Otras publicaciones:

9789877230413-frontcoverjpg

9789877230260-frontcover

Otras publicaciones:

12-3861t

12-4260t

EL DIARIO

Lunes 12 de Marzo de 1906

DEL GENERAL MANSILLA


PÁGINAS BREVES

París, febrero 9 de 1906

 

La agitación es grande, la inquietud creciente, la aflicción de los católicos franceses, indescriptible, con motivo del «inventario» de los bienes de la iglesia que, por más que se esfuerce el ingenio de los que a combaten en demostrar lo contrario, no es una mera formalidad.

Veamos, la ley dice:

  1. Todos los bienes muebles, inmuebles, valores, etc., anteriores a la Revolución y restituidos a la iglesia por el concordato son confiscados por el Estado bajo la rúbrica: Vuelven al Estado. (En este artículo entran las capellanías, donaciones piadosas, etc.)
  2. Todos los bienes muebles, inmuebles, valores, etc., adquiridos durante el concordato, que tengan un destino piadoso son confiscados en beneficio de la asistencia pública, balo la rúbrica: entregados a la asistencia pública.
  3. Todos los bienes muebles, inmuebles, valores, etc., legados a la iglesia para la educación cristiana de los niños son confiscados en beneficio de las escuelas oficiales.
  4. Serán transmitidos a la asociación «cultual» únicamente los muebles, ornamentos y objetos materiales del culto, excepto todos los que tienen un valor artístico y que serán clasificados por las Bellas Artes, que dispondrán de ellos como les parezca.
  5. En el caso de que la formación de las sociedades «cultuales» no pudiera hacerse, los bienes serán secuestrados, confiscados por el Estado o atribuidos a sociedades que no tengan nada de católicas.

He traducido, empleando el neologismo «cultual», he traducido literalmente lo esencial de una ley[1] larguísima para dar solo una idea de las cláusulas que tan hondamente agitan en este momento el sentimiento cristiano en Francia.

El lector, por poco letrado que sea, se dará cuenta cabal de lo que esas cláusulas implican; y se explicará fácilmente este rumor social popular: van a hacer de la iglesia la Magdalena y de Nuestra Señora de París lo mismo que ya hicieron con Santa Genoveva, convertida ahora en lo que se llama el Panteón.

Todos ustedes, los que han estado en París, lo han visitado, admirando, entre otras obras de arte, sus frescos preciosos, y oyendo el «eco» que es uno de los más notables efectos de acústica conocidos.

Ayer se hizo sin incidentes el inventario de la gran sinagoga de París. En contraposición en Versalles se produjeron escenas lamentables.


Sigo hoy con cosas francesas y con mi método de ser conciso hasta donde es posible.

Lo que se llama aquí el grupo republicano nacionalista, es decir todo lo opuesto a socialismo y radicalismo intransigente, acaba de formular su plataforma electoral.

La simple enunciación revela que este régimen tiene pústulas que requieren se las atienda cuanto más pronto mejor.

Lucha contra la propaganda antinacional en la escuela y en el ejército. (Ahí en nuestra Argentina esto parecería una monstruosidad).

Lucha contra el colectivismo.

Defensa de todas las libertades.

En el dominio financiero: nada de empréstitos nuevos, nada de nuevos impuestos, economía. (Esta cantinela ya la conocemos los criollos).

En el dominio social: pensiones para la vejez, reposo hebdomadario, protección de los trabajadores franceses contra la «concurrencia» extranjera.

En el dominio político: revisión de la constitución (que bien lo necesita). Reforma del parlamentarismo para organizar un poder ejecutivo (no lo tienen), es decir, reconstruir el principio de autoridad.

Y digo «no lo tienen» tal cual lo entendemos nosotros los argentinos, que hemos copiado sabiamente a los americanos del Norte (de ahí nuestro gobierno presidencial); sí, «no lo tienen» lo repito una vez más; de suerte que, si no fuera el monumento civil de tan sólidos asientos, los códigos, francamente, yo no sé si este país podría funcionar como un pueblo de gente cuerda.

