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5 La Ciencia de la lógica de Hegel y la gesta de Ser y tiempo

Jorge Eduardo Fernández[1]

Esta ponencia surge, en principio, del curso de una investigación sobre la Ciencia de la lógica (Hegel: 1832) y, de manera especial, en ella, de la consideración del concepto hegeliano de Dasein.

El primer punto de contacto entre dicha investigación y Ser y tiempo (Heidegger: 1927) radica en haber comprobado que, a pesar de que Heidegger hace una clara y expuesta mención a esta obra de Hegel en el inicio de Ser y tiempo, no encontramos en lo sucesivo otras referencias explicitas a la Ciencia de la lógica y menos aún al concepto de Dasein tal cual lo expone Hegel en el capítulo segundo de la “Doctrina del ser”.

Con la publicación en el año 2011 del tomo 86 de la Gesamtausgabe de Heidegger que contiene los seminarios que él dictara sobre Hegel y Schelling durante 1927 y 1957, se le agregan a la cuestión aportes sumamente significativos que permiten una revisión y le otorgan al tema una nueva relevancia.

El tomo está conformado por los siguientes seminarios:

  1. Aristóteles – Hegel. Seminario. SS. 1927.
  2. Schelling über das Wesen der menscheliche Freiheit, WS. 1927 / 28.
  3. Hegel “Rechtsphilosophie” WS. 1934 / 35.
  4. Schelling und der deutsche Idealismus. 1941 / 43.
  5. Zu Hegel Phänomenologie des Geistes. SS. 1942.
  6. Zu Hegel Logik des Wesens. WS. 1955 / 56.
  7. Gesprächt von der Sache des Denkens. WS. 1956 / 57.

Apéndice 1 Anhang I. Hegel

  • Phänomenologie des Geistes (SS 1942)
  • Zu Hegel Aesthetik.
  • Aus: Gesprächt von der Sache des Denkens. (1956 / 57)
  • Zum Text Logik I, E4 und 63 / 64.
  • Schelling: [Späte Bemerkungen und Aufzeichnungen].

Anhang II.

  • Protokole und Mitschriften.

Anhang III.

  • Vorlesungen und Seminärübungen.

De manera especial, en lo que se refiere a la gesta de Ser y tiempo, encontramos que en el mismo año de su edición, 1927, Heidegger se encontraba dictando, en el semestre de verano, el recién mencionado seminario sobre Aristóteles y Hegel. Si bien el planteo del tema reviste, en lo que respecta a la correspondencia entre fechas, cierto anacronismo, nos parece que no resulta forzado, poner en consideración la influencia de la Ciencia de lógica al menos en lo referente al barbecho o tiempo de maduración pensante de las cuestiones en torno a la cuales se cierne la célebre obra de Heidegger. Lo más relevante, en lo referido al curso de una investigación sobre la Ciencia de la lógica, es que Heidegger se dedica, en dicho seminario, a una interpretación de esta obra.

En el espacio concedido a esta ponencia expondré, en principio, las que podemos comprender como las líneas generales de interpretación de la Ciencia de la lógica propuestas por Heidegger, y luego me detendré especialmente en aquellos pasajes en los que Heidegger hace mención destacada al concepto hegeliano de Dasein.

El interés de Heidegger por Aristóteles y Hegel radica en lo que el mismo Heidegger define como la “Fundamentación y tarea de la ontología aristotélica (y de los antiguos) cuyo resultado se encuentra en la Lógica de Hegel”[2]. (Heidegger, 2011, §1: 3)

Como podemos apreciar, resulta evidente la coincidencia entre el objetivo del seminario y la tesis inicial de Ser y tiempo que presenta a la Metafísica como gigantomakia peri tes ousias, alegando que tiene su origen con Platón y Aristóteles en Atenas y que se despliega, con algunos “retoques” (übermalungen) hasta la Lógica de Hegel. (Heidegger: 1927, § 1: 2).

