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5 Papás Autoconvocados del Jardín de Infantes n.° 12: “Yo sí les creo”

Maria Celina Deluchi y Marcela Alejandra Parra

Necesidades y demandas a partir de las cuales surgió la organización: colectivización del dolor, lucha por la memoria y la justicia

Papás Autoconvocados del Jardín de Infantes n.° 12 (PA-JIN12) son familias organizadas a partir de las denuncias por abuso sexual contra sus hijxs, pertenecientes a la localidad de 25 de Mayo, La Pampa.

Ellxs se empezaron a conocer y a organizar en mayo del 2015, momento en el que, “a partir del testimonio de sus hijxs”[1], se hicieron las primeras de las 37 denuncias por abusos sexuales contra niñxs[2] de 3 y 4 años del JIN n.° 12, señalando como culpables al personal directivo y a docentes de dicho establecimiento.

En ese contexto de conmoción, caos y episodios de “furia de los padres y vecinos”[3], y en el que algunas familias recién se conocían, se empezó a organizar el proceso judicial:

Hacía dos meses que habíamos empezado el jardín, así que por ahí algunos nos veíamos cuando llevábamos a los nenes, otros no, por ahí nos empezamos a conocer justamente en ese momento que fue un momento caótico, fue un momento en que inclusive algunos papás tuvimos que ir a hacer cámara Gesell a los dos días[4].

Así, las mamás y papás de lxs chicxs del jardín armaron un grupo de WhatsApp a través del cual se empezaron a informar y a estar comunicadxs. El reclamo principal, desde el inicio y hasta hoy, siempre ha sido el de justicia para sus hijxs:

Todo esto que uno intenta difundirlo y que salgan, que conozcan, que vean, que nos escuchen tiene que ver con que nos escuche la Justicia, que es donde está, sigo insistiendo, el talón de Aquiles que es el punto débil en nuestro país[5].

Para ello han tenido que luchar permanentemente, entre otras cosas, para “romper el pacto de silencio”[6] que había en la comunidad de 25 de Mayo y en aquellxs testigxs que, teniendo datos para aportar al proceso judicial, no lo hacían.

Sin embargo, dependiendo de los momentos que han ido a atravesando, las mamás y los papás han luchado también para que sus hijxs recibieran la atención en salud que necesitaban: “Se hicieron estos convenios […] con los que Salud de la provincia consideró que eran los que urgente necesitaban empezar una terapia”[7]. Asimismo, las familias han luchado para instalar el tema socialmente y exigir al Estado que brinde capacitaciones y talleres para prevenir otras situaciones de abuso sexual contra niñxs.

Protagonistas de la experiencia: familias movilizadas a partir de escuchar y creer a sus hijxs

Quienes participan de la organización son las mamás y los papás de lxs niñxs afectadxs por las situaciones de abuso y lxs cuales reciben también el apoyo de sus familias extensas:

El caso mío, yo tengo mi hermana que es abogada, entonces desde el minuto cero, todas las cuestiones que tenían que ver con esto de la denuncia, qué hay que hacer, todas las preguntas iban para ella […] eso nos ayudó bastante en cuestiones legales[8].

Este apoyo de la familia extensa no solo fue de gran ayuda para las familias de estas personas en particular, sino para toda la organización –“El grupo se apoyó mucho en ella”[9]–, y en distintos aspectos más allá de lo estrictamente legal: “Si hacés una marcha, tenés que tener un mensaje final donde vos decís qué estás reclamando en esa marcha, si vas a hablar a una radio, fijate lo que vas a decir”[10]. Las familias ampliadas también jugaron un rol muy importante –“En las marchas estaban las abuelas a full, estaban todas manifestándose”[11]–, a la vez que reconocían y lamentaban no haberse involucrado en otras situaciones similares. Manifestaba el abuelo de una de las víctimas:

Lamento mucho no haber sido parte de marchas anteriores cuando se reclamaba justicia por distintos temas, como también un caso de abuso. Hoy me toca a mí y pido perdón por no haber acompañado en esa oportunidad. Aun así, les pido que nos acompañen, que estemos unidos y que demostremos que vamos a reclamar de forma pacífica hasta conseguir justicia[12].

Al principio eran un montón las mamás y los papás que participaban activamente en la organización, pero luego fueron quedando menos: “Te aclaraban que se salían del grupo no porque no creyeran lo que había pasado, sino [por] que sentían que ya no querían seguir”[13]. No obstante, la gran mayoría continúa pendiente del proceso judicial y siempre están colaborando, por ejemplo, en la organización de actividades para recaudar fondos (bingo, loterías, rifas, etc.). En ese sentido, ellxs manifestaban:

Capaz que, si hacemos una marcha, no va a ir nadie, eso te lo puedo asegurar, vamos a ir cinco. Pero si digo “Chicos, vamos a hacer una lotería, hay que vender números, cada uno que pueda poner un plato dulce para vender”, van a estar todos[14].

