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Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP)[1]

(Región Pampeana, Argentina, 1932-2020)

Gonzalo Sanz Cerbino[2]

Definición

CARBAP es una asociación gremial de segundo grado creada en 1932 que representa a productores rurales de las provincias de Buenos Aires y La Pampa, Argentina. Actualmente agrupa a 114 entidades de base, sociedades rurales organizadas por pueblos o localidades. A través de éstas, reúne a más de 34.000 productores rurales. Se encuentra adherida a Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), entidad de tercer grado que nuclea asociaciones de todo el territorio nacional.

Origen

CARBAP fue fundada en julio de 1932 en un congreso del que participaron diez sociedades rurales del interior de la provincia de Buenos Aires. Estas sociedades rurales reunían a productores ganaderos dedicados a la cría de bovinos, que se encontraban en conflicto con los estratos ganaderos más poderosos, dedicados a la invernada. La división entre criadores e invernadores en el país era de larga data. La cría de bovinos, alejada de los centros de consumo, generó la necesidad de la invernada, una actividad de engorde en la que el ganado recuperaba el peso adecuado para faena. Con la llegada del ferrocarril y el frigorífico, a fines del siglo XIX, ambas actividades cambiaron. La invernada se independizó de la posición geográfica, pero quedó ligada a la aptitud de las tierras para el cultivo de alfalfa –alimento necesario para obtener la carne de calidad que demandaban los frigoríficos–. Los ganaderos que no podían alfalfar, por la menor calidad de sus tierras, pasaron a depender de los invernadores. Con la aparición del chilled (carne enfriada) los frigoríficos comenzaron a demandar ganado todo el año y, para asegurárselo, establecieron una relación privilegiada con los invernadores, incentivando su negocio. Comenzó así una disputa entre criadores e invernadores por la distribución de la renta ganadera hacia el interior de la cadena cárnica. La querella se agravó con la crisis ganadera de la década de 1920, que generó un descenso de los precios del bovino, y más aún con la crisis de 1930, que llevó a la Argentina a firmar el Tratado Roca-Runciman para asegurarse la demanda de carne por parte de Gran Bretaña (Giberti, 1986).

Existen antecedentes institucionales que reflejan el conflicto entre criadores e invernadores previos a la constitución de CARBAP. Uno de ellos es la elección de Pedro Pagés, un gran criador, como presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA) en 1922. Durante su gestión, los intereses de los criadores encontraron eco dentro de esta entidad, por ejemplo, en la denuncia de los frigoríficos o en el pedido de intervención estatal para regular la actividad. Sin embargo, hacia 1928 los invernadores recuperaron el control de la SRA, lo que, junto al estallido de la crisis de 1930, llevó a los criadores a organizarse primero en sociedades rurales locales y luego a conformar CARBAP. Algunos autores mencionan también, como antecedente de esta última, a la Liga Agraria de Buenos Aires (LA). Fundada en 1892 y disuelta en la década de 1920, la dirigían grandes terratenientes ganaderos dedicados fundamentalmente a la cría, mientras en la SRA predominaban los dedicados a la invernada y a la actividad de cabaña (Sartelli y Colombo, 1998).

Intereses y alineamientos

En sus orígenes CARBAP representaba a la burguesía ganadera media de la Región Pampeana, orientada a la actividad de cría y enfrentada a los grandes estancieros que dominaban la SRA –que articulaban cría con invernada o se dedicaban exclusivamente a esta última actividad–. El conflicto se aplacó hacia 1933, con la sanción de la Ley 11.747 que regulaba el comercio de carnes, pero se intensificó posteriormente por la elección de representantes del sector ganadero en los organismos creados por la nueva ley: la Junta Nacional de Carnes (JNC), que tenía funciones de regulación comercial, y la Corporación Argentina de Productores de Carne (CAP), que aspiraba a crear un plantel de frigoríficos nacionales para intervenir sobre la exportación. Los dirigentes de CARBAP denunciaron que al quedar esos cargos en manos de representantes de la SRA, los “verdaderos productores” (los criadores) habían sido desplazados por “especuladores” (los invernadores) (De Olariaga, 1944).

Las transformaciones producidas en el agro pampeano desde mediados de la década de 1940 fueron borrando las líneas de enfrentamiento. Por un lado, se produjeron cambios en las propias bases de CARBAP, que se expandieron hacia zonas de invernada o mixtas. Por otro, el conflicto entre criadores e invernadores tendió a desdibujarse por la intervención estatal en la comercialización. Esto llevó a un acercamiento entre CARBAP y SRA que se hizo notorio a partir de la década de 1950, cuando comenzaron a coincidir en la demanda de mejores precios al Estado, reducción de impuestos y el fin de la intervención sobre el mercado de arriendos. Esta confluencia quedó plasmada en la conformación de frentes conjuntos, como la Acción Coordinadora de Instituciones Empresarias Libres (ACIEL), creada en 1958 para enfrentar la reorganización del peronismo, donde coincidieron con otras gremiales empresarias como la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA). O la Comisión Coordinadora de Entidades Agropecuarias (CCEA), instituida también en 1958, para enfrentar las promesas electorales del futuro presidente Frondizi de avanzar con una reforma agraria (Giberti, 1986; Palomino, 1989; Martínez Nogueira, 1985; Sanz Cerbino, 2015).

