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Associação Brasileira do Agronegócio (ABAG)[1]

(Brasil, 1993-2025)

Afonso Henrique Fernandes[2]

Definición

Fundada en 1993, la Associação Brasileira de Agribusiness (ABAG) se presenta como la única organización que reúne a “todos os segmentos do agribusiness – produtores de insumos, agricultores (principalmente a través de suas cooperativas), processadores, indústria de alimentos e fibras, ‘traders’, distribuidores e áreas de apoio financeiro, acadêmicos e de comunicação – aliadas a entidades e lideranças do sistema” (ABAG, 2013, p. 12). Con este discurso, logró ser reconocida como un importante vocero de la gran producción agroindustrial de Brasil, que ha contribuido a la expansión de sus fronteras y a la consagración de la noción de “agronegocio” como parte del léxico político nacional.

Origen

Los orígenes de la ABAG se remontan a las transformaciones asociadas a la modernización conservadora de la agricultura brasileña, que se desarrollaron a través de la implementación de políticas agrícolas por parte de la dictadura entre las décadas de 1960 y 1980. Durante este período, el bloqueo a las políticas de democratización de acceso a la tierra y la baja inversión en la pequeña producción contrastaron con las enormes inversiones públicas en el desarrollo de grandes complejos agroindustriales, caracterizados por una producción agrícola a gran escala orientada a la exportación, por el uso intensivo de capital y tecnología y por la expansión de las fronteras agrícolas (Delgado, 2012). Esto suscitó cambios en el perfil de los terratenientes, productores y empresarios rurales (Graziano, 1993; Bruno, 2009). La agricultura brasileña se fue asociando cada vez más al capital internacional, que controla la industria de insumos mecánicos y biotecnológicos, y a sus cadenas de comercio global, tendiendo hacia un proceso de especialización productiva, al mismo tiempo que se integró a los segmentos industriales, aguas arriba y aguas abajo de la producción rural (Heredia et al., 2010).

Con el fin de la dictadura se dio la fragmentación de la representación política ruralista de acuerdo con sus diferentes sectores productivos, con una relativa pérdida de dinamismo por parte de las organizaciones rurales tradicionales del país (como la Sociedade Nacional da Agricultura – SNA, la Sociedade Rural Brasileira – SRB y la Confederação Nacional da Agricultura – CNA) y el surgimiento de una diversidad de nuevas formas de asociación política (Graziano, 1993). Entre las nuevas entidades, se destacan las cooperativas empresariales (Mendonça, 2019) y las asociaciones de productos y multiproductos. Surgieron también asociaciones para la defensa de la propiedad de la tierra (por ejemplo, la União Democrática Ruralista – UDR), como una forma de reacción armada a los movimientos por la reforma agraria (Bruno, 2009). Como respuesta a esta situación política y económica, los principales líderes vinculados a la producción agroindustrial a gran escala buscaron renovar y rearticular la representación de los intereses de los grandes terratenientes, productores y empresarios rurales, reuniendo a organizaciones y eslabones de las principales cadenas productivas bajo un mismo paraguas político, capaz de responder a los nuevos desafíos de la era postdictadura.

Así nace la ABAG en 1993. Al frente de ella estaba Ney Bittencourt de Araújo, quien fue presidente de Agroceres, empresa de semillas y biotecnología animal, presidente de la Associação Brasileira de Produtores de Sementes e Mudas (ABRASEM) y el primer presidente de la ABAG. Asistía regularmente a los seminarios de agronegocios de la Harvard Business School y es considerado uno de los responsables de la difusión en Brasil del concepto de agribusiness, formulado por los profesores estadounidenses John Davis y Ray Goldberg en 1957 (Grynszpan, 2012). También estaba Roberto Rodrigues, que es productor de soja, naranjas y caña de azúcar y fue presidente de la Organização das Cooperativas Brasileiras (OCB) entre 1985 y 1990. Desde su presidencia en la OCB, lideró la creación del Frente Ampla da Agropecuária Brasileira (FAAB) en 1986, en un esfuerzo por unificar a las organizaciones patronales rurales para actuar en los debates de la Constitución de 1988. En la década de 1990, fue secretario de agricultura de São Paulo, presidente de la SRB y de la ABAG, donde estuvo entre 1999 y 2002, cuando dejó el puesto para asumir como ministro de Agricultura del primer gobierno Lula (Fernandes, 2022).