Asimismo, también participan de ciertas acciones puntuales algunxs vecinxs de la localidad. Estxs, aunque no tienen relación directa con lxs niñxs afectadxs, corren maratones dentro y fuera de 25 de Mayo, por ejemplo, llevando remeras que dicen “No al abuso”. De igual modo, en el marco de la actual pandemia y en el contexto del ASPO, se pudieron resignificar algunas actividades que previamente habían dejado de tener convocatoria. Una de ellas fue el acompañamiento y apoyo del reclamo de justicia de personas de diferentes edades (jóvenes, adolescentes, niñxs, adultxs, personas mayores) y de distintos lugares del país (Santa Cruz, Tierra del Fuego, La Rioja, Formosa, San Luis, Neuquén, Río Negro, La Pampa, Santa Fe, Mendoza, Misiones, Chaco, Buenos Aires, etc.) en lo que denominaron “marcha virtual”. Marcha realizada a través de las redes sociales donde aparecían las fotos de estas personas con carteles pidiendo “justicia por los 37 niñxs del JIN n.° 12”, y la cual constituyó un verdadero reclamo nacional.

Esta marcha fue organizada en plena pandemia durante las semanas previas a la lectura de una nueva sentencia a lxs acusadxs que se efectuó el 30 de septiembre del año 2020 y culminó con una concentración, caravana y bocinazo donde participaron muchxs vecinxs de la localidad, quienes se movilizaron en autos, bicicletas y motos. Todxs fueron con sus barbijos, guardando la distancia social correspondiente, y llevando carteles donde reclamaban justicia. Hacia el final, se produjeron aplausos y se soltaron globos verdes que han sido el símbolo del reclamo de esta organización[15]. En ese contexto, hubo también mucha emoción por parte de las familias, que se expresaron en lágrimas, llanto y expresiones de dolor. También hubo palabras de agradecimiento a la comunidad y algunos abrazos. El objetivo principal de esta movilización fue que la gente se enterara de que estas familias estaban a pocas horas de un nuevo fallo judicial y que tenían la expectativa de que dicho fallo fuera condenatorio para lxs acusadxs[16].

En esta organización, lxs niñxs ocupan un lugar central, el lugar de aquellxs que fueron escuchadxs por sus familias y creídxs en sus dichos: “Yo te creo”, dicen las remeras que usan los papás y las mamás de la organización. Creer en estxs niñxs implicó visibilizar una realidad silenciada y extremadamente dolorosa no solo a nivel personal y familiar, sino también social: “Teníamos mucho dolor, mucho dolor…”.[17]. Una realidad que, además, al ser relatada por lxs niñxs y escuchada por las familias, resultó en la organización de un espacio colectivo de lucha y una crítica radical no solo a la desprotección en que el sistema educativo dejó a estxs niñxs[18] en particular, sino a toda la sociedad y a un sistema judicial organizado de manera adultocéntrica y patriarcal: “Pedimos justicia, señores jueces, demuéstrennos que nos creyeron y nos escucharon”[19].

Asimismo, en el marco de la organización, el lugar de lxs niñxs ha sido el de cuidado, resguardo y protección no solo al interior de su entorno familiar, sino también a nivel externo. En ese sentido, lxs niñxs no han tenido participación directa en ninguna de las acciones públicas ni tampoco han aparecido en ningún medio de comunicación:

Yo jamás llevé a mi hija y siempre le pedí a los papás que no estuvieran los nenes en las marchas […] incluso nosotros siempre dimos las notas de espalda para que nuestros hijos no quedaran tan expuestos [porque] en un pueblo todos saben que yo soy la mamá de… […] yo siempre insistí en que, en estas actividades que hacíamos y demás, no estuvieran los nenes expuestos. En mi caso, jamás. Ni en las actividades, ni en las marchas, ni nada…[20]

Las acciones desplegadas: organización interna y dimensión pública de la experiencia

La acción colectiva es el principal recurso, y con frecuencia el único, del que dispone la mayoría de gente para enfrentarse a adversarios mejor equipados.

            

Tarrow (2004: 24)

A nivel interno, estas familias tuvieron que organizarse para acompañarse entre sí, buscar abogadxs que las defendieran en función de llevar adelante el proceso judicial, juntar fondos para pagar los honorarios de dichxs profesionales (organizando rifas, bingos, venta de comida, etc.), etc. Para ello, conformaron un espacio colectivo que no solo les permitió compartir el dolor, sino también generar apoyo mutuo:

De toda esa tristeza y ese dolor, hay que sacar también las cosas buenas que uno por ahí las vivió en grupo y que demos gracias a Dios que estuvimos en grupo y que no lo tuvimos que hacer cada una sola[21].

Paralelamente, las mamás y los papás han luchado para que sus hijxs recibieran la atención en salud que necesitaban. Tanto el proceso de atención en salud de lxs niñxs, sobre todo de salud mental, como todo el proceso judicial han implicado innumerables viajes de lxs adultxs y también de lxs niñxs a distintas localidades de la provincia de La Pampa (Santa Rosa, General Acha, etc.) y de otras provincias limítrofes (Neuquén capital, Cipolletti, etc.) que requirieron un alto nivel de organización interna.