Hasta en este sentido es la Francia un suelo admirable, tanto que así, con tantas deficiencias, con tan discordancia, con tanta anarquía en las tendencias políticas, sociales, morales, aquí, puede decirse que está el fiel de la balanza europea en este momento histórico.


Para que se den ustedes cuenta mejor de lo que al principio digo, necesito consignar antes de terminar una observación.

No crean ustedes que porque los liberales franceses, una buena y considerable parte de ellos, ha votado la ley de separación están de acuerdo en cuanto al modo como la están ejecutando. No, no. Hablo con muchos de ellos, así como hablo con gente del pueblo, y saco en limpio que la Francia es archi-católica numéricamente. ¿Qué más? El porvenir del catolicismo como fuerza moral es una nebulosa. El clero francés me parece de lo mejor. Es ilustrado y de buenas costumbres. En cuanto a la buena sociedad, como regla, todos sus actos exteriores cantan que es cristiana.


«Tempora mutantur[2]».

Los miembros del concejo municipal de Londres (ya el telégrafo lo ha de haber informado a ustedes), están aquí.

Los tienen en andas paseándolos por todas partes al grito popular de «¡Vive les Anglais!».

Que vivan sí, y que nos compren mucha carne en pie y conservada y que nos hagan más ferrocarriles ya que emigran poco a nuestra tierra, donde tanto los admiran y tanto los quieren.

No olvidaremos nunca ni al viejo almirante Brown[3], ni que fueron los primeros en reconocer nuestra independencia y en prestarnos dinero.

Las comidas, los almuerzos que les dan son como de Lúculo; y qué estómago tienen y qué buena cabeza para tragar y beber.

Hoy se tragaron y bebieron todo esto en la estación suntuosa de Lyon: Hors d’œuvre variés. Soles dieppoises. Poulets de grains en casseroles «bonne femme». Selle de Pauillac rôtie. Cardons á la moelle. Haricots maitre d´hôtel. Galantine de faisan á la gelée. Salade cœurs de laitues. Glace Nelusko praline. Dessert. Vins: Chablis, Mâcon, Château Biac, Sauternes, Pommard, Montebello-Maximum sec.


Concluyo, y ya que de ingleses se trata, he aquí una noticia para nuestra gente militar. El hablar de paz no significa que no se piense en lo imprevisto. Hombre prevenido nunca fue vencido. La broma es que estas reformas cuestan mucho dinero.

La noticia es que el ministerio de la guerra inglés está por adoptar un nuevo rifle o fusil de reciente invención. Se dice que es el mejor entre los mejores. Tiene de largo 4 pies 2 pulgadas, y con la bayoneta y demás solo pesa 8 libras. En dos y medio segundos puedo hacer cinco disparos.

Alcanza 3.000 yardas y es de muy sencilla construcción, renovándose el depósito de carga con suma facilidad. Es muy adecuado como arma de caza también. La fábrica, en Birmingham.

¡Salud!


  1. Se refiere a la Ley de separación de la Iglesia y el Estado. Para más información sobre esta ley, ver la nota al pie de la PB. 12.01.06 o el índice de eventos históricos.
  2. “Los tiempos cambian”.
  3. La admiración de Mansilla hacia el pueblo inglés es tal que no le permite ver su error histórico: William (Guillermo) Brown (Foxford, Irlanda, 1787–Buenos Aires, 1857) fue un militar irlandés nacionalizado argentino desde su llegada en 1811 al Río de la Plata. Irlanda era por ese entonces –y lo sería hasta 1922– colonia inglesa. El Almirante Brown fue “el principal prócer naval de nuestro país, adquiriendo el apodo de “Padre de la Armada Argentina”. (Extractado y citado de la Página oficial del Instituto Nacional Browniano. En línea: https://rb.gy/7fmwkf).


Deja un comentario