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Problemas entrelazados a comienzos del siglo XVIII[1]

¿Era posible la unión de las coronas española y francesa?

María Luz González Mezquita[2]

El problema de la “Monarquía Universal” dominó por mucho tiempo los escenarios internacionales de la política europea[3]. La mayor preocupación residía más en cómo evitar la unión de potencias, que en la modalidad de la unión. La discusión se relacionaba –no exclusivamente- con las rivalidades entre Francia y la Casa de Austria. Las relaciones entre ambas, fueron conflictivas desde el siglo XVI hasta el XVIII, siempre con la amenaza real o supuesta de alcanzar la “Monarquía Universal”. Más allá de las discusiones teóricas que suponía el problema, existían campañas de propaganda usadas contra determinadas prácticas políticas. Teniendo en cuenta la extensión de este trabajo no pretendemos abordar los diferentes cambios en el concepto a través del tiempo, pero nos detendremos en una de sus posibles manifestaciones durante el reinado de Luis XIV[4].

La Guerra de Sucesión Española (1700-1715)[5] supone una escisión que se verificó en niveles profundos de la sociedad y la política. Por ello, creemos que se opusieron algo más que dos reinos o dos candidatos. Se enfrentaron dos estilos diferentes en la construcción de poder, trascendiendo la guerra civil, dinástica e internacional. En este sentido vale la pena destacar que, si bien los historiadores insisten hoy en la necesidad de superar las perspectivas nacionales, en el caso de la guerra la producción científica se ha realizado generalmente dentro de estos marcos mientras que los enfoques comparados o transnacionales[6] exigen aún un amplio desarrollo[6][7].

En las últimas décadas, el interés despertado por la guerra y las cuestiones vinculadas a ella ha permitido mejorar su conocimiento a partir de publicaciones especializadas, resultados de los congresos sobre el tema a propósito de diversas conmemoraciones[8] y los trabajos de investigadores de reconocido prestigio[9].

Algunas reflexiones como punto de partida

Definir una imagen de la monarquía española al final del XVII es una tarea ardua dada su composición agregativa, a lo que se une la complejidad de los procesos finiseculares[10]. Al estudiar la dimensión planetaria de este conjunto -lo que Gruzinski define como la mundialización ibérica- se insiste en la necesidad de tener en cuenta la lógica propia y las interacciones que se manifiestan en la integración de sus territorios e identidades. La Monarquía constituía una vasta entidad dificilmente cualificable[11] compuesta  por reinos numerosos y diferenciados por lo que, sólo con sentido operativo, podríamos calificarla como española. Durante mucho tiempo, se debatió si el Atlántico debía ser pensado como una separación o como un factor de unión. Sin embargo, si la idea de un sistema atlántico ha sido puesta en duda no es para negar su existencia sino para profundizar en el conocimiento de ciertos aspectos. Tanto el peso del comercio, las elites y las redes clientelares tanto como los intercambios de bienes, personas e ideas que habían sido subestimados hasta hace algunos años. En la actualidad, se reconoce la necesidad de considerar nuevas perspectivas partiendo de nuevas metodologías –entre otras- la transferencia  de normas y valores, tales como la monogamia, la propiedad privada o la familia nuclear como modelo[12]. Los estudios para desvelar la naturaleza, interacciones y conformación de la Monarquía de España han dado como resultado diferentes conceptualizaciones aplicadas con mayor o menor éxito en la historiografía especializada[13]. Por otra parte, la problematización de los conceptos Absolutismo[14] Estado Moderno[15], Imperio, Monarquía, ha posibilitado reflexiones a propósito de cuestiones semánticas y sobre la aplicabilidad  de marcos teóricos tradicionales y  nuevas lecturas sobre lo político en el Antiguo Régimen[16].

¿Se puede considerar que “Hoy todos somos atlantistas” tal como lo proclamó David Armitage en “Three Concepts of Atlantic World History”? (traducidos y publicados como “Tres conceptos de la Historia Atlántica” en 2004). Tal vez lo que nadie discutiría sería el interés despertado por el tratamiento de la organización y la estructuración de la Monarquía en torno al espacio atlántico y la necesidad de renovación en este campo. Sin embargo, La Historia Global ha ido más allá o, en ocasiones, ha rebasado el marco oceánico. Nacida como una crítica al eurocentrismo y como resultado de los estudios poscoloniales, se desarrolla bajo la influencia del giro espacial promoviendo las interconexiones con diferentes espacios africanos y asiáticos[17].