A nivel público, en los momentos iniciales, se organizaron marchas de a pie y en vehículos por el pueblo de 25 de Mayo en las que participaron muchas personas: “400 vecinos marcharon por justicia en 25 de Mayo”[22]; “en forma pacífica, familiares contaron con el apoyo de la gente en el reclamo”[23]. En ese marco, las familias relatan:

[Tras las primeras denuncias] se hizo una manifestación que fue multitudinaria. Salió todo el pueblo a la calle […] todo el mundo a la calle. Todo el mundo con carteles. Imagínate que, al haber 37 familias afectadas, hay mucha gente detrás de esos niños… abuelos, tíos. Esa primera marcha fue terrible, fue muchísima gente […]. De la comunidad, en esa primera instancia, fue muy grande el apoyo[24].

Las consignas presentes en las distintas marchas dan cuenta de los sentidos que guían el accionar de esta organización, sentidos que se articulan principalmente en torno al entendimiento de que sus hijxs dicen la verdad –“Porque un niño no miente cuando dice ser abusado”[25]–, a la exigencia y el derecho de sus hijxs a acceder a la justicia –“Porque como adultos debemos defender y hacer valer los derechos de nuestros hijos y los de toda la comunidad […] porque con tan solo 3 y 4 años les robaron su inocencia”–, y a la necesidad de prevenir que este tipo de situaciones no sigan ocurriendo apelando a la responsabilidad de todos en esto –“Porque es tarea de todos decirle ¡no! al abuso sexual infantil”[26]. En algún momento también tuvieron “una carpa instalada al frente de la fiscalía”[27] de 25 de Mayo a fin de reclamar justicia.

Muchas de las acciones realizadas en dicho nivel han tenido como objetivo que no se olvidasen de que ellxs hacía cuatro años que están “exigiendo justicia”[28], y han estado orientadas a visibilizar no solo las situaciones de abuso sexual ejercidas contra sus hijxs, sino también a prevenir que estas situaciones se den con otrxs niñxs. Asimismo, han hecho carteles, folletos, stickers, remeras, etc., que se han mantenido en el tiempo transmitiendo el mensaje de “Nosotros les creemos, hoy se hace justicia”:

Hay papás que tuvieron durante mucho tiempo afiches y cosas, imaginate que hemos hecho miles pegados por los negocios, repartimos folletos. Hubieron papás que durante mucho tiempo los tenían pegados en los autos las caras. Stickers se hicieron al principio que decían “Con los chicos no”. “Justicia por los chicos de 25 de Mayo”. Se regalaron… autos hasta el día de hoy ves con los stickers pegaditos. Un montón de cosas que nosotros hicimos[29].

Los eslóganes utilizados en las remeras se han dirigido a expresar el rechazo por las situaciones de abuso y la exigencia de justicia. Una de las mamás explica: “Son remeras que tuvimos desde el primer momento y cada vez que salíamos a hacer una marcha nos poníamos la remera” [30]. Inclusive, desde otras organizaciones sociales han difundido su “causa”[31]: “Hay una tela donde están todas las personas acusadas de abuso con nombre y apellido que ellos en cada manifestación la llevan”[32].

Asimismo, cuando organizaban una marcha, también invitaban “a los comercios a sumarse a esta convocatoria colocando en sus locales cartelería que acompañara el reclamo”[33]. De igual modo, no solo desde las cuentas en las redes sociales que abrieron como grupo de familias, sino también desde sus cuentas personales, han difundido informaciones sobre los avances del proceso judicial, han comunicado las acciones que han ido realizando y han dado cuenta de las decisiones que la Justicia ha ido tomando. Por último, han publicado mensajes contra el abuso sexual de niñxs y adolescentes e información sobre la legislación vigente y han realizado campañas de prevención.

Por otro lado, al principio, la difusión a nivel público de lo que había sucedido fue una constante: “Era permanentemente difusión, notas, panfletos, marchas… marchas casi todos los meses. Después, de a poquito, eso como que se fue aflojando”[34]. En ese proceso de difusión inicial, apelaron principalmente a los medios de comunicación no solo para que su caso se conociera, sino también para prevenir que las situaciones de abuso sexual se continuaran dando con otrxs niñxs: “Para prevenir el abuso sexual aprendamos a escuchar”, dicen las remeras que usan los papás y las mamás de la organización. La apelación a los medios de comunicación también fue realizada en función de que sus reclamos fueran escuchados y para acelerar los tiempos judiciales:

Organizarnos para contactarnos con gente de Neuquén que pudiera estar al tanto, salir en las radios de Neuquén, por ahí poder salir en las radios locales […] que eso sí ya descontábamos porque ahí si estaban permanentemente desde la fiscalía hablando con nosotros y en Santa Rosa […] que se conociera nuestro caso en Santa Rosa también[35].