Así, la fundación de la ABAG contribuyó a consagrar la noción de agronegocio en el léxico político brasileño para representar y designar la miríada de intereses políticos y económicos de los principales complejos agroindustriales del país (Lacerda, 2011). La nueva organización fue presentada por Araújo con un discurso titulado “A Quebra de Paradigmas”, en el que se consideraba que la ABAG no nacía para “substituir as associações dos vários segmentos que a constituem”, sino para realizar una acción “concentrada no âmbito maior do sistema, no estudo e no processo de dissolver os gargalos do agribusiness” (ABAG, 2013, p. 15). En este sentido, su misión abarcaría tareas múltiples y estratégicas, tales como: transformar los segmentos de formación de la opinión pública y de toma de decisiones del país; actuar como herramienta de apoyo a la difusión de un paradigma productivo moderno y abogar por políticas públicas que promuevan un ambiente empresarial favorable a este modelo productivo.

Vínculos sociopolíticos

Aunque la mayoría de sus miembros proceden de los estados del sudeste y sur del país, es posible encontrar empresas y dirigentes con importantes inversiones en las principales regiones de frontera agrícola del Cerrado y la Amazonia, con diferentes estrategias de inserción e integración vertical y/u horizontal junto a importantes cadenas de producción agroindustrial, como la soja, la caña de azúcar, las naranjas, el café, la avicultura, la porcicultura, la industria del aceite, del etanol, fibras, insumos (maquinaria y biotecnología) y el crédito rural. Así, la ABAG organiza mayormente a productores rurales, principalmente los organizados en cooperativas de la OCB, y empresas nacionales e internacionales de los sectores de insumos, acopio, transformación y comercialización. Además, la participación de instituciones financieras públicas y privadas, nacionales e internacionales, expresa la creciente financiarización de la agricultura brasileña (Leite, 2019). Por otro lado, las empresas de servicios tercerizados (agronómicos, administrativos y financieros) también se destacan. Por último, la presencia de empresas de comunicación, en particular las que actúan en los sectores de la publicidad, las telecomunicaciones y las tecnologías de la información, también se ha ido incrementando (Fernandes, 2022).

Reflexiones

A lo largo de más de tres décadas de actuación, la acción colectiva de la ABAG ha incidido en la implementación de políticas públicas de su interés a través del lobby y de la ocupación de puestos en las distintas esferas del poder público y en los diferentes niveles de gobierno. En este sentido, la asociación se ha involucrado en temas como: la defensa y el fomento del uso de biotecnologías; la defensa del monopolio sobre la propiedad de la tierra; la disputa por recursos públicos para subsidiar la producción agroindustrial; una política de comercio internacional orientada a la defensa y apertura de mercados y la defensa de la inversión pública y privada en infraestructura logística; la promoción del biodiésel, la tercerización y la especialización de la mano de obra; la flexibilización de la legislación ambiental, forestal, indígena y quilombola; la promoción de la asistencia técnica y la investigación agrícola; y la promoción del turismo rural (Fernandes, 2022).

La ABAG también se ha dado a conocer a través del desarrollo de una serie de iniciativas en diferentes espacios de la sociedad civil como forma de producir cohesión y consenso en torno a su representación política y sus respectivas agendas y discursos, así como para defender y promover ante diferentes sectores sociales su legitimidad y los beneficios sociales, económicos y ambientales de su modelo productivo para la sociedad brasileña y el mundo. Para esto, la asociación organiza dos importantes eventos que dan forma a sus acciones colectivas, agendas políticas y discursos. El primero de ellos es la feria tecnológica Agrishow, organizada desde 1994, que atrae a miles de visitantes cada año (en la edición de 2025 asistieron cerca de 195.000 personas) (Agrishow, 2025). A lo largo de los años, la feria también se ha ido consolidando como un prestigioso espacio de encuentro entre los representantes políticos y los intereses económicos del agronegocio, habiendo recibido en sucesivas ediciones a gobernadores, presidentes y candidatos presidenciales. El segundo evento es el Congresso Brasileiro do Agronegócio (CBA), que se dirige al público interno, buscando la cohesión en torno a su programa y su discurso político, abordando temas como las oportunidades del mercado mundial, las estrategias para reducir los costos de producción, las políticas públicas para el sector, la sostenibilidad socioambiental del agronegocio, las mejores estrategias políticas y de comunicación, entre otros (Fernandes, 2022).

