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10 El viento del Norte y el sol del Sur

La República de Corea del Sur, instauración de la democracia
y vínculos con Corea del Norte (1993-2008)

Emiliano Dicósimo (UNC)

La descolonización

En 1945, como estaba establecido en los Acuerdos de Yalta donde se fijaron las condiciones para la entrada de la Unión Soviética en la guerra contra un ya débil imperio japonés, Corea sería ocupada por los vencedores. La URSS fue la primera potencia en llegar, invadiendo por el norte el país. Al llegar fueron recibidos por un amplio movimiento de liberación anti japonés, organizados en una red de comités populares. Un mes después llegaría el ejército norteamericano, fijándose el paralelo 38 como frontera entre los dos ejércitos. A partir de allí comenzaron una serie de negociaciones sin éxito para unificar el país. Ninguna de las dos potencias quería perder un territorio de importancia geoestratégica en el Sudeste Asiático. En 1948, por lo tanto, se proclamaría la creación de las dos repúblicas, en primer lugar el 15 de agosto la República de Corea y el 8 de septiembre la República Democrática Popular de Corea.

En ambos países fueron instaladas dictaduras militares, para el beneplácito de los contrincantes de la Guerra Fría. En el norte comenzó el gobierno del “líder supremo” y creador de la ideología Juche Kim Il-sung (1948-1994), continuado luego por su hijo Kim Jon Il-sung, (1994-2011) y seguido hasta la actualidad por su nieto Kim Jong-un. El régimen norcoreano desarrolló una reforma agraria radical y adoptó los principios organizativos del comunismo, al igual que una alianza vital con China y la URSS.

En el sur el elegido para gobernar fue Syngman Rhee, un político de derecha que había vivido la mayor parte de su vida en Estados Unidos y era apoyado por el Partido Democrático Coreano (KDP). Este partido de tendencia anticomunista fue formado legalmente durante la ocupación japonesa y brindó la mayor parte de los cuadros de gobiernos, incluyendo viejos funcionarios coloniales. El partido luego fue transformado en el Partido Liberal y continuó gobernando hasta la Revolución de abril de 1960. El gobierno de Rhee se caracterizó por un escaso apoyo popular y una fuerte persecución y represión tanto a los militantes comunistas como a los sindicatos y opositores políticos. La represión también alcanzó a los estudiantes propulsores de la democracia y la reunificación, teniendo estos un rol clave en la revolución que terminó por derrocarlo.

La Guerra de Corea (1950-1953)

No podemos continuar el análisis sin destacar uno de los hechos clave que hasta el día de hoy sigue dejándose sentir, la guerra entre las dos Coreas. La guerra comenzó el 25 de junio de 1950, cuando tropas de la República Democrática Popular traspasaron el paralelo 38 invadiendo Corea del Sur. La guerra fue en un principio favorable al ejército comunista, desintegrándose el ejército surcoreano. Posteriormente, la entrada en la contienda del ejército norteamericano al mando del General MacArthur con el desembarco en Incheon (en las cercanías a Seúl) salvó a la República Coreana de la derrota total, cambiando el curso de la guerra hasta la intervención China en 1951, donde la guerra comenzó a estancarse. Finalmente, el presidente Truman y Kim Il-sung llegaron a un alto el fuego, el 27 de julio de 1953, fijando las fronteras nuevamente en el paralelo 38 (cabe aclarar que Corea del Sur no firmó el acuerdo ya que Syngman Rhee quería unificar el país). Debido a esta ausencia los norcoreanos consideran hasta el día de hoy a los surcoreanos como una “marioneta” del ejército norteamericano.

Nadie ganó y todos perdieron en la guerra, especialmente el pueblo coreano que sufrió en total unos tres millones de muertos.[1] Incluso el régimen de Syngman Rhee recurrió a una feroz represión que incluyó ejecuciones a opositores políticos de izquierda. Las fuentes hablan de 100.000 ejecuciones (Toussaint, 2014: 3). Otro lamentable aspecto de la guerra fue la división de familias, fenómeno que es retratado en la popular película surcoreana “Oda a mi padre” (2014, JK Young)[2]. Volveremos sobre este punto más adelante cuando observemos los reencuentros entre familias realizadas en el Monte Kŭmgangsan y el programa televisivo de la KBS “Reuniting Separated Families” de 1983.

Un cambio de régimen y algo más, la dictadura de Park Chung Hee (1961-1979)

La dictadura corrupta, represiva, pro norteamericana e impopular de Syngman Rhee fue derrocada a partir de una sublevación urbana iniciada luego de las fraudulentas elecciones de abril de 1960 y del asesinato de un estudiante en Masan por una granada lacrimógena. Los impulsores de la sublevación fueron los estudiantes de la Universidad de Corea (Seúl) que clamaban por una unificación pacífica de toda Corea y una democratización. El dictador se exilió con ayuda de la CIA, en Hawái. La movilización popular generó una serie de gobiernos inestables que finalmente fueron derrocados por el general Park Chun Hee, poniéndole fin a la Segunda República Surcoreana (1960-1961).

El jefe del régimen militar, quien había sido un fiel colaboracionista del gobierno japonés, suspendió las libertades individuales y la libertad de prensa y al igual que su predecesor reprimió a la oposición política. Incluso con mayor eficacia gracias a la creación de la Agencia Coreana de Inteligencia (KCIA) y el Comando Militar de Seguridad y Defensa (NSDC), organismo paralelo a la Agencia Central de Inteligencia, que si bien oficialmente debía realizar tareas de contra espionaje contra Corea del Norte, se convirtió en la herramienta de control interno más importante de la presidencia. Además introdujo una nueva carta magna en 1972, la Constitución Yushin, creándose así la Cuarta República Sur Coreana. La constitución reforzaba los poderes del presidente, le permitía limitar derechos como la libertad de expresión, ser reelegido indefinidamente, elegir a un tercio de los diputados de la Asamblea Nacional, y establecer condiciones estrictas a las elecciones presidenciales (Park Chung Hee, sf en Wikipedia, http://bit.ly/2IGkYBj).