Ciertamente ésta deja de poder ser considerada una mera coincidencia y demanda un desarrollo más detallado que el que Heidegger le dedica en su seminario sobre Aristóteles y Hegel, en el cual, si bien encontramos anotaciones sumamente interesantes sobre la Ciencia de la lógica, estas indicaciones, al carecer de desarrollo, dejan demasiada tarea interpretativa al lector. No obstante, contar con estos señalamientos abre la posibilidad de poder establecer puntos de contacto y comparación entre ambas obras, la Ciencia de la lógica y Ser y tiempo.

La tarea no es sencilla no solo por las dificultades de acercamiento y de relación entre ambas obras, sino además, por la complejidad que cada una de ellas contiene. A diferencia de la Crítica de la razón pura que, cabe asumir, cuenta con una amplia gama y tradición de intérpretes que, como vemos, influyen directamente en el pensamiento de Heidegger, la Ciencia de la lógica, cabe plantear, llega a Heidegger intacta, con toda su problematicidad de comprensión.

Decir que la Ciencia de la lógica[3] es una obra lo suficientemente explorada es algo que, al menos por ahora, estamos lejos de poder afirmar. Preguntarnos por ella, nosotros, desde este puñado de años del siglo XXI, indica no mucho más que la intención de dirigir nuestra mirada hacia esta obra de Hegel que ha sido editada entre 1812 y 1832[4] y que, según apreciaciones tan generales como la de nuestra primera intención, podemos decir que contiene el despliegue especulativo de la idea expuesto en sus tres partes: ser, esencia, concepto[5].

Entre nuestra mirada actual y la Ciencia de la lógica no se encuentran tan solo doscientos años, sino, principalmente, la brecha abierta por el hundimiento de la filosofía que, ante el cual, la misma Ciencia de la lógica ha acompañado con su “descenso al mundo de las sombras”. Son varias las fórmulas de los intérpretes de la esta obra de Hegel que podríamos mencionar y, tanto una como otra, expresan que su tarea principal es la de cumplir el giro copernicano y transformar la metafísica en lógica. Tarea que, dado el rumbo emprendido por Heidegger, no lo deja indemne.

Pero, más allá de las complicaciones y las dificultades que atañe a esta menuda tarea, nos encontramos con ciertas líneas de acercamiento. La principal de estas líneas, me atrevo a plantear, es la de poder saber hasta qué punto la falta de distinción y por ello de necesidad de articulación entre el “ser-a-la-mano”(Zuhande) y el “ser- ante-los-ojos” (Vorhande), señalada por Heidegger como un déficit de la ontología aristotélica, se encuentra y afecta también a la Ciencia de la lógica.

Este arduo trabajo pareciera ser el que conduce la lectura de la Lógica emprendida por Heidegger en su Seminario. Ciertamente no es una cuestión menor y ha de requerir, como Heidegger pronto alcanza a comprender, plantear una tesis de lectura que abarque a la Ciencia de la lógica en su totalidad, es decir que la abra y permita dominarla en comprensibilidad, en su “pensabilidad”.

Como advertimos en párrafos anteriores, La lectura que Heidegger inicia de esta obra capital de Hegel se encuentra flanqueada por los aportes neokantianos y, de manera especial, por el desplazamiento de la concepción del tiempo desde la Crítica de la razón pura a la obra de Hegel.

En este sentido cabe tener en cuenta dos cuestiones de importancia:

  1. Además de contar con la obra de Hermann Cohen, la lectura de la Crítica de la razón pura de Heidegger está concentrada, al menos en ese tiempo, en la obra de Fritz Heinemann: Der Aufbau von Kants Kritik der reinen Vernunft und das Problem der Zeit. Esto lo va a situar a Heidegger, al menos al inicio del Seminario, en la búsqueda de trazar un ámbito de relaciones posibles entre la Lógica trascendental y la Lógica especulativa de Hegel.

Me animo a agregar que este es un conducto para nada despreciable y que sitúa a la Ciencia de la lógica como una instancia de mediación, que habrá que tratar de dilucidar con suma precisión en qué consiste, entre la obra de Kant y el propósito fenomenológico – hermenéutico de Heidegger.

