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31 Tucumán: cultura coreana en expansión

Liliana Palacios de Cosiansi, Adriana Evelyn Younes y Sang-soon Yoon (UNT)

Introducción

La inmigración coreana a la provincia de Tucumán comenzó tímidamente en el año 1980 y, a través de las cadenas migratorias, el número de integrantes de la colectividad fue creciendo con el tiempo. Con la crisis económica del año 2001 en Argentina, muchas familias coreanas de Tucumán emigraron a distintos destinos nacionales e internacionales buscando mejores condiciones de vida, con lo que el número de coreanos en esta pequeña provincia se redujo a menos de la mitad.

Paralelamente a este proceso migratorio coreano en Tucumán, la República de Corea mostró un apreciable y sostenido crecimiento económico, basado en fuertes políticas de exportación de productos, como así también significativos avances tecnológicos que la posicionaron en un lugar de privilegio entre las naciones de fuerte economía. Asimismo, la República de Corea en las últimas décadas demostró un gran interés y capacidad para potenciar y proyectar su imagen al exterior a través de su creciente industria cultural. La “ola coreana” irrumpe en nuestro país y provincia de la mano del K-pop, telenovelas y diversos artículos culturales coreanos que van dirigidos, sobre todo, al segmento de la población constituido por jóvenes, adolescentes y niños de Tucumán. Este fenómeno que se sustenta en la penetración de recursos culturales inmateriales denominado poder blando se va afianzando en nuestra provincia apoyado por el propio Estado coreano, por instituciones intermedias como la Embajada de la República de Corea en Argentina y por miembros de la colectividad coreana en Tucumán. Es así como desde el año 2010 la enseñanza del idioma coreano se ha introducido en los distintos niveles educativos de la provincia: universitario, secundario y primario.

Resulta paradójico que, mientras el número de coreanos en la provincia ha disminuido, su cultura e idioma se difunden y afianzan en la provincia. El objetivo de este trabajo es visibilizar el fenómeno del poder blando en Tucumán y determinar el anclaje de sus políticas en la sociedad tucumana a través del estudio del idioma y cultura coreanos en diversas instituciones educativas de la provincia. La metodología empleada consiste en rastreo y consultas bibliográficas de material periodístico y de otras fuentes primarias; técnicas de autoinformación como entrevistas en profundidad e historias de vida, etc.

Referencias conceptuales

La revolución contemporánea de la comunicación asegura la difusión de los mensajes en espacios amplios, lo que implica que las culturas sean traspoladas y que se reterritorialicen en ámbitos culturales nuevos, vírgenes. Lo particular se vuelve global y podemos afirmar que hay una nueva geografía de los hechos de la cultura.

La República de Corea está desarrollando una industria cultural que, de la mano de la tecnología, llega a confines insospechados. En los últimos años demostró su interés y su capacidad para potenciar y proyectar su imagen exterior. Con este diseño de imagen comenzó a conquistar nuevos escenarios –como en el caso de Sudamérica– espacios que formaban parte de otras potencias tradicionales. De hecho, irrumpe como un nuevo protagonista sustentado en su creciente industria cultural, para asentarse en una base cultural y educativa en los diferentes lugares. En tal sentido, importante es el alcance de la “ola coreana” (hallyu) que es sostenida por varios procesos en los que participan múltiples actores que procuran básicamente la difusión cultural. En efecto, los productos culturales coreanos son consumidos, estudiados y apropiados por un colectivo social específico mencionado anteriormente, los jóvenes argentinos en general y tucumanos en particular, quienes conforman comunidades de admiradores de la cultura coreana.

Considerada desde esta perspectiva, la inserción cultural de Corea del Sur se encuentra directamente relacionada con una política de Estado implementada desde el año 1971 durante la presidencia de Park Chung-hee cuando se crea el Servicio de Información Cultural de Corea. Posteriormente, con la creación del Consejo Presidencial para la marca país en 2009 el organismo promocionó, mediante sus centros culturales en diferentes partes del mundo, los productos culturales más sobresalientes en Asia, es decir, música pop, telenovelas y películas (Álvarez y Pérez Taif, 2017: 2).

