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Internacionalización
de la educación superior

En busca de Oriente, más allá de Occidente

Adriana María Presa[1]

Palabras clave: internacionalización, educación superior, internacionalización con Asia del Este (China, Corea del Sur y Japón).


1. Introducción

El contexto nacional y mundial plantea desafíos científico-tecnológicos, económicos y sociales que han promovido un cambio de cultura y mentalidad en directivos, profesores e investigadores universitarios hacia una investigación orientada a la tecnología, la empresa y la sociedad. Desde la década del noventa, en este nuevo escenario se ve involucrada la internacionalización universitaria. Como primeros pasos orientados a comprender y asumir la complejidad de las cambiantes problemáticas globales y locales, partimos en este texto de la agenda de una educación superior vinculada con la importancia del conocimiento, la calidad y la responsabilidad social universitaria, así como de la necesidad de establecer nuevos paradigmas.

Movilidad docente y de alumnos, redes académicas, dobles titulaciones, rankings internacionales constituyen dimensiones de un proceso complejo con matices diferenciales para la realidad universitaria argentina. Es por ello que el problema-objeto de este trabajo apunta a caracterizar de qué manera la internacionalización de la educación superior en la última década se fue convirtiendo en un tema de agenda de las políticas públicas nacionales y de las institucionales, tomando como eje de análisis la Universidad del Salvador (USAL), universidad privada de larga trayectoria en Argentina.

La investigación de la que surgió este trabajo respondió a un diseño descriptivo de carácter cualicuantitativo a partir de fuentes primarias y secundarias. Por razones de espacio, nos limitaremos aquí a presentar algunos testimonios de alumnos de intercambio, cuya perspectiva permite vislumbrar el proceso de transformación que ha sufrido el ciclo de formación superior.

Los ejes de desarrollo de este trabajo son la internacionalización de la educación superior en general y como política pública educativa argentina en particular; el proceso que al respecto han puesto en marcha Japón, China, Corea Del Sur; los que vinculan instituciones de América Latina con otras de Asia del Este; la estrategia de internacionalización de la USAL en general, y las que vinculan a esta institución con otras de la región Asia-Pacífico.

2. Internacionalización en la universidad

Jane Knight diseñó una serie de interrogantes que deben hacerse las instituciones de educación superior (IES) respecto de la internacionalización (Knight s/f): “¿Por qué internacionalizar?” es la primera de ellas. Las instituciones necesitan tener “razones, objetivos y expectativas de internacionalización”. De acuerdo con la autora, hay a) razones académicas: mejorar la calidad de enseñanza/aprendizaje y planes de estudio, diversificar la fuente de estudiantes, personal y docentes, mejorar la investigación; b) socioculturales: desarrollar la comprensión y competencias interculturales, incrementar la comprensión de la propia cultura y de otras; c) económicas: convertir a la internacionalización en una fuente de ingresos y preparar a los estudiantes para el mercado laboral; d) políticas: fortalecer el estatus geopolítico, o mejorarlo, promover la paz y la tolerancia. Las respuestas a estas preguntas son el punto de partida para planificar los procesos de internacionalización, que luego deberán ser mensurados para determinar en qué medida se están cumpliendo los objetivos planteados al inicio.

En su análisis del caso mexicano, Jocelyne Gacel-Ávila indica que la internacionalización supone un proceso de transformación en el que están implicadas todas las áreas de las instituciones de educación superior y que debe verse reflejado en la definición de la misión y cultura de estas, así como en los planes de desarrollo, en las políticas generales que cada IES en particular establece para su funcionamiento y crecimiento, y en los programas de estudio. Este factor es crucial para asegurar su institucionalización y sustentabilidad (Gacel-Ávila, 2000). De acuerdo con la autora, la estrategia para llevar adelante la internacionalización es “la integración de la dimensión internacional e intercultural” (Gacel-Ávila, 2000: 3).

Dicho proceso debe tener como características primordiales: a) ser dinámico: todo el “sistema” de fuerzas de la institución debe dirigir sus esfuerzos hacia el mismo fin; b) ser central de la institución y no la característica de determinada actividad aislada de las restantes. “Aquellas actividades internacionales promovidas únicamente por el interés individual […] deben dejar paso a acciones centradas en el interés institucional. El término integración significa que la dimensión internacional sea parte central de los programas, políticas y procedimientos institucionales” (Gacel Ávila, 2000: s/p).

