(Argentina, 2022)
Mabel Dávila[2]
Definición
El trigo genéticamente modificado, denominado IND-ØØ412-7, comenzó a comercializarse por primera vez en la Argentina en mayo de 2022. Este evento tiene como características principales la tolerancia a la sequía y también al herbicida glufosinato de amonio. Esta segunda propiedad permite la aplicación del agroquímico en la etapa de crecimiento del cultivo.
El Estado y el proceso de aprobación
La autorización del trigo y demás cultivos transgénicos se basa en los resultados de un proceso de evaluación que comprende distintas etapas que están a cargo de organismos diferentes que dependen del Ministerio de Agricultura y deben valorar los potenciales riesgos en relación a la calidad e inocuidad del alimento, al medio ambiente y al comercio internacional. Las agencias responsables son la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA), el Instituto Nacional de Semillas (INASE), el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y la Dirección de Mercados Agropecuarios. Algunas de ellas cuentan con representantes del sector productivo y la sociedad civil en sus directorios. Las evaluaciones son independientes entre sí y los dictámenes no vinculantes, siendo la máxima autoridad de agricultura quien decide finalmente la autorización sobre la base de estos informes (Dávila, 2019).
La CONABIA es la división de la cartera de agricultura responsable de la formulación y la instrumentación de las regulaciones referentes a los OGM, así como también de la evaluación de cultivos transgénicos. Está integrada mayoritariamente por especialistas del sector público y privado fundamentalmente vinculados a la investigación y el desarrollo de cultivos genéticamente modificados.
Se trata mayoritariamente de expertos en biotecnología, la mayoría de ellos investigadores en la creación de eventos transgénicos, vinculados con la comunidad científica y las empresas del área de la biotecnología. Es escasa o nula la participación de especialistas que trabajen impacto ambiental, aplicación y estudio de los efectos de los agroquímicos en los sistemas productivos, representantes de empresas y organizaciones sociales vinculadas con la producción agrícola, la agroindustria procesadora y comercializadora, la población rural y los consumidores.
Otros cuestionamientos a la integración de la CONABIA plantean que además tienen un perfil corporativo vinculado en muchos casos a las empresas desarrolladoras de transgénicos (Aranda, 2017; Poth, 2019). En este sentido, se interrogan sobre los intereses que defienden efectivamente estos especialistas y a quienes buscan beneficiar. Más allá de los intereses corporativos, la liberación de transgénicos favorece también a la comunidad científica vinculada, que va a beneficiarse con mayores recursos para investigación en desarrollo biotecnológico.
Las evaluaciones realizadas por la CONABIA, de acuerdo con la normativa, analizan fundamentalmente el impacto de la liberación del transgénico al medio, pero no la toxicidad o el impacto ambiental del herbicida al que son tolerantes dichos eventos. Aunque en todos los casos plantea recomendaciones con respecto a la posibilidad de aparición de resistencia al producto en las malezas. Lo mismo pasa con las evaluaciones que realiza el SENASA que está a cargo de la evaluación de la calidad nutritiva del alimento. En este caso el análisis se remite exclusivamente al transgénico. Como la reglamentación no establece la necesidad de evaluar la residualidad de herbicidas en los alimentos, este control no se realiza.
Por otro lado, el SENASA, en este caso la dirección de agroquímicos, es quien toma las decisiones sobre agroquímicos, autorización y prohibición de productos, restricciones para la aplicación y control. Cabe destacar que muchos productos prohibidos a nivel mundial están autorizados por el SENASA y que los controles de la aplicación son deficientes.
En 2019, un informe de la Auditoría General de la Nación (AGN) (Resolución 64/19) plantea una serie de cuestionamientos con respecto a los procedimientos para la aprobación de transgénicos. Entre ellos sostiene que se vulnera el principio precautorio establecido en la Ley General del Ambiente (25.675) y, en el plano internacional, el Protocolo de Cartagena. El marco regulatorio no prevé el monitoreo de los impactos de los organismos genéticamente modificados (OGM) posteriores a su liberación comercial, tampoco se encontró evidencia de la realización de monitoreo de los impactos sociales, económicos y ambientales de la utilización de OGM, la CONABIA no realiza análisis experimentales sobre los materiales a aprobar y las evaluaciones de riesgo ambiental se realizan sobre la base de los informes remitidos por la empresa solicitante
Actores involucrados y debates principales
La aprobación para la comercialización del trigo genéticamente modificado reactivó el debate sobre la cuestión de los transgénicos y de su relación con los agroquímicos, así como también sobre las posibles ventajas y los potenciales riesgos ambientales, sociales y económicos que conlleva la aplicación de esta tecnología. En el marco de este debate, es esencial comprender los roles del Estado y de la comunidad científica.
