Otras publicaciones:

9789871867103_frontcover

9789877230741-frontcover

Otras publicaciones:

9789871354894_frontcover

12-3048t

Presentación

Recuperación de prácticas y producción de conocimiento. Estudios actuales en Cuerpo, Arte y Comunicación

Fabián De Marziani (FaHCE-UNLP)
y Martín Scarnatto (FaHCE-UNLP)

El libro tiene por objetivo principal reunir y dar a conocer algunas perspectivas teóricas y metodológicas en las prácticas de investigación y producción de conocimiento que vienen formando parte de los debates actuales en los estudios del cuerpo, el arte y la comunicación. Con la intención de difundir y poner en diálogo diversas perspectivas y abordajes, y propiciar posibles intersecciones entre los trabajos de investigación que se vienen desarrollando en estos campos en Argentina, decidimos invitar a diferentes investigadores/as nacionales con destacada producción en las temáticas de referencia. Gracias a la disposición y la colaboración de quienes aceptaron nuestra invitación para formar parte de la compilación, en cada capítulo se dan a conocer las miradas, abordajes y discusiones que según sus interpretaciones se vienen desarrollando en estos campos de investigación en la actualidad, en las instituciones donde radican sus tareas de investigación, es decir en las Facultades de Humanidades y Ciencias de la Educación, Periodismo y Comunicación Social, de Artes y de Trabajo Social de la Universidad Nacional de La Plata, Universidad Buenos Aires, Universidad Nacional de Quilmes, Universidad Nacional de las Artes, Universidad Nacional de Tres de Febrero, Universidad Pedagógica Nacional, Universidad Nacional de Rosario, entre otras.

En el diseño de la estructura general del libro, optamos por diagramar seis secciones que refieren y subrayan diferentes temáticas, abordajes y ámbitos de investigación en las que se ponen en discusión distintas maneras de construir y abordar los problemas de estudio en los campos del cuerpo, el arte y la comunicación. La elección y división de las secciones se llevó a cabo con la intención de organizar los diferentes aportes en torno a ejes de contenidos que permitan agruparlos por considerarlos de alguna manera próximos. De forma sintética ─y sin la pretensión de agotar en ellos los aspectos y debates a los que remite cada sección─ enunciamos a continuación los contenidos propuestos como ejes de discusión para cada una de las secciones que organizan el libro.

En la primera sección denominada Cuerpo, Arte y Comunicación como prácticas políticas los ejes fueron: Debates teóricos y políticos para la producción de conocimiento en cuerpo, arte y comunicación. Las prácticas del cuerpo, el arte y la comunicación como derechos fundamentales. El rol del Estado en la promoción de políticas, programas y proyectos vinculados al cuerpo, el arte y la comunicación. Sujetos, trayectorias y espacio público: intervenciones, apropiaciones y disputas. Mapas y cartografías de las prácticas vinculadas al cuerpo, el arte y la comunicación. Cuerpo, arte y comunicación como políticas de inclusión y emancipación. Para la segunda sección titulada Cuerpo, territorio de disputas, los ejes que articularon la propuesta fueron: El cuerpo como objeto de investigación en las Ciencias Sociales. Cuerpo, poder y violencia. Prácticas que disciplinan y prácticas que discriminan. Biopoder y control social de los cuerpos. Estudios del cuerpo y las emociones. El cuerpo como lienzo. La huella histórica del arte en el cuerpo y del cuerpo en el arte. Cuerpo y consumo. Narrativas, recursos comunicacionales y tratamientos del cuerpo. Cuerpo e industrias culturales. Cuerpo e Instituciones. La siguiente sección que lleva por nombre Nuevas tecnologías, Cuerpo, Arte y Comunicación, fue pensada en torno a los siguientes ejes: Temas y problemas de la investigación en cuerpo, arte y comunicación a partir de la emergencia de las nuevas tecnologías. Redes, símbolos y soportes comunicacionales. Subjetividades, experiencias y narrativas digitales. Intersecciones del cuerpo y la tecnología. Nuevas tecnologías, nuevos sensorium. Mercado, consumidores y prosumidores: bloggers, influencers, youtubers. Nuevas tecnologías, derechos y educación, debates en torno al acceso y la inclusión. En cuarto lugar, con la sección Perspectivas de género en Cuerpo, Arte y Comunicación, se propuso la discusión a partir de estos ejes: El campo de los estudios de género, temas, problemas y abordajes actuales. Cuerpo, naturaleza y cultura. Géneros y sexualidades, debates teóricos y políticos. Identidades, diversidades y disputas. Adscripciones y discriminaciones. El género como dispositivo de dominación. Las prácticas del cuerpo, el arte y la comunicación como espacios y formas de lucha, resistencia y transformación. El género como acto performativo. La quinta sección denominada Producción de conocimiento: universidad, memoria y derechos humanos, se diagramó según los siguientes ejes: Debates epistémicos, teóricos y metodológicos de la investigación en cuerpo, arte y comunicación. La producción y la democratización del conocimiento. El conocimiento como bien público, derecho personal y social, garantizados por el Estado. Políticas universitarias como estrategias de inclusión y transformación social. La Universidad y su compromiso social y político con los debates por la Memoria, la Verdad y la Justicia. Planes, programas y proyectos para el desarrollo del conocimiento científico y tecnológico. Finalmente, en la sección intitulada Estéticas corporales, rituales y performances los ejes propuestos fueron: Desafíos y perspectivas para la investigación de prácticas performáticas. Modelos y modelaciones del cuerpo. Belleza e ideal(es) de cuerpo. Cuerpo, estética y comunicación. Identidades y producción estética. Performance y acción de los cuerpos, gestos, poses y posturas. Intervenciones corporales y cuerpos intervenidos. Rituales y producción corporal. Técnicas corporales en las prácticas del cuerpo, el arte y la comunicación.