3. Asia-Pacífico: internacionalización de la educación superior

Esta es la región de mayor dinamismo económico y peso demográfico del mundo: además de ser el principal motor del crecimiento económico, en ella habita el 60% de la población del planeta. En términos comerciales, los países de la región se encuentran muy integrados entre sí y con otros a través de acuerdos comerciales bi- y multilaterales, varios de los cuales están suscritos con países de América Latina.

El relanzamiento del Comité Nacional para el Asia y el Pacífico (CONAPAC), llevado a cabo por nuestro país en 2016, refleja la importancia estratégica que la Argentina otorga a su vinculación con dicha región. Es un espacio de reflexión en el que participan representantes gubernamentales, académicos y empresariales, que tiene como objetivo alcanzar recomendaciones concretas de política exterior que puedan potenciar los vínculos interregionales.

Cuando hablamos de los países de Asia Pacífico nos referimos, en este trabajo, solo a China, Corea del Sur y Japón, ya que han cobrado un nuevo protagonismo en este siglo, en tanto toda la región se constituyó en un gran polo comercial, industrial y tecnológico de gigantescas proporciones.

De acuerdo con el Times Higher Education World University Rankings 2016-2017[2], Japón es la nación más representada de Asia: 69 universidades de ese país figuran en dicha clasificación. La Universidad de Tokio es la institución de más alto rango en dicho país. Por su parte, figuran en él 50 instituciones de China, y su universidad líder, la Universidad de Pekín, llegó al lugar 29 en la clasificación general.

La creación de espacios económicos y sustentables es un desafío creciente para las naciones asiáticas y de la Cuenca del Pacífico, y llevó a una búsqueda de nuevos mecanismos educativos para forjar pueblos más competitivos y generadores de riqueza. Uno de ellos es, sin dudas, la internacionalización de la educación superior.

El ingreso de China como miembro a la Organización Mundial del Comercio fue el punto de partida de diversas políticas y de la oferta de variados recursos tendientes a favorecer la internacionalización de la educación superior, con la orientación, supervisión y administración de todas sus particularidades por parte de los ministerios de Educación y de Relaciones Exteriores, del Consejo de Becas de China y del National Office for Teaching Chinese as Foreign Language (NOCFL). Las fronteras de ese país se abrieron a las instituciones de educación extranjera, y con ello se fortalecieron programas de movilidad y de facilidades para quienes quisieran cursar estudios allí, por ejemplo, con sus programas de becas y de cooperación educativa.

Respecto de Japón, este país desarrolló sus políticas de internacionalización y procesos de automejoramiento, que implicaron la renovación de planes de estudio y de metodologías de enseñanza, así como la aplicación de estrategias de marketing dirigidas a potenciales futuros estudiantes en el país. Con el objetivo de incrementar el número de alumnos extranjeros, se fomentaron allí programas de movilidad, se crearon becas y programas de materias impartidas en inglés, así como la movilidad de estudiantes hacia el extranjero; se realizó una profunda reforma en los currículos y se crearon nuevos centros de enseñanza. En lo que respecta a Corea del Sur, allí se ha creado un programa –el World Class University− destinado a incrementar la competitividad de sus IES y a generar nuevos espacios de investigación, especialmente en el campo de las tecnologías emergentes.

Los programas de internacionalización entre América Latina y la región Asia-Pacífico implicaron el fortalecimiento de los vínculos entre países de ambas regiones, y surgieron, en principio, por las relaciones diplomáticas y económicas características de un mundo globalizado.

4. Procesos de Internacionalización de la educación superior América Latina-Asia Pacífico

Proyecto de Cooperación China-América Latina (PCLA)

El incremento de las relaciones comerciales y diplomáticas entre China y América ‒con particular énfasis en América Latina‒ originó la necesidad de ampliar el abanico de vínculos, de propagar información y la cooperación académica entre ambas regiones.