Las dificultades de la monarquía

La historiografía reciente ha revisado la “decadencia española” que sumaba representaciones negativas, incluso oscurantistas de España, en especial durante el reinado de Carlos II[18]. La construcción de una imagen propia que condenaba el gobierno de la Monarquía era reforzada por las opiniones de los extranjeros. Las actitudes de las potencias europeas dependían de los testimonios que circulaban sobre estas cuestiones y se basaban en diferentes estereotipos. Ana Ávarez López ha demostrado cómo los  sucesivos embajadores franceses en Madrid desempeñaron un papel clave sobre la difusión de las informaciones sobre la corona española favoreciendo la necesidad de un cambio que podría protagonizar la dinastía borbónica[19]. En este sentido, se pone de manifiesto la existencia de diferentes representaciones que van desde la percepción de las dificultades ante los problemas que aquejan al cuerpo monárquico, hasta las miradas optimistas que esperan una salida no exenta de mesianismo frente a las dificultades que se vinculan a través de un imaginario común[20].

Sin embargo, a la “leyenda negra”[21] de los últimos reyes de la Casa de Austria, se opone el recuerdo positivo de CarlosV y Felipe II. No es casual que, a la hora de presentarse como aspirantes a la sucesión de Carlos II, tanto Luis XIV como Felipe V hacen todo lo posible por parecer los verdaderos herederos de estos dos soberanos. Los casamientos de la Paz Pirineos habían tenido como objetivo reforzar los lazos entre las dos monarquías. Además de las reinas, la literatura de viajes, el teatro y las noticias contribuyeron a construir un imaginario de la Monarquia de España en la Francia del XVII con manifestaciones de hispanofilia que argumentaban a favor de  todo lo que podria unir a las dos monarquias[22] aunque, en sentido contrario, es frecuente encontrar en las  épocas de conflictos, declaraciones de la antipatía entre franceses y españoles evidente, sobre todo, entre 1660y 1700. En la retórica de este enfrentamiento, la antipatía natural entre los pueblos, los intereses incompatibles entre las dos monarquías y los caracteres opuestos de los reyes eran temas predilectos. 

El debate sobre la naturaleza de las modalidades de un sistema atlántico específicamente español como propone Ana Crespo Solana[23] nos enfrenta con un océano que fue durante  tres siglos el fundamento de una red  densa de intercambios economicos, politicos y culturales. La ineficacia de las represalias contra los negociantes franceses instalados en España en 1635 despues de la declaración de guerra de Luis XIII es demostración de la existencia de vínculos económicos establecidos desde hacía mucho tiempo que sería difícil interrumpir. El mejor índice del interés de los súbditos franceses por el comercio con la América española, es su presencia creciente en Sevilla y Cadiz en el curso del siglo XVII. Debemos agregar su establecimiento en Martinica y Guadalupe (1635) y en menor medida la instalación sostenida por Jerome de Pontchartrain en la orilla del Golfo de Mexico en Biloxi en 1699 [24].

Desde 1683, Luis XIV lanzo su primera ofrensiva contra las posesiones de América española.  Paralelo al ataque en los Países Bajos, una escuadra atacó Veracruz en 1683. Durante la guerra de la Liga de Augsburgo, las operaciones militares se concentraron en el espacio caribeño, territorio de disputa para muchas potencias. En 1694, Ducasse tomó Jamaica. La estartegia marítima de Luis XIV consistía en apoyarse en la guerra de corso y utilizar filibusteros.                  

El aumento de la intensidad en las relaciones comerciales entre Asia y América no pasó desapercibido para las autoridades madrileñas, quienes vieron en él un auténtico obstáculo para el sistema de flotas, puesto que su auge debilitaba la posición de las mercancías europeas en América y permitía que los dos grandes virreinatos se retroalimentaran mutuamente por el Pacífico. Además, suponía un desafío para las finanzas del imperio español, pues el fomento del tráfico mercantil con Asia estaba provocando en último término una huida masiva de capitales[25].

El desarrollo del tráfico transpacífico, provoco una serie de medidas destinadas a limitar, acotar y estructurar en la medida de lo posible las nuevas rutas comerciales surgidas tras la conquista de Filipinas. De este modo, se estableció a Manila y a Acapulco como los únicos puntos de unión legales entre ambos continentes[26].

Una propuesta para unir las Coronas de España y Francia

En una Memoria escrita entre 1702  y 1704[27] sobre el gobierno de las Indias españolas, realizada por don Francisco de Seijas y Lobera[28]  para servir a la verdadera unión de las dos coronas de España y Francia encontramos algunos argumentos para justificar la propuesta de unir las dos coronas[29]. Se trata de un proyecto para la conservación del poder de la Monarquía en América[30]. Entre sus catorce libros, Mallaína publicó en 1986 el referido a la Nueva España[31].

Los años entre 1701 y 1703 han sido definidos por  J. M. de Bernardo Ares como los tres años estelares de  la política colonial borbónica, en los que Francia trató de reconducir en su provecho el monopolio del comercio hispanoamericano mientras fomentaba la unión de las dos coronas[32]. Con posterioridad, el mismo autor afirma que entre 1701 y 1709 transcurre un “período estelar de nueve años, cuando Luis XIV intentó imponer su viejo y acariciado plan de monarquía universal borbónica, que no conseguiría”[33].

