Otras publicaciones:

9789877230444-frontcover

12-3864t

Otras publicaciones:

frontcover

9789871867974-frontcover

Dirigentes nacionales
para cargos provinciales

Causas endógenas del crecimiento marginal del Partido Socialista en Rosario entre 1912-1920

Alex Ratto

El presente trabajo busca explorar el desenvolvimiento del Partido Socialista (PS) en Rosario entre 1912-1920. De este modo, intenta dar cuenta del crecimiento marginal del Partido Socialista en la ciudad de Rosario, en particular, si lo comparamos con lo acontecido en otro centro urbano de relevancia como Buenos Aires. Serán objetos de estudio puntual la historia interna del socialismo en Rosario y en la provincia de Santa Fe en el periodo, como así también su desempeño electoral. Nos proponemos identificar a sus líderes locales más destacados, reconocer la existencia de conflictos y disidencias internas, en especial del grupo que posteriormente se incidiría del PS para la creación del Partido Socialista Internacional (PSI) y futuro Partido Comunista (PC). A la par, buscamos delinear las relaciones de articulación entre la organización local, la provincial y la nacional del PS.[1]

Considerando que una de las principales estrategias del socialismo argentino fue la acción política en elecciones, seleccionamos el inicio del periodo en 1912, debido a que es la primera participación del PS en comicios en Rosario. En relación con el periodo anterior, este hecho manifestó un despegue de la presencia socialista en la ciudad. Sin embargo, esta aparición no logró convertirse en una base electoral suficiente para acceder a un cargo electivo, lo cual también nos lleva pensar en un crecimiento marginal. Concluimos en 1920, cuando uno de sus militantes accedió por una lista independiente a una banca en el Concejo Deliberante.

Dentro de los estudios que se han dedicado a estudiar al origen del movimiento obrero a nivel local hallamos un interés en el surgimiento del socialismo en la ciudad, pero no hay trabajos específicos.[2] La única excepción es el libro La Barcelona Argentina, de Ricardo Falcón (2005), en el que más ampliamente se abordó la historia del socialismo en los primeros años de 1900. El autor se concentró en responder una pregunta que aquí nos interesa particularmente: ¿por qué en esta ciudad, que poseía condiciones socio-económicas similares a las de Buenos Aires, el socialismo no logró un desarrollo similar al de la Capital Federal? Falcón (1987) consideró que en la ciudad de Rosario existieron otras fuerzas políticas que limitaron el crecimiento del socialismo. Construye la respuesta, en parte, a partir de su tesis clásica sobre la eficacia del discurso anarquista frente al socialista en el contexto de la década de 1900. Otro elemento que considera es la existencia de una versión particular de la Unión Cívica Radical (UCR), de carácter obrerista y con la figura central de Ricardo Caballero, que intentó asiduamente sumar a sus filas a la Federación Obrera de Rosario (FOR), de orientación anarquista. Y, por último, la presencia de la Liga del Sur, futuro Partido Demócrata Progresista (PDP), que significó –desde su perspectiva– el mayor obstáculo para el desarrollo del PS en Rosario. Para Falcón esto se debe a que ambos agrupamientos poseían un carácter de partidos programáticos, que “combinaban las aspiraciones a representar la ciudadanía, con intereses corporativos, de clase o de sectores de clase, los sitúa en un terreno común de disputa política, aunque los sectores que pretendían representar fueran diferentes” (2005, pp. 173-174).

Por ello, para Falcón el lento desarrollo del socialismo en Rosario fue adjudicado a fuerzas exógenas. Esta línea interpretativa, conocida como hipótesis Falcón, tiene un valor explicativo considerable, pero concentra su desarrollo en características externas al propio desenvolvimiento del socialismo.[3] En este sentido, este capítulo se concentrará en una radiografía interna, a fin de conocer factores intrínsecos de la organización local del PS y ampliar de este modo el conocimiento sobre las debilidades del socialismo en Rosario.

Para llevar adelante este trabajo observaremos las fundaciones de centros socialista, su prensa, la participación electoral (a nivel local, provincial y nacional), la presencia rosarina en la organización provincial del PS, como así también, la participación rosarina en los congresos nacionales del partido.[4] En algunos casos, nos retrotraeremos a datos anteriores a 1912, para conocer sus orígenes. En el conjunto del capítulo observaremos cómo el vacío de una dirigencia local consolidada fue ocupado reiteradamente por dirigentes nacionales.