Al mismo tiempo, en distintos momentos, pero con los mismos objetivos, las familias han realizado denuncias a través de las redes sociales respecto al abandono del Estado provincial hacia sus hijxs[36]; han organizado escraches[37] en relación con lxs acusadxs poniendo carteles en lugares públicos, publicando sus fotos a través de carteles en distintos lugares de la provincia y en las redes sociales, o poniendo dichas fotos en sus propios autos desde la idea de que, “si no hay justicia, hay escrache”[38]. También han dado aviso a conocidxs de diferentes localidades de la provincia “donde ellos podían andar”[39] para que estén atentxs, ya que lxs acusadxs no solo han estado libres, sino que han seguido trabajando en el ámbito educativo[40]. ¿Qué se puede hacer? “Cuidarnos entre todos” y “no permitir que se acerquen a ningún niño”[41].

Articuladores simbólicos de la movilización social: escuchar a las infancias para visibilizar realidades silenciadas

En esta experiencia, las numerosas acciones desarrolladas dan cuenta de su insistencia en que las infancias deben ser escuchadas y creídas en sus haceres y decires, a la vez que deben ser protegidas de todo tipo de violencia. Al mismo tiempo, sostienen que esta escucha, confianza y protección debe ser ejercida no solo por las familias de lxs niñxs, sino también por la comunidad y el Poder Judicial.

Desde estos sentidos, en repetidas oportunidades, lxs integrantes de esta organización han utilizado palabras tales como “pequeños valientes”, “héroes”, “pequeños gigantes”, etc., dando cuenta de lo inmenso que ha sido lo que han podido generar estxs pequeñxs al relatar lo vivenciado y romper el silencio:

Como padres y madres, nuestra única verdad es, fue y será la voz de nuestros hijos. Nuestros niños y niñas de tan solo 4 años se convirtieron de la noche a la mañana en pequeños valientes, porque, a pesar de todo el miedo que estos perversos les inculcaron, encontraron la manera de decirnos la verdad[42].

En este marco, algunos de los mensajes que articulan las acciones realizadas por esta organización en torno, por ejemplo, al 19 de noviembre Día Mundial de la Prevención del Abuso contra los Niños, insisten en la importancia de haber creído a sus hijxs –“Yo les creo”– y en la necesidad de convocar a toda la comunidad a escuchar e involucrarse en la prevención del abuso sexual contra niñxs: “No mires para otro lado”[43], “Para prevenir el abuso sexual, aprendamos a escuchar”, etc. Así, estos padres y madres no solo creen a sus hijxs y reclaman justicia para ellxs, sino que enfatizan la centralidad de la escucha hacia los chicxs, la urgencia de creer en ellxs, sobre todo si hablan de este tipo de situaciones, y lo imperioso de no ser indiferente a sus palabras: “Hoy no tendría que estar caminando libre, está en peligro la sociedad con un abusador en la calle”[44].

En concordancia a lo descrito anteriormente, numerosos carteles, folletos y remeras se difundieron con mensajes tales como “Con los chicos no”, “Justicia por los chicos de 25 de Mayo”, “No tengo fuerzas para rendirme” y “Tolerancia cero para el abuso infantil”[45], etc., y el nombre mismo de las cuentas que utilizan en las redes sociales –“Con los chicos no” y “Justicia por nuestros hijos”[46]– dan cuenta de los sentidos de denuncia y del pedido de justicia para sus hijxs que articulan su lucha: “Nosotros como papás queremos que las personas que estén condenadas por abuso estén detenidas, estén tras las rejas, no pueden caminar entre los niños”[47].

Transformaciones de la acción colectiva en tiempos de pandemia

Durante el tiempo de pandemia y ASPO, lejos de haber cesado su actividad, los PA-JIN n.° 12 reactivaron sus objetivos de lucha renovando y multiplicado sus repertorios de acción adecuándolos a los formatos virtuales que hoy son posibles (conversatorios, vivos, videos, textos en las redes, fotos, reuniones virtuales, etc.), mediante, sobre todo, el uso de las redes sociales.

Una de las acciones más significativas en este tiempo de pandemia y ASPO ha sido el recordatorio realizado al cumplirse los cinco años de la primera de las 37 denuncias por abuso sexual infantil efectuadas en relación con sus hijxs. Este recordatorio se vehiculizó a través de las redes sociales y tuvo como lema principal “5 años sin justicia. Que la valentía de los niños no haya sido en vano”, el cual se publicó junto a un video que resumía lo vivido por las familias durante estos cinco años (el dolor sufrido, las marchas multitudinarias, las campañas de información y denuncia, los escraches públicos a lxs docentes acusadxs, el proceso judicial y la pelea por obtener justicia para sus hijxs, etc.) y la lucha por ellxs sostenida durante todo este tiempo (para que sus hijxs recibieran la atención psicológica que necesitaban, para que lxs acusadxs no volvieran a dar clases en las escuelas, para obtener justicia, etc.).

Asimismo, para ese día, invitaron a todas las personas a que cambiaran su perfil en el Facebook incluyendo una imagen con este mensaje: “5 años sin justicia. Que la valentía de los niños no haya sido en vano”. “Veinticuatro horas en todas las redes sociales y grupos para que nuestro reclamo de Justicia llegue a todos y juntos logremos la sentencia condenatoria que esperamos hace cinco años”[48].

