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Con qué sueñan los jóvenes
y a qué le tienen temor

Un estudio exploratorio a nivel local

Natacha Gentile

Resumen

En el marco de la visibilización de voces y expresiones juveniles para propiciar un mayor conocimiento y acercamiento a este colectivo heterogéneo y desigual, proponemos con este trabajo presentar resultados preliminares de una investigación en curso orientada a, entre otras cosas, dar respuesta a dos interrogantes: ¿con qué sueñan los jóvenes? y ¿a qué le tienen temor? Para cumplir con este objetivo, indagamos en la opinión de 530 jóvenes que viven en el partido de Gral. Pueyrredón, en la Provincia de Buenos Aires, que tienen entre 18 y 24 años, y que son varones y mujeres procedentes de distintos sectores socioeconómicos. La finalidad de esta investigación consiste en contar con elementos adicionales de comprensión y análisis de este grupo etario que sea de utilidad para quienes proponen y ejecutan políticas de inclusión juvenil.

Palabras clave

Jóvenes; sueños; temores.

I. Introducción

En el marco de la visibilización de voces y expresiones juveniles para propiciar un mayor conocimiento y acercamiento a este colectivo heterogéneo y desigual, proponemos con este trabajo presentar resultados preliminares de una investigación en curso orientada a, entre otras cosas, dar respuesta a dos interrogantes: ¿con qué sueñan los jóvenes? y ¿a qué le tienen temor? Para cumplir con este objetivo, utilizamos datos de la Encuesta a Jóvenes a nivel local realizada durante el año 2014 (EJoL-2014), que relevó la opinión de 530 jóvenes que viven en el partido de General Pueyrredón, en la Provincia de Buenos Aires, Argentina, que tienen entre 18 y 24 años, y son varones y mujeres procedentes de distintos sectores socioeconómicos. Se aclara además que estos jóvenes se encuentran involucrados en diferentes situaciones respecto del mercado laboral y también en diferentes situaciones respecto de la asistencia o no a instituciones vinculadas con la educación formal.

La finalidad de esta investigación consiste en contar con elementos adicionales de comprensión y análisis de este grupo etario que sean de utilidad para quienes proponen y ejecutan políticas de inclusión juvenil. Se aclara asimismo que los resultados que aquí presentamos forman parte de una investigación más amplia y que aún no está concluida, la cual se encuentra orientada a explorar, reconocer y comprender comportamientos, experiencias y valoraciones que hacen los jóvenes que viven en el partido de General Pueyrredón en sus transiciones a la vida adulta en relación con diversos aspectos que tienen que ver con su vida.

II. Breve referencia al encuadre de la investigación

Diversos son los estudios que hacen referencia a la situación de vulnerabilidad que atraviesan los jóvenes. Vulnerabilidad que se asocia no solo a rasgos personalísimos que hacen a su condición juvenil, sino también a un contexto político y socioeconómico que les es particularmente adverso (Bendit et al., 2008; Salvia, 2010). La evidencia empírica da cuenta que la desigualdad en el crecimiento económico está afectando de manera predominante al colectivo juvenil en virtud de los mayores niveles de desempleo y exclusión social a que se hayan visto expuestos y de no poder ser garantizados con condiciones que promuevan su autonomía (SGI-OIJ, 2008). Esta situación ocurre además en un escenario cargado de tensiones y paradojas donde, a la vez que los jóvenes parecieran más incorporados a los procesos educativos de adquisición de conocimientos y de capital humano, se encuentran más excluidos del mundo laboral, que es uno de los ámbitos donde dicho capital puede realizarse (CEPAL-OIJ, 2007). En este contexto observamos la existencia de

importantes limitaciones estructurales y subjetivas que inciden negativamente en las expectativas de futuro de la juventud […]. Entre ellas, [se destacan no solo] los altos niveles de exclusión e inclusión desfavorable y las restricciones en el mercado de trabajo, el abandono y la desafiliación escolar, [sino que también] las nuevas brechas tecnológicas, la violencia y la persistencia de importantes mecanismos de discriminación (PNUD, 2009, p 4).