Concomitante con ello, resulta el empleo de la diplomacia cultural entendida como una herramienta para difundir la cultura a otras sociedades; se explica como “la práctica de usar recursos culturales para facilitar el logro de objetivos de política exterior y las relaciones internacionales culturales como la práctica de usar recursos para facilitar el logro de los objetivos de la política cultural” (Gunjoo y Won, citado en Álvarez y Pérez Taif, 2017: 5).

De igual modo, en tanto política exterior, se puede hacer mención al “poder blando” planteado por Nye, quien sostiene que:

Un país puede obtener los resultados que quiere en la política mundial porque otros países admiran sus valores, emulan su ejemplo, aspiran a su nivel de prosperidad y apertura, quieren seguirlo. En este sentido, también es importante para establecer la agenda y atraer a otros en la política mundial, y no solo para obligarlos a cambiar amenazando con la fuerza militar o sanciones económicas. Este poder suave –hacer que otros quieran los resultados que desea– logra cooptar a la gente en lugar de coaccionarlos. (Álvarez y Pérez Taif, 2017: 6).

En el caso de Corea, la irrupción de sus productos culturales conforman un diseño promovido por el Estado; en este sentido la “ola coreana” procura definir a Corea del Sur como una potencia regional signada por su propia identidad, desmarcada de las potencias vecinas. Es una proyección que destaca su historia y los profundos cambios políticos y económicos que se suscitaron a lo largo del siglo XX hasta convertirse en la actualidad en un país con un fuerte crecimiento económico y desarrollo tecnológico, razón por la cual Corea es percibida verdaderamente como un modelo a emular.

Siguiendo una tendencia global y, por supuesto, enlazada con los avances en tecnología y comunicación, en los últimos años los adolescentes tucumanos incorporaron a su estilo musical el K-pop, es decir, un pop coreano que trascendió las fronteras de la península instalándose primeramente en el ámbito regional del Este de Asia para difundirse posteriormente a escala mundial. De este modo, con la expansión del ritmo los jóvenes tucumanos accedieron a consumir sus productos culturales, lo que promovió un acercamiento a una cultura relativamente distante de su realidad inmediata, a pesar de que Tucumán cuenta con una comunidad coreana asentada desde hace más de 30 años en la provincia. Cabe aclarar que la comunidad aun es percibida por muchos ciudadanos como portadores de una cultura lejana. Si bien tal distancia se ve menguada en cierta forma por los avances de la lógica globalizadora y de comunicación, siendo los jóvenes los que más fácilmente acceden a los productos tecnológicos y culturales coreanos por medio del uso de las redes sociales.

Entonces, enmarcada en una lógica de políticas de gobierno cuyo objetivo es adquirir un mayor alcance mundial, Hans Tuch sostiene que la diplomacia pública “es un proceso gubernamental de comunicación con los públicos extranjeros en un intento de lograr un entendimiento de las ideas de la nación e ideales, sus instituciones y su cultura, así como de sus metas nacionales y políticas actuales” (Elfving-Hwang, citado en Álvarez y Pérez Taif, 2017).

Efectivamente, contextualizado en un sistema internacional más interconectado, y en tanto estrategia adoptada por parte del Estado, la recepción musical y otros valores culturales a escala global forman parte de una política cultural del gobierno coreano mediante la cual se promueve la difusión de las diferentes producciones culturales coreanas, como se hizo mención anteriormente. Justamente, la dinámica de difusión se enmarca en la segunda ola de hallyu o hallyu 2.0 cuya expansión a escala global se basa en el uso de las redes sociales (Jonquera, 2016: 4).

