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Potencial agroecológico (PA)[1]

(América Latina, 2004-2024)

Ramón Cieza [2] y Santiago J. Sarandón [3]

Definición

El potencial agroecológico (PA) es una medida de las posibilidades de transformación de unidades productivas agropecuarias, con alto uso de insumos, en sistemas más sustentables. Evalúa, mediante el uso de indicadores sencillos, la facilidad de transformación de un sistema productivo convencional hacia uno agroecológico, involucrando aspectos ecológicos, tecnológicos y sociales.

Origen o genealogía del concepto

Dentro de los modelos alternativos, la agroecología surge claramente como un paradigma superador del sistema actual, que presenta importantes ventajas para el manejo sustentable de los sistemas productivos, a partir de estrategias de acción colectivas en procesos de producción, distribución y consumo (Sevilla Guzmán, 2015). Este modelo ha demostrado su viabilidad ecológica, productiva y económica y la posibilidad cierta de mejorar la producción y contribuir a la alimentación de la población de manera equitativa y sostenible (FAO, 2015). Según Altieri et al. (2021), la agroecología ha confirmado su potencial para lograr sistemas productivos y alimentarios con sostenibilidad, resiliencia y equidad. Sin embargo, y pese a las dificultades cada vez más evidentes del modelo de altos insumos, aún no se han masificado en Latinoamérica sistemas agropecuarios basados en los principios agroecológicos. A pesar de haber demostrado su viabilidad ecológica, productiva y económica, la agroecología no ha realizado un escalamiento en los territorios y en los sistemas productivos al ritmo deseado.

Para lograr este escalamiento no hay recetas universales dada su enorme heterogeneidad social y ecológica. Es necesario, entonces, establecer estrategias precisas de acuerdo con las características de los territorios y los sistemas de producción que estos contienen y entender las limitantes a su adopción. En general, se asume que uno de los principales impedimentos para avanzar hacia sistemas agrícolas más sustentables está dado por las limitaciones técnicas (IPAF, 2006). Sin embargo, la ausencia de avances significativos hacia modelos más sustentables, sugiere la existencia de otros impedimentos más allá de los técnicos (Sarandon y Flores, 2014). Las limitantes al desarrollo de prácticas sustentables con un enfoque agroecológico no pueden atribuirse a un único factor. Los elementos que favorecerían la incorporación de modelos productivos de base agroecológica incluirían múltiples aspectos. En este sentido, Tittonel (2019) plantea diferentes formas de abordaje para la transición a la agroecología a diferentes escalas, niveles y dimensiones. En el análisis de los factores que dificultan el desarrollo de la agroecología, podemos diferenciar los de carácter interno (o endógenos) y los de carácter externo (o exógenos) (Blandi et al., 2011). Los primeros incluyen los conocimientos y posibilidades que tienen los productores para realizar una producción sustentable, así como los estilos de manejo que realizan en el predio. Los factores externos abarcan los aspectos contextuales, como acceso a políticas públicas, desarrollo tecnológico, acceso a la información, vinculación con mercados apropiados, contacto con profesionales y orientación de los mismos, entre otros. Estos se basan sobre la concepción de que el proceso productivo es un sistema complejo donde se entrelazan diferentes escalas (sistema productivo, comunidad, sociedad) y es afectado por factores externos al agricultor (de su contexto) como los sociales, económico-políticos y técnicos. Los actores externos al sistema, sobre todo aquellos poseedores de reconocimiento social en la comunidad (capital simbólico), tienen una fuerte influencia en la valoración de las prácticas y tecnologías aplicadas en los sistemas productivos. Esto fue identificado en productores familiares de la Región Pampeana, que ocultaban sus prácticas o nuevos desarrollos locales de bajos insumos debido a la falta de aprobación de los actores externos con alto capital simbólico, los cuales realizaban y/o promovían el paquete tecnológico de la agricultura industrial. (Cieza y Sarandon, 2020).

¿Cómo evaluar el potencial agroecológico?

El potencial agroecológico es un concepto multidimensional y, por lo tanto, complejo. Su evaluación requiere, entonces, de instrumentos integradores. Una forma de analizar este potencial sin perder su complejidad es mediante el uso de indicadores, que permiten transformar variables de naturaleza compleja en valores claros y sencillos de interpretar, y que permitan sintetizar mucha información.

