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Apertura VI Jornadas Académicas

Julio C. Durand

Es un grato honor darles la bienvenida a las VI Jornadas Académicas de Gestión y Dirección de Instituciones Educativas. Desde el año 2010 la Escuela de Educación ha convocado a expertos, funcionarios y personalidades destacadas de la sociedad para analizar y discutir temas relevantes de la agenda educativa nacional e internacional.

El título de la convocatoria de este año es “Gestionar instituciones educativas socialmente responsables: aprender, servir, innovar”, y atendiendo a la gran cantidad de inscriptos y trabajos presentados, podemos decir que se trata de un acierto en la temática y un estímulo para escuchar a los disertantes tan destacados que nos ayudarán a concretar nuestras inquietudes.

En efecto, poder formalizar la responsabilidad social educativa como un tema de interés académico y de gestión, en el mismo mes en que tendremos elecciones nacionales para renovar autoridades de todos los niveles, nos ayudará a pensar en la agenda pública de los próximos años, y en la contribución que como educadores podemos y debemos hacer.

De hecho, junto con la Solidaridad y la Inclusión, la Formación ciudadana fue considerada como aspecto clave de la responsabilidad social educativa en el cuestionario que estamos trabajando sobre contenido y alcance de este concepto. Iré mostrando brevemente algunos cuadros como anticipo del Informe[1].

Por diversos motivos que tendremos ocasión de ir profundizando, no se ha ‘tematizado’ la responsabilidad social educativa como sí ha ocurrido con la amplia difusión de la responsabilidad social empresaria o corporativa, o incluso la responsabilidad social universitaria.

Una hipotética razón podría ser que es tan completo el involucramiento social de las escuelas e instituciones con su entorno, que no haría falta que se formulara explícitamente como parte de la agenda directiva escolar.

Sospecho que esta respuesta no nos satisface y puede ser una superficial excusa para continuar con las propias rutinas sin cuestionarnos seriamente los reales alcances del servicio que nuestras instituciones se proponen prestar a la sociedad ni la propia preparación para atender los desafíos que como docentes y directivos recibimos del entorno social en el que trabajamos.

Como se planteaba en la reflexión invitando a esta actividad, sin querer podemos comportarnos de manera socialmente irresponsable, al no preguntarnos ni abrirnos a los problemas que interpelan a los distintos protagonistas de nuestras comunidades educativas.

Si bien se puede constatar una valorable sensibilidad hacia quienes experimentan la marginación o la exclusión, todavía queda un largo trecho para conseguir que la misma se transforme en acción común y soluciones de fondo.

Un posible camino para incrementar el impacto de tantas iniciativas personales y de la sociedad civil que se suman a las acciones del Estado nacional, provincial y local, es la adopción de planes bien articulados de responsabilidad social educativa.

En el cuestionario que antes mencionaba, y en un análisis muy preliminar, se puede constatar que niveles relativamente altos de conocimiento de la responsabilidad social no son acompañados con la misma intensidad en cuanto a presencia en la agenda directiva o existencia de planes formales en las instituciones.

No se trata de sumar funciones y tareas a las sobrecargadas espaldas de los directivos y docentes, sino más bien incorporar una visión o modo de abordar la gestión institucional en todos sus niveles. Un modo que lejos de buscar la mirada que se concentra en el familiar mundo de lo técnico-pedagógico y profesional, se abre para percibir y escuchar las voces de un creciente número de públicos interesados en lo que sucede en las escuelas.

Sumar a la misión educativa de las escuelas a otros muchos protagonistas de la vida social puede resultar para muchos como algo inapropiado, incluso peligroso para una visión ‘purista’ de lo escolar. Son los mismos que luego se quejan de que se ‘recarga’ a la escuela con tareas que no le competen o se la deja sola para afrontar la conflictividad social que se manifiesta en múltiples formatos.

Ya es indiscutible que en determinados aspectos, los aprendizajes más significativos no se dan necesariamente en el aula tradicional, en la escuela que conocimos. Por lo tanto, si pretendemos que la educación integral de nuestros chicos mejore y supere las actuales limitaciones, tendremos que extender y sumar en el proyecto educativo a otros muchos interesados. Tal es la visión que proponen quienes impulsan los estudios sobre responsabilidad social educativa, como veremos reflejada en bastantes de los trabajos que se presentaron en estas jornadas.

Quiero comentar también brevemente el perfil de quienes tendrán a su cargo las conferencias y paneles. Se trata de personas que se han destacado por acompañar con sus actos los ideales que los movieron en sus vidas. Como educadores, sabemos que no es un tema menor. No hay como el ejemplo para desencadenar un aprendizaje profundo. Estoy seguro que como docentes y directivos nos enriqueceremos enormemente con sus experiencias y propuestas.

Están presentes también autoridades públicas y representantes institucionales, a quienes agradezco sinceramente su participación y auspicio. Destaco la colaboración del Municipio de nuestra ciudad de Pilar, en cuya comunidad la Universidad Austral sigue avanzando en su proceso de plena integración para que llegue a ser un referente de calidad educativa con inclusión. Todos nos ayudan a hacer realidad el objetivo de estas jornadas de ser un lugar de encuentro y diálogo, que respetando la diversidad de opiniones procura dar relieve a tantas coincidencias y anhelos que pueden llevarnos al trabajo mancomunado necesario para mejorar nuestra educación.

Por último, un reconocimiento especial al Comité Científico y a los coordinadores de las áreas temáticas, así como a todos los ponentes, también venidos de nuestro hermano país de Chile, que expondrán sus trabajos y experiencias en las mesas paralelas. Puedo afirmar que se trata de un material académico muy valioso en un campo del saber de alto potencial de desarrollo. Destaco especialmente la labor de la Dra. Ángela Corengia, coordinando el comité científico a cargo del proceso de publicación de las Actas de estas Jornadas, que en breve estarán disponibles como libro electrónico.

Un agradecimiento especial al IAE Business School por permitirnos disfrutar de este hermoso auditorio, a todo el equipo de la Escuela y de los servicios involucrados en la organización de las Jornadas, y a los voluntarios que facilitan tantos detalles de convivencia.

Les deseo que tengan una muy intensa y fructífera vivencia académica que haga germinar en cada uno y consolide en nuestras instituciones un comportamiento socialmente responsable.


  1. “Responsabilidad Social Educativa: datos preliminares del Cuestionario sobre contenido y alcance del concepto”, Julio C. Durand, (no publicado), Pilar, 23/09/2015.


2 comentarios

  1. Lucia Avancini 13/06/2016 3:17 pm

    Estimados:
    Me gustaría poder descargar el libro para incorporar a la bibliografía de mi Proyecto de Innovación educativa (Maestría en Dirección de Instituciones Educativa). Participé de la jornadas, pero no accedí a las ponencias como en años anteriores.
    Gracias

  2. librolab 13/06/2016 3:22 pm

    Estimada Lucía,
    Muchas gracias por escribirnos. Puede descargar el libro desde aquí:
    https://www.teseopress.com/gestioneducativaresponsable
    (la descarga es gratuita).
    Saludos!

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