Conforme a lo planteado anteriormente, resulta altamente significativa la política de difusión cultural por parte del gobierno coreano en el que se diseña una imagen de una Corea representada por su modernidad, signada por una tendencia creciente a tener una mayor presencia global. En la configuración de esta política se distinguen dos dimensiones que conllevan al conocimiento de las producciones culturales coreanas en la provincia. Ambas dimensiones responden a una misma instancia política, en la se entrelaza la presencia de diferentes actores, una planteada desde un lineamiento con una perspectiva global impulsada desde el Estado y en asociación con las corporaciones mediáticas, de modo que se combinan capitales públicos y compañías privadas vinculadas a producciones discográficas y cinematográficas, las que responden a una lógica transnacional de producción y difusión cultural. De ello resultó la gran difusión en los medios masivos de comunicación y en las redes sociales cooptando principalmente a un segmento específico de la población: adolescentes femeninas que pronto se convirtieron en fans de numerosos grupos musicales coreanos. Es que estas jóvenes permanecen más atentas a los avances tecnológicos y al consumo de las producciones culturales.

Sin lugar a dudas, esta política estatal coreana actuó como una plataforma para que se activaran y desarrollaran agentes intermedios nacionales (argentinos) y locales (tucumanos). La Embajada de la República de Corea en Buenos Aires actuó efectivamente enlazando los programas de promoción cultural y educativos impulsados por el propio gobierno coreano con actores locales tucumanos, representados por miembros de la propia colectividad coreana que, en tanto canales de difusión, tomaron la iniciativa de promover actividades culturales y la enseñanza del idioma coreano en los distintos niveles educativos de la provincia de Tucumán. Asimismo, a escala local se visibilizan relaciones de cooperación entre diferentes instituciones públicas y privadas que generan una conexión triangular entre gobierno provincial, gobierno municipal e instituciones educativas públicas y/o privadas.

Si bien se presenta como un fenómeno incipiente, la introducción curricular de la enseñanza del idioma coreano de las escuelas de nivel primario y secundario implica enmarcarse en aspectos de mayor formalidad y sostenibles a través del tiempo.

Estas acciones, sin lugar a dudas, favorecen una visión positiva de la cultura coreana por parte de los jóvenes tucumanos.

Los comienzos de la enseñanza del idioma y cultura coreanos en Tucumán

En Tucumán, el idioma y cultura coreanos se empezaron a enseñar sistemáticamente en el Colegio Coreano inaugurado por la colectividad en 1994 en el centro de la ciudad capital, que impartía clases los días sábados sobre todo a niños y jóvenes descendientes de coreanos. También participaban de estas clases asiduos concurrentes al templo budista coreano Han Ma Um Soen de Yerba Buena y personas interesadas en este idioma, por distintos motivos.

Años después, el idioma coreano se comenzó enseñar a nivel universitario en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán como tarea de extensión a través del Departamento de Idiomas Extranjeros para la comunidad (Palacios de Cosiansi, 2015: 56). El Consejo Directivo de la Facultad aprobó dos cursos de idioma coreano en el año 2010 y fueron dictados a partir del año 2011 en cursos paralelos, uno en la sede de la misma Facultad –sita en Avda. Benjamín Aráoz 800 de San Miguel de Tucumán–, y el otro en la ciudad de Yerba Buena, primeramente, en la sede de la Dirección de Cultura de esa ciudad –sita en el Shopping El Solar–, y luego en la Casa de la Cultura de Yerba Buena –calle Salas y Valdez segunda cuadra–.

Los dos cursos correspondían a coreano inicial y fueron dictados por el Mg. Im-ho Park (en Yerba Buena y durante dos años) y por la Sra. Sang-soon Yoon (en la Facultad y continúa desde 2011 hasta el día de hoy), ambos pertenecientes a la colectividad coreana de Tucumán.

Un creciente número de jovencitos se dieron cita para aprender el idioma, motivados por el fenómeno cultural coreano que como una “ola de cultura” se difunde por el mundo entero.