En su obra, Seijas se propone enunciar los instrumentos para lograr el buen funcionamiento de la Monarquía

[…] y estos son señor los medios de mas escencia para que se mantengan unidas las dos Coronas à pasar de la envidia de las demas Naciones para mas bien exaltar la fé Catholica manteniendo la Iglesia de Dios que prosperarà siempre  à las Reales Personas de Vuestras Magestades con dilatada sucesion para defensa de toda la Christiandad[34].

Entre las medidas que se deberían tomar, ocupan un lugar de privilegio, las destinadas a la defensa de los territorios americanos. Pero, al mismo tiempo, se ponen en consideración otros medios tales como la creación de una Compañía Comercial de las dos Monarquías

Tratase de la fundacion de 3 presidios con sus fortalezas y …dos esquadras de  vajeles de la Compañía Real de las dos Magestades Catholica y Crhistianissima permanentes y del modo de hacer los viages por el Reyno de Chile y por las Costas del Peru a la ida y a la buelta por el Mar del Sur[35].

La deseada unión de las Coronas permitiría llevar adelante acciones contra los enemigos de la verdadera fe. Los argumentos tenían por objetivo lograr un mejor servicio al rey y a la Iglesia para lo cual, esa unión cobraba un sentido especial pues eran las dos columnas principales de la fe,

[…] y estos son los muchos medios que la Monarchia tiene para poderse reducir a tan soberano poder qual jamas le ha tenido y por donde tanbien la Corona de Francia uniendose con ellas puede enriquecer à todos sus Estados destruyendo poco à poco a todos los hereges y demas enemigos de las dos Coronas executando cada año alguna cosa que mire à ponerlo todo en tal Estado que se haga todo lo demas lentamente porque todo lo violento es peligroso[36].

Partiendo de una posición de fidelidad a la dinastía borbónica en las personas de Luis XIV y Felipe V, presenta su trabajo como el resultado de un análisis despojado de interés y dirigido a la mayor gloria de ambos monarcas

Tendré la gloria de que si por mi poca dicha no he acertado à servir à dos Reyes tan Grandes como lo son su Magestad Christianissima y su Magestad Catholica, mis señores, que à lo menos habrè escrito en forma de Relacion de Informe una de las mas excelentes obras que todo el curso de mi vida puede haver puesto en este estado con deseo de acertar y de que la Religion Chistiana  triumphe contra los enemigos de la Iglesia de Dios, y de la union de las Dos Coronas porque aunque devo esperar el premio semejante, es el antecedente mi primer objeto[37].

Las diferencias entre españoles y franceses han permitido que otras potencias se beneficien alentando el enfrentamiento para beneficio de sus proyectos.

Porque no haviendo entre los Españoles y Franceses union consideran que no se exaltará como es justo la Ley Evangelica porque con la discordia introducida entre los dos mas poderosos reyes de la Christiandad consiguen los infernales espiritus engrandecer su diabolico imperio porque con haver  havido entre estos dos Coronas tan continuas guerras se han llevado de ellas a muchas que en ellas han precido  y estos hereges que con diversas ciçañas las han causado entre tan grandes soberanos reyes Catholicos; y con esta mesma oportunidad engrandeciendo sus estados los hereges de Inglaterra y de Holanda y otros muchos del Imperio de Alemania a crecentando los seminarios de heregias en ellos el mesmo demonio ha echo mas poderosas sus Republicas  porque de las dos Coronas de España y de Francia se hubieran con ser unido y dirixiesen sus fuerças contra los dichos hereges, no ay duda de que los enemigos referidos (que tanbien lo son  de la ley de Jesuchristo)  de que en tal caso, ya el demonio tendria muy mermado su diabolico patrimonio que de ordinario se engrandece por dichas causas[38].

Con tono convincente, enumera las razones por las que la unión de las coronas puede resultar beneficiosa para ambas monarquías

Siempre ha menester España unirse con la Francia por tres raçones, la primera porque  compartiendose los intereses, seran partibles los riesgos, la segunda porque unida la nacion francesa con la española ara un cuerpo solido la Religon Catholica y la tercera, porque vibiendo unidas estas dos Coronas, no tendrá cada una de ellas entre si a quien temer; y de estas mesmas proposiciones que se dejan entre si bien conocer, ser efectos de lo mesmo propuesto[39].

La concepción de una política económica de corte mercantilista le hace suponer que las ganancias que hasta el momento eran usufructuadas por los “herejes” y enemigos de la Monarquía, pasarían a ser beneficios para ambas coronas.

