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4 Ciclo virtuoso de la economía del este de Asia

Estudio de caso de las empresas japonesas en la República de Corea

Maximiliano Mainardi

Introducción

El desarrollo económico de la región del este de Asia luego de la Segunda Guerra Mundial sorprendió al mundo. Liderado por Japón, el proceso económico fue descrito acertadamente por Kaname Akamatsu con la teoría de los gansos voladores o flying geese (FG). Esta teoría explica cómo el liderazgo de Tokio en el proceso de industrialización y desarrollo económico se dio por la relación que estableció con sus pares en la región. Uno de los objetos centrales de esta vinculación fue la inversión extranjera directa (IED) y la internacionalización de las empresas.

El objetivo general de este estudio es explicar el éxito de la internacionalización de las multinacionales asiáticas en el desarrollo económico de la región, partiendo del caso de las empresas japonesas en el desarrollo de la industria electrónica en Corea. Y el punto de partida es el siguiente interrogante: ¿la teoría de la internacionalización de la producción es útil para comprender el caso de las empresas del este de Asia?

En este esquema general de FG, Corea del Sur como caso de estudio permite comprender cómo funcionó de manera global la teoría de Akamatsu. Además de las políticas estatales, las empresas tuvieron un papel primordial en la orientación de la IED. Con mayor precisión, el objeto de estudio queda circunscrito a las empresas japonesas del sector de electrónica asentadas en Corea del Sur y se delimita el estudio al periodo 1969-1980. Gran parte del éxito del esquema de los FG radica en el concepto de ciclo virtuoso, que considera que una economía exitosa con crecimiento principalmente basado en la exportación también verifica crecimiento por inversión (Shinohara,1982 y Castley, 1998).

La teoría de los gansos voladores y el contexto regional

Corea fue colonia de Japón desde 1911 hasta 1945 y desde la creación del Estado de Corea del Sur en 1948 hasta mediados de los años sesenta no hubo relaciones diplomáticas debido a los resentimientos de la época colonial. ¿Qué motivó el acercamiento entre Seúl y Tokio? Ciertamente, un universo de causas aflora rápidamente. En contexto de Guerra Fría emerge una triangulación entre Estados Unidos, Corea del Sur y Japón. La necesidad de contener al comunismo y la lógica de Guerra Fría, hizo que ambos países tuvieran un nexo: Washington. Pero, además, a medida que Japón volvía a industrializarse y se convertía en uno de los países que más invertía en el exterior, comenzaba a ser un socio importante para Seúl que no solo debía lidiar con la tensión geopolítica con su hermano del Norte sino también con el desafío de impulsar un modelo económico que fomentara el desarrollo de la nación. La presión norteamericana para que Seúl establezca relaciones con Tokio finalmente tuvo efecto en 1965, momento en que se firmó el tratado de normalización de relaciones diplomáticas.[1]

La puja entre los Estados asiáticos por las inversiones extranjeras había llevado a que proliferen las Zonas de Libre Comercio (ZLC) en pos de promover esquemas de industrialización orientados al fomento de las exportaciones. Así, las ZLC se convirtieron en un importante atractivo para la inversión extranjera porque ofrecían un paquete de beneficios a las empresas que buscaban radicarse en ellas, tanto arancelarias como para la importación de materia prima, como así también flexibilidad en los contratos laborales y en impuestos inmobiliarios. Algunas de las ZLC más importantes, según Warr (1989), fueron:

1. Indonesia: The Jakarta Export Processing Zone.

2. Corea del Sur: The Masan Free Export Zone.

3. Malasia: The Penang Free Trade Zone.

4. Filipinas: The Bataan Export Processing Zone.

Warr sostiene que, entre 1970 y 1980, alrededor de 35 ZLC fueron conformadas y que representaron un empleo total de al menos 250.000 personas.

Como se explicó ut supra, uno de los motivos de la normalización de las relaciones entre Corea del Sur y Japón fue el interés del gobierno de Park en atraer inversiones. Entre los objetivos principales del gobierno surcoreano se encontraba la promoción de las exportaciones, la atracción de inversiones en industrias de alto valor agregado e intensivas en mano de obra y también lograr la mejora de la capacidad tecnológica de las empresas locales. En consecuencia, Seúl había establecido una ZLC en la ciudad de Masan (ver tabla 1). Su elección se debió a su cercanía al perímetro industrial de la ciudad portuaria de Pusan, a la cercanía de Masan con los puertos japoneses y a la disponibilidad de mano de obra en la región (Warr, 1984).

