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7 Los paradigmas, axiomas o thematas[1]

1. El tratamiento de los paradigmas nos sirve porque es una forma de entender la profundidad del cambio que implica para la ciencia jur铆dica el Trialismo. Si bien el cambio que propongo no es radical, caracter铆stica asociada al 鈥減aradigma鈥, ya que no planteo la adopci贸n de la visi贸n marxista del Derecho frente a un estado de situaci贸n liberal-democr谩tico, la paradigmatolog铆a 鈥攃omo la llama Morin鈥 ayudar谩 a comprender el modelo distinto que aqu铆 se propone. Por ello, m谩s que revoluci贸n paradigm谩tica, se ver谩 al Trialismo como ciencia anormal, en el sentido kuhniano de cambio de las reglas que rigen en un momento determinado[2].

2. Es importante distinguir en este t贸pico, siguiendo a Morin, entre paradigma, doctrina y t茅cnica. Vale aqu铆 se帽alar que

鈥 le paradigme a valeur radicale d鈥檕rientation m茅thodologique, de sch猫mes fondamentaux de pens茅e, de pr茅ssuppos茅s ou de croyances jouant un r么le cl茅, et porte ainsi en lui un pouvoir dominateur sur les th茅ories. [鈥 recouvrant in extremis de fa莽on vague l鈥檃dh茅sion collective des scientifiques 脿 une vision du monde[3].

Dec铆a Levi-Strauss que todo depende de los puntos de vista con que miremos. Por ejemplo, se puede observar con nuestra sola vista una gota de agua, con microscopio los microorganismos dentro de esa gota de agua y si dicho microscopio es m谩s potente, se podr谩n observar los 谩tomos que la componen[4]. En efecto, la paradigmatolog铆a importa para lograr mi prop贸sito en el Derecho: que las mentes de los juristas abandonen la exclusi贸n, la reducci贸n, y abracen el pensamiento contradictorio, ambiguo, inclusor, en suma, complejo. As铆, 鈥溾 le mot M茅thode 茅claire progressivement son sens: il s鈥檃git de la n茅cessaire r茅forme des principes m锚mes de notre connaissance[5]鈥.

3. Como dice Ferrater, se trata de un saber previo a todas las ciencias[6]. De ah铆 que el paradigma se revela como la clave para la comprensi贸n y asunci贸n de las teor铆as. Precisamente, un l铆mite del conocimiento, que es a la vez la posibilidad de conocimiento, consiste en considerar que

鈥 toute th茅orie est incertaine, [鈥 parce qu鈥檈lle ne peut exclure la possibilit茅 de r茅futation par une nouvelle th茅orie, [鈥 [et] parce qu鈥檈lle repose sur des postulats ind茅montrables et des principes inv茅rifiables, qui concernent la nature profonde du r茅el et la relation entre l鈥檈sprit et le r茅el[7].

4. La relaci贸n del paradigma con el axioma es clara: funda el axioma y se expresa a trav茅s de 茅l[8]. As铆, 鈥溾 le paradigme institue les relations primordiales qui constituent les axiomes, d茅terminent les concepts, commandent les discours et/ou les th茅ories. Il en organise l鈥檕rganisation et il en g茅n猫re la g茅n茅ration ou la r茅g茅n茅ration[9]鈥. Seg煤n Morin, un axioma tendr铆a un nivel menos general que el paradigma, en tanto este los produce y controla[10]. Es aquello digno de ser estimado, cre铆do o valorado[11]. Un axioma es, por ejemplo: 鈥溾 el total es la suma de las partes 鈥︹[12] y como tal, es una afirmaci贸n dogm谩tica -indiscutible- de la cual se parte. Su contrario parecer铆a el del tercio excluso, nutrido por el paradigma de exclusi贸n[13]. Otro es el de que 鈥渘ous ne devons reconna卯tre comme dignes de foi que les id茅es qui comportent l鈥檌d茅e que le r茅el r茅siste 脿 l鈥檌d茅e[14]鈥. Otro caso es el del axioma de justicia de Goldschmidt, que habla de la personalizaci贸n y que se basa en la doctrina liberal. El axioma es una 鈥減roposici贸n tan clara y evidente que se admite sin necesidad de demostraci贸n鈥[15]. La admisi贸n del axioma sin demostraci贸n alude a su car谩cter filos贸fico, es decir, primero, esencial, fundamental. Su seguimiento llama m谩s a la argumentaci贸n sobre su validez que a su demostraci贸n, generalmente asociada a lo emp铆rico, un criterio entre tantos otros. Tambi茅n se lo define como 鈥渃ada uno de los principios fundamentales e indemostrables sobre los que se construye una teor铆a鈥[16], caracterizaci贸n que alude a lo b谩sico, al pilar de las teor铆as. As铆, 鈥溾 il y a un inconcevable 脿 partir de quoi 茅merge le concevable鈥︹[17].

5. El principio de demostraci贸n no se demuestra. Con esto quiero decir que para comprender por fuera de la complejidad a la complejidad, hay que comprender al axioma, aunque Morin desaxiomatiza a la complejidad, en alguna medida, al decir que es un desaf铆o, la no receta. En efecto, 鈥溾 me ubico en el punto de vista de la deficiencia cong茅nita del conocimiento, porque acepto la contradicci贸n y la incertidumbre; pero, al mismo tiempo, la conciencia de esta deficiencia me llama a luchar activamente contra la mutilaci贸n[18]鈥. La asunci贸n de la complejidad implicar谩 entonces esta forma de ver los problemas cient铆ficos. Tan fundamental es la discusi贸n acerca de los paradigmas que no se le podr铆a aplicar, por ejemplo, la noci贸n de falsaci贸n, en tanto ella misma es ya un paradigma centrado en el empirismo. 鈥淟e paradigme est 鈥榥on falsifiable鈥 c鈥檈st-脿-dire 脿 l鈥檃bri de toute infirmation-v茅rification empirique, bien que les th茅ories scientifiques qui en d茅pendent soient 鈥榝alsifiables鈥[19]鈥.

6. En nuestro caso, uno de los axiomas de la complejidad es: 鈥渆l conjunto es mayor que la suma de sus elementos鈥 o el de la 鈥渃ontradicci贸n/complementariedad鈥. Como axiomas son juicios sint茅ticos a priori[20], de los que Kant predica que son los m谩s valiosos para la marcha de la ciencia, en tanto ampl铆an nuestro conocimiento del mundo[21] y son universales. El fil贸sofo de K枚nigsberg sostiene que son a priori en tanto son necesarios, no contienen conocimiento emp铆rico[22] y son sint茅ticos, en tanto se captan intuitivamente[23]. Tambi茅n ayuda a entender al axioma la caracter铆stica que Kant da al juicio sint茅tico, que es la de que no puede presentar ni error ni verdad[24]. Son 鈥溾 reglas generales que constituyen la unidad en la s铆ntesis de los fen贸menos, reglas que pueden siempre demostrar su realidad objetiva y posibilidad en la experiencia, como condiciones necesarias[25]鈥. Como este autor, Morin se帽ala que lo que llamamos realidad es lo que percibimos gracias a nuestras estructuras mentales o patterns que organizan nuestra experiencia en el tiempo y espacio[26]: 鈥渇ormas puras de la intuici贸n sensible[27]鈥. Analizados desde el Pensamiento Complejo, esos juicios sint茅ticos a priori implicar铆an no solo una verdad que puede conocerse independientemente de la experiencia, que no exige comprobaci贸n, sino tambi茅n con la experiencia, siguiendo la complementariedad moriniana. Ser铆an una suerte de 鈥渏uicios complejos鈥[28]. Por ello el Trialismo es una teor铆a compleja, porque incluye a sus contradictorios, valid谩ndose emp铆rica y metaf铆sicamente.

La organizaci贸n del poder constitucional es un ejemplo del axioma de la complejidad relativo al todo y las partes. En este sentido, interesa lo que surge, no de la suma aislada de cada uno de los elementos, sino de las interrelaciones entre cada uno de ellos, ya que no funcionan aisladamente. La Corte surgida a partir de 2003 ha profundizado las interrelaciones, en tanto ha sugerido en algunas oportunidades que el Congreso y el Presidente promuevan determinadas iniciativas legislativas, como la relativa a la movilidad previsional en 鈥淏adaro鈥, que gener贸 la pol茅mica ley 26417. Toda inconstitucionalidad significa tambi茅n un replanteo para los poderes partidarios de medidas y programas determinados. Con respecto al PL y el PE, el veto, la insistencia, las modificaciones, el voto de censura al Jefe de Gabinete, los pedidos de informes, las comisiones bicamerales, etc., implican relaciones que no compartimentan a los poderes. La interrelaci贸n es la clave del todo visto como emergente original, que no surgir铆a de la mera suma de las partes aisladamente consideradas. El axioma de la complejidad es cierto por su correcci贸n formal y por su desarrollo en la realidad; es decir, es cierto l贸gica y ontol贸gicamente. Lo propio ocurre con aquello de que el que tiene poder tiende a abusar de 茅l.

7. El Derecho, como todos los fen贸menos, deber铆a ser percibido a partir de una primera impresi贸n, de manera ingenua, es decir, como un todo, el cual no se reduce a sus partes, ni a la suma de estas, ya que el todo es m谩s que la suma de sus partes. Es una unidad compleja. Uno de los fundadores de la Gestalt, Koffka[29], dec铆a:

鈥 la realidad no es un simple conjunto de hechos elementales, sino que consiste en unidades donde las partes no existen por s铆 mismas, donde cada parte apunta m谩s all谩 de s铆 misma implicando un vasto todo. Los hechos y el significado cesan de ser dos conceptos pertenecientes a dominios diferentes, ya que un hecho es siempre un hecho dentro de un todo intr铆nsecamente coherente. [鈥 La soluci贸n debe venir del todo. [鈥 Se ha dicho: El todo es m谩s que la suma de sus partes. M谩s correcto es decir que el todo es otra cosa que la suma de sus partes, porque la suma es un procedimiento sin sentido, mientras que la relaci贸n todo-parte est谩 llena de sentido[30].

8. La Psicolog铆a de la Gestalt pone 茅nfasis en c贸mo son organizados los elementos a fin de que podamos captarlos. Y en este sentido la noci贸n de paradigma es clave, si se lo entiende a este como los anteojos con los cuales vemos la realidad. Depende de cu谩l usemos, as铆 la captaremos: 鈥溾 un paradigme est co-g茅n茅rateur du sentiment de r茅alit茅, puisque l鈥檈ncadrage conceptuel et logique de ce qui est per莽u comme r茅el rel猫ve de la d茅termination paradigmatique[31]鈥.

9. Thomas Kuhn fund贸 la idea de paradigma como 鈥減rincipios organizadores del conocimiento, [鈥 [ya que] la ciencia no solamente crece, se transforma[32]鈥. Esta idea va contra la cl谩sica en ciencias 鈥擯opper[33], Bunge鈥 que sostiene que hay progreso cient铆fico cuando se acumula m谩s conocimiento. En efecto, 鈥溾 la connaissance scientifique n鈥檈st pas pure et simple accumulation de savoirs, et [鈥 le mode de concevoir, formuler et organiser les th茅ories scientifiques 茅tait command茅 et contr么l茅 par des postulats ou pr茅suppos茅s occultes[34]鈥. Por eso la Gestalt habla de la psicolog铆a de las formas, ya que todo depende de c贸mo organizamos, con qu茅 forma, lo dado. As铆, 鈥溾 les choses de l鈥檜nivers objectif ne prennent figure qu鈥檈n fonction de nos formes et structures cognitives bio-c茅r茅brales, qu鈥檈n fonction de nos paradigmes, principes, cat茅gories, th茅ories, informations propres 脿 notre moment de l鈥檋istoire scientifique, culturelle et sociale[35]鈥. Tambi茅n Morin se帽ala muchas veces a la organizaci贸n de la organizaci贸n cuando se refiere a los paradigmas: 鈥溾 d茅fini dans son caract猫re nucl茅aire et g茅n茅ratif d鈥檕rganisateur de l鈥檕rganisation, on peut situer le concept de paradigme au gouvernail des principes de pens茅e et au c艙ur des syst猫mes d鈥檌d茅es, y compris [鈥 des th茅ories scientifiques[36]鈥. La importancia de la organizaci贸n, de las formas, est谩 dada por el ejemplo de las cinco flechas que pueden generarse a partir de cuatro, seg煤n c贸mo se las disponga. Separadas son cuatro flechas, pero juntas, generan una quinta. Feyerabend nos acerca el caso de tres c铆rculos diferentes en cuanto a sus caracter铆sticas accesorias, uno vac铆o, otro relleno de color gris y otro de color negro.

Una persona dijo que exist铆a una relaci贸n entre ellos, ya que son similares en tanto tienen forma circular. Pero

鈥 en algunas pruebas psicot茅cnicas que se efectuaron en los a帽os treinta a un grupo de analfabetos de Uzbekist谩n, estos consideraron los tres dibujos como completamente diferentes entre s铆 [鈥 En el primer dibujo vieron una pulsera, en el segundo, la luna y en el tercero, una moneda[37].

Motta nos acerca el caso de las dos series de n煤meros ordenados:

1 2 3 4 5 6 7 8 9

5 4 2 9 8 6 7 3 1

Como se observa la primera secuencia est谩 muy bien ordenada, pero la segunda parece desordenada o producto del azar. Sin embargo, la segunda secuencia puede tambi茅n considerarse perfectamente ordenada, si el observador tiene la suficiente flexibilidad como para percibirlo, puesto que los n煤meros de la segunda secuencia se ordenaron seg煤n sus nombres en funci贸n del alfabeto castellano[38].

Ejemplo al cual pueden sumarse el de la imagen que proyecta la bella dama o la anciana; el vaso medio lleno o medio vac铆o. Cupiendo preguntarse qu茅 es lo que nos hace seleccionar uno u otro aspecto de la imagen. La cultura en la que viv铆an los analfabetos, pero de la cual desconoc铆an sus reglas y otros modos de vida, no les hab铆a transmitido las regularidades que a nosotros nos parecen tan naturales. 鈥溾 esto era lo que mejor se adecuaba a su modo de vida鈥[39]. M谩s adelante dice Feyerabend:

鈥 [no] tendr铆a sentido hablar, en este caso, de 鈥減rincipios universales y objetivos del razonamiento鈥. [鈥 se puede afirmar que son relaciones 鈥渙bjetivas鈥, siempre y cuando se tenga en cuenta que hay impl铆cita la elecci贸n de un cierto modo de vida y no un modelo Plat贸nico[40].

En este sentido es que se concibe al paradigma como tipo organizativo. El kelsenianismo organizar谩 los datos, con los que contamos todos, de manera de excluir, y cada referencia a los problemas de justicia los marginar谩 de la ciencia jur铆dica. En lugar de hablar de 鈥渃iencia de la justicia鈥, dir谩 que es un aspecto metaf铆sico, indecible, que forma parte de la no-ciencia o pseudociencia.

Todos los estudiosos de los fen贸menos cognitivos que implican creatividad y flexibilidad mental han considerado estas cuestiones. Las personas son m谩s capaces de hallar respuestas creativas a los problemas que implican an谩lisis y reestructuraci贸n del conjunto de datos en la medida en que mayor sea su posibilidad de contemplar un n煤mero considerable de alternativas, y de liberarse de los estereotipos perceptuales que, involuntariamente, cargamos desde la infancia. Casi todo descubrimiento o invento sensacional en la Historia ha tenido lugar en el afortunado insight de una mente l煤cida[41].

10. Es as铆 como la Psicolog铆a tiene que ver con el paradigma, porque este 鈥溾 vise quelque chose de tr猫s radical, profond茅ment immerg茅 dans l鈥檌nconscient individuel et collectif, dont l鈥櫭﹎ergence toute r茅cente et partielle 脿 la pens茅e consciente est encore embrum茅e[42]鈥. En efecto, 鈥渓e paradigme est inconscient, mais il irrigue la pens茅e consciente, la contr么le et, dans ce sens, il est aussi sur-conscient[43]鈥.

Esto significa que las disputas entre jusnaturalistas, juspositivistas, cr铆ticos y trialistas, dependen de c贸mo se organizan los datos provenientes de la realidad, los recortes que se hagan y las formas, m谩s o menos r铆gidas que se les den. Claro que la captaci贸n de la alternativa no puede darse en esquemas r铆gidos. Por ello, el paradigma 鈥渃ontr么le de plus l鈥櫭﹑ist茅mologie qui contr么le la th茅orie, et il contr么le la pratique qui d茅coule de la th茅orie [鈥[44]鈥. En efecto, 鈥渘o podemos separar el mundo que conocemos de las estructuras de nuestro conocimiento[45]鈥.

11. Denis Wood demuestra esta uni贸n entre nuestro conocimiento del mundo y la estructura con la que lo conocemos en ocasi贸n de hablar del 鈥減oder de los mapas鈥. Unos optan por poner el ecuador por el centro, el Atl谩ntico en medio y el Norte arriba. Otros centran su atenci贸n en el impacto humano, utilizando im谩genes provistas de noche, con lo que se resaltan las ciudades y fuegos y se opacan los contornos de oc茅anos y continentes[46]. Distinto es el modelo que muestra las anomal铆as del campo gravitatorio, en donde se prescinde de la superficie terrestre y se muestra la topograf铆a del fondo oce谩nico, ilusi贸n que se acrecienta por la iluminaci贸n de simas y valles[47]. Por ello, debemos tomar conciencia de que

Los mapas han de ser expl铆citos por lo que toca a la elecci贸n [de] sus datos y la manera en que los representan. Deben declararse las distorsiones introducidas. Hay que educar a los usuarios sobre lo que pueden o no recibir de ellos[48].

Estas ideas son claves para comprender las 鈥渇unciones鈥 de los paradigmas, m谩s all谩 de su validez. Por ello, dime qu茅 paradigma eliges y te dir茅 qu茅 quieres resaltar鈥

Lo que realmente exige racionalidad, lo que la hace un bien y algo indispensable y le confiere su autoridad, no es su propia naturaleza, sino nuestra necesidad de ella tanto en la acci贸n econ贸mica como dom茅stica, as铆 como en el placer de la comprensi贸n[49].

驴De d贸nde surge entonces, en el Derecho, esa necesidad furiosa de constante orden y uniformidad? 驴En base a qu茅 modelo o patr贸n se establecer谩 dicha uniformidad? 驴Hay alg煤n modelo jur铆dico alternativo a la obediencia y la sumisi贸n a lo 鈥榣egal鈥? Por ello, un paradigma es 鈥溾 une association de concepts fondamentaux, capable de guider tout discours sur [quelque chose]. [鈥 un paradigme n鈥檈xplique pas, il permet et oriente le discours explicatif [鈥[50]鈥. Por ello resalto que el Trialismo es una doctrina jur铆dica del desenmascaramiento[51]; una teor铆a que permite la transparencia, y la cr铆tica. As铆, 鈥溾 la pertinence et le sens d鈥檜ne conception se d茅cident [鈥 au niveau de la conception de la conception[52]鈥, es decir, en el nivel epistemol贸gico.

12. En este sentido, el tiempo y el espacio han permanecido por siempre, ya que somos en ellos. Aunque la visi贸n del cient铆fico puede ser distinta. Esto fue lo que ocurri贸 con Einstein en relaci贸n a Newton. As铆, 鈥溾 el paso b谩sico que dio Einstein fue percibir un nuevo conjunto de diferencias esenciales, de las cuales surgi贸 una nueva relaci贸n de similitud y por ende un nuevo orden de espacio y tiempo[53]鈥.

13. El Trialismo, como doctrina jur铆dica, expresiva del paradigma de la complejidad, plantea una nueva forma de encarar el Derecho, integrando elementos que otras doctrinas excluyen. Ya que ellas se basan en paradigmas que tienen como premisa epistemol贸gica b谩sica la exclusi贸n, la no contradicci贸n.

Le paradigme dispose d鈥檜n principe d鈥檈xclusion: le paradigme exclut non seulement les donn茅es et id茅es qui ne lui sont pas conformes, mais aussi les probl猫mes qu鈥檌l ne reconna卯t pas. Ainsi, un paradigme de simplification (disjonction ou r茅duction) ne peut reconna卯tre l鈥檈xistence du probl猫me de la complexit茅[54].

Recu茅rdense los pseudoproblemas que menciona Russell[55] y lo pseudocient铆fico o metaf铆sico que mencionan Popper[56] o Bunge. 驴Qu茅 legitima ese af谩n demarcatorio, 鈥渄iscriminador鈥 en las ciencias? Ya Juli谩n Mar铆as se ha encargado de se帽alar que la clarificaci贸n propuesta la ha hecho la Filosof铆a en todos los tiempos, cuando el pensamiento ingl茅s la reduce a eso. Tampoco se tiene en cuenta el car谩cter filos贸fico de cualquier enunciado, incluidos los emp铆ricos[57].

