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Confederaciones Rurales Argentinas (CRA)[1]

(Región Pampeana, Argentina, 1943-2020)

Gonzalo Sanz Cerbino[2]

Definición

CRA es una asociación gremial de tercer grado originada en 1943 y actualmente formada por 16 federaciones y confederaciones de todo el territorio argentino. A través de ellas, nuclea a más de 300 sociedades rurales, entidades de base a las que se encuentran asociados cerca de 109.000 productores rurales. A lo largo de su historia, su oposición a la política agropecuaria de distintos gobiernos la ha llevado a tejer alianzas con otras asociaciones gremiales empresarias.

Origen

CRA, fundada en 1943, reunió a las confederaciones y federaciones de productores rurales organizadas durante la década previa a lo largo del territorio argentino. La más antigua de ellas era la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), conformada en 1932 por sociedades rurales del interior de la provincia de Buenos Aires, donde predominaban los productores ganaderos abocados a la actividad de cría. La organización de esta entidad gremial estuvo vinculada al conflicto entre los criadores de ganado vacuno y los invernadores, éstos últimos dedicados al engorde del ganado y la provisión de los frigoríficos. Los criadores, nucleados originalmente en la Sociedad Rural Argentina (SRA), se apartaron de esta entidad al objetar la primacía de los intereses de los invernadores. Comenzaron entonces a organizar sus propias asociaciones, lo que derivó en la fundación de CARBAP.

El ejemplo de CARBAP fue replicado en el resto del país, donde se instituyeron sociedades rurales locales que luego pusieron en pie confederaciones regionales. En 1936 se fundó, con sociedades rurales de las provincias de Entre Ríos y Corrientes, la Confederación de Sociedades Rurales del Litoral (CSRL). En 1937 se formó la Confederación de Asociaciones Rurales del Centro y Litoral Oeste (CARCLO), con su zona de influencia en Santa Fe. En 1938 se organizó la Federación de Sociedades Rurales de la Patagonia (FSRP) y en 1940, CARTEZ (Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona), con sociedades rurales de Córdoba, La Rioja y Catamarca. En 1943 estas corporaciones de segundo grado (excepto CARTEZ, que se sumó posteriormente) se unieron para formar CRA, que tendió a nuclear a la burguesía terrateniente ganadera de tamaño medio, aunque luego incorporó también a productores dedicados a actividades agrícolas (Giberti, 1986; Sanz Cerbino, 2012).

Alineamientos iniciales

En sus inicios, CARBAP, al ser la entidad más antigua y con mayor número de afiliados, tuvo una significativa influencia sobre la orientación gremial preponderante en CRA. El perfil nacionalista predominante en CARBAP, a raíz del conflicto con los invernadores y los frigoríficos, acercó a esta entidad al peronismo. Ilustrativamente, Nemesio de Olariaga, dirigente de CARBAP y CRA, aceptó en 1946 un cargo de relevancia en el Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI), organismo que centralizaba el comercio exterior de granos y carnes. Sin embargo, renunció en 1947, en solidaridad con la protesta de productores agrarios por los bajos precios que el IAPI fijaba para los granos.

Poco a poco CRA comenzó a alinearse con SRA –con la que se había distanciado por el conflicto de los frigoríficos– por causas políticas (el enfrentamiento al gobierno peronista por la fijación de precios agropecuarios) y estructurales (la atenuación del conflicto entre criadores e invernadores y las transformaciones del agro pampeano que tendieron a homogeneizar las bases de ambas corporaciones). Esta aproximación se profundizó tras la caída del peronismo. En 1958 CRA y SRA formaron la Comisión Coordinadora de Entidades Agropecuarias (CCEA), cuyo eje articulador era la defensa de la estructura de propiedad de la tierra (amenazada por la persistencia de la intervención sobre el mercado de arriendos y el fantasma de la reforma agraria). Ese mismo año, ambas entidades participaron de la creación de la Acción Coordinadora de Instituciones Empresarias Libres (ACIEL), junto a la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA), que nucleó a las corporaciones empresarias que se oponían a la reorganización del peronismo. La lucha contra el aumento de los impuestos al sector llevó a SRA y CRA a conformar, en 1971, la Comisión de Enlace, junto a Federación Agraria Argentina (FAA) y Confederación Intercooperativa Agropecuaria (CONINAGRO) (Kabat, 2017; Makler, 2008; Sanz Cerbino, 2015; Palomino, 1989).