Luego siendo cosa asentada y totalmente evidentissima que solos los estados de Francia y España tienen los generos y frutos que se gastan en las dichas Indias y que para ellas los ingleses y holandeses no tienen cosa alguna propia que necesidad tendrá España de mantener union en el comercio con los dichos hereges  quando todos los efectos que manejan para comerciar se sabe que son de las tierras de las dos Coronas de España y de / Francia de las quales las lleban ha vender a las Indias[40].

La animadversión que muchos españoles pudieran sentir por los franceses debería dejarse de lado en función de los resultados positivos que se podrían obtener con la unión

Y aunque este aviso y mucha providencia sea mal admitida de algunos de mi nacion española por lo mucho que muchos de ella aborrecen a los franceses por sus [….] desordenes  por no ser algunos muy estadistas  no tan politicios  como se requiere y porque entre mercaderes no acontece haver muchos cortesanos, no obstante se debe continuar la maxima presente de entroncar unos con otros los comerciantes Franceses y Españoles porque este es el modo de unir y en engrandecer mas principal y necesario que han menester España y Francia contra los enemigos de ambos reynos[41].

Ante la desconfianza que podría generar la propuesta, es necesario aclarar que los intereses de cada una de las Coronas estarían garantizados produciéndose, por el contrario, una promisoria relación al comprobar las ganancias para ambas. La idea de que hay una rivalidad continuada entre las dos monarquías y la idea de que es inevitable que el ascenso de una no se puede producir sin el descenso de la otra, es aquí superado en una alianza táctica

Entre las dos Coronas manteniendo cada una sus propios intereses como los puede mantener la Corona Real de Francia, en los estados y negocios que /  pertenecen a la Monarchia de España sin daño alguno de cada una de las dos coronas, antes sí con grande aprobechamiento de ambas porque una a otra se fomentaran mucho mejor y perpetuaran tan soberana union porque se debe advertir que no ay cosa que mas pueda estrechar la amistad entre dos Reyes tan grandes y poderosos  que los comercios unidos entre los vassallos de las dos naciones[42].

El tema tiene vertientes politicas, sociales, economicas y culturales. Desde que Carlos II eligió a Felipe de Anjou como heredero, la unión de las coronas era una posibilidad. Además, no era algo que no hubiera sido pensado. Es un tema frecuente en los informes de embajadores, ministros y consejeros de diferentes soberanos. Ya se había popularizado en las profecías del siglo XVII. Se reforzaba con la idea de que unia Francia y España y aseguraba la paz frene a la posibilidad de guerra con los turcos. Ideas similares se habían manifestado en el siglo XVI. Entre otras, profecías, en 1572 Nostradamus había adelantado el nacimiento de un heredero con sangre de las dos familias, situación que se concretó, en efecto.

La llegada al trono español de Felipe representaba una seria amenaza ante estos temores.  Las potencias marítimas no dejan de denunciar la posible unión de las coronas y sospechan que Luis XIV aspira a la monarquia universal. En Inglaterra Defoe, entre otros, denuncia una posible unión de las coronas ya en 1698 en The interests of the several princes[43].

¿Qué alcance asignaba el autor a la unión?  Seijas ya había escrito en 1685 una obra sugerente elogiando las dos monarquías en la que promovía  la paz y la concordia entre ambas[44].¿Se podría entender  como un pacto entre Luis y Felipe? ¿Se podía tratar de una relación altamente peligrosa de dos monarquías o estos temores eran sólo una obsesion de las potencias que desconfiaban del crecimiento de las lises?

Las actitudes de Luis alientan estos temores al comienzo del reinado de Felipe V y por el contrario, los desalientan en 1709. Lo cierto es que este texto fundamenta las relaciones entre las dos coronas en el siglo XVIII con medidas para poner a los enfrentamientos previos. Decidir si la unión era solo un principio político o una construcción más ambiciosa, aunque inacabada, nos obliga a pensar en los antecedentes de su existencia. Lo cierto es que, al menos durante 10 años, la idea fue el motor que inspiró las relaciones muy estrechas entre Madrid y Versailles como la mejor forma de oponerse a Gran Bretaña[45] y, a pesar de períodos intermitentes, impregnó gran parte de la politica del siglo XVIII.

El comercio es el campo en que se ve más interés para concretar la unión de las dos coronas. No se puede dudar de que este fuera un eje decisivo en los conflictos del siglo XVII. Luis XIV no se equivocaba cuando escribía a Amelot al afirmar que “el objeto de la presente guera es el comercio de las Indias y la riqueza que producen” (1709). La unión de las coronas era al mismo tiempo un argumento y un objetivo. La historiografia reciente ha señalado cuanto se fundó la unión dinastica de Portugal y Castilla en Felipe II sobre una visión imperial que complementaba las posesiones españolas y portuguesas, mientras que en el caso de la unión de coronas 1701-1709 por el contrario, podríamos suponer que el comercio jugaba el papel de cimiento para un acercamiento a la vez tan deseado como temido.