A modo de introducción y convite a la lectura, compartimos las ideas y proposiciones centrales de cada uno de los textos de la compilación, reunidos en las distintas secciones propuestas.

Cuerpo, Arte y Comunicación como prácticas políticas

Lía Gómez en su trabajo “Señalamientos inversos. La invisibilidad del arte público y la politicidad de prácticas artísticas emergentes”, se propone reflexionar sobre la relación arte-política, recuperando la historicidad de las prácticas y sus modos de producción y circulación en cada tiempo histórico (sean estos regímenes autoritarios, proyectos neoliberales o gobiernos progresistas), describiendo cómo estos contextos impulsan (y obstaculizan) ciertas políticas respecto al arte y la cultura, y cómo ellas influyen en dinamizar específicas formas de hacer, pensar, sentir y valorar el arte. Discute la idea de las prácticas artísticas entendidas solo como entretenimiento y/o bien de consumo, enfatizando que la politicidad de las prácticas artísticas emergentes y la participación del Estado como garante de lo público, se tornan cada vez más imperiosamente necesarias para la construcción de una verdadera política cultural democrática.

En “Arte, resistencia y transformación social. Notas para pensar sus vinculaciones posibles”, Ana Sabrina Mora analiza críticamente un conjunto de discusiones que se desarrollaron en un encuentro de investigadores/as, artistas, artistas-investigadores/as e investigadores/as artistas (ECART) llevado a cabo en la ciudad de La Plata. Sostiene que aquellas discusiones ─que según su interpretación pueden sintetizarse en cuatro vías de aproximación─ tienen una estrecha vinculación con los debates actuales acerca de las posibilidades del arte como vector de transformación social, en la búsqueda de sociedades menos desiguales y de modos de vida más igualitarios. Además, para analizar las relaciones posibles entre arte y política describe un conjunto (no acabado) de perspectivas con diferentes formas de concebir la politicidad de la práctica artística y sus potencialidades transformadoras. Por último, afirma que el arte puede contribuir a la democratización de la vida y de los cuerpos, y producir mundos habitables para todos y todas.