Todo se trata, en suma, de paradigmas, que: 鈥溾 contient, pour tous discours s鈥檈ffectuant sous son empire, les concepts fondamentaux ou les cat茅gories ma卯tresses de l鈥檌ntelligibilit茅 en m锚me temps que le type de relations logiques d鈥檃ttraction/r茅pulsion (conjonction, disjonction, implication ou autres) entre ces concepts ou cat茅gories[58]鈥.

14. Parecer铆a que Morin realiza la declinaci贸n trialista del paradigma:

S茅mantiquement, le paradigme d茅termine l鈥檌ntelligibilit茅 et donne sens. Logiquement, il d茅termine les op茅rations logiques ma卯tresses. Id茅o-logiquement, il est le principe premier d鈥檃ssociation, 茅limination, s茅lection, qui d茅termine les conditions d鈥檕rganisation des id茅es[59].

La dimensi贸n sociol贸gica, con el reparto y sus razones, m谩s las categor铆as b谩sicas causalidad y finalidad, y consecuencias[60], conllevan un sentido en la decisi贸n repartidora. La dimensi贸n normol贸gica genera los instrumentos l贸gicos para clarificar e integrar el reparto del caso. Y la dimensi贸n dikel贸gica implica el an谩lisis valorativo que ideol贸gicamente controla a las dimensiones anteriores. Como dice Morin, el primero ser铆a un sentido generativo y el segundo organizativo[61]. Y agrego que el tercero ser铆a ideol贸gico.

15. A su turno, Newton tambi茅n implic贸 con sus teor铆as un cambio fundamental con respecto a las ideas anteriores. As铆, 鈥溾 alguien deber铆a haber empezado a sospechar que la diferencia entre la materia celeste y la terrenal no era fundamental. No obstante, por diversas razones (religiosas, pol铆ticas, psicol贸gicas, etc.) esta noci贸n tard贸 mucho en ser tomada en serio[62]鈥. De manera que 鈥溾 el desarrollo creativo de la ciencia depende en general de la percepci贸n de la irrelevancia de un conjunto ya conocido de diferencias y similitudes fundamentales[63]鈥.

16. El paradigma se asocia al mito, por el grado de profundidad con que graba a fuego sus esquemas organizadores de la materia y las ideas. El mito pone en juego todo el ser, cuestion谩ndolo, de ah铆 que sea importante la intensidad con que es cre铆do y vivido en cuanto a lo objetivo y lo real[64]. Morin se帽ala la ambig眉edad de su significado precisamente por lo radical a lo que alude y lo profundo de sus caracter铆sticas. As铆, 鈥溾 son ambigu茂t茅 [鈥 nous renvoie 脿 de multiples racines enchev锚tr茅es (linguistiques, logiques, id茅ologiques, et, plus profond茅ment encore, c茅r茅bro-psychiques et socio-culturelles)[65]鈥.

El mito tambi茅n se caracteriza por su ambig眉edad. En esta perspectiva confrontan la normatividad y el valor, tan incompatibles, pero tan complementarios y en muchos casos de facto.

La pens茅e mythologique est carenc茅e si elle n鈥檈st pas capable d鈥檃cceder 脿 l鈥檕bjectivit茅. La pens茅e rationnelle est carenc茅e si elle est aveugle au concret et 脿 la subjectivit茅. [鈥 le mythe nourrit mais brouille la pens茅e; la logique contr么le mais atrophie la pens茅e. La pens茅e logique ne peut franchir l鈥檕bstacle de la contradiction; la pens茅e mythologique le frachit trop bien[66].

En suma, 鈥渆l pensamiento posibilita la integraci贸n de la contradicci贸n en un conjunto, en el que pueda continuar fermentando, sin perder su potencialidad destructiva e incluso su potencialidad constructiva[67]鈥. Rep谩rese en los personajes entronizados como pr贸ceres o h茅roes, que no por ello dejan de ser meros seres humanos y, como tales, portadores tambi茅n de miserias y bajezas. San Mart铆n al descuidar su familia por liberar Am茅rica, Eva Duarte de Per贸n al luchar por los pobres, pero no siendo austera en su vestuario, y Sarmiento al luchar por la educaci贸n argentina pero despreciar a la cultura popular. Jean-Jacques Rousseau, tanto foment贸 el desarrollo del ni帽o y sin embargo envi贸 a sus cinco hijos a un internado.

Haciendo expl铆cita la opci贸n por uno de los paradigmas en estudio, expresa Morin: 鈥渓a pire pauvret茅 est non seulement celle d鈥檜n discours analogique priv茅 de logique, mais aussi celle d鈥檜n discours purement logique, qui, devenu uniquement formel, est alors priv茅 de concret et de complexit茅[68]鈥.

17. Volviendo sobre la psicolog铆a de la forma, la idea principal de la Gestalt es que existen distintos principios organizativos de la percepci贸n[69]. En estas ideas se ve la influencia de Kant. Son ejemplos de principios organizativos: 鈥溾 l鈥Ordre dans les conceptions d茅terministes, la Mati猫re dans les conceptions mat茅rialistes, l鈥Esprit dans les conceptions spiritualistes, la Structure dans les conceptions structuralistes[70]鈥.

18. En muchas de nuestras facultades, la intenci贸n de introducir el Trialismo, como idea a debatir, es muy dif铆cil en tanto la ceguera paradigm谩tica impide poder pensar en la posibilidad de incluir la justicia en el fen贸meno jur铆dico. He aqu铆 una posible explicaci贸n: 鈥渓a ley gest谩ltica del equilibrio, referida a figuras claras, sim茅tricas y arm贸nicas, se denomina Ley de la Praegnanz. Afirma que la organizaci贸n perceptual tiende a la mayor simplicidad posible[71]鈥. Tendemos siempre a lo m谩s c贸modo a la mente. Esta idea rememora la famosa 鈥渘avaja de Occam鈥, seg煤n la cual, hay que explicar un tema con la menor cantidad posible de elementos, es decir, no hay que multiplicar los entes m谩s all谩 de lo necesario. En suma, hay que simplificar: la mejor teor铆a es la m谩s simple. Es la base del reduccionismo metodol贸gico.

Aqu铆 nuestra percepci贸n, de forma espont谩nea y sin sugesti贸n, ve las l铆neas en grupos de dos. Esta es una tendencia muy fuerte, lo cual se manifiesta cuando tratamos de formar grupos distintos con estas l铆neas. Puede formarse un solo par con dos l铆neas alejadas, pero resulta dif铆cil ver el campo, en su totalidad, estructurado en pares de l铆neas alejados[72].

Principio de Proximidad

19. La totalidad que plantea el Trialismo es la totalidad de las dimensiones que componen el Derecho. No es casual entonces que la Gestalt critique una forma de pensar anterior:

L鈥櫭ヽonomie cosmique, physique et politique se fondait sur une loi g茅n茅rale du moindre effort, du moindre d茅tour d鈥檜n point 脿 l鈥檃utre, du moindre co没t d鈥檜ne transformation 脿 une autre. La v茅rit茅 m锚me d鈥檜ne th茅orie se juge toujours 脿 son caract猫re 茅conomique par rapport 脿 ses rivales, plus d茅pensi猫res en concepts, postulats, th茅or猫mes[73].

Esta caracterizaci贸n explica por qu茅 cuesta tanto que los juristas comprendan o adopten la complejidad del mundo jur铆dico. 鈥淟a difficult茅 de penser de fa莽on complexe est extr锚me. Plus l鈥檈sprit affronte la complexit茅, plus il doit lui-m锚me complexifier son exercice, plus difficiles et multiples sont les combinaisons des diff茅rentes qualit茅s qu鈥檌l doit mettre en 艙uvre[74]鈥.

20. Otro ejemplo de la comodidad de nuestra mente se puede dar en lo que se llama la ley de semejanza:

Principio de Semejanza

La figura de arriba se ve m谩s f谩cil como nueve columnas que como nueve filas horizontales. La percepci贸n agrupa las figuras por su similitud de forma[75]. Esto es lo que ocurre con el mecanismo que emplea la ley y que luego dificulta la consideraci贸n del caso a trav茅s de la equidad; o la comprensi贸n de la finalidad de la norma, m谩s all谩 de su letra. N贸tese tambi茅n por qu茅 cuesta tanto aceptar la contradicci贸n del ser y el consiguiente antagonismo al interior del Trialismo; si se piensan a las tres leyes de la l贸gica como las que rigen el pensamiento.

21. Otro aspecto interesante que se da por ayuda de esta psicolog铆a es la ley de cierre: 鈥溾 cuando la situaci贸n externa no est谩 completamente 鈥榝ormada鈥, la reacci贸n psicol贸gica tiende a completarla[76]鈥.

Aqu铆 la percepci贸n agrega l铆neas horizontales, verticales y diagonales para completar los cubos. Este principio se conoce tambi茅n como fen贸meno de cierre, y se manifiesta al activarse patrones cognitivos de figuras previamente conocidas (se relaciona con el principio de familiaridad). Obs茅rvese que el primer cubo resulta mucho m谩s f谩cil de completar que el segundo. Pues, las l铆neas que cierran los trazos parciales de la segunda figura, rompen la continuidad que favorece al sistema organizador la emergencia del patr贸n conocido cubo[77].

Cubo 3D incompleto

Cubo 3D incompleto

Cubo 3D incompleto

A lo cual podemos agregar la tercera figura, si pensamos en los c铆rculos negros o en el cubo a completar. Algo m谩s familiar nos ocurre cuando leemos, en tanto no necesitamos deletrear con la mente cada palabra para seguir una lectura, ya que nuestra mente capta, a partir de indicios de algunas letras, la palabra entera. Ocurre que a veces, cuando no comprendemos lo que le铆mos y volvemos, caemos en la cuenta de que nuestro 鈥渃ierre鈥 fue incorrecto. Esto es lo que ocurre en el Derecho con la ley, al presumir que la realidad es uniforme como los enunciados que emplea para regular. Adem谩s, si hay problemas sin soluciones legislativas, tenemos la tendencia de solucionarlos yendo a la ley, es decir, diciendo que si la conducta no est谩 prohibida, est谩 permitida y citamos el art. 19 de la CN. Pero puede encontrarse una conducta peligrosa no prohibida y aunque nuestro 鈥渟entido com煤n鈥 no la admitir铆a, simplemente por el hecho de no estar legalmente prohibida, nuestro 鈥渟entido legal鈥 la permite porque se nos ense帽贸 a respetar la ley y no la justicia.

22. En el 谩mbito educativo, es mucho m谩s simple reducir el Derecho a la ley, para profesores y alumnos, en tanto los primeros tienen menos trabajo y los segundos menos que estudiar. Pero este beneficio es un arma de doble filo, en tanto los profesores podr谩n incluir en sus cuestionamientos, elementos de las otras dimensiones, si es que pretenden que sus alumnos razonen. Porque los problemas que se presentar谩n al futuro abogado en su vida profesional incluyen aristas o aspectos de dichas dimensiones. Entonces, el profesor legalista que, no obstante, quiere que sus alumnos razonen, quebrar谩 una idea fundamental de la Pedagog铆a que consiste en que los alumnos siempre deben estar prevenidos de los contenidos a evaluarse, como una suerte de principio de 鈥渢ipicidad educativo鈥[78]. De ah铆 que una ense帽anza verdaderamente reflexiva sea la que incluye al Trialismo[79]. Para los encargados del funcionamiento de las normas, la tarea se ver谩 reducida tambi茅n en tanto no tienen que dar fundamento de sus decisiones si solo exponen la norma en virtud de la cual, con sus palabras vagas y ambiguas, pueden decir casi todo. Expresa Goldschmidt:

Los autores de normas, con el pretexto de la acientificidad de la justicia, se ven exentos de la obligaci贸n de justificarlas dikel贸gicamente. Ello les permite redactarlas con exclusiva preocupaci贸n pol铆tica. Luego los aplicadores de normas, dada su esencial multivocidad, y de nuevo exentos del deber de justificar dikel贸gicamente su elecci贸n hermen茅utica, tienen tambi茅n la oportunidad de escoger la interpretaci贸n pol铆ticamente favorable de la que hacen uso con excesiva frecuencia.

[鈥 el Positivismo Jur铆dico, al descartar la justicia, la cual obligar铆a al autor y al explicador de normas al menos a rendir cuentas de sus razones, [鈥, lejos de brindar seguridad jur铆dica que es ineludiblemente secuela de la justicia, abre las puertas a la m谩s absoluta arbitrariedad[80].

23. Puedo aqu铆 introducir mi experiencia de vida, ya que mi primera formaci贸n fue kelseniana. Mi fantas铆a, a la hora de toparme con 鈥渦na c谩tedra distinta鈥 鈥攍a trialista鈥 era ver qu茅 pod铆a hacer un jurista con una norma injusta. Yo cre铆a que la cr铆tica deb铆a encauzarse a trav茅s de la norma, es decir, la norma deb铆a incluir a la justicia como controladora de las normas, es decir, pretend铆a resolver un problema filos贸fico-jur铆dico con herramientas 鈥渏ur铆stico-normol贸gicas鈥. Sol铆a tranquilizarme cuando descubr铆a, por ejemplo, que el Pre谩mbulo de la Constituci贸n Federal hablaba de 鈥渁fianzar la justicia鈥, aunque el problema volv铆a cuando pensaba en la posibilidad de que alguna disposici贸n constitucional fuera injusta. En suma, trataba de recurrir a los argumentos de los que hoy se vale el llamado positivismo incluyente. As铆, 鈥溾 los criterios para identificar las normas (existencia y contenido) pueden ser morales, dentro de los l铆mites permitidos por la norma de reconocimiento[81]鈥. As铆,

鈥 tales 鈥渆st谩ndares globales鈥 [morales b谩sicos] se encuentran en la Constituci贸n. [鈥 la Constituci贸n obliga directamente a los jueces. Esto significa que el juez [鈥 est谩 obligado a considerar su decisi贸n, en la perspectiva de ciertos est谩ndares identificados por la propia Constituci贸n[82].

Sin embargo, ya Sag眉茅s habla de los distintos techos ideol贸gicos de la Constituci贸n argentina: liberal, cristiano, social[83]; lo que revela una amplitud que hace temblar la seguridad jur铆dica.

24. En otra oportunidad, pude ya vivir en persona la disputa paradigm谩tica. Expon铆a en una jornada sobre el valor justicia y la cl谩sica disputa entre el objetivismo representado en el Derecho por el jusnaturalismo, y el relativismo de los valores representado en el Derecho por el positivismo jur铆dico. Al finalizar la ponencia recib铆 la 鈥渙bservaci贸n鈥 de que la disputa en torno al jusnaturalismo y el juspositivismo era banal ya que se hab铆a tornado 鈥渁bstracta鈥, al haber sido resuelta por una norma, que dec铆a que tales derechos naturales, eran los que se enunciaban en un tratado. Teniendo en consideraci贸n que se est谩 ante una disputa de hondo contenido filos贸fico, su tratamiento debe apelar a argumentos relativos a causas primeras o principios 煤ltimos; t茅rminos estos con los que se define incluso a la mism铆sima Filosof铆a. As铆, 鈥溾 les id茅es, souvent plus t锚tus que les faits, r茅sistent au d茅ferlement des donn茅es et des preuves. Les faits effectivement se brisent contre les id茅es tant qu鈥檌l n鈥檈xiste rien qui puisse autrement r茅organiser l鈥檈xp茅rience[84]鈥. He aqu铆 casos en donde los paradigmas funcionan seleccionando elementos definidores de los problemas y disputas cl谩sicas. En el caso, lo que solucionaba la disputa era una 鈥渓ey鈥.

A pesar de su intensidad y fuerza, no debemos claudicar en la lucha paradigm谩tica, como nos lo recuerda Morin:

鈥 脿 l鈥櫭ヽhelle des individus la connaissance n鈥櫭﹙olue pas en m锚me temps que l鈥檈xp茅rience. Un individu conserve sa structure cognitive en d茅pit de la multiplication d鈥櫭﹙茅nements qui d茅mentent la pertinence de cette structure [鈥 Un jour peut-锚tre, sous le choc d鈥檜n 茅v茅nement mineur, ou sous l鈥檈ffet tardif d鈥檜ne id茅e-virus, ou encore apr猫s un travail inconscient, la structure cognitive de l鈥檌ndividu subit une mutation, sa croyance s鈥檈ffondre et il se convertit 脿 une tout autre croyance[85].

La norma actu贸 como filtro, no dejando ver m谩s que aquello que los l铆mites de su 鈥減aradigma鈥 le permite. Cuando la realidad no plantea distinciones. 鈥淟os hechos y las teor铆as cient铆ficas no son categ贸ricamente separables […][86]鈥. Al abogado no se le presentar谩n problemas sobre normas, sino conflictos de intereses referidos a la justicia. 鈥淯n paradigma es un tipo de relaci贸n l贸gica [鈥 entre un cierto n煤mero de nociones o categor铆as maestras. Un paradigma privilegia ciertas relaciones l贸gicas en detrimento de otras, y es por ello que un paradigma controla la l贸gica del discurso[87]鈥. Est谩bamos posicionados desde paradigmas distintos. 驴Y qu茅 ocurrir铆a con los derechos naturales no incluidos en la norma? El jurista positivista, rendido ante la adversidad remitir谩 la cuesti贸n a la Pol铆tica, es decir, a la oportunidad y conveniencia, no a la justicia, al Poder Judicial.

N么tres esprit, inconsciemment, tend 脿 s茅lectionner les souvenirs qui nous sont avantageux et 脿 refouler, voire effacer, les d茅favorables [鈥 Il tend 脿 d茅former les souvenirs [鈥 Il y a parfois de faux souvenirs qu鈥檕n est persuad茅 avoir v茅cus, comme des souvenirs refoul茅s qu鈥檕n est persuad茅 n鈥檃voir jamais v茅cus[88].

He aqu铆 la base de algunos errores, necesitando la Epistemolog铆a de la Psicolog铆a. Recu茅rdese lo dicho acerca de la selecci贸n que todo paradigma efect煤a.

鈥 toute rem茅moration serait [鈥 une reconstruction holoscopique, mais, 脿 la diff茅rence de la perceptive, la repr茅sentation du souvenir serait ressuscit茅 par inter-computations de myriades de neurones 脿 partir des inscriptions hologrammatiques.

Si donc [鈥 on peut comprendre comment des engrammes voisins ou parents peuvent interf茅rer et se confondre les uns avec les autres au moment de la rem茅moration, fournissant ainsi des souvenirs syncr茅tiques que nous croyons pourtant authentiquement fid猫les[89].

25. De esta manera, la doctrina anal铆tica, basada en el paradigma l贸gico-emp铆rico o positivista, tendr谩 como herramienta de selecci贸n pre-l贸gica a la disociaci贸n, la disyunci贸n, la exclusi贸n. Mientras que la doctrina trialista apuntar谩 a la conjunci贸n, la s铆ntesis. La primera doctrina ser谩 expresiva del paradigma de la simplificaci贸n y la segunda del paradigma de la complejidad. Es as铆 como el discurso te贸rico es regido por el paradigma[90]. Sin llamar a estos modelos paradigmas, sino 鈥渆stilos de razonamiento鈥, Hacking dice con respecto a ellos: 鈥淚l y a l鈥檌nsertion d鈥檜n nouveau style, qui peut alors 锚tre int茅gr茅 avec un autre style, comme cela s鈥檈st pass茅 avec le raisonnement algorismique et sa combinaison avec la pens茅 g茅om茅trique et postulationnelle[91]鈥. Otro sin贸nimo de paradigma es lo que Gerard Holton llama th锚mata: 鈥溾 un seul et m锚me 鈥榯h锚ma鈥 g茅n茅ralis茅 puisse se manifester, sous des aspects diff茅rents, dans toutes les branches de la connaissance[92]鈥. En referencia a la completud, todo elemento de la realidad jur铆dica, tiene que tener una contrapartida en la teor铆a jur铆dica y todos los operadores del Derecho, en alg煤n momento de su vida profesional, han operado con realidad social y valores. Es imposible entonces, relegar el tratamiento del tema a otras disciplinas; las cuales pueden por otra parte, contribuir a la teor铆a jur铆dica, en tanto el saber, como el hombre, siempre es uno. La completud debe tener un paradigma que la refleje.

26. La armon铆a depender谩 del punto de vista que se adopte sobre el Derecho y la justicia, en tanto lo que es arm贸nico para un jusnaturalista puede no serlo para un positivista[93]. De ah铆 que si un positivista tuviera que analizar a la justicia, la considerar铆a en desarmon铆a con una teor铆a jur铆dica, en tanto es considerada 鈥渕etaf铆sica鈥. Y un trialista considerar铆a 鈥渟imple鈥 toda posici贸n que no incluya a la justicia. Coincidentemente dice Morin:

鈥 le principe logique du tiers exclu est domin茅 paradigmatiquement par la souverainet茅 de la disjonction et par l鈥檈xclusion de toute conjonction ou implication possible qui ouvrirait une tierce hypoth猫se [鈥 Ainsi s鈥檃bsolutise un paradigme de simplification; toute possibilit茅 de conception complexe qui associerait deux propositions contraires est 茅limin茅e dans l鈥櫯搖f[94].