En su esfuerzo por entablar un diálogo con quienes no necesariamente forman parte del mundo rural, la ABAG también ha promovido estrategias educativas y publicitarias. En el primer caso, además de los estrechos vínculos de la asociación con importantes centros universitarios de enseñanza e investigación en agronegocios, como el PENSA – Centro de Conhecimentos em Agronegócio da Universidade de São Paulo, y el GV-Agro, de la Fundação Getúlio Vargas, el programa “Agronegócio na Escola” es una importante iniciativa de la asociación. Su objetivo es cuidar la imagen del agronegocio que se difunde en las escuelas públicas, reforzando el sentimiento de identificación de la cultura escolar con su modelo de producción. Otro esfuerzo de la ABAG en este sentido ha sido la campaña publicitaria Agro – A Indústria-Riqueza do Brasil, que tiene el lema “Agro é tech, agro é pop, agro é tudo” y se emite en la TV Globo. Más recientemente, la organización también ha participado en iniciativas que pretenden reforzar la idea de que la agroindustria también está comprometida con pautas ambientales y de diversidad (Fernandes, 2022). En el primer caso, la organización promovió la campaña “Seja Legal com a Amazônia”, que pretende concientizar a los productores, combatir la deforestación de tierras en la región y convencer a sus consumidores de la sostenibilidad de los productos de la región (ABAG, 2019). En el segundo caso, la asociación ha promovido el Congresso Nacional de Mulheres do Agronegócio, buscando difundir para las mujeres el perfil emprendedor predicado por la organización (CNMA, 2025).

Además, la acción colectiva de la ABAG promueve su agenda política a través de un núcleo discursivo que puede caracterizarse por cuatro ejes. En primer lugar, la asociación, haciendo uso de la perspectiva del agronegocio como una cadena de transacciones entre diferentes actores económicos, promueve la idea de una supuesta comunidad agroalimentaria que estaría formada por eslabones complementarios que podrían armonizarse, superando los conflictos históricos presentes en la estructura social agraria brasileña y borrando a los sujetos que no habrían logrado adaptarse o incorporar el nuevo modelo de producción y de vida en el campo. En segundo lugar, la organización ve el agronegocio como un producto del progreso de la ciencia y de sus herramientas tecnológicas para mejorar la producción, entendiendo estos cambios como el curso natural de la historia, sin alternativas posibles. En tercer lugar, la ABAG presenta el agronegocio como un modelo que necesariamente beneficia al conjunto de la sociedad sobre la base de tres argumentos: defensa del medio ambiente (fomento del desarrollo sostenible), lucha contra el hambre en el mundo (solución de una supuesta demanda mundial de alimentos) y desarrollo nacional (impulso a la economía del país y fuente de divisas internacionales). Por último, los dirigentes de la ABAG se han afirmado como empresarios que han sabido reinventarse mediante el uso de la ciencia y el conocimiento, dejando en el pasado a los demás rezagados históricos y reafirmando un único –y antiguo– lugar para Brasil en la historia: el de productor de commodities y “granero del mundo” (Fernandes, 2022).

