Hospital de la Madre y el Niño Inmaculada Concepción de María, La Rioja,
provincia de La Rioja
Alberto Gustavo Núñez, María Emilia Cejas Agüero,
Nelson Alexis Pavón y Magdalena Wamba
Introducción
El acceso a la salud mental es un derecho fundamental y un pilar esencial de atención sanitaria. El presente capítulo refleja la historia y el funcionamiento actual del servicio de Salud Mental del Hospital de la Madre y el Niño de la provincia de La Rioja.
El servicio corresponde al tercer nivel de atención, siendo un hospital general para mujeres embarazadas e infancias, único en su tipo a nivel provincial. Cumple un rol central en la atención de la salud mental, además de consolidarse en centro de formación de recursos humanos de carreras de grado y posgrado de universidades públicas y privadas, a nivel provincial y nacional. Busca garantizar el acceso equitativo a la atención mediante un enfoque articulado e intersectorial, considerando la complejidad del padecimiento mental y la necesidad de estrategias integrales de abordaje.
El hospital
El Hospital de la Madre y el Niño (HMyN) se encuentra en la capital de la provincia de La Rioja, con dependencia del Ministerio de Salud de la provincia. La atención por consultorios externos comenzó en diciembre de 2012. En febrero del año siguiente, se incorporó personal administrativo y profesional concursado. El 21 de marzo de 2013, se trasladó el primer paciente desde Neonatología del Hospital Regional Dr. Enrique Vera Barros, que hasta ese momento era el único hospital público con el que contaba la ciudad de La Rioja y atendía a toda la población (hombres y mujeres de todas las edades), instituyéndose esta fecha como aniversario de la institución. El hospital recibe a toda la población sin importar su tipo de cobertura en salud.
El hospital cuenta con 220 camas y brinda atención a pacientes de los dieciocho departamentos de la provincia y provincias vecinas, siendo un centro de referencia a nivel regional. Las prestaciones son ambulatorias y de internación, incluyendo atención prenatal y pediátrica, atención de embarazo, parto, puerperio y ginecología. Las camas del internado se asignan de acuerdo con la patología de ingreso y su complejidad, y se encuentran organizadas por servicios.
El edificio del HMyN tiene una superficie cubierta aproximada de 20.000 m² y un importante parquizado. Consta de dos plantas principales y un subsuelo. En planta baja, se encuentran los servicios de Guardia Pediátrica y Obstétrica, el servicio de Cirugía Plástica y Quemados, tamizaje neonatal, Anatomía Patológica, Neonatología, Terapia Intensiva Obstétrica y Pediátrica. En esta planta, además, se ubican la farmacia del plan SUMAR, consultorios de salud sexual y reproductiva; espacio amigo de la lactancia, cantina, economato, área de farmacia, cocina y el área de nutrición; central de turnos, consultorio de orientación médica; oficina de comunicación a distancia (OCD); también consultorios externos de pediatría, de embarazo de alto riesgo y de ginecología, servicios de Rehabilitación y Salud Mental, Diagnóstico por Imágenes y Laboratorio y áreas de gestión. En el primer piso, funcionan dirección ejecutiva, dirección médica y oficina de los coordinadores; cuenta también con un área de docencia, que incluye aulas y las bedelías de la Universidad Nacional de La Rioja y de la Fundación H.A. Barceló y auditorio; y en otro sector de este primer piso, el internado de los servicios de Pediatría, Maternidad y Ginecología. Por último, en el subsuelo, se localizan el área de servicios generales, mantenimiento, esterilización y acceso del personal.
Dentro del hospital, se cuenta con una residencia para madres, donde se alojan mientras dura la internación de sus hijos. También se dispone de una escuela hospitalaria y de la biblioteca hospitalaria móvil Luciérnagas.
En los servicios de Internación, las habitaciones son dobles; cada habitación tiene una superficie aproximada de 25 m². Incluyen baño, además de camas y sillones-cama para acompañantes. Están iluminadas de forma natural, y las ventanas cuentan con cortinas blackout. El 80 % de las habitaciones tiene televisor, y la edificación y el mobiliario se encuentran en buenas condiciones de mantenimiento.