El régimen pudo sostenerse en parte gracias al continuo apoyo norteamericano, sin embargo, nuevos vientos estaban cambiando el panorama geopolítico. La reapertura de las relaciones diplomáticas entre China y Estados Unidos-Japón era un factor que disminuía la importancia de la lucha anticomunista en el Sudeste Asiático y por lo tanto el apoyo a regímenes anti democráticos como el de Hee (Paik Nak-chung; 2004). Sobre esto último podemos mencionar el Koreangate, un escándalo internacional producido por el descubrimiento de sobornos pagados por la KCIA a través de un empresario surcoreano a congresistas norteamericanos para que hicieran presión política para que se mantuvieran tropas norteamericanas en Corea del Sur, se continuara con los programas modernizadores de apoyo en materia militar y se presentara una imagen positiva del régimen a la comunidad internacional, ignorando las violaciones continuas a los derechos humanos.

En cuanto a las relaciones con Corea del Norte, paradójicamente se sentaron las primeras señales de reconciliación, como fue la Primera Declaración Conjunta Norte-Sur del 4 de julio de 1972. Esta reunión fue planeada con antelación mediante otras reuniones previas informales y (camufladas bajo el pretexto de la Cruz Roja) entre miembros la KCIA y del Partido de los Trabajadores de Corea. Finalmente el líder de la KCIA Lee Hu-rak visitó Pyonyang y se entrevistó con el “Líder Supremo” abriéndose así después de más de una década un contacto directo entre los dos países (Restauración de Octubre, sf en Wikipedia, http://bit.ly/2mTvY6u).

La Declaración Conjunta fijó tres puntos clave a seguir para el proceso de reunificación. En primer lugar, la realización de una reunificación independiente sin intervención extranjera, la búsqueda de una gran unidad nacional que trascienda las diferencias, ideas, ideales y sistemas, y la reunificación pacífica del territorio.[3] Luego se sumaron otras declaraciones y formas de llevar adelante el proceso, como la “Política de los Cinco Puntos” que explicitaba cómo ir disminuyendo progresivamente la tensión militar entre ambos países. También podemos mencionar la “Propuesta de los Cuatro Puntos” anunciada por la conferencia conjunta en 1977, esta buscaba establecer una unidad entre “las fuerzas socialistas del norte y las fuerzas patrióticas del sur”, disminuir la tensión entre ambos países, remover el peligro de una guerra nuclear,[4] eliminar las causas de discordia y crear una atmósfera de gran unidad nacional. Por último, incitaba a organizar una conferencia conjunta en la que participaran representantes de todos los partidos políticos, organizaciones públicas y ciudadanos de todos los estratos sociales, para de esta forma discutir los asuntos citados previamente.

Cabe aclarar que los órganos de gobierno de ambos países aprobaron y dieron su apoyo a este proceso de reunificación. Según fuentes oficiales la tercera sesión de la Quinta Asamblea Suprema del Pueblo de la República Democrática y Popular de Corea (SPA-RDPC) propuso un tratado de paz con Estados Unidos. En cierto punto, estos sucesos diplomáticos fueron algo paradójicos, ya que durante el régimen de Park hubo intentos de magnicidio, uno de los más importantes fue el fallido “Asalto a la Casa Azul” ocurrido en 1968. También podemos hacer referencia al de 1974 en Japón donde un norcoreano asesinó a la primera dama coreana. Además se produjeron otros incidentes militares durante su gobierno como la captura del USS Pueblo. No debemos olvidar que estas acciones militares se dieron a la par de la Guerra de Vietnam (1960-1975), por lo que la respuesta norteamericana fue condicionada. Por otra parte, debido a los hechos mencionados algunos analistas ven estos intentos de diálogo simplemente como una forma de elevar la imagen internacional de ambos regímenes militares.

La economía surcoreana

En el plano económico la dictadura militar logró lo que se conoce como el “Milagro del Río Han”. El crecimiento industrial y económico en general fue muy notable. Esto se obtuvo mediante una serie de factores. Uno de los más importantes fue la planificación de la economía por parte del Estado coreano, quien nacionalizó el sistema financiero y subsidió fuertemente (a menudo con aportaciones gratuitas) a los conglomerados industriales conocidos como chaebols, quienes crecieron y se desarrollaron al abrigo del régimen.[5] Los líderes de los conglomerados fueron controlados y condicionados por objetivos impuestos por el presidente Park (Cummings, 1997: 352). La inversión en la industria fue tan grande que generó un endeudamiento de la banca pública y privada, así como también la congelación de todos los fondos de pensiones y la utilización forzada de una parte del ahorro privado. Por lo tanto, podemos afirmar que en cierta forma el Estado fortaleció a la burguesía surcoreana. Esta última era heredera en muchos casos del sector terrateniente y había realizado negocios durante la ocupación japonesa y de la Guerra de Corea. El Estado aplicó además fuertes medidas proteccionistas tanto sobre su producción agrícola, prohibiendo la importación de arroz, como sobre su producción industrial (Toussaint, 2014).

La política de sustitución de importaciones aplicada en los años 50 por Rhee y apoyada económicamente por el gobierno de Estados Unidos a través de donaciones y préstamos millonarios a tasas mínimas fue modificada mediante los diversos Planes Quinquenales implementados por Park Chung Hee, transformándose en una política de sustitución de exportaciones. El primer plan (1962-1966) se focalizó en el desarrollo energético, textil y en la industria de la construcción. El segundo (1967-1971), puso el acento en las fibras sintéticas, la petroquímica y el equipamiento eléctrico. El tercero (1972-1976), se enfocó más en la industria pesada: siderurgia, construcción naval, equipamiento de transporte y electrodomésticos. Para llevar adelante este cambio estructural en la industria fue necesario el apoyo del Banco Mundial y de otros organismos financieros como bancos norteamericanos y japoneses, quienes otorgaron créditos y legitimaron de esta forma la dictadura ante los ojos del mundo. Otro factor clave fueron los nichos de mercados que se les abrieron en los países desarrollados como Estados Unidos donde podían colocar la producción.

La industria ligera surcoreana en la década de los sesenta ya abastecía el mercado interno y podía exportar a otros países, para lograr la competitividad necesaria empleaba mano de obra de bajo coste. El costo salarial de un obrero coreano era el 60% de uno brasilero y un 10% de un obrero alemán. Esto nos muestra la otra faceta del llamado “milagro surcoreano”, el crecimiento económico implicó una sobreexplotación de la mano de obra quien a su vez no podía defenderse ya que los sindicatos fueron prohibidos.