El acercamiento a SRA coincidió con un giro en el discurso y los reclamos de CARBAP: mientras que en sus primeros años de vida primaba una retórica nacionalista y la demanda de intervención estatal en el comercio de carnes, a partir de la década de 1950 sus posiciones giraron hacia el liberalismo. Las preocupaciones de la entidad comenzaron a centrarse en la denuncia de los mecanismos con que distintos gobiernos intentaron captar mayores porciones de renta agraria, como el establecimiento de nuevos impuestos o la intervención estatal en el comercio de granos y carnes. Este momento coincide con la aparición de conflictos recurrentes en el agro pampeano, donde las corporaciones rurales se unieron para enfrentar a distintos gobiernos, apelando a la movilización y al “paro agropecuario”. En estos conflictos, CARBAP se ha destacado por su virulencia.

Unidad e intervención política

La tendencia a la unidad de las corporaciones agropecuarias se intensificó en los años sesenta, por efecto de las transformaciones en el agro pampeano y por el aumento de la presión estatal sobre la renta de la tierra, fundamentalmente a través del incremento de los impuestos al sector. Como parte de CRA, CARBAP participó de la formación de la Comisión de Enlace (CE) en 1971, que reunió en un frente común a las principales corporaciones del agro pampeano: Federación Agraria Argentina (FAA), Confederación Intercooperativa Agropecuaria (CONINAGRO), SRA y CRA. Este frente tuvo como eje central la oposición a la política agropecuaria del gobierno dictatorial autodenominado “Revolución Argentina” (1966-1973), signado por un aumento de la presión impositiva (Sanz Cerbino, 2012).

Durante las décadas de 1960 y 1970 CARBAP también extendió su intervención en el terreno político, con el apoyo brindado por la entidad a los golpes de Estado de 1955, 1966 y 1976. Durante la última dictadura CARBAP tuvo un rol destacado a través de quien se convertiría en su principal dirigente, Jorge Aguado. Éste comenzó a escalar posiciones dentro de CARBAP en 1973, cuando en todas las corporaciones agropecuarias primaba la posición de acercarse al gobierno peronista, electo ese año. Aguado, activo opositor a la política agropecuaria peronista, fue ganando espacio dentro del gremialismo agropecuario a medida que crecía el descontento contra el gobierno en el sector. En 1974 alcanzó la presidencia de CARBAP. Su prédica en favor de la conformación de un frente agropecuario opositor se impuso a fines de 1974, cuando se constituyó el Comité de Acción Agropecuaria (CAA) del que participaron CRA, SRA y CONINAGRO. Aguado fue uno de los impulsores de los cinco “paros” nacionales agropecuarios que el sector rural lanzó contra el gobierno peronista en 1975, que contribuyeron a su desestabilización y a generar un clima propicio al golpe. El primer “paro”, en marzo de 1975, fue lanzado por el CAA, pero ante la prudencia que primaba en sus aliados, Aguado pregonó un nuevo frente, entre CRA y FAA, con el que organizó el resto de los “paros” de ese año. También bregó por una alianza más amplia, con otras corporaciones empresarias, en la segunda mitad de 1975, que lideró la ofensiva golpista: la Asamblea Permanente de Entidades Gremiales Empresarias (APEGE). Aguado integró, junto a otros empresarios, el Secretariado Ejecutivo de APEGE. Tras el golpe de Estado de 1976, dirigentes de CARBAP ligados a Aguado ocuparon cargos públicos, tanto en el gobierno nacional como en la provincia de Buenos Aires. El propio Aguado fue designado ministro de Agricultura de la Nación en 1981, y gobernador de la provincia de Buenos Aires en 1982 (Palomino, 1989; Sanz Cerbino, 2012).

Auge de la acción colectiva

Las protestas del sector agropecuario contra distintos gobiernos se intensificaron tras la restauración democrática de 1983. En ellas, CARBAP (a través de CRA) tuvo un rol destacado. El rechazo a los impuestos al sector (en particular a las “retenciones”, impuestos a la exportación), a la intervención estatal en la comercialización o contra el atraso cambiario que restaba poder de compra a los exportadores, fueron los ejes centrales de la protesta. Durante los gobiernos de Alfonsín, Menem, De la Rúa y Kirchner se produjeron numerosas movilizaciones y “paros agropecuarios”, en los que se destacó el protagonismo tanto de CRA como de FAA, las dos corporaciones rurales con mayor arraigo en el territorio. El punto de mayor enfrentamiento se alcanzó en 2008, con el rechazo a la Resolución Nº 125 del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, que incrementaba los impuestos a la exportación de granos acompañando la tendencia alcista de estos productos en el mercado mundial. El conflicto fue dirigido por la Mesa de Enlace, conformada por CRA, SRA, FAA y CONINAGRO. La principal medida de protesta fue un paro agropecuario por tiempo indeterminado, acompañado de cortes de ruta y movilizaciones. El conflicto se extendió entre marzo y julio de 2008, momento en que el frente agropecuario consiguió la derogación de la Resolución Nº 125 en el Congreso (Sartelli et al., 2008; Barsky y Dávila, 2008).

