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EL DIARIO

Viernes 16 de Marzo de 1906

DEL GENERAL MANSILLA


PÁGINAS BREVES

París, febrero 14.

 

Mi particular amigo el fecundo y original autor, Robert de Montesquiou[1], fecundo y original, sí, pues, así como canta, y por añadidura erudito y elegante, díganlo sino sus “Murciélagos”[2], “sus Hortensias azules”[3], sus “Altares privilegiados”[4], publica en “Le Figaro[5]” del 12 de este mes un artículo, como todo lo suyo, lleno de novedad, del que para dar una idea de lo que contiene extractaré traduciéndolos, lo siento, algunos párrafos. Pero mi idea principal es agregar a lo suyo, como se verá al final, un nombre argentino ilustre.

Se intitula el artículo de Montesquiou “Almas de madera” (âmes de bois), con este subtítulo: “A propósito de los títeres de Monsieur Forain[6]” (el conocido e inagotable caricaturista).

Habla así:

La escuela dicha “de lo natural en el teatro”, ha hecho, hace años ya, ciertos estragos en muchas de nuestras escenas. Resulta de ello, que muchas personas, entre las que me cuento yo (y este servidor de ustedes también, aunque autor dramático en sus mocedades) evitan con cuidado semejantes espectáculos. En otro tiempo iba uno a ellos para olvidar en la representación de acontecimientos extraordinarios las vulgaridades de la existencia. Hoy día el desagrado de ver levantar el telón mostrando un interior “modern style”, tan feo como en la realidad, se complica con el fastidio de oír unos artistas, con modales de aficionados (amateurs) discurrir y discurrir sobre situaciones análogas a las que se han hallado alguna vez en su existencia nuestros amigos, y nosotros mismos. Para qué entonces dejar uno su nido, corriendo el riesgo de los codazos en las galerías, los apretones en las butacas, lo que madame Sand[7] llamaba también “el horror de los guantes blancos y de los quinqués”.

Lo que nos queda de cómicos de la gran raza continúa felizmente reaccionando contra esa tendencia enojosa. Muchos de ellos saben todavía mostrarse vibrantes, violentos, exquisitamente afectados o notablemente excesivos.

Sería engañarse mucho si se tomara por un mal cumplimiento el que les discierno en recompensa, como una conclusión, a estos hombres y a estas mujeres, que fácilmente podría designar, entre los actuales representantes del arte dramático.

Por consiguiente, diré que a mis ojos encarnan títeres eminentísimos.

(Sigue una especie de disertación en extremo curiosa, con sus ribetes filosóficos sobre muñecas y títeres).

Se cita todavía, continúa, entre los ilustres o los notables que han gozado de semejante juego a la vez pueril y profundo a: Lesage[8], Piron[9], Voltaire, Napoleón, Nodier[10], Gautier[11], Nerval[12], Duranty[13] y Gounod[14].


Yo agrego, es un detalle del que deben tomar nota los que se decidan a escribir sobre Mitre[15] “íntimo”, yo agrego, que, en una época en que el general, por sus razones, no se dejaba ver mucho, había un medio seguro de pescarlo, y de sorprenderlo riéndose a desternillarse.

Consistía sencillamente en ir al teatro de títeres de la calle Lavalle, cerca de la plaza del mismo nombre (ya no existe, creo, ¡qué lástima!); allí va infaltable, infaltable como un astro en la carrera; allí se le veía casi incógnito, mezclado con el más abigarrado y humilde de los auditorios.

Cual Eneas, en otro sentido, llevando a Anquises sobre los hombros[16], nuestro don Bartolo llevaba de la mano al malogrado Adolfito[17] para que se divirtiera; y era digno de ver la mímica del padre y del hijo reemplazando con ella el comentario oral.


Por asociación de ideas se me ocurre aquí consignar una observación de H. Taine[18].

Está en lo que llamaré el último de sus grandes libros, imperecederos, me refiero a sus “Cartas”, cuya publicidad se debe al amor de los que le han sobrevivido.

En una de ellas notabilísima, dirigida a Georges Brandés[19] (me complazco siempre en citarlo, aunque no pienso como él, bastándonos querernos), le dice:

“Pone Vd. casi siempre la biografía y el retrato moral de un autor después del examen de sus escritos; me parece que lo inverso es mejor (yo pienso como Taine). Pero esto no es sino un detalle; por lo demás comprendo el éxito de Vd.; la obra será una vez concluida la psicología de todo nuestro siglo; es esto tan grande cuanto interesante.”