Lo mismo podemos decir de las universidades, que fueron intervenidas y expulsados muchos de sus estudiantes, uniéndose junto a las jóvenes mujeres campesinas a lo que hace unos siglos Carl Marx llamó el ejército industrial de reserva. El más mínimo pedido de derechos laborales o de denuncias de actos delictivos entre los chaebols y el Estado implicaba una acusación de ser un agente comunista con todo lo que ello ocasionaba. Esta represión estaba institucionalizada mediante decretos presidenciales eternos o leyes de emergencia, y se aplicaba también a los primeros movimientos ambientalistas creados en la década del 70. Cualquier mención a la polución industrial era sinónimo de comunismo y quien la emitiera era perseguido (Paik Nak Chung, 2004).

Al igual que sucedió con la dictadura contemporánea de Brasil (1964-1985), el “éxito” económico fue uno de los sostenes del régimen militar, permitiendo sobrepasar las violaciones de los derechos humanos en ambos países.[6] Sin embargo, el régimen tenía una oposición interna por momentos importante, como muestran las manifestaciones de 1965 contra el tratado de paz con Japón (otra vez vemos el resentimiento contra el viejo imperio colonizador), la manifestación de 1972 contra la promulgación de la ley marcial y la implementación de la Constitución Yushin.

Finalmente se generó una crisis política por los resultados electorales, y su manipulación por parte del gobierno, que derivó en manifestaciones en las principales ciudades desacreditando aún más al régimen dictatorial maquillado como “democrático”. El 26 de octubre de 1979, Park era asesinado en una cena por uno de sus más importantes colaboradores, el director de la KCIA, Jae-Gyu. El asesino declaró que fue un acto patriótico, la Agencia Nacional de Inteligencia buscó controlar la situación social explosiva mediante el magnicidio.

El régimen de Chun Doo Hwan (1980-1988) y la transición a la “democracia”

Luego del asesinato de Park se instauró un breve interregno democrático de devenir desafortunado, conocido como la “Primavera de Seúl” (octubre 1979-mayo 1980). El ejército y la KCIA fueron aglutinados por el mayor general Chun Doo Hwan quien desató una brutal represión sobre las movilizaciones sociales y arrestó a los líderes políticos de la oposición. Esto sin embargo solo desencadenó más revueltas, como la trágica insurrección urbana de Kwangju. Esta insurrección nuevamente dirigida por los estudiantes, en este caso de la Universidad de Chonam, tuvo un apoyo muy grande de los ciudadanos de Kwangju, llegando a contar la revuelta con 200.000 insurgentes. El gobierno envió tropas de paracaidistas a enfrentar a la ciudad de Kwangju que había expandido su exitosa revolución a toda la provincia de Cholla.

El Ejército coreano contó con la aprobación del comandante en jefe las fuerzas del Ejército de Estados Unidos para asesinar centenares de estudiantes y vecinos de la ciudad, además de apresar a más de 57.000 personas y enviar la mitad de ellas a campos militares para su “purificación física y psicológica” (Tossuaint, 2014: 8). La popularidad del régimen militar fue dañada para siempre, aunque aun así se mantuvo en pie gracias al apoyo de Estados Unidos y de Japón, demostrando que la democracia era un aspecto de segundo plano ante el conflicto geopolítico de la región.

En cuanto a las relaciones con Corea del Norte, más allá de las continuas disputas e intentos de magnicidios, la novedad más importante fueron los encuentros entre familias separadas durante la guerra. El primero de estos se realizó en 1985 en Seúl y Pyongyang, entre 100 y 150 coreanos sorteados pudieron visitar a sus familiares, bajo estrictas medidas de seguridad y control. Se estima que cada año mueren 4.000 personas que están anotadas en la lista para visitar a sus familiares.[7] Este es sin duda uno de los aspectos más crueles del conflicto y no se había encontrado una verdadera solución en la década de los 80, ni tampoco se encontró en la actualidad.

En relación a esta problemática, la televisión de Corea del Sur realizó un programa en 1983 llamado “encontrando familias dispersas” donde personas describían a los familiares que buscaban desde la división de Corea. Este programa permitió la reunión de 10.189 familias, y acaparó casi todo el rating televisivo del país.[8] Las imágenes del programa son impactantes, miles de personas esperaban afuera del canal con sus pancartas con nombres o fotos de sus hermanos, primos y padres que habían perdido luego de la división del paralelo 38 impuesta por la URSS y Estados Unidos.

Llegando a mediados del régimen de Chun Doo Hwan, la fuerza del movimiento estudiantil se había recuperado, radicalizando y profundizando sus pedidos democráticos. En 1986, por ejemplo, 160.000 manifestantes participaron de manifestaciones. A su vez comenzó a resurgir un movimiento sindical, con sindicados independientes movilizados por jóvenes obreros. Lograron incluso realizar la primera huelga en un chaebol, la empresa Daewoo Motors, que fue victoriosa para los obreros. La oposición política, por su parte, se aglutinó en el Nuevo Partido Democrático de Corea (NKDP) que lanzó una campaña en Seúl para cambiar la Constitución buscando instaurar la elección presidencial por sufragio directo.

El año 1987 fue clave, se realizaron manifestaciones masivas prodemocráticas como la Marcha por la Paz donde participaron un millón de personas organizadas por el Movimiento Nacional para la Constitución Democrática (NMHDC, por sus siglas en inglés) que agrupaba a veinticinco movimientos sociales.[9] Su fuerza fue tal que la dictadura tuvo que ceder a las peticiones de elección presidencial directa y reformar la Constitución, el 29 de octubre. Esta ley magna establecía un período de gobierno de cinco años sin posibilidad de reelección. Hay que tener en cuenta dos fenómenos que incidieron en el peso del movimiento democrático: por un lado el inmenso crecimiento de la clase media (un 70% de la población del país se identificaba de esa manera), y por otro lado la inminencia de los juegos Olímpicos de Seúl (1988) que ponía el foco de la comunidad internacional en el país (Manríquez, 2009: 167).