Bajo estas consideraciones, entre otras, comenzamos a desarrollar nuestra investigación general, de la cual aquí presentamos resultados parciales y en la cual hemos propuesto interpretar a la juventud como una etapa de transición a la vida adulta (Casal, 1996; Casal et al., 2006) donde ocurren determinados hitos que marcan dicho periodo. Entre estos, se encuentran el fin de los estudios, el inicio de la vida laboral, y la conformación de un hogar propio fuera del hogar familiar junto al nacimiento del primer hijo (Figueira y Mieres, 2011).

Indagar en el tránsito de los jóvenes a la vida adulta lleva implícito considerar preventivamente la situación de los adultos que sostendrán la sociedad del futuro:

El tránsito a la vida adulta de los y las jóvenes argentinos determinará en buena medida el desarrollo social y económico de la futura Argentina. […] si los jóvenes de hoy no terminan el secundario, obtienen trabajos precarios o no los consiguen, forman hogares antes de alcanzar niveles básicos de ingresos autónomos y tienen hijos en etapas adolescentes o muy jóvenes, su presente y su futuro, y por ende el futuro del país, se verán afectados negativamente, tanto en materia social como económica (Repetto y Díaz Langou, 2014).

Respecto de cómo comprendemos a este grupo en transición, de la misma manera que se sostiene en parte de la literatura, asumimos que hay diversos modos de transitar esta etapa de la vida, y por tanto creemos en la existencia de una multiplicidad de juventudes. Juventudes múltiples y heterogéneas (Margulis y Urresti, 1998; Duarte, 2000) atravesadas por la “desigualdad que se expresan [a su vez] en condiciones, visiones y prácticas diversas (ONU, 2008, p. 2)”. Esta idea de las juventudes evita dar pie a una visión homogénea de estas que no es tal, a la vez que hace referencia a “grupos sociales diferenciados, con particularidades y especificidades en cada sociedad y en cada intersticio de ella, entre los espacios de las palabras van surgiendo con distintos rostros, olores, sabores, voces, sueños, dolores, esperanzas” (Duarte, 2000, p. 70).

Finalmente, y para cerrar esta parte, destacamos lo que sucede en el caso de nuestro país: Existe hoy en la Argentina una gran brecha entre la concepción que se tiene acerca de los jóvenes en la opinión pública, en gran parte moldeada por los medios de comunicación, y lo que se evidencia en los datos que constituye su situación actual. Mientras que en la prensa se resalta fundamentalmente el aspecto delictivo y a los ni-ni, la evidencia demuestra que la situación de los jóvenes es mucho más compleja y llena de claroscuros” (Díaz Langou, 2014, p. 111).

En lo que sigue, describimos la encuesta de la cual obtuvimos información para este trabajo, y luego de esto algunos resultados preliminares.

III. Metodología

La información utilizada para esta presentación se relevó a través de la EJoL-2014, cuyo contenido descriptivo y valorativo incorporó, entre otras cosas, indagaciones sobre la educación formal, la inserción laboral, la caracterización socio-demográfica y perspectivas juveniles, entre otros[1]. En este último apartado, incluimos las preguntas cuyas respuestas espontáneas dan lugar a esta presentación: “¿Con qué soñás/ qué deseo querés que se te cumpla?” y “¿A qué le tenés miedo/temor?”. Se aclara lo anterior para situar las preguntas que dieron lugar a esta presentación en un contexto más amplio que las contiene[2]. Respecto del diseño muestral de la EJoL-2014, destacamos que fue probabilístico, estratificado y proporcional, considerando para esto información de interés relevada por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos. Con la finalidad de lograr la integración en la muestra de diferentes niveles socioeconómicos, la estrategia seguida fue obtener los casos en diferentes barrios del partido. 