Los orígenes socialistas en Rosario: centros y publicaciones

Al igual que en Buenos Aires, en Rosario a fines de siglo XIX, con el avance de las relaciones de producción, comenzaron a surgir diferentes huelgas que dieron lugar a las primeras organizaciones de trabajadores en la ciudad. En 1890, en la primera celebración del primero de mayo, anarquistas y socialistas se manifestaron en la Plaza López (Oddone, 1934; Ceruti, 2002), por entonces mercado de frutos y carnes cercanos a los puertos del cual salió el primer tranway (Mikielievich, 1965, p. 98). Producto de la crisis inmediata, existió en un periodo de reflujo, hasta que en 1894 surgió la primera organización socialista en la ciudad, una sede local del Vorwärtz. Con la fundación de PS, apareció en1897 el primer centro socialista en Rosario. Sin embargo, no logró consolidarse, y a esta experiencia le siguieron otras fundaciones y refundaciones efímeras.

El centro socialista abierto el 6 de octubre de 1907 en Corrientes y 9 de julio tuvo una mayor longevidad que sus antecesores, pero mantuvo numerosas mudanzas. La Vanguardia del 31 de agosto de 1910, informó que se mudó a Corriente 953, en 1910 a Entre Ríos 639, en 1911 a Rioja 1162, en 1912 a Sarmiento 1261 y finalmente en julio de 1913 a Corriente 1295. Desde 1912 comienza a aumentar el número de locales partidarios, pero a pesar de su incremento no lograron una estabilidad. Los centros van apareciendo y desapareciendo, uniéndose de a dos o refundándose constantemente en esta década. De esta manera, para principios de 1920 únicamente existían tres locales de los catorce inaugurados desde 1912.[5]

Las continuas fundaciones, refundaciones, fusiones y mudanzas nos muestran el alto grado de inestabilidad de los centros socialistas en Rosario. Sin embargo, el estudio de Lucas Poy (2019) para Capital Federal nos muestra un escenario similar, lo que quitaría excepcionalidad al problema.[6] Se destaca que los primeros se ubicaron en frente o en cuadras aledañas de la Plaza Sarmiento. Este espacio verde, creado tras drenar una laguna en 1881 y donde se instaló el primer establecimiento educativo Normal, era el principal espacio urbano a principios de siglo XX en el que se desarrollaban los mitines políticos. Los otros espacios en donde se instalaron locales socialistas fueron en las inmediaciones de los talleres ferroviarios y en la breve experiencia en un barrio al oeste de la ciudad. El más importante fue el primero, ya que allí se nucleó el grupo de militantes y dirigentes, con un origen e impronta obrera que en 1917 se integraría a las filas del PSI. Anteriormente, este grupo ya había comenzado a tener relaciones con grupos críticos dentro del PS, como fueron las colaboraciones de Ramiro Blanco en Palabra Socialistas[7] y el Comité de Propaganda Gremial con José Penelón (Menotti, 2013). Este grupo disidente que concretó su funcionamiento en la fundación de locales, fue uno de los motivos de la inestabilidad de la dirigencia local.

A la par que se organizaron diferentes centros socialistas comenzaron a publicarse periódicos y revistas socialistas. Como sostiene Mirta Lobato, la prensa obrera en la primera mitad del siglo XX se convirtió en una herramienta fundamental para construir identidades (2009, p. 11). De la prensa socialista en Rosario entre 1896 y 1925 solo conocemos el nombre de las publicaciones, la fecha del su primer número y su director, debido a que no se han conservado o hallado ejemplares en la actualidad. No obstante, a través de referencias bibliográficas (Cecchi, 2008; Oddone, 1934) y de una revisión de La Vanguardia, detallamos a continuación el listado de la prensa socialista en Rosario:

  • 01/1896, El Porvenir Social. Director: Julián Nicolás.
  • 01/04/1899, La Nueva Humanidad. Director: Nicolás Rodríguez Blanco.
  • 08/1902, Adelante! Director: Aníbal Poeta.
  • 15/09/1906, La Comuna del Pueblo.
  • 17/08/1912, La Batalla.
  • 05/07/1915, La Cuestión. Director: José Pochal.
  • 01/05/1917, Acción Socialista. Director: Cristóbal Solari.
  • 1917, Tierra y Libertad. Director: Salvador Caprio.
  • 21/02/1919, La Idea Semanal. Director: Carlos Manacorda.[8]

El hecho de que no se conserven originales es un indicio de su bajo número de edición y de su efímera existencia. Consiguientemente, nos muestra la escasa articulación con otros centros y bibliotecas socialistas del país, en especial de Capital Federal, donde tampoco hemos encontrado copias[9]. Por último, señalamos que las publicaciones han sido proyectos editoriales que no han mantenido una interrelación entre sí, ya que observamos un director diferente para cada revista.