La salud mental en el hospital
Al momento de la apertura del hospital, la oferta de atención por Salud Mental constaba de cuatro psicólogas del servicio de Rehabilitación, quienes realizaban atención en consultorios externos, interconsultas del internado y guardias pasivas de veinticuatro horas los siete días de la semana. La especialidad de psiquiatría era cubierta por profesionales del servicio de Salud Mental del Hospital Vera Barros, medida establecida por resolución ministerial.
Al poco tiempo de haber comenzado la atención hospitalaria, llegó derivado el primer caso de intento de suicidio de un adolescente del interior provincial, lo que demandó el armado de una estrategia de atención integral. A partir de ese caso y de dos internaciones prolongadas de más de cien días de niños internados por oficio judicial, se comenzó a plantear la necesidad de organizar un servicio específico de Salud Mental en el hospital.
El aumento de la demanda, la complejidad de situaciones atendidas y la decisión política confluyeron para que el 7 de julio de 2017 se inaugurase el servicio de Salud Mental del HMyN, siendo el primer servicio de Salud Mental incorporado a la estructura edilicia de un hospital general en la provincia de La Rioja. El servicio se inauguró con un equipo de cinco psicólogas, una psiquiatra, una terapista ocupacional y un trabajador social a cargo del servicio. Dicha jefatura se formalizó en la estructura del hospital mediante concurso en el año 2022.
En la actualidad se brinda atención especializada a niñas, niños y adolescentes (NNyA) hasta los 14 años y 11 meses, embarazadas, puérperas y mujeres con y sin hijos que requieren atención ginecológica ambulatoria y en internación.
El equipo de Salud Mental interviene de acuerdo con la demanda. Cuando una persona ingresa por guardia central, se realiza la valoración clínica mediante sistema de triage y se convoca a la guardia pasiva de psicología y psiquiatría, que funciona las veinticuatro horas los 365 días, la cual realiza una evaluación para definir si es necesaria la internación por motivos de salud mental, por riesgo para sí o para terceros, o el seguimiento por consultorio externo. Las guardias pasivas conformadas por una psicóloga y un psiquiatra son de rotación semanal. Al ser las internaciones de NNyA de carácter involuntario, se comunica a la Dirección General de Niñez y Adolescencia y a la Unidad de Salud Mental del Ministerio Público de la Defensa para el correspondiente control de legalidad.
En la actualidad el servicio está conformado por ocho psicólogas, una psiquiatra, tres trabajadores sociales, dos psicopedagogos, una licenciada en Teatro y un administrativo, quienes cumplen una jornada laboral de seis horas de lunes a viernes, teniendo otros empleos adicionales. La atención se realiza en dos turnos en la franja horaria de 7 a 19 horas. Además, se cuenta con un psiquiatra externo al hospital, quien realiza guardias pasivas dos semanas al mes. Durante 2025 se adicionó una guardia activa los fines de semana, en el horario de 8 a 20 horas, siendo cubierta de manera rotativa por profesionales de psiquiatría, psicología y trabajo social. El equipo del servicio puede supervisar casos clínicos con expertos de distintas especialidades de otras provincias, actividad financiada por el hospital.
Los pedidos de interconsultas son recibidos por el personal administrativo del servicio, que los comunica al equipo para su intervención. Ante el gran número de derivaciones que el servicio recibe de otras instituciones, se estableció que los miércoles y viernes de manera alternada se realicen entrevistas de admisión a cargo de las profesionales de trabajo social y psicopedagogía. Las derivaciones provienen de instituciones como la Dirección General de Niñez y Adolescencia, la Dirección de Gestión y Promoción de la Familia, el Juzgado del Menor, Juzgados de Violencia de Género, la Secretaría de la Mujer, el Programa Crecer Sanos, equipos de orientación y acompañamiento escolar, los centros de salud de primer nivel de la capital, los hospitales del interior provincial y organizaciones comunitarias y consultorios externos del hospital.
En las admisiones, se realiza una entrevista preliminar con el responsable adulto para identificar el motivo de consulta y evaluar si la situación planteada requiere tratamiento. En caso de ser necesario, la persona iniciará su tratamiento por consultorio externo. Los principales motivos de consulta son trastornos de ansiedad, trastornos de conducta, trastornos del neurodesarrollo, abuso sexual infantil, violencia de género y consejería sobre interrupción voluntaria del embarazo.