27. Morin se帽ala ejemplos de operaciones reduccionistas que realiza el paradigma de la simplificaci贸n:

鈥 nous enjoint d鈥檕pter entre mati猫re ou esprit, substance ou forme, continu ou discontinu, analyse ou synth猫se, m茅canique ou organique, d茅terminisme ou hasard, finalit茅 ou causalit茅, unit茅 ou pluralit茅, permanence ou changement, apparence ou essence, et chaque esprit 茅lit le th猫me qui r茅pond 脿 sa libido intellectuelle. Le paradigme ne d茅cide pas du th猫me, mais il d茅cide de l鈥檃lternative, et exclut toute tierce possibilit茅[95].

De manera que as铆 puede entenderse c贸mo la Escuela Anal铆tica elige entre norma y valor y demoniza al valor descalific谩ndolo[96]. De esta manera, por ejemplo, ante un problema biojur铆dico como el aborto, el paradigma de simplificaci贸n que nutre a la Escuela Anal铆tica, decide optar por la norma, eliminando la posibilidad de cr铆tica y de apoyo a un sujeto aut贸nomo y cr铆tico. Lo curioso es que ni siquiera se aceptan los abortos no punibles permitidos por la ley, como el terap茅utico y el sentimental. Lo que se explica en funci贸n de la influencia de las concepciones religiosas cat贸licas en los juristas y m茅dicos[97]. Un paradigma complejo analizar铆a la realidad social de las abortantes y valorar铆a la autonom铆a que poseen y desvalorar铆a el sometimiento que no merecen; permiti茅ndose incluso el aborto voluntario, que no est谩 legalmente habilitado. La ley no admite dimensiones que la contradigan, ni desde el 谩ngulo sociol贸gico, ni desde el dikel贸gico.

28. Aquel deseo m铆o importaba un ansia de captar lo complejo, de comprenderlo, de integrarlo a la norma. Muchos profesionales del Derecho no pueden impedir estas ansias y la conmoci贸n que genera una injusticia. La fuerza de semejantes experiencias terminan 鈥渆xplotando鈥 y se canalizan por los medios que permite el sistema a trav茅s de hip贸tesis ad hoc, es decir, inventos que justifican lo que un f茅rreo seguimiento del paradigma no permitir铆a. Incluso un positivista l贸gico como Popper manda no salvar a un sistema, sino elegir al m谩s apto[98]. Es decir, se trata de las deformaciones de las que habla Goldschmidt y en las que incurre Kelsen. 鈥淓n r茅alisant 脿 quel point le monde est complexe, nous vivons, en quelque sorte, une seconde naissance. A. Mohler[99]鈥. Porque es inevitable tener una visi贸n de conjunto.

K枚hler resumi贸 la teor铆a de la Gestalt sobre la percepci贸n en la siguiente afirmaci贸n:

Nuestro punto de vista es que el organismo, en lugar de reaccionar a est铆mulos locales, responde a la pauta de los est铆mulos a los que se halla expuesto; y esta respuesta es un todo unitario, funcional, que constituye una experiencia, una escena sensorial m谩s que un mosaico de sensaciones locales[100].

Exhibiendo una de sus fuentes, dice Morin: 鈥渓a Gestalt a insist茅 sur l鈥檃ction de champ qui commande la formation de totalit茅s non additives: le tout est diff茅rent de la somme des parties[101]鈥.

29. No es casualidad tampoco que Kelsen y Goldschmidt sean claros exponentes de estos paradigmas distintos, en tanto uno ha escrito Teor铆a pura del Derecho, a fin de expulsar del Derecho sus elementos 鈥渋mpuros鈥: justicia y realidad social, y Teor铆a general del Derecho y del Estado, por un lado, y 驴Qu茅 es la justicia?, por el otro, como si fueran elementos distintos. En tanto Goldschmidt ha escrito La ciencia de la justicia (Dikelog铆a), evidenciando que puede ser analizada cient铆ficamente; e Introducci贸n filos贸fica al Derecho, cuyo subt铆tulo es La Teor铆a Trialista del mundo jur铆dico y sus horizontes, mostrando la triplicidad de elementos a incluir en el Derecho. Cuando se refiere a la 鈥淒ikelog铆a鈥, el jurista germano-espa帽ol dice que 鈥溾 se quer铆a ya desde la entrada indicar que la obra rechaza el criterio de Kelsen de negar la cientificidad de esta materia. Ella es, pues, un Anti-Kelsen[102]鈥.

30. Si efectivamente encontramos 鈥渓o jur铆dico鈥 en la pr谩ctica y puede existir falta de correspondencia entre lo que la normatividad dice y lo que la realidad social muestra, 驴por qu茅 no estudiarlo y mostrarlo? Es evidente que el rol que se adjudica a los hombres en cuanto a lo jur铆dico var铆a seg煤n cu谩l sea la doctrina que adoptemos. Dice Guibourg: 鈥溾 los juristas toman a su cargo [鈥 proponer a los organismos estatales un modelo ordenado de sus propios criterios de aplicaci贸n de la ley[103]鈥. Esta idea parte de considerar que el jurista es un aut贸mata que aplica y que quien tiene el poder de decisi贸n es el gobernante; ergo aquel no participa en la elaboraci贸n del Derecho[104]. Por ello, tambi茅n proponen un curso de 鈥淚nterpretaci贸n de la ley鈥[105] y otro de 鈥淭eor铆a General del Derecho鈥 en la Universidad de Buenos Aires (UBA); aunque este 煤ltimo deber铆a llamarse 鈥淭eor铆a General de las Normas鈥. As铆, 鈥溾 el an谩lisis jur铆dico sirve para poner de resalto el conflicto y para proponer soluciones alternativas[106].鈥 No sirve entonces para tomar decisiones.

31. Luego, Guibourg se帽ala abiertamente el conflicto entre los paradigmas 铆nsitos en el Trialismo y la Escuela Anal铆tica.

驴Qui茅n los ha convencido [a los juristas] de que desempe帽an en la sociedad un papel mesi谩nico鈥? [鈥 tiene facultad, como cualquier ciudadano, para concebir y expresar sus propias ideas. Pero [鈥 una sociedad espera demasiado de sus juristas, jueces y abogados cuando aprende a esperar demasiado poco de sus gobernantes. En los sistemas pol铆ticos actuales, existe un mecanismo especialmente dise帽ado para facilitar el cumplimiento de las condiciones pragm谩ticas del ejercicio del poder: es la democracia, que permite a los ciudadanos guiar el rumbo de los gobernantes, controlar su gesti贸n y hallar un fundamento razonable para el acatamiento[107].

驴No es acaso el acatamiento, sometimiento lo que tiene que hallar fundamento? 驴Puede lograrse el control sin participaci贸n, con la mera delegaci贸n? 驴No se tratar谩 de una democracia meramente nominal? El gran problema que se plantea al jurista es el de incluir o no esta tem谩tica en el Derecho. Lo cual no es una cuesti贸n acad茅mica, sino de responsabilidad, ya que cambia el concepto de participaci贸n, de involucramiento. Se deja de esperar todo de los dem谩s, sean funcionarios o gobernantes, y hay entonces producci贸n de carencias 鈥攈ist贸ricas o dikel贸gicas鈥; se desarrollan formas de democracia semidirecta; se da espacio para la participaci贸n comunitaria a trav茅s de, por ejemplo, las ONG; m谩s activo ser谩 el papel de la costumbre y m谩s respetuosos para con ella ser谩n los encargados del funcionamiento de las normas. La violencia se debe en gran medida a la injusticia, y en este sentido los juristas tienen mucho por hacer para eliminarla, siendo entonces responsables de lo que ocurra[108]. Esta participaci贸n se plante贸 en el 鈥淢ayo franc茅s[109]鈥. Al respecto, dice Morin al hablar de la relaci贸n entre 茅tica y democracia: 鈥渓a non-participation 脿 la vie de la cit茅, en d茅pit du caract猫re d茅mocratique des institutions, d茅termine un d茅p茅rissement d茅mocratique. Il y a donc corr茅lativement d茅p茅rissement de d茅mocratie et d茅p茅rissement de civisme[110]鈥. Esta participaci贸n se relaciona tambi茅n con lo que digo a prop贸sito del Trialismo[111]. Tal como lo plantea Guibourg el problema es pol铆tico, es decir, se apunta a definir el rol del ciudadano. Y as铆 lo cree Morin aunque apuntando a mayor participaci贸n y control: 鈥溾 le d茅fi de la complexit茅 du monde contemporain est un probl猫me cl茅 de la pens茅e, de l鈥櫭﹖hique et de l鈥檃ction politique[112]鈥. Coincidentemente con el Trialismo, se帽ala luego Morin que no hay un lugar disciplinario para el pensamiento, a ubicarse en el concierto de las ciencias[113]; de manera que solo piensen los cientistas pol铆ticos, soci贸logos o fil贸sofos. Tambi茅n algunos abogados piensan y todos deber铆an pensar. No solo los legisladores son los estrategas que piensan y consiguientemente elaboran normas, y los jueces y dem谩s ciudadanos obedecen, respetando la 鈥渟oberan铆a鈥 del pueblo, verdadero mito, en sentido peyorativo. El pueblo se equivoca porque est谩 compuesto de seres humanos, y errar es de los hombres. El fil贸sofo franc茅s est谩 tambi茅n a favor de la democratizaci贸n del derecho a pensar[114].

32. Volviendo sobre la desuni贸n que plantea la ciencia cl谩sica de la responsabilidad y la acci贸n, esto se traduce en la disyunci贸n entre ciencia y t茅cnica, lo cual influye en el papel que se le adjudicar谩 al jurista, o sea, al cient铆fico.

Las acusaciones al pol铆tico por parte del cient铆fico se convierten de este modo en un medio para eludir la toma de conciencia, por parte del investigador, de las interacciones solidarias y complejas entre las esferas cient铆ficas, las esferas t茅cnicas, las esferas sociol贸gicas, las esferas pol铆ticas[115].

Para no descargar toda la responsabilidad en el pol铆tico, Morin expresa que no debe considerarse al investigador (jurista) un simple funcionario[116], que ejecuta directivas dise帽adas y elaboradas por otros.

33. Cada disciplina construye su objeto de acuerdo a sus necesidades. Y las necesidades son variadas en funci贸n de los faltantes: si al sujeto o al pueblo le faltan justicia, que su inter茅s sea reconocido, muy dif铆cilmente nos quedemos con el mero an谩lisis de la normatividad. 鈥淟a tesis se autentica por su total fidelidad al dato que tematiza. La tesis no construye una coherencia, sino encuentra una necesidad[117]鈥. En el caso de los juristas anal铆ticos, es evidente su manifiesta confianza en los elaboradores de las normas:

鈥 es absolutamente necesario fortificar los fundamentos del saber, aun cuando ello pueda significar sacrificar las alas y el vuelo de lo quim茅rico, cuando ese vuelo, no despreciable en la elaboraci贸n del edificio de la ciencia, pone en serio peligro la seguridad de los destinatarios 煤ltimos de la juricidad: los hombres, los receptores finales de la ciencia jur铆dica[118].

Todo lo cual es elogiable, pero tambi茅n es elogiable la eterna vigilancia, ante la posibilidad de equivocaci贸n por parte de quienes dicen ser nuestros custodios[119], y nuestra capacidad de cr铆tica y participaci贸n. El 鈥渟acrificio de las alas鈥 es la mutilaci贸n del hombre, lo que implica decirle que se conforme y se resigne; nada m谩s alejado de la humanidad y m谩s cercano a un aut贸mata, una m谩quina[120]. Concordantemente con el pensamiento tridimensional de Cossio, dice Morin: 鈥渓es d茅veloppements du comportement peuvent 锚tre consid茅r茅s comme autant de r茅ponses 脿 des manques de plus en plus nombreux, qui鈥檃ccroissent les possibilit茅s du comportement 脿 les combler[121]鈥. Esto que parecer铆a te贸rico, como no podr铆a ser de otro modo, tiene un sustrato, su base f铆sica: 鈥渃ette carence a suscit茅 la d茅pendance premi猫re de l鈥檃nimal au v茅g茅tal, laquelle est 脿 l鈥檕rigine de la domination animale sur le v茅g茅tal[122]鈥. Contundentemente se帽ala Morin en 鈥渓a vida de la vida鈥 cuando habla del animal: 鈥溾 le besoin va le mettre en mouvement[123]鈥. No por casualidad al hablarse de los m茅todos en el Derecho se dir谩 con respecto al conservadurismo que es af铆n al deductivismo[124]. En otras palabras, quien hace la norma estar谩 a favor del status quo que dispone la norma, que a su vez reparte en un sentido determinado, y como el que parte y reparte siempre se queda con la mejor parte, su necesidad ser谩 la de conservar el estado de situaci贸n en cuesti贸n. Por ello cabe preguntarse si muchos de los que adoran las normas no ser铆an comunistas, socialistas, de partidos de masas o de movimientos populares, si se encontraran en una situaci贸n distinta de la clase media, acomodada o alta.

Esta necesidad trae como consecuencia el nacimiento de la teor铆a, de la cual debemos ayudarnos, pero tambi茅n cuidarnos. 鈥淚l est dans la logique organisatrice de tout syst猫me d鈥檌d茅es de r茅sister 脿 l鈥檌nformation qui ne lui convient pas ou qu鈥檌l ne peut int茅grer[125]鈥. Ahora se entiende el continuo aislacionismo del pensamiento anal铆tico. Mientras que la necesidad no sabe de l贸gica o normas, simplemente existe, es algo inherente al g茅nero humano:

鈥 脿 la diff茅rence de la tendance hermaphrodite qui s鈥櫭﹑anuit dans les fleurs, c鈥檈st la tendance 脿 la division rigide entre individus m芒le et femelle qui pr茅vaut chez les animaux sup茅rieurs.

Les manques, insuffisances, besoins se multiplient dans les organismes les plus 茅volu茅s, au lieu de se combler. [鈥 Des perturbations 茅cologiques (variations climatiques, disparitions d鈥檈sp猫ces compl茅mentaires, apparition d鈥檈sp猫ces concurrentes ou antagonistes) provoquent de nouveaux manques, de nouvelles insuffisances, 脿 quoit il est vital d鈥檌nventer des r茅ponses.

[鈥 l鈥檌nsuffisance de l鈥檕rganisme par rapport 脿 ses besoins tend 脿 d茅velopper des comportements pour satisfaire ces besoins, tend donc 脿 d茅velopper le syst猫me nerveux[126].

34. Lo curioso es que las necesidades cambian de sujeto en sujeto, porque de hecho somos distintos. De ah铆 que debe tenerse conciencia de que, a la hora de juzgar a las teor铆as, 鈥溾 ambas partes tendr谩n que decidir qu茅 pruebas aceptar谩n como refutatorias, luego, podr谩 ponerse en marcha el 鈥榩roceso racional鈥 de refutaci贸n. Pero dicha decisi贸n implica elementos que no son ya racionales鈥.[127] En definitiva, el problema de la composici贸n del fen贸meno jur铆dico es filos贸fico[128].

35. De la misma manera en que muchos docentes e integrantes de una instituci贸n como la Universidad se niegan a una reforma de la educaci贸n universitaria, uno de cuyos ejes es la instalaci贸n de la profesionalizaci贸n docente, lo mismo ocurre en el 谩mbito disciplinar. Es decir, existe una negaci贸n a ampliar el concepto de Derecho, a sacarlo de las garras reductoras de la norma escrita. 鈥淢uchos de los docentes se instalaron en sus costumbres y sus soberan铆as disciplinares. [鈥 estos [鈥 como los lobos que orinan para marcar su territorio y muerden a los que all铆 entran鈥[129]. El docente simple solo transmite leyes; de lo contrario, 鈥渃onocimientos claves鈥 como los de las dimensiones sociol贸gica y dikel贸gica le permitir铆an al alumno contar con herramientas para competir con el docente en el ejercicio de la abogac铆a. Otros solo transmiten leyes porque creen fervientemente que el Derecho es solo la ley. Para desempe帽arse exitosamente, un buen abogado no solo es el que conoce leyes, sino la estrategia en la relaci贸n con conductas de personas, porque los jueces son personas, no papeles. Lo cual es de una elocuencia dif铆cil de rebatir. Y en ese entramado de conductas, 鈥渓鈥檌mportant pour une organisation vivante n鈥檈st pas seulement de s鈥檃dapter, mais d鈥檃pprendre, d鈥檌nventer, de cr茅er[130]鈥.

36. El paradigma positivista despliega sus influencias coherentemente a lo largo de todas las aristas de lo jur铆dico, retroaliment谩ndose en cada uno de los actos de sus protagonistas. Se produce entonces lo que Morin llama el imprinting:

鈥 terme que Konrad Lorentz a propos茅 pour rendre compte de la marque sans retour qu鈥檌mposent les premi猫res exp茅riences du jeune animal (comme chez l鈥檕isillon, sortant de l鈥櫯搖f, qui suit comme sa m猫re le premier 锚tre vivant passant 脿 sa port茅e [鈥. L鈥imprinting culturel marque les humains, d猫s la naissance, du sceau de la culture familiale d鈥檃bord, scolaire ensuite, puis se poursuit dans l鈥檜niversit茅 ou la profession[131].

En nuestro caso, es dif铆cil luchar contra el imprinting del sometimiento: al maestro/profesor y su conocimiento, al padre, al sacerdote, al jefe/patr贸n en el trabajo, etc. Con lo que el sometimiento a la ley es un mero eslab贸n m谩s en esta 鈥渃adena cultural鈥 del sometimiento. Debe emprenderse una lucha paradigm谩tica. As铆, 鈥溾 un paradigme ma卯tre est si profond茅ment enracin茅 dans la r茅alit茅 sociale-culturelle-noologique-psychique que les conditions de son d茅p茅rissement et de son remplacement n茅cessitent des grandes transformations sociales, culturelles, qui elles-m锚mes ne peuvent s鈥檃ccomplir qu鈥檃vec le concours d鈥檜ne transformation paradigmatique[132]鈥.

37. El paradigma positivista es constitutivo de lo que Morin se帽ala: 鈥溾 une burocratie, une puissance anonyme ali茅nant l鈥檌ndividu 鈥︹[133]. El positivismo, adorador del hecho, como en sus or铆genes, olvida al individuo; pero este retoma su papel, encubierto, porque es imposible evitar la participaci贸n del sujeto. Es all铆 donde sale a escena en el Derecho la 鈥渧oluntad de la ley鈥 y lo que pretende ser objetivo no es m谩s que un subjetivismo larvado. Precisando a煤n m谩s lo que propongo, el anarquismo sostiene: 鈥溾 la critique politique de la bureaucratie, cette recherche communiste qui se veut collectiviste, 茅galitaire, autogestionnaire et pour qui l鈥檃utorit茅 est toujours d茅l茅gu茅e et toujours r茅vocable[134]鈥. Como se帽ala Morin, tratando de desmitificar al joven anarquista, este no se halla sometido al dogmatismo del partido oficial, marxista, trotskysta o mao铆sta; ellos no son prisioneros de marcos de pensamientos r铆gidos[135]. Realiza el fil贸sofo franc茅s una observaci贸n a la corriente cr铆tica de bases generalmente marxistas: 鈥渋ls n鈥檕nt pas cette sorte de recherche obsessionnelle du d茅faut, de la carence, de la d茅viation. Ils sont consid茅rablement plus ouverts[136]鈥. Tambi茅n hay que desmitificar el hecho de ver al anarquismo como sin贸nimo de desorden, caos, fin del mundo; sobre todo frente a la jerarquizaci贸n epistemol贸gica del caos. En efecto, cuando Morin condena la dominaci贸n a nivel biol贸gico, se帽ala: 鈥溾 l鈥檋omme apportera de plus en plus 脿 la fois sa domination et son contr么le dans les 茅co-syst猫mes, mais ceux-ci conservent encore une vertu organisatrice 鈥榓narchiste鈥 ou 鈥榮pontan茅e鈥[137]鈥. Lo cual podemos ver por las distintas v铆as de resistencia por las que se expresa la Tierra: inundaciones, calentamiento global, deshielos, terremotos, maremotos, etc. Lo cual obliga a los hombres a generar condiciones a fin de revertir su af谩n dominador. Por ejemplo, con el protocolo de Kyoto[138], el acuerdo de Par铆s[139].

38. Por otra parte, Morin se帽ala que hay una ecolog铆a mental de las ideas, es decir, que todo depende de c贸mo es desarrollada una teor铆a en una mente, singular.

L鈥檃ristot茅lisme dans l鈥櫭ヽologie mentale du christianisme m茅di茅val n鈥檈st pas l鈥檃ristotelisme de l鈥橝cad茅mie d鈥橝th猫nes: le marxisme dans une 茅cologie mentale libertaire ou ouverte vit de fa莽on tout 脿 fait oppos茅e au marxisme nourri par l鈥櫭ヽologie mentale autoritaire ou dogmatique. [鈥 Les id茅es, les th茅ories n鈥檈xistent pas en dehors de la vie mentale qui les anime[140].