Para competir en las primeras elecciones con sufragio universal del país se presentaron cuatro grandes candidatos, los líderes de la oposición Kim Youngsam, Kim Daejun y Kim Jong-pil y el general Roh Taewoo, candidato oficialista y miembro del grupo militar Hanahoe,[10] que había participado en el golpe de Estado de 1979 y en la Masacre de Kwangju. Hábilmente, el candidato oficialista venía desde el año de la reforma constitucional prometiendo reformas de índole democrática, como fue la “Declaración del 29 de junio”. Esta comprendía promesas liberalizadoras como la amnistía para los presos políticos, restablecimiento de la libertad de prensa, autonomía local, derechos de asociación, libertad para la competencia política y el compromiso para realizar reformas sociales en pos de una sociedad más justa. Este gesto político sumado a la división de la oposición en tres candidatos, y femémonos políticos propios de Sur Corea como el regionalismo electoral le permitieron a Roh llegar a la presidencia. “Cambiar algo para no cambiar nada”, con esta frase podríamos resumir el proceso de democratización en este tramo en Corea, aún faltaban muchas luchas más para llegar a una verdadera democracia.

La democracia incompleta de Roh Tae-woo (89-92)

El gobierno de Roh traía algunas de novedades; en primer lugar, era el primer candidato elegido democráticamente en unas elecciones limpias, competitivas, universales y regulares. A su vez el plano político internacional había cambiado drásticamente, el giro económico y político de China convirtiéndose en aliada de Estados Unidos y la caída del muro de Berlín a finales de los 80 y posteriormente de la URSS demostraban el fin de la Guerra Fría y la victoria del bloque capitalista.

Esto último era clave para la República de Corea, Washington ya no necesitaba un bastión para contrarrestar la influencia comunista en la región. Ya que solo quedaba en pie el régimen de Corea del Norte, que no representaba una amenaza comparable a la de China o la URSS para los intereses norteamericanos. Si bien el apoyo militar siguió existiendo, ahora podía maniobrar políticamente con mayor soltura en el país del sur, imponiendo agendas económicas y apoyando las reformas democráticas.

En base a esta coyuntura internacional, el gobierno implementó una política exterior conocida con el nombre de Nordpolitik. Lo que se buscaba era comerciar y generar vínculos con los ex países comunistas. De esta forma, al mejorar las relaciones con los aliados del régimen norcoreano se generaba un vínculo indirecto positivo entre las dos coreas. La política, por su parte, benefició económicamente a Corea del Sur y dejó en cierto punto más aislado económicamente a su par del norte, que a su vez sufría la disminución de los apoyos internacionales post guerra fría.

Si bien, como podemos observar, hubo cambios significativos, algunas fenómenos políticos no habían sido modificados. Como es evidente, el nuevo presidente era miembro del gobierno represor predecesor, demostrando su complicidad en las violaciones de derechos humanos y su renuencia a investigar y castigar los mismos. Por otro lado, se siguieron dando prácticas anti republicanas como la intromisión de la KCIA en la política interior, afectando las elecciones y controlando las organizaciones civiles. Esto último fue modificado durante las presidencias democráticas de los Kim, siendo Kim Young-sam el primer presidente civil elegido en democracia.

Las presidencias democráticas de los Kim

Las presidencias de KimYoung-sam (1992-1998) y Kim Dae-jung (1998-2003) llevaron adelante una serie de reformas en el plano político y económico. Como mencionamos anteriormente, se redujo la incidencia de la KCIA en la política interior. Para ello se modificaron los estatutos de la Agencia y se conformó un comité de control a cargo de la Asamblea Nacional para garantizar su neutralidad política. Kim Dae también avanzó sobre este punto, cambiando el nombre de la Agencia de Inteligencia, recortando su presupuesto y delimitando aún más sus prerrogativas.

También hubo un avance sobre otros terrenos, por ejemplo, los juicios a los actos criminales realizados por la dictadura militar. Luego de largas investigaciones y fuertes presiones de la sociedad civil fueron declarados en 1996 culpables de soborno, insurrección y traición los expresidentes Chun Doo Hwan y Roh Tae-woo. Posteriormente, por recomendación del presidente Kim Dae-jung fueron indultados y liberados. Otro problema que se combatió con escasos éxitos fue el de la corrupción, estableciendo medidas como el “sistema de nombre real”, que prohibió la utilización de nombres falsos por parte de los empresarios en las transacciones financieras. Otra medida fue la obligatoriedad para los funcionarios y burócratas de alto rango de presentar una declaración pública de sus bienes personales. Como vemos, estas medidas son básicas en cualquier sistema democrático transparente.

Por último, podemos mencionar el problema del regionalismo electoral, el cual fue combatido mediante la reinstitucionalización de elecciones provinciales y locales y con un mayor control sobre los fondos y financiamientos de las campañas electorales. Todas estas reformas en el fondo nos demuestran la fragilidad y la novedad de la democracia surcoreana. El sistema de partidos políticos tenía todavía una organización débil, una ideología superficial y privilegiaba las relaciones familiares, escolares y regionales (Manríquez, 2009: 170).

En el plano económico, la crisis asiática de 1997 fue un duro golpe para el país. Esta crisis provocada por una oleada de ataques especulativos contra las monedas del Sudeste Asiático generó una devaluación muy grande de estas monedas. En el caso de Corea del Sur, el gobierno buscó salir de la crisis aprobando las reformas estructurales pregonadas por el Fondo Monetario Internacional, las cuales incluían el cierre de numerosos establecimientos financieros, despidos masivos, autonomía del Banco Central respecto al gobierno, aumento de las tasas de interés, reducción del gasto público, recortes de personal estatal, reducción de ministerios y fragmentación de los mismos, subcontratación de servicios públicos, desmantelamiento de algunos chaebols como Daewoo, privatización de empresas públicas estratégicas (como Posco y Korea Telecom) y su venta a empresas trasnacionales, reforma del código de trabajo, entre otras (Toussaint, 2014: 16). Estas medidas llevaron a una recesión del 7% en 1998, que un año después ya había sido superada, y volvieron a un crecimiento del 4-5% del PBI.