A modo de conclusión

Las propuestas para logar la integración y beneficio de las Monarquías de España y Francia nos plantean algunos problemas de interpretación. La posición del autor podría definirse a través de una francofilia manifiesta, aunque no se podría asegurar si está inspirada por la conviccion o la necesidad. Tal vez se trata de una falsa opción, ya que es difícil discernir el peso de ambas posibilidades. Por una parte, podemos comprende rel interés de la corte de Versalles por las advertencias de Seijas, debido al atractivo de las Indias españolas para los franceses. En todo caso los esperados beneficios que se esperaba obtener de los territorios americanos duraron poco a partir de la vigencia de los tratados de Utrecht que posicionaron a Gran Bretaña como la vencedora para disfrutar del comercio americano[46].                       

¿Amenaza real o temor infundado?, ¿Una lectura pragmática de la realidad o una utopía? Durante el periodo de esta posible y en algunos casos, casi efectiva unión de las dos coronas (1701-1709), las relaciones comerciales francesas se manifiestan en vínvulos familiares que estaban impregnados de una dimensión económica y comercial, tal como Hanotin demuestra en su estudio sobre Amelot.[47]Sin embargo, fue de difícil aplicación debido a que las negociaciones de paz a partir de 1709 (que obligaron a Luis XIV a separar los intereses de las dos coronas para conseguir la paz) condenaron al fracaso esta política de posibles acuerdos comerciales y diplomáticos.