En este contexto, la Organización Universitaria Internacional junto con la Asociación de Educación de China para el Intercambio Internacional (CEAIE) coordinaron en 2010 el Proyecto de Cooperación China-América Latina, con el objetivo de construir asociaciones dinámicas entre las dos regiones a través de proyectos de colaboración de las instituciones miembros. Algunos logros hasta la fecha, son los siguientes:

  • Un memorando de acuerdo rubricado por 48 instituciones miembro de doce países latinoamericanos.
  • El dictado de tres seminarios académicos del “Diálogo China-América Latina”, al que asistieron más de 250 académicos de alta autoridad (2010, 2011, 2012).
  • Una misión a China para rectores y vicerrectores universitarios. Asistieron a ella alrededor de 70 delegados de más de 60 universidades.
  • Seminario inaugural para mujeres líderes de América Latina y de China.
  • Consolidación de la colaboración entre mujeres líderes de China y de América Latina en el III Encuentro del Espacio de Mujeres Líderes de Instituciones de Educación Superior en las Américas (EMULIES) en Monterrey.
  • Seminario inaugural en gestión universitaria para delegados de doce países en Puerto Rico.
  • Misiones gubernamentales de China a América Latina.
  • Firma de más de 20 convenios interinstitucionales.
  • Rúbrica de dos convenios de cooperación EMULIES: con la Asociación de Educación de China para el Intercambio Internacional (CEAIE) y con la Agencia Universitaria de la Francofonía (AUF).
  • Firma del Convenio Interinstitucional de Cooperación de las Universidades Fundadoras del Observatorio en Equidad de Género y Liderazgo de las Mujeres en las Instituciones de Educación Superior de las Américas (Organización Universitaria Interamericana, s/f).

Corea del Sur-América Latina

La Fundación Corea (Korea Foundation [KF]) surgió para dar respuesta al mayor interés que ha surgido sobre los temas referentes a ese país, y por el particular desconocimiento que se tiene de él en regiones como Asia, Oceanía, América Latina y Europa del Este.

En 2011, la fundación creó el programa “KF Global e-School”, con el fin de promover una mayor educación sobre Corea en el extranjero, por medio de una red de cooperación entre universidades en Corea y en el exterior.[3]

La Korea Foundation (KF) ofrece respaldo financiero a la realización de Encuentros de Estudios Coreanos en América Latina (EECAL), en los que se reúnen coreanólogos y especialistas en temas de Corea para poner en común sus investigaciones. Hasta la fecha se han realizado cinco.[4] Encuentros como estos generan, según Ramírez Bonilla (2013), dos beneficios: a) la creación de redes nacionales para investigadores y especialistas en el tema; b) la introducción de la enseñanza de la lengua y de la cultura coreana en programas universitarios de pregrado, iniciativa que ha sido respaldada con el apoyo financiero de la KF.

Otra iniciativa es la Academia de Estudios Coreanos, que implicó la creación de un fondo destinado a promover investigaciones al respecto. El Centro de Estudios Corea Argentina de la Universidad de Buenos Aires inició sus actividades en el Instituto de Investigaciones Gino Germani de la Facultad de Ciencias Sociales en el año 1995, que a la vez fue sede de un proyecto de investigación acerca de la inmigración coreana en Argentina a cargo de la Dra. Carolina Mera. En el año 1997, y como resultado de esta investigación, la UBA publicó su trabajo Migración coreana en Buenos Aires.

En 2001, a partir de la reunión de la Comisión Mixta de Cooperación Científica y Técnica entre la República Argentina y la República Popular de China, surgió el Grupo de Estudios del Este Asiático (GEEA) con el fin de promover y difundir los estudios e investigaciones sobre la región.

El GEEA, coordinado por la doctora Mera, es un grupo de estudios interdisciplinarios conformado por graduados y estudiantes de la UBA y está abocado a llevar adelante proyectos de trabajo e investigación en cuestiones referidas a las problemáticas de dicha región. Enmarcados en ese proyecto, se ofrecen cursos, seminarios y proyectos de investigación, lo cual incrementó y profundizó el intercambio de conocimientos y experiencias entre Corea y Argentina, y llevó al surgimiento de nuevos intereses y emprendimientos en común en los campos académico, científico y cultural.

En este marco, surgió el Proyecto de creación del Centro de Estudios Corea- Argentina de la Universidad de Buenos Aires (CECA), que busca estimular el trabajo de docencia e investigación que se desarrolla en las comunidades académicas de ambos países, además de coordinar y fortalecer los intercambios existentes, para lo cual se prevé el desarrollo de nuevas áreas de interés común. Otro objetivo fundamental es profundizar el diálogo entre los especialistas de diversas disciplinas, entre ellas, las pertinentes a la cultura, la ciencia y la tecnología.