Las reformas neoliberales terminaron con la arbitraria dominación de las instituciones financieras por parte del gobierno. Su impacto económico a su vez se hizosentir en la deuda pública, que aumentó un 100% ya que el Estado coreano pagó las deudas de las empresas privadas para que estas no quebraran. Los sindicatos que habían logrado mejores salariales durante la década del 90 no pudieron vencer en el contexto de la crisis y la reforma laboral fue impuesta. El efecto que causó la reforma laboral en los trabajadores fue grave, perdieron un 4,9% de salario real y aumentó la precarización laboral.

Por otro lado, la crisis económica posibilitó la llegada al poder del candidato opositor Kim Dae-jung del Partido para la Paz y la Democracia y le dio cierto aire para implementar reformas políticas (Paik Nak-chung, 2007). Era la primera transición democrática entre dos partidos y a su vez representó la pérdida de poder político de la alianza conservadora que había llevado al triunfo a Kim Young-sam integrada por el Partido Democrático de la Reunificación de Roh Tae-woo, el Partido de la Reunificación de Kim Young y el ultraconservador Partido Republicano Nueva Democracia de Kim Jong-pil (Manríquez, 2009: 169).

Algunos intelectuales surcoreanos se preguntan si es posible hablar de una democracia sustantiva cuando el modelo económico del país es neoliberal, siendo algunos derechos sociales perjudicados con estas políticas económicas, como es el caso de los derechos laborales a los que hicimos referencia previamente. Otros incluso reflexionan que el modelo económico no es neo liberal si no que se basa en nociones liberales previas a la asociación entre liberalismo, valores democráticos y estado de bienestar propias de la historia occidental del siglo XX (Paik Nak-chung, 2007).

El proceso de reunificación en su auge, el surgimiento de la “Sunshine Policy”

De esta forma llegamos a uno de los puntos centrales de este trabajo de investigación, la relación entre la democracia y los intentos por reunificar las dos Coreas. La presidencia de Kim Dae-jung fue la que más avanzó por la reunificación, llegando el presidente a ganar el Premio Nobel de la Paz en el 2000.

La “Política de brillo de sol” implicaba un giro en la concepción tradicional, ya que no intentaba derrocar al régimen de Pyongyang como precondición para la reunificación nacional. Buscaba por el contrario una serie de acercamientos, diálogos y contactos periódicos con el objetivo de producir una dinámica de reconciliación y coexistencia que eventualmente derivaría en un proceso de integración gradual (Manríquez, 2009: 180).

Por lo tanto, la administración de Kim reconocía la legalidad del gobierno norcoreano de Kim Jong-il al contrario de otras administraciones previas, como la de Sygman Rhee, además incentivó a los mandatarios norteamericanos, japoneses y europeos a realizar el mismo gesto. Según el gobierno surcoreano, la política buscó una flexibilidad recíproca y se inspiró en valores confucianos, siendo el país “el hermano mayor” que provee ayuda a su hermano sin pedir nada a cambio. También fue influenciada por la Fabula del viento norte y del sol del griego Esopo (620-564 AC), en la cual el viento y el sol competían para quitarle la capa a un viajero. Mientras que el viento intentó sin éxito por la fuerza, el sol utilizó la persuasión y tuvo éxito. El nombre de la política, por lo tanto, toma el nombre de esta metáfora, enfatizando el valor de la persuasión para resolver problemáticas, en este caso la reunificación nacional.

La normalización de relaciones impulsó la cooperación económica, algo que fue muy importante debido a que norcorea estaba sufriendo de hambrunas. Este fenómeno comenzó a mediados de la década del 90, y tuvo su origen en la conjunción de femémonos climáticos adversos, fracaso de políticas estructurales, el bloqueo norteamericano y la pérdida de subsidios a la producción agrícola norcoreana que era brindado anteriormente por la URSS y China (Manríquez, 2009: 206). El gobierno de Corea del Sur brindó ayuda humanitaria a su vecino, al igual que la comunidad internacional vía Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Como podemos observar el contexto nacional adverso, influido por el fin de la Guerra Fría mostraba una debilidad del régimen de Corea del Norte. Además, el sistema de división entre ambos países había perdido otro pilar, las dictaduras del país del sur (Paik Nak-chung, 2007). Por otro lado, la crisis económica de 1997 que hemos analizado anteriormente fue otro factor, ya que el gobierno de Kim Dae se beneficiaría de nuevos lazos económicos con su vecino, además de que una estabilidad política brindaría un clima de seguridad a los inversores extranjeros. También podemos mencionar que el gobierno de Bill Clinton (1993-2001) apoyó el diálogo entre los dos países, e incluso la secretaria de Estado estadunidense Madeleine Albright vistió ambos países dejando el camino listo para un eventual viaje del presidente Clinton, algo que sucedió finalmente fuera de su mandato en el 2009. Todos estos factores influyeron en que se revitalicen las relaciones diplomáticas entre las dos repúblicas.

Por último, quisiera mencionar que el cine surcoreano se hizo eco de los cambios producidos en las relaciones coreanas. La exitosa película Joint Security Area (Área común de seguridad, 2000) dirigida por el reconocido director Chan-Wook Park, presenta una trama localizada en la famosa área desmilitarizada, frontera de ambas naciones. Lo que se quiere mostrar en el film es nuevamente lo inhumano del conflicto, donde soldados que comparten costumbres e incluso parentescos se ven obligados a enfrentarse. Los protagonistas que representan a los dos ejércitos se reúnen a conversar y divertirse, apaciguando el conflicto y demostrando que pueden convivir en paz y unidos, hasta que los oficiales superiores cegados por el odio ideológico los impulsan a un enfrentamiento. La película por lo tanto es un llamado a la paz entre ambas naciones, y también en el fondo a una reunificación nacional. Como dato de color hay que resaltar que en la segunda cumbre intercoreana, a la que haremos referencia más adelante, el presidente Roh Moo-hyun le obsequió el film en DVD a su par Kim Jong-il (Área Común de Seguridad, sf en Wikipedia, http://bit.ly/2M5iqyE).

