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El intento de reforma constitucional y el fin de la hegemonía radical
en Río Negro (2008-2010)

Actores y tensiones

Hernán Pose y Exequiel Aldana[1]

Desde su provincialización en 1955, Río Negro se distinguió en la Norpatagonia por su alto nivel de in-integración, dado que el Estado rionegrino se conformó sobre la base de una sumatoria de regiones y localidades, con particularidades propias e intereses contrapuestos que deben coexistir, incidiendo constitutivamente en la dinámica de la política provincial (Iuorno, 2013). A su vez, el sistema político de Río Negro se destacó a diferencia de las otras provincias de la región patagónica, por el predominio de la Unión Cívica Radical (UCR), partido político de alcance nacional con un fuerte arraigo en la provincia, que desde el retorno a la democracia en 1983 mantuvo su hegemonía en el poder por veintiocho años consecutivos, logrando adaptarse a los diversos contextos sociopolíticos internacionales y nacionales.

En este sentido la UCR se constituyó en la estructura política más poderosa de la historia constitucional de la provincia forjando con lealtades políticas y respaldo ciudadano, a partir de estrategias de cooptación de dirigentes y prácticas políticas clientelares (Iuorno y Favaro, 2005).

Sin embargo, al interior del discurso radical dentro de sus veintiocho años de hegemonía, podemos identificar diferentes etapas vinculadas a la adaptación del partido dentro de los contextos nacionales y provinciales. En primer lugar se puede identificar un discurso democrático participativo que inicia con el mandato del gobernador Osvaldo Álvarez Guerrero (1983-1987) y perduró hasta el final del primer periodo de gobierno de Horacio Massaccesi (1987-1991). En segundo lugar, un discurso basado en el modelo rionegrino esbozado por Massaccesi, donde establece una fuerte alteridad provincia-nación, que surgió en 1991 con la incautación por parte del gobernador de los Fondos del Tesoro Nacional en la ciudad de General Roca, hasta la crisis estatal de finales de su segundo periodo de gobierno en 1995. En tercer lugar, la asunción de un discurso territorializado y pragmático que se sitúa entre los años 1995 con la asunción del primer mandato de Pablo Verani, hasta la mitad del primer periodo de gobierno de Miguel Saiz en 2005. Finalmente un discurso que adhiere a la transversalidad convocada por el presidente Néstor Kirchner, que abarcó el periodo 2006 donde el radicalismo rionegrino se integra a la denominada Concertación Plural, coalición política conformada por los dos partidos tradicionales a nivel nacional –Partido Justicialista y UCR– con partidos menores que impulsó la candidatura a la presidencia de la senadora Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador mendocino radical Julio Cobos, hasta el fin de la hegemonía radical en diciembre de 2011.

De este modo podemos esgrimir que estos giros discursivos responden a una serie de dislocaciones que pusieron en riesgo a la hegemonía radical en el gobierno, lo cual podemos observar en el siguiente cuadro:

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* Dada la complejidad de esta elección, donde los grandes partidos llevaron más de un candidato y alianza, se pone solo el número de la UCR como tal, la que fue apoyada por el partido a nivel local.
** Se resaltan los números de la UCR y el PPR, ya que los dos llevaron como candidato a Miguel Saiz, el cual se impuso gracias a esta colectora.
*** Se toma el número de la alianza o frente en la que el partido haya participado mayoritariamente.
**** Se toma el número de la alianza o frente en la que el partido haya participado mayoritariamente.
Fuente: elaboración propia.