Carlos Carballo en su trabajo “Los dirigentes de Asociaciones deportivas, el deporte y la inclusión social. Primera parte”, aborda el análisis de los discursos acerca del deporte y la inclusión social de dirigentes de asociaciones deportivas. En base a un conjunto de entrevistas en profundidad (y su posterior análisis con el uso del programa ATLAS.TI) recupera y propone agrupar en cinco apartados las categorías nativas que configuran los discursos de los dirigentes entrevistados; debido a la extensión del material recolectado y procesado en su trabajo, desarrolla en esta oportunidad (a la que denominó “Primera parte”) solo tres de ellos, a través de los cuales analiza los recorridos biográficos de los dirigentes, sus encuadres conceptuales y algunos temas secundarios emergentes (expuestos por los dirigentes en el contexto de la entrevista, pero por fuera de la pauta propuesta por el investigador). Por último, el autor ensaya ─a modo de enlaces provisorios─ posibles diálogos entre las categorías recuperadas y la teoría.

Por último, en su trabajo “Espacios públicos, skate y prácticas urbanas en la ciudad de La Plata”, Jorge Saraví se plantea analizar el espacio público (o mejor, como el mismo aclara, los espacios en plural) en relación con las prácticas urbanas contemporáneas. Sosteniendo que los espacios públicos son objeto de conflictos, luchas y tensiones, se plantea interrogarse acerca de ¿quiénes y cómo usan los espacios públicos de la ciudad? Se centra particularmente en la práctica del Skate en la ciudad de La Plata, para explicar cómo los practicantes se fueron apropiando del espacio público en las afueras del Teatro Argentino (entre 1999 y 2015), evidenciando diferentes conflictos y dificultades entre los diferentes actores (skater, vecinos, autoridades del teatro argentino) y las dinámicas que caracterizaron el desarrollo de esas tensiones.

Cuerpo, territorio de disputas

Esta sección comienza con el trabajo de Osvaldo Ron “Nociones de cuerpo educado en la formación en Educación Física en la UNLP (2000-2017)”, quien se propone analizar cómo el Plan de Estudios de Profesorado y Licenciatura en Educación Física de la UNLP (2000-2017), en tanto dispositivo de formación docente, delimita, normaliza, fábrica, nómina y construye nociones de cuerpo educado. Partiendo de la hipótesis en la que se afirma que en y desde el discurso pedagógico moderno se ponen en circulación una pluralidad de cuerpos educados, el autor pone en tensión categorías como cuerpo, práctica y discurso para analizar las prácticas que delimitan, construyen y significan las nociones de cuerpo educado, e indagar los discursos que las conceptualizan. Su análisis se inscribe en una perspectiva cualitativa-interpretativa, aunque también integra elementos de orden cuantitativo; utiliza fuentes primarias y entrevistas en profundidad a profesores responsables de la elaboración de los programas de las asignaturas que componen el Plan. Y en ese marco, caracteriza tres formas discursivas que atraviesan su objeto de estudio.

A continuación, Daiana Bruzzone en su trabajo “Bionarrativas, cuerpo, subjetividad y comunicación”, comienza interrogando(se) por el cuerpo y la subjetividad como territorios de disputa. Afirma que las relaciones posibles entre estas categorías tienen que ver siempre con sus narrativas, sus posibilidades de expresión y el ejercicio del poder. Investigar las bionarrativas permite, según la autora, identificar qué batallas y qué poderes se ponen en juego en las prácticas. En este sentido, resulta fundamental situar al cuerpo como territorio de creación, de resistencia y también de destrucción, ya que a partir de allí las y los sujetos tienen el poder de reinvención, de alterar y/o mutar los modos de estar juntos con las y los otras/os, con y en el mundo. La autora concluye que pensar las corporalidades como territorios de disputa, nos permite hallar un punto de fuga que aliviane los malestares de este tiempo a la vez que hace posible tomar conciencia del poder de la vida que allí se aloja y la importancia, cada vez más vigente, de resistir y de exigir el derecho a vidas dignas, donde las prácticas corporales, el arte y la comunicación resultan derechos fundamentales.