  1. Este trabajo forma parte del Proyecto «Failure: Reversing the Genealogies of Unsuccess, 16th-19th Centuries (H2020-Marie Skłodowska Curie Actions, RISE, Grant Agreement, no. 823998).
  2. Universidad Nacional de Mar del Plata, MC- Real Academia de la Historia.
  3. Este trabajo da continuidad a algunos planteamientos presentados en GONZÁLEZ MEZQUITA, M. L. “Cómo conservar y mejorar el gobierno de una Monarquía con territorios en las ‘quatro partes del mundo’”. Una propuesta a comienzos del siglo XVIII”. En: M. L. González Mezquita (Ed.), Historia Moderna: Actores, discursos y prácticas, Mar del Plata, 2016, 63-70.
  4. BOSBACH, F. “The European debate on universal monarchy”. En: D. Armitage (Ed.), Theories of Empire, 1450-1800, Aldershot, 1998, 81-98.
  5. Sigue siendo de referencia la obra clásica de: KAMEN, H. La guerra de Sucesión en España, 1700-1715. Barcelona, 1974.
  6. GOULD, E. “Entangled Histories, Entangled Worlds: The English-Speaking Atlantic as a Spanish Periphery”. American Historical Review, 112, 2007, pp. 764-786. Entangled Empires. The Anglo-Iberian Atlantic, 1500-1830. J. Cañizares-Esguerra (Ed.). Philadelphia, 2018.
  7. Para una bibliografía sobre el tema de la guerra, vid.: ALBAREDA SALVADÓ, J. La Guerra de Sucesión Española. Barcelona, 2010. GONZÁLEZ MEZQUITA, M. L. Oposición y disidencia nobiliaria en la Guerra de Sucesión española. El Almirante de Castilla. Valladolid, 2007.
  8. La Guerra de Sucesión en España y América. Actas X Jornadas Nacionales de Historia Militar. Madrid, 2000. P. Castañeda Delgado y E. Gómez Piñol (Coords.).  Felipe V de Borbon (1701-1746). Actas del Congreso de San Fernando (Cádiz), de 27 de noviembre a 1 de diciembre de 2000. Córdoba, 2002, J. L. Pereira Iglesias (Coord.). El equilibrio de los Imperios de Utrecht a Trafalgar. Actas de la VIII Reunión Científica de la Fundación Española de Historia Moderna. (Madrid, 2-4 de junio de 2004). A.Guimerá Ravina y V. Peralta Ruiz, (Coords.). Madrid, 2005. La pérdida de Europa. La Guerra de Sucesión por la Monarquía de España. A. Álvarez-Ossorio Alvariño; B. García García; V. León Sanz (Coords.). Madrid, 2007. La Guerra de Sucesión en España y la batalla de Almansa. Europa en la encrucijada. F. García González (Coord.). Madrid, 2009. Congreso Internacional Felipe V y su Tiempo, E. Serrano (Ed.). (2001. Zaragoza). Zaragoza, 2004.
  9. Los Borbones. Dinastía y memoria de Nación en la España del siglo XVIII. P. Fernández Albaladejo (Ed.)  Madrid, 2001. GARCÍA CÁRCEL, R. Felipe V y los españoles : una visión periférica del problema de España. Barcelona, 2002. MOLAS, P. Bibliografía de Felipe V. Madrid, 2004. KAMEN, H.   Felipe V, el rey que reinó dos veces. Madrid, 2000. BERNARDO ARES, J. M. de. La correspondencia entre Felipe V y Luis XIV: estudio histórico, informático y traductológico. Córdoba, 2006. RIBOT, L. (Dir.). Carlos II: el rey y su entorno cortesano. Madrid, 2009. MARTÍNEZ SHAW, C.; ALFONSO MOLA, M. Felipe V. Madrid, 2001. LEÓN SANZ, V. La guerra de sucesión española a través de los consejos de estado y guerra del archiduque Carlos de Austria. Madrid, 1989. EDELMAYER, F.; LEÓN SANZ, V.; RUIZ RODRÍGUEZ, J. I. Hispania – Austria III : Der Spanische Erbfolgekrieg – La Guerra de Sucesión española. München, 2008. ALABRÚS, R. M. Felip V i l’opinió dels catalans.  Lleida, 2001. DELGADO BARRADO, J. M. Aquiles y Teseos: bosquejos del reformismo borbónico (1701-1759). Granada, 2007. Famiglie, nazioni e Monarchia: il sistema europeo durante la guerra di Successione spagnola. A. Álvarez-Ossorio Alvariño (A cura di).  Roma, 2004. Y en el plano de las relaciones internacionales: BÉLY, L. .Les relations internationales en Europe (XVIIe.-XVIIIe. siècles).  Paris, 1992. KAMEN, H. Empire: how Spain became a world power 1492-1763. New York, 2003 y The Treaties of the War of the Spanish Succession: An Historical and Critical Dictionary. L. Frey, y M. Frey (Eds.). Connecticut, 1995. ALBAREDA SALVADO, J. La Guerra de Sucesión Española. Barcelona, 2010.
  10. Sobre las dificultades que enfrenta la Monarquía en el siglo XVII remito a GONZÁLEZ MEZQUITA, M. L. “La monarquía española puesta a prueba en el siglo XVII: análisis de algunas claves explicativas de su resiliencia”.  Arte Nuevo. Revista De Estudios Áureos, 8, 404–429.
  11. GUILLAMÓN ÁLVAREZ, F. J. “Monarquía, aristocracia y poderes locales en la Corona de Castilla (ss. XVI-XVIII): una interpretación del clientelismo político a propósito de la casa Fajardo”. En: Gli eroi Fassardi – Los héroes Fajardosmovilización social y memoria política en el Reino de Murcia (ss. XVI al XVIII), Murcia, 2005, 11-32.