Lean ustedes, se las aconsejo, estas “Cartas” tan instructivas, cáusticas algunas de ellas, como cuando escribe, dirigiéndose al mismo Brandés: “Conozco mejor los románticos ingleses que los alemanes; pero estoy completamente de acuerdo con Vd. sobre esta dirección de espíritu; nuestro Hugo que es entre nosotros su representante retrasado, es ahora un cerebro al revés; salvo doscientos versos, sus “Contemplaciones”, la “Leyenda de los siglos” son una mezcla de locura y de aparato, y nada me disgusta tanto como los charlatanes místicos. Ha descrito Vd. muy bien y seguido en todas sus consecuencias esta enfermedad intelectual.

“El delirio ambicioso que describen los alienistas y que se complica frecuentemente de melancolía, de sobrexcitación nerviosa, de manías y de languidez erótica, es el fondo.”

Continúa: “Moliendo en un mortero todos los autores alemanes no se sacaría de ellos una gota de su jugo y de su savia; no general, he ahí lo que me desagrada de ellos; excepto en verso y en la poesía lírica no saben escribir.

El “Wilheln Meister”[20] no es por el estilo superior a Madame Cottin[21]“.

Con todo el respeto admirativo que me merece el autor de “La inteligencia” y de los “Orígenes de la Francia contemporánea” me permito hacer notar que este juicio proviene quizá de lo que él mismo reconoce en el comienzo de su carta: “conozco mejor los románticos ingleses y franceses que los alemanes.”

Pregunto todavía: ¿En qué lengua leyó los románticos alemanes?, ¿directamente (sabía bien a fondo el alemán, lengua riquísima), o los leyó traducidos al francés? No son buenos sus traductores. Mejores son los ingleses. Pero al fin y al cabo son traductores.

Otra duda en forma interrogativa: ¿Conocería Taine las “Afinidades electivas” de Goethe?

En cuanto al paralelo entre el autor de “Wilhelm Meister” y la autora de “Malvina” –sin duda alguna apasionada, vehemente– cuanto incapaz de inspirar una pasión, si es que ella misma amó, lo aceptaré. Pero al aceptarlo es porque necesito concluir cuanto antes estas plumadas, diciendo: el juicio de Taine sobre Víctor Hugo me parece dictado por algún sentimiento de esos que están en los repliegues de lo recóndito.

Lo calificaré resumiéndolo en una palabra líquida: excesivo.

Me recuerda, de lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso, algo que dice Chamfort[22].

M. de Broglie que solo admira el mérito militar, decía un día: “Este Voltaire que tanto elogian y del que yo hago poco caso, ha hecho sin embargo un lindo verso:

“Le premier qui fut roi

fut un soldat henreux”.


Un presidente poeta es el nuevo presidente de Francia.

Es en efecto, presidente de la “Société de la prune[23]” fundada por monsieur Georges Leygues[24], cuyos miembros todos provienen de Lot-et-Garonne[25].

Su principal ocupación es comer juntos periódicamente y en sus banquetes recitan versos de cuando en cuando, versos compuestos por ellos en vieja “langue d’oc[26]“.

Los que siguen son de monsieur Falliéres[27], corresponde a los curiosos traducirlos.

Para mí es como idioma japonés.

AOU REI RE LA PRUNO

Hillot dé Jansémin, coumpayre éncalourit,

Digun n’a mé dé co, digun n’a mé d’esprit,

Qué tu sabén doutur, lou Rei dé nosto pruo.

La Pouésie en flocs dé toun amo dégruo

Coumo, aou Printéns, las flous dous frutés embaoumats,

Le-Quand lou bén, aou soureil, én arroso lous prats.

En dous hill déboutious dé la terro natalo,

Dam un mot amistous, d’un grand cop dé toun alo

sous coustous ésclarits quous portos, én canta

Et dé tous digts leouges quous tressos la Courouno

Qu’eslugro, pér lá bas, aous bords. de la Garouno

Merci, pér jou, paourot, tout mi gnat dé bergougno

D’esta, den toun librét, a la placo dóu miei

Dans tout aquéts, messius, l’ourgull dé la Gascougno

Merci dé quét haounou, jamais l’oublidérei!

Tengo que agregar que el señor presidente ha escrito bastantes versos franceses. ¿Los publicará? ¿Afrontará la crítica? Creo que no.

Decía un hombre de estado alemán, cuyo nombre no recuerdo –no era Bismark–, que un diplomático debía tener el oído bastante fino para oír el bólido de una mosca tras de él, y la piel dura como cuero de rinoceronte (la cáscara de fierro de nuestro Sarmiento).