N贸tese entonces la importancia de los condicionantes, influyentes, o contexto de las teor铆as y de las normas en este caso.

39. Este miedo a la libertad de los positivistas, que se ve de manera clar铆sima en el llamado 鈥減ositivismo blando鈥, se observa a la hora de calificar sus art铆culos de doctrina: 鈥淗ow moral principles can enter into the law?鈥[141] 驴Por qu茅 tiene que pedir permiso la justicia para ingresar en la ciencia jur铆dica? 驴Acaso estamos en presencia de una represi贸n acad茅mica que deba exorcizarse? Ser铆a necesario entonces psicoanalizar a los juristas[142] y recalcar el hecho de que su objeto no est谩 claro, como en ciencia alguna. Al hablar de Freud, Morin dice que 茅l conoce las terribles fuerzas que el sujeto encadena, amarradas por el super-yo, 鈥溾 sabe que la civilizaci贸n es necesariamente represiva, que deriva de una represi贸n [鈥 [y si] tuviera que formular una pol铆tica, esta ser铆a doble: 鈥榣iberar y encadenar鈥[143]鈥. Por ello, el Trialismo sabe contener en s铆 al ello y al super-yo, de manera que la Dikelog铆a puede ser la herramienta de liberaci贸n, si las cadenas de la normatividad son muy fuertes y opresivas.

驴Impulsa acaso el miedo a la libertad que implicar铆a enfrentarnos ante un objeto desconocido como la justicia o el temor a la libertad que ella nos dar铆a de introducirse en el Derecho[144]? Relacionando la libertad con la reflexi贸n, puedo transferir dicho avance del hombre que marca Fromm al jurista que valorar谩. 鈥淓n lugar de una acci贸n instintiva predeterminada, el hombre debe valorar mentalmente diversos tipos de conducta posibles; empieza a pensar[145]鈥. La libertad nos da la posibilidad de pensar, de criticar lo establecido y de salir del marco c贸modo y simple de soluciones que es la normatividad. 鈥淓l acto de desobediencia, como acto de libertad, es el comienzo de la raz贸n[146]鈥. Por ello, cuando Morin admite la contradicci贸n como caracter铆stica del Pensamiento Complejo se帽ala: 鈥渓e risque de la contradiction demeure et demeurera: la pens茅e qui l鈥檃ssume effectue un pari dangereux[147]鈥.

40. Como esta disputa trata en definitiva de paradigmas, se produce una de sus consecuencias que es la inconmensurabilidad, es decir, solo se ve con los lentes que proporciona el paradigma, es decir, dentro de los l铆mites que 茅l establece.

On peut le voir 脿 la lecture de la pol茅mique Piaget/Chomsky [鈥, o霉 les combattants 茅taient incapables d鈥檌nt茅grer dans leur syst猫me d鈥檌ntelligibilit茅 les arguments de leurs adversaires. [鈥 les difficult茅s de compr茅hension d鈥檜n syst猫me de pens茅e 脿 un autre, [鈥 tiennent 脿 l鈥檌ntraductibilit茅 et 脿 l鈥檌ncommunicabilit茅 des paradigmes[148].

El Trialismo concibe las relaciones entre las dimensiones y metodol贸gica y epistemol贸gicamente es la uni贸n de las doctrinas que se consideran, ellas mismas, conceptualmente incompatibles: el realismo jur铆dico, el positivismo jur铆dico, el jusnaturalismo y la teor铆a cr铆tica. En un sistema, el trialista, se suman los aportes m谩s diversos, permitiendo redefinir aquello que Thomas Kuhn llama la inconmensurabilidad. La complejidad es el m茅todo que comprende la inconmensurabilidad y plantea el desaf铆o de solucionarla. He aqu铆 la pac铆fica convivencia de sistemas que considerados por ellos mismos son antin贸micos, diversos; porque la tarea que nos plantea como desaf铆o la complejidad es la unidad en la diversidad. Eso es lo que creo lleva a cabo el Trialismo en el Derecho, que es el Pensamiento Complejo en lo jur铆dico.

41. Contrariamente a lo se帽alado por Popper, 鈥渂ien que les th茅ories scientifiques soient les seules 脿 accepter la possibilit茅 de leur r茅futation, elles tendent 脿 manifester cette r茅sistance[149]鈥. Esta resistencia se observa en la perseverancia del normativismo. La comodidad del docente al ense帽ar se relaciona con la comodidad del objeto a transmitir. 鈥淐omo las mentes en su mayor铆a est谩n formadas seg煤n el molde de la especializaci贸n cerrada, la posibilidad de un conocimiento que vaya m谩s all谩 de esta especializaci贸n les parece insensato鈥[150]. Goldschmidt tambi茅n condena la especializaci贸n[151].

42. El ambiente social propicio para el desarrollo de una teor铆a compleja es el de una sociedad con graves problemas, ya que estos inconvenientes, irregularidades, injusticias, son s铆ntomas de que los mismos no est谩n siendo bien tratados y que se requiere una profundidad producto de una mirada multidimensional, capaz de lograr una perspectiva abierta. O puede darse una sociedad con necesidades b谩sicas satisfechas, o poblaci贸n media conforme, lo que es s铆ntoma de abordaje complejo de dichos problemas. Tampoco cabe olvidar a la complejidad, incluso en tiempos de bonanzas, en tanto estos pueden cambiar.

43. M谩s all谩 del resultado de la disputa, lo importante es tener en claro a los paradigmas para poder elegir, y elegir en todo momento, ya que las elecciones no nos atan. Nosotros deber铆amos elegir a las ideas, no ellas a nosotros. No podemos escapar de la elecci贸n por un criterio, a pesar de un meta-paradigma o metacriterio que construyamos.

鈥 la contemplation th茅orique de la v茅rit茅 s鈥檃llie 脿 la possession poss猫d茅e de cette v茅rit茅. [鈥 La composante pr茅-extatique et mystique se trouve, non dans la th茅orie elle-m锚me, [鈥 mais dans l鈥檃dh茅sion 脿 sa v茅rit茅. 脌 la limite, l鈥檈xtase (ex-stasis: 锚tre hors de soi) appara卯t lorsque l鈥檌ntensification du bonheur th茅orique transforme la contemplation en ravissement[152].

Esta elecci贸n se basar谩 en experiencias pasadas, proyecciones, temores, expectativas. 鈥淚l nous faudra aussi nous servir de notre pens茅e pour repenser notre structure de pens茅e[153]鈥. Sin descuidar una ense帽anza m谩s profunda:

鈥 la science n鈥檈st pas le reflet de la r茅alit茅; c鈥檈st l鈥櫭﹍aboration de th茅ories sur la r茅alit茅 qui gardent un caract猫re hypoth茅tique. On peut [鈥 s鈥檃ppuyer sur des faits certains, comme la certitude que nous avons de la rotation de la terre sur elle-m锚me et autour du soleil聽; mais nous pouvons savoir qu鈥檌l y a quelques millions d鈥檃nn茅es, ce n鈥櫭﹖ait pas la m锚me vitesse [鈥. Au total, aucune th茅orie scientifique ne peut se targuer d鈥檃voir la certitude d茅finitive et absolue[154].

44. Por ello, Morin resalta que debemos educarnos en el asombro, es decir, no sorprendernos de que estamos ante elecciones paradigm谩ticas: 鈥溾 l鈥檌d茅e au d茅part scandaleuse et insens茅e devient normale et 茅vident, puisque l鈥檌mpossible trouve sa solution selon un nouveau principe et dans un nouveau syst猫me d鈥檕rganisation des donn茅es ph茅nom茅nales[155]鈥. Concordantemente se帽ala Motta: 鈥溾 驴por qu茅 si los hombres son los inventores de las ideolog铆as llegan a dejarse conducir por ellas a tal punto que pareciera que las ideolog铆as los inventan a ellos e incluso propenden a que se maten por ellas?鈥[156].

45. Tiempo antes de Kant, tomando como referencia su obra Cr铆tica de la raz贸n pura, de 1781, Blaise Pascal (1670) dec铆a que 鈥溾 los conocimientos de los primeros principios: espacio, tiempo, movimiento, n煤meros, son tan firmes como los que nos dan nuestros razonamientos, y sobre esos conocimientos del coraz贸n y del instinto es preciso que se apoye la raz贸n y que fundamente todo su discurso鈥[157]. Entonces, una teor铆a no solo debe tener en cuenta la 鈥渞ealidad鈥, sino el observador y el instrumental de observaci贸n. Todo lo cual puede englobarse en el marco te贸rico que sirve de apoyo a la teorizaci贸n/investigaci贸n. Es decir, los 鈥渓entes鈥 con los que miramos la realidad, que pueden hacernos ver algunas cosas y ocultarnos otras, ya que pueden o no estar determinadas categor铆as que nos ayuden.

Cada sistema de pensamiento es [鈥 responsabilidad del individuo que lo sustente; y m谩s valdr谩 a ese individuo conocerlo y revisar su consistencia, puesto que es el medio principal del que dispone para desarrollar su vida, perseguir sus objetivos, prevenir los peligros y disfrutar de aquello que le apetezca, as铆 como para forjar y emplear otros instrumentos que le faciliten esos resultados. [鈥 quien tenga un sistema y crea que tiene otro se enga帽ar谩 a s铆 mismo y se privar谩 de su propio control racional; quien tenga un sistema y diga que tiene otro enga帽ar谩 acaso a los dem谩s y se privar谩 del control racional intersubjetivo[158].

46. Lo importante es que

鈥 la mejor manera de combatir los sesgos subjetivos no es ocultando su existencia en el proceso de la investigaci贸n, sino [鈥 haci茅ndolos absolutamente presentes y conscientes en todo momento del proceso de investigaci贸n. Es la inmunolog铆a y no la cirug铆a el m茅todo adecuado al tratamiento de los aspectos subjetivos de todo relato de vida[159].

47. Coincidentemente, se帽ala Morin: 鈥渢odos tenemos una tendencia inconsciente a descartar de nuestro esp铆ritu lo que lo va a contradecir [鈥. Vamos a tener una atenci贸n selectiva hacia aquello que favorece a nuestra idea y una inatenci贸n selectiva hacia aquello que la desfavorece鈥[160]. Por ello, 鈥渟er conscientes de las ideas preconcebidas que nos han estado condicionando sin que nos di茅ramos cuenta significa ser capaces de percibir y comprender el mundo con nuevos ojos. Entonces podemos 鈥榠nvestigar鈥 y explorar lo desconocido[161]鈥. De all铆 el desaf铆o de la complejidad鈥 Es in煤til fingir objetividad donde no existe o no ha sido resignificada.

N鈥檈st-il pas d茅cent, normal, s茅rieux que, lorsqu鈥檌l s鈥檃git de science, de connaissance, de pens茅e, l鈥檃uteur s鈥檈fface derri猫re son 艙uvre, et s鈥櫭﹙annouisse dans un discours devenu impersonnel? Nous devons au contraire savoir que c鈥檈st l脿 que triomphe la com茅die. Le sujet qui dispara卯t de son discours s鈥檌nstalle en fait 脿 la Tour de Contr么le. En feignant de laisser place au soleil copernicien, il reconstitue un syst猫me de Ptol茅m茅e dont son esprit est le centre[162].

48. Ahora bien, la inexorable opci贸n se realizar谩 entre el paradigma de la simplificaci贸n y el de la complejidad. As铆, 鈥溾 la complexit茅 se situe, non seulement au niveau de l鈥檕bservation des ph茅nom猫nes et de l鈥櫭﹍aboration de la th茅orie, mais 脿 celui du principe ou paradigme[163]鈥. Y para sugestionar a煤n m谩s al lector, podr铆a agregar, con Morin, que 鈥溾 cette extr锚me diff茅rence lui permet [au paradigme de la complexit茅] de comprendre et d鈥檌nt茅grer la simplification[164]鈥. Por ello, en el l铆mite con la opci贸n[165], se帽ala Morin: 鈥溾 es el Pensamiento Complejo quien debe vigilar el paradigma[166]鈥. De esta forma, al teorizar al paradigma, al sugerir la no receta como metodolog铆a de razonamiento, la complejidad no puede autoproclamarse como paradigma, que la limita en alg煤n sentido y adopta la fluida y flexible categor铆a de Pensamiento Complejo.

Es interesante tener en cuenta una experiencia cient铆fica que desarroll贸 K枚hler, para trasladarla al Derecho:

El concepto cl谩sico de insight se ilustra claramente en la observaci贸n de K枚hler con el mono Sult谩n. K枚hler situ贸 una banana colgada del techo en el exterior de la jaula del chimpanc茅 de modo que este no pod铆a alcanzarla con un palo que ten铆a a su disposici贸n ni subi茅ndose a una caja. El animal lo intentaba una y otra vez con ambos medios por separado, y despu茅s abandonaba la tarea desanimado. Pero de pronto se dirig铆a con decisi贸n al palo y se sub铆a a la caja de modo que alcanzaba la banana y la soluci贸n. K枚hler asegura que Sult谩n experimentaba una s煤bita reorganizaci贸n perceptiva de los elementos del problema, comprendiendo de pronto una relaci贸n nueva entre los elementos que conduce a la soluci贸n[167].

Es imposible entonces que alcancemos una soluci贸n jur铆dica vali茅ndonos 煤nicamente de la ley. Es necesario apoyarnos en el 鈥渂anco鈥 de la realidad social y guiar nuestra conducta con la ayuda del valor, a la vez que criticar nuestras anteriores decisiones que pueden ser desacertadas. Con un solo instrumento, que por otra parte es una herramienta (la l贸gica), nada podemos hacer; ya que hay que dotarla de contenido y direcci贸n. La marginaci贸n de la realidad social viene de la ciencia cl谩sica, que aislaba los objetos de su entorno, a fin de analizarlos.

鈥 el m茅todo experimental ha resultado est茅ril o perverso cuando hemos querido conocer a un animal por su comportamiento en el laboratorio y no en su medio natural, rodeado de sus cong茅neres. As铆, el m茅todo del laboratorio ha sido incapaz de llegar a las constataciones capitales que se efect煤an mediante la observaci贸n de los chimpanc茅s en su ecosistema[168].

49. En efecto, 鈥渢odo lo que a铆sla un objeto destruye su realidad misma[169]鈥. Por ello, apunto a una reorganizaci贸n de los elementos del Derecho, a fin de realizar un completo abordaje. Solo quien tenga conciencia de la realidad, de sus normas y de c贸mo valorar ambas, podr谩 hacer un acabado an谩lisis jur铆dico. Expresa Morin, coincidentemente con el Trialismo y la Gestalt: 鈥溾 les probl猫mes cl茅s de la pens茅e et de la connaissance ne sont pas seulement d鈥檕bjectivit茅 et d鈥檜niversalit茅, mais sont aussi des probl猫mes radicaux concernant l鈥檕rganisation profonde de toute connaissance et de toute pens茅e[170]鈥.

Una uni-organizaci贸n, que se da con la fuerza del imprinting[171] en el Derecho, es la que tiene lugar con la ley, que marca a fuego la mentalidad del universitario, para luego bloquear su desempe帽o.

Nos encontramos en cierto modo tutelados por un paradigma que nos obliga a tener una visi贸n separada de las cosas; estamos acostumbrados a pensar en el individuo como en una entidad separada de su entorno y de su predisposici贸n, estamos acostumbrados a encerrar las cosas en s铆 mismas, como si no tuvieran entorno[172].

Es claro en este sentido cu谩nta coincidencia hay entre Morin y el Trialismo, si se observa c贸mo sus dimensiones hacen las veces del necesario entorno de la ley.

50. Debido a la conciencia e informaci贸n paradigmatol贸gica que tenemos que tener, para poder optar, crece la importancia de la educaci贸n paradigm谩tica, es decir, en los paradigmas. Por otra parte, al tomar conciencia de ellos, se posibilita el funcionamiento efectivo de la democracia, en donde es necesaria la superaci贸n de las posturas sectoriales, la necesidad de la integraci贸n de las doctrinas en cuesti贸n 鈥攂asadas en paradigmas鈥, o al menos su armon铆a o justo vencimiento. Como dec铆a Whitehead, 鈥渓a nouvelle mentalit茅 est plus importante [鈥 que la nouvelle science [鈥[173]鈥. Precavidos sobre los distintos lenguajes se operar谩n mejor las traducciones. 鈥淟a communication complexe, pour s鈥檕p茅rer de fa莽on optimale, n茅cessite que les interlocuteurs disposent du m锚me savoir, participent 脿 la m锚me vision du monde, ob茅issent 脿 la m锚me logique et 脿 la m锚me structure paradigmatique[174]鈥. Con este se帽alamiento no pretendo que haya una 煤nica visi贸n del mundo para llevar a cabo una comunicaci贸n eficiente, sino que tomemos conciencia de la existencia de esas distintas visiones a fin de mejorar la comunicaci贸n. Otras voces tambi茅n coinciden con la educaci贸n en los paradigmas:

Si lo conocido atrae (y retiene en una 鈥渇ijaci贸n鈥 de la verdad) justamente por ser terreno 鈥渃onocido鈥 bajo el aval de poderosas y 鈥渟agradas鈥 tradiciones, al convertirlas en verdades absolutas hacemos de tales certidumbres las mayores barreras en la comprensi贸n social mutua, y si queremos superarlas, el camino entonces es el educarnos y educar a nuestros hijos en la aventura del conocimiento[175].

La educaci贸n en los paradigmas permitir铆a que pueda devenir consciente, por ejemplo, el car谩cter monstruoso de los actos de ciertos integrismos o fanatismos, muchos de los cuales son alimentados por la creencia en la obediencia a la voluntad divina que castiga al infiel[176]. Esta conciencia es la que permitir铆a la liberaci贸n a trav茅s de la autocr铆tica por cada uno y por todos[177].

51. Esta educaci贸n es la clave para el cambio. 鈥淟a r茅volution paradigmatique d茅pend de conditions historiques, sociales et culturelles que nulle conscience ne saurait commander. [鈥 il faut changer les conditions socio-culturelles pour changer la conscience, mais il faut changer la conscience pour modifier les conditions socio-culturelles[178]鈥. Cuando Morin habla de las v铆as regeneradoras para lograr una 茅tica altruista y comunitaria hace referencia a una reforma tambi茅n en la ciencia, donde se efect煤e asimismo una solidaridad entre las disciplinas, entre la 茅tica y la ciencia, superando el reduccionismo y el determinismo f铆sico, lo que configurar铆a una revoluci贸n. Hay que sumar tambi茅n la democratizaci贸n del conocimiento, para que todos tengamos acceso a 茅l y seamos conscientes y participativos de los problemas locales y globales. Se volver铆an a comunicar la cultura cient铆fica y la de las humanidades, lo que permitir铆a salir de la edad de hierro planetaria, de la prehistoria de la mente humana[179]. La idea de la articulaci贸n, la comunicaci贸n y la integraci贸n no son extra帽as al Trialismo.

52. Por otra parte, algo que puede extraerse de la Gestalt es su diferenciaci贸n entre el est铆mulo distante y el pr贸ximo. 鈥淓l t茅rmino est铆mulo se puede considerar desde dos acepciones: como las excitaciones provocadas por los rayos de luz que parten del objeto (est铆mulos pr贸ximos) y como el objeto en su 谩mbito geogr谩fico (est铆mulos distantes)[180]鈥. El error del jurista es creer que el Derecho se reduce a su est铆mulo pr贸ximo que estar铆a constituido por la normatividad, descuidando la justicia, como promotora del orden de repartos y controladora del mismo y que ser铆an los est铆mulos distantes. Por ello, lo importante es el est铆mulo distante, que es el que posibilita distintos est铆mulos pr贸ximos. O en su caso, el est铆mulo profundo. Esto es la traducci贸n cient铆fica de aquel refr谩n que dice que el 鈥溍bol no deja ver el bosque鈥 o que 鈥渓o esencial es invisible a los ojos鈥. 鈥淓sta comprensi贸n de la complejidad requiere un cambio muy profundo de nuestras estructuras mentales[181]鈥. Coincidentemente, se se帽ala que 鈥渆l juicio de compatibilidad es uno de los m谩s complejos del proceso, exigente de una profunda comprensi贸n jur铆dica[182]鈥. El Trialismo trata de compatibilizar sus distintos elementos, expresando su complejidad.

53. Actualmente se dan casos de 鈥減restamos鈥 de elementos entre distintos paradigmas[183]. Si bien esta tesis no pretende ser catequista, en el sentido de evangelizar juristas, s铆 pretende ser una cr铆tica y una proposici贸n de un modelo de ver el Derecho que creo apto para la labor en un pa铆s que ha pasado, pasa y puede pasar por muchas injusticias. El ocultamiento te贸rico, t铆pico en nuestro pa铆s, se da de la mano con la hipocres铆a cultural. Por ello, el Trialismo, al develar el reparto que corre paralela y subterr谩neamente a la norma, puede ser interesante para un jurista. Aunque la adopci贸n de la Teor铆a Trialista puede no ser total, s铆 pueden tomarse algunos de sus elementos.