Con políticas que tuvieron continuidad durante los diferentes gobiernos, desde 1996 hasta ahora, los transgénicos han contado en general con la aceptación de los actores económicos, pero con el rechazo de la mayoría de los actores sociales. La comunidad científica, en general, se manifiesta dividida (Aranda, 2020). Mientras que muchos investigadores del área biotecnológica los aceptan, existe un creciente nivel de cuestionamiento desde otras áreas con motivo de los potenciales efectos de este tipo de tecnología.
El proceso de aprobación del trigo genéticamente modificado arrancó en 2019, cuando la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA) aprobó el informe técnico del trigo HB4 y el entonces Secretario de Agroindustria Luis Miguel Etchevehere, frenó la resolución de liberación, alegando la falta de aprobación de Brasil, el principal importador de trigo argentino. En octubre 2020, bajo la gestión del Ministro de Agricultura Luis Basterra se aprueba la Resolución 41/2020 mediante la cual se autoriza la comercialización de la semilla, de los productos y subproductos derivados de ésta, provenientes del trigo IND-ØØ412-7, y a toda la progenie derivada de los cruzamientos de este material con cualquier trigo no modificado genéticamente, pero condicionada a la aprobación de la comercialización por parte de Brasil.
En 2020, Brasil inició el proceso para la aprobación, generándose un escenario de cuestionamientos y controversias sociales.
Finalmente, durante la gestión del Ministro de Agricultura Julián Domínguez a través de la Resolución 27/2022 de la Secretaría de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación se aprobó sin restricciones no sólo la comercialización de la semilla, los productos y subproductos derivados del trigo IND- ØØ412-7, sino también de la progenie derivada de los cruzamientos de este material con cualquier trigo no modificado genéticamente.
En 2022, cuando finalmente se aprueba la comercialización del trigo HB4 en Brasil, la sociedad civil realizó presentaciones judiciales para frenar la producción en las provincias de Córdoba y Buenos Aires. La sentencia en la provincia de Buenos Aires avala la enorme cantidad de inconsistencias regulatorias que surgen en la aprobación del cultivo. En 2022, cuando finalmente se aprueba la comercialización del trigo HB4 en Brasil, la sociedad civil realizó presentaciones judiciales para frenar la producción en las provincias de Córdoba y Buenos Aires. La sentencia en la provincia de Buenos Aires avala la enorme cantidad de inconsistencias regulatorias que surgen en la aprobación del cultivo.
Dificultades en su aceptación
El aspecto novedoso en el caso del nuevo trigo genéticamente modificado es que a diferencia de los anteriores eventos transgénicos aprobados concita el rechazo generalizado de casi todos los actores económicos, académicos y sociales involucrados por sus potenciales riesgos ambientales y económicos. Cuenta con la defensa del Ministro Domínguez, principal impulsor y responsable de la medida, la firma beneficiada -que es una asociación entre Bioceres, empresa de capitales nacionales, y científicos del CONICET- y los científicos vinculados a los desarrollos biotecnológicos, que han ponderado el nuevo evento. La fundamentación destaca su propiedad de resistencia a la sequía -que adquiere por la incorporación del gen HB4 proveniente del girasol-, omitiendo o minimizando los efectos de la tolerancia al glufosinato de amonio. Entre otros argumentos esgrimen los potenciales beneficios productivos (menor caída del rendimiento ante condiciones de sequía, mayor capacidad de cultivo en regiones de mayor estrés hídrico) y ambientales (menor consumo de agua del suelo por parte del cultivo en el contexto del cambio climático). También se plantearon argumentos tales como la defensa de la soberanía tecnológica, justificados en el hecho de que se trata de un desarrollo de Bioceres que es una empresa nacional, más allá de que cotiza en Wall Street y tiene negocios internacionales, así como también de la valoración de la investigación pública por el hecho de que participan científicos del CONICET, asumiendo que toda investigación pública tiene consecuencias beneficiosas para el conjunto de la sociedad. Contó también con la justificación por parte del Ministro de Ciencia y Tecnología Roberto Salvarezza y de la presidenta del CONICET Ana Franchi. (Reinke, 2022; UNL, 2020)
Los principales cuestionamientos
Como se trata del primer trigo genéticamente modificado autorizado para su comercialización a nivel mundial, desde la cadena del trigo se plantean cuestionamientos, fundamentalmente de carácter económico, con respecto al riesgo que una eventual mezcla del grano o contaminación genética del trigo convencional puede implicar para su comercialización por el rechazo, cada vez mayor, que despiertan los alimentos transgénicos en los consumidores. Los problemas podrían derivar, entre otros aspectos, en precios más bajos para el trigo argentino, pérdida de mercados y barreras paraarancelarias (BCR, 2021; Silveyra, 2021). Además de Brasil, muy pocos países autorizaron la comercialización de trigo GM, entre ellos, Estados Unidos, Australia, Nueva Zelandia, Nigeria y Colombia.