Pero no decía si un hombre de gobierno, poeta, debe desafiar a los aristarcos.


Nunca me he arrepentido de quedarme en mi casa excepto cuando lo he hecho por pereza.


Tenemos agua, nieve, “verglas”[28], viento, frío, y Vds. ¡uf!


  1. Robert de Montesquiou (Marie Joseph Robert Anatole), conde de Montesquiou-Fézensac (París, 1855–Menton, Francia, 1921) fue un poeta simbolista francés de alcurnia, mecenas del arte y dandy. Autor de numerosos poemarios, novelas, biografías y ensayos. Además de las obras que cita Mansilla, cabe destacar: los poemarios Les Perles rouges: 93 sonnets historiques (Paris: Charpentier et Fasquelle, 1899), Les Paons (Paris: Charpentier et Fasquelle, 1901), las novelas La petite demoiselle (Paris: Albin-Michel, 1911) y La trépidation (Paris: Emile-Paul Frères, 1922) y las biografías La Divine Comtesse: Étude d’après Madame de Castiglione (La Castiglione) (Paris: Goupil, 1913) y L’Agonie de Paul Verlaine, 1890 -1896 (Paris: M. Escoffier, 1923). (Extractado de VIAF: http://viaf.org/viaf/88625340).
  2. Montesquiou, Robert de. Les Chauves-Souris, Clairs obscurs. Paris: Richard, 1892. (Poemas).
  3. Montesquiou, Robert de. Les Hortensias bleus. Paris: Charpentier et Fasquelle, 1896. (Poemas).
  4. Montesquiou, Robert de. Autels privilégiés. Paris: Charpentier et Fasquelle, 1898. (Ensayos).
  5.  Le Figaro es el diario más antiguo de Francia, de ideología centro-derecha. Fue fundado en 1826 y debe su nombre al célebre personaje creado por Beaumarchais en su obra Las bodas de Figaro. Ha sido siempre el vocero, entre otras instituciones, de la Academia francesa. Sus archivos están disponibles en Gallica, el sitio de la Biblioteca Nacional de Francia: https://rb.gy/rl4nrb. Su edición digital puede consultarse en: https://www.lefigaro.fr/.
  6. «Forain» significa «títere» en francés.
  7. George Sand es el pseudónimo de Amantine Aurore Lucile Dupin de Dudevant (París, 1804-París, 1876), fue una novelista, periodista y socialista francesa del Romanticismo, considerada una de las escritoras más populares en Europa en esta época, siendo más reconocida que Victor Hugo y Honoré de Balzac en Inglaterra en las décadas de 1830 y 1840. Su obra, que cuenta con más de ochenta obras, se produjo mayormente entre 1830 y 1870. (Extractado del sitio del Museo de la Vida Romántica: https://rb.gy/u1yhkt).
  8. Alain-René Lesage (Bretaña, 1668-Boulogne-sur-Mer, 1747) fue un novelista y dramaturgo francés.
  9. Alexis Piron (Dijon, 1689–París, 1773) fue un poeta satírico, de corte popular y dramaturgo francés.
  10. Charles Nodier (Besançon, 1780–París, 1844), fue un escritor, filósofo, entomólogo, bibliófilo y bibliotecario francés de enorme prestigio en su época. En 1820 se compilaron sus Romans, nouvelles et mélanges en cuatro volúmenes. (Extraído de H. Juin, Charles Nodier. Paris: Seghers, 1970, pp. 92-9).
  11. Théophile Gautier (Tarbes, 181​2–Neuilly-sur-Seine, 1872) fue un poeta, dramaturgo, novelista, periodista, crítico literario del romanticismo francés. Es considerado el fundador del parnasianismo, y precursor del simbolismo y la literatura modernista.
  12. Gérard de Nerval (París, 1808–1855) era el seudónimo literario del poeta, ensayista y traductor francés Gérard Labrunie, el más romántico de los poetas franceses.
  13. Edmond Duranty (París, 1833–París, 1880) fue un novelista y crítico de arte francés. Como crítico de arte, fue partidario del realismo y del impresionismo. Su obra de crítica artística más recordada es La Nouvelle peinture (La nueva pintura), de 1876.
  14. Charles Gounod (París, 1818 – Saint-Cloud, id., 1893) fue un compositor francés de óperas y música sacra, considerado el músico galo más destacado del período anterior a Georges Bizet y Jules Massenet. Entre sus obras más conocidas, se destacan: Safo (1851), basada en leyendas en torno a la poetisa griega Safo, Fausto (1859) y Mireya (1864). En 1867 estrenó su adaptación de la tragedia Romeo y Julieta de Shakespeare, que figura todavía entre las óperas más representadas. Extraído y adaptado de: Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografía de Charles Gounod. En línea: https://rb.gy/qma8ia.