Como se observa en el cuadro, en el año 1987 a pesar de la derrota de la UCR en la mayoría de los distritos del país, en Río Negro obtuvo un triunfo por un escaso margen y en el año 1989 por primera vez el radicalismo rionegrino pierde una elección en la provincia, matizada por tratarse de una elección a cargos legislativos nacionales. En 1991, en un contexto nacional adverso, luego de la incautación de los Fondos del Tesoro Nacional en General Roca, Horacio Massaccesi logró un rotundo triunfo que prácticamente invierte los números del radicalismo a nivel nacional. Hacia el año 1995 se vivió la elección más reñida en la historia provincial, en medio de una severa crisis estatal, y en un contexto de fuerte debilidad de la UCR nacional, el radicalismo rionegrino ganó las elecciones por un escaso margen de votos, consagrando a Pablo Verani como gobernador. El periodo que transcurre entre la elección de 1995 hasta el año 2005, la UCR rionegrina logró mantener el gobierno y ganar las elecciones, hasta el año 2005 donde en las elecciones legislativas nacionales, pierde las elecciones en manos del Frente para la Victoria, constituyéndose en su segunda derrota en el distrito.

Hacia el año 2006, el gobernador Miguel Saiz, junto a otros gobernadores radicales identificados con el kirchnerismo, da un golpe de timón dentro de la UCR rionegrina y alinea al partido dentro de la propuesta de la Concertación Plural propuesta por el presidente Néstor Kirchner, fundando el Movimiento Federal Radical. De esta manera, integrar la Concertación Plural fue una apuesta del gobernador Saiz para reforzar su liderazgo que hasta ese momento no pasaba de ser un primus inter pare dentro del sistema decisorio del partido. En este sentido, la operación del radicalismo rionegrino replica una formula con resultado efectivo en otros contextos políticos, tales como la implementación de las políticas neoliberales impulsadas por el gobierno del presidente Carlos Menem en Río Negro, de la mano del gobernador Pablo Verani: el radicalismo rionegrino se presentó como la fuerza política que más arraigo tiene en el entramado social de la provincia, y por lo tanto la que mejor puede expresar el proyecto democrático nacional en Río Negro.

Las elecciones del año 2007 plantearon una fuerte tensión dentro de la lógica del oficialismo rionegrino. Por un lado, se produjo la intervención partidaria de la UCR rionegrina por parte del comité nacional, que hizo escindir a un grupo que pasó a denominarse “radicales orgánicos”, y por otra parte, el resultado de las elecciones provinciales el 20 de mayo de 2007 mostró a Miguel Saiz, tras su reelección, los riesgos de profundizar su estrategia concertadora. En las elecciones provinciales, el mandatario rionegrino logró con su lista “Concertación para el Desarrollo” 12.843 votos menos que el senador Miguel Ángel Pichetto, candidato a gobernador por el PJ, pero la suma de sufragios que le aportó el Partido Provincial Rionegrino (PPR) –que acompañó como colectora– le otorgó la victoria a Saiz. En este sentido, cabe destacar que la interpelación kirchnerista puso en una fuerte tensión a la UCR rionegrina, como no sucedió con ningún discurso nacional anteriormente. A su vez, la co-constitución del liderazgo “Saizta” con la Concertación Plural, dejo atado al gobernador a una necesidad de reinscripción permanente al discurso de la transversalidad kirchnerista cuando esta estaba virtualmente perimida para gran parte del partido y del electorado radical. Esto se intensificó en 2008 tras la crisis disparada por la resolución 125 del gobierno nacional, comúnmente denominada “Crisis del Campo” en el inicio del gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, la cual puso fin a la denominada Concertación Plural. En consecuencia, tras el fin de la Concertación Plural, y en un intento de sostener la primacía del radicalismo en Río Negro, el gobernador Miguel Saiz, impulso un intento de reforma constitucional, que profundizó la conflictividad entre los dirigentes del radicalismo rionegrino, y que se convirtió en el centro de la agenda pública de la provincia con mayor intensidad entre los años 2009 y 2010.