5. Vínculo Latinoamérica-Japón

Las relaciones de Latinoamérica con Japón en lo relativo a diplomacia cultural-académica estuvieron marcadas por la presencia central de la Fundación Japón (FJ), creada en 1972 “con la finalidad de promover la cultura japonesa en el mundo, así como realizar actividades de intercambio cultural a nivel internacional y el entendimiento mutuo entre Japón y otros países del mundo” (Fundación Japón, s/f). Sus tres campos principales de trabajo son el intercambio cultural y artístico, la enseñanza del idioma japonés, los estudios japoneses y el intercambio intelectual.

La presencia institucional de la FJ en América Latina se consolidó hacia 1975, cuando se inauguró la oficina de San Pablo, Brasil. La elección de la sede respondió, según José Ramírez Bonilla, a tres factores:

América Latina era la fuente más importante de materias primas; el mercado interno de Brasil era sostenido por la industrialización basada en la substitución de importaciones y, además, dicho país contaba con la más grande comunidad de origen japonés viviendo fuera de Japón. (Ramírez Bonilla, 2013: s/p)

Gracias a la promoción de los distintos programas de becas y de intercambio instituidos por la fundación, numerosos estudiantes hispanoamericanos han aprendido la lengua japonesa, y se han formado numerosos profesionales e investigadores, muchos de quienes han realizado también estancias de entrenamiento o de investigación en Japón.

Sin embargo, rara vez los gobiernos hispanoamericanos se han comprometido fehacientemente a sostener iniciativas académicas en sus IES sobre temas relativos a Japón o Asia. Más bien, en la mayoría de los casos, han sido escuelas o facultades las que han brindado su apoyo a proyectos que, por lo general, han sido individuales, señala Ramírez Bonilla (2013).

En 1989, se creó la Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés), en principio, como instancia de intercambio entre los países integrantes para cumplir objetivos económicos y de inversión (Ramírez Bonilla, 1997). Algunos objetivos de la APEC son sostener el desarrollo de la región Asia-Pacífico, desarrollar y fortalecer el sistema multilateral abierto en el interés de la región y reducir las barreras al comercio en bienes y servicios entre los países participantes.[5]

En 1993 surgió la “Iniciativa en educación de los líderes de APEC”, una propuesta de la administración Clinton en EE. UU. durante la primera reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la APEC de Seattle. A partir de dicha iniciativa, se estableció el reconocimiento oficial de instituciones o de instancias académicas como Centros de Estudios APEC (CE-APEC). El funcionamiento de estos centros varía de acuerdo con cada país. Los hay en cuatro universidades públicas de México, que se han asociado en el Consorcio Mexicano de CE-APEC. En Chile, fue reconocida como CE-APEC la Fundación Chilena del Pacífico, que se encarga, además, “de coordinar los centros de estudios o a los especialistas en temas relacionados con las áreas de trabajo de APEC” (Ramírez Bonilla, 2013: s/p). En Perú funciona como CE-APEC una red de centros académicos y de especialistas.

La propia APEC fue abordada como objeto de estudio por parte de numerosos investigadores de la región del Pacífico en general, y de Asia en particular, que pusieron bajo la lupa los proyectos del organismo en materia de liberalización económica y de cooperación en marcha. En América Latina, por su parte, surgieron “programas, centros o institutos de estudios sobre la Cuenca del Pacífico, Asia Pacífico, el Pacífico, etc. La orientación de estas iniciativas académicas ha sido determinada por la evolución de la agenda de APEC” (Ramírez Bonilla, 2013: s/p). Los investigadores provienen de diversas áreas: economía, ciencia política y relaciones internacionales. Eventualmente, bajo invitación del secretariado de APEC o de los distintos gobiernos, se realizan investigaciones sobre temas científicos específicos.

6. La Universidad del Salvador y su proceso de internacionalización con los países de Asia Pacífico

La USAL es una universidad privada argentina confesional católica, fundada en 1944 y con sede central en la Ciudad de Buenos Aires, y subsedes en Pilar (PBA) y Virasoro (Corrientes). En la actualidad, cuenta con 30 000 alumnos de carreras de grado y posgrado; de ellos, aproximadamente 2400 provienen de países extranjeros. Su cuerpo docente está formado por más de 2700 profesores e investigadores.

