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Trayectorias migratorias

Cynthia Pizarro y Ana Ciarallo

A grandes rasgos, la noción trayectoria migratoria o trayectoria del/de la migrante se refiere al camino que realizan estas personas de una posición social a la otra, ya sea en términos de movilidad social ascendente o descendente.

Bourdieu (1997) plantea que una trayectoria es una serie de posiciones sociales que son ocupadas sucesivamente por un mismo agente o grupo. Constituyen desplazamientos en el espacio social según la disposición de las diferentes especies de capital que están en juego en el campo considerado. En otro texto, Bourdieu (2000) señala que estos desplazamientos en el espacio social no son resultado del azar, sino que están influenciados por las limitaciones estructurales y por las propiedades de lxs agentes, que pueden existir tanto en estado incorporado (las disposiciones o habitus) como en estado objetivo (los bienes). Argumenta que a la hora de hacer sus desplazamientos lxs agentes tienen un conjunto de trayectorias más o menos equiprobables que conducen a unas posiciones más o menos equivalentes. Esto constituye el campo de los posibles objetivamente ofrecido a un agente determinado.

Las trayectorias también son definidas por las propiedades que lxs agentes han adquirido en forma individual a lo largo de sus desplazamientos por distintos campos sociales, es decir, por su trayectoria individual. En esta dirección, Vaittinen (2014) remarca la capacidad de agencia que se corporiza en los cuerpos de cada migrante para entrelazar diferentes redes de relaciones al tiempo que se mueven en el espacio global. Señala que las estructuras no preexisten simplemente como espacios sociales (limitados) de agencia para lxs trabajadorxs migrantes, sino que dichas personas renegocian constantemente el espacio social y, por lo tanto, los límites de la agencia en los movimientos que hacen sus cuerpos. Así, es en el marco de este proceso de movilidad que las estructuras globales son rearticuladas.

La autora argumenta que las trayectorias migrantes (re)construyen las estructuras explicando que el cuerpo del o de la migrante que se mueve a través del espacio global es en sí mismo una intersección de trayectorias dispares. Constituye de hecho un sitio donde la negociación tiene lugar y es, a la vez, un objeto de negociación. Por tanto, lxs migrantes pueden, algunxs con más facilidad que otrxs, hacer su propio camino dentro y a través de las estructuras que restringen y a la vez permiten su movimiento.

Entonces, las trayectorias migratorias tienen lugar en espacios de movilidad tanto territorial como social. En ese sentido pueden ser entendidas como recorridos que llevan a los y las migrantes de una posición social a otra, en un espacio intersectado por relaciones de poder particulares.

Rivera Sánchez (2012) destaca la utilidad analítica de la trayectoria como una herramienta teórico-metodológica que permite analizar la biografía ordenando, sistematizando e interpretando la experiencia migratoria en un intervalo de tiempo. Esta metodología toma en cuenta las imbricaciones entre los condicionamientos históricos de los sujetos migrantes y la experiencia migratoria de las personas. Señala que, en la medida en que la migración supone un cambio social, el análisis de las trayectorias tiene un gran potencial para abordar el proceso migratorio, en el marco del cual los y las migrantes experimentan múltiples desplazamientos, tanto espaciales como sociales.

La autora sostiene que la reconstrucción sistemática de estos eventos y episodios biográficos ocurridos durante la experiencia migratoria es fructífera para entender la naturaleza de tales desplazamientos e identificar los efectos y cambios que ocurren en la vida de las personas que migran. Agrega que los estudios de las trayectorias migratorias buscan explicar la interconexión de los eventos que ocurrieron a lo largo del proceso migratorio y comprender el significado que el individuo otorga a los episodios biográficos que relata, por ejemplo, en una entrevista. Señala que se trata de dar cuenta de los cambios que ocurrieron en ese período, los factores que intervinieron y cómo fueron experimentados por el o la migrante; por otra parte, se busca comprender también cómo esos factores se interrelacionan con otros eventos, y cómo las decisiones y los cursos de acción individuales de los y las migrantes se conectan con los condicionamientos meso- y macroestructurales.

En consecuencia, las investigaciones basadas en el análisis de trayectorias migratorias recortan metodológicamente una parte de la biografía del/ de la migrante a partir de un evento que desencadenó el proceso, como por ejemplo la realización del primer viaje, la formulación del proyecto migratorio o, incluso, la experiencia migratoria de la familia.

