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5 La complejidad en las ciencias

1. El an谩lisis de esta tem谩tica desde el punto de vista de la ciencia cl谩sica implicar谩 la explicaci贸n del saber a partir de su divisi贸n en las tradicionales disciplinas, en tanto ellas cortan el tejido com煤n que une todo, hace invisible la complejidad y fundamenta la separaci贸n[1].

Morin muestra la complejidad en muchas ciencias[2]; lo que ser谩 entonces un argumento primordial para concluir en la complejidad del Derecho. En efecto, 鈥溾 tout est complexe: la d茅monstration de complexit茅 physique vaut ipso facto pour la sph猫re biologique et la sph猫re anthropo-sociale, et dispense d鈥檡 faire la d茅monstration[3]鈥. Es el camino que desarrolla en su obra mayor: El M茅todo. 鈥淣otre univers [鈥 est [鈥 un univers o霉 tout s鈥檕rganise 脿 partir d鈥檌nnombrables interactions entre constituants physiques, chimiques, climatiques, v茅g茅taux, animaux, humains, sociaux, 茅conomiques, technologiques, id茅ologiques[4]鈥.

2. Que el Derecho se perciba como una estructura simple no es casual, lo que puede comprobarse al o铆r que es la ley, ante la pregunta a los no expertos 鈥攜 a varios expertos鈥 sobre lo que el Derecho es. Morin explica que a lo largo de nuestro recorrido educativo nos han ense帽ado a separar[5]. N贸tese como Russell se帽ala que las ense帽anzas que se dan en la temprana infancia impactan a fuego en nuestras vidas[6]. Separamos en ciencias/materias: historia, geograf铆a, f铆sica, 茅tica, etc. Cuando en realidad, la historia se da en una geograf铆a[7], por ejemplo. Ya Montesquieu hablaba de c贸mo diversos factores condicionan la existencia de determinados tipos de leyes. Frente a esta oleada separadora, el Derecho no pod铆a quedar atr谩s, constituy茅ndose la Escuela Anal铆tica en el emblema, como caso ejemplar, de la reducci贸n y la disyunci贸n, excluyendo a la sociolog铆a y la axiolog铆a del objeto jur铆dico. Y el todo Derecho no puede explicarse a partir de uno solo de sus componentes: la normatividad.

Es lamentable para los organismos cient铆ficos, los cientistas sociales y la cultura cient铆fica, que las ciencias sociales hayan tenido que comenzar a plantearse 鈥渟eriamente鈥 la posibilidad de la complejidad, reci茅n a partir de estudios realizados por f铆sicos, entre los cuales vale destacar varios premios nobeles. Morin se帽ala esto diciendo que los descubrimientos de las ciencias sociales no pueden pasar a las naturales, pero s铆 a la inversa[8].

3. La complejidad en las ciencias muestra tambi茅n el lado negativo de la compartimentalizaci贸n. Si tenemos que puntualizar y resaltar que todas las disciplinas son complejas, es porque se encuentra arraigado en nosotros, desde la escuela primaria, la costumbre de cortar y hacer separaciones en el complejo real, aislar las disciplinas[9], en lugar de asociarlas. El auge de la interdisciplina no es sino una demostraci贸n de dicho estado de situaci贸n parcelador:

鈥 el simple planteo de la interdisciplina implica un cuestionamiento a los criterios de causalidad, b谩sicamente a los de la causalidad lineal, y atenta contra la posibilidad de fragmentaci贸n de los fen贸menos a abordar. Implica tambi茅n [鈥 que los campos disciplinares no son un 鈥榬eflejo鈥 de distintos objetos reales sino una construcci贸n hist贸ricamente determinada de objetos te贸ricos y m茅todos. [鈥 en momentos en que las mismas disciplinas difieren en su interior en cuanto a la definici贸n de su objeto, se puede afirmar que una disciplina, por lo general, no es una, es decir no es un铆voca y sin fragmentaciones en su mismo seno[10].

El resaltado es m铆o y cabe tenerlo en cuenta sobre todo ante la afirmaci贸n de algunos juristas sobre el defecto que solo tendr铆a la ciencia del Derecho al no poder ponerse de acuerdo sus te贸ricos en cuanto a la definici贸n de su objeto[11]. De manera que habr铆a que revisar afirmaciones como esta:

鈥 cuando se abandona el campo de las disciplinas naturalistas y se ingresa en el sector de las ciencias del esp铆ritu, recortar los perfiles del objeto de cada una de ellas, es labor que se complica sensiblemente, ya que este objeto, no le es dado al investigador, con la insobornable evidencia de la objetividad actual[12].

A partir de los estudios de Bohr sobre el car谩cter complementario del objeto luz, compuesta a su vez por onda y corp煤sculos, la diversidad parece ser inherente al objeto de toda ciencia. 脡l mismo fue uno de los que reconoci贸 el papel del investigador en la experiencia cient铆fica[13].

4. Luego puede leerse: 鈥減ocas disciplinas cient铆ficas debe haber, tal vez ninguna, en la cual el objeto propio de la misma, haya sido motivo de tanta opini贸n divergente[14]鈥. M谩s que divergencia hay complejidad en todo objeto cient铆fico. 鈥淐鈥檈st [鈥 dans l鈥檌nterdisciplinaire que les sciences humaines trouvent leur f茅condit茅, peut-锚tre parce qu鈥檈lles y reconstituent en partie l鈥檜nit茅 multidimensionnelle du probl猫me humain[15]鈥. En realidad, el problema del objeto se da en todas las ciencias[16]. N贸tese el caso del hombre que es un ser con cerebro, 贸rgano biol贸gico y un ser con esp铆ritu, que es m谩s que una instancia ps铆quica. 鈥淟a gente que estudia el cerebro no se da cuenta de que estudia el cerebro con su esp铆ritu. Vivimos en esa disyunci贸n que nos impone siempre una visi贸n mutilada[17]鈥. Para complejizar a煤n m谩s el problema, el fil贸sofo franc茅s agrega el aspecto societario y de especie para estudiar al hombre, el cual, a su vez, no es solo el cl谩sico homo sapiens, sino tambi茅n demens[18]. Y lo propio ocurre en el Derecho con las distintas posturas que no logran un meta-punto de vista[19]. La multidimensionalidad deviene una caracter铆stica esencial de la ciencia actual. Volviendo sobre el hombre, resalta tambi茅n Morin los caracteres que Nietzsche viera en aquel: los de Apolo y Dionisio. 驴Acaso hay que vivir sin comer grasas, salsas, no tomando riesgos para conservarla el mayor tiempo posible; o hay que consumir, embriagarse, gozar, con el riesgo de perder la vida[20]? Un artista argentino muy transgresor llamado Fernando Pe帽a nos recordaba la disputa entre c铆nicos y cirenaicos, pronunci谩ndose por los 煤ltimos, al decir que prefer铆a una vida corta pero intensa. La admisibilidad de las drogas en contextos recreativos, generalmente de alto nivel educativo y cultural, nos enfrenta a esta problem谩tica relativa a la felicidad.

Pueden encontrarse opiniones contrarias al constante debate epistemol贸gico de las distintas disciplinas cient铆ficas, 鈥溾 en la Sociolog铆a, en la Psicolog铆a, cuyos respectivos objetos han sido cuesti贸n deliberativa considerable, cuando no rivalidad pol茅mica, pero en cuyos territorios se ha plasmado una suerte de benepl谩cito concierto que permite referirse a aquellos con inequ铆voca eufon铆a[21]鈥. No deber铆a verse como una disminuci贸n 鈥渆pistemol贸gica鈥 o como de baja categor铆a a la disciplina cuya composici贸n de su objeto es discutido. Porque a pesar de todo, la profesi贸n sigue ejerci茅ndose, es decir, el profesional sigue trabajando; y porque la diversidad de puntos de vista, no hace m谩s que enriquecer a la ciencia en cuesti贸n y mantenerla en constante alerta a los fines del avance del conocimiento y mejoramiento de las condiciones de vida. Al respecto, se帽ala Morin: 鈥渓es poly-d茅terminations sont favorables 脿 la r茅flexion et 脿 l鈥檌nnovation, 脿 l鈥檋ybridation et aux synth猫ses, aux d茅passements et aux progr猫s[22]鈥. Tambi茅n expresa que las sociedades opresivas, que no toleran la libertad, los antagonismos, son las que no quieren correr riesgo alguno; aunque corren el mayor de los riesgos, a un cierto plazo, que es su hundimiento[23]. Por otra parte, 鈥溾 l鈥檃ntagonisme ne porte pas seulement en lui la dislocation du syst猫me, il peut contribuer aussi 脿 sa stabilit茅 et sa r茅gularit茅[24]鈥. La carencia dikel贸gica, elemento desestabilizador del ordenamiento normativo, es sin embargo, renovador, transformador. 鈥淟鈥檃ntagonisme [鈥 m锚me devenu d茅sorganisationnel, il peut constituer la condition de r茅organisations transformatrices[25]鈥. N贸tese sino c贸mo ha nacido la reforma al C贸digo Civil de la Ley 23515, que habilita el divorcio, a trav茅s de la 鈥渋nconstitucionalidad鈥 de la ley de matrimonio civil declarada por un tribunal. Tambi茅n pretorianamente se ha dado la recepci贸n del amparo mediante los casos 鈥淪iri鈥 y 鈥淜ot鈥; la admisi贸n del juzgamiento y condena de los cr铆menes contra la humanidad, en los casos 鈥淎rancibia Clavel鈥 y 鈥淪im贸n鈥; etc. En efecto, con respecto a esto, Morin dir谩 que el desorden es inherente a todo trabajo, que es requerido por la propia organizaci贸n de un sistema abierto, y que a la vez mantiene ese sistema[26]. Si ninguno de estos fallos se hubiera producido, tal vez hubiera explotado la sociedad inconforme. Todo esto hace referencia a la renovaci贸n del sistema por sus componentes; y esta renovaci贸n es un rejuvenecimiento permanente[27]. Adem谩s, el desorden se liga a la flexibilidad y esta aptitud refuerza el sistema frente a nuevos da帽os[28].

5. Si bien es importante la influencia que los encargados del funcionamiento del Derecho tienen sobre la teor铆a, tambi茅n es considerable c贸mo la teor铆a puede ayudar a clarificar la labor de aquellos, comprender a sus colegas y actuar en consecuencia. De manera que no son banales las disputas entre los fil贸sofos del Derecho acerca de la naturaleza o composici贸n del Derecho. Al contrario, hay quienes creen en 鈥渙tras [disciplinas], por fin, en las que el debate referido al objeto de su consideraci贸n cient铆fica sigue siendo una fuerte porf铆a[29]鈥. Esta afirmaci贸n se basa en el saber cl谩sico.

鈥 los objetos de la Aritm茅tica, de la Geometr铆a y de la L贸gica son objetos ideales: los n煤meros, las figuras geom茅tricas o el razonamiento, por ejemplo. Esto creo que nunca ha sido objeto de cuestionamiento, para suerte de ninguno de estos saberes[30].

Frente a esto puedo agregar que hay distintas geometr铆as, por ejemplo, euclidianas y no euclidianas[31]; y distintas matem谩ticas. La discusi贸n, por la diversidad de opiniones en los seres humanos, es imposible de ocultar en cualquier disciplina. En algunos casos, la discusi贸n ser谩 por el car谩cter del objeto, en otras por los m茅todos, etc. Por otro lado, no se explicitan las razones por las cuales la supuesta unidad de objeto en las ciencias llamadas exactas, debe trasladarse a las disciplinas de las ciencias sociales; gener谩ndose el problema del monismo metodol贸gico. Cupiendo preguntarse por qu茅 no se efect煤a el traslado inverso. En el fondo subyace la idea de unidad, uniformidad, linealidad y la igualdad que desiguala porque no tiene en cuenta a los que son desiguales.

En oportunidad de referirse a la relaci贸n del Derecho con la Sociolog铆a, el jurista anal铆tico de Rosario sostiene:

La voluntad, la conciencia, la emoci贸n, como objetos del saber psicol贸gico, no agotan su existencia en ser entes que constituyen el objeto propio de la psicolog铆a. Casi ninguna obra humana est谩 exenta de voluntad. La conciencia puede ser un elemento del delito. La emoci贸n, un ingrediente indispensable de la creaci贸n est茅tica.

Sin embargo, a ning煤n psic贸logo se le ha ocurrido jam谩s, que en raz贸n de que la voluntad hace a la elaboraci贸n de cosas humanas, estas se constituyen tambi茅n en el objeto de la psicolog铆a; as铆 como a ning煤n psic贸logo nunca se le ocurri贸 que por ser la conciencia, a veces, un elemento del delito, este (el delito) como tal integra el objeto del saber psicol贸gico o una de sus dimensiones ontol贸gicas; ni tampoco pudo de ning煤n modo concebirse que, por ser la emoci贸n un ingrediente indispensable de la creaci贸n est茅tica, esta, como tal, constituya objeto de la teor铆a del arte[32].

6. Lo que aqu铆 se plantea, m谩s que integraci贸n de aportes de disciplinas distintas al Derecho, es que este se apropie del objeto de otras. Ya se ha analizado el valor que impulsa a cada ciencia, limitando el alcance de cada una de ellas, pero no por ello anulando la comunicaci贸n que debe existir, porque as铆 como el conocimiento siempre es uno, el hombre tambi茅n lo es. Sabemos que el conjunto de las disciplinas cient铆ficas, en cuanto a su finalidad, coincide en el desarrollo del valor humanidad, el deber ser cabal del ser. No se trata de que el Derecho haga sociolog铆a, sino de que tome de esta las categor铆as que le son 煤tiles, necesarias, pertinentes al Derecho, en cumplimiento de esta unidad del conocimiento y desarrollando civilizadamente la disciplina, es decir, en relaciones con las otras.

Incluso Sebasti谩n Soler manifiesta que los f铆sicos, los bot谩nicos o los historiadores apenas se detienen a discutir el objeto de su ciencia[33]. Es evidente que esta frase pertenece a otra 茅poca. Einstein y Bohr han discutido sobre el papel que juega el sujeto en la configuraci贸n de la materia, otrora impensable debido a la creencia en la objetividad. Tambi茅n se cuestionan a las leyes que aparentemente reg铆an al universo f铆sico y humano como un reloj[34]. El destacado penalista tambi茅n ingenuamente sosten铆a que el derecho pod铆a ser neutral en tanto cab铆a distinguir entre las proposiciones normativas y las opiniones[35].

7. Morin se帽ala c贸mo la complejidad en las disciplinas nace con la Ecolog铆a, en tanto ella necesita de aportes f铆sicos, bot谩nicos, sociol贸gicos, microbianos. 鈥淓l conocimiento ecol贸gico requiere una policompetencia en esos diferentes 谩mbitos y exige sobre todo la aprehensi贸n de las interacciones y la comprensi贸n de su car谩cter sist茅mico[36]鈥. Dicha ciencia se nutre de una diversidad disciplinaria: 鈥溾 la concepci贸n de un sistema permiti贸 articular los conocimientos m谩s diversos (geogr谩ficos, geol贸gicos, bacteriol贸gicos, zool贸gicos y bot谩nicos)[37]鈥. Cada uno de estos componentes compete a una disciplina especializada, no obstante lo cual, el conocimiento ecol贸gico reclama una policompetencia referida a estos diferentes 谩mbitos, que permite comprender las interacciones fruto de su naturaleza sist茅mica[38]. En otra oportunidad se帽ala: 鈥渓a ciencia ecol贸gica incluye las competencias de numerosas y variadas disciplinas, y el ec贸logo, convertido en policompetente, no acumula, sin embargo, en su cabeza el saber de las disciplinas a las cuales recurre: articula unos con otros, los conocimientos de importancia estrat茅gica y apela al saber de las disciplinas implicadas en sus estudios[39]鈥. Y as铆, lo que una vez fue tenido en cuenta como impacto ecol贸gico sobre el modo de vida humano, se convierte ahora en la disciplina ecol贸gica que revela el poder regulador de la naturaleza[40]. 驴Podr谩 el abogado articular saberes provenientes de distintas disciplinas? As铆 lo hace el Trialismo, que considera al Derecho como un sistema en el que interact煤an elementos provenientes de disciplinas diversas, que lo constituyen como todo. Si un ecosistema es un conjunto con interrelaciones y condiciones[41], 驴por qu茅 el Derecho no puede organizarse de esa forma?

8. Nada impedir铆a que la 茅tica o la filosof铆a moral, que son partes del Derecho, o la regla, pueda formar parte de la Psicolog铆a, en tanto, por ejemplo, el super-yo, instancia de autoridad del aparato an铆mico, puede recibir sus aportes. Freud construy贸 un sujeto con una idea de autoridad moral fuerte en el super-yo, equiparable a nuestra dimensi贸n dikel贸gica. De hecho, cuando habla de 茅l, lo llama el 鈥渋deal del yo鈥[42]. Vemos que distintas ciencias se forman de aportes, entrecruzamientos y traslaciones. Tambi茅n hay en el aparato an铆mico un ello instintivo representativo de lo que est谩 en juego (el inter茅s, el poder, la relaci贸n), asimilable a las categor铆as de la dimensi贸n sociol贸gica. Mientras que la conciencia, el yo, parece ser el 谩mbito de batalla de la formalidad, de manera similar a como ocurre en el Derecho con el funcionamiento de las normas en la dimensi贸n normol贸gica, calificada como la hora de la verdad.

La idea del ejemplo no es describir la mente del sujeto 鈥攖area de los psic贸logos鈥, sino demostrar que es posible la integraci贸n en cualquier disciplina.

Una concepci贸n jur铆dica que considere elementos del fen贸meno jur铆dico a tres diferentes modos de ser, porque efectivamente encontramos lo jur铆dico en la conducta de los jueces, abogados, legisladores, y simples habitantes del pa铆s en tanto realicen actos jur铆dicos; lo descubrimos en leyes, c贸digos, manuales y tratados sobre esta disciplina, como as铆 tambi茅n lo hallamos en el sentimiento de justicia o injusticia que unos y otros (conducta y normas) puedan producirnos, nos parecer铆a tan absurda como una concepci贸n de la psiquiatr铆a que, porque descubre manifestaciones de este fen贸meno en los sanatorios especializados, en los manuales de la disciplina, en los campos de batalla, en la novela, en la cinematograf铆a e incluso en los cotidianos actos de conducta del hombre com煤n, pretendiera afirmar que no es la mente humana el objeto de ese saber, sino que es esa mente en inescindible vinculaci贸n con una dimensi贸n f谩ctica o real, con otra asistencial, con otra cinematogr谩fica o novelada y 鈥攑orqu茅 [sic] no tambi茅n鈥 con otras formas posibles en que se pudiera presentar el fen贸meno psiqui谩trico[43].

Efectivamente, estamos en presencia de una concepci贸n hiperespecializada, no acorde con los tiempos que corren. Se帽ala Morin: 鈥溾 contrariamente a lo afirmado por el dogma de la hiperespecializaci贸n, existe un conocimiento relacionado con la organizaci贸n global que es el 煤nico capaz de articular las competencias especializadas que permiten comprender las realidades complejas[44]鈥. N贸tese como Foucault ha se帽alado el car谩cter hist贸rico de la locura y c贸mo ha caracterizado a los manicomios como dep贸sito de anormales[45]. Es indiscutible entonces que en el fen贸meno psiqui谩trico hay un componente hist贸rico y de poder[46].

Para la Gestalt, el componente de estudio de la Psicolog铆a, no solo es la mente del sujeto, sino la de su entorno, por lo que la visi贸n no es reduccionista-individualista, sino amplia-colectiva[47]. 驴Se mantiene el mismo objeto de estudio que en el caso de las restantes corrientes? 驴Si se incluye el estudio del ambiente y las cosas, no se incluyen materialidades e ideas y no solo conducta humana? Para la mejor comprensi贸n de la conducta, la pr谩ctica y la observaci贸n de su efectivo desarrollo son esenciales, sea a trav茅s de comportamientos f铆sicos o textuales. Claro que se hablar谩 de texto en la medida del inter茅s de la Psicolog铆a. Tanto como ocurre con el hecho en la medida del inter茅s del Derecho, que se traduce en el reparto. Para lo cual es importante la discusi贸n sobre paradigmas[48].

9. Se帽ala 脕lvarez Gardiol en referencia al Derecho:

Cierto es que hay manifestaciones de juricidad en esos diferentes 谩mbitos, como as铆 tambi茅n es cierto que la psiquiatr铆a como ciencia, naci贸 en el m谩s singular de los lugares: el manicomio; y sali贸 a la luz en el campo de batalla de la primera guerra mundial y ha alcanzado desde entonces una precoz madurez. Cierto es asimismo, que la psiquiatr铆a descubri贸 que en la demencia est谩 la verdad, porque en ella la personalidad se rebela, poniendo al desnudo todos los mecanismos de la mente que el hombre normal oculta celosamente, por prejuicio o timidez. Pero todas esas verdades no autorizan a concebir difusamente el objeto de ese saber, sino que no obstante todo ello, la mente anormal sigue siendo el objeto propio de esa disciplina cient铆fica, lo que en modo alguno significa diluir su entidad ontol贸gica[49].

10. La absolutizaci贸n de la normatividad en el pensamiento anal铆tico trae como consecuencia que todos los problemas traten de solucionarse con normas, lo que no trae buenos resultados. Esto puede entenderse tan pronto como se traslade la premisa al campo ecol贸gico.

鈥 el diagn贸stico de una dolencia ecol贸gica no requiere una acci贸n destructiva dirigida contra una diana, sino una acci贸n reguladora sobre una interacci贸n; de este modo, la forma de intervenir ecol贸gicamente contra un agente pat贸geno no consiste en un masivo empleo de pesticidas que, para destruir a la especie que se ha juzgado nefasta, van a destruir a la mayor parte de las dem谩s especies, sino en la introducci贸n en el medio de una especie antagonista de la especie peligrosa, lo que va a permitir la regulaci贸n del ecosistema amenazado[50].

En el caso del Derecho, el problema se da porque la ley pretende incluir en sus supuestos generales, a situaciones o entidades que no son semejantes. Y en este sentido, 鈥減agan justos por pecadores鈥.

Una usurpaci贸n no se resuelve solamente con el desalojo de las familias, sino con su reubicaci贸n en un lugar digno. La delincuencia se resuelve tambi茅n con la acci贸n sobre las causas, no solo con m谩s c谩rceles, patrulleros y polic铆as, que solo reproducen un sistema perverso. A lo que hay que sumar tambi茅n una acci贸n inmediata e innovadora sobre la poblaci贸n carcelaria.

Es imposible aislar el objeto de su contexto, como dice Morin, de sus causas profundas, de sus finalidades, de sus valores.

No ignoramos, por cierto, que las fuerzas econ贸micas y sociales influyen y en alguna medida condicionan al derecho. No desconocemos tampoco que el derecho realiza valores. Pero esos ingredientes no hacen a la esencia constitutiva de la juricidad, sino m谩s bien a una especie de existencia refleja, que no altera ni modifica la especificidad de lo jur铆dico[51].

11. La carrera de Abogac铆a se encuentra no solo separada en los t茅rminos de las dimensiones que plantea el Trialismo, sino tambi茅n separada en las diversas ramas tradicionales: civil, comercial, penal, constitucional, administrativo, etc., que por otra parte son antes 鈥渓egislaciones鈥 que 鈥渄erechos鈥. Por ejemplo, poco se estudia de 鈥淒erecho P煤blico鈥 o 鈥淒erecho Privado鈥, lo que implicar铆a tender puentes entre las ramas jur铆dicas y superar los estudios sobre mera 鈥渓egislaci贸n p煤blica鈥 o 鈥渓egislaci贸n privada鈥. Asimismo, hay pocos intentos por generar espacios de articulaci贸n, como los propuestos desde la 鈥淭eor铆a General del Derecho鈥, que incluye lo com煤n entre las ramas y las relaciones entre ellas[52]. Aquellos estudios tienen un substrato paradigm谩tico, porque de fondo hay un paradigma reductor[53] que anima dichas carencias. Se necesita una Teor铆a General porque nada de general ni complejo hay en el estudio de las ramas.

Pero antes de llegar al nivel del paradigma rector, corresponde analizar tambi茅n el estadio de la vida cotidiana, en donde el ciudadano tambi茅n se ve privado de complejidad, es decir, imposibilitado de acceder a todo punto de vista abarcador y pertinente, en tanto los expertos acaparan los 谩mbitos de decisi贸n.

Los desarrollos de las disciplinas cient铆ficas no han aportado 煤nicamente las ventajas de la divisi贸n del trabajo, han aportado tambi茅n los inconvenientes de la sobreespecializaci贸n, de la compartimentaci贸n y de la parcelaci贸n del saber. Este 煤ltimo es cada vez m谩s esot茅rico (accesible solo a los especialistas) y an贸nimo (concentrado en los bancos de datos), y se ve utilizado despu茅s por instancias an贸nimas, a cuya cabeza se encuentra el Estado[54].