  12. Las Redes del Imperio. Élites sociales en la articulación de la Monarquía Hispánica, 1492-1714.  B. Yun Casalilla, B. (Dir.). Madrid, 2009. DEDIEU J.-P., WINDLER C. “La familia: ¿Una clave para entender la historia política? El ejemplo de la España moderna”. Studia Historica. Historia Moderna, 18, 1998, 201-33. IMIZCOZ, J. M. “Élites administrativas, redes cortesanas y captación de recursos en la construcción social del Estado Moderno”. Trocadero: Revista de historia moderna y contemporanea, 19, 2007, 11-30.
  13. Entre otros, “Composite Monarchies”, Polycentric Monarchies, o las que se vinculan con la articulación de sus territorios “Historia Atlántica”, “Historia Global”, “Connected Histories” y “Entangled Histories”. Sobre el tema, vid.: ELLIOTT, J. H. “A Europe of Composite Monarchies.” Past and Present, 137, 1992, 48-71. Las monarquías del antiguo régimen, ¿monarquías compuestas? C. Russell y J, Andrés-Gallego (Dirs.).  Madrid, 1996. P. CARDIM et. alii. (Eds.).Brighton, 2012. Sobre la genealogía del concepto “monarquías compuestas”, vid.: KOENISBERGER, H. “Dominium regale or Dominium politicum et regale”. Politicians and Virtuosi: Essays on Early Modern History. London, 1986. POTOFSKY, A. “New perspectives in the Atlantic”. History of European Ideas, 34, 2008, pp. 383-388. WASHBROOK, D. “From comparative sociology to Global History: Britain and India in the Pre-History of Modernity” JESHO, 40, 1997, pp. 410-443. BAYLIN, B. Atlantic History: Concept and Contours. Cambridge, 2005. SUBRAHMANYAM, S. Mondi connessi. La storia oltre l’eurocentrismo (secoli XVI-XVIII). Roma, 2014. Un ejemplo podría ser la historia  cruzada analizada por WERNER, M. y  ZIMMERMANN, B. “Penser l’histoire croisée : entre empirie et réflexivité”. Annales. Histoire, Sciences Sociales 2003, 1 (58e année), pp.7-36 o las propuestas de DAVIS, N. Z. “Decentering History: Local stories and cultural crossings in a global world”. History and Theory, 50, 2, 2011, pp. 188-202.
  14. DUCHARDT, H. La época del Absolutismo. Madrid, 1992.  El absolutismo (1550-1700), ¿un mito?: revisión de un concepto historiográfico clave. R. G. Asch y H. Duchhardt, (Coords.). Barcelona, 2000. DEDIEU, J-P. Après le roi. Essai sur l’effondrement de la monarchie espagnole. Madrid, 2010.
  15. Una presentación de los problemas sobre conflictividad en el “Estado Moderno”, vid.: CARZOLIO, M. I. “Conflicto: el lado sombrío de la formación del Estado Moderno (siglos XVI-XVII)”. Pasado Abierto, 1, 2015, pp. 38-68 y GONZÁLEZ MEZQUITA, M. L. “Introducción al dossier Estado y conflictividad: algunas reflexiones”. Pasado Abierto, 1, 2015, pp. 6-20.
  16. Nos referimos, entre otros, a los trabajos de: FERNÁNDEZ ALBALADEJO, P. Fragmentos de monarquía. Trabajos de historia política. Madrid, 1993. CLAVERO, C.  Tantas personas como estados: Por una antropología política de la historia europea. Madrid, 1986. HESPANHA, A. M. Vísperas del Leviatán: Instituciones y poder político, Portugal, siglo XVII, Madrid, 1989. MACKAY, R. The Limits of Royal Authority: Resistance and Obedience in Seventeenth-Century Castile. Cambridge, 1999. Es necesario aclarar que el respeto a las prácticas locales se impuso por la necesidad de consensuar, de manera oficial, con aquellos actores individuales o colectivos que no iban contra el poder real en los llamados imperios «negociados». GREENE, J. Negotiated Authorities. Essays in Colonial Political and Constitutional History, London, 1994, e imperios “coalescentes”: Conquest and Coalescence: The Shaping of the State in Early Modern Europe. M. Greengrass (Org.). London, 1991. REY CASTELAO, O. “Las bases demográficas, económicas y sociales del Imperio. Una reflexión bibliográfica”. En:  La Historia sin complejos. La nueva visión del Imperio español. D. García Hernán (ed.), Madrid, 2010, 19-69.
  17. ARAM, B. “¿Entre dos mares? Reflexiones a partir de la Historia Atlántica y hacía tres conceptos de la Historia Global” Nuevo Mundo Mundos Nuevos [En ligne], 2019. ARMITAGE, D. “Tres conceptos de historia atlántica”. Revista de Occidente, 281, 2004, pp. 7-28, Apud. ARAM, B. “¿Entre dos mares?”, op.cit.
  18. STORRS, Ch. The resilience of the Spanish Monarchy 1665-1700. Oxford, 2007 y The Spanish Resurgence, 1713-1748. New Haven, 2016.
  19. ÁLVAREZ LÓPEZ, A, La fabricación de un imaginario La Francia española. Las raíces hispanas del absolutismo francés. Madrid, 2008.
  20. Sobre un estado de la cuestión sobre el tema de la “decadencia española” remito a: GONZÁLEZ MEZQUITA, M. L. “Entre esperanzas y temores: Expectativas sobre la ‘renovación’ de la Monarquía de España entre dos siglos”. Magallánica, Revista de Historia Moderna, 8, 2018, pp. 14-52.
  21. Para este tema vid. el sustancial estudio de GARCIA CARCEL, R. El demonio del Sur. La Leyenda Negra de Felipe II. Madrid, 2017.
  22. HANOTIN, G. Ambassadeur de deux couronnes: Amelot et les Bourbons entre commerce et diplomatie. Madrid, 2018.
  23. CRESPO SOLANA, A. Dossier “Utrecht ¿la atlantización de Europa?” Anuario de Estudios Americanos, 72, 2015, pp. 15-21.