En “Cuerpos discapacitados en la UNLP. Encrucijada entre responsabilidades, miradas y sospechas”, Sandra Katz plantea poner en discusión ─a partir del análisis de algunas escenas cotidianas─ qué se dice, cómo se mira y qué se piensa respecto a ciertos cuerpos (discapacitados) cuando transitan por el espacio universitario, con la intención de reflexionar y propiciar otras formas de producción de conocimiento en la temática. En el desarrollo de su texto, la autora describe también experiencias en las que se propuso recuperar la palabra de las propias personas discapacitadas, para (hacer) reflexionar y poner en discusión las formas habituales con las que nos relacionamos cada uno con la discapacidad. Su propuesta es generar nuevos encuentros, nuevos diálogos, y nuevos conocimientos para darle contenido a la cultura inclusiva que la universidad proclama, procurando propiciar una nueva cultura universitaria más democrática.

Finalmente, Daniel Zambaglione en “Cuerpos en disputa, cuerpos encerrados” desde el enfoque teórico en el que se inscribe, sostiene que las prácticas somáticas son fórmulas generales de dominación, técnicas del cuerpo que funcionan como dispositivos de subjetivación, como procesos de incorporación de la norma. Y que los usos, prácticas y representaciones del cuerpo delimitan la pertenencia social, identificando y distinguiendo a los iguales y a los otros. En ese marco, analiza cómo los cuerpos de mujeres en contextos de encierro son doblemente vulnerados, primero por ser cuerpos de mujeres y segundo por ser cuerpos delictivos, cuerpos estigmatizados. Al recuperar en su investigación las voces de las mujeres privadas de la libertad, observa que, si bien se encuentran “aisladas” de la sociedad, sus cuerpos ─y sus discursos sobre sus cuerpos─ no están a resguardo del mandato social que determina, dictamina, aprueba o desaprueba cómo tienen que ser para ajustarse a los cánones (de belleza, por ejemplo) establecidos.

Nuevas tecnologías, Cuerpo, Arte y Comunicación

Con su trabajo “La selfie como narrativa de las redes sociales”, Leonardo Murolo asume el desafío de proponer una teoría de la selfie que intente abarcar, desde una mirada comunicacional, tanto su narrativa como sus usos. Partiendo de una arqueología de los cuerpos codificados (de su propia autoría) analiza el origen de la selfie como narrativa propia de las redes sociales virtuales, hallando sus principales predecesores en los lenguajes del mito, el autorretrato y la fotografía analógica empleados como testimonio de uno mismo. Luego realiza algunas reflexiones basadas en entrevistas con jóvenes a los cuales les preguntó sobre los usos de las tecnologías de la comunicación en general y acerca de la construcción de la propia imagen en particular. Según su perspectiva, se puede afirmar que la selfie participa de un régimen semiológico específico, y en este sentido el autor desarrolla con claridad algunos fundamentos al respecto.

Alejandra Ceriani en “Los gestos y las máquinas en los nuevos comportamientos digitalizantes”, expresa que la emergencia y profusión de las tecnologías en las culturas actuales torna inevitable la necesidad de reflexionar sobre su impacto en el espacio de lo corporal. Se inscribe en un marco conceptual (desde el) que abordara el vínculo del cuerpo y la gestualidad en interacción con la máquina como interfaz entre este, la acción y la metáfora. En ese marco, propone estudiar las relaciones cuerpo-máquina que han tenido lugar en los últimos años dentro del campo del arte contemporáneo a través de la obra de tres artistas: Jean-Luc Godard, Geumhyung Jeong y Aurélien Bory, planteando las posibles implicaciones reflexivas que sus obras (nos) sugieren. Subraya que estamos viviendo en una relación hombre-tecnología que se expande y metamorfosea aceleradamente; donde había una frontera conocida por todos entre lo inerte y lo vivo, se vislumbra hoy un margen de latencia entre la fascinación, la sospecha y la dependencia, que resulta necesario continuar investigando.

En el trabajo “Culturas digitales ¿en qué contexto producimos?”, Martín Frígoli y Julieta Párraga coinciden en la necesidad de comprender ─o al menos investigar─ de qué se trata ese espacio virtual (llamado internet) que habitamos buena parte de nuestras vidas en la actualidad. Proponen superar la mirada meramente instrumental y pensar a las tecnologías en su espesor cultural, político y social, entendiéndolas como instituciones sociales. Reconocen además la importancia de comprender la materialidad de Internet para visualizarla como un espacio atravesado por las lógicas del poder, con dueños, precios y disputas en el mercado. En ese marco interpretativo, se preguntan por los modos de producción y fundamentalmente por las condiciones en las cuales se están ─y estamos─ produciendo la mayoría de los productos de las culturas digitales que consumimos diariamente. Además, frente a las lógicas del mercado que dominan la Red, consideran fundamental el rol del Estado para garantizar y democratizar el derecho humano a la comunicación.