IV. Análisis y discusión de datos

Quiénes son los jóvenes que nos contaron de sus sueños y miedos

A fin de aproximarnos algo más a quienes son los jóvenes que nos contaron de sus sueños y sus miedos, a continuación describiremos algunos aspectos que tienen que ver con sus transiciones a la vida adulta. Esto incluye saber con quién viven ellos y si tienen o no hijos, y describir las trayectorias al nivel medio de educación, como también saber si continuaron o no a estudios superiores, entre otros. Finalmente, completaremos la descripción de este grupo haciendo referencia a expresiones y valoraciones que el grupo hizo sobre su situación laboral particular[3].

Con quién viven los jóvenes y si tienen hijos

Planteamos previamente que queríamos mencionar con quién viven los jóvenes que participaron del relevamiento y si tienen o no hijos. ¿Qué encontramos? Encontramos que un 29 % de los jóvenes viven sin los padres (ninguno), frente al 71 % que vive con ambos o al menos con uno de ellos. Frente a la maternidad/paternidad, hallamos que el 17 % de los jóvenes que participaron del relevamiento manifestaron tener hijos propios nacidos vivos, frente a un 83 % que afirmó no tenerlos todavía.

Gráfico 1. Autonomía de los jóvenes respecto de los padres/tenencia de hijos nacidos vivos. Resultados totales

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Fuente: elaboración propia en base a EJoL-2014.

Situación de los jóvenes frente al secundario y continuidad de estudios superiores

Respecto de la situación escolar, encontramos que un 64 % completó el nivel secundario, que es obligatorio en nuestro país[4], frente a un 36 % que no logró terminarlo porque está asistiendo actualmente (14 %), porque nunca empezó el nivel (6 %), o porque directamente, si bien lo empezó, luego lo abandonó (16 %).

Gráfico 2. Situación de los jóvenes frente al secundario. Resultados totales

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Fuente: elaboración propia en base a EJoL-2014.

Respecto de la continuidad o no en los estudios del total de jóvenes que terminaron el secundario, la EJoL-2014 también da cuenta de que el 75 % continuó estudios superiores (terciarios o universitarios), frente a un 25 % que no lo hizo.

Tabla 1. Continuidad de estudios superiores de los jóvenes que terminaron el secundario. Resultados totales

Porcentaje

Siguió estudios superiores

25 %

No siguió estudios superiores

75 %

Total

100 %

Fuente: elaboración propia en base a EJoL-2014.

Importancia que dan los jóvenes al título secundario y al título de nivel superior

¿Qué importancia le dan los jóvenes –todos los que entrevistamos– al título de nivel medio? Para el 88 % es muy importante, y para el 12 %, poco o algo importante. ¿Y al título de nivel superior? Un 69 % lo valora mucho, aunque algo menos que el del secundario, y un 24 % afirma que lo valora poco o algo.

Gráfico 3. “¿Qué tan importante es para vos tener el título del nivel secundario?”/”¿Qué tan importante es para vos tener el título del nivel superior (terciario o universitario)?”. Resultados totales

graf3cap8

Fuente: elaboración propia en base a EJoL-2014.

Trayectoria de ingreso al primer trabajo y motivos por los cuales empezó a trabajar

Sobre su ingreso al mercado laboral por primera vez, observamos que un 13 % nunca trabajó y por tanto tiene una trayectoria de ingreso trunca; un 32 % tiene una trayectoria que llamamos “normal”, dado que accedieron con 18 años o más; y un 55 % tiene una trayectoria temprana ya que su ingreso lo hizo con 17 años o menos.

Tabla 2. Trayectoria de ingreso al mercado de trabajo de los jóvenes en función de la edad que tenían al trabajar por primera vez. Resultados generales

Porcentaje

Trayectoria de ingreso trunca (nunca trabajó)

13 %

Trayectoria temprana (tuvieron su primer trabajo a los 17 años o menos)

55 %

Trayectoria normal (tuvieron su primer trabajo a los 18 años o más)

32 %

Total

100 %

Fuente: elaboración propia en base a EJoL-2014.