En síntesis, en este artículo nos propondremos analizar el último periodo de la hegemonía radical en Río Negro. Para ello haremos hincapié; por entenderlo un nudo problemático que condensa las limitaciones que surgen a la estrategia provincialista del radicalismo rionegrino y a la concertación plural en la provincia; en el proyecto de reforma de la constitución que el gobernador Miguel Saiz intentó llevar adelante durante los años 2009 y 2010. El proyecto de reforma de la constitución y de reelección de Miguel Saiz es el último recurso del gobernador radical para sostener su liderazgo provincial y mantener a un radicalismo cada vez más provincializado al interior de la concertación. Pero a su vez, este intento agudizó tensiones preexistentes en el partido, marcó los límites de la estrategia concertacionista del gobernador y los límites de la estrategia provincialista dentro del radicalismo que no pudo tomar suficiente distancia de las dicotomías nacionales. Sin embargo, a partir de 2011 la vacancia de una representación de tipo provincial, va a ser aprovechada por el gobernador Alberto Weretilneck –que asumió el cargo tras la muerte del gobernador Carlos Soria – para llevar a cabo la conformación del partido político provincial Juntos Somos Río Negro, sumando a buena parte del “radicalismo provincializado” a sus filas.

El intento de reforma constitucional en Río Negro 2009-2010

El 28 de junio de 2009 se celebraron elecciones legislativas nacionales, en donde se produjo un duro revés para el gobierno de Miguel Saiz. El oficialismo provincial que llevó como primer candidato de la “Concertación para el Desarrollo” al barilochense Hugo Castañón, no logró triunfar en las elecciones, ubicándose segundo tras el triunfo del PJ quien presentó como principal candidato a Oscar Albrieu. En este escenario para el sexto año de gobierno —en su segundo periodo frente a la gobernación— de Miguel Saiz, realizó una propuesta que dejó sorprendidos a propios y extraños: la puesta en agenda y presentación de un proyecto de reforma de la constitución de Río Negro. Esta propuesta trajo consigo adhesiones y resistencias en el partido gobernante, como así también apoyos y disidencias de los principales dirigentes del PJ rionegrino.

En mayo de 2009 el ministro de gobierno rionegrino, José Luis Rodríguez anunció que ponía a disposición del gobernador Saiz y de los principales referentes del radicalismo un borrador del proyecto de reforma de la constitución provincial. En primera instancia el documento fijaba prioridades para modificar medio centenar de artículos de la constitución, incluyendo la revisión de cuestiones judiciales, municipales, electorales y de reconocimiento de derechos de los pueblos originarios, la niñez, reproductivos y sexuales, pero descartando la habilitación a la re-reelección indefinida del gobernador.[2] En este sentido, se presentó ante la opinión pública por parte del ministro la necesidad de reforma, pero se excluyó en primera instancia que la intención del proyecto sea buscar la re-reelección del gobernador Miguel Saiz. Esta decisión en torno de excluir la re-reelección del debate, daría lugar a generar consensos dentro del radicalismo, la oposición y la sociedad rionegrina.

El puntapié inicial para discutir la reforma se dio en Cipolletti, en una jornada reformista organizada por el “Foro Provincial de Concejales de la UCR” de Río Negro, que presidia el concejal cipoleño Lucas Pica. En este sentido, el edil cipoleño fue uno de los actores más activos en impulsar la reforma constitucional, destacando la necesidad de instalar el debate, pero negando a la prensa que la iniciativa esté vinculada a la intención re-reeleccionista de Saiz. En este sentido, Pica declaró:

Primero hay que evaluar si es necesaria o no la reforma y después avanzar en los distintos institutos. Hoy la discusión está en si se requiere o no la reforma. Yo creo que sí. Después veremos cómo se avanza en cuanto a los puntos a tocar, consensuados con todas las fuerzas vivas de la provincia (…) el gobernador en un principio no está pensando en la re-reelección.[3]

En este sentido, el gobernador Saiz sostenía en la misma línea que la reforma constitucional era necesaria producto de que había sido reformada en 1988, seis años antes a la reforma de la constitución nacional de 1994:

