Este libro fue escrito en un contexto político y social signado por un nuevo ciclo de ofensiva neoliberal en la Argentina, caracterizado por el cuestionamiento explícito de las políticas públicas, el desfinanciamiento del Estado y una retórica que presenta a los derechos como privilegios y a lo público como un obstáculo. En el campo de la salud mental, este escenario reactualiza viejas lógicas de ajuste, individualización del sufrimiento y desresponsabilización estatal, con consecuencias directas sobre las condiciones de vida, atención y cuidado de las poblaciones más vulneradas.
Pero este libro no nació de una reflexión abstracta ni de una exterioridad académica. Nació en los territorios, en los pasillos de los hospitales y de las cárceles, en los barrios, en las guardias y en cada espacio donde la vida se vuelve, muchas veces, demasiado pesada para ser llevada en soledad. Nació también en los organismos de derechos humanos, en sus luchas históricas y en los cuerpos marcados por el terror, que nos enseñaron que ninguna práctica en salud mental puede separarse de la dignidad humana. La escritura se nutre de una experiencia institucional concreta, desarrollada a lo largo de años de trabajo en el Estado, en dispositivos comunitarios, en la universidad y en ámbitos de defensa de derechos, allí donde las políticas públicas se encarnan —o se vacían— en prácticas cotidianas.
Las páginas que componen esta obra no buscan erigirse en un manual ni en una verdad cerrada. Son, más bien, un mapa en construcción: una tentativa de pensar cómo cuidar a otros en tiempos en los que la crueldad aparece una y otra vez como forma de organización social. La experiencia argentina lo ha dejado claro, desde el terrorismo de Estado hasta los efectos contemporáneos de la desigualdad, el encierro y la violencia institucional: la salud mental no es un nicho técnico, sino un campo profundamente político donde se disputa el valor de la vida.
Cada práctica de cuidado, cada acompañamiento sostenido, cada internación revisada, cada externación lograda, cada red comunitaria que se construye y cada derecho que se garantiza constituyen pequeñas victorias contra el abandono y la desesperanza. Frente a la lógica del castigo, del encierro y de la exclusión, este libro intenta afirmar que hay otro modo posible: un modo colectivo, comunitario e inclusivo, que desarme las respuestas punitivas y recuerde, como enseñó Franco Basaglia[1], que la libertad no es un riesgo a evitar, sino la condición para que algo del sufrimiento pueda transformarse.
Sostener este paradigma requiere algo más que normativas, protocolos o discursos bienintencionados. Requiere voluntad política, decisión ética y un compromiso cotidiano con quienes habitan los márgenes de lo decible, lo pensable y lo visible. Requiere, también, una trama de vínculos institucionales y comunitarios que restituyan humanidad allí donde la exclusión insiste en producir desecho.
La salud mental, entendida como derecho humano, es un horizonte que se escribe todos los días: en los equipos territoriales, en las organizaciones sociales, en los barrios, en las universidades, en las instituciones que aún resisten su transformación y en los nuevos dispositivos que habilitan otras posibilidades de vida. Este libro propone seguir caminando ese horizonte incluso cuando se vuelve difícil, cuando retroceden las garantías, cuando el odio reaparece como proyecto de orden social.
Si este texto sirve para algo, quisiera que sea para recordar que la salud mental no se defiende sola. Necesita Estado, necesita políticas públicas, necesita inversión, necesita formación y necesita, sobre todo, un compromiso ético que no se negocie con el miedo ni con la crueldad. Del encierro al cuidado comunitario no hay un camino lineal ni sencillo: hay disputas, retrocesos y conquistas y hay, fundamentalmente, una tarea colectiva que nos excede y nos convoca.
Porque, en definitiva, toda práctica en salud mental es una práctica profundamente política: allí donde una sociedad decide cómo cuida —o cómo abandona— a quienes sufren, se juega también el tipo de democracia que quiere construir. Este libro es apenas un aporte a ese desafío. Un desafío posible.
- Basaglia, F. (2008). La institución negada: Informe de un hospital psiquiátrico (J. J. Thomas, Trad.).↵