Respecto de los principales motivos por los cuales estos jóvenes empezaron a trabajar por primera vez, encontramos que un 74 % manifestó que era para cubrir sus propios gastos, un 40 % destacó que había sido para tener experiencia laboral, un 33 % sostuvo que era para colaborar con gastos de sus familias o de su hogar; y un 21 % afirmó que era para sentirse bien.

Gráfico 4. Motivos por los que empezó a trabajar por primera vez (los principales mencionados). Resultados generales

graf4cap8

Fuente: elaboración propia en base a EJoL-2014.

Jóvenes que trabajan: ¿qué tan satisfechos están con diversos aspectos de su trabajo?

Respecto a los jóvenes de la muestra que trabajan, el grado de satisfacción con diversos aspectos de su trabajo actual es diverso. En cuanto al sueldo o ingresos, la mayoría de ellos (55 %) afirmó estar algo satisfecha, y, sobre el tipo de trabajo que realizan y la experiencia que están adquiriendo, la mayoría expresó estar muy satisfecha (56 % y 60 %, respectivamente).

Tabla 3. Grado de satisfacción manifestado por los jóvenes sobre distintos aspectos de su trabajo actual. Resultados generales (en porcentajes). Solo responden los que están trabajando
Muy Algo Nada Ns/Nc Total
Tu sueldo o ingreso 30 % 55 % 12 % 3 % 100 %
El tipo de trabajo que realizás 56 % 35 % 8 % 0 % 100 %
La experiencia que estás adquiriendo 60 % 27 % 11 % 2 % 100 %

Fuente: elaboración propia en base a EJoL-2014.

Jóvenes que no trabajan y buscan trabajo: ¿cómo se sienten?

Quienes están buscando trabajo (y no trabajan) plantean estar esperando encontrar un trabajo que les guste o motive (47 %), o encontrar un trabajo relacionado a lo que saben hacer (40 %). Solo un 33 % mencionó estar esperando encontrar un trabajo con un mejor sueldo y un 20 % manifestó su necesidad de trabajar para continuar con sus estudios.

Gráfico 5. “¿Con cuál frase te sentís más identificado?”. Pregunta con opción de respuesta múltiple (hasta 3 elecciones). Se consideraron aquí solo las frases más elegidas. Resultados generales. Solo responden los que están buscando trabajo porque no lo tienen aún

graf5cap8

Fuente: elaboración propia en base a EJoL-2014.

Jóvenes que no trabajan y no buscan trabajo: ¿por qué están en esta situación?

Finalmente, quienes no trabajan y no buscan trabajo argumentan estar en esta situación alegando no tener necesidad por ahora (56 %) o bien no poder compatibilizar estudio y trabajo (53 %). Se destaca un 21 % de mujeres que no trabajan y no buscan trabajo debido a que tienen que cuidar hijos, niños o ancianos, y, asociado a esto, un 10 % que plantea que no trabaja ni busca trabajo porque está embarazada o debe hacer quehaceres del hogar (9 %).

Gráfico 6. Motivos para no estar trabajando ni buscando trabajo. Pregunta con opción de respuesta múltiple. Se presentan las respuestas más mencionadas. Resultados generales. Solo responden los que están buscando trabajo porque no lo tienen aún

graf6cap8

Fuente: elaboración propia en base a EJoL-2014.

Hecha esta breve aproximación a la heterogeneidad del universo de los jóvenes de la muestra, a continuación presentamos una sistematización preliminar de lo que ellos nos contaron que eran sus sueños y sus miedos.