A los cuestionamientos económicos, se suman otras críticas por sus potenciales riesgos para la salud y el medio ambiente que alcanzan a grupos de consumidores, ecologistas y también a una parte de la comunidad científica (Aranda 2020; Frank, 2022; Gárgano, 2022; Flax, 2022). Cuestionan no solo el carácter transgénico de la nueva tecnología que se aplica a un alimento de consumo humano directo y sus impactos sobre los sistemas productivos y el medio ambiente, sino también la propiedad que tiene el nuevo evento de tolerancia a herbicidas, particularmente a glufosinato de amonio, un herbicida que está prohibido en la Unión Europea. Distintos estudios han estudiado la toxicidad del glufosinato de amonio, solo y en combinación con otros agroquímicos y su impacto ambiental (González Calixto, 2018; Dong, 2020; Lajmanovich et al., 2022). A pesar de que se suele presentar como un agroquímico biodegradable y de baja persistencia en el ambiente, estos autores han demostrado que se incrementan los riesgos de contaminación de suelos y aguas por este agroquímico, así como también de permanencia del residuo tóxico en el grano de trigo y en los subproductos derivados como harina y pan. Se acentúa la gravedad dado que se trata de un alimento de primera necesidad.
Reflexiones
Bajo estas consideraciones se abren preguntas con respecto a los alcances de los mecanismos para la aprobación de cultivos transgénicos, en este caso en particular del trigo GM, y a la garantía de dichos procedimientos.
Desde 1996 en que se autorizó el primer Organismo Genéticamente Modificado (OGM), la soja RR, resistente a glifosato, la cartera de agricultura aprobó para el uso agrícola una gran cantidad de eventos de soja, maíz y algodón que fundamentalmente tienen las propiedades de tolerancia a herbicidas, resistencia a insectos o combinaciones de ambas.
La mayoría de estos eventos tienen la propiedad de tolerancia a herbicidas, lo que permite su aplicación durante la etapa de crecimiento del cultivo y, entre otras consecuencias, ha aumentado considerablemente las cantidades aplicadas de agroquímicos con potencial riesgo para el ambiente y la salud humana. Paralelamente se ha incrementado la resistencia de las malezas, promoviendo el uso de herbicidas más tóxicos y la generación de eventos GM tolerantes a los mismos.
La tolerancia a la sequía sin duda significa una interesante contribución del campo de la biotecnológica. No obstante, la aprobación del trigo transgénico se enmarca en este escenario mencionado de OGM tolerantes a herbicidas, con el agravante de ser un alimento de primera necesidad que tiene tolerancia al glufosinato de amonio que tiene mayor toxicidad que el controvertido glifosato.
Desde una mirada crítica, surgen algunos interrogantes con respecto al rol del estado y de la comunidad científica en la autorización de cultivos GM y, en particular, del trigo HB4, sobre todo si es que efectivamente tiene como objetivo beneficiar al conjunto de la sociedad, o si de alguna forma los resultados expresan un vínculo entre algunos intereses políticos, científicos y económicos.
Bibliografía
Aranda, D. (17 de diciembre de 2020). Trigo transgénico: advierten que es riesgoso para la salud y el ambiente. Página 12. Recuperado el 7/7/23 de https://www.pagina12.com.ar/457713-trigo-transgenico-cientificos-advierten-que-es-riesgoso-para
Aranda, D. (2 de junio de 2017). La corrupción transgénica. MU. El periódico de lavaca, 11(112). Recuperado el 7/7/23 de https://lavaca.org/mu112/la-corrupcion-transgenica/
Bolsa de Cereales de Rosario (11 de enero de 2021). Editorial. El trigo transgénico, materia de debate. Revista Institucional 1540.