12. Morin dice: 鈥渓a visi贸n no compleja de las ciencias humanas, de las ciencias sociales, implica pensar que hay una realidad econ贸mica, por una parte, una realidad psicol贸gica por la otra, una realidad demogr谩fica m谩s all谩, etc.[55]鈥 Expresa Sautu: 鈥溾 no existen conceptos simples o unidimensionales鈥[56]. De manera que no ser铆a adecuado que se conceptualizara como una variable de una unidad de an谩lisis a la categor铆a sexual, atendiendo a lo que 鈥溾 figura en el documento de identidad鈥[57], o si se caracterizara el nivel educativo por 鈥溾 los ciclos de ense帽anza a los cuales se ha accedido鈥[58]. La educaci贸n que recibe una persona en 谩mbitos informales, es decir, en aquellos lugares que no forman parte del sistema educativo oficial, juega un papel importante a la hora de evaluar el nivel educativo.

鈥 [la] propuesta de 鈥渃alidad integral鈥 [鈥 introduce en la 鈥渃alidad鈥 educativa los conceptos de 鈥渆quidad鈥 y de 鈥渧alores鈥. Esto nos permitir谩 apreciar mejor la continuidad de la educaci贸n con la familia, la sociedad y los medios de comunicaci贸n social, ya que ellos forman la trama y el contexto del sistema educativo formal[59].

Por ello, no pueden darse respuestas 煤nicas o simples a dichas tem谩ticas. 鈥淟es objets et les concepts perdent leurs vertus aristot茅liciennes et cart茅siennes: substantialit茅, clart茅, distinction鈥 Mais ces vertus 茅taient des vices de simplification et de d茅naturation. [鈥 Les choses ne sont pas seulement des choses, avait dit, un jour, [鈥 Robert Pag猫s[60]鈥.

13. Un 谩mbito en donde podemos dar cuenta de la complejidad suscitada es el de la salud. Esta ha dejado de ser la ausencia de enfermedad, para ser un estado de bienestar bio-psico-social. La Organizaci贸n Mundial de la Salud (OMS) la define como 鈥溾 un estado de completo bienestar f铆sico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades鈥. La cita procede del Pre谩mbulo de la Constituci贸n de la Organizaci贸n Mundial de la Salud, que fue adoptada por la Conferencia Sanitaria Internacional, celebrada en Nueva York del 19 de junio al 22 de julio de 1946[61] Por otra parte, es hora de que las 鈥渃iencias m茅dicas鈥 comiencen a investigar siquiera los supuestos y pormenores de las medicinas alternativas[62]. Como sostiene Feyerabend, la gente deber铆a contar con la posibilidad de escoger el tratamiento que quiera, sin verse obligada a proceder a hurtadillas, a escondidas[63].

Los cultivadores de la acupuntura, los herbolarios, los curanderos no recurren a los rayos X, a los productos qu铆micos, a las drogas, a las biopsias[64]; no practican la cirug铆a. Sus m茅todos de curaci贸n [鈥 pueden resultar ineficaces en algunas ocasiones, pero no perjudican nunca. Ellos no tocan el interior del cuerpo, no perturban sus funciones naturales[65].

La reforma del plan de estudios de la carrera de Medicina en la UNR ha implicado un fuerte replanteamiento del objeto en t茅rminos disciplinares, multidisciplinares; porque ha cre铆do que no basta para mantener con salud a una vida el estudio de su conformaci贸n anat贸mica y patol贸gica[66]. Se requiere tambi茅n estudiar el ambiente en el que el hombre se desarrolla y los valores que gu铆an sus conductas[67]. El objeto de la medicina ya no es el cuerpo humano, sino tambi茅n la historia del paciente, el medio en el que se desarrolla[68]. Se comienza a decir que no se ocupa de enfermedades, sino de enfermos[69]. En Rosario vivimos esta experiencia con el cambio del plan de estudios de la carrera de medicina a partir del a帽o 2001[70]. El concepto de enfermedad y sus causas y s铆ntomas, y sobre todo la atribuci贸n de la enfermedad misma a un 煤nico sujeto, muchas veces puede no parecer tan simple.

鈥 [en] una familia que tiene un miembro enfermo grave conviviente, [鈥 se estudiar铆a no solo la historia cl铆nica del paciente sino tambi茅n al resto de los miembros del hogar asumiendo que, aunque de manera peculiar, todo el grupo familiar est谩 enfermo. Este supuesto es m谩s sencillo de sostener en casos de enfermedades emocionales y ps铆quicas[71].

Esta idea hace aplicaci贸n de la Gestalt en tanto no se limita a ver la parte aislada del todo[72]. Estas apreciaciones parten de la idea de la complejidad. 鈥淓l hombre es un ser evidentemente biol贸gico. Es, al mismo tiempo, un ser evidentemente cultural, [鈥 y que vive en un universo de lenguaje, de ideas y de conciencia[73]鈥. Coincidentemente, se帽ala Feyerabend que 鈥溾 una enfermedad es un fen贸meno estructural que no es causado por hechos concretos, sino que se desarrolla por entero a partir de procesos de una complejidad m谩s o menos an谩loga[74]鈥. Aqu铆 se observa la visi贸n de conjunto y la profundidad 铆nsitas a la complejidad. Tambi茅n sostiene que las fronteras entre la salud y la enfermedad dependen de la tradici贸n a la que pertenece la persona y su particular modelo de vida[75]. As铆 es que se comprenden mejor las ventajas del antiguo m茅dico de cabecera que conoc铆a a sus pacientes, sus personalidades, ideas, necesidades y hab铆a aprendido a satisfacerlas. As铆, 鈥溾 los modernos m茅dicos 鈥榗ient铆ficos鈥 se asemejan a dictadores fascistas que imponen sus ideas sobre la salud y la enfermedad con el pretexto de una terapia que, en la mayor铆a de los casos, constituye un ejercicio de banalidad[76]鈥.

Esta complejidad es reconocida por los propios m茅dicos. Uno de ellos se帽ala los distintos aspectos pr谩cticos en los cuales se revela una visi贸n compleja: no estudiando en forma minuciosa los puntos de inserci贸n de los m煤sculos sin ninguna vinculaci贸n con otra 谩rea del conocimiento; no estudiando los huesos de la mu帽eca como si no formaran parte del cuerpo; no fomentando que los pacientes deambulen en las especialidades[77], sin identificar qui茅n es la persona indicada para asistirlo; trabajar con una visi贸n ampliada de la problem谩tica del paciente, soslayando el error com煤n de desear un coraz贸n sano, un ri帽贸n compensado en un paciente deshidratado o desnutrido, con p茅simo estado general; el entrecruzamiento de datos que debe hacer el graduado en la discusi贸n previa de los casos, sin perder de vista nada; trabajar todos los temas aun los espec铆ficos como una urticaria o un mareo, con el perfil que tienen en un sujeto determinado, y en un contexto en el que se contemplen las enfermedades concomitantes y las caracter铆sticas particulares de ese ser humano; la creaci贸n de una c谩tedra para el aprendizaje de la comprensi贸n humana; escuchar atentamente y posicionarse dentro de la problem谩tica del enfermo; identificar qu茅 es lo que el paciente desea y espera de nosotros[78]. Es necesario tomar conciencia de que, al menos actualmente, 鈥渃urar significa restituir el estado deseado por el paciente y no restablecer una condici贸n abstracta que parece deseable desde un punto de vista te贸rico[79]鈥. Se han visto experiencias en las que se trata de forzar al paciente a aceptar un tratamiento, por ejemplo, al imponer la necesidad de amputaci贸n de una pierna para frenar la gangrena sin tener en cuenta las limitaciones que ello implicar铆a para el paciente[80]; la imposici贸n de las transfusiones de sangre a los testigos de Jehov谩[81], desconociendo el tremendo impacto religioso que ello implicar铆a. Acertadamente expresa Feyerabend:

鈥 un m茅dico efect煤a un diagn贸stico, prescribe un tratamiento, tal vez quir煤rgico, lo pone en pr谩ctica y obtiene ciertos resultados. Supongamos que la consecuencia de dicho tratamiento sea un cuerpo deforme que se arrastra durante cinco a帽os y luego muere. 驴Qui茅n puede decirle al m茅dico que se ha equivocado?[82]

En suma, la obligaci贸n del m茅dico es curar y no comportarse de modo cient铆fico[83]. As铆 como la obligaci贸n del jurista es procurar la justicia y no solo aplicar leyes.

Se plantea una historia cl铆nica basada en el enfermo m谩s que en la enfermedad, sobre la base de un paradigma holista, que hable de una realidad biopsicosocial, una concepci贸n pluridimensional y multicausal de salud y enfermedad en t茅rminos de bienestar-malestar seg煤n la definici贸n de la OMS[84].

Morin expresa el triple aspecto de toda enfermedad, mostrando la complejidad inherente al ser humano en su aspecto relativo a la salud.

Les maladies corporelles ne sont pas que corporelles. Les maladies psychiques ne sont pas que psychiques. Elles ont toutes trois entr茅es. L鈥檈ntr茅e somatique, que traitent les m茅decins par des m茅dicaments et des interventions chirurgicales; l鈥檈ntr茅e psychique, que traitaient sorciers et chamans, puis confesseurs et gourous, aujourd鈥檋ui psychoth茅rapeutes et psychanalystes; l鈥檈ntr茅e 茅cologique et/ou sociale, o霉 p茅n猫trent les perturbations du milieu urbain par exemple, que devrait traiter une politique de civilisation. On peut soigner par l鈥檜ne de ces entr茅es, atteindre le psychique par le chimique, atteindre le biochimique par le psychique, et parfois atteindre l鈥檜n et l鈥檃utre en changeant les conditions de vie. La conversion hyst茅rique, si fr茅quente, indique que nous pouvons inconsciemment fixer et exhiber un mal de l鈥櫭e dans un organe du corps. L鈥檃ffaiblissement immunologique peut venir d鈥檜n deuil ou d鈥檜n chagrin. Une farouche volont茅 ou une intervention apparemment magique peuvent apporter la gu茅rison d鈥檜n cancer[85].

En el campo de las ciencias m茅dicas se han constituido diversos聽鈥渘ichos鈥 complejos o transdisciplinarios[86]. Si la salud humana es compleja, 驴por qu茅 no habr铆a de serlo su 鈥渟alud jur铆dica鈥?

14. El 鈥渟exo鈥 de una persona, y luego de las experiencias derivadas de las operaciones de adecuaci贸n sexual, ha variado en su caracterizaci贸n de una manera impresionante. Morin ha dicho que lo m谩s biol贸gico, como el sexo, el nacimiento, la muerte, es tambi茅n lo que est谩 m谩s embebido de cultura[87]. De manera que ya no interesa solamente su aspecto biol贸gico o gen茅tico, sino tambi茅n el social, biogr谩fico, psicol贸gico, etc. Coincide en esta idea Morin:

Le sexe ne peut plus se d茅finir de fa莽on simple, comme un trait d鈥檈ssence, clair et distinct, s鈥檕pposant sans 茅quivoque 脿 l鈥檃utre sexe. Notre sexe [鈥 comporte diff茅rents niveaux ou caract猫res de sexualit茅 (chromosomique, gonadique, propre aux organes sexuels, hormonal, anatomique, psychologique) [鈥 chaque individu conserve secondairement de fa莽on compl茅mentaire, concurrente et antagoniste, dans son organisme comme dans son comportement des traits du sexe oppos茅 [鈥[88].

En Argentina, ha podido desarrollarse dicha idea en diversos fallos que dan cuenta de esta tem谩tica. Por ejemplo, el caso 鈥淐. A., M[89]鈥, donde puede apreciarse c贸mo se margina el aspecto biol贸gico y gen茅tico del sexo, d谩ndose preponderancia al aspecto biogr谩fico, en el sentido de las experiencias vividas por la persona solicitante que determinaron su opci贸n. Se dice en una oportunidad: 鈥渆n cuanto al estudio gen茅tico, si bien interesante, podr铆a evitarse por razones de costos y por constituir un hecho no vinculante con la decisi贸n judicial acorde a lo peticionado por el amparista鈥. Cabe resaltar tambi茅n que intervinieron en dicha resoluci贸n el dictamen del Comit茅 del Programa Interdisciplinario de Bio茅tica de la Universidad Nacional de Mar del Plata y el de un Comit茅 de Bio茅tica ad hoc. En el fallo se hizo alusi贸n a una interesante idea que es la de la calidad de vida, que parece primar por sobre una vida adecuada a una calidad prefijada[90]. Otro de los fallos es 鈥淧., J. C.[91]鈥 en donde curiosamente se hace referencia a la lucha de la amparista contra su 鈥渟exo legal鈥. Tambi茅n es llamativo que dichas personas exhiben un conflicto de identidad, cuando el Derecho est谩 sufriendo un conflicto con la ley de la identidad, primer principio de la l贸gica cl谩sica cuestionado por la complejidad[92]. Hoy las identidades son cuestionadas. En este caso se pidi贸 el dictamen del Comit茅 Interdisciplinario de Bio茅tica de la Asociaci贸n de Gen茅tica Humana. La resoluci贸n judicial hace referencia a la integraci贸n de las identidades f铆sica, ps铆quica y social, tal como el concepto de salud lo refiere. Con respecto al tema de esta tesis, la resoluci贸n judicial resalta que:

鈥 se ha avanzado en la profundizaci贸n del conocimiento acerca de la compleja problem谩tica vinculada con la sexualidad humana, con una nueva visi贸n, superadora de tradicionales perspectivas simplistas y reduccionistas, que por su unilateralidad resultaban insuficientes para dar cuenta de todas las connotaciones vinculadas con temas atinentes a la identidad personal en general y con la identidad sexual en particular[93].

Es importante dar cuenta de c贸mo la sexualidad es definida en el fallo a partir de las pr谩cticas sociales y no ya por lo que determina la Biolog铆a. En efecto, se requiere de la interdisciplina, tal como lo menciona la resoluci贸n judicial: 鈥渓os problemas vinculados con la transexualidad, que requiere de un abordaje y valoraci贸n interdisciplinaria, ponen a su vez de manifiesto el creciente entrelazamiento entre 茅tica, medicina y derecho en las sociedades actuales鈥. Se alude expresamente a una perspectiva de integraci贸n. Estas consideraciones no deben olvidar que tras ellas existe una persona que no puede acceder a un trabajo formal por carecer de un documento de identidad acorde a su sexo, y con ello a los beneficios de la seguridad social y del sistema previsional. En otro de los casos , 鈥淭. L.[94]鈥, se hace referencia a la imposibilidad de acceder a estudios, en tanto ello implica la expedici贸n de t铆tulos o diplomas con un nombre no acorde al sexo vivido por la persona solicitante. La diferencia de este caso con los anteriores radica en la previa solicitud de cambio de documentos, antes de solicitar, eventualmente, la intervenci贸n quir煤rgica femeneizante. Aqu铆 puede apreciarse el desglose de un nuevo aspecto en el problema de la sexualidad, el de aquellos transexuales que requieren una intervenci贸n quir煤rgica para vivir plenamente y aquellos otros que no requieren de un sexo morfol贸gico femenino por situaciones traum谩ticas previas que infunden temor a la vaginoplast铆a. La resoluci贸n judicial se帽ala que deber铆a darse en el caso un 鈥渞econocimiento鈥 del nombre real m谩s que un 鈥渃ambio鈥 de nombre. Con lo cual se est谩 reconociendo en el caso lo que efectivamente ocurre en la realidad social, para lo cual es indispensable que la teor铆a jur铆dica cuente con nociones cient铆ficas al respecto. Precisamente, este juzgado hace referencia a un tratamiento jur铆dico complejo que no se agota en la normatividad. 鈥淓l 贸rgano jurisdiccional debe necesariamente articular aqu铆 la realidad social (dimensi贸n sociol贸gica), con la dimensi贸n normativa y la dikel贸gica (justicia)鈥. El fallo hace referencia a un enfoque exageradamente normativista, que resultar铆a reduccionista y parcial. Cabe acotar que en el caso se trata de sortear las formas, en tanto act煤an como un obst谩culo a la realizaci贸n personal, mientras que seg煤n el concepto de complejidad de Luhmann, de lo que se trata es de atenerse a la forma como criterio diferenciador[95].

Por otra parte, es este un cuestionamiento a la normalidad, entendiendo a la norma en su sentido uniformizador y en su sentido jur铆dico.

鈥 l鈥檃ntagonisme entre la libert茅 de choix du sexe, des traits morphologiques et des aptitudes de l鈥檈nfant, et le risque de normalisation biologique de l鈥櫭猼re humain. Faudra-t-il 茅liminer les anormaux potentiels alors que nous savons que l鈥檌nvention et la cr茅ativit茅 viennent d鈥檌ndividus hors normes聽?[96]

La perspectiva de g茅nero dice que nacemos con un sexo determinado pero que el contexto socio-cultural nos agrega normas, pautas, est铆mulos, valores, etc. diferenciados y diferenciadores a la vez. As铆 se construyen socialmente personas del g茅nero femenino y del masculino; y se espera de las personas un comportamiento diferencial seg煤n sea el sexo al que pertenecen. El paso del tiempo y la evoluci贸n cultural siguieron con la ley de identidad de g茅nero, n潞 26743, sancionada en 2012, en donde la persona no se identifica por criterios biol贸gicos y ni siquiera psicol贸gicos, sino por su voluntad: 鈥淪e entiende por identidad de g茅nero a la vivencia interna e individual del g茅nero tal como cada persona la siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo. Esto puede involucrar la modificaci贸n de la apariencia o la funci贸n corporal a trav茅s de medios farmacol贸gicos, quir煤rgicos o de otra 铆ndole, siempre que ello sea libremente escogido. Tambi茅n incluye otras expresiones de g茅nero, como la vestimenta, el modo de hablar y los modales[97]鈥 (art. 2).

15. Algo similar ocurre con el cambio de postura respecto de las esterilizaciones. Antes se realizaban 煤nicamente por indicaci贸n terap茅utica, ya que se cre铆a que lo 煤nico que las habilitaba era la protecci贸n de la salud, es decir, se realizaban por motivos terap茅uticos, respetando el cl谩sico dogma b铆blico 鈥渃reced y reproduc铆os鈥. Mientras que ahora se las justifica tambi茅n por motivos de planificaci贸n familiar, donde los deseos de la pareja cobran relevancia. Se comprende entonces la posibilidad que una familia tiene de planificar su vida, es decir, no se las funda 煤nicamente en criterios biol贸gicos; precisamente por la amplitud del concepto de salud. La ley 17.132, que regula el ejercicio de la Medicina en la Capital Federal, establec铆a en su art. 20, inc. 18掳 que quedaba prohibido a los profesionales que ejerzan la Medicina practicar intervenciones que provoquen la esterilizaci贸n sin que exista indicaci贸n terap茅utica perfectamente determinada y sin haber agotado todos los recursos conservadores de los 贸rganos reproductores. La ley 26.130, con otra 贸ptica, reforma dicho inciso y establece que queda prohibida dicha pr谩ctica si no media el consentimiento informado del paciente o una autorizaci贸n judicial cuando se trate de incapaces declarados[98] (art. 7).

16. Tambi茅n la anticoncepci贸n en general ha cambiado, en tanto ya no es un tema tab煤 y as铆 lo consideran varias leyes argentinas: la 25673 sobre salud sexual y procreaci贸n responsable; la 26150 sobre educaci贸n sexual integral. En el 谩mbito provincial puede destacarse a la ley 3059 de R铆o Negro sobre 鈥渟alud reproductiva y sexualidad humana鈥. Y diversos son los m茅todos que se contemplan para cubrir las distintas situaciones, los que pueden dividirse en m茅todos qu铆micos como los espermicidas, las p铆ldoras anticonceptivas, la p铆ldora del d铆a despu茅s y la esponja anticonceptiva; los de abstinencia peri贸dica, como el Ogino-Knauss o del ritmo, el de la temperatura basal o rectal, el del moco cervical o Billing; y los de barrera, como el profil谩ctico, el dispositivo intrauterino (DIU), el diafragma[99]. De dicha diversidad dan cuenta los nuevos 鈥渓ineamientos curriculares para la educaci贸n sexual integral鈥 elaborados por el Consejo Federal de Educaci贸n[100].

Debemos olvidar el antiguo anhelo simplista de la ciencia cl谩sica: 鈥渙n commence 脿 comprendre que cette complexit茅 ait eu effet allergique sur une science qui cherchait ses fondements pr茅cis茅ment sur le r茅ductible, le simple, l鈥櫭﹍茅mentaire[101]鈥.

17. Cuando Morin analiza el problema de la sangre contaminada ocurrido en 1985 en Francia, expone la necesidad de la complejidad en el 谩mbito de la salud. En efecto, en aquella ocasi贸n, los m茅dicos franceses negaron las advertencias acerca de la da帽osidad de la sangre y autorizaron su uso, desconociendo tambi茅n que la sangre calentada desactiva al virus de inmunodeficiencia humana (VIH), descubierto en 1983 por Montagnie. Por ello, el fil贸sofo franc茅s recomienda la necesidad de estar alertas a la informaci贸n que capte los peligros, a la desburocratizaci贸n, y a tener conciencia de los problemas y controlar los procesos en su conjunto[102]. Es lo que hace el Trialismo, en tanto la realidad advierte constantemente a la normolog铆a, y la dikelog铆a puede introducir cambios que atemperan la inacci贸n temporal y muchas veces tard铆a de la burocracia legislativa[103].

18. Otros ejemplos se dan en la inteligencia ya que 鈥溾 algunas investigaciones equiparan a la inteligencia con su medici贸n mediante el test del [鈥 [coeficiente intelectual] lo cual ha dado lugar a enormes cr铆ticas acerca de su validez para estudiarla despegada del contexto hist贸rico-cultural en el cual los tests han sido elaborados鈥[104]. Adem谩s, los estudios en Psicolog铆a dan cuenta de gran cantidad de 鈥渋nteligencias[105]鈥.

La nature complexe de l鈥檌ntelligence d茅passe toute appr茅hension par les quotients intellectuels. L鈥檌ntelligence n鈥檈st pas seulement ce que mesurent les tests d鈥檌ntelligence, c鈥檈st aussi ce qui leur 茅chappe. [鈥 ce qui est subtil et complexe dans l鈥檌ntelligence ne peut 锚tre 茅valu茅 avec certitude par des moyens qui brisent la complexit茅 et ne peuvent franchir les seuils de subtilit茅[106].

Otro tanto puede decirse con respecto a las clases sociales, porque 鈥溾 solo a partir de la teor铆a se establecen los criterios de medici贸n[107]鈥.

19. En la Econom铆a, los 铆ndices necesariamente se miden en funci贸n de variables cuantitativas. No obstante, por ejemplo, en el caso del 铆ndice de desocupaci贸n, hay que tomar una decisi贸n en cuanto a incluir o excluir de la poblaci贸n econ贸micamente activa a aquellos que reciben el seguro de desempleo, planes asistenciales u otro tipo de subsidios. Esta es otra prueba m谩s de que todo problema es necesariamente complejo, es decir, con una buena cantidad de aristas que impiden un tratamiento unidimensional, simple, reduccionista. Respecto de la insuficiencia de la cantidad, dice Morin:

lo que falta es la posibilidad de contextualizar a la econom铆a en el conjunto del mundo humano, de los aspectos hist贸rico-sociales, religiosos, afectivos, porque una ciencia 煤nicamente cuantitativa es una ciencia que no puede comprender los rasgos humanos que son de pasi贸n, de amor, de odio, de sentimientos[108].

En suma,

Los denominados constructos son aquellos conceptos te贸ricos considerados complejos y que no tienen un referente 煤nico directo observable sino que deben ser abordados conceptualmente en su diversidad de dimensiones o facetas. Ejemplos cl谩sicos son la inteligencia y las clases sociales[109].

Dice Morin:

Detr谩s del dinero, hay todo un mundo de pasiones, est谩 la psicolog铆a humana. Incluso en los fen贸menos econ贸micos strictu sensu, juegan los fen贸menos de masa, los fen贸menos de p谩nico, como lo vimos [鈥 en Wall Street [鈥. La dimensi贸n econ贸mica contiene a las otras dimensiones y no hay realidad que podamos comprender de manera unidimensional[110].

Se帽ala la misma idea en otra ocasi贸n: 鈥淣o se puede considerar la econom铆a como una entidad cerrada. Es una instancia aut贸noma dependiente de otras instancias (sociol贸gica, cultural, pol铆tica). [鈥 Es la relaci贸n con lo no econ贸mico lo que le falta a la ciencia econ贸mica[111]鈥.