Uno de los casos que pudimos reconstruir fue el de Aníbal Poeta, seudónimo de Honorario Pineau Aparicio. Él fue un dirigente obrero de la capital, que logró ser secretario en el II Congreso Ordinario Nacional del PS en 1898, participando como delegado del centro socialista Carlos Marx. En ese mismo año Pineau fue candidato a diputado nacional en Capital Federal, e incluso formó brevemente parte de un Comité Ejecutivo Nacional provisorio, siendo su Secretario General. Cambió su nombre a Aníbal Poeta luego de un incidente que lo enfrentó a Adrián Patroni, a principios de 1899. Ya como Poeta se trasladó a Santa Fe en 1902, donde se desempeñó como Secretario General de Rafaela durante un tiempo y luego como dirigente y corresponsal del Centro Socialista Rosarino desde marzo de ese mismo año. Desarrolló numerosas actividades de propaganda en la ciudad a lo largo de los siguientes meses, en donde fundó el periódico Adelante! por inspiración del periódico del socialismo italiano. En agosto de ese año fue electo como Secretario General del Centro Socialista Rosarino. A fines de octubre de ese mismo año fue denunciado por malversación de fondos e inmediatamente separado de su cargo. Su expulsión se hizo efectiva al confirmarse las sospechas a principios de 1903 (Ratto y Cuesta, 2010, p. 58). Luego de ello no volvemos a tener registro de este activo dirigente.

Presentaciones electorales provinciales del PS de Rosario

El nuevo contexto político abierto con la reforma electoral de 1912 marcó el comienzo de su participación continua en las elecciones parlamentarias y provinciales en Santa Fe. Pero también nos permite señalar las dificultades para captar votos, respecto de las otras fuerzas políticas de la ciudad y la provincia. Los resultados de las elecciones provinciales son un ejemplo de ello.

El debut electoral se produjo el 31 de marzo de 1912 en las elecciones a parlamentarias provinciales, donde en Rosario solo obtienen 52 votos. Posteriormente, los votos comienzan a escalar progresivamente hasta llegar al pico de 901 votos en las elecciones a diputados provinciales del 6 de febrero de 1916, pero pronto volverían a reducirse. De esta manera, el 1 de febrero de 1920 los votos disminuyeron a 695. En comparación con otras fuerzas, los votos socialistas apenas superaron el 4 por ciento, tal como se observa en el siguiente cuadro.

Gráfico 1. Porcentajes de votos socialistas en elecciones parlamentarias provinciales en la ciudad de Rosario 1912-1920

graf1

Fuente: Elaboración propia basada en datos extraídos de La Vanguardia.

La excepción de la década fue la exitosa campaña de Agustín Reynés en las elecciones especiales para ocupar una banca en el Senado provincial del 5 de julio de 1914, donde obtuvo 2279 votos, siendo el 32% de los votos de la ciudad. Lo curioso es que, pese al significativo porcentaje de votos, el candidato no logró acceder al cargo. Hasta la década de 1930, este fue el mejor resultado electoral de socialismo en la ciudad.

Agustín Reynés había accedido en 1903 al Concejo Deliberante de San Nicolás, convirtiéndose en el primer concejal socialista de América. Su llegada a Rosario data de principios de la década de 1910, aunque nunca logró consolidarse como principal referente local. Incluso, luego del éxito electoral de 1914, Reynés se desvinculó al poco tiempo de PS rosarino, tras participar como candidato en 1916. Un año antes, por voto general de los socialistas fue electo como candidato a gobernador del PS, pero al no poder definirse el vicegobernador, Reynés renunció a la candidatura.

Analicemos con más detalle las candidaturas. Un dato de relevancia, que evidencia la participación electoral del PS a nivel provincial, es que Rosario era la ciudad con mayor peso en las listas, ya que quienes las conformaron fueron en su mayoría militantes de esta ciudad. Otro elemento que nos muestran las candidaturas es la gran volatilidad de sus representantes. Los candidatos socialistas fluctuaron constantemente en la década diez. Como ejemplo de ello señalamos los siguientes primeros candidatos a diputados provinciales: José María Lemos (1912), José Guillermo Bertotto (1914), Agustín Reynés (1916), Amílcar Razori (1918) y Rodolfo N. Galaretto (1920). Pero no solo fueron quienes encabezaban las boletas, el resto de los integrantes tampoco continuó más allá de una lista. Los únicos electores que se mantuvieron entre 1912 y 1920 fueron César Fornari y Luis Stegagnini, pero no de manera continua. Fornari no fue candidato en 1914 y 1916, Stegagnini participó de la lista en 1912 y 1920.

