Otras publicaciones:

9789871867691_frontcover

9789871867103_frontcover

Otras publicaciones:

Book cover

tapa5

6 Ascenso de la República de Corea y la República Popular Democrática de Corea

Lautaro Emanuel Pagaburu

Introducción

La dinastía Choson o Joseon, que perduró en el poder desde 1392 hasta 1910, fue la última casa gobernante de Corea. Choson adoptó una política aislacionista con el resto del mundo, con excepción de China y Japón. La relación que mantenía con China era la adopción de una política tributaria, donde Choson pagaba tributos diarios al “Imperio del Centro”. Con respecto a Japón, la relación fue mucho más estrecha y simétrica en términos de poder, porque compartían el rol en el sistema tributario chino, por lo menos hasta la Reforma Meiji. Choson se destacó por la adopción del neoconfucianismo como estilo de vida y filosofía, dejando al budismo casi por obsoleto en todo el territorio coreano como religión y también como modo de vida. Choson se sustentaba económicamente a base de una economía agraria, sin desarrollar sus industrias, pero en términos políticos la dinastía estuvo constantemente acosada por las invasiones japonesas y chinas entre los siglos XVI y XVII. Choson tuvo su primer contacto con Occidente entre 1593 y 1595, pero continuó asimismo su política de aislamiento. Eso cambió recién en 1880 cuando el rey Kojong implementó nuevas reformas para comenzar la apertura, lo que va a derivar en la firma del Tratado Comercial y de Amistad con Estados Unidos en mayo de 1882 (Yu, 2000).

A finales del siglo XIX, la dinastía Choson se vio liberada del sistema tributario gracias a la victoria japonesa de 1895 pero al mismo tiempo quedó presa de otra nueva hegemonía regional. En un primer momento, la dinastía obtuvo la independencia y pudo convertirse en un reino en 1897, sin embargo, este periodo iba a perdurar poco tiempo ya que para 1905 el reino quedó bajo un protectorado del Japón, quien ahora había vencido a Rusia también. Más tarde, en 1910, se convertiría en una colonia formal del imperio japonés.

Durante la administración japonesa se desarrolló simultáneamente la persecución de comunistas. Ya para septiembre de 1931 la península sufrió un cambio económico y social como consecuencia de la invasión japonesa a Manchuria. En el Norte de la península se establecieron una gran cantidad de industrias dedicadas a los químicos, electricidad y textiles. Esta situación creó una gran cantidad de puestos de trabajos para los coreanos. A pesar de esto, la población local seguía disgustada con la ocupación japonesa ya que los locales eran tratados como seres inferiores. De esto fue emergiendo un movimiento de resistencia contra los japoneses, pero hubo que esperar hasta la culminación de la Segunda Guerra Mundial para que se le presentara una nueva oportunidad de independencia al pueblo coreano.

La independencia

El 15 de agosto de 1945, el Imperio del Japón se rinde incondicionalmente y culmina así la Segunda Guerra Mundial. La península coreana se vio por fin libre de la ocupación japonesa. Pero aún no era libre. Su territorio estaba ocupado por tropas soviéticas al norte del paralelo 38º y al Sur por las fuerzas militares norteamericanas. Esa división entre las grandes potencias fue la génesis de la división de la nación. Poco después del fin de la guerra, se establecieron comités por toda la península con el objetivo de definir y coordinar objetivos entre los políticos y los ciudadanos, su creador fue Yo Um-hyong. Estos comités fueron vitales para que pudiera organizarse un gobierno provisional en agosto de 1945, denominado República Popular de Corea y estando a la cabeza de este Yo Um-hyong. Sin embargo, este gobierno solo duró hasta enero de 1946 porque fue desmantelado tras la llegada de John Reed Hodge, comandante de las fuerzas estadounidenses. No solo desmanteló el gobierno local sino también los comités que se habían expandido por todo el Sur. Estos fueron reemplazados por el “gobierno militar del Ejército de los Estados Unidos en Corea” (Armstrong, 2003: 73).

Esta acción fue impulsada desde la sospecha de ser un gobierno comunista o afín a la Unión Soviética. La política principal del gobierno militar era la contención del comunismo por todo el territorio. Inmediatamente, comenzó la persecución y eliminación de todos los simpatizantes y militantes comunistas en el territorio coreano. Para lograr este objetivo, las fuerzas estadounidenses entrenaron a una policía militar conocida como Constabulary (Kuzmarov, 2017). Además, se mantuvo a la policía coreana, que operaba desde los tiempos de la ocupación japonesa, lo cual se explicaba por el adoctrinamiento anticomunista recibido por Japón. Este proceso de depuración fue llevado a cabo de forma brutal y sanguinaria. Se produjo una ola masiva de asesinatos, violaciones y torturas por todo Corea del Sur. En la mayoría de las ocasiones ciudadanos inocentes eran acusados injustamente y eran brutalmente asesinados (Hee-Kyung, 2010).