Tensiones y divergencias

La orientación política dominante en CRA no siempre coincidió con la de CARBAP. Un buen ejemplo es el camino seguido por ambas organizaciones durante el tercer gobierno peronista, entre 1973 y 1976. Hacia 1973, mientras en las corporaciones agropecuarias pampeanas se imponía la política de acercar posiciones al peronismo, CARBAP confrontó abiertamente con el gobierno. Prueba de ello es que CRA, junto a SRA, FAA y CONINAGRO, adhirió al “Acta de compromiso” con el gobierno, pero CARBAP se negó a suscribirla. Durante 1974 y 1975, la dirigencia de CARBAP, encabezada por Jorge Aguado, dio una batalla interna en CRA por imponer su orientación política.

Aunque finalmente prevaleció la orientación opositora, la lucha interna llevó a la desafiliación de CRA de las federaciones de Chubut, Río Negro y Santa Cruz. La creciente rivalidad con el gobierno dentro del sector agropecuario condujo a la organización del Comité de Acción Agropecuaria (CAA), integrado por CRA, SRA y CONINAGRO, que en marzo de 1975 lanzó el primero de los cinco “paros agrarios” que las corporaciones rurales realizaron ese año contra la política económica gubernamental. Tras ese primer paro aparecieron diferencias dentro del CAA: mientras que CRA quería continuar la ofensiva, SRA y CONINAGRO pretendían abrir un compás de espera. Frente a ello CRA, siguiendo la línea impuesta por Jorge Aguado, disolvió el CAA y formó una alianza con FAA, con la que encabezó el resto de los paros agrarios de ese año. Esta alianza reactivó las tensiones internas en CRA: su vicepresidente, Alberto Ramón Mihura, dirigente agropecuario del Litoral, renunció a su cargo.

Reunificación y acceso al gobierno

El sector rural se reunificó en la segunda mitad de 1975, lanzando una ofensiva de carácter golpista. Los paros agrarios, en los que coincidieron CRA, SRA y FAA, tuvieron una duración mucho mayor que los de la primera mitad del año y contribuyeron a desestabilizar al gobierno. Tanto CRA como SRA se integraron a la Asamblea Permanente de Entidades Gremiales Empresarias (APEGE) que se puso a la cabeza de la ofensiva golpista. Una vez consumado el golpe, el 24 de marzo de 1976, varios dirigentes de CRA asumieron funciones públicas. El sector ligado a Jorge Aguado ocupó, inicialmente, posiciones en el gobierno bonaerense en manos del General Ibérico Saint Jean. Bajo las presidencias de Viola y Galtieri este sector llegó al gobierno nacional: Jorge Aguado fue designado ministro de Agricultura de la Nación en 1981 y gobernador de la Provincia de Buenos Aires en 1982. El sector interno de CRA que en 1975 se había opuesto a la línea de Aguado ocupó cargos a nivel nacional dentro del gabinete económico de Martínez de Hoz: Mario Cadenas Madariaga, ex vicepresidente de CRA, fue designado secretario de Agricultura y Ganadería, Alberto Ramón Mihura, subsecretario de Ganadería y Jorge Zorreguieta (ex secretario de CRA), subsecretario de Agricultura. Tras la salida de Cadenas Madariaga, Zorreguieta ocupó su puesto, que desempeñó entre 1979 y 1981 (Sanz Cerbino, 2012; Palomino, 1989).

Protagonismo en las protestas

Durante las décadas de 1980 y 1990, CRA estuvo a la cabeza (junto a FAA) de las protestas del sector agropecuario contra distintas políticas oficiales. Las protestas, en las que se destacaron los “paros agrarios” y las movilizaciones, tuvieron por eje los reclamos contra distintas iniciativas que recortaban los ingresos del sector, como aumentos de impuestos (o nuevas cargas impositivas), restricciones a la comercialización de productos o el atraso cambiario.