Sobre los sueños o deseos que tienen estos jóvenes

  1. Formar una familia y tener un hijo/a: entre los deseos y sueños, se mencionó el “formar una familia” y también “ser mamá” y/o “tener un hijo”.
  2. Independizarse de los padres, vivir solo/a: también se aludió a independizarse, irse a vivir solos. Ese deseo de independencia estuvo asociado, en algunos casos, al estudio y al trabajo: “[Sueño con] recibirme e independizarme” o bien “Conseguir un buen trabajo e irme a vivir solo”.
  3. Retomar estudios y/o terminar estudios de nivel medio: se explicitaron deseos vinculados a “poder estudiar”. También “poder terminar el secundario” o bien “terminar la escuela”. Estos planteos, a su vez, se vincularon a otros, como: “Completar mis estudios y ser policía”, “Terminar la escuela y trabajar para darle los gustos a mi hija”.
  4. Terminar estudios superiores y/o tener el título del nivel superior: quienes alcanzan estudios superiores mayormente plantean el sueño o deseo de recibirse: “[Deseo] recibirme de mi carrera”, “Terminar la facultad”, “Graduarme en la universidad”; “[Sueño con] recibirme de psicóloga”, “Recibirme de arquitecta”, “Tener mi título de técnico”, etc.
  5. Encontrar un trabajo, tener un buen trabajo, o un “mejor” trabajo: se desea o se sueña con “encontrar un trabajo”, y más que esto también con “conseguir buen empleo y vivir de eso”. Hubo menciones como: “[Deseo] tener un buen laburo y poder ayudar a mi vieja”, “[Deseo] poder tener un trabajo como la gente”, “[Deseo o sueño] que mi marido tenga trabajo en blanco”. También la idea de tener trabajo se vinculó con la finalización del nivel medio: “[Deseo] terminar la escuela y conseguir mejor trabajo”.
  6. Tener un trabajo que guste, que satisfaga, que sea el elegido: hubo jóvenes que plantearon como sueño o deseo “Tener el trabajo que quiero” o bien “Tener un trabajo que me satisfaga” o un trabajo que guste mucho: “[Sueño] con conseguir un trabajo que me guste mucho”, “Trabajar de lo que me gusta”, “Trabajar de lo que me gusta y ganar bien”, etc.
  7. Trabajar de la profesión para la cual se está formando: hubo jóvenes que al trabajo lo asociaron con la formación superior y respondieron: “[Deseo] poder dedicarme a lo que me formé”, “Recibirme e insertarme bien laboralmente”, “Terminar la carrera universitaria y dedicarme a ejercer lo que estudié”, “[Sueño con] trabajar de bioquímica”, “[Sueño con] recibirme de arquitecta y poder trabajar de eso”.
  8. Trabajar en lugares específicos o actividades específicas: hubo deseos de trabajo en lugares específicos: “Trabajar para una gran empresa” o “Trabajar en la marina”, como también “Poder trabajar en otros lugares del mundo”. También aquí incluimos actividades específicas, como: “[Sueño con] poder vivir de la música”, “Trabajar de paracaidismo”, o bien “Llegar a dirigir algún club en Buenos Aires”.
  9. Tener un emprendimiento propio: se planteó el sueño o deseo de “tener un emprendimiento propio” de manera más general y de forma más particular, lo que incluyó: desde “[Sueño con] tener mi propio negocio” hasta “Tener mi propio estudio de grabación”, “Tener un restaurante”, “Tener mi propia empresa textil”, “Tener mi propio taller”, o “Ser dueño del negocio familiar”.
  10. Ser feliz, tener una buena vida, estar tranquilo/a: hubo quienes hicieron mención a ser feliz y tener una buena vida: “[Sueño con] ser feliz”, “Vivir en paz y feliz”, “Tener una buena vida”, “Que me vaya bien en la vida” y “Deseo tranquilidad”.
  11. Que la familia esté bien, que los hijos estén bien: entre las respuestas se mencionó: “Deseo el bien para mi gente”, “[Deseo] que se le den las cosas a mi vieja”, “[Sueño] con ver a mi familia feliz”, “Que mi abuela sobreviva de la operación”. Y en el caso de quienes tienen hijos, se mencionó: “[Deseo] que mi hijo crezca feliz”, “Ver crecer sana a mi hija”, “Que se me cure mi hija”, “Ver a mis hijos con estudios”.
  12. Tener plata, más ingresos, mejorar económicamente: hubo respuestas vinculadas a deseos de “tener plata”, “ganar bien” y “estar mejor económicamente”: “[Sueño] con un mejor estilo de vida”, “Tener un buen pasar en el futuro”, “Tener más ingreso para darle una buena calidad de vida a mi hijo”.
  13. Ser exitoso, triunfar, ser alguien en la vida: también entre los deseos y sueños se incluyó: “[Sueño con] triunfar en algo que me guste y no padecer problemas económicos”, “Recibirme y tener éxito en la vida”, “Ser un músico exitoso” o bien “Llegar a ser alguien en la vida”.
  14. Tener una casa propia o terminar la casa: “[Sueño con] llegar a tener mi casa”, “Tener casa propia”, “Agrandar mi casa”, “Terminar mi casa”, “Poder tener mi casa y no alquilar más” y “Construir mi casa y no vivir más con mi vieja”.
  15. Poder viajar y conocer lugares: “[Deseo] poder viajar”, “Viajar mucho”, “Viajar y conocer lugares”, “Viajar por el mundo”, “Viajar a España” y “Conocer Europa y Asia”.
  16. Menciones sobre cuestiones políticas y mejoras sociales generales, cuestiones de fútbol: se hizo mención a consignas políticas como: “La patria libre, justa y soberana”, “Cristina presidenta en 2015”, “[Sueño con] la patria socialista que soñó mi abuelo”. También se hizo mención a “la igualdad de oportunidades” y a que “se acabe la injusticia social”. Sobre el fútbol se dijo: “[Deseo] que River gane la Libertadores”, “Boca campeón del mundo” y “Aldosivi en primera”.