Por su parte, gracias a una reseña de Caras y Caretas de 1914, podemos acercarnos a la composición social de los candidatos socialistas de la década de 1910. De carácter mixto, estaba constituida por trabajadores manuales y profesionales liberales. Entre los primeros se encuentra Primo Sironi que fue herrero, Victor Pozzolli carpintero, y Francisco Maldonado, empleado de la Federación Agraria Argentina. Por su parte, Bertotto era abogado y periodista del diario La Capital y Reynés era tenedor de libros. Por su parte, Máximo Pochat era contador de oficio y Ramiro Blanco fue señalado como librero.[10]

Por último, en las elecciones de febrero de 1920 se presentaron como candidatos a gobernador y vicegobernador Nicolás Repetto y Amílcar Razori. Esto es un indicio de la permanencia de una articulación vertical de la dirigencia nacional en Santa Fe. Esta situación se repitió en la elección de los presidentes de congresos provinciales en la década del diez.

Organización partidaria provincial

El desarrollo de la estructura orgánica a nivel provincial fue impulsada definitivamente por el PS en 1912, cuando en el XI Congreso Ordinario Nacional se modificó el Estatuto para suplantar los Comités Provinciales por Federaciones Provinciales. Esta reforma fue impulsada por los afiliados de la provincia de Buenos Aires.[11] Sin embargo, se aprobó una cláusula que afirmaba que la organización del partido era unitaria (Dickmann, 1936, p. 21). Con ello, la tendencia de una articulación vertical por parte del PS respecto de las organizaciones provinciales tuvo un perfil verticalista.

De esta forma, el Congreso Constitutivo de la Federación Socialista Santafesina se realizó el 25 de mayo de 1914, en el local del Centro Socialista 3º, en Corrientes 1247, Rosario. La primera sesión la presidió Román Rodríguez de Vicente, y la segunda Martín Casaretto, ambos dirigentes eran de Buenos Aires. Con ello se estableció la continua presencia de dirigentes nacionales en los congresos santafecinos en la década diez.[12]

Rosario fue siempre el lugar de realización de los congresos provinciales del PS, la única excepción fue el II Congreso Extraordinario. De este modo, el II Congreso Ordinario se realizó los días 31 de octubre y 1º de noviembre de 1915, en el local del de la 3ª, en Entre Ríos 874, de Rosario. Por el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) participó Mario Bravo, y por la Federación Socialista Bonaerense, su Secretario General, José P. Baliño. El presidente del congreso fue José P. Baliño y el vicepresidente José M. Yarza (Santa Fe), además Juan Sacchi (Rufino) y Mario Bellini (Rosario) fueron los secretarios. El I Congreso Extraordinario se realizó el día 28 de mayo de 1916, también en el local del Centro Socialista de la 3ª. Su presidente fue Enrique del Valle Iberlucea y el vicepresidente José F. Grosso, siendo ambos delegados del CEN. El II Congreso Extraordinario se realizó el día 6 de julio de 1918, en la Capital Federal, convocado por el CEN a pedido de varios centros socialistas santafesinos.[13] En esta ocasión, Mario Bravo y Nicolás Repetto fueron las máximas autoridades. El III Congreso Extraordinario se realizó el día 8 de noviembre de 1919, en Rosario. Con una mayor impronta rosarina, Esteban Piacenza y Carlos Manacorda fueron el presidente y vice respectivamente del congreso, por su parte Moisés Pilo (Vera), y Lorenzo García (Santa Fe) fueron los secretarios. En el III Congreso Ordinario que se llevó a cabo los días 8 y 9 de mayo de 1920 en Rosario retornó el peso de nacional, siendo presidente Fernando De Andréis delegado del CEN. Como se observa, la mayoría de los congresos provinciales estuvieron presididos por figuras políticas nacionales. Por otro lado, las máximas autoridades de las juntas ejecutivas de Santa Fe fueron acaparadas por los diferentes dirigentes rosarinos de la década, debido a que las reuniones de la mesa ejecutiva se celebraban en diferentes locales de esta ciudad.