Entre 2002 y 2007 CRA encabezó varias acciones contra las restricciones y los controles de precios en el comercio de carne. En 2008 integró junto a FAA, SRA y CONINAGRO, la Mesa de Enlace, que se organizó para resistir el intento de elevar los impuestos a la exportación de granos con la Resolución Nº 125. Este conflicto, que se extendió entre marzo y julio de 2008, conjugó un “paro agrario” por tiempo indeterminado, acompañado por actos multitudinarios y cortes de ruta en todo el país. Aunque la Mesa de Enlace consiguió derogar la Resolución, el peso de las retenciones se incrementó por efecto del atraso cambiario, lo que ubicó a CRA (y al sector agropecuario en general) en la oposición al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. En 2009, varios dirigentes de CRA se presentaron a las elecciones legislativas y fueron electos como diputados, aunque tampoco desde ese lugar pudieron torcer el rumbo de la política agropecuaria oficial.

En las elecciones presidenciales de 2015, CRA apoyó la candidatura de Mauricio Macri. Bajo su presidencia, el dirigente de CRA Ricardo Buryaile fue designado ministro de Agroindustria de la Nación. Sin embargo, el aumento de los impuestos a las exportaciones en 2018, entre otras medidas cuestionadas, volvieron a ubicar al sector agropecuario en la oposición, que ese año relanzó la Mesa de Enlace (Lattuada, 1992; Salvia, 2014; Sartelli, 2008; Sanz Cerbino y Grimaldi, 2020a y 2020b).

Actualidad

Actualmente, CRA se encuentra conformada por CARBAP, CARTEZ, Confederación de Asociaciones de la Provincia de Santa Fe (CARSFE, formada tras la fusión de CARCLO y CARZOR –Confederación de Asociaciones Rurales de la Zona Rosario–), Confederación de Asociaciones Rurales de Chaco y Formosa (CHAFOR), Confederación de Asociaciones Rurales de Tucumán (CARTUC), Confederación de Asociaciones Rurales de Mendoza (CAR), Federación de Sociedades Rurales del Chubut (FSRCh), Confederación Rural de San Luis (CRSL), Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes (ASRC), Federación de Asociaciones Agropecuarias Santiagueñas (FAAS), Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (FARER), Federación de Entidades Rurales de Salta (FEDERSAL), Federación Ruralista de Jujuy (FERUJUY), Federación de Sociedades Rurales de Río Negro (FSRRN), Federación de Instituciones Agropecuarias de Santa Cruz (FIAS) y Confederación Rural de Misiones (CRM).

La influencia de CARBAP en su seno sigue siendo decisiva, ya que esta entidad de segundo grado aporta actualmente casi un tercio de los afiliados de CRA. Sin embargo, en las últimas décadas, han ganado relevancia en su vida interna CARSFE, CARTEZ, FARER y CHAFOR, de donde proceden algunos de sus principales referentes: Jorge Chemes (dirigente de FARER y actual presidente de CRA), Rubén Ferrero (dirigente de CARSFE y presidente de CRA en los períodos 2011-2013 y 2013-2015) y Ricardo Buryaile (dirigente de CHAFOR, ex ministro de Agroindustria y actual diputado nacional).

Reflexiones

La oposición de CRA a la política agropecuaria de distintos gobiernos la ha llevado a tejer vínculos y trazar alianzas con otras asociaciones gremiales empresarias. Dentro del sector agropecuario, ha establecido coaliciones y frentes con el resto de las corporaciones rurales de la región pampeana (FAA, SRA y en menor medida, CONINAGRO), que sirvieron de base para organizar la protesta y la movilización del sector contra distintos gobiernos. Entre los frentes agropecuarios conformados por CRA se destacan la CCEA en 1958, la Comisión de Enlace de 1971, el CAA de 1975 y la Mesa de Enlace en 2008. Aunque tuvieron un grado menor de organicidad, también se destacan la alianza con FAA en la segunda mitad de 1975, con la que impulsó cuatro paros agropecuarios, y los frentes organizados con CRA, FAA y (en menor medida) SRA en las décadas de 1980 y 1990.