Finalmente, desde una perspectiva crítica, la literatura sobre la ABAG destaca que su búsqueda por posicionarse como vocera del interés de todos es una estrategia de construcción de consenso, donde el objetivo es transformar el interés particular de clase en “voluntad colectiva” nacional. Esto se hace, por ejemplo, con los esfuerzos de sus dirigentes por disputar la representación política de propietarios, productores y empresarios agroindustriales, produciendo una identidad aparente entre sus intereses particulares como mandatarios y el interés general de los que se afirma representar (Bruno, 2009; Mendonça, 2019). En sentido similar, otros estudios analizan las estrategias políticas de los agronegocios bajo la idea de sinécdoque política, una técnica discursiva que consiste en sobreestimar la representatividad política de los agronegocios, haciendo confundir totalidades con partes (Pompeia, 2020). De esta forma, la ABAG afirma que sus líderes representan todo el conjunto de intereses agroindustriales del país, a pesar de que sectores importantes nunca formaron parte de ABAG (como los supermercados y una parte de la industria de insumos, transporte y alimentos) o salieron de la asociación por divergencias entre los productores insertados en los territorios y la agenda ambiental de la entidad, más asociada al capital internacional y sensible al tema (Globo Rural, 2020). Otro ejemplo común en la literatura es la simulación destinada a incluir la agricultura familiar en el perímetro de representatividad de los agronegocios, a pesar de que sus organizaciones y políticas públicas de interés nunca han sido defendidas por sus líderes. Por último, los estudios también señalan la estrategia de sobreestimar estadísticas económicas para afirmar la relevancia del agronegocio y de la ABAG para el país.

Bibliografía

ABAG. (2013). Caderno ABAG 20 Anos. Recuperado de https://abag.com.br/caderno-20-anos-da-abag/

ABAG. (2019). Seja Legal com a Amazônia. Informativo ABAG, 15(20), 14.

Agrishow. (2025). Quem é do agro visita a Agrishow. Recuperado de https://www.agrishow.com.br/pt/home.html

Bruno, R. (2009). Um Brasil ambivalente: agronegócio, ruralismo e relações de poder. Mauad X, Edur UFRRJ.

CNMA. (2025). Congresso Nacional de Mulheres do Agro. Recuperado de https://www.mulheresdoagro.com.br/

Delgado, G. (2012). Do capital financeiro na agricultura à economia do agronegócio: mudanças cíclicas em meio século. Editora UFRGS.

Fernandes, A. (2022). Na Trama Política da Hegemonia do Agronegócio: Transformações e conexões a partir do Brasil e da Argentina [Tesis de doctorado]. PPPGH-UFF, Niterói, Brasil.

Globo Rural. (2020, 15 de octubre). Abag lamenta saída da Aprosoja e defende diálogo apesar das divergências. Globo Rural. Recuperado de https://tinyurl.com/ynnap72x

Graziano da Silva, J. (1993). Las Organizaciones Profesionales en la Moderna Agricultura Brasileña. Seminario de Políticas Agrarias y Grupos Sociales en Procesos de Transición Democrática.

Grynszpan, M. (2012). Origens e Conexões Norte-Americanas do Agribusiness no Brasil. Revista de Pós-Graduação em Ciências Sociais, 9(17).

Heredia, B., Palmeira, M., & Leite, S. (2010). Sociedade e Economia do “Agronegócio” no Brasil. Revista Brasileira de Ciências Sociais, 25(74).

Lacerda, E. (2011). A Associação Brasileira do Agronegócio e a Institucionalização de Interesses do Empresariado Rural no Brasil. Revista Ruris, 5(1).

Leite, S. (2019). Dinâmicas de terras, expansão do agronegócio e financeirização da agricultura: Por uma sociologia das transformações agrárias. Revista Latinoamericana de Estudios Rurales, 4(7), 302-323.

Mendonça, S. (2019). O “Sistema ABAG” e a supremacia burguesa no Brasil. En P. Campos & R. Brandão (Eds.), Dimensões do Empresariado Brasileiro: História, organizações e ação política. Editora Consequência.

Pompeia, C. (2020). “Agro é tudo”: simulações no aparato de legitimação do agronegócio. Horizontes Antropológicos, 26(56), 195-224.


  1. Recibido: mayo de 2025.
  2. Historiador de la Universidad Federal de Rio de Janeiro (UFRJ), Magister en Ciencias Sociales en Desarrollo, Agricultura y Sociedad de la Universidad Federal Rural de Rio de Janeiro (CPDA – UFRRJ) y Doctor en Historia de la Universidad Federal Fluminense (PPGH – UFF). Es investigador de postdoctorado del Centro de Estudios de la Argentina Rural de la Universidad Nacional de Quilmes (CEAR – UNQ) y becario del proyecto Turning Land into Capital: Historical Periods of (Re)Production of Wealth in Latin America from the 19th to the 21st Century (2023-2027). Contacto: afonsomenezes@id.uff.br.


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