Nosotros estamos trabajando desde hace bastante tiempo en una lista de temas que deben ser objeto de una reforma de la Constitución, bajo el paraguas de que Chubut y Río Negro son las dos únicas provincias que no han adecuado su constitución a la reforma de la Constitución Nacional de 1994.[4]

En cuanto a las intenciones re-reeleccionista, Saiz minimizó esta posibilidad y lo atribuyó al folclore político, sosteniendo que pensar en reformar la constitución para conseguir su candidatura en el año 2011, era “poner el carro delante del caballo.”[5] De esta manera el gobernador buscó instalar la necesidad de reforma, tratando de evitar cualquier controversia sobre su intención re-reeleccionista.

El 2 de junio de 2009, en la asociación Española de Cipolletti se llevó adelante la jornada reformista, la cual generó expectativas en los medios de comunicación provinciales, los cuales se hicieron eco de la presencia en el evento de los principales referentes del gobierno rionegrino, entre ellos el gobernador, ministros y de los intendentes de Viedma, Jorge Ferreira y de los anfitriones Lucas Pica y el presidente del Concejo Deliberante cipoleño Abel Baratti en representación del municipio local, junto el abogado constitucionalista Antonio Hernández. En el encuentro el gobernador ratificó que el debate en torno a la reforma debía ser un proceso de “abajo hacia arriba” y que era necesaria producto de que existían instituciones e instrumentos “desactualizados” y “desvirtuados.” Sin embargo, las ausencias se constituyeron en un claro mensaje de no acuerdo con la reforma constitucional impulsada por Saiz. El vicegobernador Bautista Mendioroz fue una de las ausencias que dejo en evidencia su desacuerdo con la iniciativa, lo cual confirmó en una entrevista radial:

Hay cuestiones que sería bueno modificarle a la Constitución, pero a mí me parece que no es el momento, que no son los tiempos. A lo mejor de la discusión, del debate profundo, no por los medios, podemos acordar, pero en principio, no.[6]

Mendioroz hizo énfasis a que no era momento de debatir en torno a la reforma constitucional, exponiendo una gran contradicción dentro de la “Concertación” gobernante, y en particular dentro de la UCR, producto de que una iniciativa propuesta por el gobernador era rechazada públicamente por su vicegobernador y titular del poder legislativo. En este sentido puede entenderse que los desacuerdos con los posicionamientos de Saiz a favor del gobierno nacional de Cristina Kirchner, por parte del sector liderado por el vicegobernador Mendioroz, comenzaron a “aflorar” con la iniciativa de la reforma. Cabe destacar que anteriormente los posicionamientos de Saiz habían generado un “fuerte malestar” al interior de las filas del radicalismo rionegrino, producto de su adherencia al proyecto del gobierno nacional liderado por Néstor Kirchner y Cristina Fernández; malestar que se mantuvo subterráneo producto que dicha vinculación permitía el acceso a “fondos frescos” para la provincia y obras de infraestructura (Pose, 2009). Por otra parte, el conflicto entre el gobierno nacional y el agro en 2008 habilitó a reavivar los “malestares” de los sectores del radicalismo no afines a la alianza con el kirchnerismo, acallados por el triunfo en 2007 de la “Concertación” liderada por Saiz en Río Negro, motivado de que el gobierno nacional era fuertemente cuestionado, y en ese contexto no contaba con los niveles de aprobación alcanzados anteriormente. Pablo Verani senador radical alineado en las elecciones de 2007 con el oficialismo nacional, luego del conflicto con las patronales agropecuarias, se convertiría en opositor al gobierno nacional y en uno de los actores de la política rionegrina que se opusieron al intento reformista.