CRA, junto a FAA, se ha destacado en las últimas décadas por su activa participación en la protesta agropecuaria. Sin duda, ello se debe a una estructura territorial, conformada por decenas de asociaciones de primer grado, que vincula a los dirigentes con sus bases. En este sentido, CRA expresa un descontento persistente de los productores agropecuarios pampeanos con las políticas económicas de distintos gobiernos. La crisis económica, igualmente persistente, lleva a elevar la presión impositiva sobre el agro y alienta la acción colectiva. La protesta, sin embargo, no es muestra de fortaleza sino de debilidad. Evidencia la incapacidad del sector agropecuario pampeano por imponer sus intereses en el Estado a largo plazo. La impopularidad de sus propuestas, basadas en el recorte de las transferencias de renta del agro hacia sectores urbanos, le impiden construir alianzas duraderas por fuera del medio rural.

Bibliografía

Barsky, O. y Dávila, M. (2008). La rebelión del campo. Historia del conflicto agrario argentino. Buenos Aires, Argentina: Sudamericana.

De Olariaga, N. (1944). El ruralismo argentino. Economía ganadera. Buenos Aires, Argentina: Edición del autor.

Giberti, H. (1986). Historia económica de la ganadería argentina. Buenos Aires, Argentina: Solar.

Kabat, M. (2017). PerónLeaks. Una re-lectura del peronismo a partir de sus documentos secretos, 1943-1955. Buenos Aires, Argentina: Ediciones ryr.

Lattuada, M. (1992). Notas sobre corporaciones agropecuarias y Estado. Tendencias históricas y cursos de acción posibles en la experiencia democrática contemporánea. Estudios Sociales, (2), 123-147.

Makler, C (2006). Las corporaciones agropecuarias ante la política agraria peronista. En Graciano, O. y Gutiérrez, T. (Eds.), El agro en cuestión. Discursos, políticas y corporaciones en la Argentina, 1870-2000 (pp. 181-207). Buenos Aires, Argentina: Prometeo.

Makler, C. (2008). Las organizaciones gremiales agropecuarias durante el peronismo y la “Revolución Libertadora”: respuestas y desafíos en tiempos de cambio (1946-1958). XXI Jornadas de Historia Económica. Buenos Aires, Argentina.

Palomino, M. (1989). Organizaciones corporativas del empresariado argentino. CARBAP (Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa) 1955-1983. Buenos Aires, Argentina: CISEA.

Salvia, S. (2014). Asociaciones empresarias del agro y crisis de acumulación, 1998-1999. Un antecedente de la “Mesa de enlace”. Mundo Agrario, 15(28), 1-30.

Sanz Cerbino, G. (2012). La burguesía agraria entre Onganía y el golpe militar de 1976. La Sociedad Rural Argentina, la CARBAP y la Federación Agraria Argentina ante la crisis orgánica argentina. Tesis de Doctorado en Historia, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires, Argentina.

Sanz Cerbino, G. (2015). El debate acerca de la unidad de las corporaciones agropecuarias pampeanas en la Argentina, 1955-1975. Revista e-l@tina, 14(53), 33-45.

Sanz Cerbino, G. y Grimaldi, N. (2020a). Las bases sociales del macrismo: accionar y reclamos de la burguesía argentina, 2009-2015. Estado & Comunes, 1(10), 73-93.

Sanz Cerbino, G. y Grimaldi, N. (2020b). La burguesía agraria argentina tras el “Conflicto del Campo”. La intervención del “Bloque de los Agrodiputados”, 2009-2015. Revista Americana de Empreendedorismo e Inovação, 2(1), 94-106.

Sartelli, E. et al. (2008). Patrones en la ruta. El conflicto agrario y los enfrentamientos en el seno de la burguesía, marzo-julio 2008. Buenos Aires, Argentina: Ediciones ryr.


  1. Recibido: junio de 2020.
  2. Profesor, Licenciado y Doctor en Historia por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Investigador Adjunto del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en el Centro de Estudios Urbanos y Regionales (CEUR). Contacto: camilogx@yahoo.com.


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