A partir de la conformación de las autoridades y de los votos en los congresos provinciales, podemos acercarnos al número de militantes socialista en la ciudad de Rosario, que varía entre los 150 y 200 militantes en la década. Ramiro Blanco, futuro dirigente del PSI (posteriormente PC), señaló en un artículo de Palabras Socialistas del 15 de enero de 1913 que hay miembros que únicamente se acercan a los centros socialistas cuando son candidatos. A la par, afirmó que muchos militantes “no conocen ‘una’ jota del socialismo o solo tienen una idea vaga del mismo”. Él estima que para ser considerado socialista es necesario estar afiliado, estar subscrito a un órgano del partido y pertenecer a una sociedad de resistencia. Además, Blanco adviritió la poca disciplina dentro del PS, y frente a ello proponía “pruebas de moralidad y educación”, ya que pensaba que era un error suponer que un ciudadano que solicitaba el ingreso al partido era necesariamente un verdadero socialista. Al respecto, propone especificar desde el inicio cuáles son los deberes y derechos de los afiliados socialistas. A ello también suma que los individuos simpatizantes al socialismo que no se afiliaban demostraban prejuicios sobre la causa obrera.[14]

Posteriormente, Blanco mantuvo una polémica con Agustín Reynés sobre la obligación de nacionalizarse para poder afiliarse al PS. Criticó este requisito a los dirigentes locales que seguían el mandato del CEN y denunció la persecución a militantes extranjeros que no “comulguen con ruedas de molino”.[15] En su discusión respecto de las estrategias del PS en el país, consideraba que antes que nacionalizarse, lo verdaderamente importante era que un afiliado socialista participe en un sindicato.[16]

Blanco representaba a un grupo crítico dentro del socialismo rosarino que cuestionaba la supremacía de la estrategia política electoralista, proponiendo una perspectiva revolucionaria. Su práctica militante estaba más orientada al trabajo sindical, a la vezque fue uno de los promotores del centro socialista Talleres. Este grupo, durante un breve tiempo entre 1913 y 1914, logró ocupar los principales cargos en los locales de la ciudad y llevó adelante la organización del PS santafecino. Ramiro Blanco, Juan Molina, Máximo Pochaty y Tomás Vellés fueron los exponentes más destacados.[17] Esta fracción sumó tensión interna y aumentó la debilidad de la dirigencia local del socialismo rosarino. Cabe señalar que, a pesar de las críticas de este sector a la dirigencia nacional, y del impulso por la modificación de estatutos del congreso de 1912 que reemplazó a las Juntas provinciales por Federaciones, el sector disidente mantuvo la misma estrategia de articulación vertical que el oficialismo socialista. Esta dependencia de la dirigencia nacional se evidencia cuando recordamos que una de las primeras autoridades del congreso constitutivo de la Federación de Santa Fe fue Martín Casaretto, quien también formaba parte del grupo crítico a la dirección nacional, nucleado en la revista Palabra Socialista.

Por último, reconstruimos la representación rosarina en los congresos socialistas para observar el peso y la relación del PS local a nivel nacional dentro del partido. La primera participación rosarina en los congresos socialista fue en el IV Congreso ordinario y se realizó los días 7 y 8 de julio de 1901. No obstante, hasta la década de 1910 los delegados de Rosario eran dirigentes nacionales.[18] Fue a partir de 1912 que la articulación vertical directa dio paso a la aparición de delegados propios de la provincia.[19] Y desde el XII Congreso Ordinario nacional de 1914, Rosario contó con una representación netamente local. Aun así, los delegados rosarinos en los congresos socialistas nacionales entre 1912 y 1921 fueron variando continuamente. Al igual que las listas de candidatos y autoridades provinciales, los representantes rosarinos en los congresos comprueban el alto nivel de volatilidad de la dirigencia local en la ciudad.

De la participación en los congresos nacionales podemos acercarnos a conocer el número de afiliados socialistas en la ciudad de Rosario. En el congreso de 1914 sumó 135 votos. Un año después, se incrementaron a 198 en el II Congreso extraordinario. En el XIII Congreso Ordinario de 1916 se produce el pico de votos rosarinos en un congreso nacional del PS en la década del diez con 217. Desde 1917 comienza a haber una merma, así en el III Congreso Extraordinario, Rosario contabilizó 181 votos. En el XIV Congreso Ordinario hubo una leve mejoría con 194 votos. En el IV Congreso Extraordinario de 1921 Rosario superó su techo de la década anterior con 223 votos. Sin embargo, nuevamente la inestabilidad se manifestó en el siguiente congreso, en el cual los votos de Rosario se redujeron a 140.

