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14 El espíritu de los tiempos

Saül Karsz

Trémula primavera que intenta instalarse, perfora las nubes del viejo mundo invernal, se ve intempestivamente entrecortada por granizos otoñales, vuelve a irse; claro que terminará primando sobre la monotonía ambiente, por lo menos en parte. Hablamos aquí del espíritu de los tiempos, efectivamente. De aquello que se delinea. Ganas, iniciativas, proyectos eclosionan aquí y allí. Se anuncia un cielo despejado. Respirar es otra vez concebible para una cantidad de individuos y grupos.

Los Panamá papers, los juicios a los que filtran información y, por último, Nuit debout[1] florecen en simultáneo. El primero para ilustrar el fraude en tanto condición de funcionamiento de nuestras sociedades [véase nuestro editorial Fraude en LPDC n° 70]; el segundo para confirmar que el derecho comercial forma parte del secreto de Estado, su revelación hace oficio de encarcelamiento; el tercero para significar que el orden del mundo puede no reproducirse de manera idéntica. Tan antitéticos como complementarios, he aquí distintos portavoces de potentes tendencias actuales. Por más que hacer público lo primero ciertamente no vaya a frenar su desarrollo, que los filtradores de información continúen siendo acusados de tomar la democracia al pie de la letra y que las secuelas que conocerá el tercero darán testimonio, a posteriori, de su alcance efectivo, o sea, político.

La batalla es ardua y la salida, incierta; a ella se agregarán nuevos episodios en un sentido u otro. El optimismo plácido no es realmente propio de la temporada, sino que impera más bien cierto realismo, cierta lucidez certera. A no dejarse tomar el pelo. Una cosa es segura: para que la morosidad, el resentimiento, la fatalidad y semejantes dejen de colmar el horizonte, hay que (volver a) colocar lo político, la política, los desafíos de la sociedad en el puesto de mando. Se trata de salir de nuestros respectivos caparazones, es decir, de contribuir lo menos posible a la reproducción del mito individualista tan preciado para el capitalismo neoliberal. El tiempo, léase la coyuntura, las relaciones de fuerza, los deseos de muchos individuos, los designios de numerosos grupos, el tiempo, pues, exige de nosotros que reflexionemos tan rigurosamente como sea posible y que actuemos en consecuencia –dando un lugar consecuente a la crítica y a la autocrítica. Ahora bien, la reflexión no supera demasiado el estadio de las buenas intenciones, y la acción tiene que ver con el pasaje al acto si la política no es visible, operativa, directriz. No es cuestión “de esperar” como se dice tontamente: lo que necesitamos no es esperanza sino orientaciones, líneas de fuerza, capacidades de inventiva y solidaridad –delibera y explícitamente comprometidas. ¡No se puede estar bien solo!

Nada está definitivamente ganado, ni enteramente perdido. Es imposible que las cosas cambien sin cada uno de nosotros, puesto que todos somos corresponsables del mundo tal y como va (en nuestros rincones y asociándonos con otros en distintos ámbitos, para causas específicas). Retos enormes, desafíos desmesurados, combate indispensable: ¡bien los merecemos!

 

Mayo de 2016


  1. Movimiento social compuesto por un conjunto de manifestaciones en distintas plazas públicas de Francia que comenzaron en marzo de 2016, a raíz de una marcha contra una ley laboral [N. de la T.].


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