Las tensiones eran fuertes dentro del gobierno radical, al punto de que sectores del gabinete realizaron reuniones de gabinetes encabezadas por el ex-gobernador y senador Pablo Verani, en ausencia del gobernador Saiz. La prensa se hacía eco de estos encuentros:

El desconcierto los movilizó y los ministros se juntaron. Concertaron líneas y planes para imponer en la gestión del gobierno de Saiz. Planearon más recorridas, y se juraron mejorar la relación entre ellos y mostrarse más aliados, sin internas frenéticas. Esas promesas perduraron pocas horas. Después, cada ministro compartió con los suyos el total descreimiento de lo convenido ¿Puede existir una gestión distinta, más activa, sin la participación de Saiz? Es difícil. Pero, algunos ministros consideran que pueden intentar alguna reacción, considerando que el gobernador mantiene su resistencia a los cambios, mientras persiste la disgregación gubernamental (…) La inacción de la gestión sorprende y los ministros recogen esa preocupación. El oficialismo está sumergido en las internas y los proyectos políticos del 2011. No hay iniciativa de Saiz que subordine esos objetivos.[7]

Las internas dentro del gabinete provincial se hacían cada vez más visibles y el debate reformista parecía adormecerse. Posterior a esta reunión en Viedma el senador Verani convocó a una reunión en Guerrico en donde participaron el vicegobernador Mendioroz, el intendente Jorge Ferreira, Jorge Pascual –presidente de la UCR provincia – y los ministros Alfredo Pega –ministro de la familia– y Juan Accatino –ministro de la producción – donde el principal eje de discusión era la gestión de Saiz frente al gobierno rionegrino, que se caracterizaba, a su visión, por la falta de iniciativas y conducción del gobernador. En torno a esto el gobernador Miguel Saiz presentó una agenda a fin a la del gobierno nacional, ratificando su participación dentro de la “Concertación” y gestiones para financiar a la provincia en el complejo panorama para las finanzas provinciales. En consecuencia, el sector del radicalismo representado por el senador Verani y el vicegobernador rionegrino tenían una posición opuesta a la de Saiz y esto profundizaba las internas dentro del radicalismo, produciendo una fuerte disgregación dentro del gobierno. Por otra parte, estas tensiones se relacionaban con las pujas internas dentro la UCR de cara a las elecciones de 2011. En este sentido Mendioroz no escondía sus aspiraciones a suceder a Saiz. De esta manera, la prensa se hacía eco de la postura del vicegobernador y del rechazó en el ámbito de la legislatura rionegrina a la “reforma”:

La Agenda Legislativa –que encabeza el oficialismo e integran otros seis bloques– presentó un núcleo de 35 proyectos prioritarios para tratar en lo que queda del año. Esa coalición –que suman 28 legisladores, es decir dos tercios– no acompañará la reforma constitucional que esboza el gobernador Miguel Saiz. El vicegobernador Bautista Mendioroz se encargó de desestimar esa probabilidad. ‘La reforma no está entre los puntos acordados’, remarcó el titular de la Legislatura, exhibiendo el listado de proyectos.[8]

Sin embargo, Carlos Soria presidente del PJ y adversario político de Saiz, apoyaba la reforma constitucional y exigió junto a un sector del peronismo rionegrino fijar para el año 2010 la convención constituyente:

El peronismo no sólo avanza en el debate sobre los temas que debería incluir una reforma de la Constitución de Río Negro. También propondrá plazos al gobierno, considerando que la mejor fecha para llamar a elección de convenciones es octubre del 2010. Así lo adelantó ayer el presidente del partido, Carlos Soria, en el marco del encuentro que realizó la mesa ampliada del Consejo del PJ en Roca.[9]

Carlos Soria reconocía que el sector del PJ liderado por el senador Miguel Pichetto no estaba a favor de la reforma constitucional impulsada por Saiz. Este desacuerdo de Pichetto se sumaba al rechazo a la reforma del vicegobernador y del Senador Verani. Bautista Mendioroz desestimaba la iniciativa de Saiz, esgrimiendo que no existía “operativo clamor” para que comenzara el proceso y advertía a la oposición– podía entenderse al presidente del PJ Carlos Soria –que no se adelantaran a una posible fractura irremediable de la UCR; “las diferencias entre los distintos sectores del partido, siempre se resuelven” que “nadie de la oposición (sobre el PJ) se frote las manos pensando que esta vez se rompe el radicalismo, no va a ser así”.[10]