La participación socialista en las elecciones municipales en Santa Fe entre 1913-1920

La primera elección local en Santa Fe en la que los socialistas participaron fue en Rufino el 25 diciembre de 1913. Sus candidatos fueron José Vescovo, José G. Alfaro, Luis Ferrari, Teodoro Caffei y Juan L. Sacchi. En esa elección obtuvieron 99 votos, lo que representó el 13 % del total (Cecchi, 2008, p. 57). En los siguientes años, hasta 1920, los socialistas en Santa Fe también compitieron en las elecciones municipales en Alcorta, Firmat, Venado Tuerto, Carmen (en alianza con la Federación Agraria Argentina), Gálvez y Vera. A pesar de obtener en varios casos porcentajes mayores al 30%, no obtuvieron victorias para formar parte de los consejos comunales. Es recién en 1930 cuando Adolfo Actis se convirtió en el primer concejal del PS en Santa Fe en la localidad de Súnchales (Cecchi, 2008, p. 121).

En Rosario, la participación fue muy tardía, en parte por la falta de una articulación horizontal del PS. El principal argumento por el cual los socialistas justificaron no presentarse a elecciones municipales era el sistema electoral. A nivel local, en Santa Fe solo eran electivos los miembros del Concejo Deliberante, ya que los cargos ejecutivos locales, intendente y jefe político, eran designados por el gobernador. En Rosario, a diferencia de la ciudad de Santa Fe, permitieron votar a los inmigrantes, pero mantuvieron un sistema censitario del voto, incluso después de 1912. Para poder votar se requería empadronamiento previo y ser ciudadano contribuyente (Bonaudo, 2006). Esta última limitación era la principal crítica del socialismo local al sistema electoral, posicionamiento que se modificó en 1919. Si bien no hay fuentes que justifiquen el cambio, podemos considerar que la salida del grupo de dirigente más crítico a la acción política tras la ruptura de 1917 repercutió internamente para afianzar la participación electoral a nivel local. Consiguientemente, su demorada introducción al sistema electoral local permitió que la UCR y el PDP afiancen su incidencia en los electores rosarinos.

En 1919 el PS de Rosario presentó su primera lista para candidatos al Concejo Deliberante. La elección fue efectuada el 23 de noviembre de 1919, y los socialistas obtuvieron 408 votos, lo que equivalió a un 11%. En esta oportunidad fueron candidatos Amílcar Razzori, Carlos Manacorda, Rodolfo N. Galaretto, Guillermo N. Blanco, César Fornari, Irineo Figueroa, Félix Vázquez, Humann Yaspán y Luis Stegagnini. Luego de noviembre, hubo una nueva elección debido a la renuncia de un grupo de concejales, la que se efectuó el 9 de mayo de 1920. En esta elección fue electo como concejal Amílcar Razori. No obstante, podríamos poner en duda si Razori fue el primer concejal socialista en Rosario, ya que su candidatura fue auspiciada por un grupo de ciudadanos independientes.[20] A ello hay que sumar que renunció al cargo el primero de septiembre del mismo año para ejercer la docencia en Santa Fe y, posteriormente, en La Plata bajo el decanato de Alfredo Palacios en el Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) (Palacios, 1957, p. 280). En esta oportunidad los votos fueron menos, aunque el número de participantes también fue menor. La lista sumó 374 votos, representando el 27%.

Al igual que otros candidatos a parlamentarios nacionales y provinciales, tras el comicio, Amílcar Razori se distanció de los centros socialistas locales. Solo volvió a formar parte de la lista de los socialistas en las elecciones de 1921, pero ya no encabezándola. Luego de ello, como sucedió con otros líderes locales de la década del diez, se alejó de la militancia orgánica.

Aportes para enriquecer la hipótesis Falcón sobre el socialismo rosarino

Este capítulo partió de la necesidad de ampliar la hipótesis de Falcón en referencia a la debilidad del socialismo rosarino. Como hemos observado, existieron elementos endógenos para explicar esta debilidad relativa respecto a la de otros espacios urbanos de Argentina. En este sentido, hallamos cuatro condiciones internas que afectaron el crecimiento socialista en Rosario: la falta de una dirección local continua, la existencia de fracciones internas, el predominio de la dirigencia nacional en espacios de conducción partidaria y candidaturas provinciales, y la demorada participación electoral municipal que repercutió negativamente en la articulación horizontal del PS en la ciudad.