Para la evaluación del Potencial Agroecológico (PA) se usa la metodología para la construcción de Indicadores de sustentabilidad de Sarandón y Flores (2014). Se considera que el PA está conformado por tres dimensiones o ejes: a) El potencial sociocultural (PSC) definido por las características de los actores que llevan adelante el proceso productivo; b) el potencial ecológico (PE), que toma en cuenta el diseño y las estrategias que favorecen la conservación de los bienes comunes y la posibilidad de favorecer procesos ecológicos, y c) el contexto del sistema productivo (Context). Luego, de acuerdo con cada territorio y realidad productiva, se debe consensuar qué indicadores utilizar en cada una de las dimensiones.

Un ejemplo de su utilidad ha sido su aplicación para evaluar sistemas ganaderos en la región pampeana (Argentina): El potencial sociocultural (PSC) tuvo en cuenta la residencia del productor y la importancia del trabajo familiar, la dependencia de recursos productivos e insumos externos, la participación e intercambio de información con otros productores, el conocimiento que tiene el productor para llevar adelante un manejo sustentable del predio (autoeficacia) y la importancia que le asigna a realizar prácticas sustentables. Los indicadores del potencial ecológico (PE) consideraron la diversificación del sistema productivo, el fomento de la biodiversidad funcional como aporte a la resiliencia del sistema y la conservación del suelo en cuanto a sus propiedades físicas, químicas y biológicas. Los indicadores contextuales tuvieron en cuenta la existencia de otras experiencias agroecológicas a nivel local, el desarrollo de políticas que promuevan la agroecología en la región, la presencia de técnicos formados en agroecología en el territorio y la existencia de mercados diferenciados para la venta de productos agroecológicos.

Para facilitar su interpretación, los indicadores se estandarizan usando una escala de valores, siendo el valor más alto el de mayor PA. Esto permite evaluar puntos críticos y aspectos significativos que promuevan o retrasen el desarrollo del enfoque agroecológico en los sistemas productivos. La aplicación del PA permitiría discriminar los sistemas según su potencial de transformación hacia un manejo agroecológico y trazar estrategias adecuadas.

Reflexiones y perspectivas de análisis

Incorporar el enfoque agroecológico en los territorios exige un importante esfuerzo intelectual y político para llevarlo adelante. Requiere estrategias de acción colectiva que permitan ir más allá de las experiencias, alentando su masificación. En los últimos años, la agroecología ha logrado construir y consolidar un campo de conocimiento transdisciplinar abocado al diseño y producción de acciones e instituciones con que alcanzar la sostenibilidad del sistema alimentario. Desde la agroecología, se propone una masificación en los sistemas productivos, configurando sistemas alimentarios alternativos a una escala territorial más amplia. Resulta de suma importancia para este escalamiento analizar sus posibilidades de acuerdo con las características de los territorios y los sistemas de producción que estos contienen. Por ello es fundamental incorporar en los territorios el uso del potencial agroecológico (PA). Las posibilidades de transformación a sistemas de base agroecológica van a depender de características intrínsecas de los predios, pero también propias del territorio donde se encuentren insertos. Es posible medir esta capacidad teórica para cambiar de un modelo basado en alto uso de insumos externos, expoliador de los recursos naturales, exhibiendo bajos niveles de sustentabilidad, a otro con bajo uso de insumos, en armonía con la naturaleza y alto grado de sustentabilidad mediante su PA. El mismo da cuenta de la capacidad o facilidad de lograr una transformación profunda, referida a cambios tecnológico-productivos, pero involucrando también aspectos sociales. El PA puede ser de gran utilidad para elegir o diseñar estrategias locales o regionales de transformación, agrupando zonas de acuerdo con su dificultad y así trazar horizontes y estrategias realistas.