Esta es una de las razones que causó una rebelión campesina en septiembre de 1946 aunque también hubo otras razones, como los altos impuestos y la praxis de la policía coreana. El objetivo principal de la revuelta era reinstaurar los comités, la rebelión comenzó en Busan y se propagó por todas las provincias del Sur. El gobierno militar respondió declarando ley marcial y enviando a la Constabulary para reprimir a los rebeldes. El movimiento rebelde fue sofocado exitosamente, empero quedó claro el descontento que la población respecto del gobierno militar. En cambio, en el norte la Unión Soviética decidió mantener los comités y la estructura del gobierno local en pos de poder influenciar estas instituciones y garantizar la orientación política de estos.

La división y ruptura

En 1945, en la Conferencia de Moscú, se acordó la creación de una comisión conjunta de los Estados Unidos y la Unión Soviética para ocuparse de la cuestión coreana. El objetivo de esta comisión era la unificación de Corea y el establecimiento de un nuevo gobierno nacional. Se entablaron conversaciones, pero nunca se pudo acordar en la conformación de un nuevo gobierno para la península. Esto causó el fracaso de la comisión y Estados Unidos llevó la cuestión coreana a las Naciones Unidas en 1947. La Unión Soviética protestó contra esta iniciativa, argumentando que iba en contra lo acordado en la Conferencia de Moscú. A pesar de las protestas, Naciones Unidas estableció una comisión temporal en Corea con el objetivo de promover las elecciones en el sur de la península. Finalmente, las elecciones fueron realizadas el 10 de mayo de 1948 y su resultado generó la creación de la República de Corea. La elección fue ganada por Syngman Rhee, quien poseía conexiones con la Casa Blanca.

Pero las elecciones no fueron bien recibidas en la sociedad coreana, esto provocó la creación de grupos antigubernamentales y precipitó el levantamiento en la isla de Cheju, el 3 de abril de 1948. A esto se sumó un levantamiento de uno de los sectores del ejército, opositor al gobierno de Syngman Rhee, en lo que se conoció como el “incidente de Yeosun” de 19 de octubre de 1948. Y el nuevo gobierno respondió estableciendo cuarteles generales y facultando a los comandantes de estos para proclamar la ley marcial si fuera necesario. Así, el ejército y la policía fueron los instrumentos para suprimir las rebeliones. La supresión del movimiento rebelde en Yeosun fue llevado a cabo exitosamente, pero los cuarteles se mantendrían activos mucho tiempo después de la supresión de las rebeliones. Durante el incidente de Yeosun, se produjo una ola de asesinatos, llevadas a cabo por la policía y el ejército, en Gurye y Jeollanam-do. Estos asesinatos perdurarían hasta después del incidente de Yeosun, cuando las tropas rebeldes se retirarían hacia la montaña Jiri (Hee-Kyung, 2010).

El ejército coreano emprendería su persecución, realizando interrogatorios, arrestos, torturas y hasta la ejecución de los habitantes de Hamyang y Gyeongsangnam-do. Las víctimas eran seleccionadas por la sospecha de colaborar o participar con las guerrillas y rebeldes, además eran objetivo de interrogatorio si poseían un amigo o familiar que participara activamente con los rebeldes. Si bien tiene asidero que algunos aldeanos colaboraban con los rebeldes, en la mayoría de los casos se les hacía imposible resistirse a las guerrillas; es decir, era una colaboración forzada (Hee-Kyung, 2010). Así, los aldeanos eran víctimas tanto del gobierno como de los rebeldes. Esto se debía a que, la mayoría de las veces, los rebeldes iban a las aldeas a robar las provisiones de los habitantes, quienes no podían defenderse ya que los rebeldes poseían armas de fuego. A continuación de esto, la policía y el ejército iban a la aldea a castigar a los habitantes por haber colaborado con las guerrillas. Todos los arrestos y ejecuciones llevadas adelante por el ejército y la policía fueron realizados bajo el paraguas de la ley marcial. No obstante, la legalidad del estatuto era cuestionable ya que fue proclamada durante ausencia de una apropiada legislación. Además, la Asamblea Nacional discutió su legalidad ya que argumentaban que la ley marcial debía ser aprobada por ella para ser efectiva. También reprochaban las actitudes de los comandantes locales, argumentando que sus medidas no estaban contempladas dentro de la Constitución. El ministro de justicia, Gweon Seungryeol, declaró que estas ejecuciones a civiles sin juicio previo dañaban el honor de las leyes. James Hausman, declaró que estas situaciones perjudicaban la visión de la población hacia el gobierno coreano y los Estados Unidos, señalándolos casi tan malvados como el enemigo (Hee-Kyung, 2010).