La Dirección de Cooperación e Intercambio Internacional de la USAL (DCII), establecida en 1998, tiene como objetivo generar vínculos y espacios interinstitucionales a nivel internacional, que favorezcan el desarrollo, la capacitación y el trabajo conjunto, en concordancia y cumplimiento de las finalidades esenciales de la institución, la principal de las cuales es brindar una formación integral, científica, humanística y cristiana.

Desde la firma del primer acuerdo de intercambio de la USAL, el International Student Exchange Program (ISEP), en 1986, hasta la actualidad, la actividad internacional creció en número de estudiantes beneficiados con el sistema y en diversidad de oportunidades vinculadas con instituciones educativas del exterior.

La USAL generó un temprano vínculo con el Oriente con la creación en 1973 del Instituto Latinoamericano de Investigaciones Comparadas sobre Oriente Occidente (ILICOO), uno de los primeros pasos dados en el país hacia la internacionalización de la educación.

El objetivo de las investigaciones desarrolladas en el instituto era realizar la comparación de las culturas orientales con las culturas latinoamericanas actuales, con el foco puesto en su carácter interdisciplinario. Al mismo tiempo, se promovía la integración de equipos de investigación de especialistas latinoamericanos en estudios orientales. Como resultado de este trabajo, en 1980 se lanzó la Revista Oriente-Occidente, que fue publicada hasta 1999.

Si bien la cifra de alumnos internacionales que recibe la USAL provenientes de países de Asia es reducida, el número se sostiene a lo largo del tiempo (cuatro alumnos promedio por año; la mayoría de ellos, japoneses o coreanos), e incluso llegó a un máximo de 14 alumnos de universidades japonesas en 2014.

La internacionalización de la educación superior con China, Corea del Sur y Japón propone fijarse como reto partir de una concepción que supere la visión puramente economicista y se afirme en la dimensión humana y solidaria.

Entre los alumnos entrevistados −aunque son escasos aún los que participan de intercambios con el Sudeste Asiático− puede verse un alto interés por conocer sus culturas, idiomas y métodos de estudio, y también por establecer vínculos sociales.

El fomento de la internacionalización se hace imprescindible en un momento de la historia en que, retomando los dichos del padre Ismael Quiles (fundador de la Escuela de Estudios Orientales de la USAL), se hace preciso, más que nunca, “Salir del horizonte del pensamiento occidental, acercarnos al otro mundo y ver de cerca la otra experiencia humana” (USAL, s/f).

Internacionalización de la USAL en la actualidad

Durante los últimos años la USAL ha firmado diversos convenios de colaboración con universidades de Asia y Oceanía.[6] Y en 2015, fue seleccionada por Sophia University, de Japón (en colaboración con Nanzan University) como socia preferencial para la diversificación de sus actividades de cooperación y como miembro del programa “Japan-Latin America Student Mobility Program: Human Dignity and Harmonization in Migration and Coexistence”, auspiciado por el gobierno de ese país. A través de dicho programa, trece instituciones de la región participan de un esquema de movilidad novedoso que permitirá a sus alumnos no solo cursar materias afines a su disciplina, sino también escoger entre las opciones de realizar un curso idioma previo al intercambio, prácticas profesionales en empresas o trabajos de voluntariado.

El acercamiento a las universidades de Japón implicó una profundización en las relaciones de la USAL con la embajada de dicho país, vinculación sobre la que trabajó estratégicamente la DCII, al igual que con Estados Unidos, España, Francia, y Reino Unido. En la misma sintonía, la DCII trabaja en forma transversal con otras universidades de la región latinoamericana a fin de fortalecer los lazos con programas internacionales. Ejemplo de ello es la propuesta del ISEP site tour realizado en 2016, en forma conjunta con la Universidad de Palermo, la Universidad Técnica Federico Santamaría y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, ambas de Chile; la Universidad Católica de Córdoba, de Argentina; la Universidad Blas Pascal, de Argentina; y la Universidad Católica de Uruguay.