  24. El sistema atlántico español (siglos XVII-XIX). C. Martínez Shaw y J. Oliva Melgar (Eds.)  Madrid, 2005. HANOTIN, G. “Défendre l’Amérique espagnole au temps de l’union des couronnes (1701-1709)”. En: Défense et colonies dans le monde atlantique, XVI-XX siècles. D. Plouviez (Dir.) Rennes, 2014, [En ligne]. FROSTIN, Ch. “Les Pontchartrains et la pénétration commerciale française en Amérique Espagnole, 1690-1715”. Revue Historique, 245, 1971, pp. 307-336.
  25. YUSTE, C. “Un episodio bochornoso. El relato español acercad del asalto y apresamiento inglés del galeón filipino Nuestra Señora de la Encarnación”. En: Resonancias imperiales. América y el Tratado de Utrecht de 1713. I. Escamilla, M. Souto, G. Pinzón (Coords.) México D. F., 2015.
  26. HERRERA REVIRIEGO, J. M. “Flujos comerciales interconectados: el mercado asiático y el americano durante la segunda mitad del siglo XVII”. HMex, LXVI, 2, 2016, pp. 495-553.
  27. Memoria sobre el gobierno de las Indias españolas, realizada por don Francisco de Seijas y Lobera para servir a la verdadera unión de las dos coronas de España y Francia. Archives Diplomatiques du Ministére des Affaires Étrangéres. París (AMAE), Mem et Doc, 123, ff. 131v.–132r.
  28. Agradezco la referencia de la obra de Seixas al prof. P. Fernández Albaladejo.
  29. Francisco de Seijas y Lobera (Mondoñedo, Galicia, 1650-1705?).  Es reconocido por su producción sobre temas de navegación y geografía. La primera es el Theatro Naval hidrographico, Madrid, 1688, reivindicado por Fernández Navarrete. La segunda es la Descripcion Geographica y Derrotero de la Region Austral Magallanica. Madrid, Antonio Zafra, 1690. Escribió otras obras a lo largo de una vida llena de aventuras y dificultades. Más información sobre su producción en GONZÁLEZ MEZQUITA, M. L.  Como el pájaro de Arabia” Apología de la Monarquía de España y construcción de memoria a fines del siglo XVII.” En: Historia en fragmentos. Homenaje a Pablo Fernández, Albaladejo. J. Pardos et. alii, (Eds.). Madrid, 2017, pp. 525-536.
  30. GRAFENSTEIN, J. von. “El Golfo-Caribe en la obra de Francisco de Seijas y Lovera”. La palabra y el hombre, 122, 2002, pp. 83-97.
  31. SEIJAS Y LOBERA, F. de. Gobierno militar y político del reino imperial de la Nueva España (1702). México D. F., 1986 (estudio transcripción y notas de Pablo Pérez-Mallaína). Sigo algunas líneas argumentales de su trabajo para la contextualización de los textos analizados.
  32. BERNARDO ARES, J. M. de. “Tres Años estelares de política colonial borbónica (1701–1703)”. Cuadernos de historia de España, 80, 2006, pp. 171–196.
  33. BERNARDO ARES, J. M.  de. “Los embajadores franceses en España: Primeros ministros de la Monarquía Hispánica (1701-1709)”. En: La proyección de la monarquía hispánica en Europa: política, guerra y diplomacia entre los siglos XVI y XVIII. R. Porres Marijuán y I. Reguera, (Eds.).  Bilbao, 2009, 121-146.
  34. Archives du Ministère des Affaires étrangères, París (en adelante AMAE), MD 122, 5v.
  35. AMAE, MD 122, f. 210 r.
  36. AMAE, MD 122, f. 84 r.
  37. AMAE, MD 122, f. 98 v.
  38. AMAE, MD 122, f. 115 v.
  39. AMAE, MD 122, f. 118 r.
  40. AMAE, MD 122, f. 135 v.-136 r.
  41. AMAE, MD 122, f. 136 v.
  42. AMAE, MD 122, f. 139 r./139 v.
  43. DEFOE, D. The interests of the several princes and states of Europe consider’d, with respect to the succession of the crown of Spain, and the titles of the several pretenders thereto examin’d. London, 1698.
  44. GONZÁLEZ MEZQUITA, M. L.  “Como el pájaro de Arabia…”, op. cit.
  45. SCHAUB, J-F. La Francia española. Las raíces hispanas del absolutismo francés. Madrid, 2004. DUBET, A. y RUIZ IBÁÑEZ, J. J., (Dirs.).Las monarquías española y francesa (siglos XVI-XVIII) ¿Dos modelos políticos? Madrid, 2010. DÉSOS, C. Les Français de Philippe V: un modèle nouveau pour gouverner l’Espagne (1700-1724). Strasbourg, 2009.
  46. La paz de Utrecht ha sido -a 300 años de su firma- objeto de debates y análisis a partir de aproximaciones diversas. Al respecto, vid.: GONZÁLEZ MEZQUITA, M. L. “La paz de Utrecht y su impacto en el mundo atlántico. Una aproximación a partir del caso del Río de la Plata”. Anuario de Estudios Americanos, 72, 1, 2015, pp. 97-124. PIERCE, A. “Las repercusiones comerciales del Tratado de Utrecht en Hispanoamérica” En: Resonancias imperiales. América…op. cit. CELAYA NÁNDEZ, Y. “La defensa del virreinato novohispano en tiempos de guerra y paz: el Tratado de Utrecht y la Armada de Barlovento, 1710-1740”. En: Resonancias imperiales. América…op. cit.
  47. HANOTIN, G. “La unión de las coronas de España y de Francia durante la guerra de sucesión: aspectos políticos y comerciales. Amelot de Gournay”. En: Europa en torno a Utrecht. M. Torres Arce, S. Truchuelo García, (Eds.) Santander, 2014, pp. 149-174.


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