Mientras tanto, la República Popular Democrática de Corea se fundó en junio de 1948, siendo liderada por Kim II-sung. Kim ostentaba el apoyo de la Unión Soviética gracias a que había sido un oficial de alto rango en el ejército rojo durante la Segunda Guerra Mundial. Va a haber un importante intercambio cultural entre la Unión Soviética y Corea del Norte entre 1948 y 1950. Desde la educación, los textos del periodo colonial japonés van a ser reemplazados con lecturas de impronta soviética. También, se va a instaurar escuelas primarias y secundarias de libre acceso para todos los ciudadanos con el objetivo de eliminar el analfabetismo en la población. En el entorno universitario, se va a hacer entrega de becas para subsidiar los estudios de los distintos individuos. Sin embargo, la educación va a ser profundamente politizada, provocando una protesta de estudiantes en la ciudad de Sinuiju en diciembre de 1945, que va a ser reprimida por las fuerzas de seguridad soviética y locales. Las autoridades soviéticas y coreanas van a impulsar la industria nacional del cine, ya que era un medio de comunicación importante que canalizaba la propaganda de los dos regímenes (Armstrong, 2003).

La guerra

Durante la Primera República Coreana (1948-1960), Rhee deseaba unificar la península bajo su gobierno. Sin embargo, Corea del Sur no tenía el equipamiento militar adecuado para dar tal combate. Por esta razón, Rhee hace una petición a los Estados Unidos para que le suministre el equipamiento militar necesario en 1949. Pero la Casa Blanca se niega. Kim, en el Norte, también tenía el deseo de unificar la península, pero compartía los mismos impedimentos de Rhee. Entonces, Corea del Norte realizó la petición a Moscú, que igualmente se negó en 1949. Sin embargo, Stalin finalmente aceptó proveer a Corea del Norte con equipamiento militar hacia 1950. Esto se debe en alguna medida al éxito de la Revolución de Mao y al avance soviético respecto al desarrollo de armamento nuclear. La guerra comenzó el 22 de julio de 1950 cuando el ejército de Corea del Norte avanzó sobre el paralelo 38º. En menos de dos meses, Corea del Sur estaba prácticamente derrotada, el apoyo militar de Moscú había sido decisivo. Sin embargo, esta situación se revertiría cuando los miembros de Naciones Unidas decidieron prestar ayuda militar a Corea del Sur. El Consejo de Seguridad se reunió y dictó la resolución 83, que recomendaba a los miembros de Naciones Unidas prestar ayuda a Corea del Sur. Corea del Norte casi fue derrotada por las fuerzas estadounidenses y de Naciones Unidas. Kim se vio obligado a pedir que interviniera en el conflicto la Unión Soviética, pero esta se rehusó. Entonces, Mao decidió intervenir. El 26 de noviembre de 1950, miles de voluntarios chinos cruzan el río Yalu. La guerra llegó a estancarse, ninguno de los dos bandos pudo sobrepasar al otro y esto llevó a que se firmara un armisticio el 23 de julio de 1953. Sin embargo, nunca se llegó a firmar un tratado de paz entre las dos naciones. Ese mismo armisticio acordó crear una zona desmilitarizada.

Durante la Guerra de Corea también se produjo el asesinato de civiles por las fuerzas de seguridad de Corea del Sur. Por ejemplo, esto ocurrió desde el 25 de junio hasta el 28 de septiembre de 1950, cuando se apresó y asesinó a los miembros del Kookminbodoyonmaeng (National Guidance Alliance). Esto se debió a que el gobierno del sur desesperadamente comenzó a eliminar a todos aquellos que apoyaran o simpatizaran con el régimen del norte. Esto se inició cuando la Oficina de Seguridad del Ministerio de Asuntos Internos publicó un documento que contenía una lista negra, el 25 de junio de 1950. La policía inmediatamente comenzó a arrestar a todos aquellos que se encontraban en la lista. También el 11 de julio se publicó otro documento que ordenaba el arresto de los miembros del NGA y de algunos políticos. La mayoría de los arrestados fueron ejecutados. Donde más sistemáticamente se llevaron a cabo las ejecuciones fue en Cheju (Hee-Kyung, 2010). Todo esto fue realizado mientras en la República de Corea se proclamaba la ley marcial por todo el país. Pero esas ejecuciones violaron la ley internacional humanitaria, ya que aquellos que eran ejecutados no estaban participando activamente en el conflicto, sino que se les incriminaba por sus ideologías y simpatías contrarias al gobierno local (Hee-Kyung, 2010). Estados Unidos también se vio implicado en el asesinato de civiles durante la Guerra de Corea (Hee-Kyung, 2010). Esto se debía a su constante uso de bombardeos en las tácticas de guerra, no solo eran objetivos los edificios militares sino también los civiles. En ocasiones, grupos de refugiados eran confundidos con escuadras enemigas y eran completamente aniquiladas. Estos hechos eran categorizados como daño colateral ya en el contexto de la guerra. El ejército norteamericano fracasó en realizar evacuaciones de civiles y reconocimientos de campo, eso provocó que la fuerza área realizase bombardeos indiscriminadamente, causando la muerte de miles de civiles (Hee-Kyung, 2010).