Hay alumnos que van asistiendo ya al sexto año de estudio del coreano y van aprobando los distintos niveles del examen internacional Test of proficiency in Korean (TOPIK por sus siglas en inglés) de la lengua coreana, lo que los convierte en potenciales ayudantes de la profesora Yoon en otros establecimientos educativos.

La expansión de cantantes solistas y de grupos musicales pop coreanos –K-pop o “música popular coreana”– en el mundo entero impactaron en Tucumán, entusiasmando a decenas de jóvenes con la música, las telenovelas, la cultura y, últimamente, con el idioma coreano (Palacios de Cosiansi, 2018: 113). El primer año de enseñanza del idioma el número de estudiantes era mínimo, pero con el tiempo, las clases se poblaron de jovencitos ávidos de la cultura coreana.

Las industrias culturales construyen una imagen de Corea. Y a partir de ella los jóvenes se han enamorado de sus paisajes, de su forma de vida, de sus valores y cultura. Los adolescentes y jóvenes tucumanos comparten esta misma vivencia y a través del aprendizaje del idioma buscan adentrarse en una cultura milenaria, compleja, diferente, que los moviliza profundamente. A su vez, los jóvenes atraídos por la movida coreana conforman redes sociales virtuales que permiten una rápida intercomunicación desde lugares física y culturalmente muy lejanos entre sí (Palacios de Cosiansi, 2018: 114).

Paralelamente a las clases formales, la Sra. Yoon organiza reuniones informales en casas de alumnos, en la Facultad u otros espacios para desarrollar actividades culinarias o musicales o religiosas –o una mezcla de ellas– que hacen al conocimiento de la propia cultura coreana. Los alumnos responden con mucho entusiasmo y generalmente son encuentros numerosos a los que se suman familiares, novios y amigos de los alumnos.

Cabe señalar que la Sra. Yoon, que llegó como inmigrante a Tucumán en 1984, comenzó posteriormente sus estudios universitarios a distancia y el 20 de octubre de 2014 recibió su certificado de Profesora de Lengua Coreana otorgado por el Ministerio de Cultura, Deporte y Turismo de la República de Corea.

Expansión del idioma coreano sustentado en el andamiaje del poder blando

A partir de la experiencia positiva en la Facultad de Filosofía y Letras, de contactos académicos y de un fuerte aval desde el gobierno de Corea, la enseñanza del idioma coreano se implementó en el colegio secundario “Presentación de María” de Villa Carmela, Yerba Buena, Tucumán desde el año 2014. Se imparte su enseñanza tanto en el nivel primario (desde 4º a 6º grado) como secundario (en todos los cursos, de 1º a 6º año). Son 40 minutos de clase semanales en cada curso dentro del horario curricular de clase y bajo la modalidad de Taller que dicta la Prof. Yoon. La asignatura se llama Taller de Cultura y Lengua Coreana, que incluye clases de idioma, prácticas culinarias, juegos coreanos, competencias de conocimientos acerca de Corea, bailes, presentaciones artísticas, etc.

Para la incorporación formal de este taller en la oferta curricular se firmó un acta acuerdo en 2014 entre las autoridades de la institución educativa, representada por la rectora, prof. Cecilia Escobar y la directora del Centro Coreano de Educación de la Embajada de la República de Corea en Argentina, señora Kim, Young-sun. El colegio Presentación de María se compromete a incorporar la asignatura al plan de estudios de los alumnos y a la profesora Yoon al plantel docente. La Sra. Yoon se ajustará a las normativas de la institución. Por su lado, la Embajada de la República de Corea, como intermediaria del gobierno coreano, retribuye económicamente a la docente por su trabajo y provee de material bibliográfico a la docente y a cada alumno, videos y otros elementos necesarios para la enseñanza. Asimismo, se compromete en la mejora edilicia para facilitar las clases de coreano. De hecho, en el primer cuatrimestre de 2018, el director del Centro Coreano de Educación de la Embajada de la República de Corea en Argentina, el Sr. Han, Sang-mok, suministró aparatos tecnológicos al aula de enseñanza de coreano del colegio Presentación de María y de otros elementos importantes para la institución.

