Nuestros cursos:

Nuestros cursos:

Proceso de adaptación de un hospital público a los principios propuestos por la Ley Nacional de Salud Mental

Hospital Interzonal San Juan Bautista,
San Fernando del Valle de Catamarca,
provincia de Catamarca

Mauricio Arce, Hilen Páez Flores, Eva Silva, María Julia Silva, María del Carmen Villalba, Sabrina Díaz Coronel[1]

Introducción

La salud mental y el bienestar son imprescindibles para que todas las personas lleven una vida satisfactoria, alcancen su máximo potencial y participen de forma constructiva en sus comunidades (OMS, 2022). De allí que sea fundamental conocer la calidad de atención de los servicios de Salud Mental, y cómo estos responden a un modelo de atención centrado en la comunidad.  La OPS (2020) ha apoyado mediante diversas acciones el proceso desarrollado en Argentina para avanzar hacia el modelo de salud mental comunitario, de acuerdo con lo que establece la Ley Nacional de Salud Mental n.º 26.657. 

En este capítulo se expondrá la experiencia de trabajo durante las internaciones por motivos de salud mental en un hospital general de adultos del sistema de salud público de la provincia de Catamarca. Se describen en primer lugar la organización y los recursos del hospital, luego las características de la atención de la salud mental y, por último, el relato del proceso de externación de un joven que atravesó una internación prolongada.

El hospital

El Hospital Interzonal San Juan Bautista se localiza en la ciudad capital de San Fernando del Valle de Catamarca. Esta ciudad cuenta con una población de 186.947 habitantes, que corresponden al 43 % de la población de la provincia; cabe destacar que es una de las provincias con menor densidad poblacional del país (INDEC, 2022). 

El hospital es de gestión provincial y depende de la Secretaría de Asistencia Pública del Ministerio de Salud de la provincia, siendo el centro de mayor complejidad para la atención de la población adulta a partir de los 16 años.  Fue fundado en 1886 y trasladado en el año 1995 al edificio en el que funciona actualmente. Se caracteriza por ser el único centro especializado en la provincia, tanto en el sector público como en el privado, con un servicio de Emergentología que cuenta con quirófano de emergencias y guardias activas de psicología como características distintivas con otros establecimientos.

Además, por ser hospital escuela, alberga espacios de formación para las distintas residencias, entre las que se cuenta la Residencia Interdisciplinaria de Salud Mental (RISAM). En el año 2025, de acuerdo con políticas del gobierno nacional, se eliminaron los cupos para este espacio de formación, estableciendo a cambio residencias lineales de psiquiatría, psicología y enfermería por separado. 

Actualmente cuenta con un total de 177 camas para internación, que se distribuyen de acuerdo con la necesidad de cuidados que requiera el usuario, reconociéndose tres niveles: cuidados intensivos, intermedios y sala común. En cuanto a los servicios de cuidados intensivos, se dispone de 30 camas distribuidas en dos servicios; en cuidados intermedios se cuenta con 22 camas repartidas en dos servicios y en sala común se cuenta con 125 camas, distribuidas en seis servicios, contabilizándose dentro de estas las 14 camas que corresponden al servicio de Salud Mental. La ocupación de camas por motivos de salud mental se realiza de acuerdo con la disponibilidad del momento en otros servicios, una vez agotadas las camas destinadas al servicio propio.  En cuanto a la atención ambulatoria, ofrece atención en más de veinte especialidades, además de servicios de Diagnóstico y Vacunación. 

La estructura edilicia cuenta con una planta baja, con dos accesos principales para el público, uno por el sector de emergencias y otro por el sector de admisión de consultas ambulatorias. Cuenta con espacios amplios y buena ventilación natural, y la mayoría de las salas desembocan en patios al aire libre.  Actualmente, se encuentra con cierto deterioro y escaso mantenimiento, reflejado, por ejemplo, en el mal funcionamiento del aire centralizado, calefacción y caldera para agua caliente.  Es accesible para personas con discapacidades físicas ya que todos los ingresos cuentan con rampas. 

Las características sociodemográficas de la población que se asiste describen a personas de sectores populares, generalmente desocupadas o con trabajos informales, sin obra social y con bajo nivel educativo.

