena parte de las ferias y exposiciones del país están vinculadas a productos de y para el sector agropecuario.
En 2009 se acentuó la caída. Si analizamos la superficie ocupada, podemos observar que se trata de la más baja de la década, a excepción de 2002. Cabe destacar que durante ese año, además de la crisis financiera internacional, se sumó la pandemia de gripe A, que llevó a la suspensión de 18 ferias y exposiciones, entre ellas, la Feria del Libro Infantil y Juvenil, que se iba a desarrollar durante el mes de julio.
A partir de 2010 se recuperaron los índices de crecimiento. En el año 2011 se observa un incremento extraordinario en la cantidad de visitantes con respecto al año anterior, esto tiene que ver con la aparición de Tecnópolis en escena, que convocó a 4,48 millones de personas. Sin embargo, el alza en todos los valores duró solo un bienio. En 2012, 2013, 2014 y 2015 volvieron a registrarse bajas en la superficie neta ocupada. También se registraron bajas en la cantidad de expositores del exterior, situación que la revista atribuye a las restricciones cambiarias y a las importaciones y exportaciones aplicadas por el gobierno nacional, que redujeron la posibilidad de negocios.
Paradójicamente, la cantidad de muestras aumentó, la cifra de 2013 es la más alta en ferias realizadas en una década. Sin embargo, según Ferias & Congresos, este aumento “no es una expansión virtuosa, sino que está vinculado con la proliferación de ‘ferias boutique’, de muy pocos expositores, establecidas alrededor de un producto, un tema muy específico o una conferencia académica” (febrero-marzo-abril 2014: 5).
Por otro lado, la cantidad de visitantes en 2013, 2014 y 2015 aumentó con respecto a la cifra del año 2012.
La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en perspectiva
La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires (FILBA) en números
| Feria | Predio | Superficie | Expositores (directos e indirectos) | Países participantes | Visitantes |
| 1 (del 1 – 17/3/1975) | CME | 7500 | 116 | 7 | 140.000 |
| 2 (del 27/3 – 12/4/1976) | CME | 10.000 | 156 | 10 | 300.000 |
| 3 (del 26/2 – 14/3/1977) | CME | 10.000 | 173 | 12 | 400.000 |
| 4 (del 3 – 20/3/1978) | CME | 10.000 | 166 | 10 | 550.000 |
| 5 (del 11 – 28/4/1979) | CME | 10.500 | 168 | 35 | 700.000 |
| 6 (del 11 – 28/4/1980) | CME | 11.000 | 175 | 34 | 800.000 |
| 7 (del 25/3 – 12/4/1981) | CME | 12.000 | 190 | 31 | 880.000 |
| 8 (del 2 – 19/4/1982) | CME | 12.000 | 220 | 36 | 650.000 |
| 9 (del 8 – 25/4/1983) | CME | 12.000 | 226 | 37 | 920.000 |
| 10 (del 6 – 23/4/1984) | CME | 12.550 | 245 | 21 | 1.000.000 |
| 11 (del 29/3 – 15/4/1985) | CME | 13.000 | 290 | 41 | 930.000 |
| 12 (del 4 – 21/4/1986) | CME | 14.200 | 295 | 48 | 956.000 |
| 13 (del 27/3 – 13/4/1987) | CME | 16.000 | 320 | 44 | 965.000 |
| 14 (del 8 – 25/4/1988) | CME | 16.500 | 364 | 45 | 850.000 |
| 15 (del 7 – 24/4/1989) | CME | 16.800 | 381 | 42 | 900.000 |
| 16 (del 6 – 23/4/1990) | CME | 19.776 | 420 | 42 | 800.000 |
| 17 (del 5 – 22/4/1991) | CME | 19.776 | 435 | 42 | 880.000 |
| 18 (del 10 – 27/4/1992) | CME | 21.400 | 480 | 43 | 925.000 |
| 19 (del 11 – 28/4/1993) | CME | 22.000 | 490 | 43 | 1.000.000 |
| 20 (del 22/3 – 11/4/1994) | CME | 22.700 | 498 | 37 | 1.010.000 |
| 21 (del 4 – 24/4/1995) | CME | 22.700 | 510 | 37 | 920.000 |
| 22 (del 16/4 – 6/5/1996) | CME | 22.700 | 655 | 39 | 1.012.000 |
| 23 (del 15/4 – 5/5/1997) | CME | 22.700 | 898 | 38 | 1.093.000 |