En el caso del Derecho, se dir铆a que le falta a este una relaci贸n con lo 鈥渘o jur铆dico鈥. El Trialismo ya contiene en s铆 lo que podr铆a considerarse desde el punto de vista positivista como 鈥渘o jur铆dico鈥, a saber, la jur铆stica sociol贸gica y la jur铆stica dikel贸gica.

El padre de la interdisciplina, Piaget, se帽ala incluso relaciones entre la Econom铆a y la Psicolog铆a:

Von Neumann et Morgenstern [鈥 ont tir茅 une m茅thode d鈥檃nalyse 茅conomique reposant sur ce que l鈥檕n appelle la th茅orie des jeux ou de la d茅cision. Or cette m茅thode a permis la constitution d鈥檜ne s茅rie de recherches psycho-茅conomiques assurant une liaison entre deux disciplines jusque l脿 beaucoup trop s茅par茅es[112].

20. En la metodolog铆a de la investigaci贸n tambi茅n hay complejidad, ya que son diversos los grupos de t茅cnicas empleados por los investigadores[113]. De manera que no deber铆an existir problemas 煤nicamente estudiados a trav茅s de la metodolog铆a cuantitativa puramente considerada[114], ya que existe tambi茅n la metodolog铆a cualitativa[115]. Atinadamente se se帽ala a la hora de propiciar la combinaci贸n de herramientas metodol贸gicas: 鈥渁l cubrir m谩s dimensiones de la realidad social, se alcanza una informaci贸n m谩s profunda y diversificada[116]鈥. Muy claramente, se帽ala Morin las dos verdades que encierran cada tipo de investigaci贸n a partir de la entrevista: 鈥溾 le chercheur aura 脿 choisir entre le risque de superficialit茅 (questionnaire) et le risque d鈥檌ninterpr茅tabilit茅 (entretien approfondi), entre deux types d鈥檈rreur, entre deux types de v茅rit茅[117]鈥. Tambi茅n se habla de la posibilidad de integrar elementos de ambas metodolog铆as[118].

Frente al desmesurado avance de la cuantificaci贸n, que trata de medir num茅ricamente todo, con el correlativo pensamiento de creer que la ciencia se encuentra en el n煤mero[119], proveniente de la tradici贸n pitag贸rica, plat贸nica, galileana[120], y newtoniana; otros enfoques consideran que lo que hay que conocer se encuentra en lo singular, lo particular. 鈥淒ebemos vivir por la calidad de la vida y no para acumular cifras y estad铆sticas[121]鈥. En otra oportunidad se帽ala Morin: 鈥渓es moyens modernes de [鈥 [la m茅decine] prolongent souvent la vie humaine dans des conditions de d茅gradation physique et mentale. N鈥檡 a-t-il pas d茅sormais contradiction entre quantit茅 de vie et qualit茅 de vie?[122]鈥 Si la realidad es compleja, debo contar con un m茅todo que refleje en mi investigaci贸n esa complejidad, llegando a resultados tambi茅n complejos. De lo contrario habr铆a un ocultamiento, imposible de justificar en metodolog铆a. Salvo que se escoja un aspecto y se explicite su justificaci贸n. 鈥淟a costumbre de separar el plano te贸rico del emp铆rico arraigada en la pr谩ctica de la investigaci贸n cuantitativa es dif铆cil de reproducir exactamente en la investigaci贸n cualitativa鈥[123]. Dice Morin:

La metodolog铆a cient铆fica era reduccionista y cuantitativa. Reduccionista, porque hac铆a falta llegar a unidades elementales incapaces de ser descompuestas [鈥 cuantitativa, porque esas unidades discretas pod铆an servir de base a todas las computaciones. La l贸gica de Occidente era [鈥 destinada a mantener el equilibrio del discurso mediante la expulsi贸n de la contradicci贸n y del error; ella controlaba o guiaba todos los desarrollos del pensamiento[124].

La opci贸n por la entrevista en profundidad, la ausencia de hip贸tesis y el mero establecimiento de ideas tentativas, diferencian una investigaci贸n, en tanto el cient铆fico no puede predeterminar a tal punto su trabajo que no dialogue con su objeto que precisamente son personas, que son las que van a direccionar su investigaci贸n. La hip贸tesis y la encuesta encasillan de tal manera el trabajo que no dan espacio a la desviaci贸n, la brecha, lo singular. Esta mecanizaci贸n pierde la enorme riqueza de comprender c贸mo, a煤n en la peor de las circunstancias, la agencia humana est谩 presente, por sobre las estructuras (pobreza, n煤mero de hijos, desocupaci贸n) y es el motor del cambio[125].

Por ello puede hablarse de 鈥溾 un uso mayor y m谩s frecuente de la hermen茅utica y de la dial茅ctica, e igualmente en varias orientaciones metodol贸gicas, como las metodolog铆as cualitativas, la etnometodolog铆a, el interaccionismo simb贸lico, la teor铆a de las representaciones sociales, etc.[126]鈥 Desde una visi贸n amplia, Morin se pregunta:

鈥 驴por qu茅 considerar a los seres humanos seg煤n su categor铆a socioprofesional, su nivel de vida, su edad, su sexo, de acuerdo con cuestionarios de opini贸n o documentos de identidad? Cada ser, aun el m谩s vulgar o an贸nimo, es un verdadero cosmos[127].

Mientras que podemos ver en otros postulados te贸rico-jur铆dicos el anhelo de uniformizaci贸n.

鈥 su intento de lograr una justicia individual y absoluta dentro de la ley es tan pat茅tico como el de Guillermo Tell si hubiere tenido que disparar a la legendaria manzana con los ojos vendados. [鈥 en la medida en que un magistrado ponga todo su empe帽o, su actividad tender谩 a aproximar los resultados al ideal que el legislador y su propia conciencia le han impuesto. Solo que este acercamiento se produce en forma global y dentro de la ley de los grandes n煤meros[128].

Se trata en suma de la vieja pol茅mica que introdujo Plat贸n acerca de ver la ciencia como algo singular, sensible y contingente, o algo ideal, esencial y estable; como una sensaci贸n o como el razonamiento que ejercemos sobre ella[129].

En referencia a la Sociolog铆a, se帽ala Morin:

el cuestionario sobre una muestra no puede ser aqu铆 m谩s que un medio eventual de verificaci贸n a ciertos niveles superficiales. La encuesta en vivo, en caliente, plantea m煤ltiples problemas: pleno empleo de la observaci贸n, participaci贸n y, [鈥 el problema del observador respecto al fen贸meno observado[130].

He comprobado la relevancia de la metodolog铆a cualitativa en oportunidad de tratar un tema jur铆dico-educativo[131] y otro jur铆dico-judicial[132].

Taylor y Bogdan, eminentes metod贸logos de la cualidad, se帽alan:

鈥 cuando los investigadores [鈥 entraron en los hogares descubrieron que la diferenciaci贸n entre familias de uno o dos progenitores representa una simplificaci贸n grosera [鈥 En 鈥榝amilias de dos progenitores鈥 hallaron parejas en las que uno de los c贸nyuges no asum铆a ninguna responsabilidad respecto de los hijos […] En familias de 鈥榰n progenitor鈥 encontraron parejas convivientes en las que el no progenitor compart铆a en t茅rminos de igualdad las responsabilidades por los hijos; parejas divorciadas que hab铆an vuelto a unirse, [鈥 de modo permanente [鈥 o por una sola noche; parejas convivientes en las que el no progenitor ignoraba a los ni帽os, y una multitud de otras relaciones[133].

En efecto, no puede concebirse la investigaci贸n de manera no compleja. 鈥淟e d茅veloppement des qualit茅s, non seulement programmatrices, mais strat茅giques, inventives, cr茅atrices est ins茅parable d鈥檜n accroissement corr茅latif d鈥檕rdre et de d茅sordre[134]鈥.

21. En relaci贸n a la pol铆tica, un referente de la complejidad, Danilo Zolo, se帽ala:

Las campa帽as pol铆ticas, por ejemplo, est谩n condicionadas, en la actualidad, por los requerimientos del medio televisivo, pero este est谩 subordinado a la legislaci贸n que gobierna el uso de los medios, y ambos agentes, los pol铆ticos y las compa帽铆as de televisi贸n, tienen que someterse a las exigencias del mercado publicitario. Este proceso a su vez, est谩 condicionado no solo por la legislaci贸n econ贸mica general, sino tambi茅n por la competencia cada vez m谩s feroz entre la televisi贸n y las formas m谩s tradicionales de la publicidad. Herbert Simon y Raymond Boudon han demostrado c贸mo, en los campos de la econom铆a, los estudios empresariales y la sociolog铆a, un aumento en los fen贸menos de interdependencia se ve acompa帽ado por una creciente dificultad de predicci贸n e intervenci贸n social[135].

En la obra 鈥淒erecho y Pol铆tica鈥, se aplican las categor铆as del Trialismo a la Pol铆tica, evidenciando la complejidad de esta disciplina[136]. Un problema que demanda la acci贸n de varias disciplinas es la paz, as铆 como el urbanismo, que 鈥溾 pose des probl猫mes 脿 des sciences aussi diverses que les techniques de l鈥檌ng茅nieur, l鈥檃rchitecture, les sciences 茅conomiques, la biologie, la psychologie, etc.[137]鈥.

Tambi茅n se expresa en este 谩mbito la conflictividad entre la com煤n humanidad y los nacionalismos locales, que se traduce en la aspiraci贸n a la unitas multiplex[138]. Coincidi茅ndose con el hincapi茅 que Morin hace en la planetarizaci贸n y el predominio del mercado. 鈥淟a 鈥榩atria universal鈥 realmente existente es la 鈥榩lanetarizaci贸n鈥 del sistema econ贸mico mundial, cuyo soporte fundamental es la expansi贸n de la t茅cnica[139]鈥.

Cornelius Castoriadis, fil贸sofo y pol铆tico, sostiene con evidente muestra de complejidad, tal vez impura, que:

El juez no puede [鈥 ser nunca un [aut贸mata] [鈥, porque se encuentra siempre con los 鈥榲ac铆os del derecho鈥 [鈥, pero sobre todo porque siempre hay un problema de interpretaci贸n de la ley y, m谩s profundamente, un problema de equidad. Tanto la interpretaci贸n como la equidad son inconcebibles sin recurrir e invocar al 鈥榚sp铆ritu del legislador鈥, y lo mismo ocurre con sus 鈥榠ntenciones鈥 y los valores sustantivos hacia los que se supone que este 煤ltimo mira[140].

De estas l铆neas pueden inferirse las dimensiones trialistas, en tanto los vac铆os hacen a problemas de carencias, la equidad es estudiada en la dimensi贸n dikel贸gica, que cubrir谩 la carencia dikel贸gica, se menciona la interpretaci贸n de la ley, en su elemento clave del esp铆ritu del legislador, mucho m谩s all谩 de la intenci贸n y el fin, a lo cual cabe sumar la referencia directa al valor. Tambi茅n hace referencia a las dimensiones social y valorativa, criticando a la norma:

鈥 si el 鈥淓stado de derecho鈥 [鈥 es una cosa distinta del 鈥淓stado de la ley鈥 [鈥 no es sino porque aquel va m谩s all谩 de la simple conformidad con 鈥減rocedimientos鈥, planteando la cuesti贸n de la justicia e implicando incluso a las reglas jur铆dicas ya existentes. [鈥 el 鈥渞eino de la ley鈥 no puede eludir la pregunta 驴qu茅 ley, por qu茅 esta ley y no otra? Ni siquiera la respuesta 鈥渇ormalmente democr谩tica鈥 鈥攍a ley es ley porque representa la decisi贸n de mayor铆a (omitimos evidentemente el saber si realmente lo es)鈥 impide la pregunta: 驴y por qu茅 debe ser as铆? Si la justificaci贸n de la regla de la mayor铆a es estrechamente 鈥減rocedimental鈥 鈥攑or ejemplo, porque es necesario que toda discusi贸n tenga t茅rmino鈥, entonces cualquier regla podr铆a tener la misma justificaci贸n: sortear la decisi贸n, por ejemplo. La regla mayoritaria no puede ser justificada si no se admite el valor igual, en el campo de lo contingente y lo probable, de las doxai [opiniones] de individuos libres. [鈥 entonces es tarea permanente de la instituci贸n de la sociedad producir individuos de los que puede postularse razonablemente que sus opiniones tienen el mismo peso en el campo pol铆tico[141].

22. Si se observa el informe elaborado por diversas Universidades en coordinaci贸n con el Ministerio de Salud de la Naci贸n, sobre salud mental infantil, puede verse como este concepto es considerado no desde una 贸ptica reduccionista o simple, sino compleja. Se manifiesta entonces la necesidad de 鈥溾 crear una nueva hermen茅utica epidemiol贸gica basada en la epistemolog铆a de la complejidad reafirmando los procesos hist贸ricos de la salud mental[142]鈥.

Diversas opiniones han puesto de manifiesto c贸mo el contexto econ贸mico, pol铆tico, social en definitiva, influye en los comportamientos humanos, en la caracterizaci贸n de la normalidad. Michel Foucault lo ha puesto de manifiesto en sus obras 鈥淟os anormales鈥[143] e Historia de la locura en la 茅poca cl谩sica[144]. De hecho, en Argentina hubo un replanteo de la problem谩tica de la salud mental en la doctrina bio茅tica y biojur铆dica, y en la intenci贸n de sancionar nueva legislaci贸n sobre el tema[145], que culmin贸 en la ley 26657 promulgada en diciembre de 2010. El caso 鈥淩icardo Trufano[146]鈥 expresa la necesidad de la limitaci贸n de la reclusi贸n manicomial. Lo que en el fondo alude a no seguir creyendo que la locura es un 鈥渆stado鈥, sino m谩s bien un 鈥渆stadio鈥[147]. Por otra parte, la Bio茅tica naci贸 como un severo cuestionamiento a las pr谩cticas m茅dicas, a la autoridad del m茅dico y a partir de la necesidad de valorarlas. En este 煤ltimo sentido, la condena a las manipulaciones efectuadas en las investigaciones con seres humanos tuvo un peso decisivo[148].

En el caso de la Psicolog铆a, Morin toma a Freud como desarrollador de la complejidad psicol贸gica: 鈥溾 le sujet freudien est le produit et le si猫ge d鈥檜ne dialogique complexe bio-socio-individuelle entre: 1) le 脟a (la sph猫re bio-pulsionnelle); 2) le Sur-Moi ou Super-Ego (la sph猫re de l鈥檃utorit茅 paternelle et au-del脿 sociale); 3) la sph猫re proprement individuelle de l鈥橢go[149]鈥. Resalta al Psicoan谩lisis como la ciencia de lo complejo: 鈥溾 en Freud donde el Yo es un sistema abierto al mismo tiempo sobre el ello y el superyo, no pudiendo constituirse m谩s que a partir de uno y otro, manteniendo relaciones ambiguas pero fundamentales con uno y otro 鈥︹[150]. En otra oportunidad expresa Morin: 鈥溾 pose en fait les fondements d鈥檜ne th茅orie du sujet humain, 脿 la fois g茅n茅rative (s鈥檈ffectuant 脿 partir d鈥檜ne dialogique entre 脟a, Moi, Sur-Moi) et complexe (comportant en son sein le conflit et le d茅chirement)[151]鈥. Tomando en cuenta a cada persona,

鈥 cada uno de nosotros es una sociedad de varias personalidades [鈥 ese 鈥測o鈥 nace de la dial茅ctica entre el 鈥渆llo鈥 pulsional que viene de las profundidades biol贸gicas y el 鈥渟upery贸鈥 que, para Freud, es la autoridad paterna, pero que puede transformarse en un 鈥渟upery贸鈥 m谩s amplio, el de la patria, la sociedad. [鈥 [Pero] uno dice 鈥測o鈥 cuando se dedica a las operaciones intelectuales m谩s austeras y dice 鈥測o鈥 cuando se dedica a los juegos er贸ticos m谩s desenfrenados[152].

Jean Piaget da cuentas de una relaci贸n de intercambio entre disciplinas en este 谩mbito: 鈥溾 des relations entre la linguistique et la psychologie qui caract茅rise la jeune discipline connue sous le nom de psycholinguistique[153]鈥.

Cuando explico a mis alumnos el Trialismo les digo que es imposible fraccionar a la persona, en su rol en la familia (pudiendo ser padre, madre, hijo, hermano, etc.), en la sociedad (pudiendo ser ciudadano, habitante, funcionario, etc.), en el 谩mbito social (pudiendo ser compa帽ero, amigo, conocido, etc.), en el 谩mbito deportivo (pudiendo ser jugador de b谩squet, tenis, f煤tbol, etc.), en el 谩mbito afectivo (pudiendo ser esposo/a, amante, novia/o, amigovio/a, etc.), en el 谩mbito laboral (pudiendo ser jefe, colega, subordinada, etc.), etc. Son todos esos aspectos que forman uno. As铆, 鈥溾 il y a en chaque 锚tre, et singuli猫rement l鈥櫭猼re humain, plusieurs 锚tres 脿 la fois et plusieurs modalit茅s d鈥櫭猼re[154]鈥. Con respecto a los roles, el fil贸sofo franc茅s se帽ala: 鈥溾 nous endossons des r么les sociaux diff茅rents au foyer, en famille, en amour, au travail, avec nos sup茅rieurs, avec nos inf茅rieurs, avec nos amis[155]鈥. En otra oportunidad Morin brinda un ejemplo a partir del an谩lisis de la cuesti贸n jud铆a: 鈥溾 鈥榡ud铆o鈥 se convierte en uno de los adjetivos que definen diversas cualidades de un individuo: la pertenencia por filiaci贸n (jud铆o), la pertenencia a la naci贸n (franc茅s) y la pertenencia, nutrida por la cultura humanista, al g茅nero humano[156]鈥. A rengl贸n seguido se帽ala que no debemos ser prisioneros de un pensamiento binario, que separa entre jud铆os y cristianos, jud铆os o gentiles[157].

El Pensamiento Complejo nos rememora el lema 鈥渦no para todos y todos para uno鈥 de Los Tres Mosqueteros de Alejandro Dumas. La complejidad complejizar谩 a煤n m谩s ese dicho. 鈥淐hacun pour soi, tous contre tous, chacun pour tous, chacun pour tout, tout pour chacun, tout contre chacun sont autant de moments, de manifestations, de traits de la m锚me r茅alit茅[158]鈥.

La demanda de participaci贸n popular es s铆ntoma de complejidad. En el campo de la Medicina, en la Psicolog铆a, el paciente reclama una no direccionalidad y dependencia absolutas del terapeuta. Al contrario, pueden darse casos de influencias de la Econom铆a a la hora de retener un paciente-cliente; la influencia de la subjetividad, al darse una relaci贸n de agrado, todo lo cual impedir铆a la separaci贸n del paciente, ya 鈥渟ano鈥, del terapeuta[159].

23. Cabe preguntarse con respecto a la Psicolog铆a Social: 鈥溾 驴cu谩l es su objeto? [鈥 Como es f谩cil imaginar, no existe unanimidad en este punto[160]鈥. Cuando Moscovici precisa el objeto de la Psicolog铆a Social, alude claramente a dos diferentes 谩mbitos ontol贸gicos: la materia y la idea, que a su turno son el basamento de la diferenciaci贸n en dimensiones del Trialismo.

鈥 objeto central de la psicosociolog铆a, [son] todos los fen贸menos relacionados con la ideolog铆a y la comunicaci贸n [鈥 los primeros [鈥 consisten en sistemas de representaciones y de actitudes. A ellos se refieren todos los fen贸menos familiares de prejuicios sociales o raciales, de estereotipos, de creencias, etc. [鈥 son estas representaciones las que dan forma a esta realidad mitad f铆sica y mitad imaginaria que es la realidad social[161].

Tambi茅n la Psicolog铆a Social es muestra de concurrencia de diversas ciencias a la hora de analizar su objeto, como ocurre en el Trialismo, que recibe los aportes de la Sociolog铆a y la Filosof铆a de la Justicia, transform谩ndolos en jur铆sticas sociol贸gica y dikel贸gica respectivamente.

鈥 vemos en la psicolog铆a social el medio de satisfacer una carencia: por una parte, llenar al sujeto social de un mundo interior, y por la otra, resituar al sujeto individual en el mundo exterior, es decir, social. [鈥 su naturaleza ser铆a psicol贸gica para unos y sociol贸gica para otros. Ser铆a, al mismo tiempo, un h铆brido y una ciencia de residuos de cada una de las ciencias vecinas[162].

En efecto, la hibridaci贸n no es antojadiza, sino que es el primer paso para desarrollar la integraci贸n, como veremos que la desarrolla el Trialismo, resultado a su vez de la visi贸n compleja que late en cada ciencia, porque late en el ser.

Resulta absurdo decir que, mientras estamos solos, obedecemos a las leyes de la psicolog铆a, que nos conducimos movidos por emociones, valores o representaciones. Y que una vez en grupo cambiamos bruscamente para comportarnos siguiendo las leyes de la econom铆a y de la sociolog铆a, movidos por intereses y condicionados por el poder[163].

Tambi茅n en este campo se ha mostrado, por ejemplo, la complejidad del an谩lisis del fen贸meno de la obediencia y conformidad, al exponerse sus ventajas, desventajas, factores que las condicionan y juicios de valor. En contra de la obediencia, se dice que

鈥 la conformidad no siempre constituye una ventaja para el grupo. En ciertas ocasiones, las normas elaboradas por un grupo a fin de enfrentarse a todas las eventualidades internas o externas no cambian, aunque las circunstancias que han originado las normas hayan cambiado. En tales casos, la continuidad de la conformidad puede resultar inadecuada para el grupo al reducir su capacidad de alcanzar sus fines e incluso al amenazar su existencia. En circunstancias de este tipo, lo mejor para los intereses del grupo es desviarse con intenci贸n de satisfacer las verdaderas necesidades del grupo y no conformarse a normas obsoletas[164].

Este fundamento clave de la carencia hist贸rica, en correlaci贸n con la dikel贸gica, es algo que los abogados deber铆an tener en cuenta. Contrariamente,

A favor de la obediencia est谩 el hecho de que un subordinado tiene mayores probabilidades de dar una respuesta objetivamente correcta si obedece las 贸rdenes de una autoridad provista de experiencia y conocimientos, que si sigue sus propias inclinaciones. Por otra parte, un subordinado que obedece ser谩 recompensado, mientras que aquel que desobedece a menudo puede exponerse a graves castigos [鈥. En contra de la obediencia, sucede a veces que un subordinado reacciona de forma objetivamente m谩s adecuada desafiando a la autoridad que obedeci茅ndola. Adem谩s, ciertas autoridades respetan a los subordinados que tienen el valor de contestar una orden[165].

La complejidad unir铆a estos aspectos diversos en un todo, como lo hace efectivamente el Trialismo al contemplar ambos modos constitutivos del orden de los repartos, y ambas clases de repartos[166], m谩s las carencias hist贸rica y dikel贸gica. Finalmente los autores se帽alan:

鈥 la cuesti贸n de saber si la conformidad y la obediencia son buenas o malas resulta compleja. La respuesta depende del conocimiento de cierto n煤mero de factores espec铆ficos que var铆an de una situaci贸n a la otra, as铆 como de juicios de valor sobre la importancia relativa de fines contradictorios[167].

Se atiende a la diversidad, a la singularidad, y ser谩 clave en este sentido la consideraci贸n de la dial贸gica[168]. Tambi茅n Goldschmidt dir谩 que el poder es 鈥渂ueno鈥 si es justo.

24. En el caso de la Educaci贸n, una coincidencia entre Morin y Ciuro Caldani es la que se plantea a la hora de lograr un esp铆ritu abierto. El epistem贸logo exhibe dicha finalidad en La cabeza bien puesta鈥 con su c茅lebre m谩xima: 鈥渓a primera finalidad de la ense帽anza fue formulada por Montaigne: vale m谩s una cabeza bien puesta que una repleta鈥[169]. Y se dice que 鈥渟in perjuicio de la adquisici贸n y transmisi贸n de la informaci贸n necesaria para la plena formaci贸n, la educaci贸n filos贸fica ha de abrir cauces a la pregunta, para la m谩s plena realizaci贸n del objetivo 煤ltimo de 鈥榝ormar鈥 y no 鈥榣lenar鈥 cabezas鈥[170].

24.1. Si hablamos de la educaci贸n universitaria, ella es tambi茅n ejemplo de diversidad de fines, concurrentes a un 煤nico ente, ya que en la Universidad se desarrollan tareas diversas, pero interrelacionadas: docencia, investigaci贸n, extensi贸n, promoci贸n social. Dice Goldschmidt: 鈥淟a Universidad es departamentalizada. El Departamento es la unidad epic茅ntrica. All铆 se investiga, se ense帽a y se administra. Se trata de una unidad de investigaci贸n, docencia y administraci贸n[171]鈥. A lo cual se agrega la promoci贸n social[172].