En el primer caso, hemos observado un alto grado de inestabilidad interna en los centros socialistas, manifiesto en la continua fundación y refundación, junto con la imposibilidad de sostener una prensa local a mediano o corto plazo. A ello sumamos la continua volatilidad de los dirigentes a lo largo del periodo, como se observa en las listas a cargos electivos e integrantes de direcciones locales o provinciales en las que fueron continuamente rotando, sin superar prácticamente los dos años en la conducción. Otro síntoma de la debilidad de la dirigencia local fue que las personas que encabezaron listas en las candidaturas durante la década del diez no solo no volvieron a formar parte de la lista en años posteriores, sino que tampoco ocuparon la dirección local o provincial del PS. Ello nos lleva al segundo condicionante de la debilidad del PS en Rosario en el periodo, la existencia de facciones internas. A grandes líneas distinguimos el grupo de dirigentes locales que se identificaban con el grupo hegemónico del PS nacional y el sector crítico a la supremacía de la acción política sobre la económica, que en 1917 se encuadraron en las filas del PSI. La difícil cohesión interna condujo a una volatilidad de la dirigencia local. Por otro lado, la falta de arraigo en la ciudad de sus dirigentes, producto en parte de la movilidad laboral del periodo y de los conflictos internos, también fue un factor relevante sobre el malogrado desarrollo del PS en Rosario.

En el tercer y cuarto lugar señalamos que desde el origen del PS existió una articulación verticalista de la dirigencia nacional a nivel local, puesto que se manifestó en la representación local por parte de figuras nacionales en la primera década del siglo XX. Una situación que se modificó parcialmente a partir de 1912, cuando un dirigente local fue elegido como delegado de la ciudad en un congreso nacional del PS. Sin embargo, el centralismo continuó presente en la década del diez en los congresos provinciales, los cuales estuvieron continuamente presididos o acompañados por figuras nacionales. La recurrencia de dirigentes nacionales fue una estrategia a la que apeló tanto el sector alineado con el liderazgo del Comité Ejecutivo Nacional, como el de los disidentes rosarinos que posteriormente se alejaron en la ruptura de los internacionalistas de 1917.

La falta de autonomía local también pudo repercutir en la articulación horizontal del partido con la comunidad obrera rosarina, que prefirió volcar sus votos a la UCR y al PDP. La sumatoria de estos condicionantes internos, junto con lo expuesto por la hipótesis exógena de Falcón, nos permite comprender el crecimiento marginal del socialismo en Rosario durante la segunda década del siglo XX.