| 24 (del 17/4 – 4/5/1998) | CME | 23.000 | 1153 | 40 | 990.000 |
| 25 (del 12/4 – 3/5/1999) | CME | 23.920 | 1270 | 40 | 1.000.000 |
| 26 (del 17/4 – 8/5/2000) | La Rural | 24.000 | 1320 | 40 | 1.100.000 |
| 27 (del 16/4 – 7/5/2001) | La Rural | 25.500 | 1340 | 39 | 1.100.000 |
| 28 (del 15/4 – 6/5/2002) | La Rural | 25.500 | 1370 | 27 | 1.100.000 |
| 29 (del 14/4 – 5/5/2003) | La Rural | 25.500 | 1348 | 35 | 1.120.000 |
| 30 (del 16/4 – 9/5/2004) | La Rural | 35.500 | 1374 | 38 | 1.200.000 |
| 31 (del 21/4 – 9/5/2005) | La Rural | 35.500 | 1399 | 40 | 1.180.000 |
| 32 (del 20/4 – 8/5/2006) | La Rural | 36.510 | 1424 | 36 | 1.182.000 |
| 33 (del 16/4 – 7/5/2007) | La Rural | 45.000 | 1521 | 57 | 1.212.000 |
| 34 (del 24/4 – 12/5/2008) | La Rural | 45.500 | 1582 | 48 | 1.240.000 |
| 35 (del 23/4 – 11/5/2009) | La Rural | 45.500 | 1256 | 44 | 1.153.000 |
| 36 (del 22/4 – 10/5/2010) | La Rural | 37.500 | 1305 | 41 | 1.200.000 |
| 37 (del 20/4 – 9/5/2011) | La Rural | 45.500 | 1577 | 43 | 1.250.000 |
| 38 (del 19/4 – 7/5/2012) | La Rural | 45.500 | 1347 | 33 | 1.200.000 |
| 39 (del 25/4 – 13/5/2013) | La Rural | 45.500 | 1700 | 20 | 1.120.000 |
| 40 (del 24/4 – 12/5/2014) | La Rural | 45.500 | 4600 | 25 | 1.200.000 |
| 41 (del 23/4 – 11/5/2015) | La Rural | 45.500 | 500 directos | 18 | 1.200.000 |
| 42 (del 21/4 – 9/5/2016) | La Rural | 45.500 | 571 directos | 16 | 1.200.000 |
| 43 (del 27/4 – 15/5/2017) | La Rural | 45.500 | 481 directos | 17 | 1.200.000 |
Hasta la edición número 32, el nombre utilizado fue Exposición Feria Internacional de Buenos Aires | El Libro – Del Autor al Lector. A partir de la feria 33 comienza a denominarse como es popularmente conocida: Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.
La 30.ª Feria duró 28 días.
Fuente: elaboración propia sobre la base de datos obtenidos del sitio oficial de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires: www.el-libro.org.ar[2]
Si analizamos los números de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en relación con las cifras totales de las ferias y exposiciones en materia de superficie y cantidad de visitantes, dos de los principales indicadores del sector, podemos sacar algunas conclusiones. La cantidad de visitantes de la Feria se mantiene en torno al 10 y al 15% del total, mientras que durante los años de crisis esa cifra asciende, ubicándose en torno al 20% e incluso llegando casi al 30%, como en el caso del año 2002, que representó el 28,29% de la cantidad de asistentes totales a ferias y exposiciones. Ese año durante varios días la cantidad de entradas vendidas fue récord en la historia de la Feria (Acta del 2 de mayo de 2002).
En cuanto a la superficie, se evidencia a lo largo de su historia un crecimiento sostenido de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires (hasta alcanzar el límite espacial del predio). El único año que registra una merma en la superficie total es el año 2010. Ese año se resolvió no rentar el Pabellón Ocre de La Rural –destinado a expositores no comerciales y a salas de actos–, por una solicitud de los expositores, quienes sostenían que el público ingresaba por la entrada de Plaza Italia, asistía a los actos culturales y se retiraba sin acceder a los espacios de exposición comercial, ubicados en el resto de los pabellones, que se conectan con el Ocre a través de un túnel exterior (Acta del 14 de junio de 2009).