Movilidad estudiantil

Algunos datos relativos a la movilidad estudiantil de la USAL desde 2013 hasta 2016 son los siguientes:

Año Región País Cantidad de alumnos %
2013 América del Norte Estados Unidos 11 21
Canadá 2
América Latina Brasil 11 19
Perú 1
Europa Alemania 2
España 14
Francia 7
Reino Unido 11
Asia y Oceanía Japón 2 3
2014 América del Norte Estados Unidos 18 23
América Latina Brasil 9 12
Europa España, Francia, Reino Unido y Países Bajos 46 59
Asia y Oceanía Japón y Australia 5 6
2015 América del Norte Estados Unidos 17 16
América Latina Mayormente Brasil 13 12
Europa España y Francia 71 68
Asia y Oceanía Japón 4 4
2016 América del Norte s. d. 18 17
América Latina s. d. 10 9
Europa s. d. 70 75
Asia y Oceanía s. d. 4 4

Fuente: Elaboración propia con base en datos DCII de cada año analizado.

Como puede observarse en el cuadro precedente, el número de alumnos internacionales que recibe la USAL provenientes de países de Asia y Oceanía es reducido, pero se sostiene a lo largo de los años (cuatro alumnos promedio por año; la mayoría de ellos, japoneses o coreanos), e incluso llegó a un máximo de once alumnos de universidades japonesas y australianas en 2014.

Trabajo de investigación: “Corea a través de sus productos culturales: Una estrategia innovadora para desarrollar los Estudios Coreanos en la USAL”

El objetivo del proyecto es profundizar los estudios sobre Corea, con la financiación de la Academy of Korean Studies (AKS). En él se combinan actividades de investigación y promoción educativas relacionadas con el impacto del soft power coreano en nuestro país.

En la última década, la expansión de la cultura coreana en la región ha permitido que Corea se conociera en Argentina tanto desde aspectos culturales como sociales e históricos que trascienden la mera cuestión económica. Esta expansión es el resultado de la inversión en producción y promoción de sus productos culturales por parte del Estado coreano como estrategia clave para redefinir su “marca país” en el mundo. Desde la perspectiva teórica del soft power, el proyecto articula actividades de investigación y educativas relacionadas con el impacto de distintos productos culturales sobre la construcción de estereotipos e imaginarios generados en torno a ese país.

Actividades de investigación sobre la diplomacia cultural surcoreana en Buenos Aires

Se avanzó con el proyecto de investigación sobre la diplomacia cultural coreana en Buenos Aires a través del estudio de caso de las actividades del Centro Cultural Coreano (CCC) de Buenos Aires en la Argentina en el período 2008-2016. Se finalizó el estado del arte, que había comenzado en el primer año del proyecto, y se definieron las categorías analíticas de la investigación enfatizando la triangulación entre diplomacia cultural, diplomacia pública y política exterior. En este momento, se están elaborando dos artículos sobre el tema. Uno será publicado en el libro que saldrá en 2019 por la editorial de la USAL; el otro será publicado en inglés en el Korea Journal o en alguna otra revista académica indizada.

7. Perspectiva cualitativa: balance de alumnos nacionales de USAL participantes de la movilidad estudiantil 

En este apartado apuntamos a reconstruir la subjetividad de los jóvenes participantes de distintas iniciativas de movilidad académica.

Entre las principales motivaciones de la movilidad estudiantil, trascender las fronteras nacionales y las de la propia universidad y el plan de estudio en el que se están formando como alumnos de grado ocupa un lugar de privilegio, sumado a acceder a una cultura diferente a la propia, e incluso esta diversidad cultural es estímulo de temas para el desarrollo de la tesis de grado previo a graduarse.

Una nueva cultura para la realización de mi tesis de grado fue la principal motivación que me llevó a hacer un intercambio. [Alumno de RRII].

 

Entre mis principales motivaciones para hacer un intercambio estudiantil estaba la idea de vivir en un lugar y una sociedad radicalmente distinta, conocer gente nueva y viajar, tener una aventura. […] me entusiasmaba aprender idiomas, mejorar mi inglés e iniciarme en el japonés, me daba curiosidad Oriente y sus tradiciones académicas; me atraía también la posibilidad de cursar materias que en mi universidad no había e incluso tomar clases de otras carreras, como de literatura. [Alumna de Sociología].

En cuanto a la universidad y el país seleccionado para el intercambio, el Sudeste Asiático se presenta como opción frente a los tradicionales Estados Unidos y Europa, que se jerarquiza por su cultura, idioma, sumado al acceso a diversos programas de becas. 