Otras intervenciones del servicio son las siguientes: talleres para padres de pacientes internados en Neonatología, buscando la elaboración de situaciones traumáticas y el fortalecimiento del vínculo con sus hijos; el taller de imaginería, en el cual se realiza terapia artística para personas usuarias del servicio, como espacio alternativo para su alivio, recuperación e inclusión; también se implementa el proyecto de psicoprofilaxis quirúrgica, orientado a pacientes y sus familias con el propósito de disminuir los niveles de estrés y evitar situaciones traumáticas al realizarse procedimientos médicos e intervenciones quirúrgicas; a su vez, se cuenta con el proyecto de consultorio virtual de salud mental, que busca garantizar el acceso de NNyA y sus familias de distintas localidades de la provincia a consultas, evaluación y asistencia en Salud Mental desde un hospital de tercer nivel.
Los integrantes del equipo también participan en los ateneos centrales del hospital y se publica anualmente la revista Tejiendo Historias, en la cual se comparte el trabajo desde múltiples miradas teóricas y epistemológicas. Otra actividad son las reuniones de equipo para intercambio de información y discusión de casos clínicos. Adicionalmente, se desarrolla el proyecto “Cuidando a los que cuidan”, destinado a personal hospitalario, como respuesta a la necesidad de un espacio de expresión y contención, en el cual se trabaja cómo el cuidado es un proceso dinámico y constante, donde se reconoce que aquellos que cuidan también necesitan ser cuidados.
El servicio es centro de rotación para estudiantes de las licenciaturas en Psicología y Psicopedagogía, y de posgrado de la Residencia Interdisciplinaria en Salud Mental Comunitaria y de la Diplomatura en Psicopedagogía Hospitalaria. Además de la asistencia en internado y consultorios externos, se realizan encuentros en el marco de la Mesa Intersectorial por las Infancias. Valga mencionar también que el equipo del servicio participó de la elaboración de la Ley Provincial de Salud Mental n.º 10.210, sancionada el 10 de octubre de 2019.
Finalmente, cabe señalar que el hospital cuenta con un sistema de gestión informático que permite la elaboración de estadísticas de atención. A partir del análisis de la información, se confeccionó un flujograma de atención, el cual fue difundido entre diferentes efectores públicos y privados, a fin de evitar derivaciones innecesarias.
Internación por Salud Mental en el hospital
El Hospital de la Madre y el Niño es el único efector en la provincia que puede internar a NNyA por Salud Mental. La Ley Nacional de Salud Mental (2010) establece que la internación debe ser argumentada y justificada, es decir, debe demostrarse que no existen otras alternativas superadoras y que el motivo que la fundamenta está basado en los beneficios terapéuticos de la persona usuaria (Azar, 2022).
En el caso de nuestro hospital, las internaciones por Salud Mental se realizan en los distintos servicios donde se asignó como mínimo una habitación para estas internaciones, aunque el número se puede ampliar en caso de que aumente la demanda. Esta asignación de habitación se hizo con el fin de garantizar condiciones de seguridad, como por ejemplo sellado de ventanas y retiro de objetos que puedan revestir peligro para las personas internadas, su acompañante y el personal hospitalario.
Como se mencionó anteriormente, tras la valoración clínica en el servicio de Guardia y Emergencias, la internación es decidida por indicación de los profesionales de Salud Mental, a partir de la existencia de riesgo para sí o para terceros. Puede ocurrir que, al momento de la evaluación, no exista red de apoyo que acompañe un tratamiento ambulatorio.
Los motivos de ingreso más frecuentes suelen ser intentos de suicidio, episodios de excitación psicomotriz, ataque de pánico, autolesiones, consumo de sustancias, violencia de género y abuso sexual.
Como plantea la legislación, las internaciones son un recurso terapéutico y deben ser por el menor tiempo posible. Por ello, en este hospital las internaciones suelen tener una duración de entre veinticuatro horas y quince días. Excepcionalmente, el tiempo de internación puede ser de hasta tres meses, principalmente en aquellos casos relacionados con trastornos alimentarios.
