Otras publicaciones:

Book cover

9789877230567_frontcover

Otras publicaciones:

12-3052t

12-2770t

Principios de la economía circular

A continuación, se exponen los distintos preceptos o principios que se fijaron para el desarrollo de la economía circular, y posteriormente los modelos de negocios que surgieron a partir de los principios. Estos modelos de negocios están en continua evolución y son muy importantes ya que alientan a integrar los factores económicos, sociales y ambientales en un mismo plano de acción.

El planteamiento de la economía circular proporciona múltiples mecanismos de creación de valor no vinculados al consumo de recursos finitos. En una verdadera economía circular, el consumo solo se produce en ciclos biológicos eficaces; por lo demás, el uso sustituye al consumo. Los recursos se regeneran dentro del ciclo biológico o se recuperan y restauran gracias al ciclo técnico. Dentro del ciclo biológico, distintos procesos permiten regenerar los materiales descartados, pese a la intervención humana o sin que esta sea necesaria. En el ciclo técnico, con la suficiente energía disponible, la intervención humana recupera los distintos recursos y recrea el orden, dentro de la escala temporal que se plantee. Mantener o aumentar el capital supone características diferentes en ambos ciclos (Fundación Ellen MacArthur, 2015).

El principal referente de la economía circular es Ellen MacArthur. En 2005, obtuvo el récord mundial por realizar la vuelta al mundo más rápida en su barco. La necesidad de llevar una pequeña carga de recursos pero que a su vez le fuese suficiente para todo el trayecto le permitió tomar conciencia sobre la importancia de la reutilización (Cámara Argentina de Comercio y Servicios, 2017). Por medio de su Fundación Ellen MacArthur, creada en 2010, promueve la transición hacia una economía circular basándose en tres principios, cada uno de los cuales aborda varios de los retos en términos de recursos y del sistema a los que han de hacer frente las economías industriales.

Principio 1: preservar y aumentar el capital natural, controlando los stocks finitos y equilibrando los flujos de recursos renovables

Cuando se necesitan recursos, el sistema circular los selecciona sabiamente y elige tecnologías y procesos que utilizan recursos renovables o del más alto rendimiento, siempre que sea posible. Una economía circular también aumenta el capital natural fomentando flujos de nutrientes en el sistema y creando las condiciones para la regeneración del suelo (Fundación Ellen MacArthur, 2015).

Principio 2: optimizar el rendimiento de los recursos, circulando siempre productos, componentes y materiales en su nivel más alto de utilidad, en los ciclos técnico y biológico

Esto supone diseñar de modo que pueda repetirse el proceso de fabricación, restauración y reciclaje, para que los componentes y materiales recirculen y sigan contribuyendo a la economía.

Los sistemas circulares emplean bucles internos más ajustados siempre que estos puedan preservar más energía y otros valores, tales como el trabajo incorporado. Este tipo de sistemas reduce la velocidad de rotación de los productos al incrementar su vida útil y fomentar su reutilización. A su vez, la acción de compartir hace que se incremente la utilización de los productos. Los sistemas circulares maximizan el uso de materiales con base biológica al final de su vida útil, al extraer valiosos elementos bioquímicos y hacer que pasen en cascada a otras aplicaciones diferentes y cada vez más básicas (Fundación Ellen MacArthur, 2015).

Principio 3: promover la efectividad del sistema, haciendo patentes y proyectando eliminar las externalidades negativas

Esto incluye reducir el daño causado a sistemas y áreas que afectan a las personas, tales como alimentos, movilidad, casas, educación, sanidad o entretenimiento, y gestionar externalidades tales como la contaminación del aire, el agua, la tierra, el ruido, las emisiones de sustancias tóxicas y el cambio climático (Cerdá y Khalilova, 2016).

Tomando como base los principios, Cerdá y Khalilova (2016) señalan las siguientes características claves de la economía circular:

 

1. Reducción de insumos y menor utilización de recursos naturales:

  1. Explotación minimizada y optimizada de materias primas, aunque proporcionando más valor con menos materiales.
  2. Reducción de la dependencia de las importaciones de recursos naturales.
  3. Utilización eficiente de todos los recursos naturales.
  4. Minimización del consumo total de agua y energía.

2. Compartir en mayor medida la energía y los recursos renovables y reciclables:

  1. Reemplazar los recursos no renovables por renovables con niveles sostenibles de oferta.
  2. Mayor proporción de materiales reciclables y reciclados que puedan reemplazar a materiales vírgenes.
  3. Cierre de bucles materiales.
  4. Extraer las materias primas de manera sostenible.

3. Reducción de emisiones:

  1. Reducción de emisiones a lo largo de todo el ciclo material, a través del uso de menor cantidad de materias primas y su obtención sostenible.
  2. Menor contaminación a través de ciclos materiales limpios.

4. Disminuir las pérdidas de materiales y de los residuos:

  1. Minimizar la acumulación de desechos.
  2. Limitar, y tratar de minimizar, la cantidad de residuos incinerados y vertidos.
  3. Minimizar las pérdidas por disipación de recursos que tienen valor.

5. Mantener el valor de productos, componentes y materiales en la economía:

  1. Extender la vida útil de los productos, manteniendo el valor de los productos en uso.
  2. Reutilizar los componentes.
  3. Preservar el valor de los materiales en la economía, a través de reciclaje de alta calidad.


Deja un comentario