 

2. El segundo punto nos sitúa en el núcleo de la cuestión. En su pretensión de poder pensar la Ciencia de la lógica, Heidegger ensaya anticiparla cuestionando la que él considera la idea inicial de la Ciencia de la lógica, la idea de devenir. El planteo será el siguiente: la Ciencia de la lógica se desarrolla a partir de la puesta en pensamiento del “devenir”, pero no sabemos de dónde él procede. De este modo Heidegger va introduciendo al “tiempo” como lo no pensado y, por ello mismo, como el horizonte desde donde anticipar el devenir del devenir inherente a la Ciencia de la Lógica.

 

Si la mirada puesta en la fundamentación de la ontología, mencionada en principio, nos conducía al inicio de Ser y tiempo, la introducción de tiempo como horizonte de comprensión del devenir, nos conduce hacia las páginas finales en las que Heidegger plantea el problema de la temporalidad en Hegel. La cuestión allí planteada, si bien se centra especialmente en el concepto hegeliano de tiempo expuesto en la Enciclopedia y contiene algunas referencias derivadas a la Ciencia de la lógica, pareciera quedar comprendida dentro de la organización enciclopédica que le permite a Heidegger, en último término concluir que el tiempo, concebido por Hegel como “devenir intuido” (angeschaute Werden) se define en el plano de la historización o de la “temporalidad del espíritu”.

La estrategia de lectura implementada por Heidegger en su Seminario, logra plasmarse en la medida en que logra volver comprensible la transformación de la lógica trascendental en lógica especulativa, situando al tiempo como horizonte no pensado, es decir, desde donde liberar la “pensabilidad” de la Ciencia de la lógica.

De este modo, como anticipáramos, situándose en el punto culminante de la obra de Hegel: “la doctrina de la idea”, Heidegger dirige su cuestionamiento hacia el origen o procedencia del devenir como paso inicial de la Ciencia de la lógica. Desde allí comprende al devenir como la clave principal de la exposición de la obra. Para él “el devenir del devenir” en su modalización especulativa efectuada en el primer capítulo de la Ciencia de la lógica, supone al tiempo como horizonte no pensado. En sus anotaciones Heidegger retoma la línea de exposición del concepto hegeliano del tiempo tomada de la Enciclopedia y lo define, también en el seminario, con la fórmula: “tiempo – devenir intuido” (Zeit – angeschaute Werden). (Heidegger: 2011, §70: 41).

“Tiempo”, en tanto lo no pensado en devenir, abre el horizonte de comprensión del devenir de la idea, horizonte en que tiempo se abre a la cosa del pensar. Esto implica, remitiéndonos a la organización expositiva de la Ciencia de la lógica, interpretar la “Doctrina de la idea” como lógica del pensar.

Esta parece ser la composición topológica planteada por Heidegger, el modo de comprender la Ciencia de la lógica es el de lograr situarla en el contexto abierto por “la cosa del pensar”. Esta tesis parece confirmarse años después en los que Heidegger seguirá situando sus lecturas de Hegel en tal contexto. La edición de estos mismos seminarios parecen avalar la idea de que el terreno donde Heidegger decide vérselas con Hegel está definido por “la cosa del pensar” (Die Sache des Denkens). En cierto sentido tenemos que reconocer que la lectura sobre Hegel iniciada en el Seminario sobre Aristóteles y Hegel será retomada recién en el seminario que dictara en WS. de 1956 / 57 titulado Gesprächt von der Sache des Denkens.

La conclusión alcanzada y sostenida por Heidegger respecto a este punto es la misma que plantea al final de Ser y tiempo, sostiene que, para Hegel “pensar es devenir de la negación de la negación”. (Heidegger, 2011, §62: 36).