24.2. Respecto de las teor铆as que explican el fen贸meno educativo[173], a contraposici贸n del conductismo, que sostiene de manera simple que muchos aspectos del psiquismo quedan en una caja negra, la complejidad tiende a analizar qu茅 hay en ella[174].

Le behaviorisme mit l鈥檃ccent sur le d茅terminisme ext茅rieure et non sur l鈥櫭﹍aboration int茅rieure: dans le couple stimulus/r茅ponse, la r茅ponse est plus vue comme le produit du stimulus que comme le fruit d鈥檜ne computation individuelle. [鈥 ce qui a amen茅 les 茅thologistes contemporains 脿 d茅noncer le behaviorisme comme doctrine de l鈥檕rganisme vide[175].

24.3. La Escuela de la Gestalt contribuy贸 tambi茅n a profundizar en el an谩lisis y m谩s all谩 de los aspectos observables de las conductas, materia prima epistemol贸gica del conductismo o asociacionismo[176]. En este sentido, existe lo que se llaman cualidades de las experiencias, que no se explican mediante las propiedades de las sensaciones. Un ejemplo se da en la melod铆a, que es independiente de los elementos sensitivos particulares que la componen. As铆, existe la forma, que no se da en ninguno de los elementos sensitivos[177]. La idea no consistir谩 en mantener el an谩lisis a nivel superficial de la conducta.

Los psic贸logos de la Gestalt introdujeron el concepto de 鈥渙rganizaci贸n鈥 entre el est铆mulo y la respuesta de los conductistas. Estos 煤ltimos consideraban al ambiente como una serie de est铆mulos independientes. Para los gestaltistas, los fen贸menos percibidos realmente son formas organizadas, no agrupaciones de elementos sensoriales[178].

Relacionando lo que existe m谩s all谩 de la experiencia con el todo y las partes en interacci贸n puede comprenderse el funcionamiento del Trialismo. El ejemplo de la f铆sica bien puede aplicarse al Derecho. 鈥淓l sistema solar total puede [鈥 considerarse una gestalt, ninguna de cuyas partes es independiente del todo o de otra parte cualquiera [鈥 el proceso se ordena y la forma se logra sin ning煤n mecanismo visible que as铆 lo haga[179]鈥.

Coincidentemente, Morin se帽ala que el problema central de la nueva F铆sica 鈥攜 de la ciencia en general鈥 es la organizaci贸n. 鈥淟鈥檌nteraction est effectivement une notion n茅cessaire, cruciale; elle est la plaque tournante o霉 se rencontrent l鈥檌d茅e de d茅sordre, l鈥檌d茅e d鈥檕rdre, l鈥檌d茅e de transformation, l鈥檌d茅e enfin d鈥檕rganisation[180]鈥. Si el eje de una teor铆a jur铆dica, como la trialista, es la integraci贸n, deber谩 contar con un esquema organizativo.

24.4. Desde otro aspecto de la educaci贸n, y concordantemente a como Morin entiende la complejidad, se se帽ala a la hora de hacer referencia a la calidad educativa, que 鈥溾 es [un concepto] complejo y entra帽a diversas dimensiones que lo articulan en una unidad verdaderamente integral[181]鈥. En efecto, desde la noci贸n tradicional de equidad, siempre que se apuntaba a una reforma en la educaci贸n, se reformaban los planes de estudio, el curr铆culo y las pr谩cticas pedag贸gicas, reduciendo la iniciativa a lo cognitivo, crey茅ndose ingenuamente que as铆 se obtendr铆an mejores resultados[182]. Es necesario incluir tambi茅n las otras dimensiones del ser humano, como el saber valorar, hacer, decidir y actuar, la inserci贸n del educando en la sociedad, en su vida familiar y local, y ciudadana, a la vez que es imprescindible el diagn贸stico acerca de los saberes que, como tradici贸n, trae cada educando a la escuela[183].

25. En el campo de la F铆sica puede se帽alarse una paradoja reveladora de complejidad: 鈥溾 el experimento de Aspect [鈥 [muestra] que las part铆culas pueden comunicarse a velocidades infinitas. Dicho de otra manera, en nuestro universo, sometido al tiempo y al espacio, hay algo que parece escapar al tiempo y al espacio[184]鈥. Ergo, no pueden sostenerse m谩s las leyes deterministas, universales, 煤nicas y siempre id茅nticas a s铆 mismas de anta帽o.

25.1. Morin ense帽a c贸mo se puede comprender el cambio de paradigma en la F铆sica a trav茅s de una nueva visi贸n de un elemento que siempre permaneci贸: la estrella.

鈥 la gen猫se de l鈥櫭﹖oile peut 锚tre envisag茅e en fonction de la catastrophe qui est la rupture du nuage, laquelle d茅clenche, en sens inverse du processus g茅n茅ral de dispersion, une r茅troaction positive (condensation s鈥檃uto-acc茅l茅rant), processus d茅clenchant une nouvelle catastrophe (allumage) laquelle d茅clenche une nouvelle r茅troaction positive dans le sens explosif; d猫s lors l鈥檃ntagonisme de ces deux r茅troactions inverses donne naissance 脿 la stabilit茅 flamboyante d鈥檜n soleil[185].

Aqu铆 pueden verse aspectos de desorden y orden, que son caracter铆sticos de un 煤nico objeto:

On pouvait certes pressentir d猫s Newton que les attractions d茅pendent des masses qui d茅pendent d鈥檈lles. Mais on ne pouvait pressentir que [鈥 ces 鈥榣ois鈥 coop猫rent autant au d茅sordre qu鈥櫭 l鈥檕rdre. [鈥 Les Lois de la Nature ne constituent qu鈥檜ne face d鈥檜n ph茅nom猫ne multiface qui comporte aussi sa face de d茅sordre et sa face d鈥檕rganisation[186].

Vemos entonces la diversidad inherente al fen贸meno f铆sico. Perspectiva que coincide con nuestra mirada del fen贸meno jur铆dico: un 煤nico objeto con caras diferentes que confluyen en relaci贸n. Por ello, afincar la comprensi贸n del Derecho 煤nicamente en la ley es un reduccionismo, ya que no es suficiente para dar cuenta de todo el fen贸meno jur铆dico. 鈥淟es lois qui r茅gissaient le monde n鈥櫭﹖aient qu鈥檜n aspect provincial d鈥檜ne r茅alit茅 interactionnelle complexe[187]鈥.

25.2. Otro ejemplo de complejidad en la F铆sica es se帽alado por Morin al tratar la energ铆a.

C鈥檈st une notion en fait complexe. L鈥櫭﹏ergie est 脿 la fois indestructible (premier principe), d茅gradable (deuxi猫me principe); polymorphe (cin茅tique, thermique, chimique, 茅lectrique, etc.), transformable (en masse, c鈥檈st-脿-dire mati猫re). Son principe d鈥檌dentit茅 est [鈥 complexe puisqu鈥檈lle maintient son identit茅 脿 travers ses m茅tamorphoses, son intangibilit茅 脿 travers la d茅gradation[188].

Si la complejidad se da tambi茅n en el 谩mbito de las ciencias f铆sicas, 隆c贸mo no podr谩 darse entonces en las ciencias sociales!

Si un atome de carbone se constitue dans la forge d鈥檜ne 茅toile par la rencontre au m锚me moment de trois noyaux d鈥檋茅lium, il est 茅vident que le hasard de cette rencontre joue un r么le important, mais aussi que la loi fait que les trois noyaux vont cr茅er un atome. [鈥 on est oblig茅 d鈥檃ssocier des notions qui a priori se repoussent (ici al茅a et d茅terminisme). Cela vaut aussi pour l鈥檌ns茅parabilit茅聽: tout ce qui est s茅par茅 est d鈥檜ne certaine fa莽on ins茅parable[189].

Esta 煤ltima frase de Morin es clave para la comprensi贸n compleja de la integraci贸n del fen贸meno jur铆dico. La consideraci贸n de los contrarios es inevitable en una sociedad plural, y la 煤nica forma de captar y comprenderlos es reconociendo su existencia. Es un acto de respeto intelectual y de organizaci贸n epistemol贸gica. 鈥淓l principio de la complejidad [鈥 se fundar谩 sobre la predominancia de la conjunci贸n compleja[190]鈥; por oposici贸n a la disyunci贸n y la reducci贸n. Solo si incluimos lo extra帽o, lo diverso, lo que escapa a la regularidad de las normas, podremos comprenderlo y criticarlo. Dice Morin con respecto a la organizaci贸n/desorganizaci贸n: 鈥渓a formule de Boltzmann permettait d茅sormais de mesurer et pr茅voir l鈥櫭﹙olution du d茅sordre, donc dans un sens de la contr么ler[191]鈥. Por ello, tratar cient铆ficamente la justicia, el desorden, la crisis, la anarqu铆a, etc., controlan en alguna medida lo incontrolable.

25.3. En la F铆sica Cu谩ntica se dar谩 lo que ocurre al interior del Trialismo: elementos diversos que se complementan. Erwin Schr枚dinger sostuvo que 鈥溾 la materia y las part铆culas microsc贸picas [鈥 son de naturaleza dual y se comportan a la vez como onda y como cuerpo[192]鈥. El propio Goldschmidt nos dir谩 como un 煤nico objeto puede tener distintos aspectos, es decir, caracter铆sticas distintas, que sin embargo son constitutivas de 茅l. En el Trialismo se hablar谩 de sus dimensiones, sus aspectos. El jurista germano-espa帽ol, en una coincidencia sorprendente pero l贸gica con el pensador franc茅s, sostiene su mismo ejemplo:

Las cuentas de energ铆a [鈥 son indivisibles por lo cual no tienen partes, pero s铆 poseen un aspecto corpuscular y otro ondulatorio. En una hoja de papel sus caras, el anverso y el reverso, son sus aspectos, pero no son sus partes. Las tres dimensiones del mundo jur铆dico no son sus partes, las cuales es necesario sumar para lograr su totalidad: son sus aspectos residiendo en cada uno de ellos el todo[193].

As铆 como cuando se utilizan las herramientas de la F铆sica Cu谩ntica se analiza la materia a niveles muy intensamente profundos, se descubre incertidumbre, multidimensionalidad, focos de vac铆o, informaci贸n y constante cambio, a nivel jur铆dico, cuando se penetra en la realidad social, ocurre lo mismo, evidenci谩ndose el reparto, la adjudicaci贸n, el desorden. Esto, en el Derecho, permite el control, ya que no nos quedamos en la norma jur铆dica; y tambi茅n nos permite comprender que ella es un acto humano de poder, que incluye influencias econ贸micas, religiosas, entre otras. Lo cual repercute en el posterior acto de interpretaci贸n, y a fin de impedir el recurso a la 鈥渧oluntad de la ley鈥. La ley es hecha por hombres, no es solo una entidad abstracta, por lo que mal puede consider谩rsela como un marco abierto a distintas posibilidades de interpretaci贸n, como lo sostiene Kelsen[194].

Desde la misma F铆sica ya se cuenta que 鈥溾 l鈥檜nivers est fond茅, non sur une unit茅 ins茅cable, mais sur un syst猫me complexe![195]鈥 Estas ideas nuevas llevan a criticar las actuales teor铆as jur铆dicas que tratan de emular a la f铆sica cl谩sica con su certidumbre y exactitud, y pretenden en el Derecho aplicar sus postulados, centr谩ndose en la norma jur铆dica y su pretendida certeza, cuando la microf铆sica y la astrof铆sica han demostrado una nueva cientificidad. As铆, 鈥溾 vous avez en fait un pseudo-scientisme qui se croit avant-garde alors qu鈥檌l est devenu arri猫re-garde[196]鈥. Una expresi贸n insuficiente en Epistemolog铆a es la de Bunge que sostiene una sistem谩tica degradaci贸n de los postulados de las ciencias sociales y de la Filosof铆a. As铆, 鈥溾 la filosof铆a debiera ser compatible con la ciencia y, de esta manera, quedar sujeta indirectamente al imperio del m茅todo experimental[197]鈥. Lo que implicar铆a su desaparici贸n si se la entiende como ausencia de supuestos y vocaci贸n incesante por el conocimiento[198]. Luego se帽ala:

es cierto que todav铆a hay mucha especulaci贸n incontrolada por la investigaci贸n emp铆rica, as铆 como mucha recolecci贸n ciega de datos, pero existe una conciencia cada vez m谩s clara de que ni una ni otra son actividades propiamente cient铆ficas, sino a lo sumo protocient铆ficas[199].

Su falta de respeto por la metodolog铆a cualitativa 鈥攓ue por cierto describe apuradamente mal鈥 es flagrante. Esa recolecci贸n ciega se llama 鈥渆xploraci贸n[200]鈥 y la especulaci贸n denunciada es fruto del contacto con lo diverso, que cuestiona su regla metodol贸gica que manda que 鈥溾 una idea puede ser contrastable y sin embargo incompatible con el grueso del conocimiento cient铆fico. En tal caso, no la aceptaremos como cient铆fica[201]鈥. Al contrario, otros creen que

鈥 ese conocimiento en el que se basa [el m茅todo hipot茅tico-deductivo] no es homog茅neo ni proviene de una 煤nica fuente. Por el contrario, encuentra sus ra铆ces en una multiplicidad muy grande de fuentes de muy diverso orden. Por lo tanto, la relaci贸n entre viejo y nuevo conocimiento debe ser repensada como la relaci贸n entre una plural diversidad de conocimientos preexistentes[202].

25.4. Destacados f铆sicos hablan sobre la necesidad de no alabar un monismo metodol贸gico[203], esto es, que las ciencias sociales imiten, a fin de lograr cientificidad, los postulados y m茅todos de las ciencias naturales. As铆, 鈥溾 physics is not universal key, that nothing can take the place of the process of creation of relevant questions in each field[204]鈥.

La integraci贸n, de la que el Trialismo hace su baluarte cient铆fico, es reconocida como un aporte en la F铆sica, que ha 鈥渋mportado鈥 categor铆as sociales, para realizar luego una 鈥渆xportaci贸n鈥, desarrollando un continuo en la ciencia otrora impensado. En efecto, 鈥溾 les termes de communication, information, code, programme, message, finalit茅, ont 茅migr茅 de l鈥檈xp茅rience anthopo-sociale dans la cybern茅tique des machines artificielles puis, de l脿, sur l鈥檕rganisation biologique, et reviennent envahir sous leur nouvelle forme cybern茅tis茅e l鈥檕rganisation anthropo-sociale![205]

25.5. Lo sorprendente de la complejidad en la F铆sica es que ha sido la madre del determinismo y la certeza quien nos ha hecho despertar de esa ilusi贸n mecanicista. Ella reintroduce al observador[206], cuando todav铆a en algunas teor铆as jur铆dicas se reniega de la individualidad, de la particularidad, del caso concreto, de la diversidad, en suma, de la complejidad[207]. En efecto, con la irrupci贸n de la termodin谩mica en el siglo XIX, el desorden y la irreversibilidad del tiempo ser谩n los 铆conos del cambio[208].

25.6. Tambi茅n hacen referencia a la complejidad en la F铆sica los pensamientos de: Ilya Prigogine[209]; Heinz von Foerster[210], Henri Atlan[211], Barren Weaver[212], entre otros.

25.7. Morin resalta la necesidad de cuidarnos de la teor铆a de los fractales y de las cat谩strofes, que son incorrectamente ubicadas en el marco de la complejidad, ya que 鈥溾 no tienen nada que ver con lo que se entiende por caos y azar en t茅rminos filos贸ficos. En realidad intentan estudiar fen贸menos muy dif铆ciles de formularse matem谩ticamente dentro de un marco determinista[213]鈥. De all铆 que 鈥渦na interesante exploraci贸n de la comprensi贸n matem谩tica de lo complejo desde nuevos presupuestos epistemol贸gicos, la hace la escuela del soci贸logo espa帽ol Jes煤s Ib谩帽ez[214]鈥. Un ejemplo de p茅rdida de certidumbres en las matem谩ticas es el caso de la aparici贸n de las llamadas geometr铆as no eucl铆deas[215]. Tiene igual coherencia la geometr铆a eucl铆dea que la no eucl铆dea, en tanto se pueden verificar los cuatro primeros axiomas de Eucl铆des y no el quinto (por un punto exterior a una recta puede trazarse una 煤nica paralela a esa recta)[216]. El quinto axioma es violado por la geometr铆a hiperb贸lica y por la el铆ptica. El fil贸sofo franc茅s dir谩 que en ese campo se tradujo el hecho de la complejidad en palabra. Ashby dec铆a que la complejidad era una forma de medir el grado de diversidad de un sistema[217]. Este concepto es clave para mi hip贸tesis, en tanto no son complejos los llamados sistemas normativos[218].

26. La ciencia que plantea que ya no hay lugar para los reduccionismos, sino para las articulaciones es la Astrof铆sica: 鈥溾 ciencia nacida de una uni贸n m谩s o menos fuerte entre la f铆sica, la microf铆sica y la astronom铆a de observaci贸n[219]鈥. Es necesario en este sentido, continuar la labor de los fil贸sofos presocr谩ticos, que buscaban la causa y motor del universo en los elementos fundamentales del aire, el fuego, el agua, etc., aunque aportando la interrelaci贸n. Si bien suele pensarse que nada hay m谩s sometido a las leyes que los movimientos de los planetas, no solo Plut贸n cambi贸 su estatuto producto de una convenci贸n, sino que la propia rotaci贸n de la Tierra, no fue lo mismo hace 300 millones de a帽os, ni ser谩 lo mismo dentro de otros 300, por la interacci贸n entre los planetas y otros cuerpos celestes[220].

En el a帽o 2006, los cientistas de la f铆sica se encontraron con el dilema de incluir o no a Plut贸n como planeta de nuestro sistema solar[221]. Una votaci贸n hecha por hombres decidi贸 sacarlo de la lista en la que hab铆a estado por muchos a帽os. Esto muestra que tambi茅n hay 鈥渃onvenci贸n鈥 en el 谩mbito de las ciencias naturales.

Este hecho descalifica a aquellos que niegan la cientificidad del Derecho argumentando que sus postulados son convencionales y no demostrables.

Esta forma de razonamiento es ciertamente v谩lida en un texto jur铆dico, ya que, como el derecho es un conjunto de convenciones, m谩s o menos arbitrarias, y mutables seg煤n las 茅pocas y las culturas [鈥, parece atendible el hecho de confrontar las ideas que personas respetadas tengan sobre las normas que una comunidad debe establecer para su desenvolvimiento. Sin embargo, a nadie se le ocurrir铆a pretender corroborar la mec谩nica cu谩ntica o la existencia del ADN mediante cita de autores[222].

Ya vimos como Nicolescu, f铆sico te贸rico, de acuerdo con los postulados de Heisenberg, reconoce distintos niveles de realidad, antes incompatibles en la f铆sica y en otras disciplinas.

La tesis cl谩sica citada cae por ella misma al confront谩rsela con el debate ocurrido en ocasi贸n de Plut贸n, en donde tambi茅n hubo convenci贸n, casi un谩nime. Tampoco es feliz la cita de la mec谩nica cu谩ntica para fundamentar la 鈥渄ureza鈥 de la f铆sica, ya que su aparici贸n origin贸 una revoluci贸n.

De admitirse la objetividad, Plut贸n habr铆a sido y ser铆a por siempre un planeta cuyas caracter铆sticas de tal habr铆an estado eternamente hasta que el hombre las 鈥渄escubriera鈥. En otros t茅rminos, se ha transparentado el papel de la voluntad humana en la determinaci贸n de la experiencia. 鈥淭oda afirmaci贸n, [鈥 se apoya necesariamente en alguna convenci贸n鈥[223]. Porque esa masa en el universo lleva un largo tiempo existiendo, aunque se la nombre de diversas maneras. La objetividad, al menos, no es completa. Una lapicera, tal vez 煤til para nosotros en Am茅rica, no sea m谩s que un palillo en tribus analfabetas africanas[224].

鈥 nada influy贸 para que los objetos fuesen llamados de un modo predeterminado por encima del arbitrio dominante del primer hablante que estableci贸 en su lengua y en su o铆do la relaci贸n entre la palabra y la cosa que mejor cuajaba a su fantas铆a[225].

Los delegados de la Uni贸n Astron贸mica Internacional que tuvo sede en Praga, Rep煤blica Checa, se enfrentaron al dilema que introdujo el descubrimiento de nuevas estrellas similares a Plut贸n pero diferentes del resto de los planetas. La clave estar铆a en el criterio a utilizar para definir a un planeta, ya que la mayor铆a de ellos tiene una 贸rbita circular y se encuentran en el mismo plano. Lo que no ocurre con Plut贸n, cuya 贸rbita es el铆ptica[226] y se encuentra fuera del plano del sistema solar. La discordia fue introducida por un planeta descubierto recientemente que se llamar铆a Xena y que es m谩s grande que Plut贸n. Adem谩s, hay muchos objetos alejados, m谩s peque帽os que el resto de los planetas y que tienen un tama帽o comparable al de Plut贸n, cuya dimensi贸n es m谩s peque帽a que la de la Luna; de manera que si se mantuviera la calificaci贸n de este como planeta, tambi茅n deber铆a adjudic谩rsela a los otros[227]. 鈥淗asta ahora, un planeta era todo objeto celeste grande y redondo que orbitara el Sol鈥[228]. A partir de ahora, el nuevo criterio, permitir谩 鈥渜ue [se] incluya la masa del objeto, la 贸rbita y la distancia del Sol. Ser谩 ese criterio el que los expertos aplicar谩n a Plut贸n y Xena鈥[229]. Tambi茅n la gravedad es un factor determinante[230]. De manera que el tama帽o y la 贸rbita de Plut贸n lo asemejan m谩s a las esferas heladas que a los planetas[231]. Ahora se considera planeta al que est谩 en 贸rbita alrededor del Sol, al que tiene una masa suficiente para ser esf茅rico y al que tiene limpio (barrido) el entorno de su 贸rbita; con este 煤ltimo requisito no cumple Plut贸n[232], el que tiene en sus cercan铆as objetos de tama帽o comparable: su luna Caronte y dos sat茅lites m谩s chicos: Hydra y Nix[233].

A lo cual hay que agregar otra diferencia:

Mercurio, Venus, Tierra y Marte [鈥 son peque帽os, densos y tienen una atm贸sfera relativamente escasa. Luego est谩n los cuatro planetas exteriores: J煤piter, Saturno, Urano y Neptuno; planetas gigantes, de baja densidad y enormes atm贸sferas. Lo cual deja fuera a Plut贸n, que figura entre los 鈥済igantes gaseosos鈥, pero que es un mundo peque帽o y denso como los planetas interiores. Indudablemente est谩 fuera de lugar[234].

Los casi treinta mil astr贸nomos y cient铆ficos decidieron casi por unanimidad quitar a Plut贸n la categor铆a de 鈥減laneta鈥. La unanimidad no deja de imprimir a lo establecido un car谩cter decisionista y en cierta medida arbitrario, ya que al resultado se lleg贸 luego de controversias, discusiones y dem谩s actos voluntarios. Cabe agregar tambi茅n que as铆 como se debate en el campo de la Astronom铆a, lo propio deber铆a hacerse en el campo del Derecho.

Adem谩s, cabe concluir con Draper en la siguiente pregunta: 鈥溌縴 por qu茅 se averiguar谩 la verdad por el voto de una mayor铆a mejor que por el de una minor铆a?鈥[235] Hubo dos a帽os y diez d铆as de debates y discusiones en las sesiones de la Uni贸n Astron贸mica Internacional. Cabe reconocer el aporte de Paul Feyerabend en este sentido:

No scientist will admit that voting plays a role in his subject. Facts, logic, and methodology alone decide鈥攖his is what the fairy-tale tells us. But how do facts decide? What is their function in the advancement of knowledge? We cannot derive our theories from them. We cannot give a negative criterion by saying, for example, that good theories are theories which can be refuted, but which are not yet contradicted by any fact[236].

De todas formas, se reconoci贸 que se cometi贸 un error en 1930 al asignar a Plut贸n el car谩cter de 鈥減laneta鈥[237]. Otro error fue el que cometieron en oportunidad de descubrir a 鈥淐eres鈥, un asteroide que flota entre Marte y J煤piter, el que durante m谩s de medio siglo fue considerado planeta[238]. Mucho tiempo antes, tambi茅n se consideraba planeta a cualquier cosa que se moviera en el cielo, criterio luego modificado con la revoluci贸n helioc茅ntrica[239]. Cabe preguntarse cu谩l ser谩 la pr贸xima revoluci贸n. Esto nos lleva a reflexionar en el sentido de la 鈥渉istoricidad鈥 de las ciencias, es decir, relativas en su exactitud a los instrumentos y condiciones sociales determinadas. La principal conclusi贸n es que nada es absoluto, certero, y ello es as铆 en todos los campos, incluido el de la F铆sica.