La política de “brillo solar” fue implementada a través del Ministerio de Unificación. Este ministerio se creó el primero de marzo de 1969, y es responsable hasta el presente de las relaciones diplomáticas intercoreanas y del proceso de reunificación. Hay que destacar algunos hitos logrados por esta mejoría en las relaciones intercoreanas.[11] Por un lado la iniciación del turismo surcoreano en el monte Geunmgangsan (1998), hecho que fue impulsado por el presidente honorario de Hyundai Chun Ju- Yung, la Primera Cumbre Intercoreana (13-15 de junio de 2000), la declaración conjunta del norte-sur (15 de junio de 2000), la entrada simultánea de ambas Coreas en los Juegos Olímpicos de Sidney (15 de septiembre de 2000), el inicio de las obras del complejo industrial de Kaesong (30 de junio de 2003) y el comunicado conjunto para la desnuclearización en la 4º Ronda de Conversación del Grupo de los Seis del 2005 (además de las Coreas, lo integraban EE.UU., China, Rusia y Japón).

También podemos destacar la Segunda Cumbre Intercoreana de 2007 (el presidente surcoreano en este caso era Roh Moo-hyun), la iniciación del turismo surcoreano en Gaesong (2007), la apertura de la línea ferroviaria Gyenougi y de la línea Donghae (transporte de mercancías entre la ciudad surcoreana de Musan y Bongdong del norte), entre otros hitos. Debemos también destacar que las reuniones de familias separadas por la guerra se intensificaron durante la Sunshine policy, llevándose adelante 19 reuniones de este tipo, donde participaron (previo sorteo por lotería) aproximadamente 18.000 coreanos, mientras que 3750 lo hicieron por video llamada (Espinosa, 2015).

Quizás el único proyecto de reunificación que tuvo cierto acuerdo fue el de la creación de una federación que integrara ambos países. Si observamos la página web oficial del gobierno comunista, veremos que el presidente Kim Jong-il publicó en 1997 las “instrucciones para la reunificación nacional”, que anunciaba el interés de la creación de la Confederación Democrática de Koryo, un gobierno federal que abarcara a los dos países. El sur, por su parte, también se interesó por el eventual establecimiento de un gobierno federal, en este caso más parecido al sistema de la Commonwealth británico. El proyecto de reunificación en base un modelo federal-confederal fue adoptado en la Declaración Conjunta Norte-Sur del 15 de junio del 2000, a la que hemos hecho referencia previamente.

En la declaración figuraban cinco puntos: el 1º versaba sobre la necesidad de realizar los esfuerzos de la reunificación independientemente de designios extranjeros. El 2º punto explicitaba el interés del sur por establecer una república federal, y el del norte por una confederal. El 3º punto se remitía a las cuestiones humanitarias, como las reuniones de familias y el estado de los todavía prisioneros de guerra. El 4º punto establecía la búsqueda de cooperación económica entre ambos países, al igual que todo lo relacionado a deportes, cultura, salud, medio ambiente, etc. El último punto fijaba reuniones futuras entre funcionarios de ambos países para implementar las anteriores resoluciones (Declaración del 15 de junio, sf en Wikipedia, http://bit.ly/2ozeptc).

Ahora bien, según la doctora en Ciencias Sociales, Bárbara Bavoleo, el presidente surcoreano no pudo realizar un cambio completo en la política exterior debido a su fracaso en la derogación de la ley de Seguridad Nacional, llamada en Corea “constitución de facto”, que entró en vigor el 1 de diciembre de 1948 como medida provisoria ante la amenaza que significaba Corea del Norte y que siguió activa con algunas modificaciones. La reforma de la ley fue bloqueada en la Asamblea Nacional por el partido opositor, el Gran Partido Nacional heredero de la línea dura en política interior y exterior de las dictaduras, como hemos analizado anteriormente. La reconciliación con el norte representaba para la administración de Kim Dae Jung un signo democrático, por el que se debía trabajar arduamente. Su política exterior fue continuada por su sucesor y candidato del oficialista Partido Democrático del Milenio, el abogado Roh Moo Hyun.

Los últimos rayos de sol, la presidencia de Roh Moo-hyun (2003-2008)

El nuevo presidente representaba una figura renovadora en la política surcoreana. Su humilde origen lo diferenciaba de sus rivales, representantes de los chaebols y grandes empresarios. Para sus votantes Roh encarnaba las aspiraciones colectivas de movilidad social y el rompimiento con las prácticas tradicionales de acceso al poder (Manríquez, 2009: 182). Tenía a su vez una gran trayectoria en la defensa de los derechos humanos, y había participado en los juicios a Chun Doo-Hwan y Roh Tae-Woo. Como vemos, era un claro heredero de las políticas del gobierno anterior, las cuales siguió aplicando pero con un contexto internacional más adverso.

En cuanto a este punto debemos comenzar remarcando el cambio de administración en el gobierno norteamericano, con la asunción del candidato del Partido Republicano George Bush (2001-2009). El nuevo presidente dio marcha atrás con el apoyo a la política de reconciliación, privilegiando las presiones políticas y económicas (congelamiento de cuentas bancarias, bloqueos comerciales, etc.) al gobierno de Corea del Norte para asfixiarlo y derrocarlo. Esto se intensificará luego del atentado del 11 de septiembre de 2001, que marcó un quiebre en la política internacional. El presidente acusaría a Irán, Irak, Siria, Libia, Cuba y Corea del Norte de integrar el “eje del mal” que financiaba y patrocinaba al terrorismo.

Si bien el presidente Roh continúo con la línea tendiente a la reconciliación, como percibimos en la Segunda Cumbre Intercoreana donde se firmó la “Declaración de Paz y Prosperidad” (2007),[12] las tensiones siguieron existiendo entre ambos países. Quisiera remarcar algunos incidentes militares que generaron gran repercusión. En primer lugar “La segunda batalla de Yeonyeong”, un enfrentamiento naval entre buques patrullas de ambos países. El enfrentamiento fue causado por las disputas en cuanto a un límite marítimo ubicado cerca de la isla de Yeonyeong. La disputa tiene que ver con la pesca que realizan en el lugar ocasionalmente pesqueros norcoreanos, y su persecución por la marina de Corea del Sur, que considera ese territorio como suyo. En la batalla participaron dos buques de ambos bandos, murieron diecinueve combatientes, cuarenta y tres fueron heridos y un buque surcoreano fue hundido.