Sobre los miedos o temores que tienen los jóvenes

  1. Ningún temor: un número importante de jóvenes manifestaron no tener ni miedo ni temor a nada.
  2. Temor al fracaso o a no cumplir sus metas u objetivos, a no progresar: hicieron referencia a tener miedo o temor “al fracaso”, “a fracasar”, a no poder lograr sus metas, a no lograr sus deseos/objetivos. Asociado a esto, también se incluyó: “[Miedo] a no cumplir mis sueños”, “A quedarme como estoy, a no poder progresar” y “A no poder realizar las cosas que quiero”.
  3. Temor a decepcionar o fallarles a otros: “[Miedo] a decepcionar a los demás”, “A fallar y no tener el valor de levantarme”, “A no llegar a ser lo que esperan de mí”, “A fallarles a mis viejos”.
  4. Temor a la soledad, a estar solo/a o quedarse solo/a, a envejecer: la soledad y el estar solo/a fueron otras de las menciones realizadas por los jóvenes: “[Tengo miedo] a la soledad”, “A quedar solo”, “A la soledad prolongada”. También el temor a “envejecer”, “a ser viejo” y “a la vejez”.
  5. Temor a la muerte o las enfermedades: se señaló el miedo o temor “a la muerte” y a las enfermedades, a contraer alguna enfermedad grave o terminal: “[Tengo miedo] de contraer una enfermedad terminal”, “De padecer una enfermedad grave”, “De morirme”.
  6. Temor a que estén mal o sufran familiares o hijos, a perderlos: así como hubo deseos vinculados al bienestar familiar, también hubo temores respecto a lo contrario, como: “[Tengo miedo] de perder a mis padres”, “[De que] le pase algo a mi familia”, “De que mis hijos se enfermen”, “De que se mueran mis papás”, “De que mi mamá no esté más”, “De que me saquen el nene”, “De ver mal a mi mamá” y “De que se enfermen mis nenas”, etc.
  7. Temor a carencias materiales, a no poder mantener a la familia, a quedarse en la calle: “[Miedo] a no poder mantener a mi familia”, “A no poder mantener a mi hijo”, “A quedarme en la calle”, “A quedarme sin nada, perder lo que tengo”, “A que no pueda tener mi casa”, “A volver a pasar hambre”, “A que mi novio no encuentre trabajo y por lo tanto no tenga obra social”.
  8. Temor a no encontrar trabajo: “[Temor] a no tener trabajo”, “A no conseguir trabajo”, “Al desempleo”, “A estar mucho tiempo sin trabajo”. También se expresó el temor a “tener un trabajo ´medio pelo´ para toda la vida”.
  9. Temor a no encontrar el trabajo para el cual se formó: quienes continuaron sus estudios tienen miedo o temor a no poder trabajar de lo que estudió: “[Miedo] a no conseguir trabajo de lo mío” o “A no conseguir trabajo de mi carrera”.
  10. Temor a no encontrar el trabajo que le guste, que lo conforme, que quiere: también se expresó el miedo o temor a no conseguir nunca el trabajo que le gusta mucho, a no poder trabajar de lo que le gusta. Otros ejemplos: “[Miedo] a no estar conforme con mi trabajo” o “A no trabajar de lo que quiero”.
  11. Temor a que no le vaya bien laboralmente: “[Tengo miedo] de que me vaya mal laboralmente”, “De ser un inútil en mi profesión”, “De que me vaya mal en el trabajo”.
  12. Temor a que le vaya mal en los estudios, a no poder concluir la formación: “[Miedo] a tener que recursar materias” o bien “A quedarme sin poder estudiar”. Asimismo, quienes se encuentran estudiando en la educación superior manifestaron como miedos: “Que no me pueda recibir”, “Quedarme colgada con la facultad”, “No poder terminar la carrera por problemas económicos”.
  13. Temor a la inseguridad, los robos, los delincuentes: “[Tengo miedo] a la inseguridad”, “A que me roben”, “A los chorros”, “A los motochorros”, “A los ladrones”.
  14. Temor a cuestiones de economía y sociedad, cuestiones de fútbol: se expresaron temores vinculados con la economía del país y su futuro: “[Le tengo temor] a la situación económica”, “A que le vaya mal al país”. También se dieron respuestas más generales, como temor “a la sociedad” y “a la gente”, o menciones vinculadas con el fútbol, como “al fantasma de la B” o “a que descienda Aldosivi”.
  15. Temor a cuestiones de la naturaleza, a las alturas, a determinados animales, a la oscuridad: por último, se destacaron temores relacionados con la naturaleza, como: “[Temor] a los “tsunami”, “Al viento porque se me vuela el techo”, “Al mar”. Hubo respuestas asociadas “a las alturas” y también “a la oscuridad”. También miedo o temor a distintos animales: “[Miedo] a los perros”, “A las víboras”, “A los sapos”, “A las arañas”, “A los bichos”, etc.