Yendo al segundo punto propuesto, a lo que corresponde específicamente al concepto de Dasein, Heidegger plantea, ya en el segundo parágrafo del Seminario, que la Ciencia de la lógica, en tanto “doctrina de la verdad” (Lehre von der Warheit), contiene, podemos decir, una “interpretación ontológica de la verdad”, y esto ha de comprenderse como interpretación de la verdad del Dasein. Señala a su vez, que se trata de una disciplina perteneciente a la ontología – fundamental (Fundamentalontologie), es decir, de “una región de la ontología del Dasein” (ein Bezirk der Ontologie des Daseins) (Heidegger, 2011, §2: 4).

Las referencias que Heidegger va señalando respecto al concepto hegeliano de Dasein oscilan al modo de un tanteo interpretativo que, por un lado, pareciera pretender apropiarse del curso expositivo de Hegel y, por otro, tener que responder a la literalidad del texto. Un ejemplo de ello lo encontramos en los parágrafos §22 y 23 del seminario donde vemos que Heidegger hace un el punteo de las principales afirmaciones que Hegel formula respecto al Dasein en el comienzo del capítulo segundo de la Ciencia de la lógica.

A partir de ello, Heidegger indica que Dasein, en tanto “ser determinado” (bestimmte Sein), es el “primer determinado” (das erste Bestimmte) con el cual Hegel inicia el pensar[6] (Heidegger, 2011, §28). Dasein es la primera determinación del devenir, y en este sentido, completa Heidegger utilizando el mismo término que Hegel, Dasein es “lo fáctico” (das Faktische). La cuestión que planteamos en torno a la influencia de la Ciencia de la lógica en Ser y tiempo encuentra en la “facticidad del Dasein” su tópico de mayor cercanía y distancia, lo cual requiere un trabajo sumamente detallado y exigente al respecto.

Pretendiendo en esta ponencia tan solo contribuir a la mera presentación del tema, cabe mencionar la fórmula utilizada por Hegel: “Lo fáctico así como está presente (se presenta, tal como es), es el Dasein en general”[7] (Hegel, 1832:110).

La cual Heidegger interpreta como determinación inicial, el fáctico “horizonte indeterminado de logos y poiesis[8] (Heidegger, 2011, §47); para concluir sosteniendo que Dasein es expuesto en la Ciencia de la lógica, como el fáctico fundamento óntico de la ontología, “un factum” no comprendido, lo inmediato no como el “puro ser-ante-los-ojos”, sino “lo a la mano”[9].

Luego de estas apreciaciones sobre el concepto hegeliano de Dasein, Heidegger, hacia el final de sus anotaciones de Seminario, retoma la línea de su interpretación de Hegel planteada hacia el final de Ser y tiempo. En esta dirección señala que en la Ciencia de la lógica “tiempo” es concebido como “devenir intuido” (angeschaute Werden), y en la misma línea agrega que, esto implica que la negación de la negación, procedente del puro devenir, es “pensar del pensar” y, de este modo, se trata de una “ontología-lógica” (Ontologie – Logik).

Su problema fundamental, concluye Heidegger, coincide con la cuestión del fundamento óntico de toda ontología: la temporalidad.

Expuesto, por mi parte de manera escueta e insuficiente, este primer acercamiento al concepto hegeliano de Dasein en el seminario que Heidegger dictara en el semestre de verano de 1927, la cuestión pareciera dirigirse en dos direcciones:

  1. Tener que poder llegar a comprender en qué grado las apreciaciones formuladas por Heidegger a cerca del concepto hegeliano de Dasein constituyen un aporte para la comprensión de la génesis de Ser y tiempo.

Al respecto cabe tener en cuenta ciertas cuestiones:

 

1.1. El concepto hegeliano de Dasein es desarrollado en la Ciencia de la lógica desde la idea de una Lógica ontológica (Ontologiche Logik) título que Hegel formulara por primera vez en su Enciclopedia filosófíca para el curso superior, clases que dictara en Nüremberg en 1808.