El embajador, S. E. Choo, Jong-youn, realizó varias vistas protocolares al establecimiento educativo, entre ellas la del 5 de junio de 2015.

La profesora Cecilia Escobar, rectora del establecimiento manifestó: “La verdad es que el estudio de la lengua y cultura coreanas fue y es un gran aporte como oferta educativa de la Institución. El intercambio cultural al que acceden nuestros alumnos es muy importante para la comunidad. El entusiasmo de querer participar en cocina y bailes típicos es llamativo. La profesora Yoon es perseverante… siempre agotando ideas para acrecentar más el interés de los chicos”.

La experiencia educativa de esta institución se difundió en varios medios de comunicación de Tucumán, en especial en el diario La Gaceta, que publicó algunos artículos relacionados con ello.

A comienzos del año lectivo 2015, la directora de la Escuela Media “Fernando Pedro Riera” de la Municipalidad de Las Talitas, Departamento Tafí Viejo, Tucumán, turno mañana, prof. Isabel Delicia Alancay, instó a los profesores de tutoría de esta escuela secundaria a buscar distintas alternativas temáticas que les resultaran atractivas a los alumnos para incorporarlas a las horas de tutoría de la institución. Les insistió especialmente en la posibilidad de incursionar en nuevos idiomas. En ese momento el diario local La Gaceta publicó una nota del colegio Presentación de María de Villa Carmela con la novedad de que dictaba clases de coreano. Un profesor de tutoría de la Escuela Riera, que vivía cerca de esa institución, se puso en contacto con la profesora Sang Soon Yoon y la invitó a conversar con la directora del colegio. Así se concretaron las clases de coreano en las horas de tutoría durante el año lectivo 2015.

De acuerdo a lo manifestado por la prof. Alancay, la experiencia fue exitosa y los alumnos se entusiasmaron con el nuevo aprendizaje. Durante el año 2016 la directora de la escuela y la profesora Yoon prepararon un proyecto para la institución que consistía en incorporar la lengua coreana como segunda lengua extranjera, después del inglés. El proyecto fue presentado y aprobado por el director de Educación Secundaria del Ministerio de Educación de la Provincia, prof. Luis Santillán.

La escuela de 524 alumnos cuenta con un ciclo básico (1º, 2º y 3º año) y un ciclo orientado (4º, 5º y 6º año) con dos modalidades: Humanidades y Ciencias Sociales (una sección) y Ciencias Naturales (dos secciones). Lengua y cultura coreanas se implementó desde el año lectivo 2017 como un espacio extracurricular de dos horas cátedra semanales (80 minutos de clase), un día a la semana de 12 a 13.20 h en cada curso. No está en el plan de estudios, sino que es un conocimiento complementario; es la segunda lengua extranjera, después del inglés, que estudian los alumnos. Así aceptaron el proyecto en la Dirección de Educación Secundaria del Ministerio de Educación de Tucumán. Sin embargo, además de la lengua, se inicia a los alumnos en la cultura coreana, las bases alimentarias, su indumentaria, cantos, bailes, como así también historia, geografía, geopolítica de la República de Corea, etc.

En 2017 se implementó en 5º año y en 2018 en 6º año del secundario, solamente en la división “A” correspondiente a la modalidad “Humanidades y Ciencias Sociales”. En esta escuela, al igual que en el Colegio Presentación de María, se visibilizan las estrategias de difusión de la educación y cultura coreanas impulsadas por el mismo gobierno coreano, a través de instituciones formales y oficiales, como lo es la Embajada de la República de Corea en Argentina.