Hacia octubre de 2009 la especulación sobre que la reforma constitucional era impulsada para buscar la denominada “re-reelección” del gobernador fue confirmada por el ministro de educación rionegrino, Cesar Barbeito. En el acto por el primer izamiento de la flamante bandera de Río Negro en Viedma, el ministro afirmó a la prensa “Nosotros estamos detrás de la propuesta de la posibilidad de reelección del doctor Saiz”[11]. La re-reelección de Saiz se convirtió en el centro de la escena política provincial, y la confrontación política dentro del oficialismo comenzaba a mostrar sus primeros efectos, los cuales se expresaron con la renuncia del presidente del bloque de legisladores del radicalismo, Iván Lazzeri. El diario “Río Negro” señalaba:

La salida de Lazzeri era un hecho previsible frente al avance de Saiz y su idea de cambiar la Carta Magna provincial. Hace dos semanas, el diputado hizo público su rechazo, argumentando que el gobierno provincial tenía otros problemas por resolver.[12]

A la renuncia de Lazzeri, se sumó el rechazo del senador Verani quien veía con suma preocupación el avance de Saiz en sus aspiraciones de continuidad, y afirmaba a la prensa:

Esto es un invento”, sostuvo el senador Pablo Verani al referirse a la pretensión de un grupo de radicales rionegrinos, incluido el gobernador Miguel Saiz, de reformar la Constitución provincial. “No estoy en contra de la reforma. Estoy en contra de la reforma ahora”. Consideró que el grupo impulsor “está haciendo esto de una manera exagerada.[13]

Dentro del PJ las tensiones en torno a la reforma, comenzaban a aumentar al igual que en el radicalismo. Miguel Pichetto era el principal detractor a la iniciativa de Saiz, y se demostraba sus diferencias con el presidente del PJ Carlos Soria. El diario “Río Negro” señalaba las posturas de Pichetto:

Visiblemente molesto, Pichetto destacó que ‘la única vez que hablé con el gobernador Miguel Saiz lo hice de cara a la sociedad y le dije que no estaba de acuerdo con la reforma constitucional y que no quiero hacer ningún acuerdo con el radicalismo sobre ese tema’ (…) Afirmó que Carlos Soria ‘es un intendente que gobernó bien, con el apoyo y de la mano del gobierno nacional, y yo también soy un dirigente que he hecho mucho por la provincia, por su empresariado y sectores económicos, y trabajo cada día junto a los intendentes. Pero que quede claro: yo con los radicales no voy a hacer nada. Mi compromiso institucional es tratar de ayudar a la provincia, aunque su gobierno no hace nada por ayudarla’. Consideró el artículo político como ‘injusto’ al afirmar que “para mí ya es bastante angustiante esta Concertación de la que he sido víctima”.[14]

Finalmente, el PJ rionegrino dirimió sus posturas dispares y unificaron su postura de rechazo a la iniciativa de la reforma constitucional. El rechazo a la iniciativa de Saiz también cosechó rechazos en otros espacios políticos de la oposición, tales como el FORO rionegrino y la CC- ARI (Coalición Cívica para la Afirmación de una República Igualitaria). El legislador provincial del FORO rionegrino Luis Bardeggia, señalaba:

El problema y déficit de la Provincia no es normativo ni tiene que ver con el articulado de la constitución: el problema es de gestión, de acción de gobierno (…) las autoridades tendrían que estar muy compenetradas con las cuestiones básicas y los servicios fundamentales del Estado, como la educación, la salud, la producción y la seguridad.[15]