Durante la internación, de acuerdo con el cuadro, se conforma un equipo de cabecera integrado por psiquiatra, psicóloga, trabajador social y, en caso de ser necesario, psicopedagogo. Este equipo de cabecera evalúa diariamente al paciente e informa a sus acompañantes sobre su evolución y conductas que seguir. También se realiza devolución y orientación al personal médico y de enfermería. La intervención del área social es fundamental para evaluar si la persona internada cuenta con una red de apoyo o si se encuentra en una situación de vulnerabilidad. En estas situaciones se articula con la Dirección de Niñez y Adolescencia, con el fin de adoptar medidas de protección o excepcionales para garantizar el cuidado en dispositivos especializados hasta identificar un referente afectivo. En caso de ser necesario, se gestiona el Documento Nacional de Identidad o acta de nacimiento en la oficina del registro civil del hospital.
En los casos de violencia de género o consumo problemático de sustancias en mujeres y gestantes, se realiza un trabajo coordinado y articulado con la Secretaría de la Mujer, Género y Diversidad. En muchos de estos casos, la persona debe ingresar a un hogar de protección o debe continuar con tratamiento ambulatorio en hospital de día u otro efector especializado por consumo problemático de sustancias.
Mientras la persona permanece internada, una vez estabilizado su cuadro, se planifican desde el equipo de cabecera distintas intervenciones: asistencia a la escuela hospitalaria, la incorporación en alguna actividad lúdica a cargo de la licenciada en Teatro que concurre en el turno tarde, incluso en fines de semana, o la participación de la biblioteca hospitalaria móvil que diariamente recorre los pasillos del internado. El servicio actualmente no cuenta con profesionales de terapia ocupacional, por lo que se solicita interconsulta a profesionales del campo pertenecientes al servicio de Rehabilitación. Para garantizar mejores condiciones de internación, en algunos casos se solicita asistencia al voluntariado hospitalario, quienes colaboran con la entrega de ropa, elementos de higiene o compañía. El equipo de cabecera autoriza la circulación por los pasillos del hospital, salidas a los patios, capilla, cantina, comedor de la residencia de madres o concurrencia a tratamiento en consultorios del servicio.
Una vez que la persona internada se encuentra en condiciones de egreso hospitalario, se busca referenciar con el hospital más cercano al lugar de residencia. Allí interviene el área social y la oficina de comunicación a distancia (OCD) para el envío de epicrisis, resumen de historia clínica e indicaciones terapéuticas. También se articula con los centros de atención primaria de la ciudad capital y del interior de la provincia, donde los agentes sanitarios y los trabajadores sociales son un nexo fundamental para el seguimiento de los pacientes. Estos recursos profesionales buscan acortar las brechas y distancias, considerando que la provincia de La Rioja tiene una gran dispersión geográfica y escasez de profesionales en los departamentos del interior provincial.
De este modo, al momento del alta, la persona se retira con turnos programados para continuar su tratamiento ambulatorio por consultorios externos o con la correspondiente derivación. Si la persona es del interior de la provincia y debe concurrir a control con varias especialidades, se prioriza unificar los turnos en un mismo día, contemplando la situación económica y las limitaciones de los medios de transporte públicos existentes de la provincia. En algunos casos se articula con los distintos municipios, las áreas de desarrollo social y demás hospitales para el traslado de pacientes a control.
En los últimos tres años, una de las problemáticas complejas que requieren intervención del servicio de Salud Mental es el consumo problemático de sustancias en personas gestantes. Según estadísticas hospitalarias, en 2023 se detectaron 11 casos de consumo, en 2024 hubo 48 casos y en los primeros cinco meses de 2025 se detectaron 42. Ante el crecimiento exponencial de esta problemática, se realizaron reuniones con autoridades ministeriales para definir líneas de trabajo, acuerdos con dispositivos públicos para gestión de turnos y articulación con el primer nivel de atención para el seguimiento de pacientes y formulación de protocolo para intervención en la problemática. El hospital no realiza tratamientos por consumo problemático; sin embargo, mientras dura la internación, el equipo de Salud Mental asiste a las pacientes gestantes hasta los cuarenta días posteriores al parto y realiza las derivaciones correspondientes.
Otro servicio donde se asiste desde Salud Mental es Ginecología, en aquellas pacientes que se internan para intervenciones quirúrgicas programadas, tratamientos oncológicos, violencia de género y abusos sexuales. Se reciben los pedidos de interconsulta y se concurre para definir qué áreas intervendrán y cuál será la modalidad de seguimiento durante la internación y posterior al alta.