El gobierno de Corea, a través de la Embajada, solicitó la firma de un Convenio con el Ministro de Educación de la Provincia de Tucumán, pero en ese momento no fue posible por compromisos del ministro de la provincia. Es por ello que comenzaron con un acta acuerdo firmada por la Directora de la Institución, Prof. Alancay y el director de Educación de la Embajada de Corea en Argentina, Sr. Han, Sang-mok y con compromisos similares al acta acuerdo firmado con el colegio Presentación de María. A saber: Corea pagaba el salario a la docente, proveía el material didáctico para la profesora y alumnos y se comprometía a ayudar al colegio con lo que pudiera; mientras que la institución educativa brindaba el espacio físico, los alumnos y el marco administrativo para la enseñanza. La profesora Yoon se comprometía a cumplir con el rol de docente en la institución y aceptar y hacer cumplir la normativa de la institución.

La directora Alancay manifiesta que cada alumno tiene su material de estudio y lo deja en la institución hasta la nueva clase. Asegura que los estudiantes están muy motivados con la lengua y cultura coreanas y han conformado grupos de bailes y danzas orientales –tanto tradicionales como modernas–, conjuntos de canto o intérpretes solistas que realizan presentaciones artísticas en los actos protocolares de la institución o concurren a actos de otras instituciones educativas, cuando así se lo solicitan.

Esta experiencia educativa visibiliza también flujos de cooperación interinstitucional, puesto que la directora de la institución acordó con la Municipalidad de Las Talitas y su intendente, CPN Carlos Nahar, que esta municipalidad proveyera el gasto de traslado de la docente desde el centro de San Miguel de Tucumán a la institución educativa en Las Talitas, Tafí Viejo, todos los días en que tuviera clases. Cabe aclarar que la municipalidad cuenta con la Dirección de Educación y Cultura al frente de la que se encuentra la Lic. Fabiana Cabral, quien colabora estrechamente con las necesidades de la institución educativa.

Por otro lado, y como mecanismo propio del llamado poder blando, el gobierno de Corea implementa programas de intercambio cultural y viajes de conocimiento histórico-cultural-económico-tecnológico de Corea como incentivo para directivos, docentes y estudiantes locales que se destaquen en el estudio de la lengua y cultura coreana como así también en su difusión. Es así como desde 2015 a la fecha tres destacadas estudiantes universitarias de idioma coreano, tucumanas, se postularon para este programa y resultaron beneficiadas con una beca por 10 días a la República de Corea, que fue altamente positiva para su vida académica y personal. Asimismo, tanto la rectora del colegio Presentación de María como la directora de la Escuela Media Fernando Pedro Riera, han realizado en 2017 el viaje mencionado, invitadas por el gobierno de la República de Corea.

Si bien la profesora Yoon ha comenzado con sus clases sistemáticas de coreano en la Escuela Fernando Riera a principios de 2017, incentivó a los mejores alumnos a estudiar con ahínco y a presentarse a rendir a fines de ese mismo año el examen internacional “Topik” de idioma coreano en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT, sede de estos exámenes. La docente les daba clases complementarias de apoyo, y varios alumnos se presentaron a rendir. Solo una alumna de la institución, hoy en 6º año, Ana Torres Mariotti, de 17 años, aprobó el nivel I del examen Topik de idioma coreano a nivel internacional. Fue la única postulante de Tucumán que aprobó el examen y fue beneficiada con una beca de intercambio a la República de Corea habiendo sido notificada oficialmente de ello el 23 de marzo de 2018, con la presencia de su madre en el acto del 12º aniversario de la escuela, por el director de Educación de la Embajada de Corea en Argentina, Sr. Han, Sang-mok. La alumna realizó este viaje en julio de 2018, acompañada por la directora de la institución y por la directora de la Dirección de Educación y Cultura de la Municipalidad de Las Talitas; estas dos últimas con sus propios medios económicos.

Comenta la directora de la institución educativa que esta estudiante será la primera alumna del colegio y de la Municipalidad de Las Talitas que sale del país al extranjero y que es un orgullo para la institución.