27. La cosmolog铆a es una ciencia que integra aportes de otras, en tanto re煤ne datos provenientes de la astronom铆a de observaci贸n, de radiotelescopios y otros provenientes de la microf铆sica, en tanto los aceleradores de part铆culas permiten recrear las condiciones originarias del universo. Y tampoco hay que olvidar que reflexiona[240].

28. Las ciencias de la Tierra, como la geolog铆a, la meteorolog铆a, la vulcanolog铆a y la sismolog铆a, se unieron a partir de la tect贸nica de placas, en donde se comprendi贸 que la Tierra es un sistema vivo, con autorregulaciones, modificaciones, historia[241], enlazando disciplinas a trav茅s de un objetivo com煤n: la vida de la Tierra.

29. Es muy interesante lo que se帽ala Morin respecto de la Biolog铆a, mostr谩ndose una coincidencia con el Trialismo. 鈥淪elon toute vraisemblance, on verra dans les ann茅es 脿 venir se d茅velopper en parall猫le une autre approche, plus int茅grative et 鈥榦rganismique鈥 dans l鈥櫭﹖ude des grands probl猫mes de la biologie. F. Gros, F. Jacob, P. Royer[242]鈥. Por otra parte, Morin incluye en el estudio del individuo, sujeto, del ser viviente, de la organizaci贸n biol贸gica, aportes de distintas disciplinas: 鈥渓a simplification cherche le concept-ma卯tre, qu鈥檈lle trouve soit dans le g猫ne, terminus de la simplification g茅n茅tique, soit dans la mol茅cule, terminus de la simplification chimique, soit dans le comportement, terminus de la simplification behaviorale[243]鈥. Lo cual muestra c贸mo es posible que en el interior de una ciencia haya aspectos de diferentes ciencias; con las limitaciones que se帽alo en este trabajo. La complejidad se capta en su ausencia, que tiene lugar cuando los propios bi贸logos se帽alan que no les interesa la vida, sino las mol茅culas[244]. Hay all铆 un desentendimiento por un elemento clave de la complejidad que es la emergencia, que no se reduce al an谩lisis de una parte, en este caso, la mol茅cula.

En la Biolog铆a Molecular se dio algo similar a lo que ocurri贸 con el nacimiento del Trialismo. Morin ense帽a que en la historia de la ciencia se han dado casos de

鈥 rupturas de las fronteras disciplinarias, de las usurpaciones de un problema de una disciplina por otra, de la circulaci贸n de los conceptos, de la formaci贸n de disciplinas h铆bridas que terminan por ser aut贸nomas, finalmente, es tambi茅n la historia de la formaci贸n de complejos en los que diferentes disciplinas se agrupar谩n o se aglutinar谩n. [鈥 si la historia oficial de la ciencia es la de las disciplinas, otra historia [鈥 es la de las inter-pluri-disciplinas[245].

Esta ciencia naci贸 con el aporte de f铆sicos como Schr枚dinger, que proyectaron sobre el organismo biol贸gico aspectos de la termodin谩mica y de la organizaci贸n f铆sica. Luego de lo cual, otros investigadores descubrieron la organizaci贸n del patrimonio gen茅tico a partir de las propiedades qu铆micas del ADN. Monod, Jacob y Lwoff obtuvieron el premio N贸bel, y la Biolog铆a Molecular, que no ten铆a estatuto cient铆fico de disciplina, lo logr贸 a tal punto que se encerr贸 luego en ella misma[246]. En el caso del Derecho, el Trialismo plantea la captaci贸n de aportes de la Sociolog铆a y la Filosof铆a de la Justicia, unidas a la normolog铆a, 煤nico componente desarrollado por los juristas hasta el siglo XX. Se trata entonces al Derecho como un complejo al que concurren distintos aportes, unidos al hilo de la justicia.

Aunque no todo fue complejidad en la Biolog铆a Molecular, ya que esta, siguiendo la ola de la simplicidad de la f铆sica cl谩sica del siglo XIX, 鈥溾 con莽ut en isolation son objet propre, d鈥檃bord l鈥檕rganisme, puis la cellule quand elle eut trouv茅 son unit茅 茅l茅mentaire: la mol茅cule[247]鈥. Por su parte, 鈥渓a g茅n茅tique isola son objet, le g茅nome: elle en reconnut les unit茅s 茅l茅mentaires, d鈥檃bord les genes, puis les quatre 茅l茅ments-bases chimiques dont la combinaison fournit les 鈥榩rogrammes鈥 de reproduction pouvant varier 脿 l鈥檌nfini[248]鈥.

Maturana y Varela hacen referencia a la autopoiesis[249], concepto clave en Biolog铆a y complejidad. Compartir谩n los epistem贸logos chilenos con Morin el estudio del papel del observador en la nueva ciencia. As铆 鈥溾 toda experiencia cognoscitiva involucra al que conoce de una manera personal, enraizada en su estructura biol贸gica, donde toda experiencia de certidumbre es un fen贸meno individual ciego al acto cognoscitivo del otro[250]鈥. Esto traer谩 consecuencias importantes en la elaboraci贸n de las normas por los legisladores y su parcialidad, al igual que la de los encargados del funcionamiento de las normas, y en este sentido cobrar谩n protagonismo sin eclipsarse en la 鈥渧oluntad de la ley鈥, asumiendo consiguientemente la responsabilidad del caso. Gran relaci贸n tiene la jerarquizaci贸n del observador con la consiguiente autocr铆tica que 茅l debe hacer de s铆 mismo, coincidiendo Maturana y Varela con Morin. 鈥淟a reflexi贸n es un proceso de conocer como conocemos, un acto de volvernos sobre nosotros mismos, la 煤nica oportunidad que tenemos de descubrir nuestras cegueras[251]鈥. Parece que la diferencia del fil贸sofo franc茅s con los epistem贸logos chilenos radica en el papel tal vez demasiado protag贸nico que estos le asignan al observador, bordeando el idealismo al que es tan proclive el constructivismo.

鈥 al fen贸meno del conocer no se lo puede tomar como si hubiera 鈥渉echos鈥 u objetos all谩 afuera, que uno capta y se los mete en la cabeza. [鈥 Toda reflexi贸n [鈥 se da necesariamente en el lenguaje, que es nuestra peculiar forma de ser humanos [鈥. Por esto, el lenguaje es tambi茅n nuestro punto de partida[252].

Otra diferencia se da cuando los epistem贸logos chilenos proponen como condiciones de las proposiciones cient铆ficas a las hip贸tesis explicativas aceptables por la comunidad de observadores y a la deducci贸n a partir de ellas de fen贸menos no considerados expl铆citamente[253]. Morin considera a la hip贸tesis insuficiente por s铆 sola para dar cuenta de una investigaci贸n.

30. El fil贸sofo franc茅s tambi茅n se帽ala la diversidad disciplinaria al interior de la Etolog铆a, lo cual revela las distintas dimensiones que concurren al estudio de la conducta del hombre y los animales: 鈥溾 sirve como puente entre diferentes disciplinas: biolog铆a, ecolog铆a, psicolog铆a, fisiolog铆a, zoolog铆a y veterinaria, seg煤n nos estemos refiriendo a personas o animales[254]鈥.

Un ejemplo de la importancia de la integraci贸n se dio a prop贸sito de la necesidad de no investigar a los animales en un ambiente artificial como el laboratorio, sino de estudiarlos a partir del medio en el que viven. En el caso del chimpanc茅, se pudo observar que se trataba de seres complejos, que eran inventivos, capaces de fabricar herramientas, cazar, que no practicaban el incesto, en tanto se cre铆a que solo los hombres lo respetaban. En efecto, 鈥溾 la observaci贸n de los seres en su entorno natural ha permitido descubrir su naturaleza propia, en tanto que el m茅todo del aislamiento destru铆a la inteligibilidad de su vida[255]鈥. De ah铆 que no quiera el Trialismo aislar la norma de la vida y el valor.

31. Lo propio ocurre con la prehistoria, que

鈥 convoca cada vez m谩s a t茅cnicas muy diversas, particularmente para datar huesos, herramientas, an谩lisis del clima, de la fauna, de la flora, etc. [鈥 Y cuando Ives Coppens, por ejemplo, presenta el balance de su trabajo, resulta una obra que trata de m煤ltiples dimensiones de la aventura humana. La prehistoria es hoy en d铆a una ciencia policompetente y polidisciplinaria[256].

La complejidad ha sido revelada en el estudio de la hominizaci贸n, es decir, el paso evolutivo del primate al hombre, que incluye el estudio del proceso anat贸mico, ecol贸gico, gen茅tico, etol贸gico, psicol贸gico, sociol贸gico, mitol贸gico[257]. Es interesante resaltar que Morin se refiere, cuando habla del origen del hombre, al 谩mbito de lo que los positivistas calificar铆an de 鈥渋ndecible鈥 o 鈥減seudociencia鈥. Al hablar de la hominizaci贸n menciona que la disciplina se apoya en la ausencia de pruebas y que esta no significa prueba de la ausencia[258]. En el campo del Derecho entonces, la ausencia de pruebas emp铆ricas respecto de los valores, no es prueba de su ausencia. En todo caso, su estudio requiere otra metodolog铆a, otra perspectiva, la ubicaci贸n del hombre en otro paradigma[259].

32. Con la Historia tambi茅n tenemos complejidad, en donde no solo cabe la recopilaci贸n de hechos sino su an谩lisis profundo:

鈥 la thermodynamique est ins茅parable de la r茅volution industrielle, que la cybern茅tique, n茅e dans les salves antia茅riennes de la Seconde Guerre mondiale, correspond 脿 une nouvelle g茅n茅ration de machines artificielles, [鈥 l鈥檌nformation na卯t des t茅l茅comunications de la Bell Company, [鈥 ces d茅terminations historiques et sociales ne sont pas neutres[260].

El fil贸sofo franc茅s tambi茅n hace alusi贸n a la complejidad de la Historia en las distintas dimensiones que abarca su estudio:

鈥 la historia es los acontecimientos, las crisis, las bifurcaciones, y tambi茅n las mentalidades; es tambi茅n los procesos econ贸micos, las costumbres, es decir, la vida cotidiana, las relaciones hacia la muerte, el amor y todas estas cosas. La Historia se enriqueci贸 en este sentido en el curso de los 煤ltimos cincuenta a帽os, pero adem谩s la ense帽anza de esta disciplina no es solamente ense帽anza de la historia nacional, que es absolutamente indispensable, sino tambi茅n la ense帽anza de la historia de Europa, que debe ser percibida en su unidad y sus divisiones, desde los tiempos modernos, y es tambi茅n la ense帽anza de la historia del mundo, porque tenemos una historia planetaria desde el siglo XVI[261].

En otra oportunidad, present贸 a la 鈥淓scuela de los Anales鈥, que hab铆a destronado al determinismo geogr谩fico que subordinaba la instituci贸n de la sociedad humana al terreno geof铆sico, suplant谩ndolo por la reinterpretaci贸n de los fen贸menos hist贸ricos, a partir de la relaci贸n compleja que existe entre sociedad y medio ambiente. Y se abri贸 la Historia a la Econom铆a, la Sociolog铆a, incluy茅ndose tambi茅n la perspectiva antropol贸gica, lleg谩ndose a hablar de una 鈥渃iencia hist贸rica multifocalizada[262]鈥, de varias dimensiones. Hay entonces aqu铆 una perspectiva global[263].

32. Por su parte, la Sociolog铆a, 鈥溾 avait depuis sa fondation consid茅r茅 la soci茅t茅 comme syst猫me, au sens fort d鈥檜n tout organisateur irr茅ductible 脿 ses constituants, les individus[264]鈥. Englobar al todo y las partes en un sistema ser谩 propio tambi茅n del Trialismo. No obstante, dicho sistema no pierde su especificidad. Cuando habla de la Antropolog铆a, Morin trata de vincularla con la Biolog铆a, pero dicha apertura 鈥溾 doit sauvegarder l鈥檕riginalit茅, l鈥檌rr茅ductibilit茅, la sp茅cificit茅 anthropo-sociale tout en la fondant, l鈥檈nracinant, l鈥檃limentant en vie[265]鈥. Esto es lo que propugnaremos con respecto al Trialismo, que no obstante constituirse del aporte de distintas disciplinas, mantiene su especificidad con la ayuda de la justicia como norte. Dicha especificidad es la que tambi茅n permite sortear la cr铆tica central que se le realiza de ser una policiencia sin objeto definido. Abrir el Derecho, siguiendo el lenguaje normativista que lo reduce a la ley, es abrirlo a la vida, porque el fundamento, tal como Morin lo encontr贸 para la Sociolog铆a,

鈥 ne peut 锚tre trouv茅 que dans les infraestructures physiques et biologiques de ces sciences. [鈥 alimenter l鈥檃nthropo-sociologie en r茅alit茅, en vie, en fondement, en complexit茅. C鈥檈st l鈥檕uvrir selon un mode de pens茅e complexe [鈥 La culture elle-m锚me est le fruit d鈥檜ne 茅volution biologique[266].

Tal como lo se帽alar铆a el fil贸sofo franc茅s, si bien el Derecho se valdr谩 de la Sociolog铆a y la Filosof铆a de la Justicia, tendr谩 su especificidad, sus emergentes propios, como lo demostrar茅 en su versi贸n trialista. As铆, 鈥溾 la culture est une 茅mergence proprement m茅ta-biologique, irr茅ductible en tant que telle, produisant des qualit茅s et r茅alit茅s originales, et qui r茅troagit en tant que telle sur tout ce qui est biologique en l鈥檋omme[267]鈥. Goldschmidt tambi茅n se帽ala que no todo es idea:

鈥 la cultura es [鈥 el producto de una colaboraci贸n entre una materia dada y una intervenci贸n humana. Incluso lo que denominamos 鈥渃reaci贸n鈥 humana, nunca es verdaderamente creaci贸n o sea producci贸n ex nihilo sino solo fabricaci贸n o sea producci贸n con una materia dada[268].

Es lo que trata de demostrar Morin cuando describe el conocimiento del conocimiento a partir de la vida de la vida:

La biologie de la connaissance nous introduit aux d茅terminations biologiques (le computo), animales (notre appareil neuro-c茅r茅bral 鈥榯riunique鈥), primatiques, hominiennes qui permettent et limitent la connaissance c茅r茅brale, y compris celles propres au cerveau-sprit d鈥homo sapiens. Nous ne pouvons 鈥榙茅passer鈥 ces d茅terminations qu鈥櫭 condition de les reconna卯tre[269].

Morin desarrolla la complejidad sociol贸gica en su libro titulado Sociolog铆a. Cuando se refiere a ella se帽ala: 鈥渆l objeto de la sociolog铆a no deber铆a cerrarse[270]鈥. Con lo cual hay una diversidad ontol贸gica en dicha disciplina:

Es importante establecer o restablecer las comunicaciones/articulaciones con el resto de las ciencias humanas, con el fin de considerar el complejo antropo-sociol贸gico [鈥. Al mismo tiempo, se tratar铆a de establecer las comunicaciones con las dem谩s dimensiones internas al fen贸meno social (econ贸mico, demogr谩fico, comunicativo, mitol贸gico, etc.)[271].

De esta manera, incluye en un estudio sociol贸gico las bases biof铆sicas, el aspecto antropo-social, en tanto los genes, el cerebro y la originalidad de la humanidad influyen en la organizaci贸n social. De ah铆 su concepto clave de auto-eco-re-organizaci贸n[272]. La sociolog铆a nueva deber铆a tambi茅n tomar conciencia de la interacci贸n de estas dimensiones diversas y de los efectos que ello produce, por ejemplo, respecto del problema ambiente/pobreza/salud, lo que a su vez repercute en la tem谩tica econom铆a/seguridad/gobernabilidad democr谩tica[273]. En otra ocasi贸n, critica a las restantes visiones de la sociolog铆a que la reducen, tal como ocurre en el Derecho. Se帽ala que su teor铆a se centrar谩 en el individuo, marginado por la sociolog铆a actual, a pesar de que las sociedades modernas son individualistas[274]. Lo que ocurre tambi茅n en el 谩mbito jur铆dico con la marginaci贸n por la ciencia jur铆dica del reparto aut贸nomo. Expresa tambi茅n el mecanicismo de las teor铆as sociol贸gicas, los equilibrios de sistemas cerrados, el organicismo[275], lo que en el Derecho se traduce en las caracter铆sticas de la Escuela Anal铆tica en tanto la norma se cierra en s铆 misma y se plantea la divisi贸n del trabajo entre quienes mandan y obedecen, especializando los trabajos.

33. Tambi茅n Morin se帽ala la complejidad en la Antropolog铆a:

L鈥檃nthropologie est la science du ph茅nom猫ne humain. A la diff茅rence des disciplines qui d茅coupent des portions d鈥檈ntendement dans le ph茅nom猫ne, l鈥檃nthropologie consid猫re l鈥檋istoire, la psychologie, la sociologie, l鈥櫭ヽonomie, etc., non comme des domaines mais comme des composantes ou dimensions d鈥檜n ph茅nom猫ne global[276].

La coincidencia no solo terminol贸gica, sino filos贸fica con el Trialismo, como estudio de un fen贸meno compuesto de dimensiones de un todo global, es clara. Asimismo, al hablarse del hombre se se帽ala:

En un resonante art铆culo donde pone a la luz la diferencia radical entre la filosof铆a estructuralista y el proyecto transdisciplinario, Andr茅 Bourgignon escribe: 鈥淩educido鈥 al lenguaje, el sujeto no era m谩s un sujeto amante, sufriente y pensante, creador de la trascendencia, hecho de carne y de sangre, sino una 鈥渃ierta estructura formal鈥. Jam谩s se le hab铆a hecho soportar, en el pensamiento, una reducci贸n tan brutal. Es bien cierto que reducir al hombre a las estructuras formales del lenguaje o de las mol茅culas, es proclamar la 鈥渕uerte del hombre鈥. Una aproximaci贸n fecunda del sujeto humano impone considerarlo bajo todos los aspectos posibles, y particularmente en sus dimensiones hist贸ricas filo y ontogen茅ticas. No es m谩s cuesti贸n de oponer el holismo y el reduccionismo, sino de intentar tanto como se pueda, de integrar lo local en lo global y rec铆procamente[277].

Destaca Morin en Tierra Patria el car谩cter biol贸gico, ps铆quico y cultural del hombre, mostrando sus diversos 谩ngulos[278], tal como Goldschmidt hace lo propio con el Derecho. En efecto, 鈥溾 el hombre no est谩 constituido por dos estratos superpuestos, uno bionatural y otro psicosocial, [鈥 no hallamos en su interior ninguna muralla china que separe su parte humana de su parte animal. [鈥 cada hombre es una totalidad bio-psico-sociol贸gica[279]鈥.

Tambi茅n la identidad humana es compleja:

鈥 dans notre soci茅t茅, nous nous d茅finissons par notre nom de famille, et par un pr茅nom, dont nous ne sommes pas le seul titulaire. [鈥 nous nous d茅finissons en r茅f茅rence 脿 notre village, notre province, notre nation, notre religion. Notre identit茅 se fixe non en s鈥檈n d茅tachant, mais au contraire en incluant ses ascendants et ses appartenances[280].

Esto es clave para luego entender que el Derecho se define no excluyendo aquello que ayuda a entenderlo, sino integrando lo que fundamenta, soporta y vehiculiza la justicia.

La complejidad tambi茅n se revela en la antropolog铆a cuando Morin resalta la necesidad de incluir al observador y sus estructuras mentales[281]. En efecto, durante mucho tiempo, el antrop贸logo occidental, calificaba a las comunidades que estudiaba como primitivas, en tanto viv铆an en un estado de participaci贸n m铆stica. Sin caer en la cuenta que coexist铆an momentos de racionalidad, al saber cazar con instrumentales, estrategias y conocimiento del exterior, y momentos de magia, al ejecutar hechizos, danzas, cantos y ritos[282]. Actualmente, muchas religiones tienen sus ritos m谩gicos. Desde un punto de vista metodol贸gico, que tiene en cuenta la complejidad, Feyerabend se帽ala:

Los antrop贸logos de formaci贸n 鈥渃ient铆fica鈥 no toman en consideraci贸n la posibilidad de relacionarse a fondo con una tribu y, quiz谩, de ganarse la simpat铆a de los miembros de la propia tribu haciendo cosas 煤tiles y divertidas; no creen que esa posibilidad sea una forma de conocimiento. Estudian a los seres humanos no como si fuesen amigos [鈥 sino como par谩sitos [鈥 Al final cuentan una historia, que ninguno de los ind铆genas comprender铆a, a pesar de ser una historia que trata de ellos[283].

A mitad de camino entre la Antropolog铆a y la Psicolog铆a, puedo ubicar como signo de complejidad fuera del Derecho, a la personalidad cl铆nica humana. Morin expresa muy acertadamente c贸mo la Historia de la locura actual llama a m煤ltiples personalidades, calific谩ndolas de patol贸gicas, cuando son estados que pueden definirse como m煤ltiples y diversas expresiones de un 煤nico humano. 鈥淟es ph茅nom猫nes dits pathologiques de double ou multiple personnalit茅 sont les exag茅rations d鈥檜n ph茅nom猫ne normal dont nous sommes inconscientes[284]鈥. Esta afirmaci贸n no hace m谩s que comprobar el car谩cter hist贸rico y relativo de la salud mental, que var铆a seg煤n los humores y estados afectivos del conjunto de la humanidad.

Le ph茅nom猫ne normal est celui des innombrables discontinuit茅s psychologiques et affectives, selon les humeurs, l鈥檃mour, la haine, le m茅pris, l鈥檌ndifference, le d茅sir, la ferveur, l鈥檈xtase, l鈥檃doration, la peur. [鈥 La cyclothymie, ou le syndrome maniaco-d茅pressif, alternance de m茅lancolie et d鈥檈xaltation, op猫re un changement de psychologie qui est d茅j脿 un changement de personnalit茅[285].

Es importante observar otro rasgo de complejidad, en el sentido de diversidad y contradicci贸n con el saber cient铆fico, respecto del rescate que hace Morin del modo de vida arcaico, pre-moderno, o no urbano.

鈥 l鈥檜ne des prises de conscience les plus f茅condes dans le domaine de l鈥檃nthropologie, c鈥檈st qu鈥檕n se rend compte que l鈥檋omme des civilisations archa茂ques n鈥檈st pas un pauvre enfant, un pauvre diable, mais qu鈥檃u contraire il a des d茅veloppements sur le plan personnel, sur le plan de ses sens, de sa psychologie, de son savoir-faire, beaucoup plus riches que n鈥檌mporte quel individu sp茅cialis茅 de notre soci茅t茅, et qu鈥檌l a aussi une pens茅e philosophique[286].

Puede ubicarse en este 谩mbito a la relaci贸n que Piaget se帽ala entre diversas disciplinas que conjugan en una: 鈥溾 du structuralisme ethnographique de Cl. L茅vi-Strauss qui coordonne les structures linguistiques, juridiques (structures de la parent茅 rev锚tant une forme quasi alg茅brique) et 茅conomiques[287]鈥.

34. Morin tuvo la oportunidad de realizar una investigaci贸n art铆stica basada en la complejidad. Cuando trat贸 las 鈥渆strellas鈥[288], consider贸 conjuntamente sus aspectos hist贸rico, mitol贸gico, cultural, econ贸mico y sus diferencias con los actores de teatro[289].

Una corriente art铆stica, el surrealismo, es expresi贸n en el arte de la superrealidad. Es integrador en tanto es un movimiento antropol贸gico que tiene en cuenta todo lo que escapa a la realidad, incluyendo el sue帽o y lo extra帽o. Reconociendo la escasa realidad de lo real, incorpora lo imaginario y trata de hacer confluir interfecundamente uno y otro 谩mbito[290]; trata de reunir los que antes se presentaban como pares antag贸nicos[291]. Reivindica tambi茅n la poes铆a, olvidada por la prosa[292].

35. Ha sido importante reforzar el hecho de la complejidad en el Derecho, a partir de la complejidad de la ciencia misma. En una 茅poca, al investigador le bastaba realizar un trabajo creativo, serio, fundamentado y siguiendo las pautas de la comunidad cient铆fica. A partir de estos tiempos, debido a la interrelaci贸n de las distintas disciplinas, la necesidad de divulgaci贸n de la ciencia a las ciencias y a su propio interior, deviene necesario aprender a comunicar. De manera que hay que contar con la dimensi贸n comunicativa tambi茅n llamada divulgaci贸n. Esto no nos convierte en comunicadores sociales, as铆 como la inclusi贸n de la dimensi贸n sociol贸gica en el Derecho no convierte a los abogados en soci贸logos. Pero invita seguramente a tener en cuenta este aspecto.