La salud mental en el hospital

El Departamento de Salud Mental divide la atención en urgencias, internación, interconsultas y consultorio externo. El recurso humano del departamento consta de 44 personas, cuya modalidad de contratación se distribuye de la siguiente manera: 33 contratos de planta permanente (veinticuatro horas semanales), 20 contratos que cubren la atención con modalidad de guardia activa y seis contratos de guardia con tareas equiparables al personal de planta en distintos dispositivos de atención. En la mayoría de los casos, los trabajadores del servicio desarrollan otras actividades laborales fuera del hospital.

La guardia de psicología es un dispositivo reconocido por el trabajo que lleva adelante desde hace 23 años. Se creó en el marco del fenómeno social de incremento de casos de suicidios consumados en el año 2002.  Inicia con la atención telefónica “línea azul”, y luego se establece la atención presencial por parte de profesionales de psicología que integran el equipo de guardias activas del Departamento de Emergencias Médicas del hospital. En este sentido, Catamarca es una de las provincias pioneras en implementar la guardia de psicología activa en un hospital general, brindando asistencia las veinticuatro horas los 365 días del año. Las intervenciones son realizadas en articulación con los profesionales de Clínica Médica y Trabajo Social del Departamento de Emergencias.

Por su parte, en cuanto a la atención por consultorios externos, ya en la década del 70 se incorporaron una psicóloga y una psiquiatra para la atención ambulatoria. Actualmente, el servicio de Psicología ofrece un proceso de admisión para la demanda espontánea y espacios de atención individual. También funciona un dispositivo de continuidad terapéutica de atención interdisciplinaria para usuarios que recibieron el alta hospitalaria luego de su internación. Por su parte, Psiquiatría brinda asistencia a través de turnos programados y también de turnos protegidos para usuarios derivados de la guardia de psicología.

Finalmente, las interconsultas atañen a los pedidos realizados por los profesionales de los distintos servicios de internación, y son atendidas por un psicólogo o un psiquiatra del Departamento de Salud Mental.

Internaciones por Salud Mental en el hospital 

A partir de la reglamentación de la Ley Nacional 26.657, el hospital se adecuó creando el internado de Salud Mental en el año 2013, en un espacio específico para dicho fin, anteriormente utilizado por el servicio de Infectología. En ese momento contaba con ocho camas distribuidas en cuatro habitaciones, enfermería, salón de usos múltiples, consultorios, sala para los profesionales y espacio verde.  Actualmente, se amplió la capacidad de internación a catorce camas. En el último año, se anexó un espacio para el resguardo de materiales destinado a talleres y ropero comunitario.  En momentos en que el servicio no cuenta con disponibilidad, se utilizan camas en el servicio de Clínica Médica y Neurología prioritariamente, o en algún otro servicio. 

El equipo interdisciplinario dentro del internado está compuesto por dos psiquiatras, cinco psicólogos, dos trabajadoras sociales, una terapista ocupacional, un acompañante terapéutico, una psicopedagoga, nueve enfermeros distribuidos en tres turnos y una administrativa. Se cuenta además con la inclusión eventual de residentes de primer año de la RISAM o residencias afines. 

Los motivos de internación más frecuentes son intentos de suicidio, descompensaciones psicóticas y problemáticas asociadas al consumo de sustancias. Se estima que la condición del 90 % de las internaciones es voluntaria y solo el 10 %, involuntaria. El servicio tiene un giro de cama de 3,4 días promedio, siendo la duración de la mayoría de las internaciones de entre siete y catorce días. Sin embargo, hay casos que salen de dicho rango, contándose internaciones de entre seis meses y siete años. En los dos primeros meses del año 2025, se internaron 110 personas, de las cuales 54 fueron mujeres y 56 fueron varones. De ellas, 27 personas tenían entre 16 y 21 años. 

En el caso de internaciones involuntarias –según directrices del artículo 21 de la ley n.º 26.657–, el circuito de notificaciones incluye la comunicación vía correo electrónico al Órgano de Revisión local (ORSMAC) y al juzgado de familia de turno. Desde el ingreso al servicio, se asigna un equipo interdisciplinario tratante que realiza la evaluación, el diagnóstico, la elaboración del plan terapéutico y el abordaje familiar. Es requisito de internación que todos los usuarios que ingresan sean acompañados por un familiar o referente afectivo.  La atención profesional durante la internación se realiza diariamente. El tratamiento ofrecido incluye psicoterapia individual, abordaje familiar y tratamiento psiquiátrico/farmacológico. Las intervenciones desde Trabajo Social abarcan la gestión del acceso a derechos: pensiones, medicación, documentación, etc. También se cuenta con abordaje psicopedagógico y de terapia ocupacional.