Por último, Nicolás Welschinger en “Que hacen los jóvenes con la digitalización. La conexión como plataforma de la tecno-sociabilidad juvenil”, describe cómo las nuevas tecnologías digitales están en el centro de las formas de sociabilidad juvenil emergentes. A partir de un trabajo de campo (desarrollado entre los años 2011-2015) analiza el accionar del Programa Conectar Igualdad en una escuela de la ciudad de La Plata a la que asistían jóvenes de clases populares, y reflexiona sobre los significados juveniles de “estar conectado”. Los tres imperativos desarrollados a lo largo de su trabajo ─ser visible, auténtico y estar actualizado─ son experimentados por los jóvenes como potenciadores de sus capacidades personales, como ganancias en sus márgenes de agencia, pero al mismo tiempo son imperativos sobre los que estos intentan establecer límites de sus exigencias ─no quedar vicioso, no poder controlarse─. Explica que los jóvenes realizan un trabajo subjetivo de aceptación y regulación de los imperativos de la tecno-sociabilidad, que contrasta con la noción de nativos digitales como aquellos que tienen naturalizada y totalmente incorporada la presencia de las nuevas tecnologías.

Perspectivas de género en Cuerpo, Arte y Comunicación

Yamila Balbuena en su trabajo “Los estudios de género y sexualidades en el contexto actual. Apertura de nuevos horizontes y persistencia de antiguas resistencias”, analiza la relación entre género, cuerpo y sexualidad, dentro de la historia del feminismo. Subraya la necesidad de desnaturalizar los sistemas imbricados que ordenan la sociedad ─entre ellos los de la producción y difusión del conocimiento, aún hegemonizados por los varones─ para posicionarse frente a ellos desde un lugar de ruptura, reflexión y acción, poniendo en valor y por supuesto ampliando la vasta producción que mujeres y activistas han aportado al campo científico, intelectual y social. En este contexto, afirma que pensar en términos de género significaría entonces desmontar aquellas cuestiones que remitimos al orden de la naturaleza, para estudiarlo como parte de la política, de la subjetividad, en último caso, de la acción humana, con todo lo que implica tanto para pensar las cadenas como para pensar las libertades.

Néstor Artiñano en “Pensar las masculinidades, hoy”, propone considerar algunos elementos necesarios para el análisis de la temática de las masculinidades. Entre ellos destaca las formas como miramos y explicamos el punto de vista de cada persona; el papel de las dicotomías en tanto construcción de un sesgo político en esas formas de mirar; la apelación a una supuesta naturaleza de origen que pretende ser la que direccione las vidas humanas; la masculinidad en tanto categoría de poder y por ende relacional, entre otros. El autor hace hincapié en la necesidad de complejizar la mirada, por un lado, y por otro, habilitar la palabra. La primera para lograr entender mejor cómo se dan las diferentes problemáticas (por ejemplo, la masculinidad como posibilidad de tragedia), y la segunda para romper tabúes, desandar silencios y generar espacios de escucha e intercambio que propicien nuevas y mejores miradas que permitan desarticular el mandato organizador ─y naturalizador─ de la masculinidad hoy.

En su trabajo “Trans-formando el espacio educativo y deportivo. El caso de la comunidad trans en la capital argentina”, Pablo Scharagrodsky adopta un enfoque cualitativo-interpretativo y a partir de un estudio de caso (la Escuela Secundaria “Mocha Celis”) busca identificar y comprender los diferentes sentidos que su población (fundamentalmente estudiantes) le asignan a la cultura física en general y a la experiencia deportiva en particular. Reconoce un cierto “clima de época” en el que se viene erosionando el orden sexuado y generizado dominante, y afirma que el campo pedagógico y educativo no ha quedado exento de ese complejo, liberador y contradictorio proceso en el que se vienen ampliando derechos para colectivos sub-alternizados. Es por esto que se interesa en conocer a profundidad el caso del Mocha Celis, considerándolo un ejemplo ético y educativo que (nos) plantea el desafío de cuestionar, re-semantizar, re-significar y ¨des-travar¨ los sentidos y significados que aún hoy circulan en diferentes espacios y actores sociales frente a personas trans que osan participar de una práctica deportiva.