  15. Bartolomé Mitre (Buenos Aires, 1821- Buenos Aires, 1906) fue un político, militar, historiador, escritor, periodista y estadista argentino. Fue presidente de Argentina (entre 1862 y 1868) y gobernador de Buenos Aires (entre 1860 y 1862). Uno de los líderes del Partido Unitario, venció en la batalla de Pavón, fundó y lideró el Partido Nacionalista de la Unión Cívica -con la que organizó la Revolución del Parque- y de la Unión Cívica Nacional. En 1870 fundó el diario La Nación. Sus libros de historia conformaron la llamada “historia mitrista”, considerada como “la historia oficial” de la visión liberal-conservadora (Extractado de García Garro, Gonzalo «La historia oficial, liberal o ‘mitrista’». Noticias Entre Ríos, octubre de 2017). Su casa museo y su biblioteca son de acceso libre y gratuito: https://museomitre.cultura.gob.ar/.
  16. En la mitología grecorromana, Eneas fue quien huyó de Troya llevando a su padre anciano, Anquises, sobre sus hombros, tal como puede verse dibujado en algunas vajillas de la época (algunas de ellas, expuestas en el Louvre, museo parisino que Mansilla frecuentaba). Enes sería el fundador de Roma y padre de Rómulo y Remo. (Extractado de Vicente Cristóbal López. La leyenda de Eneas. Barcelona: Alianza, 2006).
  17. Adolfo Emiliano Mauricio Mitre y Vedia fue el menor de los seis hijos que tuvo el matrimonio de Mitre con Delfina María Luisa de Vedia Pérez. Adolfo (Buenos Aires, 1859- Buenos Aires, 1884).
  18. Hippolyte-Adolphe Taine; (Vouziers, Francia, 1828-París, 1893). Filósofo, crítico e historiador francés. Tras estudiar en París, fue profesor de filosofía en Nevers (1851-1852) y en Poitiers (1852), de donde fue enviado a Besançon como represalia de la autoridad imperial que, tras el golpe de Estado de Napoleón III (1851), tenía bajo control a los intelectuales franceses; poco después abandonó la enseñanza. Se doctoró en 1853 con la tesis Ensayo sobre las fábulas de La Fontaine. Extractado del sitio Biografías y vidas.
    En línea: https://rb.gy/8fxrc3. También consultable en VIAF: http://viaf.org/viaf/2477374.
  19. Georges Brandes (Copenhague, 1842–Copenhague, 1927) fue un filósofo, crítico literario, ensayista y periodista danés, muy importante en las literaturas escandinavas entre 1870 y principios del siglo XX. (Extractado de VIAF: http://viaf.org/viaf/4938982).
  20. Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister (en alemán: Wilhelm Meisters Lehrjahre) es la segunda novela de Johann Wolfgang von Goethe, publicada en 1795-96, luego de la célebre Las penas del joven Werther.
  21. Sophie Cottin (1770–1807) fue una escritora francesa, cuyas novelas gozaron de tal popularidad que se tradujeron al inglés y al español durante el siglo XIX. Entre sus novelas –históricas, de prosa romántica y fuerte influencia religiosa– se hallan: Clara de Alba (1798), Malvina (1800), Amelia de Mansfield (1802), Matilde o las Cruzadas (1805), Isabel o los exiliados de Siberia (1806). (Extractado de VIAF: http://viaf.org/viaf/27159707).
  22. Ver nota al pie de PB.19.03.06 o índice onomástico.
  23. “Sociedad de la ciruela”. No hemos encontrado aún información sobre ella.
  24. Georges Leygues (1857–1933) fue un político y estadista francés, ministro de la Marina durante la Primera Guerra Mundial, primer ministro del gobierno de la III República de 1920 a 1921. Conservó la cartera de Marina hasta su muerte repentina en 1933. (Extractado de VIAF: http://viaf.org/viaf/24698694).
  25. Departamento francés situado en el suroeste del país. Debe su nombre a los ríos Lot y Garona. Extraído de: https://commons.wikimedia.org/wiki/Lot-et-Garonne.
  26. Lengua occitana o provenzal.
  27. Clément Armand Fallières (1841–1931) político francés, presidente de Francia de 1906 a 1913. Perteneció al partido Alianza Democrática. (Extractado de VIAF: http://viaf.org/viaf/22152268).
  28. “Hielo” en francés.


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