Dos veces por semana, se realiza en la sala de profesionales la revista de sala con el objetivo de conversar sobre cada caso, en cuanto a sus avances y dificultades. Es frecuente la atención de otras especialidades durante la internación, como odontología, oftalmología, ginecología, clínica médica y cirugía. La actividad grupal durante la internación es la asamblea de usuarios, con frecuencia semanal y duración de una hora, coordinada por una terapista ocupacional y una psicopedagoga. También se ofrece actividad física adaptada a cargo de un profesor de Gimnasia dependiente del Ministerio de Salud, dos días a la semana. Esporádicamente se generan otras actividades con modalidad taller: pintura, baile, ajedrez, etc. 

Los permisos de salida son un recurso utilizado durante la internación con diferentes fines: promover los lazos afectivos, trámites personales, necesidades económicas, de estudio, laborales, actividad física, concurrencia a otras instituciones en articulación con fines recreativos y terapéuticos. Los permisos de salida también se utilizan en paralelo al proceso de alta.

En la elaboración del plan de externación, se intenta articular con el nivel primario de atención o los hospitales zonales para el seguimiento ambulatorio. En este punto las principales dificultades tienen relación con la escasa disponibilidad de equipos territoriales. Para los casos de mayor complejidad, se decide el acompañamiento posterior al alta hospitalaria por personal en consultorios externos o se implementa el seguimiento con modalidad similar a hospital de día (dispositivo sin la formalidad y habilitación institucional correspondiente). La estrategia es indicada para personas en condiciones de alta hospitalaria, sin red de contención social y para quienes resulta más conveniente continuar vinculados con el servicio para no interrumpir el tratamiento farmacológico. En varias oportunidades esta modalidad permite brindar asistencia social al usuario (alimento, vestimenta o gestiones varias). 

Otras dificultades están en relación con el déficit de dispositivos comunitarios en la red de atención de Salud Mental (habitacionales, centros de día, de inserción sociolaboral, atención domiciliaria). Esta situación no solo afecta el proceso de externación, sino que además genera múltiples reingresos. 

También se debe mencionar como dificultad el modo de contratación de los profesionales, que condiciona la funcionalidad del equipo ya que algunos asisten menos tiempo de lo necesario por la cantidad de horas pagas.  Además, nos encontramos con el obstáculo relacionado con la segregación, estigmatización y sensación de miedo o peligrosidad sobre los usuarios de Salud Mental por parte de los profesionales y administrativos de las distintas dependencias del hospital.

La calidad de atención también se ve afectada por las condiciones de las instalaciones en lo referido a seguridad: inexistencia de simulacros, planes de evacuación desactualizados, falta de mantenimiento de los matafuegos, presencia de elementos de peligrosidad para los usuarios (cables, piedras, instalaciones eléctricas deterioradas),  falta de higiene y mantenimiento de la mampostería, mobiliario deteriorado (placares, mesas, banquetas, camas, puertas de baños y habitaciones) y falencias en el sistema de plomería.

La intersectorialidad como estrategia de externación

Simón tiene 24 años de edad y cursó varias internaciones en el hospital desde sus 17 años, y llegó a permanecer por un periodo continuado de dos años. En un primer momento, Simón fue trasladado a la ciudad capital de Catamarca en el año 2020 –lugar de residencia de su grupo familiar–, acompañado por un profesional de un hospital monovalente de otra provincia del norte argentino, institución en la que había estado internado varios meses por un cuadro de descompensación psicótica. Encontrándose en condiciones de alta en la vecina provincia, solicitaron a sus familiares retirarlo y, ante la negativa de ellos, decidieron derivarlo a Catamarca, al ser esta su provincia de origen y residencia.

Al recibirlo en nuestro hospital, se evaluó que no existían criterios de internación, pero, ante la presencia de una problemática social, familiar y de vivienda, se decidió alojarlo hasta que se pudieran localizar a referentes y articular una red social de contención. Pasado un tiempo, su madre concurrió al hospital, y se negó a vivir con él. Ante ello se solicitó la intervención del Juzgado de Familia con el fin de promover la revinculación y la responsabilidad de familiares en los cuidados y apoyos necesarios. 