La agroecología valora el conocimiento de los sistemas tradicionales familiares y/o campesinos al diseño de sistemas sustentables, aportando resiliencia, minimizando riesgos, estabilizando rendimientos, maximizando retornos con el uso de recursos locales y limitando el uso de insumos externos (Van der Ploeg, 2014). También reconoce en el productor familiar una lógica productiva diversa, no solo basada en criterios económicos, sino en otros como la ocupación plena de la familia en el trabajo, el hábitat y la alimentación familiar, el mantenimiento de la cultura y su historia familiar, el paisaje rural, entre otros. Por otro lado, la diversidad productiva asegura la existencia de una alta heterogeneidad de especies cultivadas y silvestres que favorecen la provisión de servicios ecológicos. Estos sistemas conservan altos niveles de biodiversidad funcional, la cual es la base para un manejo basado en procesos ecológicos (Iermanó et al., 2015).

El reconocimiento de sistemas productivos en un territorio con alto potencial agroecológico indicaría una mayor facilidad para transitar hacia la agroecología. De esta forma, el potencial agroecológico en un territorio estaría dado por la existencia de productores que buscan mantener y fortalecer la tradición socioproductiva basada en los recursos naturales locales y el control sobre la producción. En el análisis debe considerarse la capacidad y habilidades de los actores locales para desarrollar modelos productivos con mayor sustentabilidad que los modelos de desarrollo que se basan en recursos exógenos a una determinada región.

Bibliografía

Altieri, M., Nicholls, C., Astier, M., Vázquez, L., Henao, A. e Infante, A. (2021). Documentando la evidencia en agroecología: Una perspectiva latinoamericana. Boletín científico5.

Blandi, M. L., Sarandón, S. J. y Pereira Veiga, I. J. (2011). ¿Es posible evaluar la actitud hacia la conducta sustentable en horticultores de La Plata, Argentina? Cadernos de Agroecologia, 6(2).

Cieza, R. y Sarandón, S. (2020). Limitantes para desarrollar sistemas de base agroecológica en productores familiares de la región pampeana. Un análisis desde la perspectiva de Bourdieu. 1er Congreso Argentino de Agroecología. Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza.

FAO (2015). Construyendo una visión común para la agricultura y alimentación sostenibles. Principios y enfoques. Roma: FAO.

Iermanó, M. J., Sarandón, S., Tamagno, N. y Maggio, A. (2015). Evaluación de la agrobiodiversidad funcional como indicador del “potencial de regulación biótica” en agroecosistemas del sudeste bonaerense. Revista de la Facultad de Agronomía, 114(Núm. Esp. 1), 1-14.

IPAF (2006). Tecnología de otra punta (Boletín técnico, N° 1). Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Pequeña Agricultura Familiar de la Región Pampeana, INTA.

Sarandón, S. y Flores, C. (2014). Análisis y evaluación de agroecosistemas: construcción y aplicación de indicadores. En Sarandón, S. y Flores, C. (Eds.), Agroecología: Bases teóricas para el diseño y manejo de agroecosistemas sustentables (pp. 375-410). Universidad Nacional de La Plata.

Sevilla Guzmán, E. (2015). La participación en la construcción histórica latinoamericana de la agroecología y sus niveles de territorialidad. Política y Sociedad, 52(2), 351-370.

Tittonell, P. (2019). Las transiciones agroecológicas: múltiples escalas, niveles y desafíos. Revista de la Facultad de Ciencias Agrarias. Universidad Nacional de Cuyo, 51(1), 231-246.

Van der Ploeg, J. D. (2014). Diez cualidades de la agricultura familiar. LEISA. Revista de Agroecología, 29(4), 6-8.


  1. Recibido: mayo de 2025.
  2. Ingeniero Agrónomo. Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales. Universidad Nacional de La Plata (FCAyF-UNLP). Doctor en Ciencias Agrarias y Forestales (FCAyF-UNLP). Profesor Adjunto Taller de Integración Curricular 2 (FCAyF-UNLP). Docente-Investigador Categoría 2 (dos). Laboratorio de Investigación y Reflexión en Agroecología (LIRA). Contacto: cieza@agro.unlp.edu.ar.
  3. Ingeniero Agrónomo. Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales. Universidad Nacional de La Plata (FCAyF-UNLP). Profesor Titular Agroecología (FCAyF-UNLP). Docente-Investigador categoría 1 (uno), Laboratorio de Investigación y Reflexión en Agroecología (LIRA). Investigador Principal, Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires (CIC). Contacto: sjsarandon@gmail.com.


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