Producción de conocimiento: universidad, memoria y derechos humanos

La sección inicia con los aportes que Verónica Cruz desarrolla en “El derecho a la educación superior como proceso histórico, abierto y disputado”. La autora comparte algunos aspectos del debate en torno al derecho social a la educación superior, reconociendo al conocimiento como bien público que debe ser garantizado por el Estado, y a los derechos humanos como principios rectores de toda práctica educativa pública. En ese contexto se pregunta por la enseñanza de los derechos humanos en este nivel educativo y comparte algunas apuestas ligadas a ello. Considera que es fundamental desde la Universidad Pública continuar profundizando debates estratégicos que “desde abajo” contribuyan a la producción de conocimiento que permita visibilizar los sentidos de la educación superior como un derecho social y reflexionar sobre sus posibilidades de efectivización, insistiendo en la importancia de comprender el constitutivo carácter histórico, no clausurado y disputado de los derechos humanos.

Por su parte, Yamile Socolovsky en su trabajo “El derecho a la universidad en la construcción democrática”, plantea que hablar de derechos, y de las condiciones que requiere su ejercicio y disfrute es, hoy (en contextos de gobiernos neoliberales), hablar de resistencia. Resistencia entendida como lucha democrática a toda política de ajuste o que vulnere derechos (la autora aporta claros datos al respecto). Resistencia como disputa por los sentidos, buscando impedir o revertir la captura autoritaria del dispositivo democrático a manos de los sectores del capital. En este marco de análisis, reflexiona sobre el derecho ─personal y colectivo─ a la universidad y los sentidos que están en disputa; revisa con especial detenimiento las implicancias que este debate tiene en las condiciones para el ejercicio de la docencia. Destaca la importancia de generar una mirada crítica sobre las formas de organización del trabajo académico y la forma en que se evalúa la actividad académica, especialmente la producción en investigación.

Martín Legarralde en “La transmisión de las memorias sobre la dictadura en el sistema educativo argentino”, reflexiona acerca del papel de la educación sistemática y de la investigación educativa en los procesos de transmisión de las memorias. Describe las condiciones y los desafíos que ello reviste a partir del regreso de gobiernos neoliberales y distintas variantes de la derecha en América Latina que han traído consigo políticas regresivas para los sistemas educativos de la región; contexto que plantea importantes dilemas para los profesores comprometidos con las políticas de memoria, verdad y justicia, y que los insta a sostener el imperativo de educar (e investigar) para que no se repitan las experiencias históricas trágicas. En este marco, se propone con su trabajo dar cuenta de distintas formas y situaciones de transmisión que es posible reconocer tanto en las políticas educativas como en las experiencias cotidianas de las instituciones educativas, reconociendo la historicidad de las situaciones de transmisión y las narrativas que se ponen en circulación (y en tensión).

Finalmente, Nancy Díaz Larrañaga en “Derroteros de la institucionalización: la investigación en comunicación”, plantea problematizar las condiciones de institucionalización de la investigación y la producción del conocimiento en comunicación. Explicita que los derroteros de la institucionalización de los estudios en comunicación no pueden sino comprenderse en una compleja trama que articula la formación, la investigación, la extensión, la gestión, la comunicación pública de la ciencia, la profesión, las redes académicas, los medios, la política y las políticas públicas, entre otros. Recupera algunos debates por la legitimación y el reconocimiento del campo y reconoce que debemos generar más y mejores condiciones para seguir investigando; eso se hace ─afirma─ luchando por la democratización del saber, por el derecho a la educación, por la inversión en ciencia y tecnología, y por una universidad comprometida con la comunidad y con los tiempos que les toca protagonizar.