Por su parte la Legisladora del ARI, Magdalena Odarda afirmaba la oposición de su partido a la reforma:

Magdalena Odarda recordó que la fuerza que integra ya tomó posición en la asamblea provincial ‘en contra de la reforma porque primero hay que cumplir la actual; hay muchos puntos que no se cumplen como el 82 por ciento móvil, el libre acceso a las costas, el derecho a la salud’ (…) Concluyó que ‘si bien no lo indica expresamente todos sabemos que el fin es posibilitar la re- reelección, hay que ver si no se tomarían los dos períodos a partir de esta nueva reforma”.[16]

Pese a la sumatorias de rechazos de diferentes espacios políticos, el gobernador Miguel Saiz en su discurso de apertura de sesiones de la legislatura rionegrina sostuvo su determinación de reformar la constitución. En su discurso, el gobernador criticó a quienes se oponían a su proyecto:

Cuando se dice que hay otros temas prioritarios para la provincia, no entiendo a qué se refieren, e interpreto que hay quienes prefieren moverse o medrar entre las indefiniciones antes que asumir responsabilidades ante una sociedad que busca discutir y acordar sus nuevos objetivos y los instrumentos para alcanzarlos.[17]

Sin embargo, la postura del gobernador encontró en el vicegobernador su principal opositor. La prensa se hacía eco de este enfrentamiento:

El gobernador Miguel Saiz ultima el texto del proyecto para declarar la necesidad de la reforma constitucional, que deberá aprobar la Legislatura (…) En contrapartida, el vicegobernador Bautista Mendioroz opinó ayer que si Saiz manda el proyecto para hacer cambios en la Carta Magna, ‘será rechazado’. En esa línea, varios legisladores radicales ratificaron su oposición a la oportunidad de esa modificación.[18]

Ante esta negativa, el gobernador tomó la decisión de convocar a una consulta popular no vinculante a la ciudadanía rionegrina. Los primeros días de junio de 2010 Saiz oficializó el decreto 341/10 de convocatoria a la consulta popular no vinculante para que la ciudadanía rionegrina se expresara por el “sí” o por “no” a reformar la constitución provincial. Sin embargo, la Justicia Electoral de Río Negro objetó en contra de este decreto y remitió al Superior Tribunal de Justicia que decidió desestimar el decreto del gobernador. Como consecuencia, la consulta popular nunca se concretó y la iniciativa de Saiz de reformar la constitución se vio frustrada.

Finalmente, el intento de reformar la constitución con el objetivo de buscar habilitar la re-reelección de Miguel Saiz, generó fuertes tensiones dentro del oficialismo como en la oposición. Pedro Pesatti, legislador del PJ –periodo 2007-2011– declaró en torno al intento de reforma de Saiz:

Miguel Saiz, quería reformar la constitución; por supuesto que si él hubiera logrado la reforma, es muy probable que Soria no hubiera ganado la elección a gobernador, por el rendimiento electoral que Saiz tenia, digamos no…y un sector del radicalismo lo traiciona. Le inhabilita la posibilidad de la reforma.[19]

La iniciativa de la reforma de la provincia genero una interna que dividió fuertemente al radicalismo los últimos años, previos a las elecciones del año 2011. El 25 de septiembre del 2011 se pone fin a la hegemonía de la UCR en Río Negro con el triunfo de Carlos Soria y Alberto Weretilneck con el Frente para la Victoria.

Consideraciones finales

La iniciativa oficial de reformar la constitución de Río Negro en el año 2009 por parte del gobernador Miguel Saiz produjo una fuerte crisis política dentro de la UCR provincial y el posicionamiento dispar de los principales actores políticos de la provincia.