Lo que s铆 sucede, y cada vez con mayor frecuencia, es la aceptaci贸n de la legitimidad de otros paradigmas y la posibilidad de tomar prestados elementos de ellos. Por ejemplo, la perspectiva del actor es uno de los componentes del paradigma constructivista/interpretativista que goza de la mayor preferencia de los positivistas cuando deciden combinar m茅todos, por ejemplo, encuestas con entrevistas[184].

La tarea 鈥渜uir煤rgica鈥 ser谩 dif铆cil pero no imposible, en tanto si bien el Trialismo no reniega de la ley, de la normatividad en sentido amplio, es decir, afirma que ella integra, como dimensi贸n, el todo constituido por el Derecho, las interrelaciones que realiza con las otras dimensiones son fundamentales a la teor铆a y hacen que esas otras dos dimensiones se vean reflejadas en ella. As铆 como las otras dos dimensiones tambi茅n reflejan caracter铆sticas de la normatividad[185].

54. La opci贸n que todo paradigma implica significa mucho m谩s que participaci贸n, tambi茅n reflexi贸n, toma de conciencia.

鈥 une prise de conscience est plus qu鈥檜ne prise de connaissance: c鈥檈st un acte r茅flexif mobilisant la conscience de soi et engageant le sujet 脿 une r茅organisation critique de sa connaissance, voire 脿 une remise en question de ses points de vue fondamentaux[186].

A lo cual hay que agregar la cuota de responsabilidad que conlleva dicha opci贸n: 鈥溾 son corresponsables, [las teor铆as sobre el Derecho] aunque tal vez de modo diverso y en distinto grado, de la conformaci贸n 煤ltima que el derecho asuma en la pr谩ctica[187]鈥. Por ello, pronunciarme por el paradigma que permita la reflexi贸n, ya me posiciona. 驴Podr铆a alguien negar al ser humano la posibilidad jur铆dica de que reflexione?

鈥 la connaissance scientifique ne se conna卯t pas elle-m锚me: elle ne conna卯t pas son r么le dans la soci茅t茅, elle ne conna卯t pas le sens de son devenir, elle ignore les notions de conscience et de subjectivit茅, et par l脿 elle se prive du droit 脿 la r茅flexion, qui suppose l鈥檃uto-observation d鈥檜n sujet conscient essayant de conna卯tre sa connaissance[188].

55. La renuncia a la reflexi贸n, o su sin贸nimo, la obediencia ciega, es una premisa del paradigma positivista. Es as铆 como puede verse la siguiente cita en un libro: 鈥溾榚l magistrado es la ley que habla, y la ley un magistrado mudo. Seamos esclavos de la ley para que podamos ser libres. Cicer贸n[189]鈥欌. No se entiende c贸mo la esclavitud puede generar la libertad; salvo que se la entienda como libertad interior del esclavo; argumento espiritual dif铆cilmente viable en estos tiempos. En suma, no puedo dejar de reconocer la influencia que ejerce en m铆 el paradigma de la complejidad.

El desenvolvimiento de la investigaci贸n exige superar paradigmas cient铆ficos obsoletos, a veces cerrados al ingreso de los datos de la realidad[190], como ocurre por ejemplo en el Derecho, que es a menudo abordado con prescindencia de los datos que deben aportar las ciencias naturales y las ciencias sociales. Aunque parezca innecesario, importa destacar que hay que superar el memorismo y la obsecuencia intelectual[191].

56. Al fin, no hay receta y es imposible escapar a la incertidumbre, la carencia de un ojo de Dios, o un meta-paradigma que nos diga cu谩l es el paradigma acertado. As铆, 鈥溾 la connaissance [鈥 ne peut 锚tre un objet comme les autres, puisqu鈥檈lle est ce qui sert 脿 conna卯tre les autres objets et ce qui lui sert 脿 se conna卯tre elle-m锚me[192]鈥. Por ello,

鈥 dar una descripci贸n cient铆fica, o, como tradicionalmente se piensa, 鈥渙bjetiva鈥, de un fen贸meno en que el propio investigador est谩 involucrado pretendiendo que no lo est谩, es una flagrante contradicci贸n conceptual, y como tal nos imposibilita adquirir tal conocimiento en tanto operar universal de la naturaleza humana[193].

Por ejemplo,

鈥 un bi贸logo explorando el funcionamiento del cerebro para dar cuenta de los fen贸menos cognoscitivos, se encontrar谩 con que su descripci贸n del operar del cerebro ser谩 necesariamente incompleta si no muestra c贸mo surge en 茅l, con su cerebro, la capacidad de hacer esas descripciones[194].

Lo cual, traducido al Derecho, implica que no podemos sin m谩s reducirlo al producto terminado de la normatividad y deviene necesario incluir los mecanismos de su producci贸n, eminentemente sociales, y los mecanismos de cr铆tica, eminentemente valorativos. La ciencia jur铆dica no puede reducirse a la ciencia legislativa y dejar de ser una ciencia de la naturaleza jur铆dica de esa humanidad. De lo contrario, el esfuerzo por fundamentar las exclusiones deber铆a ser inmensamente grande.

鈥 si pensamos en que el derecho se compone, en el sentido de que se produce como elaboraci贸n, tanto en la faena legislativa como en todos los otros modos de producci贸n de normas [鈥, en el derecho que se realiza en cuanto a su cumplimiento espont谩neo, [鈥 el que se comete en la infracci贸n, en el incumplimiento que genera la consecuencia sancionadora del aparato coactivo del Estado [鈥 en cuanto b煤squeda de la elaboraci贸n de m茅todos de investigaci贸n para la indagaci贸n de regularidades basadas en la observaci贸n directa de los fen贸menos y hasta donde sea posible, en la medici贸n exacta de los fen贸menos sociales, es realidad[195].

驴Puede una disciplina cient铆fica no tener contacto con la realidad a la cual hace referencia?

En otra ocasi贸n, 脕lvarez Gardiol tampoco pudo resistir la influencia de la realidad social y con 鈥渇orceps鈥 dijo en referencia a la teor铆a de la argumentaci贸n, que 鈥溾 las normas jur铆dicas deben ser las que son verdaderamente aplicables al caso a resolver, es decir, al conflicto de intereses puesto en evidencia en los hechos relevantes de la causa que se va a decidir[196]鈥. Se帽ala Agust铆n Gordillo: 鈥溾 la clave del buen funcionamiento de un sistema est谩 no tanto en su texto como en los valores con los cuales los ciudadanos efectivamente se comporten[197]鈥.

Por otro lado, si bien un autor estadounidense considera que el objeto del Derecho est谩 constituido por 鈥溾 todos los aspectos del sistema social de reglas promulgadas y ejecutadas por los leg铆timos 贸rganos de gobierno鈥, m谩s adelante describe los aspectos se帽alando que ello no es tan simple como a primera vista de la definici贸n pareciera.

Entre estos aspectos se encuentra incluida la determinaci贸n de qu茅 constituye una regla leg铆tima, c贸mo podr铆an responder [鈥 aquellos cuyo comportamiento se encuentra alcanzado por las mismas; [鈥 c贸mo influyen sobre la ley las cortes, [鈥 y las relaciones entre los m茅todos no gubernamentales de regulaci贸n [鈥 [que] afectan el comportamiento e interact煤an con el sistema legal[198].

En otro lugar se帽ala que

鈥 una vez que los realistas sugirieron que las consecuencias de una norma deber铆an formar parte de la evaluaci贸n del m茅rito de esa norma, result贸 necesario hallar alg煤n m茅todo para establecer cu谩les son las consecuencias de una norma. Como resultado [鈥 el trabajo emp铆rico se convirti贸 en una parte [鈥 del estudio acad茅mico del derecho[199].

57. Las consecuencias de una norma son, en 煤ltima instancia, las consecuencias del reparto que normar significa, es decir, proyectar beneficios (potencia) para unos y descuidos, olvidos, (impotencia), para otros. Dice Garc铆a Amado: 鈥溾 el derecho es un producto social que se constituye en el seno de la comunicaci贸n ling眉铆stica[200]鈥. De esta forma, 鈥渟i el derecho es lo que se dice sobre el derecho, quien controla qu茅, d贸nde y bajo qu茅 etiqueta puede decirse acerca del derecho est谩 controlando el 煤nico ser posible del derecho, su ser social[201]鈥. Todos estos aspectos son estudiados por el Trialismo, sobre todo en la dimensi贸n sociol贸gica, que desnuda el reparto, sobre todo el reparto de normar. Pareciera que aqu铆 se est谩 haciendo referencia a algunos elementos del reparto: qui茅n controla har铆a referencia a los repartidores, 鈥渂ajo qu茅 etiqueta鈥 har铆a referencia al objeto del reparto, y 鈥渄贸nde鈥 implica el contexto, es decir, los l铆mites de los repartidores y la razonabilidad social que los envuelve. Es importante entonces tener en cuenta las categor铆as de la dimensi贸n sociol贸gica, los elementos del reparto, a fin de valorar luego a estos junto a la norma en sus 鈥渃onsecuencias鈥.

驴Puede acaso pensarse que la 鈥渄ivisi贸n de poderes鈥 de Locke y Montesquieu, sostenida cuando el hombre se comunicaba por tracci贸n a sangre y en las sociedades hab铆a mayor diversidad de clases que pod铆an enfrentarse a trav茅s de los poderes, funciona con iguales resultados cuando el poder administrador tiene en su favor todo el peso de una asombrosa tecnolog铆a y la sociedad se divide en solo dos clases antag贸nicas que suelen excluirse en el mando?[202]

El Trialismo tambi茅n analiza las consecuencias de la aplicaci贸n de una norma a trav茅s de la equidad, en la justicia, en la incorporaci贸n de elementos de la teor铆a de la decisi贸n, y en la finalidad y causalidad. Categor铆as a las que hay que agregar la de las 鈥渃onsecuencias鈥[203]. Es necesario entonces un nuevo paradigma integrador y articulador en el Derecho.

58. Creer que el Derecho es norma implica que esas normas son creadas por hombres, que a su vez captan y regulan lo que ellos consideran como realidad y aplicando lo que ellos consideran que es el valor primordial, en contraposici贸n a otro que consideran inactualizable en la ocasi贸n de que se trate. Con el normativismo, las entidades metaf铆sicas no afloran a la superficie o son ocultadas, pero est谩n. Es simplemente una cuesti贸n de grados. Ya Kuhn se帽ala que el paradigma es no solo un criterio para seleccionar problemas, que devienen los 煤nicos, sino que tambi茅n otros problemas son rechazados como metaf铆sicos o como correspondientes a otra disciplina[204]. Tal es lo que sucede con la justicia, extra帽ada en la Pol铆tica. 鈥淎s铆 pues, un paradigma puede incluso aislar a la comunidad de problemas importantes desde el punto de vista social[205]鈥. Ocurre lo mismo que basar la ciencia en la experiencia. As铆, 鈥溾 el conocimiento cient铆fico [鈥 quiere ser un conocimiento no trivial, que no busca a nivel de la espuma de los fen贸menos, sino que busca lo invisible detr谩s del fen贸meno. Bachelard dec铆a: 鈥楴o hay otra ciencia que la de lo oculto[206]鈥欌. Si se recuerda la imagen de las mamushkas rusas, hay que llegar hasta la 煤ltima.

59. Tambi茅n es com煤n en la metodolog铆a de la investigaci贸n recurrir a la triangulaci贸n a fin de confirmar la validez de las conclusiones sobre una investigaci贸n[207]. En el campo de la Epistemolog铆a y el Derecho, contar con distintos lugares desde los cuales pueda observarse y comprenderse el fen贸meno es crucial a fin de captarlo adecuadamente, comprenderlo y abarcarlo en su totalidad. Es necesaria una 鈥渢riangulaci贸n epistemol贸gica鈥. Dice Morin cuando habla de los medios para luchar contra los l铆mites del conocimiento que 鈥溾 chacun des moyens de lutte contre erreurs, illusions, aveuglements se retourne contre lui-m锚me s鈥檌l demeure seul utilis茅[208]鈥.

60. Cuando en la ciencia jur铆dica se niega participaci贸n al valor y a aspectos sociol贸gicos como la costumbre, ocurre algo similar a lo que sucede en la Filosof铆a de la Ciencia cuando los epistem贸logos tratan como a-epistemol贸gicas a las 鈥渃ondiciones de realizaci贸n鈥 de la ciencia, al contexto de descubrimiento, a la Pol铆tica, la Sociolog铆a, la Psicolog铆a o la Econom铆a en el estudio de la ciencia. Como es el caso de Mario Bunge: 鈥溾 el contenido del conocimiento cient铆fico es axiol贸gica y 茅ticamente neutral[209]鈥. Por ello, luego dice que 鈥溾 la filosof铆a expl铆cita de los fil贸sofos no tiene por qu茅 coincidir con la involucrada en su producci贸n cient铆fica[210]鈥. Morin ubicar铆a a este pensador en la corriente que considera que 鈥溾 la science demeure intrins猫quement bonne, bienfaisante et morale; la technique est ambivalente, comme la langue d鈥櫭塻ope; la politique, elle, est mauvaise, et les utilisations mauvaises des sciences sont dues 脿 la politique[211]鈥.

Contrariamente al aislacionismo logicista en Epistemolog铆a, Morin nos dice: 鈥溾 il est arbitraire d鈥檌soler son objet de son contexte[212]鈥. Luego se帽ala: 鈥渓鈥櫭﹑ist茅mologie complexe [鈥 se proposera d鈥檈xaminer, non seulement les instruments de connaissance en eux-m锚mes, mais aussi les conditions de production (neuro-c茅r茅brales, socio-culturelles) [鈥[213]鈥. En otra oportunidad expresa:

鈥 l鈥檃cquisition d鈥檜ne information, la d茅couverte d鈥檜n savoir, l鈥檌nvention d鈥檜ne id茅e peuvent modifier une culture, transformer une soci茅t茅, changer le cours d鈥檜ne histoire. La th茅orie physique de l鈥檃tome, 茅labor茅e dans un but de connaissance purement d茅sint茅res茅e, a abouti 脿 Hiroshima, Nagasaki, et aux centrales nucl茅aires[214].

61. El fil贸sofo franc茅s se帽ala c贸mo el Pensamiento Complejo puede concebir esta estrecha relaci贸n entre 茅tica y ciencia: 鈥渓es esprits form茅s par un mode de connaissance qui r茅pudie la complexit茅, donc l鈥檃mbivalence, ne savent concevoir l鈥檃mbivalence inh茅rente 脿 l鈥檃ctivit茅 scientifique, o霉 connaissance et manipulation sont les deux faces du m锚me processus[215]鈥. Quien no puede ver que la ciencia manipula, es porque no puede reflexionar sobre los comportamientos humanos, y la reflexividad es inherente al hombre, y a su costado o desarrollo jur铆dico. 鈥淒e m锚me, elle ne peut penser la responsabilit茅: pour qu鈥檌l y ait responsabilit茅, il faut qu鈥檌l y ait un sujet conscient[216]鈥. Morin tiene una obra en la que explicita la uni贸n del valor con la ciencia o el tratamiento del valor en la ciencia. As铆, 鈥溾 la ciencia, en la concepci贸n 鈥榗l谩sica鈥 que rige todav铆a en nuestros d铆as, pone en disyunci贸n por principio hecho y valor, es decir, elimina de su seno toda competencia 茅tica[217]鈥. Tambi茅n expresa el fil贸sofo franc茅s que es necesaria la comunicaci贸n entre dichos 谩mbitos, lo que ser谩 posible a partir de un pensamiento capaz de reflexionar sobre los hechos a fin de organizarlos, y a partir de un pensamiento que sea capaz de concebir el enraizamiento de los valores en una cultura y sociedad[218]. Desde otro 谩ngulo, las antiguas diferencias entre ciencia y t茅cnica se vuelven dif铆ciles de contornear; sobre todo si se complementa la visi贸n cr铆tica con la visi贸n moriniana relativa a la recursividad, en donde cada elemento retroact煤a sobre el otro[219]. En otras palabras, no corresponde aislar la t茅cnica de la ciencia, de la industria y de la sociedad en la cual est谩 inmersa[220].

62. El fil贸sofo franc茅s expresa la importancia de la integraci贸n, de la solidaridad, de la complejidad, a fin de lograr una ciencia consciente.

鈥 l鈥檋yper-sp茅cialisation contribue puissamment 脿 la perte de la vision ou conception d鈥檈nsemble car les esprits enferm茅s dans leur discipline ne peuvent appr茅hender les solidarit茅s qui unissent les connaissances entre elles. Une pens茅e aveugle au global ne peut saisir ce qui unit les 茅l茅ments s茅par茅s[221].

Coincidentemente, une, religa, solidariza en el Derecho, la Teor铆a Trialista del mundo jur铆dico, en tanto no se limita a conocer la normatividad, sino que se abre al estudio de sus condiciones de producci贸n 鈥攄imensi贸n sociol贸gica鈥 y de sus condiciones de valoraci贸n, cr铆tica 鈥攄imensi贸n dikel贸gica鈥. El problema de la composici贸n del Derecho es entonces un problema filos贸fico.

63. La complejidad nos puede dar alguna pauta, m谩s solo alguna, relativa al metaparadigma jur铆dico ansiado. Ya que la contradicci贸n que conlleva, elevada a criterio universal, permite la inclusi贸n de todos, o al menos varios, en tanto siempre habr谩 dos personas que se contradigan o piensen distinto. Ya dije que el Trialismo permite incluir voces alternativas a la normativa. Ergo, un paradigma deber铆a incluir a los contrarios para adquirir cierta validez[222]. Aunque volvemos al perro que trata de morderse la cola鈥, es decir, 鈥溾 la dificultad central del conocimiento humano, que est谩 en reconocer su naturaleza circular, [鈥 el fen贸meno de la tautolog铆a cognoscitiva[223]鈥. He aqu铆 lo que llamo la melancol铆a por el paradigma 谩rbitro; es decir, la tara cong茅nita y sin remedio de todo cient铆fico o fil贸sofo consistente en que no hay cura para la ausencia del paradigma que nos diga qu茅 paradigma es el acertado[224]. As铆, 鈥溾 en ce qui concerne les visions du monde, philosophies et th茅ories, il n鈥檈st pas de principe de s茅lection, naturelle ou culturelle, en faveur de la v茅rit茅[225]鈥. En este sentido, es inevitable la 鈥渇e epistemol贸gica鈥; y hablo de la 鈥渇e鈥 en tanto es una decisi贸n sobre la que no se sabe mucho qu茅 es lo que la rodea, sus consecuencias, pero que hay que tomar; es una especie de salto al vac铆o. 鈥淢谩s all谩 de eso, nada es posible decir鈥, dec铆a Maturana en Biology of cognition[226]. Ciuro Caldani, no por casualidad, d谩ndose cuenta de esto, propone para el m谩s cuestionado de los elementos del Derecho, que no es al fin m谩s que reflejo de los otros, la justicia, que se establezca por consenso. Tampoco por casualidad, Goldschmidt hace partes centrales de su teor铆a al reparto aut贸nomo y la ejemplaridad, adjudic谩ndoles preferencia ontol贸gica y dikel贸gica; aunque se haya declarado objetivista en t茅rminos valorativos. Behncke, sobre la base de esta paradoja, recae en el consenso:

鈥 la creaci贸n de consenso sobre el operar de nuestros procesos de aprendizaje social se visualiza como la 煤nica alternativa v谩lida racional que nos va quedando para disminuir las tensiones sociales y revertir el proceso de desintegraci贸n de las sociedades modernas, llevando en cambio a estas 煤ltimas a una construcci贸n social de colaboraci贸n mutua[227].

64. Al final de lo cual reconoce la complejidad: 鈥溾 solo es posible discrepar sobre una base de consenso [鈥 que posibilite el entendimiento entre nuestras complejas sociedades modernas tan interdependientes unas de otras[228]鈥. Es un canto a la democracia, mejor dicho, a la democracia epistemol贸gica[229]. Por ello, Morin no puede ocultar que el paso del paradigma religioso al positivista, a pesar de todo, constituye un progreso:

鈥 la conception nouvelle devient respectable et respect茅e, s鈥檌nstitutionnalise, 茅tablit sa r猫gle, voire son d茅but de normalisation, dans sa sph猫re d鈥檌nfluence. Ainsi, la 鈥渕entalit茅 scientifique鈥, d鈥檃bord marginale et d茅viante, [鈥 s鈥檈st progressivement [鈥 autonomis茅e [鈥 et en deux si猫cles la science est devenue la nouvelle orthodoxie dans la connaissance du monde, mais une orthodoxie de type nouveau, puisqu鈥檈lle comporte en son sein le d茅bat et le conflit d鈥檌d茅es[230].