Elegí la Universidad de Sophia en Tokio ya que otorgaba un curso corto sobre estudios asiáticos, lo que me resultaba fantástico para la realización de mi tesis. [Alumno de RRII].

 

Elegí la Universidad de Sophia porque tenía un programa de intercambio muy bueno. El […] LAP, en convenio con la Universidad de Nanzan. El objetivo era formar profesionales con una perspectiva sobre la migración entre América Latina y Japón. […] además de tener un objetivo interesante, proponía pasar tres semanas en la universidad de Nanzan en un curso intensivo de Japonés y haciendo actividades como visitar colegios y empresas. [Alumna de Sociología].

A la hora de pedirles un balance y evaluación sobre la experiencia del intercambio estudiantil y el impacto en su futura vida profesional, la movilidad se presenta como una oportunidad, un valor agregado para la inserción futura, una formación académica más integral y diversa al transitar por sistemas universitarios diferentes y la posibilidad de establecer nuevos vínculos personales.

Pienso que los intercambios realmente ayudan a la internacionalización académica, por vías tanto formales como informales. En términos formales, el ir a clases en otro país, ver las lecturas propuestas y hacer trabajos grupales con estudiantes de diversas partes del mundo. [Alumna de Relaciones Internacionales].

 

Te da una visión multicultural el intercambio fundamental para entender el mercado laboral y académico del presente y futuro. [Alumno de Ciencia Política].

 

Creo que el intercambio fue un buen inicio para continuar adentrándome en debates sobre Asia; puntualmente, estoy participando en un PICT del CEIL-CONICET[7] sobre especialistas de religiones orientales en Buenos Aires y presenté junto con mi directora de tesis, María Eugenia Funes, una ponencia sobre los primeros avances en las Jornadas de Ciencias Sociales y Religión. [Alumna de Sociología]. 

 

 En las clases […] hay estudiantes de todas partes del mundo, lo que permite el intercambio de ideas, puntos de vista y experiencias y así es que uno conoce cosas de primera fuente de diversas partes del mundo. Además, en el mundo los sistemas educativos difieren, lo que lleva a que el intercambio sea más rico. [Alumna de Relaciones Internacionales].

 Respecto del posicionamiento del Sudeste Asiático como una nueva opción a la internacionalización, este último se visualiza como espacio geográfico emergente. 

Creo que es bastante necesario e interesante ir a estudiar al Sudeste Asiático porque en la carrera [Relaciones Internacionales] no vemos tanto Asia, más que lo básico, y Asia juega un rol fundamental en el mundo, por lo que está bueno saber al respecto y ver cómo es que ellos perciben al resto del mundo y a América Latina. [Alumna de Relaciones Internacionales]. 

Más allá de la mirada de los alumnos, el Sudeste Asiático tiene fortalezas y debilidades como destino estratégico de internacionalización, y esto queda plasmado en las respuestas de los decisores de oficinas o direcciones de cooperación internacional universitaria. 

En cuanto al Sudeste Asiático, China lleva mucho tiempo la negociación y visitas institucionales mutuas, Japón es más fácil y ahora se está activando Corea… [Exdirector Oficina de Cooperación Internacional].

8. Conclusiones

Este trabajo abordó el tema de la internacionalización de la educación superior teniéndola en cuenta como herramienta de crecimiento de los Estados en un mundo globalizado. Hemos descrito de modo sucinto algunos recursos creados para favorecer este proceso, destinados a promover a la universidad argentina, que poco a poco van posicionando al país como destino posible para estudiantes extranjeros; a la vez que estimulan a estudiantes nacionales a enriquecer su proceso de aprendizaje en otros países.

¿Por qué internacionalizar? La brecha entre países se allana, las distancias se acortan, las comunicaciones se simplifican, las oportunidades de trabajo, en numerosas ocasiones, plantean a los jóvenes el requisito de saber moverse en el mundo, aprender una segunda y hasta tercera lengua, ser capaces de trasladarse y conocer otras culturas y mantener intercambios con ellas. En síntesis, un mundo globalizado requiere también de “cerebros entrenados”, que puedan adaptarse a las nuevas condiciones económicas y laborales que este plantea. Y las respuestas que han brindado los participantes del estudio realizado para esta investigación nos han permitido ver cómo los países del Sudeste Asiático se presentan como una nueva opción enriquecedora de los procesos de estudio, a la vez que constituyen un desafío a la hora de establecer nuevos lazos con individuos de otras culturas, otro idioma y otras costumbres.