36. Gran relaci贸n con la comunicaci贸n tiene dentro de la cultura el lenguaje y Morin denota su car谩cter complejo:

Le langage dit 鈥渘atural鈥 (en fait culturel) est d鈥檜ne extr锚me complexit茅, et il est de fait beaucoup plus complexe que les langages formalis茅s. Il comporte des mots flous, des mots polys茅miques, des mots d鈥檜ne extr锚me pr茅cision, des mots abstraits, des mots m茅taphoriques; il ob茅it 脿 une organisation logique, et en m锚me temps peut se laisser porter par l鈥檃nalogique. D鈥檕霉 son extr锚me souplesse: il permet le discours technique, le jargon administratif, la litt茅rature et la po茅sie; il est le support naturel 脿 l鈥檌magination et 脿 l鈥檌nvention[293].

La diversidad anida en la complejidad, lo que se da tambi茅n en el Trialismo.

37. Es del caso destacar, como moraleja de este apartado, que el objeto disciplinar que hemos visto en cada una de las ciencias es un sistema, no una unidad[294]. Lo propio ocurrir谩 con el Derecho, en tanto este no puede reducirse a un elemento: la normatividad, sino a la triplicidad de ellos, que forman el sistema jur铆dico. As铆, 鈥溾 habr铆a que generalizar esta idea y reemplazar la noci贸n de objeto, que es cerrada, mon贸tona, uniforme[295]鈥.

38. Puedo agregar, como conclusi贸n general para el mejor funcionamiento de la ciencia, que esta deber铆a ser tratada desde el Estado de manera transversal y no de manera unidimensional a trav茅s del Ministerio de Ciencia, Tecnolog铆a e Innovaci贸n Productiva, porque esta forma de funcionar presupondr铆a que hay un 煤nico m茅todo o ciencia, los que el ministro impone o sugiere como pauta, capaz de aplicarse a todas las ramas del conocimiento[296]. Si la ciencia fuera tratada de manera transversal, no existir铆an disputas metodol贸gicas y el consiguiente problema de la financiaci贸n por la 鈥渆rr贸nea鈥 aplicaci贸n de los criterios de cientificidad de cada ciencia. Cada rama de la ciencia, expresada en cada ministerio expondr铆a sus criterios de cientificidad que ser铆an las bases de la financiaci贸n de los proyectos de investigaci贸n. No pueden asemejarse los criterios de las ciencias f铆sicas, qu铆micas, abordables en las 谩reas espec铆ficas del Ministerio de la Producci贸n, con los de las ciencias agrarias, abordables en el Ministerio de Agricultura, con los de la ciencia jur铆dica, abordable en el Ministerio de Justicia, la ciencia sociol贸gica, y dem谩s humanidades, abordables en el Ministerio del Interior. Porque por mantener la igualdad a aplicar a todos los cient铆ficos y proyectos, se desconocen las particularidades de cada rama del conocimiento. Mientras que s铆 subsistir铆a la igualdad en el interior de cada rama del conocimiento.

Merece una especial atenci贸n el desarrollo de la complejidad en el 谩mbito de la Psicolog铆a Educativa, que veremos en el pr贸ximo cap铆tulo.