No olvidemos pensar en los que pueden y los que no pueden consensuar, lo que es evidentemente una cuesti贸n previa al consenso; y que incluye la problem谩tica econ贸mica, pol铆tica, religiosa, etc.; es decir, volvemos al 鈥渃铆rculo鈥. Apunto entonces a una democracia epistemol贸gica sin voto calificado y en donde todos puedan participar. Por ello, creo que el constructivismo[231] que plantea Ciuro Caldani se aleja de la complejidad, precisamente por el peligro que acarrea su afinidad con el idealismo, es decir, sin tomar en cuenta las cuestiones previas a la construcci贸n.

Aunque somos realistas[232], creemos que ante la dificultad para la demostraci贸n de cualquiera de las dos posiciones [realismo/idealismo] la cuesti贸n puede ser dejada en suspenso. Adoptamos una posici贸n 鈥渃onstructivista鈥, en el sentido de establecer, de ser posible por pacto, la referencia a un 鈥渙bjeto鈥 que tendr谩 los alcances que nosotros le demos, sin establecer si ese objeto existe solo 鈥渆n nosotros鈥 o tambi茅n 鈥渇uera鈥 de nosotros[233].

Comparte este constructivismo Behncke, quien prologa un libro de tendencia biologista y neodarwinista. En este sentido, ha dicho en relaci贸n al constructivismo:

鈥 si bien se puede postular la existencia de tal naturaleza como cognoscible en su verdad 煤ltima independientemente de los propios procesos org谩nicos que generan nuestras experiencias perceptuales, no es posible demostrar ni su existencia ni su constituci贸n con independencia de la experiencia perceptual que es el acto de observaci贸n del presente, [鈥 que transcurre siempre y solo tiene existencia en el ser de un ser vivo[234].

En relaci贸n a la biolog铆a del conocimiento ha dicho que el individuo viene

鈥 al mundo ya con conocimientos 鈥減revios鈥 que el proceso de selecci贸n evolutiva de la especie ha 鈥渁lmacenado鈥 (mediante selecci贸n diferencial) en su sobrevivencia. [鈥 el conocimiento es un proceso de 鈥渁lmacenamiento鈥 de 鈥渋nformaci贸n鈥 sobre el mundo ambiente, y que el proceso de vivir es por tanto un conocer c贸mo 鈥渁daptarse鈥 a este mundo adquiriendo m谩s y m谩s 鈥渋nformaci贸n鈥 sobre la naturaleza del mismo[235].

Esto implica un neodarwinismo, de posible extrapolaci贸n antroposocial, y dif铆cil de aceptar para la complejidad. De aquella forma se validar铆a a quienes ya vienen con su aparato cerebral en buenas condiciones, a aquellos que acumulan m茅ritos por herencia, por tener medios m谩s que suficientes para sobrevivir, y por ende adaptarse a las condiciones que exige la sociedad. Se favorece al que m谩s almacena, y el pobre de cultura y bienes es resignado.

65. As铆 como Goldschmidt solo plantea una mera preferencia por el acuerdo, creo que un constructivismo es una puerta abierta de par en par al acuerdo en el Derecho, que puede acarrear peligros si se suma a la preferencia[236]. El propio Ciuro Caldani ha dicho anteriormente: 鈥溾 las doctrinas pactistas, que confunden frecuentemente justicia con acuerdo, tienden a veces a ignorar los merecimientos, porque el acuerdo es m谩s f谩cil sobre la consagraci贸n de la igualdad, en especial cuando se parte de una situaci贸n abstracta[237]鈥. Ocurre que no siempre hay una base de igualdad de los que son llamados a acordar. En suma hay que complementar acuerdo e intervenci贸n/compensaci贸n.

66. No creo que la cuesti贸n pueda ser dejada en suspenso, ya que extrapolando el deseo a otras cuestiones, con el mismo criterio se podr铆a dejar en suspenso la cuesti贸n de la existencia de la justicia y decir que se la supone o que se acuerda en su participaci贸n en el Derecho[238]. Lo cual puede tambi茅n implicar que se acuerde en su no existencia y la obediencia a la ley. 鈥淓n el fondo, no se trata de una discusi贸n cient铆fica, sino de una pol茅mica sobre el lugar que ocupamos en el mundo[239]鈥.

Volviendo al idealismo, Behncke sostiene, bordeando el del obispo Berkeley:

鈥 al examinar sus propios procesos cognitivos, no tiene manera de decir: he aqu铆 al ambiente 鈥渆n s铆鈥 versus he aqu铆 c贸mo var铆a mi actividad perceptual ante tales cambios ambientales. Y esto no lo puede hacer porque no tiene, en 煤ltimo t茅rmino, manera de diferenciar lo que es propio del 鈥渁mbiente en s铆鈥 de la manera como 茅l (su ser-organismo) experimenta (percibe) tal ambiente[240].

Para llegar a la pregunta clave, ante la cual, si caemos en el pesimismo idealista, quedamos atrapados en sus redes. 鈥溌緾贸mo es posible que yo mismo pueda dar cuenta de las regularidades y variaciones perceptuales de mi propio mundo, incluyendo el surgimiento de explicaciones sobre ellas, siendo que no tengo manera de situarme 鈥榝uera鈥 de mis propias percepciones?[241]鈥 Es aqu铆 donde, si bien en un principio Behncke y Morin compart铆an la cr铆tica a la ciencia cl谩sica, el primero se aleja de la complejidad moriniana:

鈥 en vez del tri谩ngulo cl谩sico observador-organismo-ambiente, lo que hay es un c铆rculo con el observador al centro, donde el observador es solo un modo de vivir el mismo campo experiencial que se desea explicar. El observador, el ambiente y el organismo observado forman ahora un solo e id茅ntico proceso operacional-experiencial-perceptual en el ser del ser observador[242] [243].

67. Con respecto al peligro de caer en el idealismo, dice Maturana que 鈥溾 las explicaciones cient铆ficas son proposiciones generativas (proposiciones que generan el fen贸meno a explicar) en el 谩mbito de experiencias de los observadores, por lo que no requieren la suposici贸n a priori de un mundo objetivo independiente del observador[244]鈥. Esta es la base de la autopoiesis[245], que Morin reconoce en diversas oportunidades en La vida de la vida[246], pero a la cual no reduce la vida, que es un proceso mucho m谩s complejo: es autos y oikos; es auto-(geno-feno-ego)-eco-reorganizaci贸n[247]. 鈥淟鈥檌d茅e d鈥檃uto-r茅f茅rence, dans son 茅laboration n茅cessairement formalisatrice, plane encore au-dessus de la vie sans savoir s鈥檡 incarner[248]鈥.

Las afirmaciones de Behncke, basadas en la obra de Maturana y Varela pueden llevar a rememorar las bases del idealismo:

La mesa en la que escribo […] existe; […] la veo y la siento. Y si estando yo fuera de mi estudio dijera que la mesa existe, lo que yo estar铆a diciendo es que, si yo entrara de nuevo en mi estudio, podr铆a percibirla, o que alg煤n otro esp铆ritu est谩 de hecho percibi茅ndola. […] lo que se dice de la existencia absoluta de cosas impensadas, sin relaci贸n alguna con el hecho de ser percibidas, me resulta completamente ininteligible. Su esse es su percipi[249], y no es posible que posea existencia alguna fuera de las mentes o cosas pensantes que las perciben[250].

Puedo avanzar una s铆ntesis del apartado se帽alando que m谩s all谩 de poner en Dios la garant铆a de que las cosas existen m谩s all谩 de que alguien las perciba[251], propongo la garant铆a de la complejidad, en tanto posibilidad integradora de los antagonismos, expresados en sendos puntos de vista humanos, a trav茅s de procesos de complementariedad; lo que se relaciona con las bases del Trialismo como sistema de complementariedades. A esta comprensi贸n ayuda sin dudas la noci贸n de sistema.