Tabla 1. Performance económica ZLC de Masan (1972-1982)

Fuente: Warr (1989:72).

La internacionalización de las empresas, sobre todo las japonesas, contribuyó al desarrollo teórico de Akamatsu. Sin lugar a dudas, el FG explica el modelo de desarrollo en Asia (Terry, 2002). El patrón de desarrollo industrial de los FG describe cómo evoluciona la economía de los países menos avanzados cuando entran en una relación económica internacional con los países avanzados (Akamatsu, 1962).

Figura 1. Esquema de la teoría de los gansos voladores

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Fuente: Unctad, 1996.

Esta teoría concibe que el desarrollo establece una división del trabajo regional desembocando en lo que llamamos redes de producción. Gráficamente, se representa como una formación de gansos alineados sucesivamente detrás de las naciones industriales en orden de sus diferentes etapas de crecimiento (ver figura 1) y de posición en la cadena de valor en un patrón de vuelo de ganso. El ganso líder en este patrón es Japón, en un segundo nivel se encuentran las naciones con economías recién industrializadas (Corea del Sur, Taiwán, Singapur y Hong Kong). Luego los países de la ASEAN y cerrando la formación China, Vietnam y Filipinas.

En definitiva, el modelo de FG fue posible en gran medida debido a la internacionalización de las empresas. Los estímulos ofrecidos por las nuevas ZLC atrajeron empresas japonesas en un momento donde estas se enfrentaban a una serie de dificultades en su mercado local. La transferencia de los procesos intensivos en mano de obra hacia los países aún no desarrollados de la región generó la emergencia de redes de producción. Debido a esto, los países como Corea del Sur y Singapur o territorios como Hong Kong y Taiwán emprendieron los primeros pasos hacia la industrialización.

Internacionalización, ciclo virtuoso y ZLC

En un análisis comparativo de la internacionalización de las multinacionales de Corea y China se puede concluir que es más factible que se produzca la internacionalización cuando estas se enfrentan con desventajas competitivas internas (Xiaohua Yang et al., 2009). Estas desventajas pueden resultar de la ausencia o deficiencia de uno o más de los atributos del diamante de ventajas comparativas (Porter, 1998)[2] en su mercado interno (factores Push) más que por la atracción de ventajas en países extranjeros (factores Pull). No obstante, con esta afirmación discrepan algunas teorías que tienden a centrarse en el mercado de un país receptor y en las condiciones económicas que hacen que las empresas se internacionalicen con motivos de asset-seeking and opportunity-seeking (Luo & Tung, 2007 en Yang et al., 2009).

Castley (1998) fundamenta que gran parte del éxito en la industria electrónica de Corea se explica por el concepto de “ciclo virtuoso” que retoma de Shinohara (1982). Se considera que una economía exitosa que presenta crecimiento principalmente basado en la exportación también presenta crecimiento por inversión. El concepto de ciclo virtuoso se explica porque las exportaciones y la inversión se retroalimentan. Es decir, si una economía fuera sostenida solo por la exportación inevitablemente buscaría continuar aumentando su capacidad exportadora. Esto daría lugar a un auge de la inversión en el país reforzando así el poder competitivo de las industrias exportadoras. Por otro lado, un eventual auge de las inversiones conduciría a un aumento de las exportaciones, que a su vez, produciría otro incremento de la inversión en el país. Un auge en la inversión interna produciría un fuerte aumento en la importación de bienes de capital y esto constituye el último impulso en el proceso de retroalimentación entre la exportación y la inversión. En rigor, el crecimiento de una economía orientada a la inversión no puede ser asegurado a menos que haya un aumento en las importaciones de bienes de capital.

Si se sigue con el ciclo virtuoso de relación entre inversión-exportación y la teoría de los FG, se explicaría en gran parte el éxito de las empresas asiáticas y de la región en general mediante la teoría de la internacionalización. La convergencia de la región hacia los estándares de industrialización de los países desarrollados seguiría este proceso de relación entre la internacionalización de las empresas para instalarse en ZLC para exportar, el ciclo virtuoso y la teoría de los FG. Según la cual dicho ciclo se expande por la región mediante el líder: Japón. Concordando con Castley (1998), el caso de las empresas japonesas en la industria electrónica de Corea es un claro ejemplo que comprueba esta hipótesis.