Representación de visitantes de la FILBA en el total de visitantes a ferias y exposiciones[3]
Año |
Visitantes totales | Visitantes FILBA | Representación en total de visitantes |
2016 |
16.168.922 | 1.200.000 | 7.42% |
2015 |
12.822.273 | 1.250.000 | 9.74% |
2014 |
11.456.833 | 1.200.000 | 10.47% |
2013 |
11.807.136 | 1.120.000 | 9.48% |
2012 |
10.728.799 | 1.200.000 | 11.18% |
2011 |
12.579.629 | 1.250.000 | 9.93% |
2010 |
7.641.972 | 1.200.000 | 15.70% |
2009 |
6.980.089 | 1.153.000 | 16.51% |
2008 |
6.775.453 | 1.240.000 | 18.30% |
2007 |
8.650.787 | 1.212.000 | 14.01% |
2006 |
7.955.218 | 1.182.000 | 14.85% |
2005 |
7.761.188 | 1.180.000 | 15.20% |
2004 |
6.619.471 | 1.200.000 | 18.12% |
2003 |
5.640.475 | 1.120.000 | 19.85% |
2002 |
3.887.914 | 1.100.000 | 28.29% |
2001 |
4.753.880 | 1.100.000 | 23.13% |
2000 |
6.675.530 | 1.100.000 | 16.47% |
1999 |
7.580.671 | 1.000.000 | 13.19% |
1998 |
8.961.259 | 990.000 | 11.04% |
1997 |
8.052.040 | 1.093.000 | 13.57% |
1996 |
7.660.047 | 1.012.000 | 13.21% |
1995 |
6.199.189 | 920.000 | 14.84% |
Representación de superficie de la FILBA en el total de superficie de ferias y exposiciones[4]
| Año | Superficie total de FyE | Superficie FILBA | Representación en superficie total |
| 2016 | 1.547.668 | 45.500 | 2.93% |
| 2015 | 1.339.424 | 45.500 | 3.39% |
| 2014 | 1.358.178 | 45.500 | 3.35% |
| 2013 | 1.453.277 | 45.500 | 3.13% |
| 2012 | 1.691.939 | 45.500 | 2.68% |
| 2011 | 1.883.288 | 45.500 | 2.41% |
| 2010 | 1.586.481 | 37.500 | 2.36% |
| 2009 | 1.387.623 | 45.000 | 3.24% |
| 2008 | 1.684.165 | 37.500 | 2.22% |
| 2007 | 2.558.168 | 36.510 | 1.42% |
| 2006 | 2.664.391 | 35.500 | 1.33% |
| 2005 | 2.463.987 | 35.500 | 1.44% |
| 2004 | 2.073.352 | 25.500 | 1.22% |
| 2003 | 1.603.803 | 25.500 | 1.58% |
| 2002 | 962.956 | 25.500 | 2.64% |
| 2001 | 1.650.236 | 24.000 | 1.45% |
| 2000 | 2.449.545 | 23.920 | 0.97% |
| 1999 | 2.339.651 | 23.000 | 0.98% |
| 1998 | 4.901.248 | 22.700 | 0.46% |
| 1997 | 1.317.239 | 22.700 | 1.72% |
| 1996 | 931.872 | 22.700 | 2.43% |
| 1995 | 698.150 | 22.700 | 3.29% |
| 1994 | 552.724 | 22.000 | 3.98% |
| 1993 | 436.660 | 21,400 | 4.90% |
| 1992 | 461.065 | 19.776 | 4.28% |
| 1991 | 445.700 | 19.776 | 4.43% |
| 1990 | 216.414 | 16.800 | 7.76% |
| 1989 | 170.040 | 16.500 | 9.70% |
Si analizamos las cifras de la Feria del Libro en relación con los números totales en materia de superficie, podemos observar la importante incidencia de la Feria en el número total durante los primeros años de los que tenemos registros, que representa alrededor del 5 y el 10% de la superficie. A medida que vemos la evolución del sector, reflejada en la superficie total ocupada, observamos que la incidencia disminuye, pero, de igual forma que sucede con la cantidad de visitantes, esa representación crece en momentos de crisis. Podemos afirmar entonces que la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires ha logrado mantener sus niveles de desarrollo de manera sostenida a lo largo de su historia, pese a la situación político-económica del país. Tanto los expositores como el público han adoptado este evento como una cita obligada en sus calendarios.