Un periodo de estabilidad

En Corea del Sur, el gobierno de Syngman Rhee va a finalizar en 1960. Se realizaron nuevamente elecciones, saliendo victorioso Yun Bo-seon. Dando comienzo a la Segunda República en el mismo año, pero solo duraría hasta 1961 ya que un golpe de Estado termina abruptamente con ese gobierno. A la cabeza del golpe estuvo Park Chung Hee quien, bajo un gobierno de signo autoritario, comienza a desarrollar un riguroso proceso de industrialización en Corea del Sur. Se inicia un periodo de crecimiento económico y de estabilidad política, sin embargo, se estaba muy lejos de la senda democrática. Corea del Norte quedó completamente devastada después de la guerra. No obstante, durante los años cincuenta y principios de los sesenta mostró un crecimiento económico superior al del país hermano del sur. Por supuesto, el modelo operaba bajo la ayuda de la Unión Soviética y de la República Popular China, quienes asistían en la reconstrucción del país. No obstante, en los sesenta, el modelo económico comienza a desacelerarse progresivamente y pronto es superado por los logros de Seúl en el terreno económico.

Conclusión

La península coreana atravesó una cantidad exorbitante de cambios entre finales del siglo XIX y el siglo XX. Es recién a mediados del siglo XX que emergen los dos Estados coreanos, con ideologías antagónicas pero con un pasado común. La República de Corea se consolida como una economía capitalista; mientras que la República Popular Democrática de Corea como un régimen comunista.

El proceso de instauración y creación de estos países no va a ser particularmente pacífico, sino que cada uno va teniendo conflictos internos y externos. Pero la Guerra de Corea va a ser un punto de inflexión importante para ambos y un hito en la historia de la nación coreana. Una nación, pero dos países enemistados y una competencia que se alza sobre un universo de niveles: medicina, arquitectura, educación, lo militar y la infraestructura, entre tantos otros.

Ya comenzado el siglo XXI la incertidumbre geopolítica continúa vigente en lo que a todas luces es el último vestigio de Guerra Fría en el mundo. Mientras que Corea del Sur logró estabilizar su economía e industrializarla, al tiempo que fue transitando desde un régimen autoritario hacia uno democrático, Corea del Norte continúa inmersa en un callejón sin salida donde el régimen totalitario no logró industrializar al país y donde se juega todo su poder en el desarrollo de un programa nuclear como si fuera la panacea a todos los problemas nacionales.

Si bien el futuro es incierto, en concreto es claro que la península continuará siendo en el corto y mediano plazo uno de los principales focos de tensión regional porque no ha emergido una voluntad política que pueda contener las tensiones o encaminarlas hacia un verdadero tratado de paz entre ambas Coreas. Y los dos Estados Coreanos no están solos sino inmersos, al igual que lo estuvieron en el pasado, en un juego de tensiones entre Rusia, China, Estados Unidos y Japón. En pocas palabras, el futuro de la nación coreana sigue preso de los intereses de las grandes potencias.

Bibliografía

Hee-Kyung, S. (2010). “Atrocities before and during the Korean War”. Critical Asian Studies, 15/11/2010, 10/09/2017. Disponible en: www.criticalasianstudies.org

Yu, Yŏng-ik (2000). Brief Look of Korea: A Bird’s Eye View. New York: The Korea Society, 2-43.

Armstrong, Ch. K. (2003). “The Cultural Cold War in Korea, 1945-1950”. The Journal of Asian Studies, 62(1), 71-99. Disponible en: https://goo.gl/N5RJPt

Kuzmarov, J. (2017). “Police Training, ‘Nation-Building’, and Political Repression in Postcolonial South Korea”. The Asian-Pacific Journal / Japan Focus, 15/10/2017, 04/11/2017. Disponible en: http://apjjf.org



Deja un comentario