Otro momento central en este tiempo, como ya se mencionó anteriormente, ha sido la movilización que las familias organizaron durante el mes de septiembre en las semanas previas a la lectura de la nueva sentencia a lxs acusadxs por parte del Tribunal de Impugnación Penal de la Provincia de La Pampa. En ese tiempo, los padres y las madres organizaron y difundieron a través del Facebook “Justicia por nuestros hijos” una marcha virtual con videos que daban cuenta de sus cinco años de luchas, mostrando el apoyo y el pedido de justicia de personas de distintos lugares del país; colocaron carteles en el pueblo que decían “En esta provincia 37 niños esperan justicia” o “Ya lo conté, ahora pido que me crean”[49], y convocaron a una marcha en auto y a un bocinazo[50]: “Nuestros niños ya lo contaron, ahora depende de la justicia que su valentía no sea en vano”[51]. El objetivo fue seguir luchando para que se condene a todxs lxs responsables de lo sucedido: “Esto no termina acá, todavía nos queda un camino por recorrer y estamos más fuertes y más unidos que nunca”[52].

Emocionalidades y afectividades que habitan la experiencia

La manera en que cada unx de los papás y de las mamás ha ido atravesando la situación vivida por sus hijxs y los distintos momentos de lucha como organización ha sido diferente y ha dependido, al menos en parte, de cómo es cada unx y cómo se han ido sucediendo ciertos hechos: “Estaba la que tiraba piña, la que lloraba, la que gritaba y la que estaba en silencio… Me parece que tiene que ver un poco cómo cada uno va procesando, lo que le va pasando”[53].

Inicialmente, estas familias atravesaron también muchas dudas y cuestionamientos hacia su propio rol de madres y padres de estxs niñxs: “¿Cómo no nos dimos cuenta? ¿Cómo no vimos esto? ¿Cómo no vimos lo otro? ¿Cómo no nos caímos un día a media mañana…? Esas cosas que uno como papá se va reprochando”[54]. Una mezcla de culpa y angustia: “Sentimiento de culpa primero, decir ‘¿Cómo no me di cuenta?’, y después de mucha angustia”[55].

Estrechamente vinculado a lo anterior, el impacto emocional y afectivo en lxs niñxs es casi indescriptible por lo difícil y doloroso que ha resultado y aún resulta:

Hubieron nenes que fueron, que realmente tuvieron situaciones muy terribles, muy tristes que obviamente eso va a quedar marcado de por vida. Hay nenes que hasta el día de hoy tienen… se hacen caca y pis encima. Hay un nene que estuvo un año para volver a la escuela. Estuvo un año con una maestra que iba a la casa porque no quería volver a la escuela […]. Hay papás que hasta el día de hoy tienen a sus hijos que no pueden dormir, que lloran, que un montón de cosas[56].

En ese marco, no solo los hechos denunciados afectaron profundamente a lxs niñxs, sino también todo el proceso judicial, que, hasta hoy, cinco años después, sigue en marcha:

Es muy difícil luego de eso tener que peregrinar un proceso judicial donde una personita debe, con su corta edad, demostrarles a jueces, fiscales, abogados que sus maestras los entregaban para que sean abusados. Ellos, con sus pocas palabras, sus miedos, sus temores hablaron, y contaron con detalles lo que sus maestras y el grupo que las acompañaban les hacían. Esa es nuestra única lucha, que su voz sea escuchada[57].

[Hoy] todavía hay nenes con tratamiento psicológico y psiquiátrico, algunos no pueden salir a la calle[58].

En todo ese difícil contexto, el acompañamiento y sostén entre las familias fue fundamental:

Entonces tuvimos que nosotros también ahí contener, tener a esos papás que se acababan de enterar, que no solamente había sido un abuso simple, sino que los nenes habían tenido un abuso más complejo donde tenían lesiones físicas, entonces tuvimos que hacer una contención nosotros solitos como papas[59].

Asimismo, el dolor y resentimiento también emergen: “Papás que, imaginate, querían salir a destruir el mundo y estaban destruidos por dentro”[60]. Además surgía mucha bronca e impotencia ante una Justicia injusta:

Hoy por hoy están en libertad porque se cumplieron esos dos años ya. Están viviendo en Santa Rosa, trabajan en educación. No frente a niños, pero sí en educación, en el sistema educativo. El principal acusado viene a Catriel, se maneja impunemente, anda por las calles de Catriel. Nosotros de Catriel estamos a 35 km, la mayoría viajamos permanentemente a Catriel. Así que hay papás que ya se lo han cruzado. Y esto genera mucha, mucha, pero mucha impotencia. Mucha impotencia porque, si vos hacés algo, a lo mejor vas preso por una acción delictiva que cometés en la calle. Y no podemos hacer nada, tenemos que esperar que la Justicia resuelva[61].

Nos da mucha impotencia que, teniendo estas personas con condenas por abuso infantil, caminen libremente por la calle, estén cerca de otros niños[62].

Otras vivencias tuvieron que ver con la desesperación por que la sociedad y la Justicia creyeran en el relato de sus hijxs y por que estxs recibieran la atención psicológica que necesitaban:

Eran tan chiquitos los nenes también y que había sido en un jardín de infantes. Y que habían sido tantos niños participando de una misma situación. Vos querés salir a decirle a todo el mundo que es verdad, porque ¿cómo no me vas a creer? ¿Cómo voy a inventar una cosa así?[63].