  1. Sobre el tema ver tb. Galati, 鈥淰isi贸n compleja鈥︹, cit.; Galati, 鈥淓l C贸digo Civil y Comercial de 2015 ante la complejidad del Derecho de la Salud鈥, en 鈥淐artapacio de Derecho鈥, vol. 29, Azul, Facultad de Derecho, UNICEN, 2016, pp. 1-109; en https://bit.ly/2OWJaQA (14.3.2016); Galati, 鈥淯n cambio paradigm谩tico en la salud. Consideraciones sociales de la ciencia jur铆dica a partir de la Ley Argentina de Derechos del Paciente”, en E盲. Revista de Humanidades M茅dicas & Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnolog铆a, vol. 2, n潞 3, abril 2011, Ciudad de Buenos Aires, ISO-CYTE/Instituto de Estudios en Salud, Sociedad, Ciencia y Tecnolog铆a, en https://bit.ly/2PtZucA (28.4.2011).
  2. Kuhn, La estructura鈥, cit., p. 28. 鈥淟a ciencia normal consiste en [鈥 una realizaci贸n lograda mediante la ampliaci贸n del conocimiento de aquellos hechos que el paradigma muestra como particularmente reveladores, aumentando la extensi贸n del acoplamiento entre esos hechos y las predicciones del paradigma [鈥鈥. 脥d., p. 52. Ver tambi茅n 铆d., pp. 68-79. Si se opone complejidad a simplicidad y se incluyen en estas categor铆as al Trialismo y a la Escuela Anal铆tica respectivamente, esta tesis s铆 propone un cambio paradigm谩tico.
  3. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 212. 鈥溾 el paradigma tiene valor radical de orientaci贸n metodol贸gica, esquemas fundamentales de pensamiento, presupuestos o creencias que tienen un papel clave, por lo que lleva en s铆 un poder dominador sobre las teor铆as. [鈥 cubren de forma vaga la adhesi贸n colectiva de los cient铆ficos a una visi贸n del mundo鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 217. Hay alguna semejanza con lo que Ian Hacking denomina 鈥渆stilos de razonamiento鈥. Ver 鈥淪tyle pour historiens et philosophes鈥, en AA. VV., L鈥檋istoire des sciences. M茅thodes, styles et controverses, coord. por Jean-Fran莽ois Braunstein, trad. por Vincent Guillin, Paris, Vrin, 2008, pp. 287-320.
  4. En el mismo sentido, Russell se pregunta si la textura de una mesa es la que vemos a simple vista, aparentemente pulida y lisa, o la que vemos con el microscopio, con asperezas, prominencias y depresiones. Russell, 鈥淟os problemas de la filosof铆a鈥, en https://bit.ly/2BzTGeO (19.4.2003).
  5. Morin, Mes d茅mons, cit., p. 50. 鈥溾 la palabra M茅todo ilumina progresivamente su sentido: se trata de la necesaria reforma de los principios mismos de nuestro conocimiento鈥 (trad. del autor).
  6. Ferrater Mora, op. cit., t. A-D, p. 551, voz 鈥渃iencia鈥.
  7. Morin, La M茅thode 3鈥, cit., p. 224. 鈥溾 toda teor铆a es incierta, [鈥 porque no puede excluir la posibilidad de refutaci贸n por una nueva teor铆a, [鈥 [y] porque reposa en postulados indemostrables y en principios inverificables, que conciernen a la naturaleza profunda de lo real y a la relaci贸n entre el esp铆ritu y lo real鈥. Morin, El M茅todo 3鈥, cit., p. 242.
  8. Morin, Les sept savoirs n茅cessaires 脿 l鈥櫭ヾucation du futur, Paris, Seuil/UNESCO, 1999, https://bit.ly/2ByiSlK (19.1.2009), p. 9. Morin, Los siete saberes necesarios para la educaci贸n del futuro, trad. de Mercedes Vallejo-G贸mez, Par铆s, UNESCO, 1999, en https://bit.ly/2NamHPh (18.9.2008), p. 8.
  9. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 215. 鈥溾 el paradigma instituye las relaciones primordiales que constituyen los axiomas, determinan los conceptos, rigen los discursos y/o las teor铆as. Organiza su organizaci贸n y genera su generaci贸n o regeneraci贸n鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 221.
  10. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 216. (Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 221).
  11. Ferrater Mora, op. cit., t. A-D, p. 287, voz 鈥渁xioma鈥. Tb. se los caracteriza como indemostrables, evidentes, aceptados como verdaderos sin probar su validez. 脥d., pp. 287-288.
  12. Asimov, op. cit., p. 19.
  13. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 225. (Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 231).
  14. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 245. 鈥淣o debemos reconocer como dignas de fe sino a las ideas que comportan la idea de que lo real se resiste a la idea鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 251.
  15. Ver www. rae.es (3.10.2007).
  16. Ver www.rae.es (3.10.2007).
  17. Morin, Mes d茅mons, cit., p. 85. 鈥溾 hay un inconcebible a partir del cual emerge lo concebible鈥︹ (trad. del autor).
  18. Morin, Introducci贸n al Pensamiento鈥, cit., p. 144.
  19. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 216. 鈥淓l paradigma 鈥榥o es falsable鈥, es decir est谩 fuera del alcance de cualquier invalidaci贸n-verificaci贸n emp铆rica, aunque las teor铆as cient铆ficas que de 茅l dependen s铆 son 鈥榝alsables鈥欌. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 222.
  20. 鈥淟as distinciones anal铆tico/sint茅tico se establecen seg煤n el predicado est茅 o no incluido en el sujeto. Corresponden a la distinci贸n leibniziana entre 鈥榲erdades de raz贸n鈥 y 鈥榲erdades de hecho鈥欌. Moreno Mu帽oz, Miguel, 鈥淗istoria de la Filosof铆a鈥, 鈥淜ant鈥, en https://bit.ly/2BvhRea (11.6.2005).
  21. Kant, Immanuel, Cr铆tica de la raz贸n pura, trad. de Jos茅 del Perojo y Jos茅 Rovira Armengol, Buenos Aires, Losada, 2006, p. 182.
  22. 脥d., p. 180.
  23. 脥d., p. 181.
  24. 脥d., p. 314.
  25. 脥d., p. 315.
  26. Morin, Epistemolog铆a鈥, cit., p. 431.
  27. Ver Kant, Cr铆tica de la raz贸n pura, cit., esp. pp. 195-198.
  28. Es decir, aquellos que re煤nen en s铆 las caracter铆sticas de los juicios sint茅ticos a priori y tambi茅n a posteriori; logrando una doble validaci贸n epistemol贸gica: l贸gica y ontol贸gica.
  29. Junto a Wertheimer y K枚hler.
  30. Koffka, op. cit., pp. 210-211.
  31. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 217. 鈥溾 un paradigma es cogenerador de la sensaci贸n de realidad ya que el enmarque conceptual y l贸gico de lo que es percibido como real depende de la determinaci贸n paradigm谩tica鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 222.
  32. Morin, Articular鈥, cit., p. 59.
  33. 鈥溾 el problema central de la epistemolog铆a ha sido siempre, y sigue si茅ndolo, el del aumento del conocimiento鈥. Popper, La l贸gica鈥, cit., p. 16. Ver tambi茅n p. 19.
  34. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., pp. 211-212. 鈥溾 el conocimiento cient铆fico no es pura y simple acumulaci贸n de saberes, [鈥 el modo de concebir, formular y organizar las teor铆as cient铆ficas era regido y controlado por postulados o presupuestos ocultos鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 217.
  35. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., p. 296. 鈥溾 las cosas del universo objetivo no toman figura m谩s que en funci贸n de nuestras estructuras cognitivas biocerebrales, en funci贸n de nuestros paradigmas, principios, categor铆as, teor铆as, informaciones propias de nuestro momento de la historia cient铆fica, cultural y social鈥. Morin, El M茅todo 2鈥, cit., pp. 344-345.
  36. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 216. 鈥溾 definido en su car谩cter nuclear y generativo de organizaci贸n de la organizaci贸n, se puede situar el concepto de paradigma en la gobernalla de los principios de pensamiento y en el coraz贸n de los sistemas de ideas, incluidos [鈥 los de las teor铆as cient铆ficas鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 221.
  37. Feyerabend, Di谩logo鈥, cit., p. 152.
  38. Motta, 鈥淗acia una epistemolog铆a de la complejidad鈥, en https://bit.ly/2MFZozV (6.7.2007).
  39. Feyerabend, Di谩logo鈥, cit., p. 153.
  40. 脥d., p. 154.
  41. D铆az Marcos, op. cit.
  42. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 213. 鈥溾 tiende a algo muy radical, profundamente inmerso en el inconsciente individual y colectivo, cuya emergencia totalmente nueva y parcial en el pensamiento consciente todav铆a es brumosa鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 218.
  43. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 215. 鈥淓l paradigma es inconsciente, pero irriga el pensamiento consciente, lo controla y, en ese sentido, tambi茅n es supraconsciente鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 221.
  44. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 213. 鈥淐ontrola adem谩s la epistemolog铆a que controla la teor铆a, y controla la pr谩ctica que se desprende de la teor铆a [鈥鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 218.
  45. Morin, Epistemolog铆a鈥, cit., p. 432.
  46. Wood, Denis, 鈥淐iencia en im谩genes: El poder de los mapas鈥, en Investigaci贸n y ciencia, n潞 202, Barcelona, Prensa cient铆fica, 1993, p. 54.
  47. 脥d., p. 55.
  48. 脥d., p. 55.
  49. Garc铆a Amado, op. cit., p. 214.
  50. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., p. 354. 鈥溾 una asociaci贸n de conceptos fundamentales capaz de guiar todo discurso sobre [algo]. [鈥 un paradigma no explica, permite y orienta al discurso explicativo鈥. Morin, El M茅todo 2鈥, cit., pp. 410-411.
  51. 鈥溾 el prop贸sito de dar 煤nica consideraci贸n a las normas, como lo indica la teor铆a 鈥榩ura鈥 del Derecho, oculta juegos de intereses que a muchos nos importa 鈥攜 mucho鈥 estudiar y evaluar en el marco jur铆dico鈥. Ciuro Caldani, Metodolog铆a jur铆dica, cit., p. 5.
  52. Morin, La M茅thode 3鈥, cit., p. 187. 鈥溾 la pertinencia y el sentido de una concepci贸n [鈥 se deciden en el nivel de la concepci贸n de la concepci贸n鈥. Morin, El M茅todo 3鈥, cit., p. 204.
  53. Bohm, op. cit., p. 45.
  54. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 217. 鈥淓l paradigma dispone de un principio de exclusi贸n: el paradigma excluye no solo los datos, enunciados e ideas que no sean conformes a 茅l, sino tambi茅n los problemas que no reconozca. De este modo, un paradigma de simplificaci贸n (disyunci贸n o reducci贸n) no puede reconocer la existencia del problema de la complejidad鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 222.
  55. Es com煤n que autores como Moore o Russell denominen a los grandes debates filos贸ficos como portadores de falacias o confusiones, que dichos fil贸sofos vendr铆an a aclarar. Ver Russell, 鈥淟os problemas鈥︹, cit.
  56. La l贸gica鈥, cit., pp. 33-38.
  57. Mar铆as, Juli谩n, Historia de la Filosof铆a, 33陋 ed., Madrid, Revista de Occidente, 1981, pp. 390-391.
  58. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 213. 鈥溾 contiene, para cualquier discurso que se efect煤e bajo su imperio, los conceptos fundamentales o las categor铆as rectoras de inteligibilidad al mismo tiempo que el tipo de relaciones l贸gicas de atracci贸n/repulsi贸n (conjunci贸n, disyunci贸n, implicaci贸n u otras) entre estos conceptos o categor铆as鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 218.
  59. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 213. 鈥淪em谩nticamente, el paradigma determina la inteligibilidad y da sentido. L贸gicamente, determina las operaciones l贸gicas rectoras. Ideo-l贸gicamente, es el principio primero de asociaci贸n, eliminaci贸n, selecci贸n, que determina las condiciones de organizaci贸n de las ideas鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 218.
  60. Sobre el tema ver Galati, 鈥淐onsideraciones jur铆dico-sociales del aborto no punible. La autonom铆a del paciente frente al poder del profesional de la salud鈥, en RedBio茅tica/UNESCO, a帽o 3, vol. 2, n潞 6, pp. 47-62, Uruguay, 2012, en https://bit.ly/2vWWP38 (2.5.2013).
  61. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 213. (Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 218).
  62. Bohm, op. cit., p. 46.
  63. 脥d.
  64. Morin, La M茅thode 3鈥, cit., p. 171. (Morin, El M茅todo 3鈥, cit., p. 187).
  65. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 213. 鈥溾 su ambig眉edad [鈥 nos remite a m煤ltiples ra铆ces enmara帽adas (ling眉铆sticas, l贸gicas, ideol贸gicas y, a煤n m谩s profundamente, cerebro-ps铆quicas y socioculturales)鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 218.
  66. Morin, La M茅thode 3鈥, cit., p. 175. 鈥淓l pensamiento mitol贸gico tiene carencias si no es capaz de acceder a la objetividad. El pensamiento racional tiene carencias si es ciego para con lo concreto y la subjetividad. [鈥 El mito nutre pero nubla al pensamiento; la l贸gica controla pero atrofia al pensamiento. El pensamiento l贸gico no puede franquear el obst谩culo de la contradicci贸n; el pensamiento mitol贸gico lo franquea demasiado bien鈥. Morin, El M茅todo 3鈥, cit., p. 190.
  67. Morin, Ciurana y Motta, op. cit., p. 28.
  68. Morin, La M茅thode 5鈥, cit., p. 119. 鈥淟a peor pobreza no es solo la de un discurso anal贸gico privado de l贸gica, sino tambi茅n la de un discurso puramente l贸gico que, al volverse 煤nicamente formal, queda entonces privado de concreto y de complejidad鈥. Morin, El M茅todo 5鈥, cit., p. 118.
  69. D铆az Marcos, op. cit.
  70. Morin, Les sept鈥, cit., p. 8. 鈥溾 el Orden en las concepciones deterministas, la Materia en las concepciones materialistas, el Esp铆ritu en las concepciones espiritualistas, la Estructura en las concepciones estructuralistas鈥. Morin, Los siete鈥, cit., p. 8.
  71. D铆az Marcos, op. cit. 鈥… la organizaci贸n ps铆quica ser谩 siempre tan 鈥榖uena鈥 como lo permitan las condiciones dominantes. En esta definici贸n, el t茅rmino 鈥榖ueno鈥 es ambiguo. Abarca propiedades tales como regularidad, simetr铆a, simplicidad鈥. Koffka, op. cit., p. 136.
  72. D铆az Marcos, op. cit.; Heidbreder, op. cit., p. 258.
  73. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., p. 85. 鈥淟a econom铆a c贸smica f铆sica y pol铆tica se fundaba sobre una ley general del esfuerzo m铆nimo, del menor rodeo de un punto a otro, del menor coste de una transformaci贸n a otra. La verdad misma de una teor铆a se juzga siempre por su car谩cter econ贸mico con relaci贸n a sus rivales, m谩s gastadoras en conceptos, postulados, teoremas鈥. Morin, El M茅todo 1…, cit., p. 106.
  74. Morin, La M茅thode 5鈥, cit., p. 116. 鈥淟a dificultad de pensar de forma compleja es extrema. Cuanto m谩s enfrenta la complejidad la mente, m谩s debe esta complejizar su ejercicio, m谩s dif铆ciles y m煤ltiples son las combinaciones de las diferentes cualidades que debe poner en acci贸n鈥. Morin, El M茅todo 5鈥, cit., p. 116.
  75. D铆az Marcos, op. cit.; Heidbreder, op. cit., p. 259. 鈥溾 los grupos est谩n determinados por la similaridad cualitativa de sus miembros鈥. Ver tambi茅n Koffka, op. cit., p. 199.
  76. Heidbreder, op. cit., p. 259.
  77. D铆az Marcos, op. cit.
  78. Ver como la complejidad atraviesa a todos los despliegues del Derecho: educativo, investigativo, de extensi贸n, de ejercicio abogadil, judicial, administrativo, etc.
  79. Ver Galati, 鈥淟a educaci贸n鈥︹, cit.
  80. Goldschmidt, Introducci贸n鈥, cit., p. 106.
  81. Serna, op. cit., p. 686. Para la regla de reconocimiento, ver Hart, H. L. A., El concepto de Derecho, trad. de Genaro Carri贸, Buenos Aires, Abeledo-Perrot, 1961.
  82. Gizbert-Studnicki, Tomasz, y Pietrzykowski, Tomasz, 鈥淧ositivismo blando y la distinci贸n entre el derecho y la moral鈥, en Doxa鈥, n潞 27, Alicante, Depto. de Filosof铆a del Derecho, 2004, p. 66.
  83. Elementos de Derecho Constitucional, 3陋 ed., Buenos Aires, Astrea, 1999, t. 1, pp. 62-63. Concluye con la cruda realidad: 鈥渆n la pr谩ctica prevalecer谩 casi siempre la ideolog铆a del operador [鈥 de la constituci贸n鈥. 脥d., p. 63.
  84. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., p. 21. 鈥溾 las ideas, a menudo m谩s testarudas que los hechos, resisten el embate de los datos y de las pruebas. Los hechos se estrellan efectivamente contra las ideas, mientras no exista nada que pueda reorganizar de otra manera la experiencia鈥. Morin, El M茅todo 1鈥, cit., p. 34.
  85. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 44. 鈥溾 a escala de los individuos, el conocimiento no evoluciona al mismo tiempo que la experiencia. Un individuo conserva su estructura cognitiva a pesar de la multiplicaci贸n de eventos que desmienten la pertinencia de esta estructura [鈥. Puede que un d铆a, por el choque de un evento menor, o por el efecto tard铆o de una idea-virus, o incluso despu茅s de un trabajo inconsciente, la estructura cognitiva de un individuo experimente una mutaci贸n, su creencia se hunda y se convierta a una creencia muy distinta鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 47.
  86. Kuhn, La estructura鈥, cit., p. 29.
  87. Morin, Introducci贸n al Pensamiento鈥, cit., pp. 154-155.
  88. Morin, Les sept鈥, cit., p. 6. 鈥淣uestra mente, de manera inconsciente, tiende a seleccionar los recuerdos que nos convienen y a rechazar, incluso a borrar, los desfavorables […] Tambi茅n tiende a deformar los recuerdos […] Existen a veces, falsos recuerdos con la persuasi贸n de haberlos vivido y tambi茅n recuerdos que rechazamos porque estamos persuadidos de no haberlos vivido jam谩s鈥. Morin, Los siete鈥, cit., p. 6.
  89. Morin, La M茅thode 3鈥, cit., p. 103. 鈥溾 cualquier rememoraci贸n ser谩, [鈥 una reconstrucci贸n holosc贸pica, pero, a diferencia de la perceptiva, la representaci贸n del recuerdo ser铆a resucitada por intercomputaciones de mir铆adas de neuronas a partir de las inscripciones hologram谩ticas. As铆 pues, [鈥 se puede comprender entonces c贸mo en el momento de la rememoraci贸n pueden interferir y confundirse entre s铆 engramas vecinos o emparentados, suministrando de este modo recuerdos sincr茅ticos que sin embargo creemos aut茅nticamente fieles鈥. Morin, El M茅todo 3鈥, cit., pp. 114-115.
  90. Ver a Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 215. (Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 220).
  91. Hacking, 鈥淪tyle鈥︹, cit., p. 312. 鈥淓xiste la inserci贸n de un nuevo estilo, que puede integrarse con otro estilo, como ocurri贸 con el razonamiento algor铆tmico y su combinaci贸n con el pensamiento geom茅trico y postulacional鈥 (trad. del autor).
  92. Nicolescu, Nous, la particule et le monde, Paris, Le Mail, 1985, p. 239.
  93. Ciuro Caldani, El Derecho Universal鈥, cit., p. 81.
  94. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 215. 鈥溾 el principio l贸gico del tercio excluso es dominado paradigm谩ticamente por la soberan铆a de la disyunci贸n y por la exclusi贸n de cualquier conjunci贸n o implicaci贸n posible que abriera una tercera hip贸tesis [鈥. As铆 se absolutiza un paradigma de simplificaci贸n; cualquier posibilidad de concepci贸n compleja que asociara dos proposiciones contrarias es eliminada de ra铆z鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 220. Esto se relaciona con lo que se帽alo a la hora de hablar del 鈥渄ebilitamiento de la l贸gica cl谩sica鈥. Ver cap. 3 del tomo 2.
  95. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 216. 鈥溾 nos conmina a optar entre materia o esp铆ritu, sustancia o forma, continuo o discontinuo, an谩lisis o s铆ntesis, mec谩nico u org谩nico, determinismo o azar, finalidad o causalidad, unidad o pluralidad, permanencia o cambio, apariencia o esencia, y cada cual elige el tema que responde a su l铆bido intelectual. El paradigma no decide el tema, pero decide la alternativa y excluye cualquier tercera posibilidad鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 221.
  96. 鈥溾 si [鈥 una ciencia del derecho debe considerar su objeto a la vez como norma, como hecho y como valor, el tema se vuelve mucho m谩s vidrioso. Cada uno de esos puntos de vista es distinto de los otros, porque se dirige a examinar una 鈥榬ealidad鈥 diferente: la emp铆rica, la normativa y la axiol贸gica. Los m茅todos para tal examen son diversos y en ciertos aspectos se hallan sujetos a grave controversia. [鈥 la realidad emp铆rica goza de gran consenso y, aun en las partes en que nos es desconocida, juzgamos te贸ricamente posible acceder a ella mediante la observaci贸n. La realidad normativa es algo distinto, ya que no estamos todos de acuerdo en llamarle realidad. El m茅todo que empleamos para analizarla es el l贸gico, pero la l贸gica depende expl铆citamente de ciertos axiomas que hemos de elegir por medios extral贸gicos. [鈥 la existencia de hechos morales enfrenta una verdadera tormenta de opiniones: no todos aceptan que haya tales hechos [鈥鈥. Guibourg, Provocaciones鈥, cit., p. 40.
  97. Sobre el tema ver Galati, 鈥淐onsideraciones鈥︹, cit.
  98. Popper, La l贸gica鈥, cit., p. 41.
  99. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., p. 355. 鈥淎l darnos cuenta de hasta qu茅 punto es complejo el mundo, vivimos, de alguna forma, un segundo nacimiento. A. Mohler鈥. Morin, El M茅todo 2…, cit., p. 412.
  100. D铆az Marcos, op. cit. 鈥淯na acci贸n instintiva [鈥 no es una cadena de reflejos; no es una mera sucesi贸n de actividades parciales, sino un proceso continuo, un todo unificado, en el que cada actividad parcial est谩 determinada no solo por su predecesora inmediata, sino tambi茅n por la actividad total y por cada fase de la actividad total, en particular por la naturaleza del acto que consuma el proceso鈥. Heidbreder, op. cit., p. 262. Ver tambi茅n el cap. 5, punto 24.3.
  101. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., p. 106. 鈥淟a Gestalt ha insistido en la acci贸n de campo que manda la formaci贸n de totalidades no aditivas: el todo es diferente de la suma de las partes [鈥鈥. Morin, El M茅todo 1鈥, cit., p. 129.
  102. Goldschmidt, 鈥淭rialismo鈥︹, cit., p. 788.
  103. Guibourg, Provocaciones鈥, cit., p. 132. Uno de sus cursos en la Maestr铆a en Filosof铆a del Derecho que se desarrolla en la Facultad de Derecho de la UBA se llama 鈥淎plicaci贸n anal铆tica del Derecho鈥.
  104. Ver cap. 3 del tomo 2.
  105. Ver cap. 2 del tomo 2.
  106. Guibourg, Provocaciones鈥, cit., p. 132.
  107. 脥d., pp. 132-133.
  108. Ciuro Caldani, 鈥淓l Trialismo y la conciencia filos贸fica en el hombre de Derecho鈥, en Revista del Colegio de Abogados de Rosario, n潞 4, Rosario, 1970, p. 117.
  109. Ver Galati, 鈥淓l mayo franc茅s鈥︹, cit.
  110. Morin, La M茅thode 6鈥, cit., p. 188. 鈥淟a no participaci贸n en la vida de la ciudad, a pesar del car谩cter democr谩tico de las instituciones, determina un deterioro democr谩tico. Hay pues correlativamente deterioro de democracia y deterioro de civismo鈥. Morin, El M茅todo 6鈥, cit., p. 166.
  111. Ver cap. 1 del tomo 4: 鈥淟a dimensi贸n pr谩xica. El trialismo del trialismo鈥.
  112. Morin, La M茅thode 6鈥, cit., p. 197. 鈥溾 el desaf铆o de la complejidad del mundo contempor谩neo es un problema clave del pensamiento, de la 茅tica y de la acci贸n pol铆tica鈥. Morin, El M茅todo 6鈥, cit., p. 172.
  113. Morin y Kern, op. cit., p. 192.
  114. 脥d.
  115. Morin, Ciencia con conciencia, trad. de Ana S谩nchez, Barcelona, Anthropos, 1984, p. 90.
  116. 脥d., p. 91.
  117. Cossio, Carlos, 鈥淟a teor铆a egol贸gica del Derecho. (Su problema y sus problemas)鈥, en La Ley, t. 110, p. 1012.
  118. 脕lvarez Gardiol, Derecho y realidad鈥, cit., p. 142.
  119. 鈥淗an pasado los tiempos en que era posible confiar en las reglas del derecho positivo o embelesarse con un derecho natural petrificado鈥. Ciuro Caldani, 鈥淓l Trialismo y la conciencia鈥︹, cit., p. 118.
  120. Ver cap. 8, punto 29.
  121. Morin, La M茅thode 3鈥, cit., p. 54. 鈥淟os desarrollos del comportamiento pueden ser considerados como otras tantas respuestas a carencias cada vez m谩s numerosas, que aumentan las posibilidades del conocimiento para colmarlas鈥. Morin, El M茅todo 3鈥, cit., p. 63.
  122. Morin, La M茅thode 3鈥, cit., p. 54. 鈥淓sta carencia ha suscitado la primera dependencia del animal respecto del vegetal, que se halla en el origen de la dominaci贸n animal sobre lo vegetal鈥. Morin, El M茅todo 3鈥, cit., p. 63.
  123. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., p. 208. 鈥溾 la necesidad va a ponerlo en movimiento鈥. Morin, El M茅todo 2鈥, cit., p. 245.
  124. Ver cap. 2 del tomo 2.
  125. Morin, Les sept鈥, cit., p. 7. 鈥淔orma parte de la l贸gica organizadora de cualquier sistema de ideas el hecho de resistir a la informaci贸n que no conviene o que no se puede integrar鈥. Morin, Los siete…, cit., p. 6.
  126. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., p. 212. 鈥溾 a diferencia de la tendencia hermafrodita que se expande en las flores, en los animales superiores prevalece la tendencia a la divisi贸n r铆gida entre individuos macho y hembra. Las escaseces, insuficiencias necesarias se multiplican en los organismos m谩s evolucionados, en lugar de colmarse. [鈥 las perturbaciones ecol贸gicas (variaciones clim谩ticas, desaparici贸n de especies complementarias, aparici贸n de especies concurrentes o antagonistas, provocan nuevas escaseces, nuevas insuficiencias, para las que es vital inventar respuestas. [鈥 la insuficiencia del organismo en relaci贸n con sus necesidades tiende a desarrollar los comportamientos que satisfagan estas necesidades, tiende, pues, a desarrollar el sistema nervioso鈥. Morin, El M茅todo 2鈥, cit., p. 249.