Esta experiencia impactó positivamente en alumnos de cursos inferiores motivándolos para estudiar con mayor entusiasmo el idioma coreano. Hay alumnos de 4º año que ya han solicitado cambiarse de modalidad para tener coreano en 5º año “A”, el año que viene, en 2019.

La directora Alancay tiene como proyecto implementar un programa de intercambio educativo entre alumnos de 6º año de su escuela con alumnos coreanos que estudien español.

El compromiso de esta directora, que valora enormemente el estudio del idioma y cultura coreanos, es abrirles nuevas oportunidades y horizontes a los alumnos, acercarles algo distinto e instarlos a nuevos desafíos en este mundo cada vez más interrelacionado e interdependiente.

Por una iniciativa y propuesta de la Municipalidad de Las Talitas, desde el año 2018, se enseña también Cultura y lengua coreanas en la Escuela Municipal Primaria “Nueva Argentina”, que pertenece a la educación pública estatal y depende de la Municipalidad de Las Talitas en Villa Mariano Moreno, Tafí Viejo, provincia de Tucumán. Se implementó este nuevo espacio extracurricular de 4º a 6º grado de la escuela. El acta acuerdo interinstitucional fue firmada el 22 de marzo de 2018 por el intendente de la Municipalidad, CPN Carlos Nahar, la directora de la institución educativa, prof. Romina Carrizo y el director de Educación de la Embajada de la República de Corea, Sr. Han Sang-mok.

La profesora Yoon está formando y capacitando a futuras docentes del idioma coreano que permanentemente la acompañan en la tarea de enseñanza en calidad de asistentes. Se destacan Leonela Díaz, maestra de escuela primaria de la ciudad de Monteros y prof. de Artes Plásticas y Gabriela Gutiérrez, estudiante avanzada de la carrera de Biología de la UNT, que ya rindieron y aprobaron exámenes Topik.

Un artículo periodístico del diario local La Gaceta –28 de abril de 2018– titulado “Rincones tucumanos con sabor a comida de Corea” dice de la profesora de coreano: “Yoon, Sang-Soon tiene más de 400 alumnos con los que comparte el amor por su tierra, y eso incluye sus recetas. Aunque aún le cuesta un poco el español, su pasión hace que sus discípulos aumenten año a año”.

Reflexiones finales

La colectividad coreana en Tucumán se ha ido reduciendo en cantidad de integrantes, desde la crisis económica que sufriera nuestro país en 2001. Movilizó su diáspora la expectativa por lograr mejores condiciones económico-sociales en sus vidas, como así también el impulso por optimizar las oportunidades educativas de sus hijos.

Sin embargo, algunas familias coreanas que decidieron establecerse definitivamente en Tucumán desarrollaron un fuerte sentido de la coreaneidad y a partir de 2011 han ocupado un intersticio educativo muy importante en la Facultad de Filosofía y Letras, al dictar dos cursos de idioma coreano abiertos a la sociedad, siendo ambos docentes miembros de la colectividad. La mayor artífice de esta experiencia educativa, la profesora Yoon, se ocupó de su formación y logró su título de docente de coreano del Ministerio de Cultura, Deporte y Turismo de la República de Corea. Sus clases en la universidad son muy concurridas y asisten decenas de adolescentes fuertemente motivados por el K-pop, que se impuso en el mundo entero. La industria cultural coreana llegó a Tucumán con base cultural y educativa, dirigida a un colectivo social específico: niños y jóvenes fans que consumen y se apropian de la cultura coreana.

A través del poder blando Corea logra que millones de personas admiren sus valores, emulen su ejemplo, aspiren a su nivel de prosperidad, deseen conocer, estudiar y perfeccionarse en su país. La ola coreana (hallyu) es una política del Estado coreano que en Argentina y Tucumán se ve apoyada y reforzada por la diplomacia cultural a través de la Embajada de Corea (que usa recursos económicos y materiales) y de la propia colectividad coreana que interpretó el proceso de expansión de la ola cultural de su país y colabora activamente en su difusión y arraigo en Tucumán. Asistimos hoy a una 2º ola de hallyu o hallyu 2.0, cuya expansión a escala global se basa en el uso de los medios masivos de comunicación y las redes sociales. Esta política actuó como una plataforma para que se activaran y desarrollaran los agentes locales.