No obstante, pese a lo difíciles que eran estas vivencias, muchas familias pudieron transformar estos sentimientos y emociones de dolor, bronca, angustia e impotencia en una acción colectiva de muchísima fuerza: “A mí me sirvió mucho esto de canalizarlo, de ponerme a laburar y decir ‘Vamos con un objetivo’” [64]. De ese modo, estas madres y padres emprendieron iniciativas nunca antes imaginadas por ellxs, guiadxs siempre por el amor y la búsqueda de protección hacia sus hijxs:

A mí haceme lo que quieras, pero no te metas con mi hijo, ¿me entendés? Eso también nos pasaba, a las mujeres cuando somos mamás, te puedo asegurar que yo he dicho/hecho en estos cuatros años cosas que en mi vida me hubiese imaginado… Salir en una nota, hablar en la radio, estar al frente de una marcha, agarrar un megáfono, ¿me entendés? Y salir a hablar… Entonces te sale un león que tenés adentro que ni siguiera sabías que lo tenías. Por los hijos uno saca fuerza de donde no tiene[65].

Finalmente, cabe destacar que también hubo mucho “desgaste emocional y físico”[66] por todas las situaciones atravesadas y las acciones realizadas. La sensación de tener “el cuerpo cansado y el alma avasallada”[67] por todo lo vivido y por haber tenido que “soportar todo tipo de calumnias que intentaron hacernos perder el eje”[68]. Sin embargo, los padres y las madres dicen que ellxs se mantuvieron “unidos y sacando fuerzas de la mirada de sus hijos”[69]: “Siempre tuvimos nuestra mirada puesta en nuestros hijos, que son los únicos que nos dan fuerza para seguir”[70].

Incidencias sociales e impactos en las políticas públicas

Todas las acciones realizadas a nivel de las redes sociales, los comunicados a los medios de prensa locales, los carteles puestos en el pueblo, los eslóganes de las remeras que lxs identificaban, etc., y que ayudaban a difundir no solo su causa, sino toda la temática del abuso sexual contra las infancias, han tenido una fuerte incidencia simbólica a nivel social respecto a la instalación de esta temática.

En este doloroso contexto, se comenzó a hablar de la problemática del abuso sexual contra niñxs en distintos ámbitos del pueblo: “Un tema que se empezó a tratar en 25 de Mayo, inclusive los talleres que se organizaron a nivel del secundario, el tema del abuso. Se empezó a trabajar muchísimo más”[71]:

Nosotros pedimos muchísimas veces a la provincia que viniera a dar cursos, talleres a las escuelas. Y surgieron casos en el secundario también de adolescentes que pudieron contar […]. Normalmente son episodios que habían surgido en la niñez y que los pudieron trabajar a través de estos talleres [72].

Otro impacto de toda esta situación y del proceso organizativo de las familias ha sido la influencia en la creación de un protocolo de intervención ante situaciones de abuso sexual contra niñxs y adolescentes generado por el Consejo Provincial de la Niñez y Adolescencia de la Provincia de La Pampa en el año 2017[73]. En el prólogo de dicho protocolo, se explicita que

la provincia por esa época se conmocionó por varias denuncias de abuso, lo cual exigió el accionar de los actores institucionales, denotando la necesidad de contar con un instrumento provincial que sirviera de guía a los efectos de la protección de NNyA[74].

De igual modo, el hecho de que salieran a la luz situaciones de abusos sexuales contra estxs niñxs también hizo que otras personas pudieran resignificar y expresar situaciones similares vividas en su propia infancia: “Yo fui abusada a los cinco”, “Yo fui abusada a los siete”, “Yo fui abusada a los nueve”[75]. Como si el relato de lxs niñxs hubiera abierto la posibilidad de visibilizar, relatar y denunciar otras situaciones de abuso creando solidaridad con la lucha de los padres y las madres: “Ustedes no bajen los brazos, ustedes vayan y sigan, y sigan hasta el final […] yo lo mío no lo pude resolver o a mí no me creyeron a lo mejor, no pude hacer nada, pero ustedes sigan”[76]. Además, desde la misma organización, se alentaba a quienes hubieran vivido este tipo de situaciones a denunciarlas y se informaba que, aunque hubieran pasado muchos años, con la actual legislación, el delito no prescribía.

Así, PA-JIN 12 no solo visibilizó lo que les ocurrió a sus hijxs y reclamó justicia para ellxs y para todxs –“Creo que la valentía que tuvieron ellos de hace 5 años y medio atrás es para todos, para toda la comunidad de 25 de Mayo por quienes estamos luchando”[77]–, sino que además enfatizó que el abuso sexual contra niñxs es una realidad muy dolorosa que lamentablemente existe en nuestra sociedad. Asimismo expresó la necesidad de fortalecer las acciones que contribuyeran a su prevención, tales como, por ejemplo, la implementación real de la Ley de Educación Sexual Integral en el ámbito escolar.