Como aclara Pirmin Stekeler Weithofer en su Hegels Analytische Philosophie: “La palabra “Dasein” no es para Hegel el simple título de la inmanencia de la vida humana como lo es para Heidegger,…” (1992: 119)[10]

Esto implica que, para Hegel, Dasein, abarca al “estar siendo” de todo ente y no es concebido en función de ningún ente en especial. No obstante, en el curso del Dasein, el hombre será concebido según su determinación (Bestimmung), concebida ésta, además, como “disposición” (Beschaffenheit) y “linde” (Grenze).

Al respecto cabe sumar dos puntualizaciones:

1.1.1. Cabe resaltar, siguiendo en este aspecto los aportes de Wolfgang Marx (1972), que la esfera de Dasein constituye, en tanto esfera de la finitud, el momento contraidealista del pensamiento de Hegel.

1.1.2. En lo que se refiere a la “determinación del hombre” en el curso del desarrollo del Dasein, tendríamos que ver en qué sentido es posible pensar la cercanía entre Hegel y Heidegger si apelamos a las obras de aquellos que desde el siglo XVIII, incluidos entre otros Goethe y Fichte, ha desarrollado han concebido la cuestión a partir de la fórmula: “Bestimmung des Menschen”.

Se abre aquí un tema sumamente sugerente para su investigación. Me refiero a todos los trabajos recientes que muestran la incidencia que los planteos en torno a la “determinación del hombre” surgidos a partir de la publicación homónima de Johann en Spalding en 1749[11].

 

1.2. La principal de estas cuestiones, me atrevo a plantear, es la de poder saber hasta qué punto la falta de distinción y por ello de necesidad de articulación entre el “ser-a-la-mano” (Zuhande) y el “ser- ante-los-ojos” (Vorhande), señalada por Heidegger como un déficit de la ontología aristotélica, se encuentra también en la Ciencia de la lógica.

El planteo de esta cuestión, que en Heidegger deriva en la determinación del “entre” (Zwischen), articulador entre ambas, quedaría planteado, en la Ciencia de la lógica, en el modo como Hegel concibe la “disposición”[12](Beschaffenheit) del Dasein. Una cuestión a plantear al respecto consistiría en poder determinar hasta qué punto y en qué sentido la noción hegeliana de Beschaffenheit queda comprendida por la ontología aristotélica o se aproxima al concepto heideggeriano de Dasein. Al respecto debiéramos detenernos especialmente en los §21, 22 y 23 del Seminario, en los cuales, un dubitativo Heidegger, solo  a cuestionarse acerca del significado que Hegel le asigna a la cualidad del Dasein comprendiéndolo como “Beschaffenheit”.

 

2. Preguntarnos, con la mira puesta en la Ciencia de la lógica y en la cuestión de la temporalidad en Hegel, según lo formula Heidegger en las páginas finales de Ser y tiempo, hasta qué punto la “facticidad” del Dasein, tal cual Hegel la plantea en la Ciencia de la lógica, se encuentra predeterminada por lo aquello Heidegger denomina “la temporalidad del espíritu”.

Referencias bibliográficas:

  • Hegel, G. W. F. (1990) Wissenschaft der Logik. Die Lehre vom Sein 1832, Hamburg. G. W., Hg. Hans-Jürgen Gawoll. Felix Meiner, Band 21.
  • __________ (1992) Wissenschaft der Logik. Die Lehre vom Wesen 1813, Hamburg. G. W., Hg. Hans-Jürgen Gawoll. Felix Meiner, Band 11.
  • __________ (1994) Wissenschaft der Logik. Die Lehre vom Begriff 1816, Hamburg. G. W., Hg. Hans-Jürgen Gawoll. Felix Meiner, Band 12.
  • Heidegger, M. (1993) Sein und Zeit 1927, Tübingen, Max Niemayer.
  • _________ (2011) Seminare Hegel – Schelling, Gesamtausgabe, Frankfurt am Main, Vittorio Klostermann, Band 86.
  • Heinemann, F. (1913) Der Aufbau von Kants Kritik der reinen Vernunft und das Problem der Zeit, Giessen, Alfred Töpelmann.
  • Macor, L. A. (2013) Die Bestimmung des Menschen (1748 – 1800), Stuttgart, Frommann – holzboog.
  • Marx, W. (1972) Hegel Theorie logischer Vermittlung, Stuttgart, Frommann – Holzboog.
  • Stekeler-Weithofer, P. (1992) Hegels Analytische Philosophie, Paderborn, Schöning.