La propuesta de gobernador de Río Negro encontró a su principal opositor a su compañero de fórmula, el vicegobernador Bautista Mendioroz. La férrea oposición pública por parte del vicegobernador, provenía según las fuentes y los entrevistados a partir de su pretensión de ser el sucesor de Miguel Saiz en el año 2011. A su vez otro de los principales dirigentes radicales, el senador Pablo Verani también demostraba su oposición a la iniciativa. Por otra parte, la postura del vicegobernador y del senador, también puede entenderse como oposición al alineamiento político del gobernador Saiz al gobierno nacional de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Los principales dirigentes del PJ rionegrino, Miguel Pichetto y Carlos Soria demostraron una postura dispar ante la iniciativa. Carlos Soria demostró su apoyo a la iniciativa del gobernador Saiz, pero posteriormente se unió al posicionamiento de Miguel Pichetto de oponerse a la posibilidad de reformar la constitución provincial.

Dirigentes políticos de otros partidos políticos de la provincia demostraron su oposición a la iniciativa oficial como el FORO rionegrino y la CC – ARI.

La propuesta de Miguel Saiz profundizó las diferencias dentro de los principales actores políticos de la UCR, que demostraban tensiones preexistentes por el alineamiento del gobernador con el kirchnerismo. Esta disputa política profundizo el quiebre y la división de la UCR hasta la declinación de su hegemonía en Río Negro tras la derrota en las elecciones del 25 de septiembre de 2011.

Para cerrar, el escenario del 2011 asumió un carácter paradojal para la historia política rionegrina al encontrar un radicalismo fracturado, en donde el candidato ganador en la interna seguía ratificando su pertenencia a la concertación, cuando el grueso del partido en la provincia e incluso sus órganos directivos habían adoptado una abierta oposición al gobierno nacional. La historia política reciente de la provincia indicaba una tendencia general a la inversa: fue en el peronismo donde las luchas internas jugaron en contra de la performance electoral del partido, el radicalismo en cambio había hasta el momento logrado dirimir sus divisiones internas a partir de un sistema de compensaciones que se cristalizaba en un entramado de poder imbricado con el manejo del Estado y la cosa pública.

Referencias

Iuorno, Graciela. (2013). Desde la libertad hacia la igualdad. Política, integración e identidad rionegrina en el retorno al régimen constitucional. En O. Favaro y G. Iuorno (Eds.), La trama al revés en años de cambio. Experiencias en la historia argentina reciente. General Roca: PubliFADECS.

Iuorno, Graciela y Favaro, Orietta. (2005). Poder político y estrategias de reproducción en los territorios de Neuquén y Río Negro, Argentina (1983-2003). En O. Favaro (Comp.), Sujetos Sociales y políticas. Historia reciente de la Norpatagonia Argentina (Capítulo 3). Argentina: Ed. La Colmena.

Pose, Hernán. (2009). El derrotero radical en 25 años de gobierno provincial. La territorialización del partido en Río Negro (1983-2008). Revista Pilquen. Sección Ciencias Sociales, Nº 11, 1-14.


  1. Centro Universitario Regional Zona Atlántica (CURZA), Universidad Nacional de Comahue.
  2. Diario Río Negro 29/5/2009.
  3. Diario Río Negro 31/5/2009.
  4. Diario Río Negro 2/6/2009.
  5. Diario Río Negro 2/6/2009.
  6. Diario Río Negro 3/6/2009.
  7. Diario Río Negro 3/8/2009.
  8. Diario Río Negro 16/9/2009.
  9. Diario Río Negro 20/9/2009.
  10. Diario Río Negro 26/9/2009.
  11. Diario Río Negro 2/10/2009.
  12. Diario Río Negro 21/10/2009.
  13. Diario Río Negro 21/10/2009.
  14. Diario Río Negro 5/1/2010.
  15. Diario Río Negro 16/1/2010.
  16. Diario Río Negro 16/1/2010.
  17. Diario Río Negro 1/3/2010.
  18. Diario Río Negro 27/4/2010.
  19. Entrevista a Pedro Pesatti, mayo de 2020.


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