Dávila, M. (2019). Políticas y Conflictos agrarios en la Argentina (1990-2015). (Tesis doctoral). Universidad Nacional de San Martín, Argentina.
Dávila, M. (2022). Conflictos socioambientales en torno al uso de agroquímicos: el rol del Estado y de la comunidad científica en la aprobación del trigo transgénico tolerante a la sequía y a herbicidas. Segundo Congreso Internacional de Ciencias Humanas. San Martín, Argentina.
Dictámenes de la CONABIA y el SENASA sobre la evaluación de cultivos transgénicos: https://www.argentina.gob.ar/agricultura/bioeconomia/biotecnologia/conabia y https://www.argentina.gob.ar/senasa.
Dong, T., Guan, Q., Hu, W., Zhang, M. y Xia, Y. (2020). Prenatal exposure to glufosinate ammonium disturbs gut microbiome and induces behavioral abnormalities in mice. Journal of Hazardous Materials, 389.
Flax, J. (2022). Interdisciplina, deliberación y justicia ambiental: el caso del Trigo HB4. Erasmus, 24.
Frank, F. (2022). El pan en manos de las corporaciones. Trigo transgénico HB4 en argentina. Recuperado el 7/7/23 de https://agenciatierraviva.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/Informe-1-El-pan-en-manos-de-las-corporaciones.pdf
Gárgano, C. (2022) Cuestionamientos socioambientales en torno al primer trigo transgénico del mundo. Revista Trama, 11(1), 15-45.
Informe de la Auditoría General de la Nación, (2019). Resolución 64/19. https://www.agn.gob.ar/
Lajmanovich, R. et al. (2022). Glyphosate and glufosinate ammonium, herbicides commonly used on genetically modified crops, and their interaction with microplastics: Ecotoxicity in anuran tadpoles. Science of The Total Environment, 804.
Poth, C. M. (2019). Biotecnología, Ciencia y Poder. Un análisis crítico sobre la regulación en torno a las semillas genéticamente modificadas. Administración Pública y Sociedad, 7, 77-102.
Reglamentaciones sobre el marco regulatorio para la aprobación de transgénicos y la integración de la CONABIA y el SENASA: https://www.argentina.gob.ar/agricultura/bioeconomia/biotecnologia/conabia y https://www.argentina.gob.ar/senasa.
Reinke, M. (12 de mayo de 2022). “No soy un trastornado” y “salto al vacío”: las frases de Julián Domínguez y Fernando Rivara por el trigo transgénico. La Nación. Recuperado el 7/3/23 de https://www.lanacion.com.ar/economia/campo/no-soy-un-trastornado-la-particular-frase-del-ministro-de-agricultura-para-defender-el-trigo-nid12052022/
Resolución N° 27. Secretaría de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (11 de mayo de 2022). Boletín Oficial de la República Argentina.
Resolución N° 41. Secretaría de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (7 de octubre de 2020). Boletín Oficial de la República Argentina.
Silveyra, J. M. (29 de septiembre de 2021). Trigo transgénico: ¿un peligro nacional? A24. Recuperado el 7/7/23 de https://www.a24.com/agro/trigo-transgenico-un-peligro-nacional-n865621/.
UNL (7 de octubre de 2020). Con tecnología de UNL-Conicet, se aprobó la regulación del trigo HB4. Universidad Nacional del Litoral. Recuperado el 7/3/23 de https://www.unl.edu.ar/noticias/news/view/con_tecnolog%C3%ADa_de_unl-conicet_se_aprob%C3%B3_la_regulaci%C3%B3n_del_trigo_hb4
- Recibido: abril 2024.↵
- Doctora en Ciencia Política por la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), Magister en Ciencias Sociales por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) e Ingeniera Agrónoma por la Universidad de la República (UDELAR). Especialista en Economía y Políticas Agrarias. Docente de posgrado en FLACSO – Argentina e internacionales. Investigadora asociada del Sistema Nacional de Investigadores (Uruguay). Contacto: mabdavila@gmail.com.↵