Herrera Lima (2005), desde una mirada focalizada en los mercados de trabajo, destaca la reconstrucción de las historias laborales de los y las migrantes incluyendo dos niveles de análisis. Por un lado, el nivel institucional, que se refiere a las instituciones estructurantes de los mercados de trabajo, recomienda reconstruir las trayectorias laborales de los y las migrantes, esto es, interpretar las secuencias objetivas y claramente medibles de las personas a través de sus posiciones ocupacionales. Con respecto al segundo nivel, que alude a las conductas estratégicas de los y las migrantes, sugiere interpretar sus experiencias vividas en el mercado de trabajo; esto es, interpretar sus narraciones sobre sus biografías laborales.

Para el autor, resulta pertinente analizar los proyectos migratorios laborales a fin de vincular los niveles micro y macro de los procesos de estructuración de las prácticas migratorias. Este análisis de las historias laborales de los y las migrantes comprende dos ejes: en el eje del tiempo, se busca integrar lo pasado, lo presente y lo futuro; y en el eje de la relación actor-sociedad, se busca analizar la estructura social histórica y la manera en que el actor la interpreta como base y constreñimiento de sus planes y acciones individuales en relación con el trabajo y el empleo. Estos constreñimientos tienen lugar a través de un proceso social de estructuración colectiva de juicios de valor, de significaciones, esto es, formas colectivamente legítimas (e ilegítimas) de atribución de sentido que tienen lugar en el marco de redes de relaciones sociales. Este enfoque indaga sobre los espacios, las prácticas y los momentos en los que constituyen las identidades y subjetividades colectivas, que son capaces de dar lugar a proyectos y de constituir formas comunitarias para la realización de tales proyectos.

Por otro lado, propone que para el análisis de las biografías laborales de los y las migrantes se identifiquen los motivos por los que se van, cómo lo hacen, dónde se alojan, qué estrategias usan para conseguir el primer trabajo, qué tipo de lazos mantienen con quienes quedan en sus lugares de origen y con quienes también han partido. Señala además la importancia de comprender los proyectos migratorio laborales que inciden en sus posteriores circulaciones, trayectorias y experiencias, esto es, considerar el reconocimiento individual y colectivo de las necesidades, aspiraciones y preferencias y sus jerarquías; el reconocimiento de los medios y recursos; la asimilación de experiencia en las relaciones cotidianas y en otros mundos vitales; la elaboración de representaciones individuales y colectivas acerca del mundo de la ocupación (incluida la migración), del mundo del mercado y de los demás mundos de vida; los reconocimientos que implican procesos colectivos de estructuración de juicios de valor/legitimidades; la construcción del imaginario, individual y colectivo, de una noción de futuro deseable, posible, socialmente legítimo; y el proceso de toma de decisiones, individuales y colectivas, con relación a los contenidos específicos del proyecto migratorio laboral elegido, sus momentos, sus formas para la obtención y utilización de los recursos, y las renuncias necesarias de proyectos alternativos.

Por su parte, Medeiros de Melo y Moraes Silva (2012) recomiendan estudiar las trayectorias migratorio-laborales considerando tanto el espacio productivo o profesional como el espacio doméstico. Señalan que se debe tener en cuenta la trayectoria familiar para entender la trayectoria de un individuo, puesto que lxs agentes ocupan simultáneamente varias posiciones en distintos campos. Además, plantean que los campos profesional y familiar están estrechamente ligados puesto que los trabajadores y las trabajadoras poseen obligaciones y producen expectativas respecto de los individuos a los que están vinculadxs por relaciones de parentesco, consanguinidad u otras formas de adquisición de compromisos de reciprocidad y obligaciones.

Bibliografía

Bourdieu, P. (1997). Razones prácticas. Sobre la teoría de la acción. Barcelona: Editorial Anagrama.

Bourdieu, P. (2000). La distinción. Criterio y bases sociales del gusto. Madrid, España: Taurus.

Herrera Lima, F. (2005). Vidas itinerantes en un espacio laboral transnacional. México DF: UAM.

Medeiros De Melo, B., y Moraes Silva, M. A. (2012). Trayectorias migratorias: trabajadores rurales entre el Nordeste y los cañaverales de São Paulo, Brasil. En R. Benencia, F. Herrera Lima y E. Levine (eds.), Ser migrante latinoamericano, ser vulnerable, trabajar precariamente (pp. 59-80). México DF: Siglo XX editores.

Rivera Sánchez, L. (2012). Las trayectorias en los estudios de migración: una herramienta para el análisis longitudinal cualitativo. En M. Ariza y L. Velasco (coord.), Métodos cualitativos y su aplicación empírica. Por los caminos de la investigación sobre migración internacional (pp. 455-494). México DF: Instituto de Investigaciones Sociales, UNAM y El Colegio de la Frontera Norte.

Vaittinen, T. (2014). Reading global care chains as migrant trajectories: a theoretical framework for the understanding of structural change. Women’s Studies International Forum, 47, 191-202.



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