Cuando comer genera sufrimiento
Describiremos a continuación el caso de Manu, derivado por su pediatra de cabecera en consultorio privado a la gastroenteróloga pediátrica para valoración por presentar riesgo clínico por bajo peso.
En el hospital, la gastroenteróloga decidió internarlo en el servicio de Pediatría, por la negativa de Manu a ingerir alimentos. Se le colocó una sonda nasogástrica y se solicitó intervención al servicio de Salud Mental. Se realizó evaluación del equipo de Salud Mental mediante entrevistas con Manu y su madre, las cuales orientaron un diagnóstico de anorexia nerviosa. Manu era un niño de 11 años al momento de la internación. Vive con su madre y su hermano de 6 años. Sus padres se habían separado, y su papá formó una nueva pareja y tuvo otra hija. Su madre se encontraba en tratamiento psiquiátrico y psicológico por trastorno de ansiedad, y relataba estar atravesando un duelo familiar reciente (pérdida de su abuela materna).
Durante la internación se continuó asistiendo al paciente y su familia, y se realizaron varias reuniones de equipo con la pediatra del hospital, la nutricionista, la gastroenteróloga, personal de enfermería y de servicio de alimentos, a fin de ir acordando y evaluando paulatinamente el proceso de Manu. Cabe destacar que se puso en valor la necesidad y la importancia del trabajo interdisciplinario, que se sostuvo producto de la comunicación fluida y constante, las reuniones frecuentes del equipo y la importancia de que todo el personal que intervino pudiera comprender la necesidad de ampliar el campo de cuestiones meramente físicas y tener en cuenta aspectos subjetivos e intersubjetivos en el proceso de atención hacia Manu y su familia. Es de destacar que Manu continuó asistiendo de manera virtual a las clases de su escuela y así pudo sostener su rutina educativa, brindándose sugerencias por parte del equipo a sus docentes.
Posterior al mes de internación, Manu obtuvo el alta hospitalaria. Se establecieron pautas para la continuidad del tratamiento con su pediatra de cabecera y seguimiento con el equipo de Salud Mental. Manu asiste hasta la actualidad, una vez por semana de manera regular y continua, a controles por psiquiatría. El tratamiento por psicología se finalizó al año, dados los logros alcanzados a nivel emocional.
La atención de Manu fue un desafío para el equipo, porque nos invitó a plantearnos interrogantes, hipótesis, buscar supervisión con profesionales de trayectoria, permitiéndonos construir experiencia empírica para intervenir en otras casuísticas similares que se presentan con frecuencia y así cualificar la capacidad de respuesta desde el hospital. Ser un hospital escuela demanda que los resultados y los procesos se registren y socialicen, por lo cual el caso de Manu se presentó en los ateneos centrales del hospital con muy buena recepción.
Cierre
Sistematizar nuestras experiencias a lo largo de estos ocho años nos plantea el desafío de continuar formándonos, proyectando y planificando, sin desconocer la dimensión histórica que cimentó la consolidación de un servicio de referencia capaz de responder a las demandas y problemáticas de la época.
A partir de nuestras prácticas, pudimos construir un enfoque integral de abordaje a las problemáticas que se presentan en un hospital especializado en salud infantil y de la mujer. Estos años de trabajo nos permitieron comprender que el trabajo en salud mental trasciende el ámbito clínico y exige una escucha activa y comprometida, que involucra también a los referentes familiares, comunitarios e institucionales.
Consideramos como un posible desarrollo desde nuestro servicio la conformación de una residencia en Salud Mental Materno-Infanto-Juvenil, que aporte a la formación de profesionales con una perspectiva de salud mental integral y comunitaria, en la cual es esencial el hospital general como un componente estratégico de la red de atención.
Referencias bibliográficas
Azar, B. (2022). La internación en Salud Mental en hospitales generales: ¿solución de compromiso o práctica contrahegemónica? En Actas del XIV Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología, XXIX Jornadas de Investigación, XVIII Encuentro de Investigadores en Psicología del MERCOSUR, IV Encuentro de Investigación de Terapia Ocupacional, IV Encuentro de Musicoterapia (pp. 150-160). Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires.
Congreso de la República (2010). Ley Nacional de Salud Mental n.º 26.657. Boletín Oficial de la República Argentina.