Conforme con lo presentado hasta aquí, se puede observar que, a partir del año 2014, los vínculos con diversas universidades de Asia se han fortalecido. Sin embargo, los resultados aún no son alentadores en lo que respecta a la internacionalización con las universidades de China, Corea del Sur y Japón.

Si bien la cifra de alumnos internacionales que recibe la USAL provenientes de países de Asia y Oceanía es reducida, el número se sostiene a lo largo del tiempo. En este sentido, resulta importante que la institución pueda planificar una difusión focalizada, a fin de motivar la recepción de un mayor número de estudiantes provenientes de universidades de dicha región.

También es importante diseñar un plan estratégico que permita trazar objetivos a mediano y largo plazo y, sobre todo, generar la inquietud en cada una de las facultades respecto del proceso de internacionalización; y en particular, promover la internacionalización con estos países. También es necesario contar con un trabajo conjunto en el que las unidades académicas informen sus actividades de internacionalización para, de esta manera, lograr centralizar algunos de los indicadores que nos permitan conocer la naturaleza e intensidad de la internacionalización en el entorno formativo y científico de la universidad.

Bibliografía

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  1. Doctora en Ciencias de la Educación (USAL), especialista en Docencia y Gestión de la Educación Superior, (UNTREF), especialista en Gestión Universitaria por la Organización Universitaria Interamericana (OUI) magíster en Políticas y Administración de la Educación (UNTREF), autora de diversos trabajos sobre educación, ha participado en la asesoría técnica sobre trabajos de acreditación, evaluación y planificación en diferentes universidades públicas y privadas de la República Argentina y América Latina. Docente de seminarios de grado y posgrado referidos a las mencionadas temáticas. Directora de Investigación USAL.
  2. El Times Higher Education World University Rankings 2016-2017 clasifica a 980 de las mejores universidades alrededor del mundo, de acuerdo con una evaluación de aspectos tales como la calidad de la enseñanza, la investigación, la transferencia de conocimiento y la perspectiva internacional.
  3. Para Latinoamérica, son socios del “KF Global e-School”, entre otros, la Universidad Autónoma de México, el Colegio de México y la Universidad Autónoma de Nuevo León (México); Universidad de Costa Rica, Universidad Nacional, entre otras (Costa Rica); Universidad Rafael Landívar (Guatemala); Universidad Pontificia Católica de Chile y Universidad Diego Portales (Chile); Universidad Nacional Bucaramanga, Universidad Tecnológica de Bolívar, entre otras (Colombia); Universidad Internacional de Ecuador; Universidad Tecnológica de El Salvador; Universidad Mayor Nacional de San Marcos (Perú); Universidad Tecnológica de Honduras; Universidad Nacional de La Plata y USAL (Argentina).
  4. En la Universidad de Buenos Aires (2003), en El Colegio de México (2005), en la Universidad Católica de San Pablo (2007), en la Universidad Católica de Valparaíso (2009) y en la Universidad Sergio Arboleda de Bogotá (2011).
  5. Australia, Brunei Darussalam, Canadá, Chile, República Popular China, Hong Kong, Indonesia, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, Perú, Filipinas, Rusia, Singapur, Corea, Chinese Taipei, Tailandia, Estados Unidos y Vietnam (“APEC: Lo que debes saber”, 2016).
  6. Jiangxi University of Finance and Economics (ISEP I-I) (China); Ajou University (ISEP I-I), Ewha Womans University (ISEP I-I), Keimyung University (ISEP I-I), Korea University (ISEP I-I), Yonsei University, Korea University (Corea); American University of Sharjah (ISEP I-I) (Emiratos Árabes Unidos); Sophia University, Waseda University, Kansai Gaidai University (Japón); Holy Spirit University of Kaslik (Líbano); University of Western Sidney (Australia); Universidad Ateneo de Manila (Filipinas); University of Waikato (Nueva Zelanda).
  7. Proyecto de Investigación Científica y Tecnológica del Centro de Estudios e Investigaciones Laborales del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas.


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