  127. Feyerabend, Di谩logo鈥, cit., p. 66.
  128. Ver cap. 7.
  129. Morin, La cabeza鈥, cit., p. 104.
  130. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., p. 327. 鈥淧ara una organizaci贸n viviente, lo importante no solo es adaptarse, sino aprender, inventar, crear鈥. Morin, El M茅todo 2鈥, cit., p. 379.
  131. Morin, Les sept鈥, cit., p. 10. 鈥溾 t茅rmino que Konrad Lorentz propuso para dar cuenta de la marca sin retorno que imponen las primeras experiencias del joven animal (como el pajarillo que saliendo del huevo toma al primer ser viviente a su alcance como madre [鈥. El imprinting cultural marca los humanos desde su nacimiento, primero con el sello de la cultura familiar, luego con el del escolar, y despu茅s con la universidad o en el desempe帽o profesional鈥. Morin, Los siete…, cit., p. 10. Ver tambi茅n Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 26 (Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 28).
  132. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 234. 鈥溾 un paradigma rector est谩 tan profundamente enraizado en la realidad social-cultural-nool贸gica-ps铆quica que las condiciones de su deterioro y sustituci贸n necesitan grandes transformaciones sociales, culturales que no pueden realizarse sin el concurso de una transformaci贸n paradigm谩tica鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 240.
  133. Morin, 鈥淟鈥檃narchisme en 1968鈥, dans Magazine litt茅raire, n潞 19, 1968, https://bit.ly/2nSUQs7 (3.7.2007). 鈥… una burocracia, un poder an贸nimo alienante del individuo鈥 (trad. del autor).
  134. 脥d. 鈥溾 la cr铆tica pol铆tica de la burocracia, esta b煤squeda comunista que se quiere colectivista, igualitaria, autogestionaria y porque la autoridad sea siempre delegada y siempre revocable鈥 (trad. del autor).
  135. 脥d.
  136. Ib铆dem. 鈥淓llos no tienen esta suerte de b煤squeda obsesiva del error, de la carencia, de la desviaci贸n. Ellos son considerablemente m谩s abiertos鈥 (trad. del autor).
  137. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., pp. 44-45. 鈥溾 el hombre aportar谩 cada vez m谩s su dominaci贸n y su control a la vez en los ecosistemas, pero estos conservan todav铆a una virtud organizadora 鈥榓narquista鈥 o 鈥榚spont谩nea鈥欌. Morin, El M茅todo 2…, cit., p. 63.
  138. Sobre el tema ver Galati, 鈥淓l Derecho Ambiental鈥︹, cit.
  139. Ver https://bit.ly/2foaCGG (17.5.2016).
  140. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., p. 85. 鈥淓l aristotelismo en la ecolog铆a mental del cristianismo medieval no es el aristotelismo de la Academia de Atenas. En una ecolog铆a mental libertaria o abierta el Marxismo vive de manera totalmente opuesta al Marxismo nutrido por la ecolog铆a mental autoritaria o dogm谩tica. [鈥 Las ideas, las teor铆as no existen fuera de la vida mental que las anima鈥. Morin, El M茅todo 2鈥, cit., p. 109.
  141. Kramer, Matthew, 鈥淗ow moral principles can enter into the law?鈥, in Legal Theory, edit. by Larry Alexander, Jules Coleman, and Brian Later, 13 vol., Cambridge University Press, 2000, vol. 6.
  142. Ver cap. 3 del tomo 2.
  143. Morin, Introducci贸n a una pol铆tica鈥, cit., p. 34.
  144. Ver Fromm, Erich, El miedo a la libertad, trad. de Gino Germani, 2陋 ed., Buenos Aires, Paid贸s, 2005, esp. p. 42. El jurista deber铆a pertenecer a 茅l mismo. Ver 铆d., p. 44. 鈥溾 la sumisi贸n no es el 煤nico m茅todo para evitar la soledad y la angustia. Hay otro m茅todo, el 煤nico que es creador y no desemboca en un conflicto insoluble: la relaci贸n espont谩nea hacia los hombres y la naturaleza, relaci贸n que une al individuo con el mundo, sin privarlo de su individualidad鈥. 脥d., p. 48.
  145. 脥d., p. 51. As铆 como hay que liberarse de Dios y de la Iglesia para librarnos de la coerci贸n, actualmente debemos liberarnos del Estado y reencontrar al hombre perdido, repensando la solidaridad. Ver tambi茅n 铆d., p. 53. Es importante tener en cuenta, como lo se帽ala Fromm, que la libertad no es un ente abstracto, sino que depende de condiciones, entre las cuales las econ贸micas juegan un papel importante, ya que la opresi贸n del capital coarta cualquier libertad. Ver 铆d., p. 56. Por eso propongo la protecci贸n del individuo del mercado. Ver tercera parte del tomo 3.
  146. 脥d., p. 52. 鈥淟es hab铆a prohibido expresamente que tocaran los frutos del 谩rbol de la ciencia. Quer铆a que el hombre, privado de toda conciencia de s铆 mismo, permaneciese un eterno animal, siempre de cuatro patas ante el dios eterno, su creador y su amo. Pero he aqu铆 que llega Satan谩s, el eterno rebelde, el primer librepensador y el emancipador de los mundos. [鈥 lo emancipa e imprime sobre su frente el sello de la libertad y de la humanidad, impuls谩ndolo a desobedecer y a comer del fruto de la ciencia鈥. Bakunin, Mijail, Dios y el Estado, La Plata, Terramar, 2007, p. 12.
  147. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 198. 鈥淓l riesgo de la contradicci贸n sigue y seguir谩 existiendo: el pensamiento que la sume efect煤a una apuesta peligrosa鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 203.
  148. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 218. 鈥淓sto se puede ver leyendo la pol茅mica Piaget/Chomsky [鈥, en la que los combatientes eran incapaces de integrar en su sistema de inteligibilidad los argumentos de sus adversarios. [鈥 las dificultades de comprensi贸n de un sistema de pensamiento a otro, [鈥 dependen de la intraducibilidad e incomunicabilidad de los paradigmas鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 223.
  149. Morin, Les sept鈥, cit., p. 7. 鈥淎unque las teor铆as cient铆ficas sean las 煤nicas en aceptar la posibilidad de ser refutadas, tienden a manifestar esta resistencia鈥. Morin, Los siete…, cit., p. 6.
  150. Morin, La cabeza鈥, cit., p. 104.
  151. Goldschmidt, 鈥淟a universidad alemana鈥, en Justicia鈥, cit., p. 529.
  152. Morin, La M茅thode 3鈥, cit., p. 133. 鈥溾 la contemplaci贸n te贸rica de la verdad se al铆a con la posesi贸n pose铆da de esta verdad. [鈥 El componente pre-ext谩sico y m铆stico no se encuentra en la teor铆a misma, [鈥 sino en la adhesi贸n a su verdad. En el l铆mite, el 茅xtasis (ex-stasis: estar fuera de s铆) aparece cuando la intensificaci贸n de la felicidad te贸rica transforma la contemplaci贸n en arrebato鈥. Morin, El M茅todo 3鈥, cit., p. 146.
  153. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., p. 21. 鈥淣ecesitamos tambi茅n servirnos de nuestro pensamiento para repensar nuestra estructura de pensamiento鈥. Morin, El M茅todo 1鈥, cit., p. 35.
  154. Morin, 鈥溍 propos鈥︹, cit., p. 6. 鈥溾 la ciencia no es el reflejo de la realidad; es la elaboraci贸n de teor铆as sobre la realidad que guardan un car谩cter hipot茅tico. Podemos [鈥 apoyarnos sobre hechos ciertos, como la certeza que tenemos de la rotaci贸n de la tierra sobre ella misma y alrededor del Sol; pero podemos saber que hace algunos millones de a帽os, no era la misma velocidad [鈥. En resumen, ninguna teor铆a cient铆fica puede hacer alarde de tener la certeza definitiva y absoluta鈥 (trad. del autor).
  155. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., p. 20. 鈥溾 la idea escandalosa e insensata en su principio se vuelve normal y evidente, puesto que lo imposible encuentra su soluci贸n seg煤n un nuevo principio y en un nuevo sistema de organizaci贸n de los datos fenom茅nicos鈥. Morin, El M茅todo 1鈥, cit., p. 34.
  156. Motta, 鈥淗acia鈥︹, cit.
  157. Pascal, Blaise, Pensamientos, trad. de J. Llans贸, Barcelona, Altaya, 1993, p. 48.
  158. Guibourg, Provocaciones鈥, cit., p. 15.
  159. Saltalamacchia, op. cit., t. 3, p. 70.
  160. Morin, Introducci贸n al Pensamiento鈥, cit., pp. 102.
  161. Bohm, op. cit., p. 81.
  162. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., p. 24. 鈥溌縉o es decente, normal, serio que, cuando se trata de ciencia, de conocimiento, de pensamiento, el autor se eclipse detr谩s de su obra y se desvanezca en un discurso que se ha vuelto impersonal? Debemos, por el contrario, saber que es all铆 donde triunfa la comedia. El sujeto que desaparece de su discurso se instala de hecho en la torre de control. Fingiendo dejar sitio al Sol copernicano, reconstituye un sistema de Ptolomeo cuyo centro es su esp铆ritu鈥. Morin, El M茅todo 1…, cit., p. 38. Adem谩s, 鈥溾 tanto la l贸gica de Tarski como el teorema de G枚del nos dicen que ning煤n sistema es capaz de auto-explicarse totalmente a s铆 mismo ni de auto-probarse totalmente. [鈥 todo sistema de pensamiento est谩 abierto y comporta una brecha, una laguna en su apertura misma. [鈥 el meta-punto de vista es posible solo si el observador-conceptualizador se integra en la observaci贸n y en la concepci贸n鈥. Morin, Introducci贸n al Pensamiento鈥, cit., p. 109.
  163. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., p. 382. 鈥溾 la complejidad no solo se sit煤a en el nivel de la observaci贸n de los fen贸menos y de la elaboraci贸n de la teor铆a, sino al del principio o paradigma鈥. Morin, El M茅todo 1鈥, cit., p. 430.
  164. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., p. 382. 鈥溾 esta extrema diferencia le permite [al paradigma de la complejidad] comprender e integrar la simplificaci贸n鈥. Morin, El M茅todo 1鈥, cit., p. 430. Ver tambi茅n La M茅thode 2鈥, op. cit., p. 392. (El M茅todo 2鈥, cit., p. 453).
  165. Digo as铆 porque es imposible que nos posicionemos por sobre nosotros, a fin de crear el metaparadigma, que incluya a todos los paradigmas. Aunque la complejidad es tal vez el paradigma m谩s viable para dicha integraci贸n o metaan谩lisis.
  166. Morin, Ciurana y Motta, op. cit., p. 32.
  167. 鈥淭eor铆a de la Gestalt鈥, en https://bit.ly/2L7ZE64 (12.6.2007). 鈥淟a comprensi贸n es un modelamiento del campo perceptual realizado de tal modo que se evidencian las relaciones significativas [鈥 un animal discierne su problema cuando percibe una caja como algo sobre lo cual puede subirse y que puede colocar bajo el fruto que est谩 suspendido fuera de su alcance; o cuando introduce dos ca帽as una dentro de otra, las ve constituir juntas una sola, lo suficientemente larga, para procurarle el fruto que con una no puede alcanzar鈥. Heidbreder, op. cit., p. 263.
  168. Morin, Introducci贸n a una pol铆tica鈥, cit., p. 142.
  169. 脥d.
  170. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 85. 鈥溾 los problemas claves del pensamiento y el conocimiento no son 煤nicamente de objetividad y universalidad, sino que son tambi茅n problemas radicales relativos a la organizaci贸n profunda de todo conocimiento y todo pensamiento鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 92.
  171. Ver punto 36.
  172. Morin, Introducci贸n a una pol铆tica鈥, cit., p. 141.
  173. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., p. 9. 鈥淟a nueva mentalidad es m谩s importante [鈥 que la nueva ciencia鈥. Morin, El M茅todo 2鈥, cit., p. 23.
  174. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., p. 349. 鈥淧ara operar de forma 贸ptima, la comunicaci贸n compleja necesita que los interlocutores dispongan del mismo saber, participen de la misma visi贸n del mundo, obedezcan a la misma l贸gica y a la misma estructura paradigm谩tica鈥. Morin, El M茅todo 1鈥, cit., p. 393.
  175. Behncke, Rolph, 鈥淎l pie del 谩rbol鈥, prefacio a Maturana y Varela, cit., p. XV.
  176. Morin, Mes d茅mons, cit., p. 110. Sobre el tema cabe hacer referencia a la desgraciada masacre de los periodistas franceses que trabajaban en el semanario parisimo Charlie Hebdo (www.charliehebdo.fr). Ver Teruggi, Marco, 鈥淐harlie Hebdo: aprender del fuego鈥, del 9.1.2015, en https://bit.ly/1IgoZEl (21.1.2015).
  177. 脥d., p. 114.
  178. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 236. 鈥淟a revoluci贸n paradigm谩tica depende de condiciones hist贸ricas, sociales y culturales que ninguna conciencia podr铆a mandar. [鈥 hay que cambiar las condiciones socioculturales para cambiar la conciencia, pero hay que cambiar la conciencia para modificar las condiciones socioculturales鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 242. Ver tambi茅n los caps. 2 y 3 del tomo 2.
  179. Morin, La M茅thode 6鈥, cit., p. 222. (Morin, El M茅todo 6鈥, cit., p. 194).
  180. D铆az Marcos, op. cit.
  181. Morin, Introducci贸n al Pensamiento鈥, cit., p. 123.
  182. Ciuro Caldani, El Derecho Universal鈥, cit., p. 91. Ver tambi茅n el cap. 14, punto 25.1.
  183. Ver Alexy, Robert, 鈥淟a justicia como correcci贸n鈥, trad. de Ana In茅s Haqu铆n, en Doxa鈥, cit., n潞 26, 2003, pp. 161-171; 鈥淟a naturaleza de la Filosof铆a del Derecho鈥, trad. de Carlos Bernal Pulido, en Doxa鈥, cit., n潞 26, 2003, pp. 147-159. Sobre su relaci贸n con el Trialismo ver a Dabove, Mar铆a Isolina, Nawojczyk, Erika y Barbero, Dariel, 鈥淲erner Goldschmidt y Robert Alexy: corsi e ricorsi del integrativismo jur铆dico鈥, en AA. VV., Dos filosof铆as鈥, op. cit., pp. 49-60.
  184. Sautu, op. cit., p. 46. Ver tambi茅n el punto 20 del cap. 5.
  185. Ver los caps. 10 y 11. No corresponde al objeto de esta investigaci贸n averiguar c贸mo podr铆an articularse por fuera de la propuesta trialista, las doctrinas jur铆dicas; por ejemplo, la realista 鈥攅n el sentido del realismo jur铆dico鈥 con la positivista l贸gica.
  186. Morin, La M茅thode 3鈥, cit., p. 192. 鈥溾 una toma de conciencia es m谩s que una adquisici贸n de conocimiento: es un acto reflexivo que moviliza a la conciencia de s铆 y compromete al sujeto a una reorganizaci贸n cr铆tica de su conocimiento, incluso a una nueva puesta en cuesti贸n de sus puntos de vista fundamentales鈥. Morin, El M茅todo 3鈥, cit., p. 209.
  187. Garc铆a Amado, op. cit., p. 202. Ver lo que resalto respecto de la conceptualizaci贸n de la norma en la segunda parte del tomo 3.
  188. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 68. 鈥溾 el conocimiento cient铆fico no se conoce a s铆 mismo: no conoce su papel en la sociedad, no conoce el sentido de su devenir, ignora las nociones de conciencia y de subjetividad, y con ello se priva del derecho a la reflexi贸n, que supone la autoobservaci贸n de un sujeto consciente que intenta conocer su conocimiento鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., pp. 73-74. Ver tambi茅n AA. VV., Nuevos鈥, cit.
  189. Cit. por 脕lvarez Gardiol, Introducci贸n鈥, cit.
  190. Un trialista jam谩s titular铆a un libro incluyendo a las palabras 鈥淒erecho鈥 y 鈥渞ealidad鈥 separadas por la 鈥測鈥, ya que la realidad forma parte del Derecho. Al respecto ver 脕lvarez Gardiol, Derecho y realidad鈥, op. cit.
  191. Ciuro Caldani, 鈥淣otas sobre la investigaci贸n cient铆fica universitaria鈥, en Investigaci贸n鈥, n潞 28, Rosario, FIJ, 1997, p. 72.
  192. Morin, La M茅thode 3鈥, cit., p. 18. 鈥溾 el conocimiento no puede ser un objeto como los dem谩s ya que es lo que sirve para conocer a los dem谩s objetos y lo que le sirve para conocerse a s铆 mismo鈥. Morin, El M茅todo 3鈥, cit., p. 26.
  193. Behncke, op. cit., p. X.
  194. Ver 铆d., p. XIX.
  195. 脕lvarez Gardiol, Lecciones鈥, cit., p. 131; y 脕lvarez Gardiol, Derecho y realidad鈥, cit., p. 147.
  196. 脕lvarez Gardiol, Lecciones鈥, cit., p. 204.
  197. Gordillo, La administraci贸n鈥, cit., p. 27.
  198. Ulen, Thomas, 鈥淯n premio n贸bel en la ciencia legal: teor铆a, trabajo emp铆rico y el m茅todo cient铆fico en el estudio del derecho鈥, trad. de Laura Giuliani, en Academia鈥, cit., n潞 4, 2004, p. 88.
  199. 脥d., p. 97.
  200. Op. cit., p. 194.
  201. 脥d., p. 200.
  202. Ciuro Caldani, Derecho y Pol铆tica鈥, cit., p. 6.
  203. Sobre el tema ver Galati, 鈥淐onsideraciones鈥︹, cit.
  204. Kuhn, La estructura鈥, cit., p. 71.
  205. 脥d.
  206. Morin, Introducci贸n al Pensamiento鈥, cit., p. 144.
  207. 鈥溾 la combinaci贸n en un estudio 煤nico de distintos m茅todos o fuentes de datos. […] la triangulaci贸n suele ser concebida como un modo de protegerse de las tendencias del investigador y de confrontar y someter a control rec铆proco relatos de diferentes informantes鈥. Taylor y Bogdan, op. cit., p. 92.
  208. Morin, La M茅thode 3鈥, cit., p. 228. 鈥溾 cada uno de los medios para luchar contra errores, ilusiones, cegueras se vuelve contra s铆 mismo si sigue siendo utilizado 茅l solo鈥. Morin, El M茅todo 3鈥, cit., p. 247.
  209. Bunge, 脡tica鈥, cit., p. 30. Ver tambi茅n Bunge, Epistemolog铆a鈥, cit., pp. 34, 49.
  210. Bunge, 脡tica鈥, cit., p. 32.
  211. Morin, La M茅thode 6鈥, cit., p. 86. 鈥溾 la ciencia sigue siendo intr铆nsecamente buena, benefactora y moral; la t茅cnica es ambivalente, como la lengua de Esopo; la pol铆tica s铆 es mala, y las utilizaciones malas de la ciencia se deben a la pol铆tica鈥. Morin, El M茅todo 6鈥, cit., p. 79.
  212. Morin, 鈥溍 propos鈥︹, cit., p. 3. 鈥溾 es arbitrario aislar su objeto de contexto鈥 (trad. del autor).
  213. Morin, La M茅thode 3鈥, cit., p. 23. 鈥淟a epistemolog铆a compleja [鈥 se propondr谩 examinar no solo los instrumentos de conocimiento en s铆 mismos, sino tambi茅n las condiciones de producci贸n (neurocerebrales, socioculturales)鈥. Morin, El M茅todo 3鈥, cit., p. 32.
  214. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., pp. 22-23. 鈥溾 la adquisici贸n de una informaci贸n, el descubrimiento de un saber, la invenci贸n de una idea pueden modificar una cultura, transformar una sociedad, cambiar el curso de una historia. La teor铆a f铆sica del 谩tomo, elaborada con el fin de un conocimiento puramente desinteresado, ha desembocado en Hiroshima, Nagasaki, y en las centrales nucleares鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 25.
  215. Morin, La M茅thode 6鈥, cit., p. 86. 鈥淟as mentes formadas por un modo de conocimiento que repudia la complejidad, por tanto la ambivalencia, no saben concebir la ambivalencia inherente a la actividad cient铆fica, en la que conocimiento y manipulaci贸n son las dos caras del mismo proceso鈥. Morin, El M茅todo 6鈥, cit., p. 80.
  216. Morin, La M茅thode 6鈥, cit., p. 87. 鈥淒el mismo modo, no puede pensar la responsabilidad: para que haya responsabilidad es preciso que haya un sujeto consciente鈥. Morin, El M茅todo 6鈥, cit., p. 80. Morin, Ciencia鈥, cit., p. 87.
  217. 脥d.
  218. 脥d., p. 93.
  219. 脥d., p. 77.
  220. 脥d., pp. 77-78.
  221. Morin, La M茅thode 6鈥, cit., p. 88. 鈥溾 la hiperespecializaci贸n contribuye poderosamente a la p茅rdida de visi贸n o concepci贸n de conjunto, pues las mentes encerradas en su disciplina no pueden aprehender las solidaridades que unen entre s铆 los conocimientos. Un pensamiento ciego para lo global no puede captar lo que une a los elementos separados鈥. Morin, El M茅todo 6鈥, cit., p. 81.
  222. Ver lo que digo en el punto 48.
  223. Behncke, op. cit., p. XI.
  224. Salvo cuando el hombre, devenido creador de la nueva especie, inserte en su mente el programa que determine todos los otros programas.
  225. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., p. 87. 鈥溾 por lo que concierne a las visiones del mundo, filosof铆as y teor铆as, no existe un principio de selecci贸n, natural o cultural, en favor de la verdad鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 94.
  226. Cit. por Behncke, op. cit., p. XI.
  227. 脥d., p. XIII.
  228. 脥d.
  229. Ya se ha se帽alado tambi茅n que hay una democracia a nivel cerebral, a pesar de que el cerebro fue el 贸rgano que m谩s fama tuvo de autoritario y mand贸n. 鈥溾 il y a d茅mocratie communautaire entre tous les constituants du cerveau, coop茅ration inter-modulaire sans hi茅rarchie, en m锚me temps que hi茅rarchies instables et rotatives entre les deux h茅misph猫res, les trois instances, les deux faisceaux [鈥鈥. Morin, La M茅thode 3鈥, cit., p. 97. 鈥溾 hay democracia comunitaria entre todos los constituyentes del cerebro, cooperaci贸n intermodular sin jerarqu铆a, al mismo tiempo que jerarqu铆as inestables y rotativas entre los dos hemisferios, las tres instancias, las dos haces [鈥鈥. Morin, El M茅todo 3鈥, cit., p. 108. Ver lo dicho sobre las desventajas de la democracia, como sustitutiva de la realidad, en el cap. 3 del tomo 2.
  230. Morin, La M茅thode 4鈥, cit., pp. 32-33. 鈥溾 la concepci贸n nueva se vuelve respetable y respetada, se institucionaliza, establece su regla, incluso su comienzo de normalizaci贸n, en su esfera de influencia. De este modo, la 鈥榤entalidad cient铆fica鈥, en un principio marginal y desviante, [鈥 progresivamente se autonomiz贸 [鈥 y, en dos siglos, la ciencia se ha convertido en la nueva ortodoxia del conocimiento del mundo, pero una ortodoxia de nuevo tipo, puesto que comporta en su seno el debate y el conflicto de ideas鈥. Morin, El M茅todo 4鈥, cit., p. 35.
  231. Desarrollo una cr铆tica compleja a esta postura en la tercera parte del tomo 3.
  232. En un momento, Ciuro Caldani crey贸 en el realismo: 鈥淎 nuestro parecer, la respuesta correcta es la dada por el realismo鈥. Ciuro Caldani, Derecho y Pol铆tica…, cit., p. 11. La opci贸n filos贸fica es inevitable.
  233. Ciuro Caldani, Metodolog铆a jur铆dica, cit., p. 47. Al hablar del valor, no es posible suspender el debate, sino hacerlo propio de la teor铆a, de la ciencia.
  234. Behncke, op. cit., p. XVIII.
  235. 脥d., p. XVII. El resaltado me pertenece.
  236. Ver lo que digo a prop贸sito de la oscilaci贸n en el tomo 3.
  237. Ciuro Caldani, 鈥淢erecimientos y Derecho鈥, en Estudios jusfilos贸ficos, Rosario, FIJ, 1986, pp. 149-150.
  238. N贸tese tambi茅n que es propio de los esc茅pticos la suspensi贸n de los juicios, lo que a su vez se relaciona con el escepticismo 茅tico que profesan muchos anal铆ticos, que en el fondo implica la prevalencia de la utilidad, ya que la mente humana no puede escapar de los valores. Tampoco debemos caer en el dogmatismo objetivista. Para un equilibrio en este sentido, ver la tercera parte del tomo 3.
  239. Laughlin, op. cit., p. 15.
  240. Behncke, op. cit., p. XVIII.
  241. 脥d., p. XIX.
  242. 脥d.
  243. Hay un parentesco con la cibern茅tica. Pero recordemos c贸mo Morin critica concienzudamente las posiciones de Wiener y Shannon. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., p. 203 y cc. (Morin, El M茅todo 2鈥, cit., p. 239 y ss.).
  244. Se trata del trabajo de Humberto Maturana en Chile con 鈥済rupos de investigaci贸n de cibern茅tica en EE.UU.鈥 Behncke, op. cit., p. XXI.
  245. 脥d.
  246. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., pp. 109, 184, 374. (Morin, El M茅todo 2鈥, cit., pp. 134, 218, 433).
  247. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., pp. 174, 265, 266, 353. (Morin, El M茅todo 2鈥, cit., pp. 207, 309, 310, 410).
  248. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., p. 109. 鈥淟a idea de auto-referencia, en su elaboraci贸n necesariamente formalizadora, sigue planeando por encima de la vida sin saber encarnarse en ella鈥. Morin, El M茅todo 2鈥, cit., p. 135. En este sentido, cabe ver tb. pp. 268, 275, 379, 380. (En castellano, pp. 313, 321, 439).
  249. La cursiva pertenece al original. Significa 鈥渟u ser consiste en ser percibidas鈥, cl谩sico principio de Berkeley.
  250. Berkeley, George, Tratado sobre los principios del conocimiento humano, trad., pr贸logo y notas de Carlos Mellizo, Barcelona, Altaya, 1994, p. 56. M谩s adelante complementa su pensamiento: 鈥… todos esos cuerpos que componen la poderosa estructura del mundo, carecen de una subsistencia independiente de la mente, y que su ser consiste en ser percibidos o conocidos; y que, consecuentemente, mientras no sean percibidos por m铆 o no existan en mi mente o en la de otro esp铆ritu creado, o bien no tendr谩n existencia en absoluto, o, si no, tendr谩n que subsistir en la mente de alg煤n esp铆ritu eterno鈥. 脥d., p. 58.
  251. 鈥溾 esta existencia continua [鈥 se debe al hecho de que Dios contin煤a percibi茅ndolo; el 谩rbol 鈥榬eal鈥, que corresponde a lo que hemos denominado el objeto f铆sico, consiste en ideas en el esp铆ritu de Dios [鈥 Todas nuestras percepciones, seg煤n 茅l, consisten en una participaci贸n parcial en las percepciones de Dios, y a consecuencia de esta participaci贸n ven las diferentes personas m谩s o menos el mismo 谩rbol鈥. Russell, 鈥淟os problemas鈥︹, cit., p. 25.


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