Caso de empresas japonesas en Corea

En el Segundo Plan Quinquenal (1966-1971), el gobierno coreano de Park Chung-Hee buscó estimular la industria electrónica para que aumentara la producción. Sin embargo, no fue hasta 1969 que el gobierno promovió la electrónica como una industria de exportación estratégica a través de la Ley de Promoción de la Industria Electrónica, que fue inspirada en una ley japonesa.[3]

Concordando con Castley (1998), la selección de la electrónica como industria estratégica se basó en una serie de supuestos. En primer lugar, que explotaría la ventaja comparativa de Corea en mano de obra barata para los procesos de producción intensivos en mano de obra (como el montaje). Segundo, que generaría empleo. Tercero, estimularía el crecimiento de otros sectores de la economía mediante la compra de insumos locales. Cuarto, que permitiría la transferencia de tecnología extranjera. Quinto, que habría demanda suficiente, particularmente en los mercados de ultramar, donde la popularidad de los productos electrónicos ofrecía un fuerte potencial de crecimiento. Cabe destacar que el “Plan Electrónico” abarcó un periodo de ocho años 1969-76 y estableció una meta de US$ 400 millones en exportaciones (ver tabla 2), un objetivo que en realidad fue superado en más del 150% (Castley, 1998: 32-33).

Tabla 2. Crecimiento de la industria electrónica coreana (en millones de US$)

Fuente: Castley (1998: 29).

El principal estímulo a la industria electrónica en Corea provino de una fuente externa. Como demuestra Castley (1998), el boom de inversión de las empresas japonesas en Corea durante el Plan Electrónico de 1969-1976 se dio en gran medida por varios factores. Primero, por la búsqueda de las empresas japonesas de mano de obra barata y de una zona de exportación para ingresar en el mercado norteamericano. Segundo, por la proximidad geográfica que permitía aprovechar las ventajas en mano de obra barata sin perder el beneficio en gastos de traslado por distancia. Tercero, por la competencia con las empresas norteamericanas. Castley (1998) diferencia la inversión de las empresas de ambos países en Corea. Mientras las norteamericanas prefirieron instalar subsidiarias, las japonesas invirtieron en Joint-Ventures (JVS), lo que permitió la transferencia de tecnología (know-how) contribuyendo al proceso de FG en Corea del Sur y también en el este de Asia en general.

Castley continúa dando los motivos de la inversión extranjera directa (IED) de Japón en Corea con los factores Push y Pull. Dentro de los factores Push se encuentra la necesidad de las empresas japonesas de buscar otra base de producción y exportación para mantenerse competitivos en otros mercados como el europeo y el norteamericano. El otro motivo, fue la necesidad de “disfrazar” la producción cambiando el lugar de origen, de esta manera lograban saltearse muchas barreras arancelarias reduciendo el precio de sus productos en los mercados meta (Castley, 1998: 35). Entre los factores Pull se destacan la proximidad geográfica de Corea, la disponibilidad de mano de obra barata y las políticas del gobierno de Park durante el Segundo Plan Quinquenal para favorecer la inversión en industria electrónica. Castley destacó la intervención japonesa en la instalación de la ZLC de Masan en Corea.[4] La inversión de las empresas japonesas en Masan alcanzó el 62% del total de las exportaciones producidas (Castley, 1998: 36).

Para mediados de 1980, los chaebol comenzaron a declinar la dominación japonesa, a través de las JVS y los lazos con proveedores japoneses comenzaron a ganar en competitividad. Los mayores conglomerados coreanos siguieron dependiendo de la industria japonesa y norteamericana en componentes, tecnologías y capital, pero el estímulo inicial dado por los japoneses abrió las puertas a la industria coreana de seguir su propia estrategia de marketing y expansión trabajando de forma cercana con firmas japonesas a través de JVS y de proveedores (Castley, 1998: 37-38).

Un claro ejemplo es el progreso de la industria electrónica coreana en el ranking de exportación. Tal como nos muestra la tabla 3, la industria electrónica pasó de producir solo el 4% de las exportaciones en 1970 al 25% para 1988, lo que la ubicaba en el primer lugar del ranking. Otro detalle es el avance que produjo Corea del Sur en la cadena de valor, declinando en la exportación de industria liviana (textiles) a la exportación de industrias con mayor valor agregado como la electrónica.