Simón es una persona que transcurrió su infancia en varias instituciones. Tiene una historia de vida marcada por el abandono de sus padres. Desde niño ingresó a diversos centros de salud por presentar “trastorno hiperquinético y trastorno opositor desafiante”. Concurrió a tratamientos entre los años 2009 y 2011 en la provincia de Jujuy con periodos de internaciones breves en diferentes instituciones públicas. Ingresó a una clínica privada de Catamarca en 2018 y a una comunidad terapéutica de Córdoba en el año 2021. Sus características generan rechazo en varios ámbitos: familiar, institucional y social, siendo excluido de estos espacios por su desregulación sexual. Simón tuvo denuncias de parte de vecinos por conductas exhibicionistas, y llegó a sufrir situaciones de violencia como represalia. Respecto a su escolaridad, los informes resaltan su comportamiento desregulado desde los 8 años, por lo que se ven interrumpidos sus estudios secundarios.  Advertidos de su posición subjetiva de causar rechazo en el otro, el primer momento de trabajo se centró en sostenerlo y no abandonarlo como repetidas veces sucedió en su historia; esto implicó hacerle un lugar en la institución, alojarlo.

La complejidad del caso motivó la supervisión con el Hospital Nacional en Red Lic. Laura Bonaparte, en la Ciudad de Buenos Aires; se indagó el tipo clínico y posibles intervenciones con el fin de facilitar el lazo con otros dentro de un marco regulado. De a poco, Simón pudo trabajar en el espacio terapéutico aquellas situaciones en su vida donde ubicaba que era desalojado de su familia. Su sexualidad se trabajó diferenciando lo público de lo privado para permitir una vivencia íntima no disruptiva con el entorno. Su inclusión en un espacio para actividades físicas surgió de su propio interés y añoranza de lo que de niño había sido transmitido por su padre.

El dispositivo sociolaboral fuera del hospital (taller de huerta) fue una estrategia que se propuso incluir otras instituciones y profesionales que pudieran acompañar a Simón. Su participación en este espacio se sostiene hasta la actualidad. También se gestionó una pensión que garantizara un ingreso económico y promoviera su independencia. Luego de una audiencia ante el Juzgado de Familia, se incluyó a su madre en un dispositivo de psicoterapia individual semanal, en el hospital. Hoy Simón vive en un departamento que alquila con dinero de su pensión, cerca del hospital. La alimentación está cubierta por una vianda diaria a cargo de su madre. Concurre a tratamiento ambulatorio psicológico y psiquiátrico irregularmente. Recibe medicación en el centro de día del que participa. A través de un grupo de WhatsApp, los equipos tratantes se mantienen en articulación para garantizar la continuidad de cuidados. El hospital se convirtió en una referencia para Simón que funciona como borde en la subjetividad que le permite otra circulación en lo social. 

Cierre

Transmitir aquello que hacemos, revisar nuestras prácticas de trabajo, nos permite reflexionar sobre las condiciones en las que producimos salud, conocimiento y nuestro rol en el espacio público como agentes del Estado. Aquellas condiciones para la atención en salud mental precisan de una urgente transformación del sistema de salud, en consonancia con los principios de la Ley n.º 26.657, ya que un modelo centrado en la asistencia hospitalaria como único recurso no es efectivo en el acompañamiento de los procesos de salud-enfermedad-cuidados de las personas con padecimiento mental. 

Por ello resulta indispensable que quienes trabajamos en el campo de la salud mental sostengamos la defensa tenaz de las normativas vigentes apuntando a un abordaje que genere recursos en la comunidad y mayor inclusión de las personas usuarias en sus contextos de vida. Todo esto no será posible sin el incremento sustancial del financiamiento para nuestro campo, el desarrollo de una red de dispositivos territoriales y la participación amplia de todos los sectores del Estado y la ciudadanía en la elaboración de políticas públicas. A ello nos comprometemos…

Referencias bibliográficas 

Congreso de la Nación Argentina (2010, 2 de diciembre). Ley Nacional de Salud Mental n.º 26.657. Recuperado de https://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/175000-179999/175977/norma.htm.  

Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) (2022). Censo nacional de población, hogares y viviendas 2022. INDEC.

Organización Mundial de la Salud (2022). Plan de acción integral sobre salud mental 2013-2030 [Comprehensive mental health action plan 2013-2030]. Ginebra: Organización Mundial de la Salud.

Organización Panamericana de la Salud (2020). Anuario 2019 – OPS Argentina. Organización Panamericana de la Salud.


  1. Participaron además integrantes de la Residencia Interdisciplinaria en Salud Mental Comunitaria y Adicciones del HSJB.


Deja un comentario