  1. Morin, Complejidad restringida鈥, cit., p. 109.
  2. Sobre el tema ver AA. VV., La sfida della complessit脿, ed. al cuidado de Gianluca Bocchi y Mauro Cerutti, Milan, Feltrinelli, 1985.
  3. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., p. 378. 鈥溾 todo es complejo: la demostraci贸n de la complejidad f铆sica vale ipso facto para la esfera biol贸gica y la esfera antropo-social, y nos exime de demostrarlas鈥. Morin, El M茅todo 1鈥, cit., p. 426.
  4. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., p. 76. 鈥淣uestro universo [鈥 es, [鈥 un universo en donde todo se organiza, a partir de innumerables interacciones entre constituyentes f铆sicos, qu铆micos, clim谩ticos, vegetales, animales, humanos, sociales, econ贸micos, tecnol贸gicos, ideol贸gicos鈥. Morin, El M茅todo 2鈥, cit., p. 99.
  5. As铆 lo hace Popper, al separar la l贸gica de la investigaci贸n cient铆fica, del resto de los aspectos que debe abarcar un estudio cient铆fico. Ver La l贸gica鈥, cit., especialmente, pp. 30, 31, 43.
  6. 鈥淟o que realmente hace que la gente crea en Dios no son los argumentos intelectuales. La mayor铆a de la gente cree en Dios porque le han ense帽ado a creer desde su infancia, y esa es la raz贸n principal鈥. Russell, Bertrand, Por qu茅 no soy cristiano y otros ensayos, trad. de Josefina Mart铆nez Alinari, Barcelona, Edhasa, 1999, p. 30.
  7. Morin, Epistemolog铆a鈥, cit., p. 423.
  8. Ver cap. 2, punto 1.
  9. Morin, Introducci贸n a una pol铆tica鈥, cit., p. 141.
  10. Stolkiner, Alicia, 鈥淟a interdisciplina: entre la epistemolog铆a y las pr谩cticas鈥, en https://bit.ly/2vVXOQY (7.9.2003).
  11. Ver punto siguiente.
  12. 脕lvarez Gardiol, 鈥淓l objeto de la ciencia del Derecho鈥, en Separata de la Revista de Ciencias Jur铆dicas y Sociales, n潞 120, Santa Fe, Universidad Nacional del Litoral, 1978, p. 82.
  13. Ver Morin, Complejidad restringida鈥, cit., p. 118.
  14. 脕lvarez Gardiol, 鈥淓l objeto鈥︹, cit., p. 83.
  15. Morin, Sociologie, cit., p. 57. 鈥淓s [鈥 en el terreno interdisciplinario donde las ciencias humanas encuentran su fecundidad, quiz谩 porque reconstruyen en 茅l, en parte, la unidad multidimensional del problema humano鈥. Morin, Sociolog铆a, cit., p. 63.
  16. 鈥淭anto la historia como mis conocimientos me hicieron dudar de que quienes practicaban las ciencias naturales poseyeran respuestas m谩s firmes o permanentes para esas preguntas que sus colegas en las ciencias sociales鈥. Kuhn, Thomas, La estructura de las revoluciones cient铆ficas, trad. de Agust铆n Contin, M茅xico, Fondo de Cultura Econ贸mica, 1996, p. 13.
  17. Morin, Epistemolog铆a鈥, cit., p. 433.
  18. 脥d., pp. 433-434.
  19. Ver cap. 3 del tomo 2.
  20. Morin, Epistemolog铆a鈥, cit., p. 434.
  21. 脕lvarez Gardiol, Lecciones鈥, cit., p. 129; y 脕lvarez Gardiol, Derecho y realidad: notas de teor铆a sociol贸gica, Rosario, Juris, 2005, pp. 144-145.
  22. Morin, Sociologie, cit., p. 36. 鈥淟as polideterminaciones son favorables a la reflexi贸n y a la innovaci贸n, a la hibridaci贸n y a las s铆ntesis, a los desbordamientos y al progreso鈥. Morin, Sociolog铆a, cit., p. 48.
  23. Morin, Sociologie, cit., p. 71. (Morin, Sociolog铆a, cit., p. 87).
  24. Morin, Sociologie, cit., p. 78. 鈥溾 el antagonismo no lleva en s铆 solamente la dislocaci贸n del sistema sino que puede contribuir tambi茅n a su estabilidad y a su regularidad鈥. Morin, Sociolog铆a, cit., p. 93.
  25. Morin, Sociologie, cit., p. 80. 鈥淓l antagonismo [鈥 incluso convertido en desorganizaci贸n, puede constituir la condici贸n para las reorganizaciones transformadoras鈥. Morin, Sociolog铆a, cit., p. 95.
  26. Morin, Sociologie, cit., p. 85. (Morin, Sociolog铆a, cit., p. 100).
  27. Morin, Sociologie, cit., p. 85. (Morin, Sociolog铆a, cit., p. 100).
  28. Morin, Sociologie, cit., p. 85. (Morin, Sociolog铆a, cit., p. 101).
  29. 脕lvarez Gardiol, Lecciones鈥, cit., p. 129.
  30. 脥d., p. 133.
  31. 鈥淓l matem谩tico Jorge Riemann (alem谩n, 1826-1866) crea una geometr铆a no-euclidiana鈥. Ver Tait, Eugenio, Filosof铆a cr铆tica trascendental, cap. 11, 鈥淗istoria de la Ciencia鈥, en https://bit.ly/2PlxDv3 (3.2.2003).
  32. 脕lvarez Gardiol, Derecho y realidad鈥, cit., p. 140.
  33. Soler, pr贸logo a 脕lvarez Gardiol, Introducci贸n a una teor铆a general del Derecho. El m茅todo jur铆dico, Buenos Aires, Astrea, 1986, p. IX.
  34. Ver punto 25.
  35. 脥d., p. X.
  36. Morin, Introducci贸n a una pol铆tica鈥, cit., p. 137.
  37. Morin, Articular鈥, cit., p. 44.
  38. Morin, El a帽o I de la era ecol贸gica, trad. de Pablo Hermida, Barcelona, Paid贸s, 2008, p. 33.
  39. Morin, Sociolog铆a, cit., p. 16.
  40. Resweber, Jean-Paul, La M茅thode interdisciplinaire, Paris, Presses Universitaires de France, 1981, p. 43.
  41. Morin, Epistemolog铆a鈥, cit., p. 427.
  42. Freud, Sigmund, 鈥淓l yo y el ello鈥, en Los textos fundamentales del psicoan谩lisis, trad. de Luis L贸pez Ballesteros y otros, Barcelona, Altaya, 1993, p. 562. 鈥淪u relaci贸n con el yo no se limita a la advertencia: 鈥楢s铆 -como el padre- debes ser鈥, sino que comprende tambi茅n la prohibici贸n: 鈥楢s铆 -como el padre- no debes ser: no debes hacer todo lo que 茅l hace, pues hay algo que le est谩 exclusivamente reservado鈥欌. El super-yo habr铆a nacido de la represi贸n del deseo sexual inicial del ni帽o o ni帽a hacia la madre o el padre respectivamente. 脥d., p. 569. El Trialismo incluye el 鈥渄eber ser鈥 en la dimensi贸n dikel贸gica. El super-yo reina sobre el yo como conciencia moral. 脥d., p. 570. Parece que el super-yo y la dimensi贸n dikel贸gica (deber ser) son los tributos que el sujeto debe pagar a la sociedad por su existencia en ella.
  43. 脕lvarez Gardiol, Derecho y realidad鈥, cit., pp. 140-141.
  44. Morin, Introducci贸n a una pol铆tica鈥, cit., p. 137.
  45. Ver Foucault, Michel, Historia de la locura en la 茅poca cl谩sica, trad. de Juan Jos茅 Utrilla, en https://bit.ly/2L7mVoE (29.3.2008), p. 100. 鈥溌縀s la muerte de Cristo en la cruz un signo de locura?鈥 Ver 铆d., p. 114. 鈥淎l menos era un insensato. La locura es siempre una distancia tomada en relaci贸n al valor que cada 茅poca de la historia resalta. El loco no puede ser loco para s铆 mismo, sino en relaci贸n a los ojos de un tercero鈥. Ver 铆d., p. 134.
  46. Ver los puntos 13 y 14.
  47. 鈥溾 la dependencia de la percepci贸n con respecto a la totalidad de las condiciones estimulantes鈥. Heidbreder, op. cit., p. 247. Ver tambi茅n K枚hler, Wolfgang, Psicolog铆a de la forma. Su tarea y 煤ltimas experiencias, trad. de Jos茅 Germain y Federico Soto, Madrid, Biblioteca Nueva, 1972, pp. 66-70.
  48. Ver cap. 7.
  49. 脕lvarez Gardiol, Derecho y realidad鈥, cit., p. 141. Hoy tampoco se ve a la salud de manera patol贸gica como ausencia de enfermedad. Ver punto 13.
  50. Morin, Introducci贸n a una pol铆tica鈥, cit., p. 137.
  51. 脕lvarez Gardiol, Derecho y realidad鈥, cit., p. 142.
  52. Aunque dicha asignatura es optativa en la curr铆cula del a帽o 2009 en el plan de estudios de la Facultad de Derecho de la UNR.
  53. Ver cap. 7 sobre 鈥減aradigmas鈥.
  54. Morin, Introducci贸n a una pol铆tica鈥, cit., p. 174. Ver m谩s adelante el cap. 3 del tomo 2.
  55. Morin, Introducci贸n al Pensamiento鈥, cit., p. 100.
  56. Sautu, op. cit., p. 60.
  57. 脥d.
  58. Ib铆dem.
  59. Seibold, Jorge, 鈥溌縀quidad en la educaci贸n?鈥, en Revista Iberoamericana de Educaci贸n, n潞 23, Organizaci贸n de Estados Iberoamericanos, 2000, en https://bit.ly/2wflWgL (11.6.2005).
  60. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., p. 148. 鈥淟os objetos y los conceptos pierden sus virtudes aristot茅licas y cartesianas: sustancialidad, claridad, distinci贸n鈥 Pero estas virtudes eran los vicios de la simplificaci贸n y de la desnaturalizaci贸n. [鈥 Las cosas no son solo cosas, dijo un d铆a [鈥 Robert Pag猫s [鈥鈥. Morin, El M茅todo 1鈥, cit., p. 176.
  61. Ver https://bit.ly/2PmJwRq (2.10.2009). A su vez, se ha vuelto a complejizar el concepto de salud. Ver Huber, Machteld y otros, 鈥淗ow should we define health?鈥, en British Medical Journal, 2011, 343, pp. 1-3. Para una nueva actualizaci贸n del concepto de salud ver Galati, 鈥淩edefiniendo la salud y el amparo a ra铆z de la cobertura judicial de la fertilizaci贸n asistida y a la luz de la medicalizaci贸n de la vida鈥, en Revista de Derecho de Familia y de las Personas, a帽o VIII, n潞 5, 2015, Buenos Aires, La Ley, pp. 191-202.
  62. As铆 como se estudia el 鈥淒erecho alternativo鈥, que rescata muchos postulados del Trialismo, ahora en relaci贸n con la complejidad. Es recurrente la referencia a la ruptura entre derecho y realidad, el monismo jur铆dico estatalista, la defensa de los oprimidos, la jerarquizaci贸n de la axiolog铆a. Ver, por ejemplo, una recopilaci贸n de art铆culos sobre el tema realizada por Jorge Mario Rodr铆guez Mart铆nez, en donde se incluyen: 鈥Reversibilidad del Derecho: los derechos humanos tensionados entre el mercado y los seres humanos y la naturaleza鈥 y 鈥淥DM y derechos humanos: una relaci贸n insuficiente y carente鈥 de David S谩nchez Rubio, 鈥淒erecho y justicia en monse帽or Romero鈥 de Jes煤s Antonio de la Torre Rangel, 鈥淪obre la jurisdicci贸n criminal en Brasil, hoy. Carta abierta de un juez brasile帽o a un juez espa帽ol鈥 de Amilton Bueno de Carvalho y 鈥淟a axiolog铆a del derecho maya鈥 de Ad谩n Ren茅 de Le贸n Hern谩ndez, en https://bit.ly/2wj9bSy (24.2.2012).
  63. Feyerabend, Di谩logo鈥, cit., p. 46.
  64. 鈥淢uchos hombres tienen excrecencias cancerosas en las gl谩ndulas prost谩ticas. Estas excrecencias son peque帽as y no producen ning煤n da帽o. Los m茅dicos, sobre todo en Alemania, recomiendan la realizaci贸n de biopsias peri贸dicas 鈥榩ara asegurarse鈥. Las biopsias suelen remover porciones de las excrecencias y, como consecuencia de ello, aparecen met谩stasis en otras partes del cuerpo y se propagan formas de c谩ncer m谩s peligrosas鈥. 脥d., pp. 42-43.
  65. 脥d., p. 46.
  66. El modelo humanista aboga por la concepci贸n pluridimensional y multicausal de salud y enfermedad. Mainetti, Jos茅, La transformaci贸n de la medicina, La Plata, Quir贸n, 1992, p. 44.
  67. As铆 lo sostiene tambi茅n Mario Bunge: 鈥溾 a veces no bastan conocimientos m茅dicos para emprender un tratamiento m茅dico exitoso. Por ejemplo, se sabe que la ocupaci贸n, el rango social y el lugar de residencia influyen poderosamente sobre el estado de salud. Hay enfermedades de pobre y enfermedades de rico [鈥 de vecino de zona residencial y de villa miseria, etc.鈥 Bunge, Mario, 鈥淟a medicina: 驴ciencia o t茅cnica?, 驴individual o social?鈥, en C谩psulas, Barcelona, Gedisa, 2003, p. 100. En la salud de las personas influyen factores no meramente biol贸gicos u org谩nicos, lo que da como resultado un concepto complejo.
  68. Sobre c贸mo impactan las humanidades en la medicina, replanteando su filosof铆a, no ya positivista, sino comprensiva, interpretativa y evaluativa, ver a 铆d., p. 42.
  69. Ver 铆d., p. 44.
  70. La fundamentaci贸n del nuevo plan de estudios se帽ala la necesidad de superar a la salud como un proceso individual, biologista y aislado de los contextos sociales, comunitarios y familiares. Se alude a la necesidad del trabajo interdisciplinario. 鈥淟a formaci贸n del m茅dico general, debe considerar un enfoque cient铆fico, antropol贸gico, social y human铆stico, para lo cual deber谩 tener en cuenta los aspectos psicol贸gicos, sociales, 茅ticos, culturales, econ贸micos y pol铆ticos, adem谩s de los cient铆fico-t茅cnicos que lo capaciten para la atenci贸n de pacientes鈥. Ver https://bit.ly/2Mziurs (6.11.2009).
  71. Sautu, op. cit., p. 82.
  72. 鈥淟a gestalt [鈥 constituye un todo que no es la mera suma de sus partes鈥. Heidbreder, op. cit., p. 247. Ver tambi茅n K枚hler, op. cit., pp. 83-84, 88.
  73. Morin, Introducci贸n al Pensamiento鈥, cit., p. 89.
  74. Feyerabend, Di谩logo鈥, cit., p. 108.
  75. 脥d., p. 47.
  76. 脥d., pp. 47-48.
  77. 鈥淓l 鈥榤茅dico general鈥, el 鈥榗l铆nico鈥 [鈥 es una 鈥榚specie鈥 que tiende a desaparecer鈥. Garc铆a, op. cit., p. 91.
  78. Yelin, Carlos, 鈥淯n fil贸sofo me ayuda en el consultorio鈥, en La Capital, del 22.8.2007, en https://bit.ly/2N1km9n (23.8.2007). El fil贸sofo del cual se habla en la nota es Edgar Morin. En alusi贸n a la complejidad sin nombrarla, ver tb. M眉ller, M贸nica, 鈥淎di贸s a la sensatez en medicina鈥, en P谩gina/12, del 10.2.2012, en https://bit.ly/2BowxvN (10.2.2012).
  79. Feyerabend, Di谩logo鈥, cit., p. 110.
  80. Ver caso 鈥淛akobson, Juan鈥, en El Derecho, t. 144, pp. 122-126. Con notas de Carlos Sanz, 鈥淯n fallo doblemente acertado鈥, y Germ谩n Bidart Campos y Daniel Herrendorf, 鈥淯na conducta autorreferente judicialmente protegida鈥. El paciente padece una infecci贸n en el pie derecho denominada 鈥減ie diab茅tico鈥. Se halla afectado de diabetes mellitus complicada con trastornos arteriales que han determinado la aparici贸n de lesiones gangrenosas en el pie derecho. El tratamiento indicado es el quir煤rgico (amputaci贸n) de las zonas gangrenosas y aquellas susceptibles a gangrenarse por d茅ficit irrigatorio. El mismo es de car谩cter urgente, dado que el progreso de la sepsis gangrenosa incide desfavorablemente en su estado general y afecci贸n diab茅tica en particular. El juez de primera instancia considera que el causante obra con discernimiento al negarse a ser operado y que la parcial mengua de sus facultades mentales no es suficiente para declararlo incapaz y sustituir su voluntad. No surgiendo que la conducta del paciente configure una forma de suicidio, debe respetarse la voluntad de aquel y la soluci贸n viene impuesta por la naturaleza de los derechos en juego que determinan que el paciente sea el 谩rbitro 煤nico e irremplazable de la situaci贸n. El principio expuesto no debe ceder aunque medie amenaza de la vida. Es el paciente quien se expondr谩 a los riesgos, a los sufrimientos, a la inmovilidad, a la posibilidad de una subsistencia llena de deficiencias y limitaciones y a una intervenci贸n que, a veces, solo ofrece la 鈥減robabilidad鈥 de una prolongaci贸n transitoria de la vida; ya que la amputaci贸n de la pierna no es curativa ni detiene la enfermedad que origin贸 este trastorno f铆sico.
  81. Ver caso 鈥淏ahamondez鈥, fallado el 6.4.1993 por la CSJN, y publicado en El Derecho, t. 134, pp. 295 y ss. Si bien la mayor铆a de la Corte opt贸 por rechazar el pedido, en tanto devino abstracto, ya que el enfermo se hab铆a curado, la disidencia admiti贸 el se帽or铆o sobre el propio cuerpo, el respeto a la voluntad del paciente, la objeci贸n de conciencia, el hecho de la no afectaci贸n a terceros con la decisi贸n en cuesti贸n que no buscaba el suicidio, sino el respeto a las convicciones religiosas. En suma, se bas贸 en la autonom铆a, en el derecho a ser dejado a solas.
  82. Feyerabend, Contra鈥, cit., p. 42.
  83. 脥d., p. 112.
  84. Mainetti, op. cit., p. 44.
  85. Morin, La M茅thode 5鈥, cit., p. 56. 鈥淟as enfermedades corporales no son solo corporales. Las enfermedades ps铆quicas no son solo ps铆quicas. Todas ellas tienen las tres entradas: la entrada som谩tica, que tratan los m茅dicos con medicamentos e intervenciones quir煤rgicas; la entrada ps铆quica, que tratan brujos y chamanes, despu茅s confesores y gur煤s, y hoy psicoterapeutas y psicoanalistas; la entrada ecol贸gica y/o social, donde penetran las perturbaciones del medio, urbano por ejemplo, que deber铆an tratar una pol铆tica de civilizaci贸n. Se puede cuidar por una de estas entradas, llegar a lo ps铆quico por la qu铆mica, llegar a lo bioqu铆mico por lo ps铆quico, y en ocasiones llegar a uno y otro cambiando las condiciones de vida. La conversi贸n hist茅rica, tan frecuente, indica que podemos inconscientemente fijar y exhibir un mal del alma en un 贸rgano del cuerpo. El debilitamiento inmunol贸gico puede proceder de un duelo o de una tristeza. Una voluntad feroz o una intervenci贸n aparentemente m谩gica pueden traer la curaci贸n de un c谩ncer鈥. Morin, El M茅todo 5鈥, cit., p. 60.
  86. Ver Mart铆nez Migu茅lez, Miguel, 鈥淧erspectiva epistemol贸gica de la Bio茅tica鈥, en Revista Selecciones de Bio茅tica, n潞 14, 2008, p. 42.
  87. Morin, La cabeza鈥, cit., p. 43. Ver tambi茅n Morin, La M茅thode 2鈥, cit., p. 419. (Morin, El M茅todo 2鈥, cit., p. 483). Dice Ciuro Caldani: 鈥渓a vida no es solo un fen贸meno biol贸gico, sino tambi茅n cultural鈥. 鈥淓utanasia鈥, en Investigaci贸n鈥, n潞 22, Rosario, FIJ, 1994, p. 25.
  88. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., pp. 371-372. 鈥淓l sexo ya no puede definirse de manera simple como un rasgo de esencia, claro y distinto, oponi茅ndose sin equ铆voco al otro sexo. Nuestro sexo [鈥 comporta diferentes niveles o caracteres de sexualidad (cromos贸mica, gon谩dica, propia de los 贸rganos sexuales, hormonal, anat贸mica, psicol贸gica) [鈥 cada individuo conserva secundariamente de manera complementaria, concurrente y antagonista, en su organismo as铆 como en su comportamiento, rasgos del sexo opuesto鈥. Morin, El M茅todo 2鈥, cit., p. 430.
  89. Fallado el 6.10.2003 por el Juzgado en lo Criminal y Correccional de Transici贸n n潞 1 del Depto. Jud. de Mar del Plata, sec. n潞 5, a cargo de Pedro Hooft, en www.scba.gov.ar
  90. Sobre el tema ver Nicolau, Noem铆, 鈥淪ignificaci贸n de la metodolog铆a trialista aplicada a la construcci贸n de las nociones jur铆dicas (Un ejemplo: el derecho a la calidad de vida)鈥, en AA. VV., Dos filosof铆as鈥, cit., pp. 147-156; Albanese, Susana, 鈥淓l amparo y el derecho adquirido a una mejor calidad de vida鈥, nota a Navas, Leandro c. Instituto de Obra M茅dico Asistencial (IOMA), fallado el 3.5.1991 y publicado en La Ley, t. 1991-D, pp. 77-78.
  91. Fallado por el Juzgado en lo Criminal y Correccional de Transici贸n de Mar del Plata, n潞 1, del 19.7.2001, en www.lexisnexis.com/ar (13.3.2004).
  92. Ver cap. 3 del tomo 2.
  93. Los resaltados hacen referencia a t茅rminos afines al Pensamiento Complejo.
  94. Fallado por el Juzgado Correccional n潞 4 de Mar del Plata, a cargo de Pedro Hooft, el 10.4.2008, en https://bit.ly/2wdAYDz (30.9.2008).
  95. Ver cap. 1, punto 6.
  96. Morin, La M茅thode 6鈥, cit., p. 62. 鈥溾 el antagonismo entre la libertad de elecci贸n del sexo, de rasgos morfol贸gicos y aptitudes del hijo, y el riesgo de normalizaci贸n biol贸gica del ser humano. 驴Habr谩 que eliminar los anormales potenciales cuando sabemos que la invenci贸n y la creatividad proceden de individuos fuera de norma?鈥 Morin, El M茅todo 6鈥, cit., p. 59.
  97. Los resaltados me pertenecen y aluden a la impronta voluntarista en la determinaci贸n de la sexualidad.
  98. Ver tambi茅n un documento que ha sido pionero en este sentido. Comit茅 de 脡tica del Hospital Privado de Comunidad de Mar del Plata, 鈥淩eflexiones 茅ticas y jur铆dicas acerca de la esterilizaci贸n quir煤rgica de personas (ligadura tubaria y vasectom铆a)鈥, en www.bioetica.org (28.11.2006).
  99. Ver Tessone, Marta, 鈥淩eproducci贸n humana鈥, en colecci贸n Ciencia joven, Buenos Aires, Eudeba, 2006; Chillik, Claudio, 鈥淒iversas formas de identificar los d铆as f茅rtiles. Valoraci贸n鈥, en https://bit.ly/2Mzx56k (24.10.2007). Ver tambi茅n Urbandt, Patricia y Bostiancic, Mar铆a Carla, Esterilizaci贸n femenina y derechos reproductivos, Mar del Plata, EUDEM, 2008.
  100. Ver https://bit.ly/2L8najg (5.6.2008).
  101. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., p. 105. 鈥淪e empieza a comprender que esta complejidad haya tenido un efecto al茅rgico, en una ciencia que buscaba sus fundamentos precisamente en lo reducible, lo simple, lo elemental鈥. Morin, El M茅todo 1鈥, cit., p. 128.
  102. Morin, Sociolog铆a, cit., pp. 379-384.
  103. Un ejemplo pudo verse en oportunidad de la falta de sanci贸n de la ley de protecci贸n de los bosques nativos, ante la proliferaci贸n de las talas indiscriminadas. Sobre el tema ver Galati, 鈥淓l Derecho Ambiental鈥︹, cit.
  104. Sautu, op. cit., p. 61.
  105. Ver Gardner, Howard, Inteligencias m煤ltiples: la teor铆a en la pr谩ctica, trad. de Mar铆a Teresa Melero Nogu茅s, Barcelona., Paid贸s, 1995; Galiano, Liliana, 鈥淚nteligencias m煤ltiples鈥, en https://bit.ly/2vRHf8P (6.11.2009). Ya no se est谩 frente a una 煤nica inteligencia, medible cuantitativamente con un test, sino frente a m煤ltiples habilidades. Ver tambi茅n Sautu, op. cit., p. 61.
  106. Morin, La M茅thode 3鈥, cit., p. 180. 鈥淟a naturaleza de la inteligencia supera toda aprehensi贸n por los cocientes intelectuales. La inteligencia no es solamente lo que miden los tests de inteligencia, tambi茅n es lo que se les escapa. [鈥 Lo que en la inteligencia es sutil y complejo, no puede ser evaluado con certeza con medios que rompen la complejidad y que no pueden franquear los umbrales de la sutileza鈥. Morin, El M茅todo 3鈥, cit., pp. 196-197.
  107. Sautu, op. cit., p. 61.
  108. Morin, Complejidad restringida鈥, op. cit., p. 116.
  109. Sautu, op. cit., pp. 60 y 61.
  110. Morin, Introducci贸n al Pensamiento鈥, cit., p. 100.
  111. Morin, y Kern, op. cit., p. 72.
  112. Piaget, Jean, 鈥淟鈥櫭﹑ist茅mologie des relations interdisciplinaires鈥, en AA. VV., L鈥檌nterdisciplinarit茅. Probl猫mes d鈥檈nseignement et de recherche dans les universit茅s, Paris, Organisation de Coop茅ration et de D茅veloppement 脡conomiques, 1972, p. 137. 鈥淰on Neumann y Morgenstern extrajeron un m茅todo de an谩lisis econ贸mico que reposa sobre lo que se llama la teor铆a de juegos o de la decisi贸n. Ahora bien, este m茅todo permiti贸 la constituci贸n de una serie de investigaciones psico-econ贸micas que aseguran una conexi贸n entre dos disciplinas hasta entonces muy separadas鈥 (trad. del autor).
  113. Sobre el tema ver Galati, 鈥淢etodolog铆a鈥︹, cit.
  114. Ver cap. 9, punto 2. Sobre el tema ver Galati, 鈥淣otas sobre investigaci贸n jur铆dica cuantitativa鈥, en Investigaci贸n鈥, n潞 39, Rosario, FIJ, 2006, pp. 187-206; tb. en https://bit.ly/2MqNJWn (10.2.2008).
  115. Las metodolog铆as cualitativas privilegian los estudios de casos basados en entrevistas no estructuradas, la observaci贸n, la narrativa y el an谩lisis del discurso. Ver Sautu, op. cit., esp. p. 69. Ver tambi茅n Galati, 鈥淔ilosof铆a de la evaluaci贸n de la Universidad. Notas sobre metodolog铆a cualitativa en la investigaci贸n jur铆dico-educativa鈥, en Academia. Revista sobre ense帽anza del Derecho, n潞 9, Buenos Aires, Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA)/Rubinzal-Culzoni, 2007, pp. 299-358.
  116. D鈥橝ncona, Mar铆a de los 脕ngeles, 鈥淢etodolog铆a cuantitativa: estrategias y t茅cnicas de investigaci贸n social鈥, Madrid, S铆ntesis, 1999, p. 58.
  117. Morin, Sociologie, cit., p. 183. 鈥溾 el investigador tendr谩 que elegir entre el riesgo de la superficialidad (cuestionario) y el riesgo de la incapacidad de interpretaci贸n (conversaci贸n profunda), entre dos tipos de error, entre dos tipos de verdad鈥. Morin, Sociolog铆a, cit., p. 209.
  118. Ver Sautu, op. cit., p. 53. Ver por ejemplo Bericat, Eduardo, La integraci贸n de los m茅todos cuantitativo y cualitativo en la investigaci贸n social. Significado y medida, Barcelona, Ariel, 1998.
  119. Bunge, Epistemolog铆a鈥, cit., pp. 39, 40, 48.
  120. Ya Galileo dijo que el lenguaje de la ciencia se encuentra expresado en n煤meros. Ver Mardones y Urs煤a, op. cit., pp. 16-17.
  121. Morin, Ciurana y Motta, op. cit., p. 81.
  122. Morin, La M茅thode 6鈥, cit., p. 60. 鈥淟os medios modernos [de la Medicina] [鈥 a menudo prolongan la vida humana en condiciones de degradaci贸n f铆sica y mental. 驴No existe en adelante contradicci贸n entre cantidad y calidad de vida?鈥 Morin, El M茅todo 6鈥, cit., p. 57.
  123. Sautu, op. cit., p. 66.
  124. Morin, Introducci贸n al Pensamiento鈥, cit., p. 82.
  125. Ver Sautu, op. cit., p. 35. En contra, Popper, La l贸gica鈥, cit., p. 45. 鈥溾 cualquier controversia sobre la cuesti贸n de si ocurren en absoluto acontecimientos que en principio sean irrepetibles y 煤nicos no puede decidirse por la ciencia: se tratar铆a de una controversia metaf铆sica鈥.
  126. Mart铆nez Migu茅lez, Miguel, 鈥淥rigen, auge y ocaso del m茅todo cient铆fico tradicional en las ciencias humanas鈥, en https://bit.ly/2nNsvmS (6.6.2004).
  127. Morin, Epistemolog铆a鈥, cit., p. 434.
  128. Guibourg, 鈥淟a justicia y la m谩quina鈥, en La Ley, t. 150, p. 1004.
  129. Ver Plat贸n, Teeteto, o de la ciencia, trad. de Jos茅 Miguez, Buenos Aires, Aguilar, 1960.
  130. Morin, Sociolog铆a, cit., p. 75.
  131. Galati, 鈥淔ilosof铆a de la evaluaci贸n鈥︹, cit.
  132. Galati, 鈥淣otas鈥︹, cit.
  133. Taylor, S. J. y Bogdan, R., Introducci贸n a los m茅todos cualitativos de investigaci贸n. La b煤squeda de significados, Buenos Aires, Paid贸s, 1986, p. 32. P. v. Galati, 鈥淣otas sobre investigaci贸n鈥︹, cit. N贸tese la relaci贸n con el punto 4.1. del cap. 3.
  134. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., pp. 369-370. 鈥淓l desarrollo de las cualidades no solo programadoras, sino estrat茅gicas, inventivas, creadoras es inseparable de un aumento correlativo de orden y de desorden鈥. Morin, El M茅todo 2鈥, cit., p. 428.
  135. Ver C谩rcova, 鈥淟os jueces鈥︹, cit.
  136. Ver a Ciuro Caldani, Derecho y Pol铆tica鈥, cit., especialmente el cap铆tulo sobre los infradimensionalismos pol铆ticos, pp. 40-46.
  137. Heckhausen, Heinz, 鈥淒iscipline et interdisciplinarit茅鈥, en AA. VV., L鈥檌nterdisciplinarit茅鈥, cit., p. 89. 鈥溾 plantea problemas a ciencias tan diversas como las t茅cnicas del ingeniero, del arquitecto, las ciencias econ贸micas, la Biolog铆a, la Psicolog铆a, etc.鈥 (Trad. del autor).
  138. Ver por ejemplo Jim茅nez, Jos茅, 鈥淪in patria. Los v铆nculos de pertenencia en el mundo de hoy: familia, pa铆s, naci贸n鈥, en AA. VV., Nuevos鈥, cit., pp. 213-234.
  139. 脥d., p. 218.
  140. Castoriadis, Cornelius, 鈥淟a democracia como procedimiento y como r茅gimen鈥, en https://bit.ly/2Pp8JLh (18.7.2007).
  141. 脥d.
  142. 鈥淧roblem谩ticas de salud mental en la infancia. Proyecto de investigaci贸n. Informe final鈥, Ministerio de Salud de la Naci贸n y Unidades Acad茅micas de Psicolog铆a de las Universidades Nacionales, del 9.11.2007, en https://bit.ly/2Msbe1y (12.6.2008), p. 10.
  143. Foucault, Los anormales. Curso en el Coll猫ge de France (1974-1975), trad. de Horacio Pons, Buenos Aires, Fondo de Cultura Econ贸mica, 2000. 鈥溾 en la pericia m茅dico legal tanto la justicia como la psiquiatr铆a se adulteran. [鈥 La pericia m茅dico legal no se dirige a delincuentes o inocentes, no se dirige a enfermos en confrontaci贸n a no enfermos, sino a algo que es, creo, la categor铆a de los anormales [鈥. Transformar tanto el poder judicial como el saber psiqui谩trico, a constituirse como instancia de control del anormal鈥. 脥d., pp. 48, 49. Siempre hay alg煤n anormal a quien expulsar para purificar la comunidad: el leproso, los locos, los criminales, los desviados, los pobres, mendigos, vagabundos, ociosos, libertinos. 脥d., p. 51. Hoy es el swinger, travesti, la lesbiana, el homosexual, el piquetero, el jud铆o, el musulm谩n, el que padece s铆ndrome de down, el 鈥減ibe chorro鈥, el drogadicto. Como dice Foucault, en el siglo XVIII se aplicar谩 el patr贸n de inclusi贸n, pero con control, en donde 鈥溾 se va a calibrar sin descanso a cada individuo para saber si se ajusta a la regla, a la norma de salud que se ha definido鈥. 脥d., p. 54.
  144. Cit.
  145. Ver proyecto sancionado por la C谩mara de Diputados el 14.10.2009 (expte. 0126-D-2009), en www.hcdn.gov.ar. Al definir la salud mental, alude a 鈥溾 un proceso determinado por componentes hist贸ricos, socio-econ贸micos, culturales, biol贸gicos y psicol贸gicos, cuya preservaci贸n y mejoramiento implica una din谩mica de construcci贸n social vinculada a la concreci贸n de los derechos humanos y sociales de toda persona鈥 (art. 3). Tambi茅n se alude a la evaluaci贸n interdisciplinaria como requisito del diagn贸stico (arts. 5, 8). Se promueve la integraci贸n familiar, laboral y comunitaria. (art. 7, d, art. 9, art. 11); la supervisi贸n peri贸dica de las internaciones (art. 7, h). La internaci贸n es considerada de aplicaci贸n restrictiva, debe ser fundada, (art. 14) y lo m谩s breve posible (art. 15). El padecimiento mental no es un estado inmodificable (art. 7, n). La medicaci贸n no suple el acompa帽amiento terap茅utico, ni funciona como castigo (art. 12). Se proh铆be la creaci贸n de instituciones de salud mental monovalentes, es decir, los antiguos manicomios o neuropsiqui谩tricos (art. 27), ya que deben realizarse en hospitales generales (art. 28). Y se deroga la ley 22194 (art. 44). Todo lo cual se reconoce en la ley de salud mental 26657, sancionada en 2010.
  146. Fallado por la CSJN el 27.12.2005.
  147. La propia sentencia precisamente alude al 鈥溾 estado de vulnerabilidad, fragilidad, impotencia y abandono en el cual se encuentran frecuentemente quienes son sometidos a tratamientos de esta 铆ndole鈥 (consid. 4). Se dice tambi茅n que la detenci贸n se 鈥溾 desarrollar谩 por un per铆odo breve y en tanto sea la opci贸n menos restrictiva鈥 (consid. 5). La revisi贸n de la internaci贸n debe realizarse en intervalos peri贸dicos, razonables (consid. 5).