Reflexiones finales

Los PA-JIN n.° 12 han transitado cinco largos y dolorosos años exigiendo justicia para sus hijxs. En dicho recorrido, han realizado diversas acciones y recreado intervenciones que permitieron que no cayeran en el olvido ni en la impunidad las acciones cometidas por lxs imputadxs. Cabe destacar que, si bien la lucha de las familias fue profundamente afectada por el contexto de pandemia de COVID-19, la virtualidad que dicho contexto nos impuso a todxs permitió a estxs papás y mamás llegar a personas de distintos lugares del país, quienes acompañaron y participaron fortaleciendo el proceso de movilización social.

Así, esta experiencia comunitaria corporizada en madres, padres y familiares de niñxs busca garantizar los derechos de lxs niñxs a través de la escucha, reivindicar lo expresado y relatado por ellxs, y defender como bandera los saberes de dichxs niñxs. A su vez, quienes participan de esta organización sostienen que, a partir de la valentía que tuvieron lxs niñxs al contar lo sucedido, se evitaron otras víctimas. De este modo, resaltan el fin colectivo de la lucha no solo para quienes están involucrados en la causa, sino también para toda la comunidad.


  1. “La Pampa: dos detenidos acusados de abuso a siete nenes de un jardín de infantes”. Clarín, 22-05-2015.
  2. Usamos esta expresión siguiendo la propuesta de Eva Giberti, quien sostiene que no debemos hablar de “abuso sexual infantil”, sino de “abuso sexual contra niños, niñas y adolescentes”. Conferencia Fundación Sociedades complejas dictada el 17-10-2020.
  3. “La Pampa: dos detenidos acusados de abuso a siete nenes de un jardín de infantes”. Clarín, 22-05-2015.
  4. R, mamá referente PA-JIN12. Conversación, 08-05-2019.
  5. R, ídem.
  6. FB R, mamá referente PA-JIN12. Publicado: 13-09-2015. Consultado: 10-02-2019.
  7. R, mamá referente PA-JIN12. Conversación telefónica, 03-11-2018.
  8. R, mamá referente PA-JIN12. Conversación, 08-05-2019.
  9. R, ídem.
  10. R, referente de la organización PA-JIN n.° 12. Conversación, 08-05-2019.
  11. R, ídem.
  12. “Causa por abusos en el jardín”. Diario Río Negro, 22-05-2015.
  13. R, referente de la organización PA-JIN n.° 12. Conversación, 08-05-2019.
  14. R, ídem.
  15. “Abusos en el jardín. Multitudinario bocinazo por las calles de 25 de mayo”. Video recuperado de FB Radio génesis 25. Disponible en fb.watch/3Z1X8k-BNB. Fecha: 30-09-2020.
  16. Ídem.
  17. R, mamá referente PA-JIN12. Conversación, 08-05-2019.
  18. “Nuestros hijos estaban haciendo el jardín, sala de 4, en un organismo que no era para los jardines, era para una escuela especial donde funcionaba la coordinación, el jardín de infantes y la escuela especial. Todo eso en un mismo edificio sin directivos, preceptores, secretarios de jardín. O sea, iban los nenes con las maestras nada más a dos salas. Esas salas estaban contiguas a la sala de coordinación donde trabajaba el principal acusado. Eso está pegadita a la sala del jardín. Y total impunidad en cuanto a controles. No había ningún directivo de los jardines. Entonces, si esto se hubiese… si desde educación se hubiera organizado de otra manera, con un director permanente y alguien que estuviera observando permanentemente el trabajo que hacían las docentes, nosotros estamos seguros que esto no hubiera ocurrido”. R, mamá referente PA-JIN12. Conversación, 08-05-2019.
  19. Nota de voz de niño de uno de los videos producidos en el contexto de la marcha virtual de septiembre de 2020.
  20. R, mamá referente PA-JIN12. Conversación, 08-05-2019.
  21. M, mamá PA-JIN12. Conversación 19-05-2020.
  22. “Abusos en un jardín: apartaron a la directora y la docente”. Diario Río Negro, 22-05-2015.
  23. “Causas por abusos en el jardín”. Diario Río Negro, 22-05-2015.
  24. R, mamá referente PA-JIN12. Conversación, 08-05-2019.
  25. Otras consignas en el mismo sentido han sido las siguientes: “Porque creemos en ellos, ayer hoy y siempre”, “Porque los niños no mienten cuando relatan los hechos con sus palabras”.
  26. Invitación a la marcha que se realizó el día 19-12-2015. FB R, mamá referente PA-JIN12, 12-12-2015.
  27. R, mamá referente PA-JIN12. Conversación, 08-05-2019.
  28. R, mamá referente PA-JIN12. Conversación, 08-05-2019.
  29. R, ídem.
  30. R, ídem.
  31. Esta es la denominación que usan habitualmente las familias de PA-JIN12 para referirse a la situación de sus hijxs y a toda la presentación judicial que han hecho para reclamar justicia.
  32. R, ídem.
