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Avances en la Región Metropolitana

En el año 2004, Greenpeace hizo entrega de su Plan de Basura Cero para Buenos Aires para su implementación. Basura Cero es un principio y una política integral de gestión de residuos que apunta a reducir progresivamente la disposición final de residuos sólidos urbanos hasta llegar a cero, adoptando una serie de medidas en cada etapa del circuito de los materiales, desde que se producen hasta que se consumen y desechan (Los Verdes, 2016).

Es un enfoque que centra la gestión de los residuos no en desarrollar nuevas y costosas técnicas de ingeniería para intentar atenuar los problemas de contaminación generados por las prácticas de disposición final vigentes, sino en el proceso de producción y consumo. Los programas Basura Cero se orientan al diseño de los productos, de modo que tengan una vida útil más larga y se produzcan con materiales no tóxicos y reciclables.

Los programas de Basura Cero incluyen principalmente las siguientes estrategias:

  1. Reducir el consumo y los desechos
  2. Reutilizar los desechos
  3. Extender la responsabilidad del productor
  4. Reciclaje integral
  5. Compostaje o biodigestión integral de materiales orgánicos
  6. Participación de los ciudadanos
  7. Prohibición de la incineración de desechos
  8. Políticas, reglamentación, incentivos y estructuras de financiación efectivos que respalden estos sistemas (Los Verdes, 2016)

La Agencia de Protección Ambiental, a través del programa Buenos Aires Produce más Limpio, promueve herramientas que posibiliten la interacción e integración de todos los actores cuya conexión impulse al máximo el aprovechamiento de los residuos, a través del reciclado, de la reutilización y valorización que permita crear un marco destinado a apoyar el cambio de una economía lineal “del úselo y tírelo” a una economía circular, que sea eficiente en el uso de los recursos y de baja emisión de carbono.

Entre las políticas implementadas para fomentar la economía circular desde el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se encuentra un sistema de Ecosellos. El Ecosello es un distintivo ambiental que demuestra el compromiso asumido hacia el cuidado del ambiente y al desarrollo sustentable por parte de las empresas adheridas. Es una herramienta de adecuación y diferenciación productiva (Agencia Ambiental, 2019).

Alcanzar el Ecosello de producción más limpia implica avanzar en forma conjunta sobre diferentes aspectos dentro de la organización que en su conjunto hacen a mejorar la gestión ambiental y alcanzar un estado superador de la norma ambiental. La organización debe evaluar y mejorar los siguientes aspectos ambientales:

  • Minimización de la carga de contaminante de efluentes líquidos
  • Reducción de la generación y gestión sustentable de los residuos
  • Minimización de la carga contaminante de los efluentes gaseosos
  • Optimización del uso de materias primas e insumos
  • Optimización del uso de agua
  • Optimización de la eficiencia energética
  • Sistema de Gestión Ambiental
  • Sistema de control y monitoreo
  • Mitigación de las cargas contaminantes liquidas
  • Mitigación de la carga contaminante de los efluentes gaseosos
  • Orden y limpieza
  • Buenas prácticas de manufactura

También se otorgan Ecosellos a los establecimientos hoteleros que presenten un Plan de Mejoras, donde se trabajen en los siguientes ejes.

  • Gestión del agua
  • Gestión de la energía
  • Gestión de residuos
  • Consumo responsable
  • Gestión del entorno
  • Gestión ambiental

A su vez, el Programa Buenos Aires Produce Más Limpio pone a disposición de las empresas comprometidas con el ambiente, instrumentos de fomento que les permitan relacionar de manera eficiente el crecimiento económico y social con la protección ambiental promoviendo la aplicación continua de estrategias de prevención de la contaminación. Dichos instrumentos son líneas de crédito para mejoras en las empresas o adquisición de bienes de capital (Agencia Ambiental, 2019).

Coria (2016) afirma que la región metropolitana son 39 municipios y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Entre todos generan unas 16.000 toneladas de residuos, que significan 2.500 camiones, que estacionados uno delante del otro, ocuparían la avenida General Paz de punta a punta. A 2030, por la estimación de crecimiento poblacional y de la economía, se llegaría a 25.000 toneladas de residuos, 3.900 camiones, es decir que del tamaño de la avenida General Paz, que es de 23 km, pasarían a 34 km.

Es por ello por lo que se está elaborando un mejorado plan estratégico para el Área Metropolitana, buscando el reequilibro y evitando, o tratando de evitar, el transporte innecesario de residuos por toda esta región. Para ello se prevé la división de la Región Metropolitana en cuatro regiones, en las cuales se traten los residuos antes de ser enviados a disposición final, combinando la construcción de plantas de tratamiento mecánico biológico de poda y de árido. La Región Sur está compuesta por Ensenada, Berisso, Brandsen, Magdalena y La Plata. La Región Corredor Norte está compuesta por Escobar, Exaltación de la Cruz, Campana y Zárate. La Región Norte está integrada por Mercedes, Luján, Pilar, Gral. Rodríguez, Moreno, Merlo, José C. Paz, San Miguel, Malvinas Argentinas, Ituzaingó, Hurlingham, Morón, Tres de Febrero, Gral. San Martín, Tigre, San Isidro, San Fernando, Vicente López y CABA. Y por último la Región Sudoeste, integrada por La Matanza, Avellaneda, Quilmes, Berazategui, Lanús, Lomas de Zamora, Alte. Brown, Florencio Varela, Esteban Echeverría, Presidente Perón, Ezeiza, San Vicente, Marcos Paz, Cañuelas y Gral. Las Heras.

Los materiales de construcción representan un mayor potencial para los lazos regionales y locales cerrados, por lo que significa una de las mejores opciones para iniciar un plan de economía circular. Es así como este es un sector que, bien organizado, puede recuperar gran parte de los residuos que genera, como se está comenzando a hacer en la Ciudad de Buenos Aires.

En su planta de reciclaje, la ciudad cuenta con una planta de tratamiento de residuos áridos. Allí se reciben escombros y restos de construcción que son transformados en distintos materiales para ser reutilizados en obras civiles, obras viales o como capas de separación en los rellenos sanitarios. Comenzó a funcionar durante 2013 con el objetivo de tratar todos los residuos de este tipo, como escombros y restos de obra, que se generan en la ciudad y, de esta manera, evitar su entierro en los rellenos sanitarios.

Por día ingresan a la planta alrededor de 600 camiones con material árido, producto de la actividad de unas 100 empresas volqueteras y de camiones volcadores que trabajan en la Ciudad de Buenos Aires. Actualmente, puede tratar hasta 2.400 toneladas por día, de las cuales logra recuperar un 90 %, que equivalen a más de 2.100 toneladas por día de residuos áridos recuperados (Los Verdes, 2016).



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