V. Conclusiones

Nos propusimos con este trabajo presentar resultados preliminares de una investigación en curso que buscó indagar, entre otras cosas, en los sueños y deseos de los jóvenes, así como en sus miedos y temores. Asimismo, nos propusimos entender a esta etapa como una etapa de transición a la vida adulta y asumimos, además, que hay diversos modos de transitarla;por tanto, creemos en la existencia de una multiplicidad de juventudes, juventudes múltiples y heterogéneas en sociedades desiguales. Desde esta perspectiva es desde la que buscamos relevar la opinión de mujeres y de varones jóvenes a nivel local, ya sea de los que trabajan y los que no trabajan, de los que estudian y no estudian, considerando además diferentes procedencias socioeconómicas.

A ellos fue a quienes les preguntamos por sus sueños y por sus temores: a los que viven mayoritariamente con sus padres y los que viven sin ellos, a los que todavía no tienen hijos y los que sí los tienen, a los que completaron estudios de nivel medio y continúan estudios superiores y los que nunca empezaron el nivel medio o bien lo empezaron y luego lo abandonaron, aun valorando esa instancia formativa. Hablamos con jóvenes que empezaron a trabajar a edades tempranas para pagarse sus gastos, colaborar con su familia y tener experiencia laboral, y con otros que todavía no trabajaron nunca, con los que están más y menos satisfechos por su trabajo actual, con los que están esperando encontrar un trabajo que les guste y que esté relacionado con lo que saben hacer, y con los que si no trabajan y no buscan trabajar es porque no tienen necesidad de hacerlo por ahora o bien no pueden compatibilizar trabajo con estudio. ¿Y qué nos dijeron esos jóvenes?