  148. Se han dado casos de infecci贸n intencional con el virus de la hepatitis a ni帽os discapacitados de un asilo, la inyecci贸n de c茅lulas cancerosas en pacientes internados por otras causas, la privaci贸n intencional del tratamiento con penicilina a personas con angina estreptoc贸cica para estudiar la historia natural de la enfermedad. En 1996, EE.UU. indemniz贸 a personas sobrevivientes de experimentos realizados con sustancias radiactivas durante la Guerra Fr铆a, para averiguar los efectos del uso de armas at贸micas en caso de una guerra nuclear. Los investigadores hab铆an introducido barras radiactivas en la nariz de ni帽os para reducir sus adenoides y prevenir infecciones; administraron f贸sforo radiactivo a embarazadas antes y despu茅s del parto. Las personas involucradas no se hab铆an enterado de lo que se les hac铆a y por ello no hab铆an dado su consentimiento. En nombre de la seguridad nacional, hab铆an considerado a las personas simples medios para obtener informaci贸n. Adem谩s, la investigaci贸n m茅dica es 茅ticamente justificable si la poblaci贸n se beneficiar谩 de sus resultados y si los participantes acceder谩n gratuitamente al tratamiento de probada mayor eficacia terminada la investigaci贸n. Probar nuevos productos contra otros existentes requiere m谩s tiempo y dinero que demostrar su eficacia frente a placebos, lo que va contra la regla de obtener mayores ganancias en el menor tiempo posible. De manera que se exige que el grupo control reciba el mejor tratamiento probado hasta la fecha. El 鈥渕ejor tratamiento鈥 variaba seg煤n se tomaran los est谩ndares de los pa铆ses pobres donde se desarrollaba el experimento, o el de los pa铆ses ricos que patrocinaban el ensayo. Algunos dicen que 鈥渁lgo鈥 es mejor que nada, y otros sostienen que es una nueva forma de colonialismo. Mart铆nez, Stella Maris, 鈥淟a investigaci贸n con seres humanos: entre el para铆so y el infierno鈥, en Revista M茅dica de Rosario, n潞 71, 2005, pp. 36-41.
  149. Morin, La M茅thode 3鈥, cit., p. 129. 鈥溾 el sujeto freudiano es el producto y el lugar de una dial贸gica compleja bio-socio-individual entre 1) el Ello (la esfera bio-pulsional); 2) el Superego (la esfera de la autoridad paterna y m谩s all谩 social); 3) la esfera propiamente individual del Ego鈥. Morin, El M茅todo 3鈥, cit., p. 141. Ver Freud, 鈥淓l yo鈥︹, cit., pp. 547-574.
  150. Morin, Introducci贸n al Pensamiento鈥, cit., p. 45.
  151. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., p. 284. 鈥溾 plantea de hecho los fundamentos de una teor铆a del sujeto humano, a la vez generativa (se efect煤a a partir de una dial贸gica entre Ello, Yo, Superego) y compleja (comporta en su seno el conflicto y el desagarramiento)鈥. Morin, El M茅todo 2鈥, cit., p. 330.
  152. Morin, La cabeza鈥, cit., pp. 136 y 137.
  153. Piaget, 鈥淟鈥櫭﹑ist茅mologie鈥︹, cit., p. 137. 鈥溾 relaciones entre la ling眉铆stica y la psicolog铆a que caracterizan a la joven disciplina conocida bajo el nombre de psicoling眉铆stica鈥 (trad. del autor).
  154. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., p. 262. 鈥溾 en cada ser, y singularmente en el ser humano, hay varios seres a la vez y varias modalidades de ser鈥. Morin, El M茅todo 2鈥, cit., p. 306.
  155. Morin, La M茅thode 5鈥, cit., p. 100. 鈥溾 adoptamos roles sociales diferentes en el hogar, en familia, en amor, en el trabajo, con nuestros superiores, con nuestros inferiores, con nuestros amigos鈥. Morin, El M茅todo 5鈥, cit., p. 101.
  156. Morin, El mundo鈥, cit., p. 52.
  157. 脥d.
  158. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., p. 60. 鈥淐ada uno para s铆, todos contra todos, cada uno para todos, cada uno para todo, todo para cada uno, todo contra cada uno son otros tantos momentos, manifestaciones, rasgos de la misma realidad鈥. Morin, El M茅todo 2鈥, cit., p. 81.
  159. Friedman, Richard, 鈥淐贸mo saber cu谩ndo poner fin a la terapia鈥, trad. de Ma. Elena Rey, https://bit.ly/2wfOMxl (3.11.2007).
  160. Moscovici, Serge, 鈥淚ntroducci贸n: el campo de la psicolog铆a social鈥, en AA. VV., Psicolog铆a social I. Influencia y cambio de actitudes. Individuos y grupos, ed. al cuidado de Serge Moscovici, trad. de David Rosenbaum y supervisi贸n de Tom谩s Iba帽ez, Buenos Aires, Paid贸s, 1985, p. 19. Por lo que el Derecho no es la 煤nica ciencia social que tiene disputas epistemol贸gicas. Ver punto 4.
  161. 脥d.
  162. 脥d., p. 26.
  163. 脥d.
  164. Levine, John y Pavelchak, Mark, 鈥淐onformidad y obediencia鈥, en AA. VV., Psicolog铆a social I鈥, cit., p. 68.
  165. 脥d., p. 69.
  166. Ver cap. 14, puntos 23.11 y 23.9 respectivamente.
  167. Levine y Pavelchak, op. cit., pp. 69-70.
  168. Ver cap. 3 del tomo 2.
  169. Morin, La cabeza鈥, cit., p. 23.
  170. Ciuro Caldani, 鈥淟铆neas program谩ticas de Filosof铆a del Derecho鈥, en Investigaci贸n鈥, n潞 4, Rosario, FIJ, 1988, p. 6.
  171. Goldschmidt, 鈥淭ridimensionalismo, realismo gen茅tico y justicia. Homenaje a Miguel Herrera Figueroa鈥, en La Ley, t. 1983-A, p. 755.
  172. 鈥溾 la Universidad de nuestros d铆as es un complejo de educaci贸n, investigaci贸n, proyecci贸n profesional, extensi贸n y promoci贸n social a pensar y realizar no solo desde el grado sino en el posgrado鈥. Ciuro Caldani, 鈥淓stado del conocimiento en la investigaci贸n jur铆dica: l铆neas de investigaci贸n e impacto social de la producci贸n cient铆fica (investigaci贸n, posgrado e impacto social), en Investigaci贸n鈥, n潞 39, Rosario, FIJ, 2006, p. 53.
  173. Profundizar茅 sobre el tema en el cap. 6, especialmente dedicado al tema.
  174. Morin, Introducci贸n al Pensamiento鈥, cit., p. 60.
  175. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., p. 153. 鈥淓l conductismo puso el acento en el determinismo exterior y no en la elaboraci贸n interior: en la pareja est铆mulo/respuesta, la respuesta es vista m谩s como producto del est铆mulo que como fruto de una computaci贸n individual. [鈥 lo que ha llevado a los et贸logos contempor谩neos a denunciar al conductismo como doctrina del organismo vac铆o鈥. Morin, El M茅todo 2鈥, cit., p. 184.
  176. 鈥淓l error de los elementos trae como consecuencia necesaria el de las asociaciones. Si se fracciona la experiencia en porciones artificiales, habr谩n de idearse medios tambi茅n artificiales para volver a integrarla, y el resultado son las cadenas de asociaciones鈥. Heidbreder, op. cit., p. 253.
  177. 脥d., p. 250.
  178. D铆az Marcos, Karel, 鈥淟a Psicolog铆a Gestalt鈥, en https://bit.ly/2LfOwnx (12.6.2007). 鈥淟a apariencia de las cosas est谩 determinada por la organizaci贸n del campo a que da lugar la distribuci贸n de la estimulaci贸n pr贸xima鈥. Koffka, Kurt, Principios de psicolog铆a de la forma, Buenos Aires, Paid贸s, 1953, p. 132.
  179. Heidbreder, op. cit., p. 263.
  180. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., p. 94. 鈥淟a interacci贸n es efectivamente una noci贸n necesaria, crucial; es la placa giratoria donde se encuentran la idea de desorden, la idea de orden, la idea de transformaci贸n, en definitiva, la idea de organizaci贸n鈥. Morin, El M茅todo 1鈥, cit., p. 116.
  181. Seibold, op. cit.
  182. 脥d.
  183. Ib铆dem.
  184. Morin, Introducci贸n al Pensamiento鈥, cit., pp. 94 y 95.
  185. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., pp. 47-48. 鈥溾 la g茅nesis de la estrella puede ser considerada en funci贸n de la cat谩strofe que es la ruptura de la nube, la cual desencadena, en sentido inverso al proceso general de dispersi贸n, una retroacci贸n positiva (condensaci贸n que se autoacelera), proceso que desencadena una nueva cat谩strofe (alumbramiento) la cual desencadena una nueva retroacci贸n positiva en el sentido explosivo; a partir de ah铆 el antagonismo de estas dos retroacciones inversas da nacimiento a la estabilidad resplandeciente de un sol鈥. Morin, El M茅todo 1鈥, cit., p. 66.
  186. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., p. 52. 鈥溾 desde Newton se pod铆a presentir que las atracciones dependen de las masas que dependen de ellas, pero no se pod铆a presentir que estas leyes [鈥 cooperaran tanto al desorden como al orden. [鈥 Las leyes de la Naturaleza no constituyen m谩s que una cara de un fen贸meno de muchas caras que comporta tambi茅n su cara de desorden y su cara de organizaci贸n鈥. Morin, El M茅todo 1鈥, cit., p. 70.
  187. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., p. 52. 鈥淟as leyes que reg铆an el mundo no eran m谩s que un aspecto provincial de una realidad interaccional compleja鈥. Morin, El M茅todo 1鈥, cit., p. 70.
  188. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., p. 277. 鈥淓s una noci贸n compleja de hecho. La energ铆a es a la vez indestructible (primer principio), degradable (segundo principio), polimorfa (cin茅tica, t茅rmica, qu铆mica, el茅ctrica, etc.), transformable (en masa, es decir, materia). Su principio de identidad es, [鈥 complejo, puesto que mantiene su identidad a trav茅s de sus metamorfosis, su intangibilidad a trav茅s de la degradaci贸n鈥. Morin, El M茅todo 1鈥, cit., p. 315.
  189. Morin, 鈥溍 propos鈥︹, cit., p. 6. 鈥淪i un 谩tomo de carbono se constituye en la fragua de una estrella por el encuentro, al mismo tiempo, de tres n煤cleos de helio, es evidente que el azar de este encuentro juega un rol importante, pero es tambi茅n evidente que la ley hace que los tres n煤cleos vayan a crear un 谩tomo. [鈥 estamos obligados a asociar nociones que a priori se repelen (aqu铆 alea y determinismo). Esto vale tambi茅n para la inseparabilidad: todo lo que es separado es de una cierta manera inseparable鈥 (trad. del autor).
  190. Morin, Introducci贸n al Pensamiento鈥, cit., p. 110.
  191. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., p. 36. 鈥淟a f贸rmula de Boltzman permit铆a en adelante medir y prever la evoluci贸n del desorden, y por tanto, en cierto sentido, controlarla鈥. Morin, El M茅todo 1鈥, cit., p. 53.
  192. Morin, Articular鈥, cit., p. 40.
  193. Goldschmidt, 鈥淭ridimensionalismo鈥︹, cit., p. 757.
  194. Kelsen, Hans, Teor铆a pura del Derecho, trad. de Mois茅s Nilve, 29潞 ed. de la ed. en franc茅s de 1953, Buenos Aires, Eudeba, 1992, pp. 166-167.
  195. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., p. 98. 鈥溾 el universo no est谩 fundado en una unidad indivisible, sino en un sistema verdaderamente complejo鈥. Morin, El M茅todo 1鈥, cit., p. 120.
  196. Morin, Sociologie, cit., p. 40. 鈥溾 tienen ustedes, de hecho, un seudocientificismo que se cree de vanguardia, cuando en realidad se ha convertido en retaguardia鈥. Morin, Sociolog铆a, cit., p. 52.
  197. Bunge, Epistemolog铆a鈥, cit., p. 47.
  198. Sobre la funci贸n de la Filosof铆a, ver el excelente trabajo de Salas, 脕ngel, 鈥淟a labor del fil贸sofo鈥, en Dikaiosyne. Revista de Filosof铆a Pr谩ctica, n潞 13, M茅rida (Venezuela), Universidad de los Andes, 2004, pp. 11-36.
  199. Bunge, Epistemolog铆a鈥, cit., p. 42.
  200. 鈥溾 la investigaci贸n [鈥 [exploratoria] tiene como su prop贸sito central desarrollar la experiencia necesaria para crear o seleccionar las ideas o categor铆as de an谩lisis m谩s relevantes y para una posterior formulaci贸n de hip贸tesis explicativas鈥. Samaja, Juan, Epistemolog铆a y metodolog铆a: elementos para una teor铆a de la investigaci贸n cient铆fica, 3陋 ed., Buenos Aires, Eudeba, 1999, p. 227. Para un an谩lisis de la metodolog铆a cualitativa, ver, por ejemplo, a Saltalamacchia, Homero, 鈥淒el proyecto al an谩lisis: aportes para una investigaci贸n cualitativa鈥, 3 t., en https://bit.ly/2nWBNgz (11.6.2005).
  201. Epistemolog铆a鈥, cit., p. 38.
  202. Saltalamacchia, op. cit., t. 2, p. 177.
  203. Por la unidad de la ciencia se pronuncia Popper, La l贸gica鈥, cit., p. 37. 鈥溾 la f铆sica te贸rica moderna, en la que tanto otras personas como yo vemos la realizaci贸n m谩s completa hasta la fecha de lo que yo llamo la ciencia emp铆rica鈥. En el mismo sentido ver a Bunge, Epistemolog铆a鈥, cit., p. 34. 鈥淣adie duda ya del 茅xito sensacional del m茅todo cient铆fico en las ciencias naturales鈥. Ver tambi茅n 铆d., p. 35. 鈥淕alileo engendra el m茅todo cient铆fico moderno [鈥鈥. Asimismo, ver 铆d., p. 49. 鈥淟a estrategia o m茅todo general de la ciencia naci贸 hace tres siglos y medio, se desarroll贸 y no tiene miras de estancarse en su evoluci贸n. [鈥 Ya domina a las ciencias sociales y a la tecnolog铆a, y est谩 comenzando a presidir algunas zonas de la filosof铆a鈥.
  204. Stengers, op. cit., p. 97. 鈥溾 la f铆sica no es la llave universal, nada puede sustituir el proceso de creaci贸n de cuestiones relevantes en cada campo鈥 (trad. del autor).
  205. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., p. 274. 鈥溾 los t茅rminos de comunicaci贸n, informaci贸n, c贸digo, programa, mensaje, finalidad han emigrado de la experiencia antropo-social a la cibern茅tica de las m谩quinas artificiales y, de aqu铆, a la organizaci贸n biol贸gica, y vuelven a invadir bajo su nueva forma cibernetizada la organizaci贸n antropo-social!鈥 Morin, El M茅todo 1鈥, cit., p. 311.
  206. Morin, Epistemolog铆a鈥, cit., p. 431.
  207. Ver Guibourg, 鈥淟a justicia鈥︹, cit., pp. 994-1004.
  208. Morin, Complejidad restringida鈥, cit., p. 109. Sobre la irreversibilidad del tiempo ver el punto 17 del cap. 1.
  209. Ver cap. 1, punto 17.
  210. Foerster, Heinz von, Las semillas de la cibern茅tica. Obras escogidas, 3陋 ed, Barcelona, Gedisa, 2006. En su libro explica el cambio de paradigma que se suscitar谩 a partir de la jerarquizaci贸n del observador en toda descripci贸n de un objeto, de manera que no existe la cosa en s铆, ni propiedades observadas, sino cualidades de tal observador. 鈥溾 la obscenidad no es una propiedad que reside en las cosas (porque si le mostramos al se帽or X una pintura y la llama obscena, sabemos mucho del se帽or X pero muy poco acerca de la pintura), cuando nuestros legisladores lleguen finalmente a su imaginaria lista sabremos mucho de ellos, pero sus leyes ser谩n peligrosamente faltas de sentido鈥. 脥d., p. 91. Esto ser谩 clave para la reformulaci贸n del principio de justicia y la nueva conceptualizaci贸n del valor. Ver la tercera parte del tomo 3. Solo podremos alcanzar alguna objetividad evidenciando nuestra subjetividad. 脥d., pp. 91, 92.
  211. Atlan, op. cit.
  212. Weaver, Warren, 鈥淪cience and complexity鈥, en American Scientist, n潞 36, 1948, 536, en https://bit.ly/2L7kgva (6.11.2009). El autor propone la simplicidad entendida como aquella categor铆a que agrupa temas en donde est谩n involucradas dos variables, la complejidad desorganizada, que incluye variables cuantitativamente mayores, en donde interviene entonces la estad铆stica, y la complejidad organizada, en donde las variables constituyen un punto intermedio entre las dos categor铆as anteriores. La 煤ltima categor铆a incluye a las partes, el todo y el an谩lisis de varios factores. Aqu铆 se necesita algo m谩s que los promedios matem谩ticos. No se trata del descubrimiento del tel茅fono, ni de los c谩lculos de las compa帽铆as de seguros, sino de c贸mo se comportan las minor铆as raciales, por ejemplo. El an谩lisis se parece al que hace Goldschmidt relativo a la simplicidad pura, complejidad impura y complejidad pura. Ver cap. 3 del tomo 2.
  213. Morin, Ciurana y Motta, op. cit., p. 42.
  214. Moreno, Juan Carlos, 鈥淔uentes, autores y corrientes que trabajan la complejidad鈥, en AA. VV., Manual de iniciaci贸n pedag贸gica al Pensamiento Complejo, comp. por Marco Antonio Velilla, Instituto Colombiano de Fomento de la Educaci贸n Superior/UNESCO/Corporaci贸n para el desarrollo Complexus, 2002, en https://bit.ly/2wdDvxB (27.10.2006).
  215. G贸mez Mar铆n, Ra煤l, 鈥淎rquitectura te贸rica de la complejidad paradigm谩tica. Trayectoria e incursiones鈥, en AA. VV., Manual de iniciaci贸n鈥, cit.
  216. Contreras Caballero, Luc铆a, en https://bit.ly/2OOJu3K (16.9.2009); https://bit.ly/2By7GW6 (16.9.2009). Ver tambi茅n Bernalte Miralles, Antonio y Llombart Palet, Jos茅, 鈥淚ntroducci贸n de las geometr铆as no-eucl铆deas en Espa帽a鈥, en Estudios sobre historia de la ciencia y de la t茅cnica: IV Congreso de la Sociedad Espa帽ola de Historia de las Ciencias y de las T茅cnicas, Valladolid, 1988, pp. 969-978; Bonola, Roberto, Geometr铆as no euclidianas, Madrid, Espasa Calpe, 1945.
  217. Morin, Complejidad restringida鈥, cit., p. 109.
  218. Ver cap. 5 del tomo 4.
  219. Morin, Articular鈥, cit., p. 45.
  220. Morin, Complejidad restringida鈥, op. cit., p. 115.
  221. Algo similar ocurri贸 con Urano. Ver Kuhn, La estructura鈥 , op. cit., pp. 182-183.
  222. Whul, Daniel y Blanco, Emir, 鈥淒erecho y ciencia鈥, en La Naci贸n, del 2.3.1998, sec. 鈥淐arta de lectores鈥, cit. por 脕lvarez Gardiol, Lecciones鈥, cit., p. 41.
  223. Guibourg, Provocaciones: en torno del Derecho, Buenos Aires, Eudeba, 2002, p. 18.
  224. Seg煤n cuenta Ciuro Caldani en sus clases de 鈥淭eor铆a General del Derecho鈥.
  225. 脕lvarez Gardiol, Lecciones鈥, cit., p. 52.
  226. 鈥淧lut贸n posee ciertas caracter铆sticas poco usuales, que lo distinguen de los otros ocho planetas y hacen de 茅l un objeto de notable curiosidad para los astr贸nomos [鈥. Tiene la 贸rbita m谩s el铆ptica de entre los planetas principales鈥. Asimov, Isaac, Cien preguntas b谩sicas sobre la ciencia, trad. de Miguel Paredes Larrucea, Madrid, Alianza, 1973, p. 52.
  227. Ver 鈥溌緼di贸s a Plut贸n?鈥, en La Naci贸n del 14.8.2006, https://bit.ly/2OObg02 (6.9.2006).
  228. 鈥淧roponen modificar el Sistema Solar鈥, en La Naci贸n, del 15.8.2006, en https://bit.ly/2L7BIzC (6.9.2006).
  229. Ver 铆d..
  230. 鈥溌12 planetas?鈥, en La Naci贸n, del 16.8.2006, https://bit.ly/2nRky0b, (6.9.2006).
  231. Ver 鈥淧lut贸n pasar铆a a ser hoy un 鈥榩laneta enano鈥欌, en La Naci贸n, del 24.8.2006, https://bit.ly/2vY0GNn (6.9.2006).
  232. Ver 鈥淟o que hay que saber sobre una decisi贸n controvertida鈥, en La Naci贸n, del 25.8.2006, https://bit.ly/2MpNeMs (6.9.2006).
  233. Ver 鈥淎yer, los astr贸nomos degradaron a Plut贸n a la categor铆a de 鈥榩laneta enano鈥欌, en La Naci贸n, del 25.8.2006, https://bit.ly/2L6Eplb (6.9.2006).
  234. Asimov, op. cit., p. 53.
  235. Draper, Juan Guillermo, Historia de los conflictos entre la religi贸n y la ciencia, trad. de Augusto Arcim铆s, Madrid, Aribau, 1876, en https://bit.ly/2MmuFsg (14.2.2003). Este autor se realiza la pregunta en oportunidad de criticar la infalibilidad papal, que tampoco es salvable si se la extiende al concilio ecum茅nico, motivo de la frase que cito.
  236. Feyerabend, Against method. Outline of an anarchistic theory of knowledge, en https://bit.ly/2pK2SWi (26.2.2007). 鈥淣ing煤n cient铆fico admitir谩 que la votaci贸n juega un rol en su tema. Solo deciden los hechos, la l贸gica y la metodolog铆a 鈥攅so es lo que los cuentos de hada nos dicen. Pero, 驴c贸mo deciden los hechos? 驴Cu谩l es su funci贸n en el avance del conocimiento? No podemos derivar nuestras teor铆as de ellos. No podemos dar un criterio negativo diciendo, por ejemplo, que las buenas teor铆as son teor铆as que pueden ser refutadas, pero que todav铆a no han sido contradichas por ning煤n hecho鈥 (trad. del autor).
  237. Ver 鈥淎di贸s a Plut贸n鈥, en La Naci贸n, del 24.8.2006, https://bit.ly/2nOLvS1 (6.9.2006).
  238. Ver 鈥淟o que hay que saber鈥︹, cit.
  239. Ver 鈥淎yer, los astr贸nomos鈥︹, cit.
  240. Morin, Epistemolog铆a鈥, cit., p. 427.
  241. 脥d.
  242. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., p. 11. 鈥淓s muy veros铆mil que en los a帽os venideros veamos desarrollarse paralelamente otro enfoque, m谩s integrativo y 鈥榦rgan铆smico鈥, en el estudio de los grandes problemas de la biolog铆a. F. Gros, F. Jacob, P. Royer鈥. Morin, El M茅todo 2鈥, cit., p. 27.
  243. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., p. 256. 鈥淟a simplificaci贸n busca el concepto-maestro que encuentra, bien sea en el gen, t茅rmino de la simplificaci贸n gen茅tica, bien sea en la mol茅cula, t茅rmino de la simplificaci贸n qu铆mica, bien sea en el comportamiento, t茅rmino de la simplificaci贸n behaviorista鈥. Morin, El M茅todo 2鈥, cit., p. 299.
  244. Morin, Complejidad restringida鈥, op. cit., p. 113.
  245. Morin, La cabeza鈥, cit., p. 118.
  246. 脥d.
  247. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., p. 97. 鈥溾 concibi贸 aisladamente su objeto propio, primero el organismo y despu茅s la c茅lula cuando encontr贸 su unidad elemental: la mol茅cula鈥. Morin, El M茅todo 1鈥, cit., p. 118.
  248. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., p. 97. 鈥淟a gen茅tica aisl贸 su objeto, el gen贸ma: reconoci贸 las unidades elementales de este, primero los genes, despu茅s los cuatro elementos base qu铆micos cuya combinaci贸n aport贸 los 鈥榩rogramas鈥 de reproducci贸n que pod铆an variar al infinito鈥. Morin, El M茅todo 1鈥, cit., p. 118.
  249. Respecto de las relaciones con la auto-eco-organizaci贸n moriniana ver el cap. 7, punto 67.
  250. Maturana y Varela, op. cit., p. 7.
  251. 脥d., p. 12.
  252. 脥d., p. 13.
  253. 脥d., p. 15.
  254. Morin, Articular鈥, cit., p. 43.
  255. Morin, 鈥淓l a帽o I鈥︹, cit., p. 42.
  256. Morin, Articular鈥, cit., p. 44. El resaltado es m铆o.
  257. Han trabajado en este sentido Louis Leakey, Washbur y De Vore. Morin, Articular鈥, cit., p. 43.
  258. Morin, La M茅thode 5鈥, cit., p. 30. (Morin, El M茅todo 5鈥, cit., p. 35).
  259. 鈥淟as emociones y las historias fuertemente emotivas constituyen vigorosos instrumentos de creaci贸n de perspectivas claras y nuevas鈥. Feyerabend, Di谩logo鈥, cit., p. 137.
  260. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., p. 375. 鈥溾 la termodin谩mica es inseparable de la revoluci贸n industrial, [鈥 la cibern茅tica, nacida en las salvas antia茅reas de la II Guerra Mundial, corresponde a una nueva generaci贸n de m谩quinas artificiales, [鈥 la informaci贸n nace de las telecomunicaciones de la Bell Company, [鈥 estas determinaciones hist贸ricas y sociales no son neutras鈥. Morin, El M茅todo 1鈥, cit., p. 423.
  261. Morin, Articular鈥, cit., p. 95.
  262. La periodista Isabel Cittadini, que trabaja en el Depto. de Prensa de CONICET se帽al贸 una historia que avanz贸 en muchos aspectos antropol贸gicos, buscando rescatar al ser humano en su totalidad. Tambi茅n agrega que debe tener di谩logo con otras ciencias, tomando un poco de cada una de ellas. En el mismo sentido, puede consultarse al Instituto Multidisciplinario de Historia y Ciencias Humanas, cuyo director es el doctor Ariel Guiance, investigador del CONICET. Ver 鈥淟a historia ya no la escriben los que ganan鈥, del 1.7.2010, en https://bit.ly/2wfOhmX (2.7.2010).
  263. Morin, Articular鈥, cit., pp. 42-43.
  264. Morin, La M茅thode 1鈥, cit., p. 99. 鈥溾 hab铆a considerado desde su fundaci贸n a la sociedad como sistema, en el sentido fuerte de un todo organizador irreductible a sus constituyentes, los individuos鈥. Morin, El M茅todo 1鈥, cit., pp. 120-121.
  265. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., p. 416-417. 鈥溾 debe salvaguardar la originalidad, la irreductibilidad, la especificidad antroposocial al mismo tiempo que la funda, la enra铆za y la alimenta de vida鈥. Morin, El M茅todo 2鈥, cit., p. 481.
  266. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., pp. 417-418. 鈥溾 solo se puede encontrar en las infraestructuras f铆sicas y biol贸gicas de estas ciencias. [鈥 alimentar la antroposociolog铆a de realidad, de vida, de fundamento, de complejidad. Es abrirla seg煤n un modo de Pensamiento Complejo [鈥 La cultura misma es fruto de una evoluci贸n biol贸gica鈥. Morin, El M茅todo 2鈥, cit., p. 482. Este objetivo se actualiza tambi茅n en Sociologie, cit., especialmente pp. 95-118. (Sociolog铆a, op. cit., especialmente pp. 110-131).
  267. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., p. 418. 鈥溾 la cultura es una emergencia propiamente metabiol贸gica, irreductible como tal, que produce cualidades y realidades originales, y que como tal retroact煤a sobre todo lo que es biol贸gico en el hombre鈥. Morin, El M茅todo 2鈥, cit., p. 482.
  268. Goldschmidt, 鈥淭ridimensionalismo鈥︹, cit., p. 758.
  269. Morin, La M茅thode 2鈥, cit., p. 455. 鈥淟a biolog铆a del conocimiento nos introduce en las determinaciones biol贸gicas (el computo), animales (nuestro aparato neurocerebral 鈥榯ri煤nico鈥), prim谩ticas, hom铆nidas que permiten y limitan el conocimiento cerebral, incluidas las propias del cerebro-esp铆ritu de homo sapiens. Solo podemos 鈥榮uperar鈥 estas determinaciones a condici贸n de reconocerlas鈥. Morin, El M茅todo 2鈥, cit., p. 523.
  270. Morin, Sociolog铆a, cit., p. 16.
  271. 脥d., pp. 16-17.
  272. Morin, Sociologie, cit., pp. 113-114. (Morin, Sociolog铆a, cit., p. 127).
  273. Motta, Filosof铆a, complejidad y educaci贸n en la era planetaria: ensayos, San Nicol谩s de los Garza, UANL, 2008, p. 13.
  274. Morin, Sociologie, cit., p. 117. (Morin, Sociolog铆a, cit., p. 131).
  275. Morin, Sociologie, cit., p. 117. (Morin, Sociolog铆a, cit., p. 131).
  276. Morin, L鈥檋omme et la mort, Paris, Seuil, 1970, p. 18. 鈥淟a antropolog铆a es la ciencia del fen贸meno humano. A diferencia de las disciplinas que recortan las porciones del entendimiento en el fen贸meno, la antropolog铆a considera la historia, la psicolog铆a, la sociolog铆a, la econom铆a, etc., no como campos sino como componentes o dimensiones de un fen贸meno global鈥 (trad. del autor).
  277. Nicolescu, 鈥淟a transdisciplinariedad. Desv铆os y extrav铆os鈥, en https://bit.ly/2vUpA0k (6.7.2007), p. 3.
  278. Morin y Kern, op. cit., p. 57.
  279. Morin, El paradigma perdido. Ensayo de bioantropolog铆a, trad. de Dom猫nec Bergad脿, 7陋 ed., Barcelona, Kair贸s, 2005, p. 21.
  280. Morin, La M茅thode 5鈥, cit., pp. 94-95. 鈥淓n nuestra sociedad, nos definimos por el apellido familiar, por un nombre del que no somos el 煤nico titular. [鈥 nos definimos por referencia a nuestra ciudad, nuestra provincia, nuestra naci贸n, nuestra religi贸n. Nuestra identidad no se fija separ谩ndose, sino por el contrario incluyendo los ascendentes y pertenencias鈥. Morin, El M茅todo 5鈥, cit., p. 96.
  281. Esta es una de las caracter铆sticas puestas de relieve por muchos pensadores de la complejidad. Por ejemplo, Paul Feyerabend, Roger Lewin, entre otros.
  282. Morin, Epistemolog铆a鈥, cit., p. 432.
  283. Feyerabend, Di谩logo鈥, cit., p. 143.
  284. Morin, La M茅thode 5鈥, cit., p. 98. 鈥淟os fen贸menos llamados patol贸gicos de doble o m煤ltiple personalidad son exageraciones de un fen贸meno normal del que somos inconscientes鈥. Morin, El M茅todo 5鈥, cit., p. 99.
  285. Morin, La M茅thode 5鈥, cit., p. 98. 鈥淓l fen贸meno normal es el de las innumerables discontinuidades psicol贸gicas y afectivas, seg煤n los humores, el amor, el odio, el desprecio, la indiferencia, el deseo, el fervor, el 茅xtasis, la adoraci贸n, el miedo. [鈥 La ciclotimia, o s铆ndrome man铆aco depresivo, alternancia de melancol铆a y de exaltaci贸n, opera un cambio de psicolog铆a que es ya un cambio de personalidad鈥. Morin, El M茅todo 5鈥, cit., p. 99.
  286. Morin, Sociologie, cit., p. 453. 鈥溾 las tomas de conciencia m谩s fecundas en el terreno de la antropolog铆a consisten en darse cuenta de que el hombre de las civilizaciones arcaicas no es un pobre ni帽o, un pobre diablo, sino que, por el contrario, tiene sus propios desarrollos en el plano personal, en el plano de los sentidos, de su psicolog铆a, de su sabidur铆a, mucho m谩s ricos que cualquier individuo especializado de nuestra sociedad, y que tiene, tambi茅n, un pensamiento filos贸fico鈥. Morin, Sociolog铆a, cit., p. 400.
  287. Piaget, 鈥淟鈥櫭﹑ist茅mologie鈥︹, cit., p. 137. 鈥溾 el estructuralismo etnogr谩fico de Cl. L茅vi-Strauss que coordina las estructuras ling眉铆sticas, jur铆dicas (estructuras del parentesco revistiendo una forma cuasi algebraica) y econ贸micas [鈥鈥 (trad. del autor).
  288. Morin, Las Stars, trad. de Ricardo Mazo, Barcelona, Dopesa, 1972.
  289. Morin, Mes d茅mons, cit., p. 201.
  290. Morin, Introducci贸n a una pol铆tica鈥, cit., p. 56.
  291. 脥d.
  292. 脥d., p. 57.
  293. Morin, La M茅thode 5鈥, cit., p. 36. 鈥淓l lenguaje llamado 鈥榥atural鈥 (de hecho cultural) es de una complejidad extrema, de hecho es mucho m谩s complejo que los lenguajes formalizados. Comporta palabras vagas, palabras polis茅micas, palabras de una extrema precisi贸n, palabras abstractas, palabras metaf贸ricas; obedece a una organizaci贸n l贸gica, y al mismo tiempo puede dejarse llevar por lo anal贸gico. De ah铆 su extrema flexibilidad: permite el discurso t茅cnico, la jerga administrativa, la literatura y la poes铆a; es el soporte natural de la imaginaci贸n y la invenci贸n.鈥 Morin, El M茅todo 5鈥, cit., p. 42. La cursiva es m铆a.
  294. Morin, Epistemolog铆a鈥, cit., p. 427.
  295. 脥d.
  296. Sobre el tema ver Galati, 鈥淔ilosof铆a de la gesti贸n de la ciencia en Argentina a partir de la historia del Conicet鈥, en Cinta de Moebio. Revista de Epistemolog铆a de Ciencias Sociales, n潞 55, Santiago, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Chile, 2016, pp. 80-95; tb. en https://bit.ly/2Brd6Cj (4.3.2016).


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