Estéticas corporales, rituales y performances

Gabriel Cachorro en “Performance deportiva y claves de lectura”, plantea analizar las posibles relaciones entre las performances en el campo del deporte y la conformación de lenguajes diferenciados. Desarrolla una serie de argumentos para reflexionar sobre cómo en la inmersión en este campo, es importante que se realicen exploraciones de las prácticas corporales identificando los modos de entender y nombrar las performances deportivas, prestando atención a la codificación de un sistema lingüístico especializado. Sostiene que las performances deportivas poseen revestimientos teóricos de distintas procedencias disciplinares a partir de los cuales se conforman discursos organizadores de la parcela de realidad deportiva, generando una suerte de multilingüismo con el que toda investigación en este campo debe entrar en diálogo para capitalizar en la producción de conocimiento.

En su trabajo “Apantallados. Las infanci@s en (el) juego en la expansión audiovisual”, Camila Bejarano reconoce que habitamos un mundo en el que se despliegan de modo cotidiano y continuo, un gran número de pantallas y dispositivos asociados al fenómeno de la expansión audiovisual; fenómeno que nos interpela significativamente y en especial de cara a las nuevas infancias, pues el flujo de sentidos que dinamizan no es neutral y la modalidad con la que se vinculan los pequeños (y nosotros los adultos) tiene efectos en nuestra manera de estar en el mundo. En ese contexto la autora se pregunta, respecto de las infancias y las formas lúdicas que las caracterizan, si ¿es lo mismo apantallarse que disfrutar las pantallas? Recuperando su propia biografía, su experiencia laboral y retomando los interrogantes y referentes teóricos que estructuran su investigación en curso, nos comparte algunas notas y reflexiones al respecto del juego en las infancias actuales.

En “Tecno-poéticas de lo viviente: cuando el artefacto se hace carne (y viceversa)”, Flavia Costa analiza a través de diferentes artistas (Marc Quinn, Nicola Costantino, Gabriela Liffschitz, Stelarc, Spencer Tunick, entre otros) ciertas prácticas en las que el cuerpo y los llamados “materiales anatómicos” humanos ─incluso de otras especies─, son el tema y el medio con que se desarrolla la obra. Los ejemplos descriptos integran la serie de las tecno-poéticas de lo viviente, y dan cuenta de cuatro líneas cardinales (que con precisión describe la autora) en las que la serie se despliega. Según Costa se trata de piezas donde lo que está en juego es la disputa, no tanto acerca de qué es el arte, sino sobre todo de qué es la vida, y caracterizan las respectivas escalas de la actual biopolítica de lo viviente. En los cruces del arte y la investigación afirma que los interesados en bioarte expandieron su esfera de acción a procedimientos y técnicas que les permiten estar investigando los gradientes de la vida; y reconoce que, en la ampliación del campo de batalla, los artistas se encuentran con nuevos materiales, nuevos procedimientos y capacidades técnicas, nuevos interrogantes, y los abordan con diferentes estrategias (que la autora desarrolla agrupadas en dos grupos).

Cierra Rodolfo Puglisi con su trabajo “Globalización, técnicas corporales rituales y modos alternativos de subjetivación en la espiritualidad argentina contemporánea”, en el que plantea ciertas claves para reflexionar sobre el fenómeno de la globalización religiosa, especialmente en lo concerniente a la circulación de técnicas corporales rituales foráneas. Para problematizar empíricamente sobre estos temas recupera y analiza con gran precisión dos expresiones religiosas de raigambre oriental (provenientes del hinduismo y el budismo zen) investigadas etnográficamente por el autor, presentando su origen asiático para luego concentrarse en su implantación en la Argentina. En su investigación el autor identifica que estas prácticas rituales operan una ruptura de la experiencia corporal habitual ─experiencias novedosas que se dan inicialmente en el ámbito ritual, pero que se buscan extender a la cotidianeidad─, e instituyen otro modo de percibir la propia corporalidad y educan al cuerpo en otro ritmo temporal, confrontando los sentidos y valores que aún hoy continúan siendo hegemónicos en nuestra sociedad.



Deja un comentario