Desde ese momento, CARBAP, al igual que el resto de las corporaciones rurales pampeanas, se alineó con la oposición al gobierno de Cristina Fernández. En 2009, algunos dirigentes ruralistas se presentaron como candidatos en las listas opositoras para las elecciones legislativas. Un dirigente de CARBAP, Jorge Srodek, fue electo como diputado a la Legislatura Bonaerense. En las elecciones presidenciales de 2015 CARBAP apoyó la candidatura presidencial de Mauricio Macri, pero una vez electo presidente, volvió a mostrar actitudes opositoras. La entidad cuestionó la política impositiva hacia el sector, como el aumento del impuesto inmobiliario bonaerense y la demora en la rebaja de las retenciones a la soja (una de las promesas de campaña de Macri). En 2018, frente al restablecimiento de retenciones a todos los productos agropecuarios, CARBAP y el resto de las corporaciones rurales pampeanas, volvieron a reunir a la Mesa de Enlace formada en 2008.

Perspectivas de análisis y desafíos

En las últimas décadas, los estudios que abordan las organizaciones corporativas del agro pampeano han tendido a centrarse en la reconstrucción de los conflictos que las tienen como protagonistas. Estos trabajos examinan las acciones de estas corporaciones, entre las que se encuentra CARBAP, descuidando otros aspectos de este tipo de organizaciones. Los sectores representados, la relación entre bases y dirigencia, y su estructura organizativa son temas sobre los que el conocimiento es escaso. Solo disponemos, para el caso de CARBAP, de trabajos clásicos que han explorado estos problemas, como los de Giberti (1986), Martínez Nogueira (1985) y Palomino (1989), pero ningún estudio reciente se ha ocupado de ello. Avanzar en este terreno reviste de una crucial importancia, sobre todo a la luz de las transformaciones recientes del agro pampeano, que necesariamente tienen que haber impactado sobre estas organizaciones. Este constituye uno de los desafíos abiertos de los estudios rurales.

Bibliografía

Barsky, O. y Dávila, M. (2008). La rebelión del campo. Historia del conflicto agrario argentino. Buenos Aires, Argentina: Sudamericana.

De Olariaga, N. (1944). El ruralismo argentino. Economía ganadera. Buenos Aires, Argentina: Edición del autor.

Giberti, H. (1986). Historia económica de la ganadería argentina. Buenos Aires, Argentina: Solar.

Makler, C. (2008). Las organizaciones gremiales agropecuarias durante el peronismo y la “Revolución Libertadora”: respuestas y desafíos en tiempos de cambio (1946-1958). XXI Jornadas de Historia Económica. Buenos Aires, Argentina.

Martínez Nogueira, R. (1985). Las organizaciones corporativas del sector agropecuario. Notas para un ensayo interpretativo de sus comportamientos. Buenos Aires, Argentina: CISEA. 1985.

Palomino, M. (1989). Organizaciones corporativas del empresariado argentino. CARBAP (Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa) 1955-1983. Buenos Aires, Argentina: CISEA.

Salvia, S. (2014). Asociaciones empresarias del agro y crisis de acumulación, 1998-1999. Un antecedente de la “Mesa de enlace”. Mundo Agrario, 15(28), 1-30.

Sanz Cerbino, G. (2012). La burguesía agraria entre Onganía y el golpe militar de 1976. La Sociedad Rural Argentina, la CARBAP y la Federación Agraria Argentina ante la crisis orgánica argentina. Tesis de Doctorado en Historia, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires, Argentina.

Sanz Cerbino, G. (2015). El debate acerca de la unidad de las corporaciones agropecuarias pampeanas en la Argentina, 1955-1975. Revista e-l@tina, 14(53), 33-45.

Sanz Cerbino, G. y Grimaldi, N. (2020). La burguesía agraria argentina tras el “Conflicto del Campo”. La intervención del “Bloque de los Agrodiputados”, 2009-2015. Revista Americana de Empreendedorismo e Inovação, 2(1), 94-106.

Sartelli, E. et al. (2008). Patrones en la ruta. El conflicto agrario y los enfrentamientos en el seno de la burguesía, marzo-julio 2008. Buenos Aires, Argentina: Ediciones ryr.

Sartelli, E. y Colombo, G. (1998). Los ricos y los superricos. La Liga Agraria de Buenos Aires y la heterogeneidad del sector ganadero pampeano (1890- 1930). Revista de Historia, (7), 33-54.


  1. Recibido: mayo de 2020.
  2. Profesor, Licenciado y Doctor en Historia por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Investigador Adjunto del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en el Centro de Estudios Urbanos y Regionales (CEUR). Contacto: camilogx@yahoo.com.


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