En Tucumán, a partir de la experiencia educativa en la universidad, la enseñanza del idioma y la cultura coreana se expandió por instituciones educativas privadas y públicas, primarias y secundarias, cooptando a adolescentes y niños ávidos por el K-pop, telenovelas y juegos de origen coreano.

Una red de instituciones coreanas de distintas competencias se pone en funcionamiento a fin de facilitar el flujo idiomático y cultural que llega y se arraiga en los jóvenes. En Tucumán se produce cooperación interinstitucional entre los agentes locales que se van entrelazando en esta experiencia educativa. Es el caso Las Talitas con respecto a las dos instituciones educativas que pertenecen a su jurisdicción y que dictan coreano (Escuela Media “Fernando Pedro Riera” y Escuela Municipal Primaria “Nueva Argentina”), al aportar el viático para la docente de coreano. A su vez, la Embajada de Corea en Argentina como representante del mismo gobierno coreano provee de material educativo, de recursos tecnológicos a las instituciones, organiza y subsidia viajes a Corea, difunde, incentiva, facilita… para que el bagaje cultural se inserte eficazmente en las mentes juveniles.

La introducción curricular de la enseñanza del idioma y cultura coreanos en escuelas de nivel primario y secundario en Tucumán implica enmarcarse en aspectos de mayor formalidad y sostenibles en el tiempo. Las acciones culturales y educativas promovidas por los actores incluidos en este proyecto, sin lugar a dudas, favorecen una visión positiva de la cultura coreana por parte de los niños y jóvenes educandos.

Parte de la colectividad coreana de Tucumán está fuertemente comprometida con esta política de poder blando encarada desde el gobierno del Estado de Corea y triangulado por embajadas y centros culturales de origen coreano en Argentina. Los coreanos son hoy menos que antes en Tucumán, pero su idioma y cultura se expanden como nunca antes.

Referencias bibliográficas

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Jonquera, Constanza: “La era de la K -Diplomacy: El Hallyu 한류 como estrategia clave del soft power coreano y su alcance en América Latina”. Policy Briefs. Marzo de 2016. Chilean Korean Study Center Program. Recuperado de: https://bit.ly/2nEZVYi.

Nye, Joseph: “El poder blando y la política exterior americana”. Soft Power, Public Affairs, New Hampshire, 2004, pp. 9-13 y 127-147.

Palacios de Cosiansi, Liliana: “Inmigración coreana en Tucumán: procesos y dinámicas”. En Iadevito, Paula (comp.): La inmigración coreana y su diáspora. Historias, trayectorias y experiencias, Pometeo, Buenos Aires, 2018, pág. 107-118.

Palacios de Cosiansi, Liliana: “Identidad de la colectividad coreana en Tucumán y visibilidad a lo largo de 30 años”. En Antropología siglo XXI. Cruce de saberes IV. Identidad, inclusión, exclusión. Departamento de Publicaciones, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Tucumán, Tucumán, 2015, pp. 52-58.

Palacios de Cosiansi, Liliana: “Modos y estrategias de la enseñanza del idioma coreano en la Universidad Nacional de Tucumán”. En Naessens y Palacios de Cosiansi (comps.): Asia y África: Abordajes al desafío de la Interculturalidad. Congreso Nacional de ALADAA, Paradigma, San Miguel de Tucumán, 2012. Editado en CD.

Vargas Meza, Xanat y Park Han Woo: “La globalización de productos culturales: Un análisis webométrico del K-pop en países de habla hispana”, REDES-Revista hispana para el análisis de redes sociales, Vol. 26, N.º 1, junio 2015. Recuperado de: https://bit.ly/20MiAZQ.



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