Algunos nos expresaron que sueñan con formar una familia y tener hijos, y también con independizarse y vivir solos. También que desean terminar los estudios, ya sea estén en el nivel medio o en el nivel superior, y a la vez desean un buen trabajo o un mejor trabajo, lo cual incluye desde tener un emprendimiento propio hasta tener un trabajo que les guste, que los satisfaga, que tenga que ver con la carrera que están estudiando. También desean ser felices y tener una buena vida, y esto se piensa tanto a nivel personal como familiar. Aquellos de ellos que tienen hijos en particular desean su felicidad. Hay jóvenes que desean o sueñan con estar mejor económicamente, con ser exitosos, con triunfar, con llegar a ser alguien en la vida. También con tener una casa propia o mejorar la que ya poseen, así como viajar para conocer lugares. Finalmente, desean que le vaya bien al país, a la sociedad, al equipo de fútbol que siguen.

¿Y a qué le tienen temor estos jóvenes? Muchos manifiestan no tenerle miedo o temor a nada, otros hablan del temor al fracaso, a no cumplir sus metas u objetivos, a no progresar. También se menciona el miedo a decepcionar o fallarles a otros. Se expresan miedos y temores vinculados con la muerte y las enfermedades, y también con que familiares –incluidos los hijos, en el caso de quienes los tienen– sufran. Hay temores vinculados con las carencias materiales, con no poder mantener a la familia o quedarse en la calle. Se expresa el miedo o temor por no encontrar trabajo, o no encontrar el trabajo que se desea o que se quiere encontrar. Hay temores sobre el desempeño laboral y también sobre el desempeño en la educación: que los estudios no vayan bien o que no se puedan concluir. Hubo respuestas que mencionaron la inseguridad, los robos y los delincuentes, como también otros que se asociaron con la soledad, con estar solo o quedarse solo, así como con envejecer y demás cuestiones de tipo emocional. Finalmente, se mencionó el miedo relacionado a cuestiones de la naturaleza y a cuestiones políticas y sociales en general.

Bibliografía

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  1. Para el diseño de la EJoL-2014, fueron considerados, entre otras cosas, encuestas de juventud realizadas en diferentes países de Latinoamérica y también resultados de grupos focales integrados por jóvenes de distintos sectores sociales a nivel local, junto a beneficiarios de programas sociales vinculados con la educación y el trabajo. La realización de grupos focales tuvo por intención indagar preliminarmente, y entre otras cosas, en los ejes contenidos en la encuesta, todo con el fin de enriquecer el instrumento de recolección de datos, buscando acercarlo a la heterogeneidad de realidad juvenil local.
  2. Se aclara que hemos utilizado de manera indistinta “sueños o deseos” y “miedos o temores” más allá de diferencias que puedan existir entre los conceptos.
  3. Aclaramos que no es pretensión con esto último de hacer una descripción de la inserción laboral de los jóvenes, que diferentes trabajos empíricos –y nosotros coincidimos con ellos– asocian con el desempleo y la precariedad laboral, junto a las dificultades de mantener trayectorias laborales exitosas (Vezza y Bertranou, 2011), sino que lo que buscamos es presentar expresiones y valoraciones de los jóvenes que se encuentran atravesados por esas situaciones.
  4. En nuestro país, desde el retorno de la democracia se sancionaron dos leyes que competen a la educación secundaria y que buscan la universalización y obligatoriedad de la educación media: la Ley Federal de Educación n.º 24.195 del año 1993, que estableció la extensión de la obligatoriedad de la escolaridad a 10 años de educación formal, y la Ley de Educación Nacional n.º 26.206 (LEN) del año 2006, que estableció la obligatoriedad de la escuela secundaria. Sin embargo, nos parece importante hacer la aclaración, a pesar del aporte positivo que supone esta legislación, que existe un número considerable de jóvenes que no logran sostener la continuidad en sus trayectorias educativas y, por tanto, no consiguen finalizar sus estudios de nivel medio (UNICEF, 2012; Terigi, 2014).


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