  1. El marco metodológico para el estudio de la organización local de los partidos políticos fue desarrollado por las autoras Miroslawa Grabowska y Tadeusz Szawiel para Polonia, y fue introducido al país por Nicolás Quiroga para el estudio del Partido Peronista en Mar del Plata en los primeros gobiernos de Perón (Quiroga, 2004). Para Grabowska y Szawiel, las actividades de los centros locales están atravesadas por dos tensiones. La primera implica la relación del partido con la comunidad local y es denominada articulación horizontal, mientras que la segunda engloba la relación de la sub-unidad (en nuestro caso, Centro Socialista y Federación Socialista de Santa Fe) con las instituciones partidarias centrales (aquí el Comité Ejecutivo Nacional del PS).
  2. Los estudios sobre el socialismo en la ciudad han estado enfocados en el desarrollo de huelgas o acontecimientos en particular (Ceruti, 2002; Falcón y Monserrat, 1993; Prieto, 2001; Ratto y Cuesta, 2010; Ratto, 2017).
  3. Esta línea interpretativa fue ampliada por Matthew Karush en sus estudios sobre el radicalismo y el movimiento obrero en Santa Fe (1999, 2002, 2006). A nivel nacional, Juan Carlos Torre exploró esta misma idea para comprender por qué el socialismo no logró plasmar su ambición original de organizar políticamente a los trabajadores bajo un cariz clasista. Torre, al igual que Falcón, sostiene que ese proyecto naufragó debido a que “debió convivir con el amplio eco que tenían las convocatorias no clasistas en las filas de los trabajadores” (2012, p. 55). La explicación de Torre para este fenómeno se debe a condiciones políticas en Argentina que, al igual que en EEUU y a diferencia de Europa, permitieron el reconocimiento temprano de los trabajadores como ciudadanos. Esto produce una desarticulación entre la lucha económica y política, en la que los votos obreros son atraídos por una oferta oficialista que apunta a una representación policlasista. A ello agrega que fueron las “limitaciones, tributarias de una visión iluminista del cambio social, las que obstaculizaron la fluida comunicación de las consignas socialistas con la experiencia obrera” (Torre, 2012, p. 63).
  4. Esta investigación tiene como principal referencia el libro Sinopsis histórica del Partido Socialista hasta 1930 de Alfredo Luis Cecchi, el cual es una gran compilación de datos sobre los centros locales, federaciones provinciales y nacionales, junto con la participación electoral de los socialistas, desde su fundación hasta los primeros años de la década de 1930. El libro se presenta como acervo de datos muy útil para la consulta de historiadores de los socialistas. Sin embargo, estos son presentados sin ningún tipo de explicación o análisis. En este sentido, el presente trabajo busca desarrollar una interpretación de las actividades socialista y, a la vez, sumar nuevas fuentes y revisión de las notas de La Vanguardia.
  5. Lista de centros socialista fundados entre 1912 y 1920 recompilados en La Vanguardia: Talleres (30/06/1912); Barrio Mendoza (06/1913); Barrio Talleres (refundación) (15/10/1913); 4ª Circunscripción (25/07/1914); Seccional 7ª (07/1915); Seccional 9ª (30/04/1916); Femenino Rosario (21/04/1917); Seccional 3ª (1918); Seccional 5ª (27/07/1919), Seccional 8ª (27/07/1919); Seccional 6ª (12/1919); Seccional 7ª (refundación y unificado a la 6ª) (12/1919); Seccional 10ª (12/1919); Seccional 5ª (refundación) (12/03/1920).
  6. Otra similitud fue que desde 1912 comenzaron a nombrarse según la circunscripción electoral (seccionales).
  7. Para un estudio más profundo sobre este semanario, véase Díaz (2015).
  8. Según informa La Vanguardia, entre agosto y diciembre de ese mismo año se publicaba regularmente. Luego advertimos que fue refundada en tres oportunidades en 1923, 1925, 1926, de las que solo conocemos que la segunda reaparición fue hecha por Salomón Rodríguez el 10 de enero de 1925, y que a diferencia de la primera pasó de ser semanal a decenal.
  9. Realizando una conjetura, los números que recibió La Vanguardia se pudieron perder en diferentes clausuras y hechos vandálicos en la sede de este diario y en la biblioteca de la Casa del Pueblo de Buenos Aires.
  10. Caras y Caretas, 7 de marzo de 1914. En las mismas páginas también se identifica a Narciso A. Gnoatto como dirigente local, se afirma que “no hay asamblea en la que su figura no sea la primera en destacarse, y el acento de su voz, relativamente atenorada, el que predomine. Él es secretario nato de todos los comités de propaganda, redactor inevitable de todos los manifiestos huelguistas de que se halla empapelada la ciudad, director inevitable de todas las subcomisiones pegadoras de carteles incitantes que recorren después de media noche las tranquilas y semipenumbrosas calles”. Gnoatto es, además, el principal corresponsal rosarino en La Vanguardia. Paulo Menotti lo identifica como el principal dirigente socialista de la década (2013, p.34). Sin embargo, su peso dentro de la estructura interna local y provincial no es de gran relevancia con respecto a otros dirigentes del periodo.
  11. Para un análisis detallado sobre los proyectos de estructura organizativa en disputa, véase el artículo de Gonzalo Cabezas en esta compilación.
  12. A diferencia de otros casos, como el de Bahía Blanca y Santiago del Estero, trabajados por Cabezas y Guzmán respectivamente dentro de este mismo libro, en donde la militancia socialista local mantuvo un mayor grado de autonomía. El PS en Rosario, en el periodo estudiado, se presenta como un caso capitalinocentrismo del socialismo local.
  13. La Vanguardia, 03/06/1918.
  14. Palabra socialista, 15/02/1913. También acusa a un compañero por maltrato a empleados: “Un socialista (y candidato en las últimas elecciones nacionales y provinciales) que siendo patrono y teniendo obreras a sus órdenes, despidió a una del trabajo por tener esta ‘osadía’ de negarse a ser víctima de sus estúpidas pretensiones y luego como trabajadora también allí un compañero que presenciaba esas y otras muchas arbitrariedades con los obreros y para evitar que se hicieran públicas tamañas injusticia, tomó la determinación de ponerlo de patitas en la calle, previo aviso a de 0 minutos de anticipación, negándose a dar explicaciones de ninguna especie y diciendo que era el dueño en su casa”. Denuncias similares son analizadas en el capítulo de Cimatti en esta compilación.
  15. Palabra socialista, 01/03/1913.
  16. Palabra socialista, 15/01/1913.
  17. El listado de dirigente de PS que luego migraron al PSI fue un aporte de Paulo Menotti que está realizando su tesis doctoral sobre el PC en Rosario.
  18. Los representantes de Rosario en los congreso fueron: Alfredo J. Torcelli, y Luis Quadri (1901); Carlos Simminger (1903); Vicente Strada, y Julián Nicolás (1904); Lucio L. Rossi (1906); Alberto Maya (1908 1910); José Negri (1910).
  19. Narciso Antonio Gnoatto fue el primer representante rosarino en un congreso nacional del PS en 1912. Sin embargo, fue acompañado por Nicolás Repetto y Basilio Vidal.
  20. La Vanguardia, 10/05/1920.


Deja un comentario