Otro grave incidente sucedió sobre el fin del mandato de Roh, cuando una ciudadana surcoreana de 53 años que visitaba el parque turístico del Monte Kumgang fue asesinada por dos disparos provenientes de los guardias del norte. El gobierno de Corea del Norte anunció que la turista se salió del camino reglamentario, que había empezado a correr y no oía los gritos de advertencia. Sin embargo, el gobierno norcoreano se negó a permitir la realización de un peritaje conjunto entre expertos de ambos países. El gobierno surcoreano indicó que el peritaje del cuerpo contradice la versión de los hechos ya que la turista habría estado quieta o caminando despacio en el momento que fue herida por las balas. Este incidente causó el cierre del parque para los visitantes internacionales.

El frágil equilibrio entre ambos países era amenazado recurrentemente. Una de las mayores causas de fricción era el desarrollo de armas de destrucción masiva. El gobierno norteamericano a principios del nuevo milenio había acordado el cese de las pruebas de misiles de largo alcance y de ensayos nucleares, a cambio de un levantamiento parcial de bloqueo comercial y del apoyo a la construcción de plantas de generación de energía con reactores de agua ligera, sustituyendo de esta forma a la planta nuclear de plutonio de Yongbyon, capaz de enriquecer plutonio para bombas de hidrógeno (Manríquez, 2009: 216).

Estos acuerdos no se cumplieron, en parte por la voluntad política del gobierno de Bush y en parte por la realización del gobierno de la RDPK de tres pruebas de misiles y una prueba nuclear, violando la moratoria de ensayos militares en junio de 2006. A partir del 2008, las pruebas se incrementaron exponencialmente, con ocho pruebas de misiles y cinco pruebas nucleares, demostrando además el éxito cada vez mayor de los programas militares. Sobre este punto debemos recalcar también la amenaza nuclear que sufre Corea del Norte por parte de Estados Unidos desde la Guerra de Corea (Cummings, 1997: 548). El aumento de la capacidad militar era para Kim Join-Il necesario para defender su sistema político, teniendo en cuenta que la invasión de Estados Unidos a Irak y de Israel a Líbano lo hacían desconfiar cada vez más de las intenciones de sus adversarios (Manríquez, 2009: 218). Los intentos por frenar el programa nuclear y armamentístico a cambio de una promesa de no invasión y de no realizar maniobras para provocar la caída de régimen habían fracasado.

Epílogo

A modo de epílogo podemos afirmar que las relaciones entre ambos países solo empeoraron después del mandato de Roh Moo-hyun. Señal de esto es el definitivo abandono de la “política de brillo del sol” por el Ministerio de Unificación en el año 2010, por su “fracaso”. Otro hecho a mencionar es el cierre del Parque Industrial de Kaesong a principios del 2016. Este parque textil-electrónico-metalmecánico empleaba obreros calificados de Corea del Norte mediante salarios bajos, generando una gran rentabilidad para Hyundai Asandel (filial del grupo Hyundai), como también un beneficio económico para el gobierno Juche que necesita fortalecer su economía mediante la adquisición de divisas.

El cierre del parque se debió a que según el gobierno del sur los beneficios económicos que genera el complejo industrial son empleados para desarrollar nuevas pruebas nucleares y misilísticas como la ocurrida en enero, donde según el comunicado oficial de la RPDK se habría probado una bomba de hidrógeno (BBC, 2016). Los partidos opositores al gobierno (Partido Democrático de Corea y Partido del Pueblo) reclaman que se revea esta situación, argumentando que las pruebas armamentísticas no van a frenar por más que se presione económicamente al gobierno del norte. Temen que el cierre del complejo signifique la pérdida de la última esperanza en la reconciliación pacífica entre ambos países. Ahora bien, estos retrocesos en las relaciones intercoreanas, se deben también a los cambios de gobiernos. En el país del sur la victoria del Gran Partido Nacional con Lee Myung-bak como presidente significó el retorno a la línea dura en la diplomacia. Y lo mismo podemos decir de su sucesora Park Geun-hye[13], hija del dictador Park Chung-hee y líder del GPN reestructurado con el nombre de Partido Senuri. Por el lado de Corea del Norte, el nuevo líder Kim Jong-un continuó desarrollando el programa nuclear y el de misiles de largo alcance, generando nuevas tensiones en la península y acentuando su aislamiento político-económico, que va de la mano con su mayor dependencia de las relaciones con China.

Estos cambios en las políticas de gobierno por parte de Corea del Sur y de Estados Unidos lo llevan al profesor emérito de la Universidad de Seúl, Paik Nak-chung a proponer que los ciudadanos deberán asumir el rol de un “tercer partido” que logre el cumplimiento del proceso pacífico, gradual y por etapas acordado en la declaración del 15 de junio de 2000 (Paik Nak-chung, 2012).

Conclusión

El modelo de desarrollo económico implementado en la República Democrática de Corea por Park Chun-hee permitió grandes éxitos pero al coste de pocos derechos laborales y de una truncada democratización. Los líderes de la oposición no encontraban una alternativa económica al mismo, y esto nos lleva a pensar también que la progresiva desigualdad económica entre las dos Coreas, producto de este modelo, fue una traba para la reconciliación y reunificación coreana, ya que el régimen norcoreano buscó en el desarrollo nuclear un mecanismo de defensa ante un vecino cada vez más fuerte. Por su parte la dinámica de la Guerra Fría y la amenaza de un vecino comunista generaron que el bloque occidental diera un apoyo financiero sin precedentes a la República de Corea del Sur, demostrando hasta cierto punto el beneficio que planteaba la división.

La política del “brillo solar” instaurada durante la democracia fue el intento más fuerte de conciliación entre ambos países. Su fracaso se debió a la falta de concenso político al interior de Corea del Sur, las actitudes impredecibles de Corea del Norte con su recurrente política de “juego a la crisis” explicitada en sus ensayos militares (Manríquez, 2009: 213), la falta de reciprocidad en cuanto a la ayuda brindada por el sur, y por último pero no menos importante el cambio del panorama internacional. Desde el abandono de la política en 2010 hasta el día de hoy, las relaciones intercoreanas no han hecho más que empeorar. Esperemos, para el bien del pueblo coreano, que esta situación se resuelva pacíficamente.