Tabla 3. Ranking de la electrónica dentro de los sectores exportadores coreanos (cuota en % del total de exportaciones)

Fuente: Castley (1998: 29).

Conclusión

El proceso en el este de Asia y, por extensión en el Asia Pacífico, continúa a la par de este caso estudiado. El ciclo virtuoso de relación entre exportación, inversión e importación de bienes de capital continúa expandiéndose. A medida que más países se suman a los que llamamos países desarrollados, continúan un ciclo parecido: revaluación de sus respectivas monedas, mayor legislación laboral con su consecuencia en el aumento de costo de mano de obra y saturación por competencia en sus mercados locales.

De acuerdo con el diamante de las ventajas comparativas de Porter, el aumento en costes laborales dejaría de presentar en la economía local ciertas ventajas. La desaparición de estas ventajas favorecería la internacionalización de las empresas en otros países. Por costo de traslado, los países destino de estas inversiones serían los más cercanos, que además presenten ventajas en costes de mano de obra esparciendo el proceso del FG por la región.

En el caso de Corea, es posible distinguir muy claramente dos variantes de ese tipo de inversión:

… la que se efectúa de forma directa, que consiste en fabricar en el país a cuyo mercado se destina la producción, y la indirecta, en virtud de la cual la empresa invierte en un país o bien perteneciente a una unión aduanera de la que forman también parte los países-objetivo, o bien firmante de un tratado de librecambio con el país-objetivo o bien simplemente próximo a este (Savary y Chin, 1989, en Bustelo, 1991: 21).

El proceso continúa con los países de la ASEAN y luego China, Vietnam y Filipinas, que se ubican últimos en la estructura del FG. La internacionalización de las empresas no solo tiene su efecto en los países receptores de la inversión a través del ciclo virtuoso, sino que también a través de la conformación de redes de producción con proveedores en los demás países.

Bibliografía

Akamatsu, K. (1962). “A historical pattern of economic growth in developing countries”. Journal of Developing Economies, 1, 3-25.

Bustelo, P. (1991). “La expansión de las grandes empresas de Corea del Sur (Chaebol): un ejemplo de estrategia corporativa”. Cuadernos de Estudios Empresariales, 1, 13-23.

Castley, R. (1998). “The Korean Electronics Industry: The Japanese Role in its Growth”. Asia Pacific Business Review, 4:2, 29-47.

Porter, M. (1990). “The Competitive Advantage of Nations”. Harvard Bussines Review, 71-91.

Shinohara, M. (1982). Industrial Growth, Trade and Dynamic Patterns in the Japanese Economy. Tokyo: University of Tokyo Press.

Terry, E. (2002). “Flying Geese”, en Terry, E., How Asia Got Rich: Japan, China and the Asian Miracle (pp. 46-101). New York: M. E. Sharpe.

Warr, P. (1984). “Korea’s Masan Free Export Zone: Benefits and Costs”. Developing Economies, 22, 167-184.

Warr, P. (1989). “Export Processing Zones: The Economics of Enclave Manufactuning”. Research Observer, 4(1), 65-88.

Yang et al. (2009). “Internationalization of Chinese and Korean Firms”. Thunderbird International Business Review, Vol. 51, 1, 37-51. Obtenido de Wiley InterScience: www.interscience.wiley.com


  1. El tratado de normalización no estuvo exento de polémicas, los recelos de los coreanos debido a la memoria de la colonización japonesa precipitaron un sinfín de protestas que se volcaban a las calles a lo largo y ancho del país.
  2. Además de las cuatro condiciones del diamante –dotación de factores, demanda, industrias relacionadas y de soporte y estrategia, estructura y competencia de las empresas–, Porter (1998) sugiere que la actividad del gobierno a través de acciones como la imposición de regulaciones puede alterar las condiciones de demanda de una nación, alterar la rivalidad e incluso afectar la dotación de factores.
  3. Ley Japonesa de Medidas Temporales para la Promoción de la Industria Electrónica de 1957.
  4. La ZLC de Masan, según Castley, fue situada en la costa frente a Japón, al este de Corea, la cual aprovechó la ventaja de proximidad geográfica y fue planeada para la inversión japonesa.


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