  33. FB R, mamá referente PA-JIN12, 11-09-2015.
  34. R, ídem.
  35. R, mamá referente PA-JIN12. Conversación telefónica, 03-11-2018.
  36. “¡¡¡Qué injusto que los niños que sufrieron tanto daño en un jardín de infante público estén tan abandonados por el gobierno cuando ellos se tendrían que hacer cargo de todo el daño que pasaron!!! En cambio, los dejaron abandonados”. FB ML, referente PA-JIN12.
  37. Según Bonavitta, Presman y Camacho Becerra (2019), “En Argentina, la práctica del escrache tuvo mayor visibilidad en los años posteriores a la dictadura militar, en la década de 1970, pero recientemente se convirtió en una herramienta que las feministas emplean con ahínco como acción positiva de resistencia. En Latinoamérica el escrache es una práctica conocida y utilizada, basada en la acción directa de colectivos organizados ante la falta de acción de otras instituciones. Puntualmente, en Argentina la agrupación de derechos humanos HIJOS (acrónimo de Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio) popularizó dicha práctica bajo la consigna “si no hay justicia, hay escrache”, para visibilizar a los represores de la dictadura cívico militar que aún estaban libres ante la impunidad del poder político y judicial tras las leyes de indulto a los genocidas.
    Los escraches surgen frente a la ineficacia de la policía y otras instituciones para resolver las múltiples violencias de género, acosos y hostigamientos que vivencian las mujeres y las personas LGTTBQI. “Como respuesta a la situación que se ha tornado cotidiana, las mujeres debemos decidir cuidarnos y protegernos a nosotras mismas. Crear nuestras propias estrategias de defensa y de ser posible, acompañarnos” (Sánchez Kuri, 2016).
  38. FB R, mamá referente PA-JIN12, 12-09-2015.
  39. MA, mamá PA-JIN12. Conversación, 05-05-2020.
  40. MA, mamá de la organización PA-JIN n.° 12. FB, 23-04-2018.
  41. MA, mamá de la organización PA-JIN n.° 12. FB, 23-04-2018.
  42. FB R, mamá referente PA-JIN12, 13-09-2015.
  43. FB R, mamá referente PA-JIN12, 15-11-2015.
  44. Palabras de una mama de PA-JIN12 en video “Ahora causa de abuso en el jardín”. Recuperado del FB Radio Génesis, 30-09-2020.
  45. R, mamá referente PA-JIN 12. Conversación, 08-05-2019.
  46. Ver bit.ly/3Hs6tzZ.
  47. Palabras de una mamá de PA-JIN12 en video “Ahora causa de abuso en el jardín”. Recuperado del FB Radio Génesis, 30-09-2020.
  48. FB R, mamá referente PA-JIN12, 19-05-2020.
  49. “A pocos días de conocerse la nueva sentencia a los docentes acusados, los padres de los niños colocaron carteles en 25 de Mayo, para visibilizar la causa”. FB Radio Génesis, 29-09-2020.
  50. “Masivo bocinazo de padres autoconvocados y vecinos en reclamo de justicia por la causa de abusos en el jardín n.° 12”. FB Radio Génesis, 29-09-2020.
  51. “Los padres autoconvocados invitan a un bocinazo este martes 29 de septiembre a las 18 hs”. FB Radio Génesis, 27-09-2020.
  52. Palabras de mamá PA-JIN12. “Ahora causa de abuso en el jardín…”.
  53. R, mamá referente PA-JIN12. Conversación, 08-05-2019.
  54. Ídem.
  55. Ídem.
  56. Ídem.
  57. FB R, mamá referente PA-JIN12, 13-09-2015.
  58. R, referente PA-JIN12. FB Radio Génesis, 04-12-2019.
  59. R, mamá referente PA-JIN12. Conversación, 08-05-2019.
  60. Ídem.
  61. Ídem.
  62. R, mamá referente PA-JIN12. FB Radio Génesis,04-12-2019.
  63. R, mamá referente PA-JIN12. Conversación, 08-05-2019.
  64. Ídem.
  65. M, mamá PA-JIN12. Conversación, 05-05-2020.
  66. R, mamá referente PA-JIN12. Conversación, 08-05-2019.
  67. FB R, mamá referente PA-JIN12, 10-02-2019.
  68. FB R, mamá referente PA-JIN12,13-09-2015.
  69. Ídem.
  70. Palabras de una PA-JIN12. “Ahora causa de abuso en el jardín”. Video recuperado de FB Radio Génesis 25, 30-09-2020.
  71. R, mamá referente PA-JIN12. Conversación, 08-05-2019.
  72. Ídem.
  73. No obstante, algunxs referentes de la organización lo que relatan es que, anteriormente a los hechos sucedidos con sus hijxs, había un protocolo en educación para situaciones de abuso sexual contra las infancias, pero que se desconocía, y que dicho protocolo se reformuló ante los dolorosos hechos acontecidos.
  74. Protocolo para la Intervención en Situaciones de Abuso Sexual contra Niños, Niñas y Adolescentes. Consejo Provincial de la Niñez y Adolescencia. Provincia de La Pampa. Abril, 2017.
  75. Ídem.
  76. Ídem.
  77. Palabras de una mamá PA-JIN12. “Ahora: causa abusos en el jardín…”.


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