Referencias bibliográficas

Bavoleo, Bárbara. La democracia surcoreana. Trayectoria y desafíos.

Cadena BBC. “¿Qué es el Kaesong, el último foco de tensión entre las dos Coreas?”. Publicado el 11 de febrero de 2016. Recuperado el 31/05/18. Online en: https://bbc.in/2oCji4n.

Chalmers, Johnson. “Corea del Sur: Un legado de la Guerra Fría”. Blowblack. The Costs and Consequences of American Empire, 2000 (rev. 2004).

Cummings, Bruce. El lugar de Corea en el Sol. Una historia moderna. Comunicarte, Córdoba, 1997. Argentina.

Espinosa, Javier. “Las dos Coreas permiten la reunión de familias separadas”. El Mundo. Publicado el 19/10/2015. Recuperado el 31/05/18. Online en: https://bit.ly/2lETYJW.

History Channel. “First reunion for Nnorth and Ssouth Kkorean families 21 september 1985”. Publicado el 21/9/17. Recuperado el 31/05/18. Online en: https://bit.ly/2m1mncW.

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Manríquez, José Luis León (coordinador). Historia mínima de Corea. El colegio de México, A.C. México D.F., 2009.

Paik Nak-chung. The June 15 Joint Declaration and the 2013 Regime. 2012. Recuperado el 31/05/18. Online en: https://bit.ly/2l92QYe.

Paik Nak-chung. Twenty Years After June 1987: Where Are We Now, and Where Do We Go from Here? Quarterly Chanabi. 2007. Consultado el 31/05/18 online en: https://bit.ly/2m2IVKk.

Paik Nak-chung. How to Think About the Park Chung Hee Era. 2004. Recuperado el 31/05/18. Online en: https://bit.ly/2oALsg4.

Toussaint, Eric. Corea del Sur: el milagro desenmascarado, 2014. Comisión para la abolición de la deuda ilegíitima (CADTM), Bélgica, 2014.

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Wikipedia. “Park Chung-hee”. Recuperado el 31/05/18. Online en: https://bit.ly/2nEDrXH.


  1. La película surcoreana Welkkeom tu Dongmakgol (2005) plantea lo irracional de la guerra, separando a la nación coreana por designios de las potencias extranjeras. La metáfora es el pueblo de Dongmakgol, un lugar pacífico que se asemeja a los pueblos de la Corea tradicional unificada y previa a la ocupación japonesa, al que llegan los soldados coreanos del sur y del norte. Los enemigos deberán unirse para evitar un bombardeo norteamericano al poblado. La película por lo tanto busca revitalizar el nacionalismo coreano que viene de la mano de su cultura ancestral (podemos mencionar el Mito de Tan´gun en este punto), mostrando a los extranjeros como los antagonistas a los que hay que expulsar para volver a vivir en paz.
  2. Este film muestra mediante la trayectoria del protagonista diferentes aspectos y sucesos de la historia del país, como fue la inmigración de obreros a Alemania Occidental, el surgimiento de los chaebol, la participación en la Guerra de Vietnam, etc. También podemos observar durante la trama y como el nombre del film indica, la piedad filial heredada del pensamiento confuciano.
  3. República Popular Democrática de Corea, sitio oficial: http://www.korea-dpr.com/reunification.html.
  4. En cuanto a este punto, ambos países buscaban desarrollar bombas atómicas. En el caso de Corea del Sur su desarrollo por parte Park Chung Hee es considerado como una de los factores que influyó en su asesinato, ya que el gobierno norteamericano no quería otra potencia nuclear en la zona. Por el lado de Corea del Norte el programa va a ser comenzado durante el final de la presidencia de Kim Il-sung, y luego obteniendo los primeros resultados exitosos con su sucesor. Bajo la presidencia de Kim Jong-un, este programa de desarrollo nuclear va a ser el factor que genera hasta el día de hoy más inestabilidad y tensión en la península coreana (Chalmers, 2004).
  5. Los chaebol fueron creados por grupos familiares, de los cuales la mayoría siguen reteniendo su dirección.
  6. Paik Nak-chung, quien fue un opositor al régimen y que sufrió la prisión y la censura, indica que los movimientos pro democracia criticaban el modelo de desarrollo económico de Park, al que consideraban un destructor de la tradición agraria surcoreana, al igual que una forma de dura explotación de la mano de obra, devastadora del medio ambiente, y un capitalismo de amigos. Sin embargo, no proponían un modelo de desarrollo realista para la economía surcoreana que pudiera aprovechar la coyuntura favorable, como lo hizo pragmáticamente Park.
  7. https://bit.ly/2m1mncW.
  8. http://bit.ly/2n1DVqs.
  9. Bavoleo, Bárbara, La democracia surcoreana. Trayectoria y desafíos.
  10. El club militar Hanohae (“Grupo de uno”) estaba integrado por los egresados de la clase onceava de la Academia Militar de Corea, fue presidido por Chun Doo-Hwan y sus miembros fueron claves en el golpe de estado de 1980. El club mantuvo una influencia importante sobre la política coreana durante la presidencia de Kim Young-sam, hasta los juicios de 1996.
  11. Estos son los hechos destacados por la página institucional del gobierno surcoreano: https://bit.ly/2lUFTIn.
  12. La declaración de Paz y Prosperidad firmada entre los dos presidentes retomaba los acuerdos del 2000. Establecía seis puntos a seguir: la cooperación para poner fin a la hostilidad militar, impulsar el comercio coreano, estudiar los conflictos sobre la soberanía de algunos territorios marítimos, invitar a todas las partes en conflicto a buscar el fin de la Guerra de Corea (incluyendo Estados Unidos y China), establece el compromiso de la RDPK a renunciar a su programa nuclear y fija nuevas reuniones interministeriales para continuar e implementar los puntos del acuerdo.
  13. Destituida el 10/03/17 por “tráfico de influencias”. Moon Jae-in asumió el cargo tras el nuevo proceso electoral y da un nuevo impulso a la reconciliación intercoreana.


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