  1. Universidad Nacional de San Martín/Universidad de Buenos Aires.
  2. “Ankommen an der Grundfrage: welches ist das Fundament und »die« Aufgabe der Ontologie des Aristoteles (der Antike) bzw. Der Logik Hegels l wie sieht die Durchführung aus im Resultat”.
  3. Hegel. Wissenschaft der Lógik. En tres tomos. Ver bibliografía.
  4. En 1812 Hegel publicó la primera parte de la Ciencia de la lógica, “Das Sein”, al año siguiente, siguiendo el plan de edición, apareció la “Lehre vom Wesen”. Recién en 1816 finalizó la edición de la obra con la publicación de la “Lehre vom Begriff”. No obstante su publicación Hegel continuó corrigiendo esta obra y en 1832, meses después de su muerte, fue editada la “Lehre vom Sein” conteniendo significativas correcciones respecto a la de 1812.
  5. La Ciencia de la lógica se encuentra dividida en dos partes: “La lógica objetiva” y “la lógica subjetiva”. A su vez, “la lógica objetiva” está compuesta por “la Doctrina del ser y la de la esencia”. La finalidad de “la lógica objetiva” es liberar a lo lógico (el concepto) de las determinaciones que lo conforman como objeto. “La Doctrina del ser” tiene por tarea exponer las determinaciones interiores a todo ente (que se encuentra siendo: Dasein), la de la esencia se ocupa del desarrollo de las determinaciones esenciales que conforman la aparición (Erscheinung). “La lógica subjetiva” o “Doctrina del concepto”, contiene el desarrollo del concepto a partir de su propia actividad, es decir, ya liberado de sus determinaciones interiores y exteriores, en este sentido la lógica del concepto es lógica de la libertad.
  6. “Womit das Denken anfängt”. Tengamos en cuenta que esta fórmula obedece a una de las cuestiones que definen a la Lógica según la comprensión de Hegel y remite al pasaje gozne que precede al desarrollo del cuerpo de la obra y que Hegel titula con una pregunta. “Womit muss der Anfang der Wissenschaft gemacht Werden?”.
  7. “Das Faktische was also vorhanden ist, ist das Dasein überhaupt…”.
  8. “Ontologischer Horizont unbestimmt: faktisch: logos und poiesis”.
  9. “Bei Hegel einfach ein Faktum nicht verständlich gemacht an der Seinsart des Anschauens und des anschauenden Daseins. Das Unmittelbare doch gerade nicht das reine Vorhandene! , sondern das Zuhandene”.
  10. “Das Wort “Dasein” ist bei Hegel dann nicht einfach Titel für die Inmanenz des menschlichen Lebens wie bei Heidegger, sondern spezieller für deiktisch eingeführte und in der Deixis überprüfte qualitativen Differenzierungen”.
  11. A propósito, resulta interesante un artículo de Fotis Jannidis: Die ›Bestimmung des Menschen‹ – Kultursemiotische Beschreibung einer sprachlichen Formel, en el que muestra como en los años entre 1740 and 1850 la formula “Bestimmung des Menschen” fue usada 71 títulos de libros. Y, de manera especial, la publicación de Laura Anna Macor quien realiza el desarrollo de la historia conceptual de esta fórmula desde 1748 al 1800.
  12. Verter “Beschaffenheit” por “disposición” resulta un tanto limitado. Para comprenderlo convendría animarnos a traducirlo por “hechura”. Se trata de la disposición del Dasein para ser lo tiene que ser, su destinación diríamos. En este concepto convergen y se conforma la unidad, óntico – ontológica, podríamos decir, entre Sein y Sollen.


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